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Cody Groover

Mirad a mí, y sed salvos

Cody Groover September, 5 2010 Audio
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Cody Groover
Cody Groover September, 5 2010
Israel será salvo en Cristo
What does the Bible say about salvation?

The Bible teaches that salvation is found only in the Lord Jesus Christ, who offers eternal salvation to His people.

According to Isaiah 45:17, 'Israel shall be saved by the Lord with an everlasting salvation.' This promise of salvation is fulfilled in Jesus Christ, who is the only way to salvation (John 14:6). It is important to understand that the term 'Israel' here refers not merely to the physical nation but to the spiritual Israel—the true people of God, composed of all believers from all nations. Salvation in Christ is secure and everlasting; once saved, believers cannot lose their salvation (John 10:28-29).

Isaiah 45:17, John 14:6, John 10:28-29

How do we know God's promises are true?

God's promises are true and trustworthy because He is immutable and speaks in righteousness.

The assurance of God's promises lies in His unchanging nature. In Isaiah 45:23, God declares, 'I have sworn by Myself,' signifying the absolute certainty of His word. God's character is just and righteous, and He does not speak in secret or without purpose (Isaiah 45:19). His promises are affirmed throughout Scripture, culminating in the fulfillment of salvation through Christ, confirming that all His purposes will prevail (Isaiah 46:10). Therefore, we can trust in His promises without reservation.

Isaiah 45:23, Isaiah 45:19, Isaiah 46:10

Why is faith in Christ essential for salvation?

Faith in Christ is essential because it is through Him that we are justified and reconciled to God.

Faith in Christ is critical for salvation as it is His work that brings justification and righteousness to believers. Romans 3:22 states that 'the righteousness of God through faith in Jesus Christ for all who believe.' This faith is not merely intellectual assent but involves a deep trust in the finished work of Christ, acknowledging that our salvation is based on His righteousness, not our own. The apostle Paul emphasizes in Galatians 2:16 that 'a person is not justified by works of the law but through faith in Jesus Christ,' indicating the necessity of faith for a right standing before God.

Romans 3:22, Galatians 2:16

What does it mean to be part of the spiritual Israel?

Being part of the spiritual Israel means being included in God's covenant people through faith in Jesus Christ.

The term 'spiritual Israel' refers to those who have faith in Christ, transcending ethnic and national boundaries. Romans 4:16 explains that salvation is by faith, extending to all who believe, not just those of the physical lineage of Abraham. In Galatians 3:29, Paul states, 'And if you are Christ’s, then you are Abraham's offspring, heirs according to promise.' This means believers are part of God's chosen people and share in the inheritance promised to Abraham, which includes salvation and eternal life through Jesus.

Romans 4:16, Galatians 3:29

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Estamos contentos otra vez de
estar aquí reunidos para adorar al Señor, escuchar su palabra,
y pido que abran sus Biblias ahora conmigo en el libro de
Isaías capítulo cuarenta y cinco. Isaías capítulo cuarenta y cinco. Pido al Señor haga su palabra Nosotros no podemos hacer nada
sin la bendición del Señor sobre Su Palabra. Dependemos completamente
de Él. Voy a comenzar a leer desde el
versículo 17. Dice, Israel será salvo en Jehová
con salvación eterna. No os avergonzareis ni os afrentareis
por todos los siglos. Porque así dijo Jehová que creó
los cielos. Él es Dios, el que formó la tierra,
el que la hizo y la compuso. No la creó en vano, para que
fuese habitada la creó. Yo soy Jehová, y no hay otro. No hable en secreto. en un lugar
oscuro de la tierra? ¿No dije a la descendencia de
Jacob, en vano me buscáis? Yo soy Jehová que hablo en justicia,
que anuncio rectitud. ¡Reuníos y veníos, juntados todos
los sobrevivientes de entre las naciones! No tienen conocimiento aquellos
que erigen el madero de su ídolo, y los que ruegan a un Dios que
no salva. Proclamar, y hacerlos acercarse,
y entren todos en consulta. ¿Quién le hizo oír esto desde
el principio, y lo tiene dicho desde entonces, si no yo, Jehová? Y no hay más Dios que yo, Dios
justo y salvador. ningún otro fuera de mí. Mirad
a mí y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque
yo soy Dios y no hay más. Por mí mismo hice juramento,
de mi boca salió palabra en justicia y no será revocada. Que a mí
se doblará toda rodilla y jurará toda lengua. ¿Qué gran bendición
es para nosotros, los hombres, de poder, por la gracia de Dios,
saber cuál es el propósito de Dios? ¿Cuál es el propósito de
Dios en su creación? Dios que creó todas las cosas.
Dios que anuncia desde el principio al fin. Todas las cosas son seguras
en Él, en sus manos, dirigidas por Él. y qué bendición es para
nosotros poder oír estas palabras y saber qué es lo que Dios está
haciendo en su creación. Quiero que consideremos estas
cosas que Dios nos dice acerca de sí mismo, acerca de qué es
lo que está haciendo y su propósito en todas las cosas. Esto es una
declaración. Esto es una declaración de Dios
a su pueblo. para el consuelo de su pueblo,
para el consuelo de cada uno que cree a Dios. Primero, quiero que notemos allá
en el versículo 17, nos dice esto el Señor, Israel será salvo
en Jehová con salvación eterna. ¡Qué precioso es eso! Israel
será salvo en Jehová. ¿Dónde? En Jehová. en el Señor Jesucristo, Jehová,
Dios manifestado en la carne. Solamente en Él hay salvación,
solamente en el Señor Jesucristo, no hay otro Salvador. Pero aquí
está diciendo que Israel, cuando oímos esa palabra Israel, no
está hablando de ese pueblo, esa nación allá en el Medio Oriente. Cierto que esa nación era una
nación típica del pueblo escogido de Dios. Pero el Israel, como
en muchos otros lugares, está hablando del Israel espiritual. El Israel espiritual, aquellos
que son el verdadero pueblo de Dios de entre todas las naciones. ¿Tú crees a Dios? ¿Tú crees el
testimonio de Dios acerca de Cristo Jesús? Tú eres el Israel
espiritual, el Israel verdadero de Dios. Eres verdadero hijo
de Abraham. Estás en Cristo Jesús, que es
su simiente. Mantenga su lugar aquí en Isaías
y vamos a ver unos textos. Primero quiero que vean Romanos
capítulo 4, versículo 16. Romanos capítulo 4, versículo
16. Dice el versículo, por tanto es por fe. La salvación es por
la fe, por la fidelidad del Señor Jesucristo, para que sea por
gracia, a fin de la que la promesa sea firme para toda su descendencia,
no solamente para la que es de la ley, o la que es de la nación
física, sino también para la que es de la fe de Abraham, el
cual es padre de todos nosotros. Abraham es padre de todos los
Nosotros, los que creen a Dios, veanlo, miren una paña a Romanos
capítulo 2, Romanos capítulo 2, no es un israelita el que
lo es exteriormente en la carne, como dice allá en Romanos capítulo
2, versículo 28, pues no es judío el que lo es exteriormente ni
es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne,
sino que es judío el que lo es en lo interior. Ser judío es
serlo en el interior. Y la circuncisión es del corazón
en espíritu y no en letra, la alabanza del cual no viene de
los hombres, sino de Dios. ¿Qué significa esto? que si tú
crees a Dios, ¿quién recibe la alabanza? Dios. ¿Quién te dio
un corazón nuevo? Dios. Es por tanto que Él recibe
la alabanza y la gloria por ello. Vean lo que dice Galatas, Galatas
capítulo 3, versículo 7. Por tanto, dice, saber por tanto
que los que son de la fe Estos son hijos de Abraham. Brinca
versículo 16. Ahora bien, a Abraham fueron
hechas las promesas, y a su simiente. No dice a las simientes, como
si hablase de muchos, sino de uno, y a tu simiente, la cual
es Cristo. Ahora brinca en el versículo
29. Dice, y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje
de Abraham sois, y herederos, según la promesa. Entonces, ¿Quiénes
son los que van a ser salvos? Todos los que son el Israel espiritual
de Dios. Los que son escogidos por Dios
el Padre. ¿Y qué clase de salvación van
a ser salvos en Jehová? En el Señor Jesucristo con salvación
eterna. Fuera con esa idea de que un
hombre puede ser salvo hoy y mañana ser perdido. salvo hoy y mañana
perdido. Cuando Dios salva a una persona
es para siempre, es eterna. Yo les doy vida eterna y no perecerá
jamás. es la obra de Dios. Cuando Dios
hace esta obra, esta persona es salvo eternamente. Ahora,
¿qué pasa con algunas personas que hacen su profesión de fe
y hacen algún tiempo en la religión y luego retroceden y se van atrás? ¿Qué es lo que podemos decir
de ellos? Simplemente que ellos hicieron la obra, ¿verdad? Si el hombre hace la obra, esa
obra va a acabar. Pero si Dios es el que lo hace,
esa obra es eterna. Van a ser salvos con salvación
eterna. Todos aquellos que son dados
a Cristo Jesús y por aquellos a los cuales Él murió, van a
ser llamados al arrepentimiento y a la fe. Ellos son el Israel
verdadero y serán salvos con salvación eterna. Nunca, nunca
perecerán a más. Yo les doy vida eterna, dijo
el Señor Jesucristo. Nunca, dice allá el versículo
17 de nuestro texto en Isaías, no os avergonzareis ni os afrentareis
por todos los siglos. Es preciosa esa promesa de Dios,
que nunca, nunca seremos avergonzados. Nunca, nunca aquella persona
que confía en el Señor Jesucristo, que cree en Él, que confía en
su sacrificio para quitar sus pecados, que confía en su justicia
como toda su aceptación delante de Dios. Jehová es el Señor Jesucristo,
es mi justicia. Nunca será avergonzado. Nunca
será... ¿Saben todas aquellas personas
que ponen su confianza en algo que ellos hacen? en algo que
ellos contribuyen a su salvación, va a llegar el día que van a
estar avergonzados de aquello en lo que pusieron su confianza.
No va a ser cubierta suficiente en aquel día del juicio final,
cuando Dios que mira todas las cosas, vea y pueda discernir
y distinguir, eso que tienes no te cubre. Eso que tienes,
esas obras que tú estás confiando, no te cubren. De hecho, esas
obras que tú estás presentando son delante de Dios trapo de
inmundicia. Vas a ser avergonzado. Son como
esas, ya lo he dicho antes, pero lo voy a repetir, son como esas
bandas de hospital. Cuando uno va a que se le opere
o va a hacer algún procedimiento y llega ya al hospital y le dan
una bata y mete las manos así, se cubre, cubre todo por delante
y se ve muy bonita la bata. Dicen aquí, mira qué bonita está
la bata. Pero les digo una cosa, nunca salgan a la calle con esa
bata. Porque esa bata les va a dejar avergonzado. Porque por
fuera está abierta esa cosa, está abierta la bata, por atrás. les va a dejar avergonzado, por
bonito que parezca, no es una bata que cubre, no es un vestido
que cubre, y así también todo aquel que confía en sus propias
obras, confía en cualquier otra cosa o otra persona que no sea
en el Señor Jesucristo. ¿Dónde está la salvación de su
pueblo? En Jehová. ¿Dónde está la justicia del pueblo
de Dios? En Jehová. ¿Dónde está la aceptación
del pueblo de Dios? En Jehová. Fuera de Él, no hay
salvación. Dice aquí, versículo 17, entonces
vemos allá el primer propósito de Dios, que todo el pueblo de
Dios va a ser salvo. Qué precioso es eso, ¿verdad?
Dios no es un fracaso. Dios no está tratando de salvar
a unos y luego fracasa y esas personas son perdidas en el infierno. Fuera con esa idea. Dios no está
tratando de salvar a nadie. Algunas personas hablan mal de
Dios. Hablan mal de Dios y presentan
un evangelio falso de esta manera y dicen, Dios ya hizo todo lo
que puede, ahora depende de ti. Escúcheme bien, si Dios Todopoderoso
ya hizo todo lo que puede, y después de que Él ya hizo todo lo que
Él puede, Él no ha logrado mi salvación, entonces no tengo
esperanza. Él no está tratando de hacer
nada. Él salva a su pueblo. Dice la palabra de Dios, llamará
su nombre Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. De la pena del pecado, del poder
del pecado, de la presencia del pecado. Él va a salvar a su pueblo. No es Él tratará de salvar a
su pueblo. Él le va a hacer el intento.
Él va a hacer el primer paso y tú da el segundo. Eso no es
Evangelio presentado aquí en la Biblia. Eso es mentira. Y
la persona que confía en alguna decisión que él hizo, en algún
bautismo que él hizo, o alguna membresía que tenga en alguna
religión, cualquier cosa que esa persona mire y diga, mira,
yo soy una buena persona, yo hago esto. Si esa es tu base,
si esa es tu base de aceptación delante de Dios, estás perdido. No hay esperanza delante de Dios.
En Cristo Jesús únicamente está la salvación. Dice el apóstol
Pablo, nosotros somos el Israel verdadero Dios, la circuncisión,
esa es la palabra que utilizó. Nosotros somos la circuncisión,
los que adoramos a Dios en espíritu, digo el Señor Jesucristo, Dios
es espíritu, los que lo adoran en espíritu y en verdad es necesario
que lo adoren. Tiene que ser renacido de nuevo,
tiene que ser una nueva criatura creada en Cristo Jesús, una persona
nacida de Dios por el Espíritu Santo. Nosotros somos el Israel
verdadero que adoramos a Dios en espíritu, nos regocijamos,
¿saben qué significa esa palabra regocijar? Nos gloriamos, nos
enorgullecemos. Nos regocijamos en Cristo Jesús
únicamente. Es el único lugar donde nosotros
podemos jactarnos de cualquier... Él. Él. Él es mi sabiduría. Él es mi justicia. Él es mi santificación. Él es mi religión. Él es mi sabiduría. Nos regocijamos en Cristo Jesús
y no solamente eso. No tenemos ninguna confianza,
dice el apóstol, en la carne. No tenemos ninguna confianza
en lo que nosotros estamos haciendo o podemos hacer. Bueno, ahí está
la primera cosa. Israel va a ser salvo. Qué precioso
es eso, ¿verdad? El pueblo de Dios va a ser salvo.
Es el propósito de Dios. Él vino a salvar a su pueblo.
Luego dice allá versículo 18. Porque así dijo Jehová que creó
los cielos. Aquí está hablando el Creador.
¿Quién es el Creador de todas las cosas? El Eterno Hijo de
Dios, el Verbo. ¿Por Él fueron hechas todas las
cosas? Dice la Palabra de Dios, y sin Él, nada de lo que ha sido
hecho fue hecho. El Creador, el que creó los cielos,
Él es Dios. El que fomó la tierra, el que
la hizo y la compuso, no la creó en vano. Dios no está haciendo
cosas en vano. Dios no está haciendo cosas.
Dios no creó el mundo a ver cómo va a pasar. Lo dejó allá al azar
a ver qué va a pasar. No lo creó en vano. Lo creó con
un propósito. Él va a poblar el cielo nuevo
y la tierra nueva con un número de personas que no puede ser
nombrado, dice la palabra de Dios. Un número que no puede
ser... Él sabe cuál es el número. Pero
Él va a poblar el nuevo cielo y la nueva tierra con un número
de todas naciones, pueblos, lenguas, que son igual a su Hijo. Dios ama a su Hijo y Él va a
poblar el cielo nuevo y la tierra nueva con una multitud de personas
que son como su Hijo. Dice, no lo creo en vano, para
que fuese habitado lo creó. Dios se hoy Jehová y no hay otro. Así es que el propósito de Dios
en esta creación es que Él está sacando a su pueblo de entre
las naciones, Él está sacando a su pueblo para poblar ese cielo
nuevo y la nueva tierra. Ese es el propósito. Este mundo continúa hoy. Salió el sol hoy en la mañana.
¿Por qué salió el sol hoy en la mañana? Porque es evidente
que Dios todavía está en este mundo llamando a alguno de aquellos
que Dios el Padre le dio al Señor Jesucristo antes de que el mundo
fuese formado. Dios está sacando a su pueblo
por la predicación de la Palabra, los está sacando, los está sacando
de este pueblo, trasladándolos, como dice la Palabra de Dios,
del reino de tinieblas al reino de su Hijo amado. Y cuando ese
último del número que Él sabe, cuando ese último venga al conocimiento
del Señor Jesucristo, este mundo se acabó. Él vuelve. Él lo va a envolver todo y Él
va a destruir este cielo, esta tierra y este cielo con fuego. Pero Él va a sacar al último.
Es por eso que Dios no retarda su promesa, como dice la Palabra
de Dios. Es paciente para con nosotros,
no queriendo que ninguno de aquellos que le fueron dados a su hijo,
ninguno de aquellos por el cual el Señor Jesucristo dio su vida,
se pierda, sino que todos aquellos procedan al arrepentimiento. Entonces, vemos la razón por
la creación. Todas las cosas han sido decretadas
y determinadas por nuestro Dios antes de la fundación del mundo.
Vean lo que dice Isaías 46, Isaías 46, 9. Acordaos de las cosas
pasadas, dice Jehová. desde los tiempos antiguos porque
yo soy Dios y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí. Nada hay semejante a Dios. Es por eso que cualquier imaginación
que nosotros tengamos de Dios, que Dios no haya dicho primero
de sí mismo, es idolatría. Cualquier pensamiento que nosotros
tengamos de Dios, que Dios no nos haya dicho a nosotros primeramente
en su palabra, es idolatría. Hemos de rechazarlo. Solamente
podemos conocer a Dios por medio de su palabra. Él danos a conocer
quién Él es. Y dice aquí, que anunció lo porvenir
desde el principio y desde la antigüedad, lo que aún no era
hecho, que digo, mi consejo permanecerá, y que haré todo lo que quiero. que llamo desde el oriente al
ave y de la tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé
y lo haré venir. Lo he pensado y también lo haré. Nada puede detener la mano de
Dios. Nada puede detener la mano del
Señor Jesucristo y decir, nadie puede decir, ¿qué haces? Él es
soberano. Él es Dios todopoderoso. El hombre
piensa que puede impedir a Dios. No. todas las cosas están ordenadas
por el Señor Jesucristo y todas las cosas están sucediendo exactamente
como Él ya determinó desde antes de la fundación del mundo. Bueno,
versículo 19 dice, este es el propósito de Dios, todo su pueblo
va a ser salvo, sabemos lo que está haciendo en este mundo,
está sacando a su pueblo, Y ahora dice en versículo 19, no hablé
en secreto. No hablé en secreto. En un lugar
oscuro de la tierra. No dije a la descendencia de
Jacob en vano me buscáis. Dios está diciendo este mensaje,
este mensaje de Dios, Dios no lo ha hablado en secreto. Desde
el principio, Cuando Adán y Eva pecaron en el huerto de Din,
Dios vino, Dios vino a ellos y les declaró el camino, el Señor
Jesucristo. Es seguro que la revelación era
en sombras, no era tan claro, pero los que creyeron a Dios,
ellos son salvos de la misma manera que nosotros somos salvos.
Cuando Abel trajo esa ofrenda a Dios, la ofrenda en que Dios
estaba agradado, Él nos dice la palabra en Hebreos, Abel hizo
esto por fe. Abel hizo lo que hizo cuando
trajo ese cordero y lo ofreció, lo hizo por fe. Esa fe de don
de lo recibió. Esa fe la recibió de Dios, es
don de Dios. Y esta fe vino por la palabra
de Dios. La fe viene por el oír y el oír
la palabra de Dios. O sea que esto no fue una ocurrencia
de Abel. Dios vino y les decretó, les
dijo cómo debían venir. ¿Y quién era el que enseñó esto? El Señor Jesucristo. El Eterno
Hijo de Dios. Él es el Verbo de Dios. Él es
Jehová que vino en el huerto y habló con Adán y Eva antes
de su encarnación. Él es eterno. El eterno Hijo de Dios llegó
al cumplimiento del tiempo y Él fue hecho carne. Así como nosotros
nacemos de una madre, Él nació de una madre. Fue formado un
cuerpo en el vientre de María. Pero antes, Él es eterno. Cristo
es eterno. Bueno, Él no habló eso en secreto. Este mensaje del pacto de la
gracia y el plan de la redención no es un plan secreto. No lo
sopló en un lugar secreto. No lo escondió en un lugar oscuro. Y tampoco ha dicho a su pueblo,
búscame, hablando en vano. Dios habla en justicia. Yo, Jehová,
hablo en justicia, anuncio en rectitud. Lo que está diciendo
Dios es, Dios no está diciendo, vení a mí todo lo que está trabajado
y cargado y yo os haré descansar. ¿Es palabra fiel esta o no? ¿Es
palabra fidedigna? ¿Es palabra que es digna de ser
recibida como verdad de Dios o no? Dios está diciendo, yo
no habré esto en vano. Yo no he hablado esto en vano.
Yo no le estoy diciendo a un pecador que está consciente de
su condición delante de Dios como pecador, que venga al Señor
Jesucristo, cree en el Señor Jesucristo y será salvo. No le
está diciendo eso como burlándose de él. En ninguna manera. Dios
no dice, ven a mí todos los que sois cargados, trabajados y yo
os haré descansar. Y después de que esa persona
viene temblando con miedo, consciente de que está viniendo delante
de Dios, que ve todas las cosas, que esa persona venga y que el
Señor Jesucristo le diga, ah, pero no estaba yo hablando de
ti. Dios no hace eso, Dios no se está burlando. La persona
que venga al Señor Jesucristo, como está aquí en la Palabra
de Dios, esa persona va a hallar misericordia. No hay ninguna
persona que ha venido al Señor Jesucristo buscando misericordia
que no la haya hallado. El problema es que el hombre
viene delante del Señor Jesucristo con su supuesta bondad, pero
el pecado nunca, nunca ha estorbado que una persona venga al Señor
Jesucristo. no por cualquier pecado, no por cuantos pecados
tengas. Eso no te estorba venir al Señor
Jesucristo. Lo que estorba a una persona
venir al Señor Jesucristo es que se cree ser bueno, es que
se cree no lo necesito, no soy tan malo como dices. Eso es lo
que estorba a una persona. Pero cuando una persona es iluminado
por el Espíritu Santo para conocer su condición delante de Dios,
de un miserable pecador, y esa persona viene al Señor Jesucristo
como ese leproso, y dijo, Señor, si quieres, puedes limpiarme.
Esa persona está reconociendo la soberana, el derecho de Dios
de hacer con él lo que él quiere. ¿Pero qué es lo que oímos del
Señor Jesucristo? Sí, ¿qué? y lo hizo limpio. Nunca, nunca, Él ha rechazado
a una persona, el que a mí viene, todo lo que el Padre me ha dado,
dice el Señor Jesucristo, vendrá a mí, y al que a mí viene, no
lo he hecho fuera, no lo he hecho fuera. ¡Qué precioso es esto! Yo hablo en justicia, yo anuncio
en rectitud Yo hablo en justicia y yo hablo en rectitud. Este evangelio del Señor Jesucristo
es el evangelio de la justicia de Dios. Yo hablo en justicia. Saben, es en el evangelio donde
Dios muestra a un hombre cómo Dios puede ser justo y también
justificar ¿Cómo Dios puede ser justo y recibirme a mí? Quiero
que vean allá en Romanos capítulo, Romanos 1, 16, porque no me avergüenzo
del Evangelio. No me avergüenzo de este mensaje
de Cristo Jesús y este crucificado. Estas son las buenas novedades.
No me avergüenzo de este Evangelio porque es el poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree, a todo aquel que cree, al judío
primeramente y también al griego. En todas partes del mundo donde
este evangelio es predicado al Señor Jesucristo, la persona
que cree es el poder de Dios para salvación. Dicen, porque
en el evangelio, en el evangelio, en el mensaje de Cristo Jesús
y este crucificado. La justicia de Dios se revela. Dios revela como Él puede ser
justa. La justicia de Dios es revelada. Dice, se revela por, noten claramente
lo que dice, la justicia de Dios se revela por fe y para fe. Se revela por la fe del Señor
Jesucristo. La fe del Señor Jesucristo está
hablada de su fidelidad. Él como hombre obedeció a Dios. La fe del Señor Jesucristo. Él
como hombre obedeció a Dios en todo punto de la ley y estableció
rectitud aquí en la tierra. Honró la santa ley. Es la fe
del Señor Jesucristo. Él como hombre creyó a Dios sin
nunca dudar. Él creyó a Dios. Y no solamente
él creyó a Dios y estableció rectitud aquí en la tierra, él
fue a la cruz del Calvario. Él fue obediente hasta la muerte,
dice la palabra de Dios, y la muerte de la cruz. Él fue obediente. La justicia de Dios es por la
fe del Señor Jesucristo y es para fe. Es para fe, es decir,
para que tú creas, para que tú creas. En el Evangelio se revela
la justicia de Dios por la fe del Señor Jesucristo y para que
tú creas en la justicia del Señor Jesucristo. Para fe, como está
escrito, el justo por la fe vivirá. ¿Cómo hemos de creer en el Señor
Jesucristo? ¿Cómo es que vive? Vive por la
fe. vive por la fe. Vean lo que dice
Romanos 3, Romanos 3, versículo 19, aquí vamos a hablar un poco
más de esto, en Romanos 3, versículo 19, hablando de la ley de Dios,
dice porque, pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice
a los que están bajo la ley para que toda boca se cierre y todo
el mundo quede bajo el juicio de Dios. La ley nunca fue dada
para salvar a nadie. Nosotros no podemos cumplir la
santa ley de Dios. Por nuestra naturaleza pecaminosa,
porque estamos muertos en delitos y pecados, porque tenemos una
naturaleza que es la enemistad en contra de Dios, el hombre
no puede, en la carne dice Romanos capítulo 8, no puede agradar
a Dios. Lo único que el hombre puede
hacer cuando trata de obedecer esa santa ley, lo único que puede
hacer es la ley lo condena. La ley, lo único que puede hacer
es matarlo, porque la ley no se obedece solamente en lo exterior,
la ley se obedece en el interior, las intenciones y los pensamientos. Por fuera, Puedes parecer una
estatua sin moverte, pero por dentro, adentro del corazón proceden
todos los pecados, el odio, las blasfemias. Ahí está la fuente
de la maldad en el corazón del hombre. La ley no fue dada para
salvar al hombre, la ley fue introducida por el pecado para
manifestar lo que somos. delante de Dios. Y fue dada para
que toda boca se cierre y quede culpable delante de Dios. Sí,
Dios, lo que Tú dices es verdad. Lo que Tú dices de mí es verdad.
Yo soy el pecador. ya que por las obras de la ley
dice versículo 20 ningún ser humano será justificado delante
¿de quién? de Dios, no será justificado
delante de Dios el hombre trata de justificarse y si yo te estoy
mirando a ti y tú me estás mirando a mí tú puedes decir, wow esa
persona parece que es una persona justa delante del hombre tal
vez te estés justificando pero no delante de Dios No delante
de Dios. Ningún ser humano será justificado
delante de Él porque por medio de la ley es el conocimiento
del pecado. Saúl de Tarso era uno de esos
que podía decir, según la ley en lo exterior, nadie podía decirme,
nadie podía decirme, Saúl o Pablo, tú has quebrantado esta ley.
Pero Saulo dijo, cuando revivió la ley, yo morí. Cuando yo entendí
que la ley era espiritual y la ley dice, no codiciarás, entonces
yo morí. Porque ser culpable de un mandamiento
es ser culpable de todo. La ley no fue dada para justificar,
la ley solamente nos condena y dice, maldito es todo aquel
que no continúa en todas las cosas escritas en la ley para
hacerlas. Para hacerlas, no para darles
el buen visto o estar de acuerdo con ellos, sino para hacerlas.
Así es que la ley nos condena. Ahora, ¿dónde están las buenas
nuevas? Vean lo que dice el versículo
21. Pero ahora, dice, ahora, en este mensaje del evangelio.
Ahora, en Cristo Jesús, ahora, aparte de la ley, es decir, aparte
de que tú tengas que cumplir la ley, aparte de la ley, se
ha revelado o se ha manifestado la justicia, ¿de quién? La justicia de Dios. ¿Dónde se
revela la justicia de Dios? En el evangelio leímos. en Romanos
1, 17. Se ha manifestado la justicia
de Dios, se ha manifestado la justicia de Dios y esta justicia
de Dios fue declarada o fue testificada o fue anunciada por la ley, es
decir, el Antiguo Testamento, la ley y los profetas. Es el
mismo evangelio que ha sido anunciado desde el principio. Fue testificada
por la ley y los profetas. la justicia de Dios que es por
medio de la fe en Jesucristo la justicia que es Dios por medio
de la fe en Jesucristo mantengan su lugar allá y vamos a ir a
Gálatas capítulo 2 noten aquí Gálatas capítulo 2 versículo
16 Gálatas 2 16 sabiendo que el hombre no es
justificado por las obras de la ley, el hombre no es justificado
por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo. El hombre es justificado por
la fe de Él, la fe suya, la fe del Señor Jesucristo. ¿Dónde
entra tu fe? Nota lo que dice el texto. Sabiendo
que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino
por la fe de Jesucristo. Ahora, nosotros también hemos
creído en Jesucristo. Ahí está nuestra fe. Nosotros
hemos creído en Jesucristo para ser justificados por la fe de
Cristo. y no por las obras de la ley,
por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. El
que es creyente, el que es salvo está creyendo en la fidelidad
del Señor Jesucristo. Está creyendo en el Señor Jesucristo
y su obra terminada. Nadie es salvo aparte de creer
en el Señor Jesucristo. Pero mi fe no murió por mí. Es
el Señor Jesucristo quien murió. Yo creo en Él. Yo creo en la
obra terminada que Él hizo allá en la cruz del Calvario. Yo soy
justificado por la fe o la obediencia y la rectitud del Señor Jesucristo.
Ahora regresen allá a Romanos capítulo 3 donde dejamos de leer.
Versículo 22. La justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo y esta justicia de Dios, de eso está
hablando, esta justicia de Dios es para Es para todos los que
creen en Él porque no hay diferencia. Es la justicia de Dios, la justicia
y la rectitud del Señor Jesucristo. La justicia de Dios que es por
la fe de Cristo Jesús es para todos los que creen en Él. Esta justicia de Dios es tuya. Esta justicia de Dios que obró
el Señor Jesucristo es tuya si tú crees a Dios. Es tuya. Ahora
dice el versículo Por cuantos, no hay diferencia por cuantos
todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, no hay
diferencia entre judío y gentil, no hay diferencia entre personas
de diferentes nacionalidades, personas de diferentes condiciones,
no hay, no hay ancianos o pobres, no hay diferencia. Todos pecamos,
dice, por cuantos todos pecaron y están destituidos de la gloria
de Dios. Ahora, siendo justificados, ¿cómo
es esta justificación que Dios pone a cada uno que cree? Dice
ya, gratuitamente por su gracia. ¿Qué significa eso? Gratuitamente
por su gracia. Esa palabra gratuita significa
sin causa en ti. sin causa, siendo justificado
sin causa en ti por su gracia. Es decir, Dios no miró en el
futuro y vio quién iba, quién tiene la disposición, o quién
es más bueno que otro, o ibas a creer, y basado en eso, Él
vio algo en ti, por eso te impartió su gracia. Eso no es gracia,
eso es deuda. Si Dios te dio la salvación por
algo que Él vio en ti, está recompensando algún valor en ti. Eso no es
gracia, eso es deuda. Pero dice aquí, siendo justificados
o hechos justos delante de Dios, sin causa en nosotros, por la
gracia de Dios, favor no merecido, por gracia, favor no merecido,
pero sí le costó a Él, mediante la redención que es en Cristo
Jesús por medio de la obra de redención que el Señor Jesucristo
hizo allá en la cruz del Calvario. ¿Están siguiendo esto? Está claro,
¿verdad? Está claro. Mediante la redención que es
en Cristo Jesús, a quien Dios puso en el Antiguo Testamento,
Dios lo puso como propiciación por medio de la fe en su sangre
para manifestar en este tiempo su justicia. quien Dios puso
como propiciación por medio de la fe en su sangre para manifestar
su justicia a causa de haber pasado por alto en su paciencia
los pecados pasados con la mira de manifestar en este tiempo
su justicia a fin de que él sea el justo y el que justifica al
que es de la fe de Jesús. Es decir, a que en los tiempos
pasados, cuando se ofrecieron esos sacrificios de esos animales,
la sangre corrió Esos sacrificios nunca quitaron un pecado. Dios
pasó por alto en su paciencia los pecados pasados, porque siempre
ha tenido la mira puesta al Cordero de Dios, al Señor Jesucristo,
que vendría y quitó el pecado de su pueblo. Dios siempre ha
puesto su mira sobre el Señor Jesucristo. Ahí está el que responde. Ahí está el que responde. Ahí
está el que responde. Y si tú estás aquí en esta noche
y eres del Señor Jesucristo, Él siempre ha puesto su ojo sobre
el Señor Jesucristo. Él es el que respondió. Él es
el que respondió. Bueno, regresemos allá a Isaías
cuarenta y cinco. Dice versículo veinte, Reuníos
y venís, juntados todos los sobrevivientes entre las naciones. Reúnanse,
dice, No tienen conocimiento aquellos que erigen el madero
de su ídolo, los que ruegan a un Dios que nos salva. No tienen
conocimiento. No tienen conocimiento. Las personas
que sirven a un Dios que no es el Dios vivo y verdadero, que
no se ha dado a conocer a ellos, que no es el Señor Jesucristo,
es un Dios que no puede salvar. Y aquellas personas que dicen
que Dios quiere hacer algo pero no puede, si tú no le permites,
ellos no tienen conocimiento del Dios verdadero. Están rogando
a un Dios que no puede salvar. Escuchen, si hay alguien más
poderoso que Dios, órale a Él. Si hay alguien que puede detener
la mano de Dios, ora a Él, pídele a Él. Pero no hay nadie. no hay otro Dios, solamente el
Señor Jesucristo. Él es el único Dios vivo y verdadero,
igual con Dios el Padre, y el único que vamos a ver en la gloria. Y no dicen, no tienen conocimiento
aquellos que erigen el madero deshuido, los que ruegan a un
Dios que nos salva, no tienen conocimiento. Y nosotros estábamos
en esa condición también. Antes de que el Señor Jesucristo
venga en su palabra y sea predicado y Él se revela a nosotros, nosotros
no teníamos conocimiento. Pero Él ha venido. Para algunos
aquí, Él ha venido en su palabra. Nos dice allá en 1 Juan capítulo
5, versículo 20. Pero sabemos que el Hijo de Dios
ha venido. ¿Lo sabes? ¿Puedes decir eso? Yo sé que el Hijo de Dios ha
venido. ¿Lo sabes? ¿Quién te lo dijo? Pero sabemos
que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento. Antes no teníamos entendimiento,
pero ahora Él nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero. Para conocer al que es verdadero.
Y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el
verdadero Dios y la vida eterna. Y no tienen conocimiento aquellos
que levantan sus propios hijos y dicen, mi Dios es así. Mi Dios
es así. Mi Dios no haría eso. Hablando
de la justicia de Dios, hablando de la ira de Dios, dicen, mi
Dios no haría eso. Te están diciendo la verdad,
su Dios no lo haría. Pero el Dios de la Biblia no
lo conoce. Dicen, no tienen conocimiento
aquellos que erigen el madero de su hijo. Los que ruegan a
un Dios que no salva. proclamar y hacerlos acercarse,
entren todos en consulta. ¿Quién hizo oír eso desde el
principio? ¿Quién es el que ha anunciado
este evangelio desde el principio? Y lo tiene dicho desde entonces,
sino yo, Jehová, y no hay más Dios que Dios justo y salvador. Dios justo y salvador. Ya vimos allá en Romanos, él
es el Dios que puede ser justo y a la justo y salvador. ¡Qué precioso
es esto! Él ha declarado la manera que
Él puede ser justo y a la misma vez recibir a un pecador sin
manchar su carácter. Cuando el Señor Jesucristo, que
no conoció pecado por nosotros, Dios lo hizo pecado, Él fue llevado
a la cruz y murió en lugar de su cueva. y murió como el sustituto
y pagó la deuda que ese pueblo debía a la santa ley de Dios. Dios descargó toda su ira, toda
la ira que nosotros, su pueblo, debíamos sufrir por toda la eternidad
separados de Dios en el fuego eterno. Él sufrió esa separación
de Dios, su Padre, cuando Él dijo, Dios mío, Dios mío, ¿por
qué me has desamparado? Él sufrió el castigo por el pecado
de Su pueblo, y llevó el pecado de Su pueblo en Su cuerpo, y
Él murió en la cruz y fue sepultado. Ahí quedó tres días en la tierra. Gracias a Dios, Él resucitó y
la resurrección es la señal a todos que ese sacrificio fue completo,
que ese sacrificio fue suficiente, que ese sacrificio fue aceptado
por Dios. Si Dios no está satisfecho con
la paga, Él nunca sale del sepulcro. pero cuando él salió al tercer
día para nuestra justificación dice Romanos capítulo 5 resucitó
para nuestra justificación y porque él resucitó victorioso de los
muertos entonces todos aquellos por los que él murió ellos también
recobramos vida juntamente con el Señor Jesucristo por gracia
sois salvos dice Gálatas capítulo 2 justo y salvador Él nos da
a nosotros, su pueblo, la justicia, la rectitud, la obediencia que
Él rindió a la santa ley de Dios, Él la pone a nuestra cuenta. Somos nosotros la justicia de
Dios en Él. ¿Saben cuál es mi vida delante
de Dios? Si tú crees en el Señor Jesucristo,
¿sabes cuál es tu vida delante de Dios? La vida del Señor Jesucristo. la obediencia que Él rindió.
Dios siempre fue agradado con el Señor y su priesto. Nosotros
vemos en nosotros y vemos pecado, pero Dios no lo ve. Gloria, Dios
no lo ve. Saben, si nosotros miramos en
el Antiguo Testamento y vemos al Lord, y vemos las cosas que
hizo el Lord, no diríamos nosotros, es hombre justo. Pero si lees
el libro de Hebreos, Lo que Dios dice del otro, Dios dice este
hombre es un hombre justo ¿Cómo es posible? Porque está en Cristo
Jesús, está en Él Bueno, ¿cuál es el resultado entonces? Si
Él es el único Salvador, no hay otro fuera de Él Dios dice, mirad
a mí, versículo 22 Mirad a mí, es una mirada Es una mirada. Como Dios dijo al Señor Jesucristo
a Nicodemo, así como Moisés levantó la serpiente en el desierto,
así es necesario que el Hijo del Hombre se ha levantado para
que todo aquel que en él crea no se pierda, mas tenga vida
eterna. Miren allá al Señor Jesucristo sobre la cruz. Confían. Confían. Mirad a mí. Es una mirada de fe. Es una mirada
de fe. Dices, ¿Cómo lo veo? No tienes
ningún imán en aquí. ¿Cómo lo voy a ver? Lo he estado
anunciando desde el principio. Lo he estado anunciando desde
el principio. ¿Lo ves? ¿Cómo lo ves? ¿Lo ves
en las Escrituras? ¿Lo ves por fe? Mira al Señor
Jesucristo. Mirad a mí, sed salvos. dice
el Señor Jesucristo todos los términos de la tierra porque
yo soy Dios y no hay más y luego dice versículo 23 voy a terminar
con eso versículo 23 dice yo hice juramento por mí mismo Dios
no puede jurar por nadie más grande que Él solo Él es el más
grande pero Él hizo un juramento dice por mí mismo de mi boca
salió palabra en justicia Y no se revocará que a mí se doblará
toda rodilla y jurará toda lengua. A él se va a doblar. La salvación viene a una persona
cuando esa persona está reconciliada con Dios. Cuando la persona está
reconciliada con Dios. Cuando crea a Dios, es una persona
reconciliada con Dios. ¿Qué significa esto? El hombre
tiene pensamientos. y sus pensamientos por naturaleza
son contrarios a Dios. El hombre tiene caminos, y sus
caminos por naturaleza son contrarios a Dios. Pero cuando por la gracia
de Dios el hombre deja sus propios pensamientos, y deja su camino,
y se vuelve a Dios en Cristo Jesús, está diciendo, Dios, lo
que tú dices es verdad. Lo que dices acerca de mí es
verdad. Lo que dices acerca de tu hijo
es verdad. Lo que dices acerca del único
camino es verdad. Estás reconciliado con Dios. Estás de acuerdo con Dios. Sea
Dios, Dios. Sea Dios, Dios. Pero mientras
tanto que el hombre diga, pero, pero, pero, esa persona no está
reconciliada con Dios. Mientras estés luchando y peleando,
no estás reconciliado con Dios. Pero cuando esa persona baja
las armas de sus pensamientos, de sus ideas, de sus idolatrías,
y se postra delante del Señor Jesucristo, esa persona está
reconciliada con Dios. Dios ha dicho, a mí se va a doblar,
dice el Señor Jesucristo, a mí se va a doblar toda rodilla,
y toda lengua va a confesar Toda lengua va a confesar. Es lo que
dice en Filipenses capítulo 2. Le ha sido dado un nombre que
es sobre todo nuestro para que en el nombre del Señor Jesucristo
toda boca confiese, toda rodilla se doble en el cielo y en la
tierra y confiese que Él es el Señor para la gloria de Dios
el Padre. ¿Saben? El hombre mientras está
en esa rebelión y no está reconciliado con Dios, está siguiendo su propio
camino, está siguiendo su propia voluntad, está siguiendo todo
esto, pero cuando Dios viene ahí como en el camino a Damasco,
vino a Saulo de Tarso y lo botó de su caballo, ahí estaba ya
en el polvo, ¿qué es lo que dijo Saulo? Señor, ¿qué quieres que
yo haga? Estar reconciliado con el verdad.
Ahora está reconciliado con aquel que antes estaba peleando. Ahora
le dice, Señor, ¿qué quieres tú que yo haga? El hombre antes
de esto está, yo quiero esto, yo hago esto, yo voy a hacer
mi propio camino, yo voy a aportar lo mío, pero cuando Dios, esa
persona está reconciliado, esa persona dice, Señor, ¿qué quieres
que yo haga? Señor, es el propósito de Dios. ¿Has
oído el mensaje? ¿Has oído el mensaje del Evangelio?
¿Se te ha revelado el Señor Jesucristo? ¿Has bajado las armas? ¿Has creído
en el Señor Jesucristo? El propósito de Dios es Él va
a salvar a todos los suyos. El que cree en el Señor Jesucristo
tiene vida eterna. Y si Él se ha revelado a ti,
Él te ha dado la fe, Si Él ha concedido que tú creas en Él,
Él te ha dado arrepentimiento y estás reconciliado con Él,
yo sé que vas a confesarlo. Hay un gozo, ¿verdad? Gozo en
el Señor Jesucristo. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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