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Cody Groover

El andar de un creyente

Cody Groover • September, 11 2010 • Audio
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Cody Groover
Cody Groover • September, 11 2010
What does the Bible say about how a believer should live?

The Bible teaches that believers should live by faith, trusting in Jesus Christ while navigating difficulties.

In the sermon, it is emphasized that a believer's life is marked by faith and reliance on Jesus Christ. Using Matthew 14 as a reference, it describes how Jesus put His disciples in a boat to face the storm, illustrating that our circumstances are under His sovereignty. As believers, we are called to walk in faith during trials, recognizing that Jesus is in control and intercedes for us. Our goal is to 'run with perseverance the race marked out for us' (Hebrews 12:1), with our eyes fixed on Jesus, the author and perfecter of our faith.

Hebrews 12:1-2, Matthew 14:22-33

How do we know that God is in control of our lives?

We know God is in control because He orchestrates every situation for our good and His glory.

The God we serve is sovereign over every detail of our lives, which Scriptures affirm throughout, including Matthew 14. When the disciples faced the storm, it was not outside God's will. Instead, He deliberately placed them in that situation to teach them faith and reliance on Him. Romans 8:28 reminds us that 'in all things God works for the good of those who love him, who have been called according to his purpose.' This assurance helps believers face life's challenges with confidence, knowing that God is always in control and has a purpose in every trial.

Romans 8:28, Matthew 14:22-27

Why is Jesus' intercession important for Christians?

Jesus' intercession assures believers of their security and ongoing relationship with God.

The intercessory role of Jesus is crucial for Christians as it guarantees that we are never alone in our spiritual journey. As described in the sermon, Jesus intercedes for us at the right hand of the Father (Hebrews 7:25), ensuring our salvation and maturity in faith. His presence there signifies that He fulfills His promise to guard and protect His people from falling away. This understanding strengthens believers, reminding them that Christ is actively involved in their lives, helping them navigate trials and sustaining their faith.

Hebrews 7:25, John 17:11

What is the significance of faith in a believer's life?

Faith is vital for a believer as it is through faith that they persevere in trials and keep their focus on Christ.

Faith serves as the foundation for a believer's life, enabling them to endure difficulties and remain focused on Christ. The sermon points out that Peter had to step out of the boat, representing the need to leave behind false securities to truly walk in faith towards Jesus. Furthermore, believers are reminded that their faith is not in their own abilities or feelings but in Christ alone for salvation. As noted in Romans 1:17, 'the righteous shall live by faith,' emphasizing that this reliance shapes the believer's walk and spiritual maturity.

Romans 1:17, Hebrews 12:1-2, Matthew 14:29

Sermon Transcript

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Habla sus hijas ahora conmigo
libre en Mateo, capítulo 14. El Señor Jesucristo dio de comer
a los cinco mil a la multitud. Luego Él despidió a la multitud
e hizo que sus discípulos se subieron en una barca para ir
al otro lado del mar. Es ahí donde quiero que comencemos
en esta noche. En el versículo 22 de Mateo,
capítulo 14. ¿Qué es la vida de un creyente?
¿Cómo ha de vivir un creyente aquí en el mundo. ¿Cómo ha de
andar en este mundo? Esa es la pregunta que quiero
responder en esta noche. ¿Cómo ha de andar un creyente
en este mundo? Bueno, mi texto se encuentra
allá en el versículo 29, pero antes de llegar allá vamos a
ver esos versículos que van antes de esto. Primero quiero que notemos
allá en versículo 22, que el Señor Jesucristo enseguida Jesús
hizo a Sus discípulos entrar en la barca e ir delante de Él
a la otra ribera, entretanto que Él despedía a la multitud. No hay ninguna circunstancia
o situación en que nosotros nos encontramos en este mundo, en
esta vida, en la que el Señor no nos ha puesto. Nosotros, muchas
veces por Su permiso, Si Él nos deja, nosotros nos metemos en
dificultades, en problemas, en apuros, pero siempre es con la
autoridad del Señor Jesucristo. Él es la primera causa de todas
las cosas, y Él está en control de nuestra vida. Él hizo a Sus
discípulos entrar en la barca y, mientras Él despedía a la
multitud, Él pone a Sus discípulos en estas pruebas y en estas dificultades. Esta prueba, la que se va a encontrar
en un momento más, vamos a verla, allá en la tempestad, es el Señor
Jesucristo que puso a Sus discípulos en esta. ¿Acaso no sabía que
iba a venir la tempestad? Él lo envió. Él es el que envía
todas estas cosas, y es para nuestro bien, para Su gloria. Él dijo esto, en el mundo tendréis
aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo". Decía ya que
él despedía a la multitud. En otro lugar nos dice que la
multitud, cuando vieron este milagro que él hizo, ellos querían
tomarlo y hacerle rey a la fuerza. Pero el Señor Jesucristo dijo
muy claramente que mi reino no es de este mundo. Cuando él estaba delante de Pilato,
Él dijo, mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este
mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado
a los judíos, pero mi reino no es de aquí. Él es Rey de reyes
y Señor de señores. Él dio toda autoridad, toda potestad
me es dada en el cielo y la tierra. Por tanto, y hacer discípulos
a todas las naciones, bautizándose en nombre del Padre, del Hijo,
el Espíritu Santo enseñándoles que guarden todas las cosas que
os he mandado, y aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta
el fin del mundo. Yo estoy con vosotros. Pero el
Señor Jesucristo hizo a Sus discípulos entrar en la barca. Aunque Su
reino no es de este mundo, Su dominio es sobre todo el universo.
Él está en control de todas las cosas. Y aquí está la primera
cosa que quiero que notemos. Él puso a sus discípulos en esta
barca. Luego quiero que notemos también
acá la intercesión del Señor Jesucristo. Estamos en este mundo
y tenemos una carrera puesta delante de nosotros. Nosotros
estamos en este mundo. Él tiene una obra, un trabajo
que nosotros vamos a cumplir, nosotros vamos a hacer. Y hasta
que ese momento venga, el apóstol Pablo dijo de esta manera, he
acabado mi carrera, he acabado la carrera que el Señor me dio. Cada uno de nosotros tiene una
carrera, un tiempo que el Señor ha puesto. Pero mientras nosotros
estamos aquí en este mundo, mientras nosotros estamos en estas tribulaciones,
el Señor es Cristo, Él está en la gloria. Él ya ha vencido sobre
el mundo Gracias a Dios, Él está, Él está allá a la diestra del
Padre haciendo intercesión por nosotros. No debemos pensar que
Él está orando, aunque su oración Él oró por nosotros, pero su
presencia allí, su presencia en el trono es intercesión por
los Suyos. Y tan seguro como Él está allá,
todos aquellos que confían en Él también van a estar allá en
la gloria. Pero quiero que notemos esto
en Mateo capítulo Mateo capítulo 17. Tenemos un sumo sacerdote,
como dice allá en Hebreos, que vive para siempre y puede salvar
perpetuamente a los que a Dios se acercan por medio de él. Él
vive para siempre. En Juan capítulo 17, versículo
11, dice, Ya no estoy en el mundo, mas estos están en el mundo. Nosotros estamos acá. Cuando
el Señor Jesucristo se revela, cuando se manifiesta, conocer
real es vida eterna. El momento que una persona, Dios
se revela a esa persona, esa persona tiene vida eterna. Pero
en ese momento no te saca de la tierra y te lleva a la gloria.
Él te deja aquí en este mundo. Dios tiene un propósito. Y es
lo que está diciendo, ya no estoy en el mundo, mas estos están
en el mundo. Yo voy a ti, Padre Santo, a los
que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno
así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el
mundo, yo los guardaba en tu nombre. A los que me diste, yo
los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición,
para que la Escritura se cumpliese. Pero ahora voy a ti, que hablo
esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en ellos. Yo
les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció, porque no
son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los
quites del mundo, sino que los guardes del mar. Vemos allá en
nuestro texto entonces que el Señor Jesucristo subió, despedía
a la multitud, Él subió al monte a orar aparte, y cuando llegó
la noche estaba allí solo. Él estaba allí solo, orando. Ya sus discípulos estaban haciendo
lo que el Señor Jesucristo les mandó que ellos hicieran. Ellos
se metieron en la barca y ellos estaban remando al otro lado. Ya la barca estaba en medio del
mar azotada por las olas porque el viento era contrario. Muchas
veces en nuestro andar aquí en este mundo parece que las cosas
son contrarias. Parece que no podemos avanzar,
pero sabemos esto, que el Señor Jesucristo, Él va a librarnos
de todo mal. Y Él nos envía, nos pone en estas
pruebas y estas dificultades. Pero cuando el Señor Jesucristo
dice la palabra de Dios, que Él no va a permitir que seamos
tentados más allá de lo que podemos, sino que Él va a dar Su gracia.
cuando el Señor Jesucristo tiene un propósito, y cuando ese propósito
es cumplido, Él viene a nosotros. Dice, Más a la cuarta vigilia
de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar, y los discípulos,
viendo el andar sobre el mar, se turbaron, diciendo un fantasma.
Ellos estaban asustados porque no reconocieron al Señor Jesucristo. Vieron voces de miedo. Nosotros
también, si no miramos la mano del Señor en nuestras pruebas,
es fácil que nosotros temamos también, ¿verdad? Si no vemos
que el Señor Jesucristo está en control de las cosas, si no
vemos la mano del Señor en estas cosas, es fácil también que nosotros
estemos llenos de temor, ¿verdad? Ellos no reconocieron a Él, no
reconocieron que era Él que estaba andando sobre el mar. Nos dice
allá en nuestro texto, dieron voces de miedo. y eran voces
de miedo, pero enseguida Jesús les habló diciendo, Temer ánimo,
yo soy, no te manches. Enseguida el Señor Jesucristo
habló. ¿Qué es el consuelo para el creyente en la aflicción? La voz del Señor Jesucristo,
la Palabra de Dios. Cuando Él dice, Temer ánimo,
yo soy, yo Aquí está hablando el Yo Soy, el Creador de todas
las cosas, el que tiene existencia en sí mismo. Él es Dios. Yo Soy, no temamos. El Todopoderoso. ¿Qué circunstancias hay en el
cual Él no pueda librarme? ¿Está acaso corto Su brazo de
poder para poder librarme? Él tiene poder para librar más
allá de lo que nosotros podemos imaginar. Yo soy, no te mayas. Estaba yo pensando, estaba yo
pensando en mi hermana Gina. Los doctores todos dicen es un
milagro. Yo también creo que es un milagro.
Él es poderoso para librar. No hay circunstancia en este
mundo. Lázaro lo resucitó de los muertos.
Cuando Pedro estaba en la cárcel tenía grillos puestos sobre sus
brazos y sus pies, tenía soldados dispuestos a morir para mantener
a Pedro allá en la cárcel. ¿Se acuerdan? Los hermanos estaban
orando por Pedro. Y Pedro estaba allá dormido y
vino un ángel del Señor en la noche. Le tuvo que despertar
a Pedro, tuvo que despertar a Pedro. Pero pues lo que quiero decir
es que el Señor puede librar en maneras que nosotros no podemos
ni siquiera entender. Se cayeron los grillos de sus
manos. Él salió atravesando, se abrieron
las puertas solo, y Él salió. Dios no está limitado por lo
que nosotros pensamos que son limitaciones. Dios no está limitado. Tener Él va a librar a su pueblo
del peligro. Nadie puede hacer daño a uno
que está en las manos del Señor Jesucristo. Está bajo su amparo. Está bajo su protección. Tener ánimo, yo soy. La voz del Señor Jesucristo es
lo que da consuelo en tiempo de angustia, en tiempo de temor. No temáis, yo soy. El Señor Jesucristo
viene en su tiempo. Él tiene un tiempo que Él va
a permitir que las pruebas van a estar... Quiero que vean esto
en Santiago. Cuando nosotros estamos en las
pruebas o las dificultades, enseguida queremos salir de las pruebas.
Pero el Señor tiene un propósito. En Santiago capítulo 1, el Señor
tiene un propósito. Vemos que estos discípulos estaban
en medio del mar estaban azotados por el viento, las olas eran
contrarias, la circunstancia parecía una circunstancia mala,
pero Dios, el Señor los dejó en esa circunstancia por un tiempo,
a la cuarta vigilia de la noche. ¿Saben qué hora era esa? Ya en
la madrugada. En la noche comienza a las seis
de la tarde y termina a las seis de la mañana y se divide entre
cuatro, o sea, tres horas. ya era de tres de la mañana madrugada
a seis. Ya les había dejado allá por
un tiempo. El Señor va a dejar a Su pueblo
en un tiempo para que cumplir Su propósito. Dice allá en versículo
dos, Santiago, capítulo uno, versículo dos, Hermanos míos,
tener por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Ahí está
lo que produce la prueba, paciencia. O sea, que tiene un propósito,
¿verdad?, de producir paciencia. Mantengan la paciencia su obra
completa para que seáis maduros. Esa palabra es maduro. Perfectos. Gabales, sin que os falte cosa
alguna. Dios tiene un propósito en las
pruebas. Aquí hay un propósito revelado. Vean lo que dice el
segundo de Corintios 1, 3. bendito sea el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación. Dios consuela nuestro corazón. La palabra de Dios es el que
nos consuela. Sigue leyendo. El cual nos consuela
en todas nuestras tribulaciones. Él es el que nos consuela. Para
que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier
tribulación, por medio de la consolación con que nosotros
somos consolados por Dios, de la manera que Dios te consoló
a ti cuando tú estabas en la aflicción, en la prueba. ¿Esto
produjo en ti paciencia? ¿Esto produjo en ti una madurez?
Ahora lo has experimentado, ¿verdad? Ahora has experimentado el consuelo
de Dios en medio de las pruebas. Lo sabías desde el principio,
pero ahora lo has vivido. Ahora es una persona madura.
Y ahora tú puedes consolar a una persona que está en dificultades.
¿Cómo? Con el consuelo que tú pudiste
consolar. Con la palabra que te consoló
a ti, esa es la palabra que tú utilices para consolar a otro.
Es lo que está diciendo aquí. Él nos consuela. Bueno, revisamos
allá nuestro texto. La cuarta vigilia de la noche,
Jesús vino a ellos andando sobre el mar. y sus discípulos, viéndole
andar sobre el mar, se turbaron, diciendo un fantasma. No reconocieron
a él. Vieron voces de miedo. Pero enseguida
Jesús les habló, diciendo, Tener ánimo, yo soy, no te mayas. Entonces le respondió Pedro,
y dijo, Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. El Señor Jesucristo ya había
dicho yo soy. Tener ánimo, yo soy. El Señor
Jesucristo es el que tiene poder para salvar. El Señor Jesucristo
es el que tiene poder para salvar. Nosotros no tenemos confianza
en nuestra confianza. No tenemos fe en nuestra fe. Nuestra fe está puesta en el
Señor Jesucristo. en el poder del Señor Jesucristo
para salvarla. Señor, manda, manda. ¿Saben? La salvación es un mandato
de Dios. Tú has dado mandamiento para
salvarme, porque Tú eres mi roca y mi fortaleza. Tú has dado mandamiento
para salvarme. Es mandamiento de Dios. Dios
no está haciendo la salvación por accidente. Dios no está salvando
a nadie por accidente o por chance. Dios lo que hace lo ha hecho
desde el principio por el mandato de Dios. Si eres tú, manda que
yo venga a ti. ¿Saben? El Evangelio, la palabra
del Evangelio es arrepiéntete. No es una sugerencia, no es una
invitación. Creen en el Señor Jesucristo.
no es una sugerencia, es un mandamiento de Dios. Manda que yo venga a
ti sobre las aguas. Si tú no mandas, cada uno tiene
responsabilidad, pero vemos aquí que el perro está diciendo, tú
manda, tú manda. Cada uno tiene responsabilidad
de venir al Señor Jesucristo, venir a mí, todo el que está
trabajado y cargado, y yo os haré descansar. Una cosa es saber
que Él es el Señor, pero yo tengo que venir a Él. La salvación
está en Él. No es suficiente simplemente
saber que Él es el Salvador. Yo tengo que venir a Él. Yo tengo
que estar en Él. Él es el Salvador. Yo tengo que
venir a Él. El Señor Jesucristo le dijo,
versículo 29, ven, ven. Está claro eso, ¿verdad? El Señor
Jesucristo dijo a Pedro, ven. Y el Señor Jesucristo dice a
su pueblo, ven. Ven. Ahora aquí hay un mensaje
para todo el pueblo de Dios. El Señor Jesucristo, ¿dónde está
Él ahora? Él ha vencido sobre el mundo.
Él ha vencido sobre nuestros enemigos, Satanás, el pecado,
la muerte. Él está allí en la gloria. Nosotros
vamos a tener que pedir a Él. Él dice, ven. Ven. ¿Cómo vamos
a venir a Él? ¿Cómo vamos a andar en este mundo? Dije que iba a contestar la pregunta,
¿Cómo debe el creyente andar en este mundo? ¿Cómo debe? El
Señor Jesucristo dice, ven, ven a mí. ¿Cómo vengo al Señor Jesucristo? Bueno, el Señor te manda, ven.
El Señor te manda, ven. Y aquí vemos lo que hizo Pedro.
Primeramente vemos que él descendió de la barca. La barca representaba
para Pedro seguridad. El agua no te sostiene. El aire no te sostiene. Te bajas
del barco en el mar, te vas a ir abajo. El agua no te sostiene. El aire no te sostiene. La barca
representaba para él seguridad, su salvación, podríamos hablar
de esa manera. Pero para que Pedro venga al
Señor Jesucristo, tenía que descender de su barca, dejar esa seguridad. Si pudieran ver nada más este
retrato, este cuadro, para que Pedro pueda venir al Señor Jesucristo,
tenía que dejar su seguridad. Y cada persona que viene al Señor
Jesucristo va a tener que dejar su supuesta seguridad, su refugio. Es un refugio falso. Cada hombre
tiene que dejar su pecado. Tiene que arrepentirse. Tiene
que arrepentirse de lo que él... Este barco representa la tradición
del hombre. El hombre se siente seguro en
su tradición. El hombre se siente seguro en
su religión. El hombre se siente... Mis papás
creyeron así, yo creo así, también en toda mi situación. Pero esto
requiere dejar a tu padre y a tu madre y venir al Señor Espíritu. Vas a tener que dejar tus buenas
obras, tus supuestas buenas obras, eso representa salvación para
algunas personas, tus supuestas buenas obras. Vas a tener que
dejar eso, eso es el arrepentimiento. Deja el inicio de sus pensamientos,
dejar sus caminos para venir al Señor Espíritu. Tienes que
dejarlo todo. Tienes que salir de la barca
para que puedas andar sobre el mar, y eso es el caminar de la
fe. Es como andar sobre el mar. Eso
es. Para ir al cielo, para ir a la
gloria, para estar con el Señor Jesucristo, es andar sobre este
mundo. El Señor Jesucristo dijo, ellos
no son del mundo. Yo no soy del mundo. Ellos tampoco
son del mundo. Pedro tuvo que descender de la
barca. Y cuando el Señor Jesucristo
le dijo a Pedro, ven, Él tiene ese mandato, Él descendió de
la barca y dice, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Esa es la manera que vamos a
andar en este mundo en Hebreos capítulo 2, puestos los ojos
en Jesús, el autor y consumador de la fe. Esa es la manera que
nosotros andamos en este mundo, puestos los ojos en Jesús. confiando
en la obra terminada en la cruz del Calvario, confiando en su
justicia, confiando en su sangre preciosa, y no es un acto en
el pasado, es un andar, es un diariamente venir al Señor Jesucristo. Y no hay ninguna manera que nosotros
podemos andar sobre el mar si no está pues los ojos en el Señor
Jesucristo. Y no hay ninguna manera que nosotros
vamos a llegar a la tierra celestial sin tener puestos los ojos en
el Señor Jesucristo. Bueno, vean lo que pasó aquí
en esta experiencia del apóstol Pedro. Noten allá en versículo
30, hay un pero allá. ¿Lo ven allá? Pero al ver el
fuerte viento tuvo miedo. Pedro es un hombre Por lo mejor
de los hombres es solamente vanidad. Pedro es un hombre, así como
todos nosotros. Nuestra fe no es suficientemente
fuerte para salvarnos. No creemos en nuestra fe. Creemos
en el Señor Jesucristo. Si nosotros somos débiles, si
no fuera por la fidelidad del Señor Jesucristo, en su propósito
de salvar a su pueblo, ninguno de nosotros podría mantenerse.
Ninguno de nosotros. es el Señor quien nos guarda,
quien nos protege, quien nos lleva a salvo hasta la gloria. Pero nosotros tenemos la responsabilidad
de mirar al Señor Jesucristo, de mirar a Él, de venir a Él.
El momento que quitemos la mirada del Señor Jesucristo significa
que la estamos poniendo en otro, ¿verdad?, normalmente nosotros. Si nosotros empezamos a mirar
adentro a lo que está en nosotros, para tratar de tener algún consuelo,
alguna seguridad, vamos a hundirnos. Vamos a hundirnos. Es lo que
pasó aquí. Pedro, dice, comenzando, dice,
al ver el fuerte viento. Él estaba mirando al Señor Jesucristo,
pero cuando dejó de mirar al Señor Jesucristo y puso a ver
el viento, quitó los ojos del Señor Jesucristo. ¿El caminar de la fe es puestos
los ojos en eso? Comenzó a hundirse, pero gracias
a Dios su pueblo no va a ser perdido. Necesitamos su misericordia
siempre, cada día, ¿verdad? Su misericordia es todo el tiempo. Ciertamente el bien y la misericordia
seguirán todos los días. Su misericordia y su gracia siempre
están con nosotros. Cuando nosotros caemos, tenemos
miedo, ¿verdad? ¿Será que yo al fin caiga? ¿Será que al fin yo retroceda? Señor, sálvame. Hay un sentido
que yo fui salvo ayer, pero yo necesito ser salvo hoy, y yo
no necesitaré ser salvo mañana, porque si el Señor no me salva,
el Señor no me guarda, voy a retroceder. Si el Señor no me guarda, Bueno,
Él comenzó a hundirse y cada vez que nosotros quitamos la
mirada del Señor Jesucristo y ponemos a pensar en nuestra sinceridad
o nuestra fidelidad o qué es lo que estamos nosotros haciendo,
miren, no hay ninguna razón de consuelo en tu corazón. Si eres
honesto, honesto con Dios, si buscas algún consuelo en tu corazón,
me parece que no eres de Cristo. porque los creyentes no tienen
ninguna esperanza, ninguna confianza en la carne. El creyente verdadero
adora a Dios en espíritu, se regocija en Cristo Jesús y no
tiene ninguna confianza en la carne. Bueno, dice allá, tuvo
miedo, comenzó a unirse, dio voces diciendo, Señor, sálvame,
Señor, sálvame. Qué tan precioso es oír que el
Señor Jesucristo enseguida, al momento, al momento el Señor
Jesucristo extendió la mano y hació de él. Al momento, al momento
que Él oye uno de los Suyos en peligro, Él desciende y los agarra. Sálvame, al momento Jesús extendió
la mano y hacía de él, le dijo, hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? ¿Por qué dudaste? Nuestra fe
es muy débil. Estamos llenos de dudas. Es por
eso que el apóstol lo dice allá en Hebreos capítulo 2. Esa duda es nada menos que incredulidad. ¿No es así? Duda es incredulidad. Quejas son incredulidad. En Hebreos capítulo 12 donde
dice, Por tanto nosotros también teniendo en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del
pecado que nos asedia." Esa es la duda. Esa es la incredulidad. ¿Por qué dudaste? Bueno, nosotros
tenemos que decir, Señor, yo creo. Ayuda mi incredulidad. Yo creo, Señor. Ayuda mi incredulidad. Despojémonos de todo peso y del
pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que
tenemos por delante. el autor y consumador de la fe,
por el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz,
pero sufreciéndolo propio, y se sentó a la dieza en el trono
de Dios. El Señor Jesucristo va a salvarlos, pero el andar
del creyente verdadero aquí en este mundo es siempre por fe. El justo por la fe vivirá. Al momento cuando ellos subieron
a la barca se calmó el viento. Entonces los que estaban en la
barca y vieron te adoraron diciendo verdaderamente eres hijo de Dios.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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