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Cody Groover

Por gracia sois salvos

Ephesians 2
Cody Groover • January, 7 2007 • Audio
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Cody Groover
Cody Groover • January, 7 2007
By grace are ye saved

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Ephesians, chapter 2, verse 1 says, And he gave you
life when you were dead in your sins and sins, in which you were
in another time following the current of this world, according
to the prince of the power of the air, the spirit that now
operates the children of disobedience, among which also all of us live
in another time. en los deseos de nuestra carne,
haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos
por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero
Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos
amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente
con Cristo. Por gracia, soy salvo. Y juntamente
con él nos resucitó y asimismo nos hizo sentar en los lugares
celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros
las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con
nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos
por medio de la fe. Y esto, no de vosotros, pues
es don de Dios. No por obras para que nadie se
gloríe, porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús
para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para
que anduviésemos en ellas. Nos dice allá en versículo cuatro,
por gracia sois salvos. Por gracia sois salvos. Vamos
a ver qué es esta gracia de Dios. Nos dice que por gracia sois
salvos. Primero quiero hacer esta pregunta,
¿qué significa esto de ser salvo? Muchos religiosos dicen, ¿eres
salvo? Esta palabra, salvo, tiene un significado o abarca muchas
otras palabras. Esta palabra, salvo, abarca muchas
otras palabras. Por ejemplo, una persona que
es salvo es una persona que ha sido redimido por el Señor Jesucristo. Una persona que es salva es una
persona que ha sido santificado en Cristo Jesús. Ha sido santificado
por Dios el Padre. Ha sido santificado por el Espíritu
Santo, santificado. Una persona que es salvo es una
persona justificado delante de Dios. Todas estas palabras están
incluidas en la palabra salvo. Pero en términos simples, una
persona que es salva es una persona que a fin, después del tiempo,
esa persona va a estar con Dios en el cielo, con el Señor Jesucristo. Es una persona salvo. de sus
pecados. Dice la palabra de Dios, llamará
su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Va a ser salvo, salvo en la eternidad
de sus pecados. Y aquí nos dice que en nuestro
texto, el apóstol Pablo dice, por gracia soy salvo. La persona que va a estar delante
de Dios, en perfección, esa perfección que Dios requiere. Esa perfección
que nosotros necesitamos para poder estar delante de Dios y
no ser consumidos. Esa perfección que Dios da y
que Dios requiere, esa perfección es dada por gracia. Es gracia. Por gracia soy salvo. Ahora,
la palabra gracia, la palabra gracia, Significa favor no merecido. Favor de Dios al hombre. Favor de Dios no merecido. Y quiero que consideremos esto,
el favor de Dios, que no es merecido de parte del hombre. El hombre
no lo merece. Es por eso que está diciendo
que no es por obras, para que nadie se gloríe. Esta gracia,
quiero que consideremos algunas cosas acerca de esta gracia.
La primera cosa que quiero consideremos es la necesidad, la necesidad
de parte nuestra de esta gracia. La necesidad. ¿Cuál es la necesidad
de la gracia? ¿Por qué es necesario que la
salvación sea por gracia? ¿Acaso no puede una persona ir
al cielo por lo que él hace? Ustedes saben la respuesta de
esto. Nos dice claramente, no por obras. La persona no es salvo
por obras. Pero mucha gente piensa eso,
¿verdad? Mucha gente piensa que por lo que él hace o lo que no
hace, eso lo acredita para poder entrar al cielo. Dice, bueno,
yo soy buena persona. Dios va a tomar eso en consideración. Va a dejar que yo esté en el
cielo. Somos buenos o somos malos. Si somos buenos, vamos a decir,
no es lo que enseñan. La gracia de Dios, el mensaje
de Dios a nosotros, es que esta salvación es favor no merecido. No merecido. ¿Por qué no es merecido? Bueno, primeramente, lo único
que nosotros podemos merecer de Dios, lo único que podemos
nosotros merecer de Dios es la ira. Es lo único que podemos
merecer de Dios, es la ira. Nos dice la palabra de Dios que
estamos muertos. Nos dice allá, Él nos dio vida.
Está hablando a personas que tienen vida. Vamos a ver quiénes
son estas personas. Está hablando a personas que
han sido regeneradas. Personas que han sido dadas vida
de Dios, vida espiritual, vida eterna. Pero él está enseñando
que él dio vida. Dios dio vida a estas personas
cuando estaban, ¿en qué condición? Muertos en delitos y pecados. Muertos. Y nos enseña esto que
es una inhabilidad. Una persona que es muerto no
puede hacer nada. Es una persona inactiva. Una
persona que es inactiva no puede hacer algo. Bueno, la palabra
Dios nos enseña la inhabilidad. Y a eso estamos hablando de la
inabilidad del hombre de hacer algo para poder merecer la salvación. No puede. Una persona no puede
agradar a Dios en la carne. En la carne nadie puede agradar
a Dios. Pero en Juan capítulo seis, cuarenta
y cuatro, hablando de ir al cielo, de ser salvo, de venir a Dios,
dice, el Señor Jesucristo, ninguno puede venir a mí si el Padre
que me envió no le trajere y yo le resucitaré en el día posterior. Ahí esa palabra puede, no es,
no está hablando de permiso, está hablando de habilidad, no
tiene poder de hacerlo. No está diciendo, no tiene, ninguno
tiene permiso, no está diciendo eso. Está diciendo ninguno tiene
la habilidad de venir a mí. Ninguno tiene la habilidad de
venir a Dios si Dios mismo no le da esa habilidad. Si Dios
no le da esa habilidad, esa habilidad es vida, vida, para poder moverse. Y lo triste del caso es que no
solamente el hombre está muerto, no puede y tampoco quiere. La realidad de su inhabilidad
se encuentra en su falta de querer, no quiere. Vean lo que dice Juan
capítulo cinco, versículo 39. El Señor Jesucristo está hablando
en este versículo, está hablando a hombres religiosos, hombres
que tenían, por cierto, la palabra de Dios en sus manos. Y Él les
dijo allá en versículo 39, escudriñad las escrituras. Ustedes escudriñan.
Está hablando a fariseos. Escriban. Y si ustedes estudian
las escrituras. Porque a ustedes les parece,
a vosotros les parece que en ellas, Les parece que en cumplir
estas cosas, les parece que en cumplir ritos y requisitos, ustedes
tienen vida eterna. Y ellas, las escrituras, son
las que dan testimonio de mí. Dan testimonio de mí, y ven lo
que dice acá, y no queréis venir a mí para que tengáis vida. No queréis venir a mí. Ahí está
la condenación, ahí se manifiesta la condenación del hombre. Que el Señor Jesucristo vino
al mundo y los hombres odiaron más la luz que las piñeras. Eso
que dice en Juan capítulo tres versículo diecinueve. Esta es
la condenación. Aquí está revelada la condenación,
la muerte espiritual en la que se encuentra el hombre por naturaleza.
Aquí está revelada su condición. en que la luz, el Señor Jesucristo,
el Evangelio, vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas
de su propia imaginación. Amaron más las tinieblas de su
propia superstición. Amaron más las tinieblas de su
propia tradición. Porque sus obras eran malas.
Ahí está la condenación. Todo aquel que hace lo malo aborrece
la luz. y no viene a la luz para que
sus obras no sean reprendidas, mas el que practica la verdad.
Estamos hablando de una persona que la gracia de Dios está obrando
en él. El que practica la verdad, esa
persona viene a la luz. La gracia de Dios está obrando
en él, viene a la luz para que sea manifiesto que sus obras
son hechas en Dios. Son las obras que él preparó
de antemano que anduviésemos en ellas. ¿Cómo llegamos entonces
a esta muerte espiritual? Esta muerte espiritual es la
inhabilidad que el hombre tiene por naturaleza, por gracias suizadas. Él os dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestras vidas. ¿Cómo llegamos a esta
condición? Nos enseña la palabra de Dios
que fue nuestro padre Adán. Fue nuestro padre Adán en un
representante, en una cabeza federal. Es decir, todos nosotros
nacemos en esta condición. Y saben, esto es razón de dar
gracias a Dios. ¿Les parece extraño? Es razón
de dar gracias a Dios que todos nosotros caímos en Adán. ¿Por
qué? Porque también todos los que
creen en Cristo Jesús son vivificados. Son todos los que en Cristo Jesús
todos son vivificados. Todos los que son en Cristo.
Es representación. Cabeza federal. Adam represented
the entire human race. In this man, and all of us would
like, if someone is going to represent us, we would like if
they gave us our opinion, if God came and asked you, of all
the men who have lived in the world, who do you want to be
represented? All of us would choose this man,
Adam. Look at Adam. Adam, in his condition, creado
de Dios perfecto, inteligencia antes de la caída perfecto. Pero
Adán cayó. Nuestro primer cabeza, el representante
del hombre cayó. Y si bien el que vino de las
manos de Dios cayó, nosotros caeríamos también. Los ángeles
cayeron. Los ángeles que cayeron por Lucero. Pero nosotros estamos bajo ese
pacto. And in that, we all fell. We
became, in that corrupted nature, we lost life, we lost the path,
we lost the truth. We lost the path, the truth,
and life. In Christ Jesus, what did the
Lord Jesus Christ say? I am the path, the truth, and
the life. Okay, bueno. Llegamos a esta
condición por nuestro padre Adán. Bueno, necesitamos entonces que
Dios haga algo por nosotros. Dios tiene que hacer algo por
el hombre. Es decir, Dios tiene que dar, si va a dar, si alguien
va a tener vida, Dios tiene que dar vida. Y Dios es soberano
en su gracia. Dios es soberano en todo. Dios es soberano. Es decir, él
da vida a quien él quiere dar vida. La única gracia que existe
es gracia soberana. De otra manera, no es gracia. No es gracia. La única gracia
que es, es la gracia soberana de Dios. De otra manera, si no
es soberana, no es gracia. Piénselo. Si tú puedes hacer
algo para de alguna manera merecerlo, entonces ya no es gracia. Si
tú de alguna manera puedes motivar o de alguna manera tienes algo
que ver en eso, entonces Dios ha sido movido por algo en ti
y no es por su soberana voluntad. Pero la única gracia que existe
es la gracia soberana de Dios. Es favor de Dios y no es paga
a un individuo. Gracias. ¿Cuál es la causa de
la gracia? Aquí está la segunda cosa que
quiero que veamos. la causa de la gracia. Por gracia sois salvos,
por medio de la fe, y esto no de vosotros. Pero vean aquí versículo
cuatro. Pero Dios que es rico en misericordia,
por su gran amor con que nos amamos. ¿Dónde está la causa? ¿Qué motivó a Dios mostrar esta
gracia? Ya dijimos que es gracia. Entonces,
¿cuál es la causa? No está la causa en el hombre,
en ninguna manera. No está en el hombre. De otra
manera, no sería gracia. Lo único que había en el hombre
era muerte, enemistad, en contra de Dios, rebelión. Nos dicen
Romanos 8, 7, la mente carnal es enemistad. Los designios de
la mente son enemistad en contra de Dios. Bueno, la causa de la
gracia la vemos allá en versículo cuatro. Toda la raza humana tendría
que sufrir en el infierno por toda la eternidad, así como los
ángeles que cayeron, si no fuera por eso. Que Dios, dice allá,
pero Dios que es rico en misericordia por su gran amor con quien nos
amó. por su gran amor con la iniciativa
o la motivación de la gracia es el amor de Dios con nosotros. Dios amó a su pueblo. Dios amó
a su pueblo con un amor eterno, dice la palabra de Dios. Vean
lo que dice Jeremias capítulo 31. En aquel tiempo, dice Jehová,
yo seré por Dios a todas las familias de Israel y ellas me
serán a mí por cuerpo. Así ha dicho Jehová, el pueblo
que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando
Israel iba en busca de reposo. Jehová se manifestó a mí hace
ya mucho tiempo, diciendo, Con amor eterno te he amado. Por tanto, te prolongué mi misericordia. Con amor eterno. Entonces, la
motivación de esta gracia, Es por su gran amor con que él amó
a su pueblo. Con su gran amor que nos amó. Nos amó. Vamos a ver en un momento
que este nos está hablando únicamente del pueblo de Dios. El pueblo
escogido de Dios. Por su gran amor nos amó. El amor de Dios es infinito.
Es decir, nunca ha habido tiempo. Nunca ha habido tiempo en que
Dios no haya amado a su pueblo. El amor de Dios es desde la eternidad
a la eternidad, sin principio, sin fin. Es eterno. El amor de Dios es en Cristo
Jesús. Él ha amado a su pueblo en Cristo
Jesús. Eso es un gran consuelo para
el pueblo de Dios, que no hay nada que nosotros hicimos para
llegar a alcanzar este amor en el tiempo. Y no hay nada, por
cierto, Entonces, ¿qué podemos hacer para sacarnos del amor?
El amor de Dios es invencible, así como la gracia de Dios es
invencible. El amor de Dios es eterno, sin
principio y sin fin. De tal manera, dice Juan capítulo
3, 16, de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito. para que todo aquel que en el
crea no se pierda, mas tenga vida eterna. De tal manera amó
Dios. Es decir, el Señor Jesucristo
no vino aquí al mundo para que Dios pueda amar a su pueblo.
¿Entienden eso? El Señor Jesucristo no vino para
que Dios pueda amarnos. No. Fue porque Dios amó a su
pueblo que envió a su hijo. Dios amó. Dios nos amó cuando
no éramos amables. Cuando éramos enemigos, Dios
amó a su pueblo y entregó a su hijo a la muerte. Él los amó. La motivación, entonces, de la
gracia de Dios es amor eterno. Amor eterno. Con amor eterno
te he amado. Regresen allá al Versos Capítulo
2. Quiero que veamos esto. La tercera
cosa que quiero decir acerca de esto. Esta gracia, ¿en qué
consiste? Esta gracia consiste en esto,
dice, pero Dios que es rico en misericordia. Esta gracia es
misericordia. Esta gracia es misericordia. Dios es misericordioso. La misericordia no se gana. Dios que es rico en misericordia
por su gran amor compensado. Gracia consiste en la misericordia
de Dios. Recuerden que la misericordia
no es para amigos. La misericordia es para enemigos. La misericordia no es para gente
buena. La misericordia es para los malos. Nosotros recibimos esta gracia,
la misericordia de Dios. Dios que es rico en misericordia. Que precioso es esto. Para lo
rico en misericordia, nosotros necesitamos mucha misericordia.
Y no, el pueblo de Dios no va a agotar la misericordia de Dios. Porque en Cristo Jesús, Dios
es rico en misericordia. Lo que nosotros, precisamente
lo que nosotros necesitamos, misericordia, Dios es abundante
en misericordia. Dios es abundante en misericordia.
Que Dios como tú, que no solamente es rico en misericordia, sino
que se deleita en mostrar misericordia. Se deleita, se complace en mostrar
misericordia. Pero recuerden esto, la misericordia
de Dios no puede ser mostrada a expensas de su justicia. La misericordia de Dios, él no
puede mostrar misericordia a expensas de su justicia. Es decir, su
carácter justo, su carácter santo. Él es Dios santo, Dios justo,
Dios misericordioso. Y todos estos atributos de Dios
no están en competencia en contra de sí, sino que son, están en
armonía. Están en armonía. Es decir, la
justicia divina no está en contra, no está en contra del amor de
Dios. El amor de Dios es amor, amor infinito. Y Dios es ira,
ira infinita. Y Dios es misericordia, misericordia
infinita. ¿Y dónde entonces, cómo es que
Dios puede mostrar misericordia para mí, para ti, el enemigo,
para nosotros que somos culpables? La única manera que Dios puede
mostrar misericordia es en la muerte del Señor Jesucristo. La justicia divina ha sido satisfecha. ¿Entender eso? La justicia divina. Así es que
Dios descargó su ira infinita sobre el único que puede absorber
esa ira infinita, el infinito, el Señor Jesucristo. Él absorbió
Absorbió toda la ira de Dios que era en contra de nosotros.
Él lo absorbió. Cuando él estuvo sobre la cruz
del Calvario, ola tras ola tras ola tras ola de ira cayó sobre
el Señor Jesucristo cuando él llevó el pecado de su pueblo
en su propio cuerpo. El que no conoció pecado por
nosotros, él lo hizo pecado. Él lo hizo pecado, y en esa condición,
En esa condición culpable, aunque él no cometió pecado, él vino
a ser el culpable delante de la justicia divina. Y la ira
divina cayó sobre él. Él consumió toda la ira. Está quemado ese suelo. ¿Saben
cuando está quemado el suelo? Puedes pararte sobre ese suelo
quemado sin temor a que venga el fuego allá. Porque ya está
quemado, ¿verdad? Si ya esta quemado el suelo puedes
pararte y puede estar un infierno alrededor de ti y no te va a
tocar ese juego. ¿Por qué? Porque ya esta quemado
el suelo donde estas. Y así es el Señor Jesucristo.
Nosotros en Cristo Jesús la ira de Dios ha sido consumida. Bueno, Dios tiene que ser justo
y en Cristo Jesús el es el justo. Es lo que enseña ya Romanos capítulo
tres. El apóstol Pablo escribiendo
aquí en Romanos. Y es precioso este pasaje. Es lo que Dios estaba mostrando
en el Antiguo Testamento. Con toda la dispensación de los
sacrificios. Dice allá. Hemos hablado de ser justificados.
Hemos hablado de ser salvos. dice este versículo 19. Pero
sabemos que todo lo que la ley dice, lo dicen los que están
bajo la ley para que toda boca se cierre y todo el mundo quede
bajo el juicio de Dios. Ya que por las obras de la ley,
ningún ser humano será justificado delante de él. Porque por medio
de la ley es el conocimiento del pecado. Pero ahora, en el
Evangelio, ahora, aparte de que tú tengas que cumplir algo en
la ley. Él lo cumplió. Se ha manifestado,
se ha revelado, se ha mostrado la justicia de Dios. De eso es
de lo que estamos hablando. Dios tiene que ser justo cuando
salva a su pueblo. Dios tiene que ser justo. O deja
de ser Dios. Nos dice la palabra de Dios que
el cimiento del trono de Dios está fundado sobre juicio y justicia. Es el juicio, es el cimiento
de Dios, del trono de Dios. Él tiene que ser justo. Dice,
la justicia de Dios, dice, por medio de la fe en Jesucristo. La justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo. Esta justicia es para todos los
que creen en Él porque no hay diferencia. Esta justicia es
imputada o expuesta a la cuenta. de todos que creen en él, no
hay diferencia entre judío y griego, por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios. Pero los que son salvos son justificados,
dice el versículo 24, gratuitamente, esa palabra significa sin causa,
sin causa en ti, sin causa en mí, justificados gratuitamente
por su gracia Mediante la redención que es en Cristo, eso es lo que
estamos diciendo. Es mediante la obra redentora
del Señor Jesucristo. Ahora, vean lo que dice allá
en versículo veinticinco. Esta redención Dios lo vino predicando
desde el Antiguo Testamento. A quien Dios puso. Dios puso
a Cristo como propiciación por ley de la fe en su sangre para
manifestar su justicia. a causa de haber pasado por alto
en su paciencia los pecados pasados. Es decir, esos sacrificios en
el Antiguo Testamento nunca quitaron un pecado. Pero Dios, dice, pasó
por alto. Pasado por alto, Dios pasó por
alto. Esos pecados en el Antiguo Testamento,
Dios pasó por alto porque todo el tiempo tenía en su mira poner
ese pecado de ese pueblo antes de Cristo, también sobre Cristo.
Si tú crees en el Señor Jesucristo, todo tu pecado fue puesto sobre
Cristo. Con la mire de manifestar en
este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, Dios
sea justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús,
al que es de la fe del Señor Jesucristo. Dios justifica. ¿Y de qué manera Dios justifica?
Por ver de la fe de Cristo Jesús, la fidelidad del Señor Jesucristo,
todos los que creen en él. Dios es justo de esa manera.
Bueno, esta gracia de Dios dice, por gracia soy salvo. Esta gracia
consiste en la misericordia de Dios. Y estamos viendo que la
misericordia de Dios viene a expensas de la muerte del Señor Jesucristo.
el precio de la gracia, esta salvación que es favor de Dios,
que no es merecido, que no es comprado con buenas obras, porque
el hombre no tiene ninguna. Es gratuita, pero le costó al
Señor ese precio. Dice allá, pero Dios que es rico
en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aún estamos
nosotros muertos en pecados. ¿En qué consiste esta gracia?
¿En qué consiste esta gracia? Vida. Vida. Estábamos muertos y por gracia
te dio vida. Aún estamos nosotros muertos
y el pecado nos dio vida juntamente con Cristo. El efecto de esta
gracia que Dios ha tenido es vida. El pueblo de Dios estaba
muerto sin esperanza en sí mismo. Pero Dios dio vida a su pueblo
en Cristo Jesús. ¿Cuándo? Cuando Cristo Jesús
resucitó. Cuando Cristo Jesús resucitó,
entonces todos aquellos que Él representó también resucitaron
juntamente con Él. Dice allá, nos dio, nos, nosotros,
nos dio vida juntamente con Cristo, al mismo tiempo. nos está hablando de la muerte
de Cristo. Cristo, el Señor Jesucristo,
el sacrificio, él murió, murió verdaderamente, derramó su sangre
en paga por el pecado. La paga del pecado es muerte,
y él murió, y estuvo tres días, tres días y tres noches en la
tierra, sepultado, conforme las Escrituras. Pero habiendo pagado
la deuda, él recobró vida, Dios le dio vida. Él dijo, nadie me
quita la vida, yo tengo poder para ponerla y para tomarla otra
vez, este mandamiento recibido de mi padre. Pues al tercer día,
conforme a las Escrituras, él salió del sepulcro, habiendo
rendido satisfacción a la justicia divina. Y cuando él cobró vida,
ahora estamos hablando de ese hombre, Jesús de Nazaret, cuando
él fue al sepulcro, llevó el pecado de su pueblo allá. Pero
cuando él salió del sepulcro, dejó el pecado allá. Y salió a vida, ahora vida eterna. Nunca más morir. ¿Se acuerdan
cómo en Adán caímos? Pudimos caer y en efecto caímos. En Cristo Jesús, el pueblo de
Dios no puede caer. En el pueblo de Dios no puede
caer. ¿Qué pareció? La seguridad eterna del pueblo
de Dios. En Cristo Jesús no puede caer.
Requeriría que Dios mismo caiga. Es imposible. Es imposible. Vida. Sois salvos. Y vean el tiempo
de estas palabras. Sois. Presente. Sois salvos. Es decir, una persona no está
esperando a cerrar los ojos en este mundo. para ser salvo. El
que cree en el Señor Jesucristo tiene ahora mismo vida eterna. Has pasado de la muerte a la
vida y a la vida eterna. No es un quizás, no es un tal
vez, es una salvación segura. Cristo, vida con Cristo, la vida
de Él. Está hablado de representación una
vez más. Bueno, el fin de esto. Sois salvos.
Por gracia sois salvos. Y recordamos entonces una vez
más que somos salvos del pecado. Llamarás nombre Jesús porque
él salvará a su pueblo de sus pecados. Esta gracia por la cual
somos salvos nos salva de la culpa del pecado. La culpa del
pecado. nos salva de la pena del pecado. La pena del pecado es muerte. Y un día nos salva nos salvará de la misma presencia
del pecado. De la culpa, de la pena y de
la presencia del pecado. Bueno, por último, quiero que
noten acá estos cinco puntos. Y quiero que noten, voy a decirlos
brevemente. Primero, quiero que noten allá
que en estos textos podemos ver la doctrina de Cristo. Y lo voy
a mencionar en cinco puntos. La doctrina de Cristo nos enseña,
podemos ver allá la depravación, total del hombre, la depravación,
o la depravedad, o la inabilidad del hombre, la inabilidad total.
Nos enseña esto con ordio vida, cuando estabais muertos. Esa
es la enseñanza de la depravedad o depravación total. Segundo,
podemos ver la elección incondicional, la elección incondicional. Nosotros,
Los nosotros de este texto, éramos lo mismo que los demás. Lo mismo,
éramos lo mismo que los demás. Lo mismo, que si tú crees en
el Señor Jesucristo, no tienes nada de que jactar. Yo no tengo
nada de que jactar. Fuimos escogidos por Dios. La
elección incondicionada, lo mismo que los demás. Y podemos ver
allá también la redención particular. Está hablando a los nosotros,
a los que creen en el Señor Jesucristo. No está hablando de todo el mundo,
sin excepción. La redención particular se puede
notar allá en la palabra nos, nos amo, nosotros. Y luego podemos
ver allá la gracia irresistible de Dios. Dio vida. Dio vida. Irresistible. Una persona no tiene que aceptarlo,
dio vida. Y luego lo acepta. Y luego la
perseverancia de los santos en el cielo con Cristo. Resucitados.
Los hizo sentar a los lugares celestiales con Cristo. Nadie
puede pensar que eso no es una salvación segura, la perseverancia,
la preservación de los santos. Por gracia soy salvo. God bless you. Bye bye.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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