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(6) Los varones del pueblo de Dios

Ezra 2:36-63
Joel Coyoc April, 26 2026 Video & Audio
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Joel Coyoc April, 26 2026
Esdras y Nehemias
What does the Bible say about the chosen lineage of God?

The Bible indicates that God's chosen people are not defined by physical lineage but by faith in Christ.

Throughout Scripture, particularly highlighted in the New Testament, it is evident that God's chosen people are not determined solely by their physical ancestry but rather by their faith in Jesus Christ. The Apostle Paul points out that not all who are of Israel are Israel (Romans 9:6). Instead, true descendants of Abraham are those who share in the faith of Abraham (Galatians 3:7). This is further illustrated in stories like those of Rahab and Ruth, who were not of Jewish descent yet found favor in God's sight because of their faith. This doctrine underscores that God's sovereignty governs salvation, choosing individuals of all nations and backgrounds by His grace.

Romans 9:6, Galatians 3:7

How do we know that God's election is true?

God's election is supported by His sovereign choice in history and the consistent narrative of grace throughout Scripture.

The doctrine of election is a cornerstone of Reformed theology, rooted in the understanding that God chooses individuals for salvation according to His will and purpose, not based on foreseen merit. This is evident in the history of Israel, where God selected a nation for His purpose despite their frequent disobedience. For instance, God chose Abraham, a pagan, illustrating that it is not about human lineage but divine selection (Genesis 12:1-3). The fulfillment of these promises in Christ, who redeems a people from every tribe and nation, affirms God's electing grace. Paul’s letters clarify that God's choice is unchangeable and grounded in His infinite mercy (Ephesians 1:4-5).

Genesis 12:1-3, Ephesians 1:4-5

Why is the concept of being part of God's royal priesthood important for Christians?

Being part of God's royal priesthood signifies our special calling to serve and proclaim His glory among all nations.

The concept of believers being part of a royal priesthood is pivotal in understanding our identity in Christ. In 1 Peter 2:9, Peter declares that all believers are 'a chosen race, a royal priesthood, a holy nation.' This priesthood signifies access to God through Christ, allowing us to offer spiritual sacrifices acceptable to Him. It emphasizes the communal aspect of faith, where each believer has a role in the body of Christ, called to serve one another and witness to the world. This identity transforms our purpose, shifting from mere recipients of grace to active participants in God's redemptive plan—which includes evangelizing and worshipping Him in all aspects of life.

1 Peter 2:9

What does the Bible say about God's sovereignty in salvation?

Scripture emphasizes that God is sovereign over all aspects of salvation, from calling to glorification.

The sovereignty of God in salvation is a key theme in Reformed theology, reflecting that God alone initiates and completes the work of redemption. Verses such as Romans 8:30 illustrate that those whom God foreknew, He predestined, called, justified, and glorified. This chain of salvation demonstrates God's unyielding control and purpose throughout history. Rather than being contingent upon human action, our salvation is rooted in God's deliberate choices and divine grace. This perspective encourages believers to trust in God's perfect plan and timing, knowing that salvation is not based on our merit but on Christ’s finished work.

Romans 8:30

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia en Esdras.

Capítulo 2. le vamos a dar lectura a los versículos treinta y seis hasta el versículo setenta estas dos treinta y seis al setenta dice los sacerdotes los hijos de jedaías de la casa de jesúa novecientos setenta y tres los hijos de Himer, 1052, los hijos de Pasur, 1247, los hijos de Harim, 1017, los levitas, los hijos de Jesúa y de Catmiel, de los hijos de Odabías, 74, los cantores, los hijos de Asab, 128, los hijos de los porteros, los hijos de Salún, los hijos de Ater, los hijos de Talmón, los hijos de Acup, los hijos de Atita, los hijos de Sobai, por todos 139, los sirvientes del templo, los hijos de Sijá, los hijos de Asufa, los hijos de Tabaot, los hijos de Keros, los hijos de los hijos de Padón, los hijos de Lebana, los hijos de Agaba, los hijos de Acú, los hijos de Agap, los hijos de Salmay, los hijos de Anán, los hijos de Kidel, los hijos de Gaar, los hijos de Reaía, los hijos de Rezim, los hijos de Nekoda, los hijos de Gazam, los hijos de Usa, los hijos de Pesiah, los hijos de Besay, los hijos de Asena, los hijos de Meunim, los hijos de Nepusim, los hijos de Bakbuk, los hijos de Akufa, los hijos de Harkur, los hijos de Bazlut, los hijos de Meída, los hijos de Arsa, los hijos de Barcos, los hijos de Císara, los hijos de Tema, los hijos de Nesía, los hijos de Atipa, los hijos de los siervos de Salomón. los hijos de Sotay, los hijos de Soperet, los hijos de Peruda, los hijos de Jaala, los hijos de Darkón, los hijos de Hidel, los hijos de Cepatías, los hijos de Atil, los hijos de Pokeret a Zebaim, los hijos de Ami, todos los siervos del templo e hijos de los siervos de Salomón 392.

Estos fueron los que subieron de Telmela, Tel Arsa, Jerub, Adán e Imer que no pudieron demostrar la casa de sus padres. Misulinaje si eran de Israel, los hijos de Laía, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda, 652. y de los hijos de los sacerdotes los hijos de Abahía, los hijos de Kos, los hijos de Barsilay, el cual tomó mujer de las hijas de Barsilay Galadita, y fue llamado por el nombre de ellas. Estos buscaron su registro de genealogía y no fue hallado, y fueron excluidos del sacerdocio. y el gobernador les dijo que no comiesen de las cosas más santas hasta que hubiese sacerdote para consultar con Urim y Tumim.

Toda la congregación unida como un solo hombre era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta, sin contar sus siervos y siervas, los cuales eran siete mil trescientos treinta y siete, y tenían doscientos cantores y cantoras. Sus caballos eran setecientos treinta y seis, sus mulas doscientas cuarenta y cinco, sus camellos cuatrocientos treinta y cinco, asnos seis mil setecientos veinte, y algunos de los jefes de casas paternas. Cuando vinieron a la casa de Jehová que estaba en Jerusalén, hicieron ofrendas voluntarias para la casa de Dios para reedificarla en su sitio. Según sus fuerzas, dieron al tesorero de la obra sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil libras de plata y cien túnicas sacerdotales. y habitaron los sacerdotes, los levitas, los del pueblo, los cantores, los porteros y los sirvientes del templo en sus ciudades y todo Israel en sus ciudades.

Recuerde el tema que estamos meditando es los varones del pueblo de Dios, los varones del pueblo de Dios. Recuerde que estábamos recordando como ellos salen de Babilonia para subir a Jerusalén y recuerde que los que fueron fueron aquellos que Dios movió su corazón, Dios hizo una obra en ellos y hemos estado considerando algunos de los nombres de los varones del pueblo de Dios y el último que estábamos meditando hoy en la mañana es Jibar que es hombre fuerte.

Yo espero que los que estamos aquí, los que estuvimos el mañana, sabemos que el hombre fuerte no es ninguno de nosotros. no es si bien en Mateo habla de atar al hombre fuerte y ese hombre fuerte pues es una referencia a una figura que está usando Jesús para hacer referencia a Satanás y el que ata al hombre fuerte pues es el Señor Jesucristo por lo tanto el hombre fuerte es Cristo que es cien por ciento Dios cien por ciento hombre y qué bendición que en el contexto en que ellos estaban regresando pues estaba alguien que con su nombre recordaba entre los varones del pueblo de Dios quién es el hombre fuerte. Recuerde que no es Nabucodonosor donde ellos habían estado, no es Belsasar, no es ni siquiera Belzebú. Recuerde que Belsasar es Bel protege al rey y pues Bel no pudo proteger al rey. y se cumplió lo que Dios había dicho en Isaías cuarenta y seis, que iba a caer Bel, el ídolo, el dios principal de los babilonios, y Dios cumplió su promesa, y Cristo es, él es el rey, él es el superhéroe, él es el que tiene toda potestad, él es el que vino a dar libertad a los cautivos, y se nos llama a fortalecernos en el señor y en el poder de su fuerza. Ahora, cuando llegamos a esta parte, a partir del versículo treinta y seis, nos vamos a encontrar que hay una mención a un tipo distinto de persona.

Estamos, ellos están en el antiguo pacto y en el antiguo pacto, pues había unas familias que habían sido llamadas específicamente por Dios para hacer la función de sacerdotes y nos va a mencionar los sacerdotes. Dentro de los varones del pueblo de Dios vino un grupo de los sacerdotes. Si nosotros vamos a crónicas, no vamos a ir ahorita a ese pasaje, pero hay un pasaje donde David estableció un orden de división de los sacerdotes y dividió el sacerdocio en 24 grupos. Y eso quiere decir que el número de sacerdotes que regresaron del cautiverio, pues es un número mínimo con respecto a la cantidad total de sacerdotes. De esos 24 grupos, solamente se mencionan tres, perdón, cuatro. En el versículo 36 está mencionado el primer grupo de sacerdotes. Dice los hijos de jedaías. En el versículo 37 va a mencionar otro grupo que son los hijos de Imer, en el versículo 38 los hijos de Pasur, en el versículo 39 los hijos de Arim.

De un total de 24 familias solamente están representadas 4. cuatro familias representadas de las veinticuatro divisiones que David había establecido para que hicieran su labor sacerdotal y pues realmente hermanos el número de personas en general recuerde que fue un número pequeño y el señor siempre habló de un pequeño remanente un pequeño dentro de la gente que ya hemos visto mencionada antes de los sacerdotes pues está todo tipo de gente con todo tipo de oficios y ahora está hablando específicamente de los sacerdotes después va a mencionar a los levitas en el versículo cuarenta los levitas que eran personas que ministraban, que tenían funciones específicas, no precisamente en cuanto a ofrecer el sacrificio.

Había familias específicas con funciones específicas donde, por ejemplo, la familia de Coat, su Su razón de ser era que ellos eran entrenados desde pequeños para saber cómo transportar el arca del pacto. Ellos sabían que no debían tocar el arca. Ellos sabían que tenían que tomarlo en las varas que servían para ello y nunca tocarlo. Y había familias que tenían la responsabilidad de transportar diferentes utensilios de los que se utilizaban.

Ya en crónicas se estableció cantores y en el versículo cuarenta dice los levitas, los hijos de Jesúa, de Catmiel, de los hijos de Odabías setenta y cuatro, y va a mencionar los cantores, es una división dentro de los levitas, los cantores y los porteros, eran Ahora, una de las cosas que vamos a notar es que en el orden que estaba establecido siempre eran muchos más los levitas y eran menos los sacerdotes, pero aquí regresaron muchos más, aunque fueron pocos los sacerdotes, regresaron más que los levitas. Aproximadamente los levitas son, pues, un 10% de los sacerdotes que regresaron.

Ahora, cuando nosotros miramos seguimos avanzando en el pasaje, nos vamos a encontrar con dentro de los los sacerdotes y después de los sacerdotes nos vamos a encontrar con otra el versículo cuando cuarenta y tres dice los sirvientes del templo, los hijos de Sija, los hijos de Jasufa, los hijos de Tabaot, los hijos de Keros, y va ahí a hacer una relación de diferentes importante que considerar y espero que que produce alegría en nuestro corazón el poder recordar hermano desde el principio el señor reveló que Dios tenía el propósito de salvar un pueblo que había sido elegido en Cristo Y ese pueblo estaba constituido por gente de todo el linaje, de toda lengua, de toda nación.

Es importante, hermanos, que nosotros prestemos atención y no olvidemos, absolutamente no olvidar las las cosas que Dios ha revelado. Sobre todo nosotros que tenemos la bendición de tener la revelación completa y de vivir después de que la obra de redención ha sido efectuada, porque Dios fue manifestando de diferentes maneras. Desde que Dios llamó a Abram, a Abram le dijo en tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. El Señor. Nosotros sabemos, explicando el Espíritu Santo, guiando a Pablo, él nos explica y dice que se le dijo a Abram no en tu simientes, porque no son muchas, sino le dijo en tu simiente y esa simiente es Cristo. Otra de las cosas que nosotros estoy explicando esto por la cuestión de los sirvientes del templo. Otra de las cosas que es que es clara es que el Señor. A lo largo de la historia. Salvó personas.

Y no obstante, el pueblo de Israel tendía a olvidar, a olvidar eso y a olvidarse que ellos no eran en sí mismos algo, no había en ellos algo especial por lo cual Dios los había elegido, sino era por pura gracia, por pura misericordia. Y ellos empezaron a mirarse como gente especial, pero Dios usó diferentes momentos en la historia. Por ejemplo, cuando cuando ellos entraron para tomar posesión de la tierra prometida, el temor del Señor se iba propagando y había gente que evidentemente Dios había elegido salvar, aunque no eran físicos, descendientes físicos de Abraham, eran de la simiente de Abraham, porque sabemos que el verdadero Israel no es el que lo es físicamente, sino el que tiene la fe de Abraham, ahí había una ciudad de Jericó y esa ciudad estaba temblando y hubo una mujer que protegió a los espías porque Dios impundió temor de Dios en su corazón y ella temió y ella sabía que la única esperanza era el Dios de Israel y bueno ella protegió a los espías y ella fue Y Josué fue el que dirigió la conquista, que es una figura del Señor Jesucristo. Y Raab es incluida no sólo en el pueblo elegido de Dios, sino en la línea de descendencia del Señor Jesucristo.

Y ella no era judía. Otra de las cosas que tenemos que recordar es que cuando Dios llama a Abraham, Abraham era un incircunciso y era un pagano. O sea, las promesas se le hizo a él siendo un incircunciso y un pagano. Y hermanos, no había nada especial en tener la sangre de Abraham.

Y cuando nosotros seguimos recorriendo la historia, nos vamos a encontrar que Ruth, una moabita de un pueblo maldito, cómo el Señor obra en su corazón y le salva. Y hay toda una historia en el libro de Ruth que es una figura del Evangelio, de la redención, y es incluida en la línea también, no sólo del pueblo de Dios, sino de la descendencia a través de la cual el Señor Jesucristo nació. Y llegamos aquí en este pasaje donde se menciona a los sirvientes del templo.

Hermano, una de las cosas que tenemos que entender es que Dios es soberano, el hombre es responsable, pero Dios está gobernando todas las cosas para bien de aquellos que le aman. Y una de las cosas que no hemos de olvidar es que aquellos que le aman, le aman, ¿por qué? Porque Él los amó primero. O sea, hermano, que no se nos olvide, esto es importante. No nos olvidemos si nosotros amamos a Dios es porque Él nos amó primero. y ellos le aman porque él les amó primero.

Ahora, algunas veces uno puede venir al a la reunión de los hermanos y probablemente no siempre venimos con los motivos más puros y más claros, pero si Dios elegido para salvación no importa en qué circunstancia vengas a su tiempo el señor va a hacer su obra y estoy diciendo esto porque estos sirvientes del templo son una clase de gente que está mencionada en Josué capítulo 9 y son los gabaunitas.

Los gabaunitas pues no eran descendientes físicos de Abraham. Los gabaunitas estaban habitando la tierra que el pueblo de Israel estaba conquistando y los gabaunitas pues hicieron uso de su astucia. Pero Dios estaba en control absoluto de eso. Los gabaunitas pudieron engañar a Josué y a los líderes, pero nunca ellos engañaron al Señor.

Josué y los líderes cometieron un error, pero Dios está en control aún del error que Josué y los líderes cometieron. porque estos hombres cuando vieron pues el Dios de Israel está arrasando con todos y qué esperanza tenemos nosotros, qué nos espera, pues ser barridos de la tierra, eso es todo lo que nos espera y ellos pues se pusieron a pensar qué podían hacer y lo que a ellos se les ocurrió es disfrazarse de gente que había caminado muchos kilómetros agarrar y dejar pan ahí para que le saliera mojo y pareciera pan viejo y ellos fueron a ver a Josué y ellos llegaron y vamos a Josué 9 porque hay algunas El versículo 1 dice, cuando oyeron estas cosas, todos los reyes que estaban a este lado del Jordán, así en las montañas como en los llanos, en toda la costa del mar grande, delante del Líbano, los eteos, amorreos, cananeos, pereceos, ebeos y jebuseos, se concertaron para pelear contra Josué e Israel. Mas los moradores de Gabaú, cuando oyeron lo que Josué había hecho a Jericó y a Jai, usaron de astucia, pues fueron y se fingieron embacadores, y tomaron sacos viejos sobre sus asnos y cueros viejos de vino, rotos y remendados, y zapatos viejos y recocidos en sus pies, con vestidos viejos sobre sí, y todo el pan que traían por el camino era seco y mohoso.

Y vinieron a Josué al campamento en Gilgal y le dijeron a él y a los de Israel, nosotros venimos de tierra muy lejana. Haced pues ahora alianza con nosotros. Y los de Israel respondieron a los, a los hebeos, quizá habitantes Habitáis en medio de nosotros, ¿cómo pues podremos hacer alianza con vosotros? Ellos respondieron a Josué, nosotros somos tus siervos. Y Josué les dijo, ¿quiénes sois vosotros y de dónde venís? Y ellos respondieron, tus siervos han venido de tierra muy lejana por causa del nombre de Jehová tu Dios. que hermoso que a pesar de la poca luz que tenían y estaban usando de su astucia pero aquí hay señal de que Dios es quien está moviendo las cosas y está obrando dice dice por causa del nombre de Jehová tu Dios porque hemos oído su fama y todo lo que hizo en Egipto y todo lo que hizo a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán Aseón rey de Esbón, a Og rey de Bazán, que estaban en Astarot, por lo cual nuestros ancianos y todos los moradores de nuestra tierra nos dijeron, tomad en vuestras manos provisión para el camino e id al encuentro de ellos y decidles, nosotros somos vuestros siervos, haced ahora alianza con nosotros.

Este nuestro pan lo tomamos caliente de nuestra casa para el camino el día que salimos para venir a vosotros, y helo aquí ahora ya seco y mohoso. Estos cueros de vino también los llevamos, los llenamos nuevos, helos aquí ya rotos también. Estos nuestros vestidos y nuestros zapatos están ya viejos a causa del muy largo, lo muy largo del camino. Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos. Y aquí está el error, pero Dios, a pesar de la responsabilidad del pueblo, Dios es soberano, dice. Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos y no consultaron a Jehová.

Y Josué hizo paz con ellos, y celebró con ellos alianza, concediéndoles la vida, y también lo juraron los príncipes de la congregación. Pasados tres días, después que hicieron alianza con ellos, oyeron que eran sus vecinos, y que habitaban en medio de ellos. Y salieron los hijos de Israel, y al tercer día llegaron a las ciudades de ellos, y sus ciudades eran Gabaón, Capira, Beherot, y Kiriat Jearim.

Y no los mataron los hijos de Israel, por cuanto los príncipes de la congregación les habían jurado por Jehová el Dios de Israel, y toda la congregación murmuraba contra los príncipes. Mas todos los príncipes respondieron, A toda la congregación nosotros les hemos jurado por Jehová Dios de Israel, por tanto ahora no les podemos tocar.

Esto haremos con ellos, les dejaremos vivir para que no venga ira sobre nosotros por causa del juramento que les hemos hecho. Dijeron pues de ellos los príncipes, dejadlos vivir. Y fueron constituidos leñadores y aguadores para toda la congregación, concediéndoles la vida según les habían prometido los príncipes.

Y amándolos, Josué les habló, diciendo, ¿Por qué nos habéis engañado, diciendo, habitamos muy lejos de vosotros, siendo así que moráis en medio de nosotros? Ahora pues, malditos sois, y no dejará de haber de entre vosotros siervos y quien corte la leña y saque el agua para la casa de mi Dios. Y ellos respondieron a Josué y dijeron, Como fue dado a entender a tus siervos, que Jehová tu Dios había mandado a Moisés su siervo, que os había de dar toda la tierra, y que había de destruir todos los moradores de la tierra delante de vosotros, por eso temimos en gran manera por nuestras vidas a causa de vosotros, e hicimos esto. Ahora pues, enos aquí en tu mano, lo que te pareciere bueno y recto hacer de nosotros, hazlo. Y recuerden que Josué es un tipo del Señor Jesucristo y es la actitud de alguien que sabe que no hay de otra y el Señor puede hacer con él lo que quiera hacer y dice, y él lo hizo así con ellos. pues los libró de la mano de los hijos de Israel y no los mataron.

Y Josué los destinó aquel día a ser leñadores y aguadores para la congregación y para el altar de Jehová en el lugar que Jehová eligiese lo que son hasta hoy. Y ahí hay sirvientes del templo que escucharon del nombre del Señor, vinieron y ciertamente vinieron con astucia humana, pero una figura de cómo viene pues también un pecador sabiendo que pues no hay dónde ir y que el Señor puede hacer lo que quiera hacer y sabiendo que incluso pues hermano Josué dijo malditos y la verdad es que nacimos así, malditos, pero él ha querido por misericordia bendecirnos con toda bendición espiritual y ellos estaban dispuestos a ser siervos y a cortar la leña y a llevar el agua y seguían allí dentro del pueblo de Israel, a pesar de la cautividad regresaron de esos gabaunitas Y también va a mencionar a otras personas.

Estos gabaunitas están incluidos allí y no son del linaje físico de Abraham. Y están, después de mencionar allí a estos gabaunitas, va a mencionar a los hijos de los siervos de Salomón. Versículos cincuenta y ocho. Todos los sirvientes del templo e hijos de los siervos de Salomón, trescientos noventa y dos.

Hermanos, sé algunas personas que han estudiado acerca de los hijos de los siervos de Salomón. Se cree que también son personas que escucharon en el tiempo de Salomón, de la grandeza de Salomón. Recuerde que la reina de Sabá escuchó y vino a conocer qué tan real era lo que le habían dicho. Y hubo otras personas que ante lo que Dios estaba haciendo en el tiempo de Salomón, vinieron para conocer a Salomón y al Dios de Salomón y se hicieron prosélitos judíos y estaban incluidos dentro del pueblo. Recordando los hermanos que Dios ha tenido siempre en mente un pueblo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación.

Cuando nosotros pensamos en el tiempo del Nuevo Testamento, y como recuerde que los que subieron fue los que Dios movió su corazón, y Esto quiere decir, si Dios movió sus corazones, a pesar de que ellos no tenían una gota de sangre de Abraham, físicamente, es porque Dios es ese Dios que dice, Pedro, ahora conozco que Dios no hace acepción de personas.

Hechos capítulo diez. versículo treinta y cuatro Pedro ya fue y ya predicó a la casa de Cornelio. Pedro tenía a pesar de de y mire cómo el señor es bueno y va obrando y qué importante es que nuestra oración sea que las cosas importantes el Espíritu Santo nos recuerde que no es por nuestro linaje físico porque Pedro fue enviado a buscar para que vaya a casa del centurión, y Dios que sabe todas las cosas, Dios que sabe que los gabaunitas vivían cerca, aunque Josué no preguntó, Dios sabía que si llegaba el mensajero, Pedro se iba a negar a ir, a pesar de todo lo que estaba en la historia, a pesar de Raab, a pesar de Ruth, a pesar de los los Gabaunitas, a pesar de los hijos de los siervos de Salomón, a pesar de lo que Dios había hecho a lo largo de la historia, también Pedro vio que el Señor sanara a una mujer sirofenísima, y a pesar de todo, Pedro iba a tener serias dificultades para ir y el señor le mostró una visión que se repitió tres veces y al final él entendió y él fue a la casa de a la casa de de Cornelio y al final Dios enseñando a Pedro y recordándole dándole sentido a todo lo que el señor había hecho en la historia. Y dice Pedro, entonces versículo treinta y cuatro. Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo En verdad comprendo que Dios no hace excepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia. Hermano.

Hablamos hace un rato de los que le aman porque él los amó primero y los que le temen, le temen porque él se revela a ellos y les hace entender que él es digno de ser temido. De lo contrario, el hombre ve la revelación de Dios y endurece la cerviz. A Paraón, Dios le fue mostrando su revelación y le fue mostrando que Dios es digno de ser temido, pero Dios lo dejó a él en su estado natural y él terminó ahogado y como un vaso de ira. En cambio, estos gabaunitas, a pesar de que en su entender hicieron lo que hicieron, Dios sembró en ellos el hecho de que Dios es digno de ser temido, de que esperanza hay solo refugiándose en el Dios vivo y verdadero.

Y hermanos, qué bendición, Dios no hace acepción de personas. Y eso nos recuerda, hermanos, no se trata de nuestro linaje, no se trata de nada en nosotros, se trata de la misericordia de Dios, del propósito eterno de Dios, de que él se había propuesto desde la eternidad salvar un pueblo en Cristo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación.

Ahora, cuando vamos llegando hacia el final, en el versículo cincuenta y nueve, dice, estos fueron los que subieron de Telmela, Telarsa, Kerub, Adán e Ymere, que no pudieron demostrar la casa de sus padres ni su linaje si eran de Israel. Aquí hay algo que ellos estaban en el antiguo pacto, Y algo que es seguro es que Dios se había propuesto a salvar no solo gente de Israel, pero aquí hay una hay una figura porque después va a hilar esto con esos que no pudieron probar su linaje y él va a decir en el versículo sesenta, los hijos de Delaía, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda seiscientos cincuenta y dos, y de los hijos de los sacerdotes, los hijos de Abaía, los hijos de Cos, los hijos de Barsilay, el cual tomó mujer de las hijas de Barsilay Galadita y fue llamado por el nombre de ellas. Estos buscaron su registro en genealogías y no fue hallado y fueron excluidos del sacerdocio. Y hermanos, aquí hay una figura importante.

La cuestión de la descendencia y del linaje era una sombra de la realidad de Nidera, pero el verdadero linaje de Abraham es el que tiene la fe de Abraham. Y ellos, una de las cosas que en este tiempo sí tuvo el pueblo y los líderes fue que ellos sí decidieron, pues, no darles ocupación dentro del sacerdocio y ellos dijeron hasta que consultemos al señor ya no hicieron como hizo Josué y los príncipes pero ellos fueron excluidos del sacerdocio porque no pudieron probar su linaje ahora en un sentido espiritual hay algo que es bien importante hoy día en el nuevo pacto ya no tenemos más distinción entre sacerdotes porque tenemos ya un sumo sacerdote y el señor Jesucristo ha comprado un pueblo para hacerlos reyes y sacerdotes para nuestro Dios y como dice primera de Pedro capítulo dos Si nosotros recordamos un poco este pasaje, hermanos, nos vamos a dar cuenta cómo la temática es constante. La temática en Esdras es la temática de reconstrucción del templo. Este templo que iba a ser reconstruido y es una figura de la casa espiritual que construye el Señor Jesucristo.

Y una de las cosas importantes que va a determinarse aquí es que toda la carta está conectada.

Nosotros para leer el versículo 9 y 10 tenemos que entender que todo eso está relacionado con el capítulo 1 donde Pedro dice bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de los muertos. por una herencia incorruptible, nos va a recordar fueron comprados, no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin manches en contaminación. Después nos va a recordar que si de verdad has renacido, entonces estás deseando la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcas para salvación si has probado que Dios es bueno. Y viene el tema de reconstrucción, de edificación, de nuestro gran Sorobabel, el Señor Jesucristo, y los creyentes con piedras vivas, acercándose a él piedra viva, desechado por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa. Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Y si nosotros llegamos al versículo 9, a todos los que Él ha hecho renacer. A todos los que Él ha hecho renacer por la palabra de verdad, a los que ha redimido con la sangre preciosa del Señor Jesucristo, a ellos les dice, mas vosotros sois real sacerdocio, mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes del que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Y hermanos, El Señor obra todo esto, la regeneración, obra el dar vida por su espíritu, por su misericordia, y el Señor usa en el lenguaje figuras.

Recuerde que la circuncisión verdadera no es la que es en la carne, o sea, no es el ritual que se hacía en el antiguo pacto para ser considerado parte del pueblo de Dios, porque mucha gente estaba circuncidada en su carne, pero el Espíritu Santo través del apóstol Pablo dice la verdadera circuncisión no es la que hace con mano en la carne sino es la que Dios hace en el corazón la verdadera circuncisión y cómo probar que eres linaje escogido cómo probar ellos no pudieron probar su linaje hermanos el apóstol Pablo en Efesios capítulo 2 Una de las cosas que es segura, aquel Josué que era una figura, lo pudieron engañar.

En ese tiempo, bueno, los líderes ya no se precipitaron, pero ellos en lugar de precipitarse dijeron no van a participar hasta que se pueda consultar a Jehová por el Urín y el Tumín, cosa que no se hizo porque ya no hubo más Urín y Tumín, eso desapareció. Pero una de las cosas importantes es nuestro gran Sorobabel, nuestro gran Josué. Él no puede ser engañado y dice la escritura en Efesios capítulo 2. Versículo capítulo 1, versículo 13.

En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuiste sellados con el Espíritu Santo de la promesa. ¿Cómo probar el linaje? Hermano, Dios habla por su palabra y Dios hace renacer por su palabra y aquellos que Dios hace renacer por su palabra y les da el don de la fe cuando ellos creen el evangelio son sellados con el espíritu santo de la promesa que es la prueba del linaje porque dice el apóstol Pablo también guiado por el espíritu dice si alguno no tiene el espíritu de Cristo pues no es de él. No importa si vino con los varones del pueblo de Dios, si no puede probar su linaje, pues no es real sacerdocio, no es nación santa, no es pueblo adquirido por Dios.

Es una bendición estar en medio del pueblo de Dios, es una bendición estar expuesto al Evangelio. Pero, hermanos, es la bendición sin igual e incomparable el hecho de no simplemente estar allí, sino el hecho de que podamos experimentar un llamado eficaz por el Espíritu y ser sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Porque en ese último día, el que no se haya inscrito en el libro, una bendición que tenemos es, bueno, ellos tenían que estar buscando en los registros. Pero qué bendición es que aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo. Qué bendición es que a su debido tiempo a ellos será manifiesto la vida en el Señor Jesucristo.

Qué bendición que a su debido tiempo ellos oirán la voz del buen pastor y vendrán a él y el pastor los va a sellar con el espíritu que es la garantía del linaje. hermano qué bendición más grande y no hace falta ser físicamente, no se trata ahora de probar un linaje de descendencia física, usted no tiene que irse a hacer un ADN para saber si tiene sangre de Abraham o no tiene sangre de Abraham, Pero Dios sella a su pueblo con su Espíritu Santo, en él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación y habiendo creído en él, fuiste sellados con el Espíritu Santo. Y hermanos, somos sellados, somos renacidos por la palabra de verdad, por la resurrección de Jesucristo entre los muertos. La única manera de ser de ese linaje es haber sido lavado en la sangre del cordero. La única manera es el saber que Dios me ha dado la fe y yo estoy confiando en Cristo y solamente en el Señor Jesucristo. Es que por la gracia de Dios sigamos a esa actitud de los Gabaunites.

Es que no hay a dónde ir. ¿A dónde voy a ir? O sea, si yo no vengo gran Josué, al Señor Jesucristo, pues no hay dónde ir. Hermanos, es qué bendición es venir y decir al Señor, Señor, haz conmigo lo que quieras. Si quieres, puedes salvar. Pero damos gracias a Dios porque hay una verdad dulce, que es, por supuesto, él puede decir, maldito, porque somos malditos. Pero una bendición es, nadie viene a mí si el Padre no le trae, y al que a mí viene, no le echo fuera. Qué bendición de poder venir con la claridad de que si hay algo que debo recibir de él es maldición, pero qué verdad preciosa es saber que ninguno de los que confían en él será avergonzado, que nadie podrá decir nunca vine a Cristo y él me rechazó. En términos humanos, Josué fue engañado y dio su palabra. Y Josué mantuvo su palabra y no los mató. Y yo creo que para esa gente fue un honor, aunque fuera un trabajo humillante, el de servir de leñadores y de aguadores. Y hermanos, qué bendición que es ser siervo del gran príncipe de paz, del gran Josué, el que salva a su pueblo de sus pecados.

Recuerde que estaba hablando de gente que vino en el tiempo de Salomón y recuerde que el Señor Jesús mencionó que la reina de Sabá vino. y dice para ver la grandeza de Salomón y dijo de los siervos de Salomón que eran bienaventurados. Hermano, la más grande bendición es siervos del Rey de Reyes y Señor de señores. Quiera el Señor que cada uno de quienes estamos aquí hemos experimentado esa bendición, ese deleite de saber que somos siervos del Rey de Reyes, de poder escuchar porque Él me ha hecho renacer y yo soy una nación santa, un linaje escogido, un real sacerdocio. Y hermanos, la garantía de eso es el sello del Espíritu Santo. Y si no hay sello, hermano, no importan los años que hayas estado, no vas a participar de real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios. Y si ya Dios ha dado testimonio en nuestro espíritu de que somos hijos, pues gocémonos en su salvación, gocémonos de ser sus siervos y clamemos al Señor para que ese gozo que él nos ha dado, queramos que otros sepan de ese gozo que hay en la salvación del Señor Jesucristo y que sea nuestro placer, nuestro deleite, nuestro privilegio, el anunciar a otros de aquel que nos llamó de las tinieblas a luz admirable. Vamos a orar.

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