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Don Fortner

Algunas cosas que son sellados

John 6:27
Don Fortner December, 9 2009 Audio
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Some things that are sealed

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100%
Vamos a abrir nuestras vidas
juntamente en esta noche a Juan capítulo 6, el sexto capítulo
del Evangelio de San Juan. Ahora, si quieren, quiero que
me sigan ustedes en esta noche por ciertos pasajes de las escrituras. Veremos varios pasajes juntamente. He pasado por las escrituras
y he marcado algunas cosas, algunas cosas que están selladas. ¿Ha notado usted alguna vez las
cosas que están escritas en la escritura que dice que están
selladas? Aquí en Juan capítulo 6, versículo
27, leemos aquí que el Señor Jesucristo está sellado. Dijo el Salvador, trabajar no
por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna
permanece, la cual el Hijo del Hombre os
dará, porque a Él señaló Dios el Padre, esa palabra señaló
es sellar, a Él lo selló el Dios el Padre. Aquí el Señor Jesucristo
está hablando y se describe así mismo por una manera muy singular.
Nunca se habla de Él de esta manera en ningún otro pasado.
Es Él a quien el Padre señaló, el Señor. ¿Qué significa eso? La palabra que es traducida es
señalado. En todo lugar donde encuentras
en el Nuevo Testamento, significa esto. Sellado. Seguro. Preservado. O mantenido secreto. Señalado
y seguro. Preservado. O guardado seguro. Secreto. Es de Juan 6, 27. Mejor
sería traducido de esta manera. A este señaló el Padre Dios. Es decir, Dios, el Dios reino,
el Jehová, Dios reino, ha sellado al hombre, Cristo Jesús. es Dios como Dios. Aquel señaló
el Padre como Dios. Dios el Padre ha demostrado sin
ninguna duda que este hombre Jesús de Nazaret es el mismo Dios. No meramente un representante
de Dios, no meramente alguien que habla por Dios, no meramente
uno semejante a Dios, sino Dios mismo. Dios fue manifestado en
la carne. A este señaló Dios el Padre como
Dios. Escuchen esta palabra del apóstol
Pedro. ¿Se acuerdan en el día de Pentecostés
cuando Pedro predicó? Él dijo, varones de Israel, escuchen
estas palabras, Jesús de Nazaret, varón aprobado por Dios entre
vosotros, un puro hombre que Dios el Padre lo selló como Dios. ¿Cómo es que lo se yo? Dice por señales, maravillas
y prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio
de él. Como vosotros mismos sabéis. Ahora vamos a traer esto a nosotros. Pedro dijo a aquellos judíos
que vivieron en su día, Dios el Padre ha sellado a este hombre
Jesús de Nazaret en una manera que es indiscutible. Lo selló
Dios, de tal manera que usted lo conoce, por señales y maravillas y milagros
que Él hizo. Ahora, diganme ustedes, los hijos
de Dios, mis hermanos y mis hermanas en Cristo, a Dios Todopoderoso por la persona y la obra del
Señor Jesucristo ha hecho maravillas en tu alma de manera que Él ha
sellado a este hombre Jesús que Él es Dios a ti Dios el Padre ha señalado a su
Hijo Dios en mi alma ha revelado a Cristo en mí por las maravillas
de su gracia. A este señaló Dios el Padre como
Dios. Así como Él está señalado como
Dios, demostrado sin ninguna controversia
en una manera indiscutible de todo lo que está escrito de él
en el libro y de todo lo que él ha hecho en nuestra alma,
La validez de todas sus gracias, de todas sus obras, de todas
sus promesas, La validez de su obediencia por
nosotros como nuestro sustituto. La validez o la certeza de su
justicia que él trajo. La certeza de su redención que
él hizo, de su expiación que él hizo. La realidad de la salvación que
es Dios en todo cuelga de este un asunto. El hombre Jesús de
Nazaret es Dios en carne. Él ha sido señalado tal por Dios
el Espíritu Santo, por toda la espíritu y la profecía en este
libro. A Él dan testimonio todos los profetas. Él fue sellado
por Dios en su bautismo. ¿Recuerdan cuando él vino a ser
bautizado por Juan el Bautista? Vino de Galilea al Jordán para
ser bautizado por Juan el Bautista. Y cuando Juan lo vio viniendo
a él, él dijo, no, yo no te puedo bautizar a ti. Y nuestro Maestro dijo, permítelo. porque es necesario que así cumplamos
toda justicia. Ahora, ¿qué tiene que ver el
bautismo en cumplir justicia? El ser bautizado o lavado en
las aguas del bautismo no te va a hacer gusto. Pero nuestro
Señor por su bautismo declaró el significado de esta
ordenanza bienaventurada. Él mostró simbólicamente cómo
Él prontamente cumpliría la justicia. Él murió, Él fue sepultado y Él fue resucitado de ese sepulcro
de agua. Y cuando los pecadores que son
salvos confiesan al Señor hoy día, no solamente nos identificamos
con Él, mostramos también simbólicamente la única manera que pecadores
pueden ser hechos justos. Morimos en Cristo. Fuimos sepultados
en Cristo, y resucitamos a vida en Cristo. Ahora caminamos o andamos con
Él para cruzar en una nueva vida. Y cuando el Señor Jesucristo
salió del agua, El Espíritu Santo descendió como
paloma sobre él y permaneció sobre él. Y Dios el Padre habló
desde el cielo. Dijo, ese es mi hijo amado en
quien tengo complacencia. De esa manera, él fue señalado
o sellado por Dios el Padre. Pero hay más aún en esta figura. Él dijo, Ese es mi hijo amado en quien tengo
complacencia. Él no dijo, Ese es mi hijo amado
con quien tengo complacencia. No dijo con, sino en. Ahora, yo solamente tengo una
hija, y yo soy complacida con ella. Yo estoy complacido con
lo que ella hace. Yo estoy complacida con su respeto
que ella tiene hacia mí. Pero es error decir que yo estoy
complacida en ella. Dios el Padre dijo, este es mi
hijo amado en quien tengo complacencia. Y tú que crees en el Hijo de
Dios, estás en el Hijo. Y Dios Todopoderoso ha declarado
en la obra terminada con su madre y su hijo que Él está agradado
contigo, en su hijo. No está agradado con lo que tú
haces. No está agradado con los sentimientos
de tu corazón. está agradado contigo en Cristo
Jesús. De tal manera, el Espíritu Santo
ha sido dado a nosotros y nos ha dado a nosotros de su Espíritu,
como el resultado de su obediencia y su muerte. Y el Espíritu Santo viene a nosotros
en Su gracia salvadora y convence a aquellos pecadores
escogidos y redimidos, convence a cada pecador que es
enseñado por Dios de pecado de juicio y de justicia. nos convence de nuestro pecado,
es decir, qué es lo que somos, convence de justicia terminada, completa, porque el siervo de Dios, el
Señor Jesucristo, ha regresado a la gloria y nos ha convencido también del
juicio que ha sido acabado, porque el príncipe de este mundo ha
sido juzgado. El gran ángel descendió del cielo
El ángel del pacto, el Señor Jesucristo, con la cadena de
la omnipotencia en su mano, y es el que nos engañaba, el engañador,
y los sacaba de su dominio. llevó cautiva la cautividad y
el ha sellado y ha sellado para nosotros como Dios por su obra
poderosa en su gracia bueno vamos a ver ahora en Apocalipsis capítulo
5 Apocalipsis capítulo 5. Hemos
visto al Salvador que ha sido señalado o sellado. Ahora aquí
el Espíritu de Dios nos habla de un libro que está sellado.
Vamos a leer versículos 1 al versículo 7. Y vi en la mano derecha del que
estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por
fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel fuerte que pregonaba
a gran voz, ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus
sellos? Y ninguno, ni en el cielo, ni
en la tierra, ni debajo de la tierra podía abrir el libro,
ni aún mirarlo. Y lloraba yo mucho porque no
se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo,
ni de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo,
no llores, he aquí el león de la tribu de Judá. La raíz de
David ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. Y miré, y vi que en medio del
trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba
en pie un cordero, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete
ojos, los cuales son los siete espíritus del Dios enviado, de
Dios enviado por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la
mano derecha del que estaba sentado en el trono. Esto, este libro, Representa el propósito y los
decretos de Dios Todopoderoso. Es el libro del cual habló Nuestro
Señor, Nuestro Salvador. Cuando en el Salmo 40, Él dijo,
es que yo vengo a Dios para hacer tu voluntad. Como está escrito
en el rollo del libro, Entonces, este libro del propósito
de Dios, el decreto eterno de Dios, escrito antes de la fundación
del mundo. Bueno, hermano, ¿en realidad
Dios escribe libros? No, Él no necesita escribir libros. Pero nos está hablando en lenguaje
que nosotros podemos entender. Así como las leyes y los decretos
están escritos en libros allá en la corte. Dios dice, yo he escrito esto,
yo he establecido esto, y no puede ser quebrantado. Entonces
dice el Salvador, he aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está
escrito de mí. El Dios, nuestro Salvador, es
Dios de propósito, es soberano, absoluto, incambiable, inalterable. No tiene que existir un propósito,
no puede ser cambiado. Él es quien declara el fin desde
el principio. Y lo hace así como lo declaró. El objeto del propósito de Dios,
el final del propósito del cual Dios propuso todas las cosas,
es la salvación de sus escogidos. ¿Se acuerdan de lo que nos dicen
Romanos 8, 28? ¿Y sabemos? Ese hombre tal vez él no lo sepa. Y ese hombre allá por allá no
lo sabe. Pero nosotros sabemos. Nosotros
sabemos porque hemos sido enseñados por Dios. No sabemos porque hemos leído
este libro. Sabemos que todas las cosas,
¿cuántas cosas? ¿Qué dice? Todas las cosas. Obran juntamente, obran para
nuestro bien, para aquellos que son los llamados, según su propósito. Y este es el propósito de Dios.
al que ya se conoció, también lo predestinó para ser conformado
a la imagen de su hijo, para que su hijo amado, el Señor es
Cristo nuestro Salvador, ese hombre que Dios el Padre lo selló,
lo señaló como Dios, para que él sea el primogénito entre muchos
hermanos. Así es que todo lo que llega
a ocurrir en el tiempo, toda cosa, toda cosa que pasa,
cosa grande y cosa pequeña, eso que se siente agradable y eso
que también duele dolorosamente, todo, bueno y malo, obra para mí para traer la salvación, para
cumplir la salvación de los escogidos de Dios. Cuando puedas verlo,
regócijate en ello. Y cuando no lo puedas ver por
ninguna razón, regócijate de todas maneras en ello. ¡El Cielo
reina! ¡En todo lugar, en todo momento! Porque DNI, y por él, y para
él, son todas las cosas. A quien sea la gloria para siempre. El objeto de todo esto es la
salvación eficaz de su pueblo. Así que no se apuren, no estén
angustiados, no se estén comiendo las uñas y crea a Dios. Él hace
todas las cosas bien. En la elección, Dios escogió
un pueblo a quien Él salvaría. En la predestinación, Él soberanamente ordenó todas las
cosas necesarias para su salvación. Y en la providencia, Él lo trae
todo a fruición. Así es que hay otra figura de
este mismo libro, el Apocalipsis capítulo 10. Pueden verlo más
adelante. Juan dijo, vi otro ángel que
descendió del cielo. También este ángel es Cristo,
el arcángel. Es el ángel del pasto. Es el
ángel de Jehová. Y Él viene y desciende en carne
humana. Oh, pero qué ángel es éste. Qué
mensajero de Dios es éste. Juan dijo, yo le vi con un pie
sobre la tierra y un pie sobre el mar. Estaba de pie con un
pie sobre la tierra y otro pie sobre el mar. Estaba de pie sobre el Señor,
sobre la creación de Dios. Todas las cosas están puestas
por el trago de los pies de ese hombre. Dios el Padre lo señaló. Dios. Y él tiene un libro en
sus manos. Y este libro que estaba sellado,
que estaba escrito por fuera y por dentro, estaba sellado
con 7 sellos. De tal manera que ningún hombre
podría abrir este libro. Pero aquí en este capítulo 5
vemos al león de la tribu de Judah. que como león él prevaleció
para abrir este libro y para cumplir las cosas que en el libro
estaban escritas y aquí está ese pie señor sobre todo y está
dándole vuelta a las hojas del libro ¿Qué significa eso? Cuando él mira cada página, cada
movimiento, el girar de la tierra, el levantarse y el ponerse del sol, el pensamiento de cada uno de
los reyes, las experiencias de cada isla,
está cumpliendo en el libro. Es llevado a fruición o se lleva
a cabo según el propósito de Dios. Por el dominio de Cristo, el
hombre que Dios señaló o selló como Dios para la salvación de
su pueblo. Ahora vean Apocalipsis capítulo
7. Hay un salvador que es sellado
o señalado. Hay un libro que está sellado
o señalado. El salvador sellado es Cristo
nuestro Redentor. El libro que está sellado es
el libro del propósito de Dios. Aquí en el capítulo 7 de Apocalipsis
1 nos dice, nos habla de un pueblo que está sellado. una gran multitud de pueblos. En este mundo se les llama a
ellos los escogidos, los escogidos de Dios, un pueblo escogido en
la eternidad, un pueblo que fue redimido por la sangre preciosa
de Cristo. Un pueblo que es, tiene que ser
salvo. Bendito sea Dios, hay un pueblo
que tiene que nacer de nuevo. Todos necesitan ser nacidos,
pero hay algunos que tienen que nacer de nuevo, porque Dios el
Padre los escogió y el Hijo los redimió. Es necesario que ellos
nacen de nuevo, tienen que nacer de nuevo, y todo el infierno
no los puede detener. Que ellos sean nacidos de nuevo
para ese propósito. Dios levanta naciones y Dios envía el Evangelio por una
nación y usa esa nación para llevar el Evangelio a todo el
mundo. y luego él trae abajo esa nación
y levanta otra nación todo para la salvación de su pueblo Dios
dice yo di a Egiopia por ti, yo di a Esteba por ti Yo he dado hombres por ti. Yo he dado naciones por tu vida. Antes de que este mundo termine.
Antes de que nuestro Dios vuelva a este mundo como si fuera un
mantel. Y consuma esta bola con fuego.
Antes de que caiga el juicio de Dios. Vamos a ver si eso es lo que
dice la Biblia. Vamos a leer Apocalipsis 7 del
1 al 4. Apocalipsis 7 del 1 al 4. Después de esto, Vi a cuatro ángeles en pie sobre
los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos
de la tierra, para que no sople el viento sobre la tierra, ni
sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Vi también a otro ángel
que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo,
y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se le había
dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo, No
hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta
que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. Y oí el número de los sellados,
ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus
de los hijos de Israel. Ahora, mantengan su mano aquí. Vamos a regresar un momento en
este lugar. Vuelvan a su segundo esferzo. Mantengan su lugar allá y vean
en 2 Pedro. En 2 Pedro capítulo 3. Versículo
9 dice, El Señor no retarda su promesa, según algunas la tienen
por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo
que ninguno pereza, sino que todos procedan al arrepentimiento. El Señor no recarga sus promesas. Es decir, Él va a hacer lo que
Él ha prometido. Él es paciente. No es paciente
con todos los hombres, no. Es paciente para con nosotros. Es paciente porque él no quiere
que ninguno, no quiere que ninguno de sus escogidos perezca. Él
está determinado que todos los suyos van a proceder al arrepentimiento
al conocimiento de su hijo. Bueno, hermano Don, Bueno, hermano Don, ¿cómo sabes
que la paciencia de Dios es solamente para el pueblo de Dios? Porque allá en el versículo 20
nos dice que la paciencia del Señor es para salvación. ¿Por qué es que Dios soporta
este mundo? ¿Por qué no destruye Dios este
mundo como si fuera una bola de nieve en el fuego? Porque hay todavía algunos de
sus escogidos amados que tienen que ser salvados. Porque Cristo
lo redimió. y el Padre los escogió. Ahora
regresen a Apocalipsis capítulo 7. Vamos a leer reciclo 9 al
12. Después de eso miré y allí una
gran multitud la cual nadie podía contar de todas las naciones
y tribus y pueblos y lenguas que estaban delante del trono
y en la presencia del correro vestidos de ropas blancas y con
palmas en las manos Y clamaban a gran voz, diciendo, La salvación
pertenece a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al
Cordero. Y todos los ángeles estaban en
pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro
seres vivientes, y se postraron sobre sus rostros delante del
trono y adoraron a Dios, diciendo, Amén. La bendición, y la gloria,
y la sabiduría, y la acción de gracias, y la honra, y el poder,
y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén. El Señor Jesucristo, el
Comandante de los Ángeles, Él le dice a los ángeles de juicio,
¡Espera! ¡No hagas daño a la tierra! No
le hagas ningún daño a la tierra hasta que hayamos sellado a los
144.000 en su frente. ¿Cómo es esto? ¿Y quiénes son estos 144.000?
¿Se acuerdan ustedes que había 12 tribus en la nación de Israel? Y los doce multiplicados por
doce por doce por doce es ciento cuarenta y cuatro mil. Es dado
un número específico para hablar de un número que ningún hombre
puede nombrar. 144,000 nos habla de ese número definido
que es la plenitud de todo el Israel de Dios. Y escuchenme, Tú que eres de Cristo, eres Cristo,
eres el Israel de Dios. Y Dios Sobrepoderoso no va a
destruir este mundo hasta que todos aquellos de los
hijos de Abraham sean sellados con el Espíritu de Dios. El sellar El señal es utilizado en las
escrituras para representar aquello que
era prefigurado en la circuncisión en el Antiguo Testamento. Cuando
esos niños varones judíos eran nacidos, según la ley en el octavo
día, ellos eran circuncidados. y de tal manera eran identificados
permanentemente como los hijos de Abraham, el pueblo del Pacto
de Dios, los hombres de Israel. Y cuando tú crees, cuando tú
confías en el Hijo de Dios, habiendo oído el Evangelio de tu salvación,
creyendo en el Hijo de Dios, eres sellado con el Espíritu
Santo de la promesa. Sellado hasta el día de nuestra
redención. ¿Qué significa esa palabra sellado? estampado, seguro, identificado
como propiedad de Dios y guardado para siempre. Creyendo en el
Hijo de Dios, nosotros con derecho reclamamos un interés en Cristo
Jesús. Creyendo en el Hijo de Dios,
con derecho llamamos a Dios nuestro Padre. Creyendo en el Hijo de
Dios, con derecho reclamamos todas las promesas de Dios en
Cristo Jesús. Y las tendremos, porque las promesas
de Dios son sí y amén en Cristo Jesús. Quiero mostrarle una cosa más
que está cerca. Vean, regresen al libro de Hull. Libro de Hull. Capítulo 14. Todos aquellos que son enseñados
por Dios vienen a Cristo y viven por Él. Y todos aquellos que vienen a
Cristo encuentran cuando vienen a Cristo que todos sus pecados
son sellados en una bolsa. Son sellados en una bolsa y echados
al mar del olvido de Dios. Aquí está esta última cosa que
está sellada. Job capítulo 14, versículo 14
al 17. Si el hombre muriere, volverá
a vivir. Todos los días de mi edad esperaré
hasta que venga mi liberación. Entonces llamarán si yo te responderé,
tendrás afecto a la hechura de tus manos. Pero ahora me cuentas
los pasos y no das tregua a mi pecado. Tienes sellada en saco
mi prevaricación y tienes cosida mi iniquidad. Ahora escúcheme. En tiempos antiguos, cuando los
hombres morían y estaban en alta mar, sus cuerpos eran puestos
en un saco, y el saco se le ponía peso para que se hundan. Y luego
ese saco en el que se metió el cuerpo se cosía encerrado, y
estaba sellado ese saco. Y ese hombre era echado entonces
al mar en su sepultura. Y ese cuerpo muerto era entregado
a la profundidad del mar y se hundió a las profundidades del
mar. Cuando Nuestro Señor Jesucristo
murió por su un sacrificio por el pecado, nuestros pecados que
fueron hechos Suyos y fueron imputados a Él, nuestros pecados fueron sellados
en él, y fueron sepultados en el mar del infinito, en el mar del amigo de Dios,
de tal manera que Dios dice a ti, sus pecados y sus iniquidades,
no me acordaré más. Oh, bienaventurado aquel varón
a quien el Dios no imputa de pecado. En verso 16, Job hace
una pregunta. No, pero ahora no me cuentas
los pasos. No. Dios mira mi pecado. Dios vigila
por mi pecado. Sí, Él lo hace. Y si encuentra algún día uno,
seré maldito para siempre. Pero Cristo los quitó para siempre. Y no serán hallados. Jeremías capítulo cincuenta.
Jeremías cincuenta. Terminas capítulo 50, versículo
20. En aquellos días y en aquel tiempo,
dice Jehová. En aquellos días y en aquel tiempo,
dice el Dios Trino, Jehová Trino. La maldad de Israel, aquellos
los 144.000, aquellos que Dios el Padre ha sellado, la maldad
de Israel será buscada y no aparecerá. Y los pecados de Judá, la nación
escogida y no serán halladas. ¿Entendieron eso? Dios Todopoderoso dice, yo indagaré
en los libros. Yo voy a buscar allá un apunte
de sus transgresiones. Lo voy a buscar en todos los
libros. Voy a buscar tu iniquidad. Yo estoy buscando para ver si
encuentro tus pecados. y Dios de gloria dice, no puedo
encontrar uno, porque yo los perdonare a aquellos que yo les
perdone, que Dios haga esto suyo,
Don Fortner
About Don Fortner
Don Fortner (1950-2020) served as teacher and pastor of Grace Baptist Church of Danville, Kentucky.

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Joshua

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