Bootstrap
Don Fortner

Bien lo ha hecho todo

Mark 7:37
Don Fortner December, 10 2008 Audio
0 Comments
He hath done all things well

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Abran sus Biblias a Marcos capítulo
7 y traten de ver el escenario mientras están buscando allá
a Marcos 7. Nuestro Señor Jesucristo acaba
de llegar de Decapolis, de la costa de Tiro y de Sidón. Y ahí en gracia había sanado
la hija de la mujer sirofenicia, esa niña que estaba gravemente
atormentada del demonio. Y aquí en Decapolis, Él continuó
sus actos de misericordia. Sanando a uno que estaba sordo
y no podía hablar, su fama era tan grande que sencillamente
no podía ser escondido. Y hay una gran multitud que se
junta alrededor de él. Aquel que había hecho que el
cojo ande y que el sordo oiga, Que el que el mudo hable, y que
el ciego vea, aquel que echó fuera demonio, que levantó a los muertos simplemente
con el poder de su palabra, estuvo delante de esta multitud que
estaba atónita, y todos ellos con una voz dijeron, Él ha hecho todas las cosas bien.
Ven allá en la última parte del versículo 37. Dice, bien lo ha
hecho todo. Ese es uno de aquellos pasajes que el Señor quemó en mi corazón
hace unos años y ha estado impresionando sobre
mi corazón desde aquel entonces. Bien lo ha hecho todo. Ahora,
si estos hombres y estas mujeres quienes solamente habían visto
lo que el Señor había hecho a los hombres en la carne. Ellos habían
visto únicamente milagros físicos. milagros hechos sobre otras personas. Ellos estaban asombrados, maravillaban. Y ellos dijeron, bien lo ha hecho
todo. ¿Cuánto más entonces debemos
nosotros? que hemos probado y hemos experimentado
su gracia, cómo no debemos confesar nosotros delante de Dios en el
cielo, por los hombres de este mundo, y constantemente el uno
al otro, decir, bien lo ha hecho todo. Él lo ha hecho bien todo. Que
Dios, el Espíritu Santo, que Él imprima, que Él queme esto
en nuestro corazón. Quiero que ustedes vean únicamente
una cosa en esta noche. Tengo un mensaje con solamente
un punto. Bien lo ha hecho todo. Ahora quiero ver cómo puedo enfatizar
esto para ustedes. Si yo miro a través de mi vida y todo lo que ha pasado en mi
vida y mi experiencia por estos 56 años, yo levanto mi corazón al cielo
y digo, bien lo ha hecho todo. Así como tú, Yo he tenido pruebas. Yo he tenido dolores. He tenido dolor y he tenido quebranto
de corazón. Yo he sido lastimado y un poco amargo. Y también me avergüenza decir
que yo he causado más de lo que he experimentado. Pero Dios mi Salvador ha sido tan amable y en gracia
a este pecador. Si yo muriera antes de salir
de su país, puedes escribir esto sobre la lápida de mi tumba. Aquí está un hombre quien por
56 años era el benefactor incesante de
cuidado divino, y mi Jesús bien lo ha hecho todo. Dígame, ustedes que conocen a
mi Salvador, ¿Este no es el caso con ustedes? Yo sé que ustedes
pueden testificar igualmente. Él ha hecho bien todo. Desde el primer día de nuestro
nacimiento hasta ahora, desde el primer momento cuando fuimos
convencidos del pecado, hasta aquel momento de alegría
cuando conocimos el perdón de pecados, desde la cuna hasta
el sepulcro, de la tierra al cielo. Este va a ser nuestro testimonio
incesante respecto a todo lo que Dios nos
ha dirigido. en este desierto, y en toda nuestra
experiencia en todo el camino. Él ha hecho todas las cosas bien,
y en providencia y en la gracia, y en cada verdad que se ha revelado
en Su Palabra, y en cada demostración de Su amor, y en cada golpe de
Su vara, en cada oscuridad cubierta por
las nubes, y aun cuando el sol brilla sobre nosotros en Su bondad,
Él ha hecho bien todas las cosas. Este es nuestro reconocimiento
agradecido. Nuestro Dios y Salvador quien
nos amó y nos redimió, quien nos escogió y nos salvó por Su
gracia, quien nos ha guardado todos los
días de nuestra vida en Su cuidado, Él ha hecho bien todo. Nuestro
Dios, nuestro gran Dios, Es demasiado sabio para cometer
error, demasiado poderoso para fracasar y demasiado bueno para
hacer mal. ¡Oh, que el Señor nos enseñe
esto y cause que andemos delante de
Él en confianza! Regresen conmigo al Salmo 119.
Bien has hecho con tu siervo, oh Jehová, conforme a tu palabra,
enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he creído. Antes que fuera yo humillado,
descarriado andaba, mas ahora guardo tu palabra. Bueno eres tú y bienhechor, enséñame
tus estatutos. No podía yo encontrar palabras
más correctas para resumir la experiencia de mi vida. Ahora,
consideren estas cosas. Dios, mi Salvador, ha tratado
conmigo Tan infinito y tan grande es
nuestro Dios que Él puede y trata conmigo y con cada uno de ustedes los Suyos
con todo Su pueblo en todo momento y aún así Él trata individualmente
con nosotros como si Él tratase con nosotros y únicamente con
nosotros. Ese es un pensamiento maravilloso. Y Él ha tratado conmigo todos
los días de mi vida. El ángel de Jehová ha acampado
alrededor de mí. Él está habitando conmigo. y causando que yo constantemente
habite en Él. No solamente ha tratado Él conmigo,
Él ha tratado bien conmigo. Verdaderamente has tratado bien
con tu siervo. Esas palabras no comienzan a expresar, ya sea
en inglés o tampoco en español, que no comienzan a decir nuestro
asombro. Esa palabra bien, Es una de esas palabras que no
se puede traducir con solamente una palabra. Es una de esas palabras magníficas
que brotan con sentido. Cuando el salmista dice, has
tratado bien con tu siervo. El salmista está diciendo esto. Has tratado favorablemente, más
amablemente, más en gracia, más en amor, más en placer, más dulcemente,
más prosperamente, alegremente, gozosamente y generosamente. con mi alma. Particularmente,
en estos últimos 40 años, estos años en que he experimentado
su gracia con conocimiento, mi Dios ha tratado bien conmigo
como su siervo. Ahora, mientras estaba yo sentado
ya preparando para predicar, No pude más que pensar en hermano
Walter y su esposa Betty. Y su pastor hermano Cody y su
esposa Wina. Él ha tratado bien con nosotros
sus siervos. Como sus hijos, sí. Como su esposa, sí. Como su amigo,
sí. Pero como su siervo. Estos hombres
dirían juntamente conmigo, yo que soy menos que todos los
santos, esta gracia me es dada para que yo predique a ustedes
las riquezas inescrutables de Cristo. ¡Oh, qué privilegio! ¡Qué honor! Que Dios nos permita nosotros Ser instrumentos por los cuales
Él habla Su palabra y Su gracia a los hijos de Su amor. Bien
ha hecho con Su siervo, como Su siervo, y en Su llamamiento
y en Su señalamiento. Él ha hecho bien conmigo en toda
Su provisión, en toda Su protección, en toda puerta de entrada, y en
causar que Su palabra corra velozmente a Sus pecadores escogidos. Ahora vean esto. Conforme a Tu
palabra, Conforme a Su palabra de propósito
y predestinación, Su palabra de promesa, Conforme a Su palabra
de gracia, Conforme a Cristo que es la palabra, Bien has hecho, bien has hecho
con tu siervo, ojo, va conforme a tu palabra. Verdaderamente,
Él ha hecho bien todas las cosas. Desde la eternidad, cuando pensamos en todo lo que
nuestro Señor ha hecho, nuestro Salvador ha hecho en nuestro
aval, Y dije, eternidad antigua. ¡Qué
lenguaje tan redundante! ¿Pero qué otra manera podríamos
nosotros hablar? Antes de que el mundo fuese, nuestros corazones deben gozosamente
confesar. Él ha hecho bien todas las cosas. El Señor Jesucristo, nuestro
Salvador, el Hijo amado de Dios, se acercó a Dios a favor nuestro.
Y en Proverbios capítulo 8, Él declaró que sus deleites son
con nosotros antes de que el mundo fuese. Su corazón estaba
sobre nosotros, y como nuestro aval, Él se comprometió para
redimir y salvarnos por el sacrificio de Sí mismo. Antes que el mundo
fuese, Él se dio como el cordero inmolado
por nuestros pecados para redimirnos. Dios el Padre lo aceptó a Él. y nos aceptó a nosotros en Él,
y en Él nos bendijo antes de que el mundo fuese, con toda
la bendición espiritual en los lugares celestiales. Efesios
1.12 nos dice que el Padre le confió desde la eternidad Aquel en quien nosotros confiamos
ahora como nuestro Salvador. Pero su bondad no se detiene
allá con el propósito de Dios. En el cumplimiento del tiempo, Cuando Dios envió a Su Hijo hecho
de mujer, hecho debajo de la ley, para redimir a los que estaban
debajo de la ley, el Hijo de Dios vino, descendió aquí. y
tomó la naturaleza nuestra sobre sí. Ahora, cuando pensamos en
la encarnación de nuestro Señor, nunca debemos estar inhibidos
con un sentido de precaución. Algunas veces no nos atrevemos
a decir Dios llegó a ser hombre, pero es exactamente lo que hizo
Dios. Dios fue hecho hombre y nunca
dejó de ser Dios. Él no simplemente tomó nuestra
naturaleza. Él no simplemente tomó nuestra
naturaleza. Dios, el Hijo, entró en el tiempo
en carne humana y fue nacido de la Virgen. y fue nacido de
la Virgen con este propósito para salvar a su pueblo de sus
pecados. Él tomó de la simiente de Abram,
tomó de los escogidos de Dios su pueblo pactado por quien Él
estuvo como el aval desde la eternidad para redimir y salvar
la simiente de Abram. Y verdaderamente como hombre,
en este mundo, Él ha hecho todas las cosas bien. Él vivió en este
mundo en perfecta justicia, pero no por Sí mismo, sino por nosotros. Él vivió en perfecta obediencia
a la ley y a la voluntad de Dios. ¿Entiende usted lo que Dios requiere
de usted y de mí? El Dios requiere de usted y de
mí que nosotros amemos a Dios con todo nuestro corazón, con
toda nuestra alma, con toda nuestra mente y todo nuestro ser. Él requiere de nosotros que nos
amemos los unos a los otros, así como nos amamos a nosotros
mismos. Y a menos de que mi corazón esté
engañado, yo quiero amar a Dios con todo mi
corazón, con toda mi alma, con toda mi ser. Y yo quiero amarte
a ti, así como me amo yo a mí mismo. Pero yo no lo puedo hacer. No es posible. Sostenganse. Lo he hecho. ¿Me oíste? Yo lo he hecho. Perfectamente. En la persona
de mi Salvador. Y Él es hecho de Dios, a mí,
justicia. Cuando Él obedeció la voluntad
de Dios, cuando Él anduvo en la justicia en esta tierra, nosotros
obedecimos a Dios en Él. Nosotros hicimos justicia en
Él. Pero eso no es suficiente para
la salvación de nuestra alma. El Señor Jesucristo tiene que
hacer otra cosa. Él tiene que ser hecho pecado
por nosotros. Así es que nuestro Señor Jesucristo
puso Su cara como un pedernal para subir a Jerusalén para sufrir
y morir en nuestro lugar. Allá, aquel que no conoció pecado,
fue hecho pecado por nosotros. Dios juntó todo el pecado de
todo su pueblo, pueblo de todo tiempo, de toda nación, familia
y lengua. Y es una transferencia maravillosa
que no comienzo a comprender. Hizo que su hijo sea lo que nosotros
somos. Pecado. Y cuando su hijo fue hecho pecado,
él clamó despierto o espada contra uno que es mi amigo. mata al pastor, y él hundió la espada de su justicia
en el corazón de su hijo. Y por el sacrificio de sí mismo, el Hijo de Dios quitó el pecado. Por su sacrificio, la justicia
ha sido satisfecha. El pecado ha sido quitado. La maldición de la ley de Dios
ha sido removida para siempre. Por tanto, no hay condenación
para los que están en Cristo Jesús. Aquel que no escatimó ni a su
propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no
también con Él nos dará todas las cosas? ¿Cómo podríamos nosotros
cuestionar aquello? Si Cristo murió por mí, si Él
fue hecho todo lo que yo soy para hacer que yo sea todo lo
que Él es, ¿cómo podría yo por un momento cuestionar Su bondad? Tengo solamente una hija. Es una hija única. La amo mucho. En 1995, vino un joven a mi puerta y me pidió que yo la entregue a
ella en matrimonio y la di y estuve contento en hacerlo después de
que hice la ceremonia Doug y Faith fueron a su luna de miel Y en su primer viaje de regreso
a mi casa, le di una llave de todos los candados
en mi casa. Lo llevé y le saqué allá al garaje
y le mostré dónde están todas las herramientas. Le di la llave
de los dos de mis automóviles. Y le dije, eso es tuyo. Úsalos como te parezca. Alguien
me preguntó alguna vez, me dijo, ¿de veras hiciste eso? Le dije,
bueno, le di a mi hija. ¿Crees que acaso no le daría
yo una herramienta? Dios dio a su Hijo. Ahora, ¿qué piensas que Él no
te daría? El que no escapimone a su propio
Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, cómo no también con Él nos dará todas
las cosas. Pienso por un momento más, reflejo
este pensamiento. Él ha hecho bien todo, en toda
Su gracia. Él envía a Su Espíritu, y nos ha convencido de juicio,
de justicia, de pecado, y nos ha llamado por Su gracia irresistible,
y nos ha vuelto a Él, y nos ha hablado paz y perdón en
nuestro corazón. El Señor Jesucristo envió a su
Espíritu, así como David envió a Siba y le dijo, tráelo. Y alguien
me preguntó alguna vez, bueno, ¿y qué parte hiciste tú? Yo corrí y él me atrapó. Yo hice el pecar y Él hizo el
salvar. La salvación es Su obra únicamente. En la misericordia y en la gracia
maravillosa, Él me llamó cuarenta años atrás y Él me ha guardado en Su mano,
en Su protección. todo este tiempo. Me ha guardado. Me ha guardado. ¿Por qué es que
continuamos nosotros en la fe? Cuando otros caen y regresan,
retroceden. ¿Por qué es que continuamos buscándole
a Él? Cuando multitudes que en algún
entonces profesaron buscarle, se cansan de Él. Porque Él no
nos suelta. Cuando mis nietos, yo los agarraba
por las manos y los mesías, así como hacen con sus bebés. Y mi
hija se estaba allá atrás y estaba toda asustada, y decía, ¿qué
iba a pasar? A ella se le olvidó que hace
años atrás yo la metí a ella también. Y cuando yo meto a estos
niños alrededor, ellos se están aferrando, se están agarrando
fuertemente. Pero su seguridad No estaba en
que ellos estaban agarrados de mis manos, sino que yo estaba
agarrándolos a ellos. Y nuestra seguridad no está en
nuestra aferración por nuestra fe, sino en que Él nos agarra por
Su gracia omnipotente. Él ha hecho bien todo. y en la
constante, incansable, maravillosa revelación de Su amor. Que nos enseñe para comprender
la profundidad y la anchura y la longitud y la altura y de conocer
el amor de Dios en Cristo Jesús, que sobrepasa todo entendimiento.
Dios comienda su amor a nosotros, en que aun cuando éramos pecadores,
Cristo murió por nosotros. Observe que amor que Dios nos
ha dado a nosotros, que seamos llamados los hijos de Dios. Nosotros le amamos a Él porque
primero nos amó Él. Nuestro amor hacia Él casi se
podría llamar amor, pero sí le amamos porque Él primero nos
amó a nosotros. Su amor fue delante de nosotros
desde la eternidad. Y Su amor causa nuestro amor de
nosotros a Él. Ahora quiero decir una cosa más
acerca de esto. Él ha hecho bien todo en toda
Su providencia maravillosa. Cantaré al Señor porque ha tratado
bien conmigo. ¡Qué Señor Salvador tan sabio
y bueno tenemos! Él ha tratado bien conmigo. Nuestras propias biografías amplifican
este texto. El que dio Su Hijo por nosotros
ha dado Su Espíritu y nos confiere todas las bendiciones de Su gracia.
Nuestro Dios trata con nosotros como Dios, Él abre toda Su infinita grandeza
delante de nosotros, y de Su plenitud, todos nosotros hemos
recibido, y gracia sobre gracia. Y nosotros sabemos, nosotros
sabemos, A veces no nos actuamos de esta
manera. Dios perdone nuestro pecado.
Pero nosotros que le conocemos a Él conocemos que todas las
cosas ayudan a bien. Ayudan a bien para aquellos que
son llamados conforme a su propósito. ¿No es acaso tu vida? ¿No tu
vida verifica este hecho? Él ha hecho bien todas las cosas. Sí, en verdad lo es. Ahora, si ese es el caso, imagínate qué serán las cosas. en la experiencia de su gracia
plena, cuando dejemos este cuerpo de carne y entremos en aquel
mundo donde no hay pecado, donde no hay dolor, donde no hay enfermedad,
donde no hay oscuridad, no hay muerte, solamente vida y perfección. Y estando allá miremos atrás
toda la experiencia de nuestra vida. Y elevemos nuestro corazón
en alabanza a Aquel que está sobre el trono. Y declaremos
para siempre a los mundos
Don Fortner
About Don Fortner
Don Fortner (1950-2020) served as teacher and pastor of Grace Baptist Church of Danville, Kentucky.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.