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Donnie Bell

¿Que es la Gracia Soberana?

1 Corinthians 4:7
Donnie Bell February, 2 2009 Audio
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What is Sovereign Grace?

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Bueno, estamos contentos de tener
con nosotros al hermano Pastor Danny Bell, un fiel ministro
del Evangelio y un gran amigo de nosotros. Lo hemos conocido
por mucho tiempo y él va a traer la segunda clase para Danny acá. Si alguien tiene el teléfono,
vamos a apagarlo. 1 Corintios capítulo 4. Qué honor, qué privilegio de
estar aquí con nuestros hermanos. Agradezco que se levanten temprano
para viajar y estar con nosotros. Nosotros hacemos esto ocasionalmente
en los Estados Unidos. Tenemos reuniones y viajamos
mucho tiempo para llegar a visitar con otros hermanos. Y yo amo
estar con los hermanos. Y yo amo estudiar las Escrituras
con los hermanos. La escritura nos dice que el
fierro afila el fierro. Y es lo que nosotros hacemos
el uno al otro, nos afilamos. Y si en cualquier momento mientras
yo estoy hablando tiene alguna pregunta, deténgame y pregúnte. Pero yo quiero hacer una pregunta. ¿Qué es la gracia soberana? Porque tenemos la pregunta aquí
en 1 Corintios 4, 7. Porque ¿quién te distingue de
otro? ¿O qué tienes? ¿Qué tienes que no hayas recibido?
Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías? Como si no lo hubieras
recibido. Como si esto fuera debido. El
apóstol dijo en Galtas 1.15 Apóstol dijo en Galatias 1.15,
cuando agradó a Dios, que me separó desde el vientre de mi
madre, y me llamó por su gracia. Y eso es lo que pasa cuando Dios llama
a una persona, lo separa de la otra. Ya fue escogido en Cristo.
Ya fue amado en Cristo. Ya fue apartado para ser un apóstol. Pero fue apartado desde el vientre
de su madre. Y hay un tiempo que lo llama
por la gracia. ¿Para qué es la gracia soberana? Allá en casa o en nuestro lugar
nos llamamos una gracia. una iglesia de la gracia soberana.
Yo soy un predicador de la gracia soberana. Tenemos conferencias
de la gracia soberana. Yo llamo a mis hermanos predicadores
de la gracia soberana. Bueno, ahora sí, todos en los
círculos religiosos dicen que la salvación es por gracia. Pero pocos estarían de acuerdo
en que no hay ningún mérito en el hombre que causa que Dios
lo salve. Ellos piensan que hay una razón
por la cual Dios los salva. Pero la salvación es por la gracia,
es por la gracia soberana. Quiero definir soberano. Soberano significa superlativo
en cualidad. Uno que es poseído por poder
supremo. Y ese poder es ilimitado. Es
absoluto. Uno que es soberano está libre
de controles externos. Ahora, ese es Dios. Ahora, Dios
es soberano en Su gracia. Decir que Dios es soberano es decir meramente que Él es Dios,
que Él no está pretendiendo ser Dios. Quiero definir la gracia. Gracia es lo opuesto a las obras. Vean Efesios 2, 8. Efesios 2,
8. Elio, por favor, Efesios 2, 8,
léelo. 8 y 9, Efesios 2, 8 y 9. Ok,
¿quién más lo tiene? Efesios 2, 8 y 9. Yo lo voy a leer por un momento,
ahí va. Porque por gracia soy salvos, por medio de la fe, y
esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras para
que nadie se ignoríe. Porque por gracia sois salvos. Por medio de la fe. Y esta fe no es de vosotros.
Aún la fe misma no es nuestra. Todos los hombres no tienen fe. Y la fe no es nuestra. Y la salvación es por gracia,
por medio de la fe, y no por obras. para que nadie se gloríe. Si un hombre no fuera salvo por
la gracia, tendría en donde gloriar. Y Dios no va a permitir que el
hombre tenga en nada en que gloriar. La salvación es por la gracia.
Y es la gracia de Dios. Y es la gracia que nos da la
fe. Así que vemos que la... La gracia es opuesto a lo que
es las obras. Gracia es el opuesto de lo que
es los méritos. Piensan los hombres que tienen
algo de valor que ofrecerle a Dios. Bueno, dicen algunas personas
que Dios salvó al apóstol Pablo y lo hizo un apóstol. Porque
él sería dedicado y entregado. No, Dios le salvó por su gracia. Y lo hizo un apóstol. Lo hizo celoso. Lo hizo dedicado. No hay ningún mérito en él, ni
tampoco en nosotros. Saben, Dios llamó a Jacob un
gusano. Así como los gusanos y las langostas. Hay un gusano que vale más que
otro gusano. Vale más una langosta que otra
langosta. Dios dice que somos gusanos. Un gusano se pone y se levanta
y dice, yo soy mejor que el otro gusano. No, eso es ridículo. Debes decir que un hombre dice
que un gusano es mejor que otro gusano. Eso es estúpido. La gracia es lo contrario a la
ley. Galatas 3.10 que no tiene. Dice
allá en Galatas 3.10. Maldito. Es todo aquel que no permanece
en todas las cosas escritas, en libro de ley para hacerlas.
Si un hombre va a ser salvo por la ley, tiene que continuar todos los
días de su vida haciéndolo. Y el momento que él falle, es
maldito. Así es que la gracia es lo opuesto
a los méritos, a la ley. La gracia es libre o no sería
gracia. La gracia es plena o llena. La
gracia significa favor o amor. Todos los que reciben la gracia
soberana de Dios reciben la caridad o el amor. Yo soy un caso de
amor. Yo soy pobre. ¿Qué puedo yo dar?
¿Qué tengo yo? ¿Qué tengo yo que no he recibido? ¿Qué puedo ofrecerle yo a Dios? Yo soy un caso de caridad. Saco
mis manos y digo, Señor, en mis manos ningún precio traigo. Simplemente
a Cristo me aferro. La gracia soberana es Dios escogiendo. Es Dios ejercitando Su voluntad
libre. Es Dios actuando como Dios. Él no está frustrado. Él no está atado por el hombre. Él no es retenido por el poder
de otro hombre, no es retenido por el libro del vendido del
hombre, o la maldad tampoco del hombre, o la bondad del hombre. Dios en realidad no es respetador
de personas. Nadie impresiona a Dios, no importa
si eres el presidente o si eres un peón, ya sea que tengas la
mejor educación o ni siquiera puedas leer. Esto no entra en
ello. No importa que tan rico sea una
persona, o cuánto conozcas, no tiene nada que ver con esto. Es Dios. La salvación es de Dios. Él no presta atención a nuestro
estatus en la vida. Cuando un hombre predica, y esa persona predica la libre
albedrío del hombre en la salvación, en lo que en realidad está haciendo,
está predicando, está predicando en contra de la libre albedrío
de Dios. Ven, el asunto no es si el hombre
tiene libre albedrío o no, sino, ¿tiene Dios libre albedrío? ¿Tiene Él el libre albedrío para
salvar a quien Él quiere? ¿Tiene Él el derecho de salvar
a quien Él quiere? ¿Tiene Él el derecho de hacer
lo que Él quiere en Su mundo? Eso es gracias a Dios. Tiene
Dios el derecho. El hombre quiere su propio derecho,
pero quiere negarle a Dios el derecho suyo. El hombre quiere su libre albedrío,
pero no quiere que Dios tenga un libre albedrío. El hombre
quiere tener derecho. Para escoger a su esposa. Pero no quiere que Dios tenga
derecho que él escoja a su esposa. Pero lo hace, de todas maneras. Solamente porque el hombre no
cree el libre albedrío de Dios, la soberanía de Dios, o su derecho
de hacer, ¿acaso eso cambia la voluntad de Dios? ¿Eso cambia el poder de Dios? ¿Eso cambia acaso el focósico
de Dios? ¡Oh! ¡No puedes hacer eso, Dios! Dice,
no, tú no puedes hacer eso, Dios. Y que yo diga que él no lo puede
hacer, ¿acaso eso lo va a definir a él que lo haga? ¡No! ¡No! ¡No!
¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!
¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!
¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!
¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!
¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!
¡ Ahora, para que uno tenga libre albedrío, él tiene que tener
derecho El poder, la sabiduría, la habilidad
para ejercitar su voluntad, es ser su voluntad. Sólo hay un ser en todo este
universo que en verdad tiene libre albedrío, y ese es Dios. Usted se acuerda que el apóstol
dijo en Romano 7, Él dijo, el querer está conmigo, pero cómo
hacer, no sé cómo. Pero en la voluntad de Dios,
Él tiene la voluntad Él tiene el derecho, Él tiene
el poder, Él tiene la sabiduría y Él tiene la habilidad para
hacerlo. Yo no sé cómo hacerlo, pero Él
sí lo sabe. Lo que estoy diciendo es que
la gracia soberana es que Dios está desarrollando en el tiempo
lo que Él ha propuesto en sí mismo desde la eternidad. Dios dice que Él hace todas las
cosas según el designio de Su voluntad. La gracia soberana es el Creador,
distinguiendo entre Sus criaturas. Él hace que unos sean vasos de
misericordia, otros vasos de ira, pero esos dos salieron de
una misma masa de barro. Yo estaba allá en una reunión
un tiempo atrás, y un amigo querido mío, predicador, él predicó que
el Romano muere, sobre el alfarero teniendo poder sobre el barro.
Él fue allá a la tienda aquella tarde, y él compró allá barro,
y él asentó allá el barro. Y él tomó un pedazo de ese barro. Y empezó a formarlo en el que
estaba él predicando. Luego agarró ese barro y lo tiró
al suelo. Luego agarró otro pedazo de barro. Y empezó a formarlo. Empezó a
dar forma. Luego lo asentó allá. Dijo, eso
es bueno. Eso es maravilloso. Esto es mío. Yo lo hice. Esto salió del barro. Ese ya
no sirve para nada. Lo tiró. Es Dios. Él es la masa
de barro. Él hace oro. Vaso de misericordia. Vaso de honra. Vaso de ira. Paso de deshonrado. Nosotros somos meramente el barco. Señor, cómame, formame, moldame. Para la gloria tuya. Fielame. Con tu poder. Por tu gloria. Oh Dios, tú eres el alfarejo
y yo soy el barco. La gracia soberana es Dios haciendo
lo que Él quiere. Voy a leer Isaías 46, versículo
9. Usted escríbelo y léalo en su casa. 46, 9. Isaías 46, 9. Es Dios haciendo lo que Él quiere.
Aquí en Isaías 46, 9, Dios dice, Acordaos de las cosas pasadas,
desde los tiempos antiguos, porque Dios soy Dios, y no hay otro
Dios. No hay otro, nadie, nadie semejante
a mí, que anuncie lo porvenir desde el principio, y desde la
antigüedad lo que aún no era hecho. ¿Qué digo? Mi consejo permanecerá. Llegaré todo lo que quiera. Oh, ¿cómo es posible que Él va
a decir cuál es el fin desde el principio? Porque Él predestinó todas las
cosas para hacer que el fin salga como
Él quiere. Es como construir una casa. compras
todo el material, lo almacenas o lo escoras allá en el trabajo,
toda la madera, todos los bloques, todo el cemento, todos los clavos,
todo el techo, las ventanas, es allá, simplemente es un montón
de material. Parece una... Revuelto, está
revuelto todo. Pero... Pero agarras un constructor
que sabe qué hacer con todo ese material. Él sabe qué es lo que quiere
en el final. Toma este material y lo puedes
mover de aquí para allá. Y todo este material resulta
en esta grande casa. No queda nada de material. Es lo que hizo Dios. Él comenzó allá en la eternidad.
Y parecía nada menos que confusión
en el final. Pero Él sabe cómo va a salir
la casa en el final. Y Él nos está metiendo nosotros
en la casa. Un pedazo a la vez. No solamente que Dios haciendo
lo que Él quiere, sino que Él lo está haciendo por quien Él
quiere. ¿Saben? Dice la Palabra de Dios
que Dios hace lo que Él quiere en los ejércitos del cielo, entre
los habitantes de la tierra, y nadie puede detenerlo. Decirle,
¿qué haces? Daniel 4.35. Y todas las cosas
comienzan con Dios. 2 Corintios 5.18 dice, todas
las cosas son de Dios. Amén. Ahora quiero decirle cuatro,
cinco o seis cosas acerca de la gracia soberana. Utilizo esos términos porque
no es necesario que nosotros definamos la gracia soberana. Los católicos, ellos hablan de
la gracia. Los pentecostales hablan de la
gracia. La Iglesia de Cristo, ellos hablan
de la gracia. Pausistas hablan de gracia. Para definir gracia como nosotros
queremos darla a entender, lo que nosotros significamos. El
evangelismo hoy día. El hermano Miles habló de evangelismo. La mayoría de la gente y los
predicadores creen y predican que cuando Dios te da una oportunidad
o un chance, y ellos predican que Dios tiene
que darle la oportunidad o el chance a todos, y cuando Él te
da tu chance, si tu cooperas con esa gracia, añades tu fe a esa gracia, añades
tus lágrimas a esa gracia, añades tus oraciones a esa gracia, tú
cooperas entonces con esa gracia, estás obrando con Dios, estás
obrando y estás cooperando, entonces vas a ser salvo. Y si no cooperas, Entonces no vas a ser salvo. Eso no es gracia. Nosotros cooperar. La salvación no es una obra cooperativa. Dicen, bueno, Dios no tiene manos
sino las manos tuyas. Dios no tiene pies sino los pies
tuyos. Dios no tiene bocas sino las
tuyas. Dios no tiene ojos sino los tuyos. Entonces, ¿cómo es que Él creó
el mundo entonces? ¿Cómo es que Él declaró el fin
desde el principio? Y si Él no tiene manos sino las
mías y pies sino los míos, pobrecito de Él, Porque yo no tengo fuerza, y
yo no puedo correr rápido, y yo no puedo hacer ninguna cosa.
Pobrecito de Él si Él depende de mí. La gracia soberana es Dios escogiendo
un pueblo en Cristo. Le llamamos la lección de la
gracia de Dios. Romanos capítulo nueve. Romanos 9, versículo 11. Esto
es lo que Dios dice, cuando nosotros decimos, las Escrituras dicen, estamos diciendo
Dios dice esto. Rebecca tenía gemelos, pues dice
allá en versículo once, pues no habían aún nacido, ni habían
hecho ni el bien ni el mal, Ellos todavía estaban en el vientre
de su madre. No podían decir del uno, bueno,
este es un buen niño, y este otro es un mal niño, porque él
ni siquiera había nacido. Para que el propósito de Dios, No das gracias a Dios que Él
hace lo que hace y lo hace a propósito. Dios no hace accidentes. Dios no hace obras malas por
chance, por suerte. No es por... destino. Que el propósito de Dios conforme
a la elección permaneciese. Ninguno de los dos había hecho
ni bien ni mal, pero ya había escogido Dios. No era por obras,
sino de Dios que llamó. Se le dijo, El mayor es decir Esaú. El mayor servirá al menor. Como
está escrito, Jacob amé, más Esaú borracín. Eso dice la gente
que Dios amó a Esaú menos. Si tú puedes tomar odio y hacer
que signifique menos amor, ¿acaso juega Dios con el lenguaje? El odio, el aborrecer, es una
palabra muy fuerte. Él dice, el aborrece a los oradores
de iniquidad. Él está irado contra el impío
todos los días. Él dice, la palabra de Dios dice
que Dios hizo al impío para el día de la destrucción. Él levantó
a Faraón para un propósito, para obrarlo, para mostrar que él
tenía poder sobre él. Tú no vas a actuar como si tienes
poder sobre mí. Moses dijo, Dios dijo, suelta
a mi pueblo. Pharaoh dijo, ¿Quién es el Señor? Para que yo le obedezca a Él. Dios dice, yo te voy a mostrar
quién soy. Jacob aborrecí. La gente dice, Eso no es correcto. Pero prohíbalo Dios. ¿Quiénes
somos nosotros para interrogar a Dios? Porque Él dice a Moisés,
tendré misericordia del que tenga misericordia, y me compadeceré
del que me compadece. Así que no depende No es yo puedo querer y querer
y querer y querer. Pero mi querer no cambia mi naturaleza. Mi querer no cambia mi corazón. Mi querer no quita mi pecado. Y puedo correr. No del que corre. Corriendo haciendo algo por Dios. Corriendo y testificando por
Dios. Corriendo y pasando por Dios. Corriendo es por Dios. Corriendo
para hacer bien. No depende de quien corre. Sino de Dios que tiene misericordia. Bendito sea su nombre. Yo no
veo allá que Dios está evitando que alguien entre. Yo veo que
Dios en misericordia y compasión está diciendo que él tiene misericordia.
Ponte en fila para recibir misericordia. Quiero hacer este punto y luego
a seguir adelante. La elección está en Cristo. En
Isaías 42, versículo 1 Dios dice que Cristo es su escogido. Cristo era el primer escogido
de Dios. Es Dios el eterno Hijo desde
la eternidad. Dios me ha dado la carne. Pero
He aquí mi siervo, mi escogido, en quien tengo contentamiento.
Él no fallará. Él no será desanimado. Así es que Cristo es el primer
escogido. Y nosotros fuimos escogidos en
Él. Ahora, ¿para qué fue su elección
de Él? ¿Para qué fue escogido? Él fue
escogido por Dios para ser la cabeza del cuerpo. Para ser el mediador entre Dios
y el hombre. Para ser el único salvador. Para
ser la única justicia. Y Él tenía un cuerpo. Y nosotros fuimos escogidos como
miembros de ese cuerpo. Él es la cabeza del cuerpo. Y
la iglesia, nosotros, somos la plenitud de ese cuerpo. Yo estaba en el cuerpo de mi
padre. Cuando mi padre era un pequeño
niño, yo estaba en él. Cuando mi abuelo, cuando él era
un bebé, yo estaba en él. Cuando mi tatarabuelo era un
bebé, yo estaba en él. Y aquí estoy yo y mi Hijo, Él
estaba en mí. Y nosotros estábamos en Cristo.
Desde la eternidad. Y todos nosotros somos espiritualmente. Todo nuestro conocimiento, nuestro
crecimiento espiritual, nuestra vida espiritual, nuestra estatura
espiritual, todo viene por medio de Cristo. Somos Sus hijos. Vamos
a hacer tres preguntas. Quiero hacer tres preguntas. Cuando la gente habla y dice,
yo no creo en la elección, y cuando ellos dicen que yo no
creo en la gracia soberana, hay tres preguntas que usted le puede
hacer a esa persona. Y si usted hace estas tres preguntas, Dígale, usted tiene que contestar
estas tres preguntas con las escrituras. La primera pregunta
que tiene que hacer es esta. ¿Quién escogió a quién? ¿Escogiste tú a Dios o te escogió
Dios a ti? ¿Qué dice la Escritura? Juan
15, 16 dice esto. ¿No sabéis? Ustedes no me escogieron a mí, pero yo
los elegí a vosotros. Jeremias le dijo a Jeremias,
Jeremias 1, 5, antes de que fueses formado en el vientre, no te
conocí y te ordené para ser profeta. Así es que ven. ¿Quién escogió
a quién? Dios nos escogió a nosotros. La segunda pregunta, ¿cuándo
nos escogió Dios? ¿Te escogió cuando creíste? ¿Te
escogió cuando creíste? No. ¿Cuándo te escogió? antes de la fundación del mundo.
En Cristo antes de la fundación del mundo. Dios que nos salvó
y nos llamó con el llamamiento santo. No conforma nuestras obras, sino
el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo antes
de la fundación del mundo. ¿Saben por qué está en gracia
ahora? Porque te fue dada esta gracia
antes de la fundación del mundo. Y te llamó en el tiempo. Así es que ¿cuándo es que nos
salvó Dios? ¿Quién nos escogió Dios? ¿Cuándo
nos escogió? Antes de la fundación del mundo. Y ahora la tercera pregunta,
pregúntales ¿por qué te escogió? ¿Por qué te escogió? Pablo dijo cuando agradó a Dios
y me llamó por su gracia. Y dice, nos salva según el beneplácito
suyo. Es conforme a su beneplácito. ¿Por qué nos salvó? ¿Por qué
nos dio gracia? Porque le agradó hacerlo. ¿Qué más podemos decir? Así es que la próxima vez alguien
te diga, ah, yo no creo en lo que tú crees. Yo no creo en la
elección. Yo no creo que Dios solo escogiera algunos. Pregúntales
esas tres preguntas. ¿Quién escogió a quién? ¿Cuándo fuiste escogido? ¿Y por
qué fuiste escogido? Y si ellos contestan según las
Escrituras, ellos van a tener que decir la salvación es de
Jehová. No quiero cansarles. Dice que
ya están acostumbrados a cansarse. El hombre estaba predicando una
oración. Y el hombre se cayó de sueño, tuvo
sueño, se durmió como tres filas atrás. Y le dijo al diácono, anda y
desperta al hermano Tom, Tomás. Él dijo, no, tú anda a despertarlo,
tú lo adormeciste. Así es que la gracia soberana
es que el Señor Jesucristo, por Su muerte, por Su obediencia
perfecta, por Su sacrificio, efectivamente, eficazmente y
completamente, redimió a Su pueblo. Una salvación perfecta. ¿Cómo puedes explicar la venida
de Nuestro Señor Jesucristo y Su encarnación aparte de la gracia? ¿Por qué vendría a ser hecho
hombre? ¿Por qué vino Él a este mundo? Si Él vino meramente para darle
una oportunidad al hombre, para dar un chance de ser salvo. Eso
sería como si él estuviera abandonado. Y ojalá tal vez yo gane a algunos
con mi muerte. Entonces, ¿por qué vendría? Pero
las Escrituras dicen que se humilló a sí mismo. se despojó a sí mismo. ¿Cómo puedes explicar que la
vida de nuestro Señor Jesucristo de humillación y de toda la humillación que Él
sufrió en este mundo? Usted sabe que la humillación
más grande de Él fue... ¿Fue hecho hombre? ¿Ser hecho
hombre? de identificar con nosotros. Eso es humillación. Él mismo dijo
en Salmos 122, yo soy gusano y no hombre. De tal manera se identificó con
nosotros que Él se llamó a Sí mismo. Él se despojó de Su gloria. Y cuando lo veías a Él, simplemente
veía a un hombre así como lo estoy viendo a usted. Él no tenía
un aro así de brilloso. Él no tenía una luz brillando
sobre Él desde el cielo. De hecho, cuando Él viniera al
huerto a atraparlo... el que yo besaba, ese es el que
debes aprender, porque él veía, era el hombre, y la única manera
que le podías ver la gloria, era que él se revelara a ti esa
gloria. Él vino a ser hombre. Nosotros
estamos asombrados que Dios nos salve a nosotros. Nosotros que
somos hombres. Estamos asombrados que Dios nos
salve a nosotros. Cuando sentimos nuestro pecado,
cuando probamos nuestro pecado, cuando despreciamos nuestro pecado,
y si nosotros odiamos nuestra carne, imagínense qué humillación fue
esa que Cristo fuese hecho hombre. ¿Y cómo puedes explicar la crucifixión
de nuestro Señor aparte de la gracia soberana? Cuando dice
que Él fue herido. ¿Por qué fue el herido? Él no tenía transgresión por
desorden. Él no tenía pecado suyo. Pero Él fue herido. por nuestras transgresiones. Él fue molido por nuestras iniquidades. El castillo de nuestra paz fue
sobre Él. Todos nosotros como ovejas nos
descarriamos. Y Jehová Cargó sobre Él la iniquidad de
todos nosotros. Le agradó al Padre. Le agradó a Jehová demolerlo
a Él. Cuando Jehová hizo que Su alma sea una ofrenda por el pecado, cuando Su alma fue hecha un sacrificio
por el pecado, Él vio la agonía de Su alma y Él dijo, Yo estoy
satisfecho. Soy satisfecho con Él, satisfecho
con Su vida, satisfecho con Su sangre, satisfecho con Su sufrimiento,
satisfecho con el que Él cargó de pecado. ¿Cómo puedes explicar eso aparte
de la gracia extranjera? ¿Acaso no merecimos nosotros
que Cristo venga a la carne? ¿Merecimos nosotros que Dios,
Cristo, venga a la carne? ¿Merecimos nosotros su vida de
sacrificio, de humillación? ¿Merecimos nosotros que Él se
despoje a Sí mismo? ¿Merecimos nosotros que Él cargue
nuestro pecado? ¿Merecimos nosotros que Su alma
fuera derramada como un sacrificio? ¡No! Él vino por la gracia soberana
de Dios. Y Él fue nombrado. Dios vino
por la transgresión de mi pueblo fue herido. Un hombre se enojó
conmigo. Usted siempre habla del pueblo
de Dios. Y yo le dije, bueno, es porque
Dios los llama así. Dice, Él fue herido por mi pueblo.
Él fue la transgresión de mi pueblo. Y habrá su nombre Jesús. Porque Él salvará su pueblo. Son llamados sus escogidos. Somos
llamados sus amados. Somos llamados sus santos. Somos
llamados sus hijos. Él identifica a cada uno por
cierto carácter o nombre. Entonces, ¿por qué no haríamos
lo mismo nosotros? Si la muerte de nuestro Señor,
si Su sangre fue derramada por todo hombre, por el valor de su persona, entonces
cada hombre será salvo. Sería imposible que Cristo muriera
por una persona y ese hombre no sea salvo. ¿Saben por qué? Porque el poder está en la sangre,
está en Cristo, y Dios va a ver que esa sangre, por quien Cristo
derramó esa sangre, esa sangre va a ser aplicada. Y, ¡ay, Dios murió por todo hombre! Entonces, ¿qué de aquellos que
están en el infierno antes de que Él venga? ¿Qué de aquellos
que perecieron en el diluvio? Nuestro Señor Jesucristo dijo,
yo pongo mi vida por la sobeca. Y dijo, aquí mi Padre me ama. Por esto me ama el Padre, porque
yo pongo mi vida por la sobeca. Él dijo, ningún hombre quita
mi vida. Yo tengo poder para ponerla. Yo tengo poder para tomarla otra
vez. Y su sangre reventora es particular. Es para un pueblo particular.
Es para un pueblo particular. el armiñano, el de Libre Armedrillo,
él se enoja por él. Dicen, oh, no, no, Jesús murió
por todos. Ellos dicen, oh, no, no, Jesús
murió por todos. Esta persona que dice eso, él
está limitando la sangre del creyente. Él lo limita a la lección,
a la libre albedrío, y el poder de un hombre pecaminoso. Ahora, Él no hace que sea particular.
Es decir, sería particular si tú ejercitas tu libre albedrío,
si tú lo acertas. ¡Oh, no, no, no, no! ¡Eso no es la manera que es! ¿Ven? La sangre fue derramada
para la suerte. Aquí es que Dios amó a Cristo
desde la eternidad. ¿Ven? Nosotros los que somos
creyentes no estamos limitando la sangre de Cristo. Dios es
el que está limitando la sangre. Dios dice que la sangre no huele. Cuando esa sangre ya nació en
los postes y en la noche de la pascua, esa sangre no era para
los egipcios. Esa sangre no era para los amorelos. Esa sangre no era para los eteos. Esa sangre era para Israel. Para
un pueblo particular. Y la sangre de Cristo fue arramada
para un pueblo particular. I'm sorry, brother. Long winded,
long winded. Long winded. Long winded. My
life point. ¿Qué está mi último punto? Maybe. Tal vez. Tal vez sea mi
último punto. I am so... Let me look at this damn list.
I'm so nervous. La gracia soberana es el Espíritu
Santo por su poder invencible e irresistible, trayendo a los
hombres a Cristo. y a la verdad. Cuando Él trae a los hombres
a Cristo, los trae a la verdad. Y Él es la verdad que trae a los
hombres a la verdad. Nosotros llamamos esto el llamamiento
eficaz. Nuestro Señor es Cristo en Juan
capítulo seis. Hay una multitud allá que dejó
de andar con Él, y ellos no creían que Él era el Cristo. Pero en
Juan 6, 37, Él dijo, eso no tiene efecto, porque ustedes no creen. Porque Él dice todo lo que el
Padre me da. Ellos vendrán a mí. Y al que
a mí viene, no le he hecho fuera. Porque esta es la voluntad del
que me envió. Que todo aquel que vea al Hijo,
tenga vida eterna. Y yo no voy a perder ninguno,
sino voy a resucitar el día posible. Cuando Dios dice todo lo que
el Padre me da vendrá, ellos vienen. Yo he predicado en muchos lugares
a muchas personas. Yo he predicado tres veces a
la semana en Crossroads, Tennessee. Y tan seguro como estoy predicando,
Dios va a traer a su pueblo así mismo. Amen. Nuestro Señor Jesucristo
dice, en Juan 10, 26, algunos vinieron a Él y dijeron, ¿eres
tú el Cristo? Si eres el Cristo, dínoslo abiertamente. Y Él respondió, os lo he dicho,
y no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas oyen mi
voz, y yo las conozco, y me siguen. Tienen oídos que oyen y pies
que siguen. Estas son las marcas de su poder. En el día de su poder, su pueblo
se lo ofrecerán por esa bendita y veneraturada a aquel varón
a quien tú escogieres y atrajeres a él. Él causa que
tú vengas a él. Y el Espíritu Santo trae a la
persona a creer. Él usa la verdad de Cristo. Nuestro
Señor dijo en Juan 16, 13, que cuando Él, el Espíritu Santo,
venga, Él no hablará de Sí mismo. sino que hará en toda verdad.
Comparado a lo mío, Dios lo hará saber. Y cuando Pablo, él fue llamado
por la gracia de Dios. Él fue llamado eficazmente, no
vino de acá. Él vino. Él no dijo, yo no voy
a venir. Él tuvo que venir. Cuando tú
fuiste llamado, ¿pudiste haber resistido? No. ¿Por qué? Porque el poder de Dios estaba
sobre ti. Él te trajo irresistiblemente,
con la verdad, y Él te mostró tal gloria, tal poder, tan misericordia,
Dan tal poder de su sangre, que tuviste que venir. Tengo que venir. Nadie te pudo
evitar que tú vengas. Zackeo está allá sobre el árbol. Él estuvo allá simplemente por
curiosidad para ver a Cristo. El Señor le dijo a Zackeo, ¿Cómo
sabía su nombre? Él dijo, yo conozco un mito él,
y le llamo por nombre. ¡Saqueo! ¡Desciende! Él peló el árbol al que estaba
bajando. Y luego Cristo dijo, si me permites,
si me das permiso, Si tú quieres, voy a ir a tu
casa contigo. No, no, él dijo hoy es necesario
que yo repose en tu casa, porque hoy ha llegado la salvación a
ti. Ese ladrón sobre la cruz, ¿Cómo puedes explicar a nuestro
Señor, diciéndole a ese hombre que Él estaría ese día en Paraíso
con él? ¿Cómo vas a explicar eso aparte
de la gracia soberana? Él no podía hacer una obra. Él
no podía ponerse de rodillas. Él no podía dar dinero. Él no
podía usar sus manos. Él no podía ir a un altar. Él no podía hacer ninguna cosa. Y aún así, él fue salvo. Él fue
llevado ese día a estar con Cristo. El primer santo a entrar en la
presencia de Dios y entró allá con Cristo vivo. Apenas la cruz
había sido consumada. Eso es gracia soberana. Y donde Dios comienza su obra
de gracia, Él lo va a terminar. Filipeses 1,6 dice esto. Estoy
confiado de esto. Que Él, que comenzó la buena
obra en vosotros, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Ahora,
si yo comencé esta obra, o si tú comenzaste esta obra, eso
no va a durar. Pero si Él comenzó esta obra,
Él la perfeccionará. Dice, todos estos murieron en
la fe, y todos aquellos por los cuales Cristo murió, cuando Él
termina esta obra, todos van a morir en la fe. Cada
uno. Yo he estado viniendo aquí hace
veintiséis años. Y algunos de ustedes, hermanos,
estaban ustedes aquí en aquel entonces. Y siguen aquí. ¿Cómo es posible esto? ¿Cómo es posible? ¿Quién te guarda? ¿Cómo es que sigues adelante?
¿Cómo sigues creyendo? La obra de Dios. La obra de Dios. Dios le bendiga. Les amo en mi
corazón. Oro por sus labores. En mi oración, me esperan que
no los haya alcanzado. Y Dios les bendiga en que regresen
a su misericordia. Apacienten al rebaño del Señor.
Les amo. Les aprecio tanto en Cristo. En el Evangelio que Usted predica. La próxima vez que yo venga,
Usted va a enseñar y Él va a traducir a mi en inglés. Yo voy a sentarme a escuchar
a Él. Yo no lo voy a hacer la próxima vez. Yo, cuando entiendo
el canto, lo entiendo.
Donnie Bell
About Donnie Bell
Donnie Bell is the current pastor of Lantana Grace Church in Crossville, TN.

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Joshua

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