Bootstrap
JC

Ahora sé

Psalm 20:6-9
Joel Coyoc April, 22 2026 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc April, 22 2026
Salmo 20
What does the Bible say about God's salvation?

The Bible teaches that God saves His people, providing help and deliverance through His power.

The Bible, particularly in Psalm 20, emphasizes that 'the Lord saves His anointed' and that this deliverance comes from His sanctuary with mighty power. Throughout Scripture, we see God's faithful deliverance, illustrated by David’s victories and ultimately fulfilled in Jesus Christ, who secures salvation for all who believe in Him. Key verses such as Psalm 34:4 reflect David's personal experience: 'I sought the Lord, and He answered me; He delivered me from all my fears.' This assurance lies not only in God's past actions but also in His character as a loving and powerful Savior.

Psalm 20:6-9, Psalm 34:4, 1 Samuel 23:1-6, Hebrews 5:7

How do we know that God hears our prayers?

The Bible assures us that God hears the prayers of those who trust in Him.

God's assurance that He hears the prayers of His people is a fundamental theme in Scripture. Psalm 20 declares that when we call upon the Lord, He listens and responds with kindness. David experienced this firsthand, often consulting God before battles and receiving clear guidance and support. Hebrews 5:7 also emphasizes that Jesus, in His earthly ministry, offered prayers and was heard because of His reverent submission. Thus, believers can have confidence that their prayers are not in vain but reach the ears of a loving and attentive God.

Psalm 20:6-9, 1 Samuel 23:4, Hebrews 5:7

Why is knowing God's character important for Christians?

Knowing God's character strengthens our faith and allows us to trust Him in our lives.

Understanding God's character is crucial for Christians as it forms the foundation of our faith. David's confidence in the Lord was deeply rooted in his knowledge of God’s faithfulness and power, as seen in Psalm 20:7. When we recall God's attributes—His mercy, justice, and unwavering support—it enables us to trust Him amidst life's challenges. As Jeremiah 9:23-24 states, true wisdom lies in understanding and knowing the Lord, affirming that our trust should be placed solely in Him, rather than worldly sources.

Psalm 20:7, Jeremiah 9:23-24

Why should Christians trust in God over worldly things?

Christians are called to trust in God because worldly things are unreliable and fleeting.

The Scriptures clearly instruct believers to place their trust in God rather than in worldly possessions or strength. In Psalm 20:7, David contrasts those who trust in military might with those who rely on the name of the Lord. Throughout the Bible, it is emphasized that earthly resources are limited; trusting in God provides a sturdy foundation, as He is eternal and all-powerful. Jeremiah 17:5 warns us of the futility of relying on human strength, while those who trust in the Lord are likened to well-nourished trees, thriving even in times of drought. Such trust brings true security and peace.

Psalm 20:7, Jeremiah 17:5-8

What assurance do we have of salvation in Christ?

Christians are assured of their salvation through faith in Jesus and His redemptive work.

The assurance of salvation in Christ stems from His perfect obedience and sacrificial death on the cross. As John 3:16 proclaims, faith in Jesus assures us of eternal life. In 1 John 5:13, believers are told that they can know they have eternal life through their faith in the Son of God. This is not based on our own efforts but on Christ’s complete fulfillment of God’s redemptive plan. This assurance empowers believers to live in confidence, knowing that nothing can separate them from God's love, as affirmed in Romans 8:38-39.

1 John 5:13, John 3:16, Romans 8:38-39

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
El Salmo 20 dice así. Jehová te oiga en el día de conflicto. El nombre del Dios de Jacob te defienda. Te envía ayuda desde el santuario y desde Sion te sostenga. Haga memoria de todas tus ofrendas y acepte tu holocausto. Se dé conforme al deseo de tu corazón y cumpla todo tu consejo. Nosotros nos alegraremos en tu salvación y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios. Conceda a Jehová todas tus peticiones.

Ahora conozco que Jehová salva a su ungido. Lo irá desde sus santos cielos con la potencia salvadora de su diestra. Estos confían en carros y aquellos en caballos, mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. Ellos flaquean y caen, mas nosotros nos levantamos y estamos en pie. Salva Jehová, que el rey nos oiga en el día que lo invoquemos. Amén. Bueno, vamos a meditar los últimos tres versículos del seis al nueve de este salmo.

Y Una de las cosas que hemos de recordar es que Dios ha querido bendecirnos a través de la revelación que él ha dado a su pueblo, que ha sido una revelación que ha ido en aumento hasta ser plenamente manifestada en el Señor Jesucristo. Y damos gracias a Dios porque en todo tiempo el Señor ha dado testimonio de sí mismo. En todo tiempo el Señor ha tenido su pueblo al cual él se ha revelado y se ha dado a conocer y de una manera plena, por supuesto, en el Señor Jesucristo. Es interesante que este es un Salmo de David y es un Salmo que es, pues, es importante recordar que David es un tipo del Señor Jesucristo, es una figura de aquel que había de venir y en el versículo seis empieza con la frase ahora conozco ahora conozco y podríamos entender esa frase como una afirmación de algo que es totalmente cierto y algo en lo cual David también el pueblo del señor a lo largo de las edades ha tenido su confianza, un conocimiento seguro.

Y nuestro tema es justamente sobre esa frase, pero es ahora sé, ahora sé. ¿Qué bendición es que el pueblo del señor, David en ese caso, él podía decir ahora conozco, ahora tengo conocimiento, ahora sé. No era, me imagino, Tampoco era, supongo, tampoco espero que tal vez sea así. Cuando pensamos en los profetas de Baal, ellos se imaginaban que Baal podía responder. y salieron de su imaginación a la dura realidad de que, pues, sencillamente Baal no contestó, aunque ellos estuvieron clamando y rogando mediodía y empezaron a aumentar el volumen de su súplica, incluso a herir sus cuerpos con tal de, pues, de mover el corazón de Baal. Y, pues, la suposición, la realidad fue muy dura. pero nunca sucedió nada qué bendición que Elías yo creo que Elías compartía la convicción de David es la convicción del pueblo de Dios porque Dios se revela a los suyos y los suyos pueden decir ahora sí y por eso Elías pudo con calma preparar el sacrificio pedir que le echaran agua y después en base a ese ahora sí él clamó al Señor y el Señor respondió, él no suponía, él no se imaginaba, él no esperaba y qué bendición es que el pueblo de Dios pueda tener una certeza. Esta certeza Dios la va dando a los suyos a lo largo de el tiempo de sus vidas. Desde que el Señor se revela a ellos y ellos empiezan a crecer en la certeza y en la seguridad que es en el Señor.

La primera frase dice ahí, ahora sé que el Señor salva a su ungido. Ahora sé que el Señor salva a su ungido. Es interesante que David y el pueblo están orando por una batalla que va a suceder. pero ellos tienen la certeza de que el señor salva a su ungido y cuando nosotros podemos recordar la historia de David que la podemos encontrar allá en primero de Samuel en segundo de Samuel en Reyes y en Crónicas y nosotros vamos a encontrarnos ahí que una de las primeras menciones de David es que pues como alguien muy joven, el menor de los hijos de la casa de Isaí, uno que pues era enviado para cuidar las ovejas y algunas veces era enviado también para saber cómo estaban sus hermanos que servían en el ejército de Saúl. Y en una de esas primeras menciones de él, podemos saber que Dios había comenzado a revelarse a él y él tenía conocimiento de Dios. Él sabía, él sabía, aún no había sido ungido para ser rey de Israel, pero él pudo experimentar desde ese tiempo, aunque él no sabía que el Señor salva a su ungido. Sin embargo, él tenía la convicción de ser del pueblo de Dios, y el Señor, él tenía la convicción de que el Señor lo había salvado del oso, del león, y él tenía la convicción de que lo iba a salvar de las manos y de las armas de Goliat, y fue efectivamente como sucedió. Después, él fue ungido como rey, y en varias ocasiones Saúl quiso matarlo y Saúl nunca pudo lograrlo porque Jehová salva a su ungido.

Esas cosas iban haciendo la convicción en David y él llega a este momento y podemos ver tantos momentos de la vida de David en que él experimentó la salvación del Señor no solamente salvándolo de de Saúl, que intentó asesinarlo en varias ocasiones, salvándolo de los filisteos, salvándolo incluso de pelear contra el pueblo de Dios, salvándolo de vengarse por su propia mano cuando cuando Naval no quiso compartir con él de sus alimentos, cuando él había cuidado a los siervos de Naval y como Dios usó a Abigail para salvarlo, todo tiempo él tiene la convicción y por eso es que nosotros podemos saber ahora sé que el señor salva a su ungido y vamos a mirar otro salmo que también es de David el salmo treinta y cuatro cuando dice ahí el el versículo seis dice ahora cómo se manifiesta esta salvación primeramente se manifiesta en que dice David le huirá desde sus santos cielos le huirá desde sus santos cielos y si hay algo que es la experiencia práctica de David es que él ha probado que Dios lo salva pero él ha probado que Dios lo escucha y el salmo 34 4 son salmos que proceden de un corazón que sabe lo que está escribiendo porque Dios se lo ha revelado porque él lo ha experimentado en su propia vida dice el versículo cuatro busque a Jehová y él me oyó.

Dice, lo oirá desde sus santos cielos. Busqué a Jehová y él me oyó y me libró de todos mis temores. Versículo seis, este pobre clamó y le oyó Jehová y lo libró de todas sus angustias. Lo irá desde sus santos cielos. David sabía y tiene la confianza y está cantando en este salmo lo que él había experimentado. de que él buscó a Jehová y Jehová le oyó y lo libró de todos sus temores, que él en su estado de pobreza, de pobreza en todos los sentidos, de poder ser consciente de la total dependencia de Dios y en especial cuando Dios muestra que el hombre está arruinado, está en verdadera pobreza y dice este pobre clamó y le oyó Jehová y le libró de todas sus angustias.

Si nosotros veamos algunos pasajes en 1 Samuel capítulo 23, el salmo 34 al igual que el salmo 20 son himnos de adoración que están cantando la experiencia, pero la narración de la experiencia en 1 Samuel sobre la cual se basan estos salmos, 1 Samuel 23, versículo uno al seis como David a pesar de que era pues un hombre de guerra ya a pesar de que tenía hombres con él él hay algo que Dios le había enseñado de su juventud y es dependencia de Dios y él no actuaba de manera impulsiva dice aquí dice dieron aviso a David diciendo he aquí que los filisteos combaten a Keila y roban las ceras y David consultó a Jehová diciendo el hecho de tener hombres con él no era suficiente para que él se levantara y fuera sino consultaba porque sabía que Jehová salva a Songido lo irá desde sus santos cielos dice consultó a Jehová diciendo iré a atacar a estos filisteos Y Jehová respondió a David, ve, ataca a los filisteos y libra a Keilah.

Pero los que estaban con David le dijeron, he aquí que nosotros aquí en Judá estamos con miedo. ¿Cuánto más si fuéramos a Keilah contra el ejército de los filisteos? Entonces David volvió a consultar a Jehová y Jehová le respondió y dijo, levántate, descienda a Keilah, pues yo entregaré en tu mano a los filisteos. fue pues David con sus hombres a Keyla y peleó contra los filisteos y se llevó sus ganados y les causó un gran una gran derrota y libró David a los de Keyla y aconteció que cuando Abiatar hijo de Aymelec huyó siguiendo a David a Keyla descendió con el efot en su mano y si leemos versículos diez al doce dice del mismo capítulo veintitrés dice y dijo David Jehová, Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keyla a destruir la ciudad por causa mía.

Me entregarán los vecinos de Keyla en sus manos. Descenderá Saúl como ha oído tu siervo. Jehová, Dios de Israel, te ruego que lo declares a tu siervo. Y Jehová dijo, sí, descenderá. Dijo luego David, me entregarán los vecinos de Keyla a mí y a mis hombres en manos de Saúl. Y Jehová respondió, os entregarán. El Señor escuchaba a su ungido, lo irá desde sus santos cielos. Segundo de Samuel, capítulo uno. Segundo de Samuel dos. Versículo uno. y dos.

Dice, después de esto, aconteció que David consultó a Jehová diciendo, subiré a alguna de las ciudades de Judá, y Jehová le respondió, sube. David volvió a decir, ¿a dónde subiré? Y él le dijo a Ebrom. David subió allá y con él sus dos mujeres, a Inoam, Israelita, y a Abigail, la que fue mujer de Nabal, el de Carmel. Consultó al Señor, ahora conozco que Jehová salva a su ungido. Segundo de Samuel, capítulo cinco, versículo diecisiete al veintiuno.

Dice Oyendo los filisteos que David había sido ungido por rey sobre Israel, subieron todos los filisteos para buscar a David, y cuando David lo oyó, descendió a la fortaleza, y vinieron los filisteos y se extendieron por el valle de Rephaim, Entonces consultó David a Jehová diciendo, iré contra los filisteos, los entregarás en mi mano. Y Jehová respondió a David, ve porque ciertamente entregaré a los filisteos en tu mano. Y vino David a Baal-perazim y ahí los venció David y dijo, quebrantó Jehová a mis enemigos delante de mí como corriente impetuosa.

Por eso llamó el nombre de aquel lugar Baal-perazim. dice quebrantó Jehová a mis enemigos como David cada vez va creciendo su confianza de saber que Jehová oye a su ungido y como a través de los conflictos a través de los conflictos Dios le va enseñando cómo le escucha y le salva y David da no habla de que él lo hizo sino dice quebrantó Jehová David es una figura, ciertamente David fue un ungido del Señor, un escogido del Señor, alguien que el Señor apartó para ser el rey de Israel, pero el ungido del Señor es el Señor Jesucristo, y esos pasajes que hemos visto nos hablan de cómo fue en David, pero en el Nuevo Testamento podemos ver lo mismo en el caso de nuestro gran David el Señor Jesucristo y vamos a Juan capítulo once versículo cuarenta y uno cuarenta y dos dice ahí está Jesús ante la tumba de de Lázaro y dice entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto y Jesús alzando los ojos a lo alto dijo padre gracias te doy por haberme oído yo sabía que siempre me oyes pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor para que el para que crean que tú me has enviado.

Lo irá desde sus santos cielos. Hebreos capítulo 5 versículo 7. dice y Cristo en los días de su carne ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía liberar de la muerte fue oído a causa de su temor reverente en Cristo se cumple plenamente el hecho de que Esta convicción ahora sé que Jehová salva a su ungido, lo irá desde sus santos cielos. Dice con la potencia salvadora de su diestra le salvará. Y dice Hebreos que fue librado, él clamó al que podía librar de la muerte y vemos que fue realmente así, le salvó con la potencia salvadora de su diestra.

Mateo capítulo 28. dice el señor clamó de todos modos fue a la cruz él no pidió que se que fuera librado de esa hora él sabía que para eso había venido y él no obstante de que la gente pensó que el señor no lo iba a librar sabemos por la escritura que le salvó con la potencia salvadora de su diestra dice Versículos uno al siete dice pasado el día de reposo al amanecer del primer día de la semana vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro y hubo un gran terremoto porque un ángel del Señor descendiendo del cielo y llegando removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago y su vestido blanco como la nieve, y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel respondiendo dijo a las mujeres, No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo.

Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor e id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos. y aquí va delante de vosotros a Galilea allí le veréis que aquí os lo he dicho y si leemos versículo dieciocho lo vamos a ver al señor Jesucristo pues triunfante salvado por la diestra del padre y dice y Jesús se acercó y le salió diciendo toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra por tanto y y hacer discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado y aquí yo soy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Le salvó con la potencia salvadora de su diestra, le glorificó con aquella gloria que tuvo con el Padre desde antes de la fundación del mundo, le exaltó hasta lo sumo y Jesús está diciendo tengo todo el poder en el cielo en el cielo y en la tierra.

Ahora dice después en el versículo siete antes de considerar la primera línea vamos a considerar la segunda que dice más nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria más nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos Ahora sé y porque sé es que voy a tener memoria del nombre de Jehová nuestro Dios.

Recuerde que cuando hablamos del nombre de Jehová estamos hablando de su carácter. Ahora sé, ahora conozco el carácter del Señor y una de las cosas que cuando sabemos algo que podemos mirar repitiéndose en la vida de David es dado que sabía Cada que había conflicto, él volvía a recordar y a hacer memoria de cómo el señor ya lo había salvado, lo había oído y lo había rescatado con la potencia salvadora de su diestra. Él hace eso cuando se enfrenta a Goliat, empieza a recordar, está haciendo memoria y le dice, el señor me ha librado del oso, del león y él me va a librar también de tu mano. Él recuerda, hace memoria del carácter de Dios, un Dios que es poderoso para salvar, y cuando nosotros miramos esto, vamos a mirar que nuestra confianza está en el conocimiento que Él nos ha dado de su carácter.

Si Dios no le mostraba a David cómo era, si Dios no se revelaba a David, pues David iba a seguir igual que cualquier otra persona. Pero Dios en su misericordia quiso darse a conocer a David y David por la obra del Señor fue hallado en un círculo de virtud donde él Dios lo metía en conflicto, él recordaba cómo Dios lo había sacado del conflicto pasado y él volvía a recordar y cada vez recordaba y su confianza crecía en el Señor. Cada vez Dios se revelaba nuevamente y le mostraba su carácter y él sabía, sabía por la gracia de Dios que tenía con toda seguridad a un Dios que es digno de toda confianza. Por supuesto, tuvo sus momentos de duda, pero Dios misericordiosamente fue obrando. Dios también lo fue disciplinando, como dice el proverbios que leímos en el último versículo, que el señor al que ama castiga como el padre al hijo a quien quiere.

Nuestra confianza está en él por el conocimiento que él nos ha dado de su carácter. David crecía en confianza y Cristo, pues él conocía plenamente a su padre. Dice Isaías, por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos. Pues Cristo es el resplandor de su gloria. Cristo tiene pleno conocimiento de su padre.

Cuando nosotros pensamos en David, podemos mirar cómo pues él confiaba en el Señor y él Dios le había dado un corazón para obedecerle. Nosotros podemos mirar que la segunda, la primera línea de que nos saltamos en el versículo siete dice ellos estos confían en carros y aquellos en caballos estos confían en carros y aquellos en caballos y David confía, hace memoria, hace memoria en el carácter del Señor, cómo el Señor le ha acompañado, cómo el Señor le ha librado, cómo el Señor le ha escuchado, y su confianza está en el conocimiento que tiene del Señor y en la palabra del Señor. Vamos a Deuteronomio 17, bendiciones que Dios nos dé la fe para creerle y David puede decir esos confían en carros y aquellos en caballos pero nosotros hacemos memoria porque el Señor lo ha mandado así y porque lo hemos experimentado así y él cree al Señor dice Deuteronomio 17 a partir del versículo 14 Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas, pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores.

Ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere. De entre tus hermanos pondrás rey sobre ti. No podrás poner sobre ti a hombre extranjero que no sea tu hermano. Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos, porque Jehová os ha dicho, no volváis nunca por este camino.

Y hermanos, David estaba actuando en fe en el Señor. Él había creído a Dios, que si Dios había dicho no regreses por caballos, es porque porque Dios quería que su confianza estuviera no en las cosas materiales que el señor puede dar sino en una dependencia del señor y si miramos otro salmo el salmo sesenta versículo once y doce dice una de las cosas que que no hemos de de de de perder de vista, cuando el pasaje que leímos en Samuel, que fue contra los filisteos, David tenía hombres, pero no tenía un gran ejército, de hecho, sus hombres tenían miedo, eran sólo seiscientos, nada más eran seiscientos, y iban contra todo un ejército, y él estaba aprendiendo cada vez que su batalla, recuerde que con con Goliat, Goliat venía con todo un equipamiento militar y él dijo tú vienes a mí con espada, con lanza y jabalina pero yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, o sea confiando en el carácter del Señor y en este caso el ejército que iba a enfrentar pues tenía carros y tenía caballos y dice el Salmo sesenta versículo once al doce dice danos socorro contra el enemigo porque vana es la ayuda de los hombres.

Danos socorro contra el enemigo porque vana es la ayuda de los hombres. En Dios haremos proezas y él hoyará a nuestros enemigos. Qué bendición de poder ver delante de Dios que somos pobres y cada vez que tenemos victoria no somos nosotros. Él follará a nuestros enemigos. Él quebrantó a mis enemigos. Jeremías capítulo 9, versículo 23, 24.

Así dijo Jehová, no se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas, mas alábese en esto el que se hubiere de alabar, en entenderme y conocerme que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas quiero, dice Jehová. hermanos qué qué bendición que podemos ver en David David dice este pobre clamó no se alabe el rico en su riqueza no se alabe en su fortaleza pero su gloriarte estaba si algo Goliat presumía sus armas y su escudero su estatura y su gran tamaño su fuerza pero David presumía de quién era el dios su Dios. ¿Quién era su Dios? ¿Quién era su Salvador? Ahí estaba su gloriarse y su confianza. Dice, alábese y qué bendición que hemos de alabarnos en poder decir con David y con el pueblo de Dios, ahora sí, ahora sí, ahora tengo certeza en el carácter de mi Dios, de mi Salvador.

O sea, es capítulo cuatro. dice desde el versículo uno dice oíd palabra de Jehová hijos de Israel porque Jehová contiende con los moradores de la tierra porque no hay verdad ni misericordia y algo importante ni conocimiento de Dios en la tierra en contraste con David que conocía al señor y puede decir ahora sé El profeta está hablando en un momento en el cual dice, no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.

Perjurar, mentir, matar, hurtar, adulterar prevalecen y homicidio tras homicidio se suceden, por lo cual se endutará la tierra y se extenuará todo morador de ella con las bestias del campo y las aves del cielo y aún los peces del mar morirán. Ciertamente, hombre no contienda ni reprenda a hombre porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote caerás por tanto en el día caerá caerá también contigo el profeta de noche y a tu madre destruiré versículo 6 Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio, y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. No conocimiento de conocimiento intelectual, sino de esa clase de conocimiento que Dios dio a David, conocer a Dios. David no era alguien que conocía de Dios, era alguien que conocía a Dios. Y lo que David está marcando aquí es un gran contraste.

Los que confían en carros y en caballos, flaquean y caen. los que confían en carros y en caballos flaquean y caen. Jeremías capítulo 17 versículos 5 y 6 Así ha dicho Jehová, maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los cegedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Así ha dicho Jehová, maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Y hermanos, los que confían en algo o en alguien que no es el Señor son malditos.

Es una maldición, es una gran tragedia y sin embargo es la inclinación de nuestro corazón desde que Adán y Eva pecaron desde que ellos dejaron de tener plena confianza en aquel que es el más digno de confianza y confiaron en la mentira de Satanás, confiaron y fueron sabios en su propia prudencia y entonces fueron arruinados, fueron incapaces de dar fruto. El fruto que debían dar era el fruto que reflejara el carácter de Dios y tan pronto Adán y Eva pecaron. Empezó conflicto. Adán empezó a acusar a su esposa, nació su primer hijo y su segundo hijo y Caín asesinó a su hermano. Hermanos una ruina total y los nacidos de Adán somos árboles así espinosos como la retama en el desierto pero qué bendición aquellos que confían en Jehová Dice aquellos que tienen memoria del nombre del Señor porque el Señor se les ha revelado.

Ellos, dice, flaquean y caen, los que confían en algo o en alguien más que en el Señor, pero aquellos que confían en el Señor, dice, nos levantamos y estamos en pie, nos levantamos y estamos en pie.

Jeremías 17, versículos 7 al 8, dice, bendito el varón que confía en Jehová y cuya confianza es Jehová, Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde, y en el año de sequía no se fatigará ni dejará de dar fruto. Y hermanos, que recién en la historia entre Saúl y David, vemos a David, a Saúl, como aquel que es espinoso, aquel que decía a Samuel, voy a ofrecer sacrificio a Jehová tu Dios nunca dijo que era su Dios aquel que estaba más preocupado en caerle bien a la gente como pues fue un fracaso como rey pero por la gracia de Dios David David confió en el Señor no perfectamente hubo momentos en que Dios lo disciplinó por justamente porque flaqueó en su confianza, pero Cristo es el árbol 100% fructífero. Cristo es aquel que cuando fue tentado, no en un paraíso con abundante comida sino en un desierto y después de cuarenta días de ayuno el señor Jesucristo él confió siempre plenamente en su padre y vivió siempre para agradar a su padre confiando siempre en su padre y aunque fue a la tumba él se levantó y él está exaltado a la diestra de Dios y aquellos que confían en él pueden decir con David también nosotros que estamos confiando en el señor porque conocemos su carácter y hacemos memoria de su carácter nos levantamos y estamos en pie por causa de aquel que es nuestro gran David versículo nueve del salmo veinte salva Jehová el rey nos oiga en el día que lo invoquemos qué qué bendición de poder saber que la salvación es de Jehová. Si hay algo que se había grabado en el corazón de David es la salvación es del Señor, lo que el Señor le reveló a Jonás y Jonás dijo que la salvación es de Jehová y poder entonces en base a ahora sé que Jehová salva a su ungido, clamar y decir salva Jehová, salva Jehová, y hacerlo con certeza.

La batalla era futura, pero todo está hablando de una absoluta seguridad porque él ha experimentado vez tras vez que el Señor salva a su ungido, que el Señor lo oye. Él ha visto los contrastes. Él ha visto cómo aquellos que confían en carros y en caballos flaquean y caen. pero los que confían en el Señor, en el carácter del Señor, se levantan y están en pie, y por eso él clama ante este nuevo conflicto. ¿Y qué bendición es poder, por la gracia de Dios, tener este conocimiento del Señor? Salmo 25, versículo 1 al 3, que también es un salvo de David y que tiene un pleno cumplimiento en el Señor Jesucristo.

Dice a ti, O Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en ti confío. No sea yo avergonzado. No se alegren de mí mis enemigos. Y el versículo tres es precioso. Dice ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido. serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido.

La confusión viene de no esperar en el Señor. Adán y Eva no confiaron en el Señor y tenemos padres que terminaron una vida de confusión, de los cuales nacimos con una vida de confusión hasta que el Señor quiso rescatarnos. David no experimentó, a pesar de sus debilidades, Dios en su misericordia siempre lo restauró y no fue una vida de vergüenza. pero qué contraste con Saúl que terminó en una vida de vergüenza, una vida de contradicciones, una vida de confusión, pero ninguno de cuantos esperan en ti serán confundidos.

El Señor Jesucristo dijo Padre en tus manos encomiendo mi espíritu y confió plenamente y él no fue avergonzado, al contrario, fue exaltado hasta lo sumo y el Señor le dio un nombre que es sobre todo nombre, qué bendición de poder clamar al Señor, salva Jehová, salva, que sea la bendición que tuvo David repetidamente en su vida. La misma que el Señor quiera seguir atrayéndonos hacia él con lazos de amor y cada vez nosotros crezcamos en la confianza de que el Señor es el que salva y que el único lugar donde hay salvación es en el Señor Jesucristo. Como dice, en Hechos dice y en ningún otro hay salvación porque no hay otro nombre dado a los hombres en que podamos ser salvos. Ahora también podemos mirar que la segunda, la última frase dice que el rey nos oiga en el día que lo invoquemos, que el rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Y evidentemente ahí el salmo ya no está hablando de David. El salmo está hablando ahí del rey, está hablando de aquel que fue prometido como el hijo de David, que iba a hacer toda la voluntad de Dios ese hijo de David que iba a reinar y que iba a estar sentado en ese trono por siempre que su reino no iba a tener límite y que que bendiciones que nosotros podamos mirar con esa confianza que el rey nos oiga en el día que lo invoquemos si nosotros vamos hay hay algo hermoso allá en Lucas ese ciego que aunque no seguramente no era muy educado Y no se trata de la educación formal, se trata de la misericordia de Dios, Lucas capítulo 18. Versículo 35 al 43. Dice, aconteció que acercándose a Jesús a Jericó, un ciego que estaba sentado junto al camino mendigando. Estaba pobre, estaba mendigando, pero hay algo que Dios había puesto en su corazón y él estaba esperando, estaba esperando al rey. dice al oír a la multitud que pasaba preguntó que era aquello y le dijeron que pasaba Jesús Nazareno entonces dio voces diciendo Jesús hijo de David ten misericordia de mí que el rey nos oiga en el día que lo invoquemos dice él estaba clamando dice dando voces Jesús hijo de David ten misericordia de mí Y los que iban delante le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más. Y qué bendición que no importa que alguien regañe al que Dios le ha dado la fe, al que Dios le ha mostrado quién es el hijo de David, quién es el gran David. Y él seguía mucho más, hijo de David, ten misericordia de mí.

Jesús entonces deteniéndose mandó traerle a su presencia y cuando llegó le preguntó diciendo ¿qué quieres que te haga? y le dijo Señor que reciba la vista Jesús le dijo recibela tu fe te ha salvado y luego vio y le seguía glorificando a Dios y todo el pueblo cuando vio aquello dio alabanza a Dios que el rey dice el rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Hermano, este ciego es una figura de la condición nuestra. En la ceguera espiritual, hasta que el señor pone fe en nuestro corazón, el señor empieza a rebelarse y es el señor le abrió los ojos, pero él clamó al rey. aunque lo querían callar eh él gritó mucho más y tenemos una promesa Romanos capítulo diez versículo doce al trece dice versículo desde el versículo once dice pues la escritura dice todo aquel que en él creyere no será avergonzado porque no hay diferencia entre judío y griego pues él el mismo que es señor de todos es rico para con todos los que le invocan porque todo aquel que invocare el nombre del señor será salvo porque todo aquel que invocare el nombre del señor será salvo y si el señor está obrando en tu corazón bueno el el ciego clamó y clamó y clamó y el señor le salvó y la promesa es que si Dios está revelándose a tu corazón y estás viendo tu condición de ceguera de pobreza de mendigo pues poder clamar al señor y ten por seguro es la promesa del señor Todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo. Y por último, tenemos nuestra certeza. También podemos decir, ahora sí.

Primera de Juan, capítulo 5. versículo trece dice estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios no para que te imagines no para que supongas para que sepas Para que sepas que si has confiado en Cristo tienes vida eterna. Para que sepas que son bienaventurados los que confían en el Señor Jesucristo. Para que sepas que es la promesa de Dios que si invocas el nombre del Señor serás salvo y tendrás vida eterna. porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda más tenga vida eterna y es ese creer de confiar plenamente en el Señor Jesucristo para la salvación eterna también para nuestras necesidades temporales confiar en el Señor Jesucristo y si has confiado dice para que sigas confiando para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. Seguir confiando en Cristo y solamente en Cristo, en su carácter, en su carácter como aquel que es misericordioso, como aquel que es compasivo, como aquel que es bueno y perdonador, como aquel que es la propiciación por nuestros pecados, como aquel que es el hijo eterno de Dios, que vino en perfección, que cumplió la voluntad de su padre y después él voluntariamente dio su cuerpo. para ser molido por causa de los pecados de su pueblo y confiar que solamente en él hay salvación.

Salvación no sólo del castigo por el pecado, sino salvación también del poder del pecado y la salvación de la presencia del pecado que es nuestra más grande esperanza. dice después el versículo catorce y esa es la confianza que tenemos en él que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad él nos oye y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos sabemos que teníamos las peticiones que le hayamos hecho y qué bendición que porque Cristo sobre todo mucho más que David Cristo es el que nos mostró esto de manera plena que siempre confió en su padre obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Como él es el testimonio vivo de que ninguno que confía plenamente será avergonzado. El Señor no fue dejado en la tumba ni su alma dio corrupción, él dio satisfacción plena y somos llamados a confiar en su carácter como gran salvador misericordioso y perdonador, como el único que puede limpiar nuestro corazón de pecado, recordando que él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. y quiera el Señor que cada uno podamos decir por la gracia de Dios, ahora sé, ahora sé que el Señor salva a su ungido, lo irá desde sus santos cielos con la potencia salvadora de su diestra, estos confían en carros y aquellos en caballos, mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. Ellos flaquean y caen, mas nosotros nos levantamos y estamos en pie. Salva Jehová que el Rey nos oiga en el día que le invoquemos. Oramos

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

0:00 0:00