Bootstrap
JC

(3''parte) El creyente en el conflicto Ora

Philippians 4:1-9
Joel Coyoc March, 19 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc March, 19 2023
El pacificador

El sermón "El creyente en el conflicto ora" por Joel Coyoc se centra en la respuesta del creyente ante conflictos y ansiedades, aludiendo a la importancia de regocijarse en el Señor, la oración y el pensamiento piadoso. Coyoc argumenta que, a pesar de las tribulaciones, el creyente puede encontrar alegría en su salvación y en la presencia constante de Dios, como se menciona en Filipenses 4:4-9. Los versículos proveen una guía sobre cómo los creyentes deben manejar su ansiedad mediante la oración y la reflexión en las virtudes de Dios y de otros, promoviendo una mentalidad centrada en la gracia de Dios y en la paz que supera el entendimiento (Filipenses 4:7). Al final, la práctica de estos principios no solo alivia la ansiedad, sino que también fortalece la comunión con Dios y los demás, enfatizando el Evangelio como la fuente de transformación y esperanza en medio del conflicto.

Key Quotes

“El creyente en el conflicto se goza en el Señor, porque el gozo que el Señor da a su pueblo es algo que nada ni nadie le puede quitar.”

“El creyente, para gozarse en el Señor, tiene que estar pensando en el Señor; si no, no puede gozarse en el Señor.”

“Cuando estamos envueltos en un conflicto, la necesidad de ir al Espíritu Santo y pedirle que nos guíe a toda la verdad, no sólo respecto a la otra persona, sino también con respecto a mi corazón engañoso y perverso, es crucial.”

“El Evangelio es el que produce lo que el Señor demanda; esto es imposible sin el Evangelio.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
vamos a dar lectura de los versículos
uno hasta el versículo nueve filipenses cuatro versículo uno
al versículo nueve la palabra de Dios dice así que
hermanos míos amados y deseados gozo y corona mía estatas y firmes
en el señor amados ruego a ebodia y a síntique que sean de un mismo
sentir en el señor Así mismo te ruego también a ti, compañero
fiel, que ayudes a estas que combatieron juntamente conmigo
en el evangelio, con Clemente también, y los demás colaboradores
míos, cuyos nombres están en el libro de la vida. Regocijaos
en el Señor siempre. Otra vez digo, regocijaos. Vuestra gentileza sea conocida
de todos los hombres, el Señor está cerca por nada estéis afanosos
si no sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego con acción de gracias y la paz de Dios que
sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en todo lo que es verdadero, todo
lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo
lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno
de alabanza, en esto pensad. lo que aprendisteis, y recibisteis,
y oísteis, y visteis en mí, esto haced, y el Dios de paz estará
con vosotros. Amén. Estamos estudiando el tema, el
creyente en el conflicto. Ya miramos que el creyente en
el conflicto se goza, se goza en el Señor. El apóstol Pablo nos recuerda
doblemente este llamado porque es el privilegio del creyente
el tener gozo en el Señor y somos dados a olvidar el privilegio
y él dice regocijados en el Señor siempre y dice otra vez os digo
regocijados es el creyente en el conflicto puede de pronto
estar atribulado. Dice el apóstol Pablo, tenemos
este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder
sea de Dios y no de nosotros. Dice que estamos atribulados,
pero no angustiados. Porque el apóstol Pablo, cuando
escribió esto, estaba atribulado. Él estaba en una prisión, pero
ahí en la prisión él podía decir, regocijaos en el Señor. Otra
vez les digo, regocijaos. Y este es tema de la Escritura,
ese gozo que el Señor da a su pueblo es algo que nada ni nadie
le puede quitar. El creyente en el conflicto muestra
el fruto del Espíritu Santo, la amabilidad, la gentileza,
como está la traducción en nuestra Biblia, que dice, vuestra gentileza
sea conocida de todos los hombres. y es la amabilidad ante todo,
no importa lo intenso que sea el conflicto, el poder mostrar
el fruto del espíritu, que es amor, y después estábamos mirando
que el creyente en el conflicto ora para ser librado de la ansiedad.
Los conflictos son situaciones que fácilmente nos hacen estar
sumidos en ansiedad, en esa No son pasos que seguir, son cosas
que están entrelazadas en la vida del creyente. El creyente,
para gozarse en el Señor, pues tiene que estar pensando en el
Señor, si no, no puede gozarse en el Señor. El creyente, dice
la Escritura, tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento
en ti persevera, porque en ti ha confiado. El creyente recuerda
todo lo que Dios ha provisto para él. El creyente recuerda
su propia actitud hacia Dios y cómo Dios ha mostrado su rica
misericordia. El creyente recuerda cómo Dios
ha hecho todo lo posible para reconciliar a aquellos que ha
escogido consigo mismo a través de la sangre del Señor Jesucristo.
Y el creyente está reflexionándose y gozándose cuando mira todo
lo que Dios ha hecho para él. como Dios le ha salvado, como
Dios debiendo condenarle, le ha mostrado gran misericordia,
y él se regocija. El creyente piensa en los hechos
antiguos del Señor, en su gran misericordia. El creyente va
a la Escritura y mira su historia, y al mirar su historia, mira
que... nuestra historia está allí, esa historia del pueblo
de Israel es nuestra historia, nosotros no somos mejores que
el pueblo de Israel, y poder ver nuestra constante incredulidad,
nuestra constante rebelión, nuestra constante ingratitud, pero poder
mirar la persistente misericordia del Señor, y eso hace que nuestro
corazón se goce, y de pronto nos quiere atrapar la ansiedad,
y el creyente viene y ora por todo, por todo aquello que puede
atraparlo en ansiedad, El creyente que está en paz con Dios por
la fe en el Señor Jesucristo, en medio del conflicto, esos
conflictos son momentos en los cuales cosas empiezan a dar vuelta
en nuestra cabeza, a veces por las cosas que deseamos, a veces
por actitudes, a veces por cuestiones materiales. Pero el creyente
sabe que no puede por sí solo librarse de la ansiedad, y sabe
que lo que hay que hacer es venir en oración. El creyente, por
la gracia de Dios, ha reconocido que él no es lo suficientemente
fuerte, que él no es lo suficientemente sabio, que él es frágil, es débil,
es necio, y necesita del Señor, quien es la sabiduría, quien
es su fortaleza, quien es su refugio. y el creyente derrama
su corazón en oración, las mejores oraciones son aquellas que tienen
como modelo la escritura, el mirar lo que los hombres de Dios
pedían al Señor, y bueno, es necesario pensar en Dios para
poder orar y reflexionar, y todo eso está entrelazado. El creyente
ora, ora por todo. Ahora, La cuarta cosa que vemos ahí
que el Apóstol Pablo dice que el creyente debe hacer cuando
está en el conflicto es, está en el versículo 8, donde dice,
por los demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo
honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo
lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo
digno de alabanza en esto, pensad. Generalmente, recuerde que nosotros
tenemos una tendencia muy natural. Hay varios pasajes en la escritura
que nos recuerdan eso. Por ejemplo, dice, pues viene,
el primero que viene y expone su causa, pues normalmente viene
y siempre se va a pintar, pues, demasiado bien y va a tender
a pintar al otro demasiado mal. Porque nosotros tendemos, la
tendencia natural de nuestro corazón es a siempre mirar mayores
los pecados de otros que nuestros pecados. Esa es una tendencia
natural. Siempre solemos fijarnos en lo
que ellos nos han hecho, y solemos ser ciegos a nuestra propia ceguera.
La razón por la cual el Señor Jesús dijo, saca primero la viga
de tu ojo para que ayudes a tu hermano a sacar la paja de su
ojo. ¿Por qué lo dijo el Señor Jesús? Porque Él conoce nuestros
corazones, y Él sabe que nosotros traemos siempre la idea de que
es mi hermano el que trae la viga, y yo traigo una pequeña
paja en el ojo, pero el Señor Jesús nos está recordando. Y
hermanos, una de las cosas es que el creyente, el creyente
por concentrarse en el Señor, el creyente por poseer el Espíritu
Santo, que ha sido sellado con el Espíritu Santo cuando ha creído,
el creyente por ser movido por el Espíritu Santo que le muestra
su incapacidad viene en oración y eso lo libra de la ansiedad
y cuando estamos ansiosos cuando estamos ansiosos nosotros solemos
no ver bien incluso en detalles ayer tuve un momento así de ansiedad
con muchas cosas en mi cabeza y pues algo tan sencillo como ver
bien para mandar los órdenes de culto, y los mandé a otro
hermano, y cuando me di cuenta, según yo, lo corregí, y se los
volví a mandar al mismo hermano, y después los borré, y los borré
al hermano a quien se le debía mandar, y bueno, hasta en cosas
tan sencillas somos rebasados cuando la ansiedad pues, llena
nuestro corazón, pero somos rebasados por la ansiedad, pero qué bendición
es que nosotros, por la gracia de Dios, podemos detenernos y
pensar en el Señor, podemos venir a Él en oración y reflexionar
en sus grandes obras. Podemos experimentar el fruto
del Espíritu Santo y nos libra de esa ansiedad y podemos pensar
y ver mejor las cosas. nosotros recordamos, el Espíritu
Santo nos hace recordar que traemos una naturaleza que es engañosa
y perversa, una naturaleza que que suele algo que no debemos
olvidar, hermanos, es que nosotros generalmente no actuamos ante
los hechos, sino a la interpretación que damos a los hechos, nosotros
somos intérpretes, y debemos recordar que nosotros no tenemos
todos los elementos para hacer siempre cuando estamos en ansiedad, cuando
dejamos de depender del Señor, vamos a interpretar normalmente
mal, y normalmente vamos a ser controlados por nuestros deseos.
¿Y qué es lo que va a suceder? Lo que va a suceder es que vamos
a empezar a pensar, no en lo que el apóstol Pablo dice, sino
vamos a empezar a dejar de pensar en Dios, y vamos a empezar a
pensar en todo lo malo que me han hecho, y empezar a pensar
en cosas malas en la persona que se nos opone con la persona
que tenemos un conflicto. Y la gracia de Dios nos ayuda.
El creyente está en constante renovación. El creyente, por
la gracia de Dios, está aprendiendo a pensar cómo debe ser de sí
mismo. Y él puede pensar que somos co-pecadores,
necesitados de la misma gracia. El creyente puede recordar que
el primer pecador pues no es el oponente, sino yo soy el primer
pecador. Es la gracia de Dios que me hace
concentrarme. Hermanos, si usted busca pecados
en los que están a su alrededor, no dude que los va a encontrar.
O sea, definitivamente, si usted está buscando pecados en mí,
te tenga por seguro que eso no es muy difícil. Eso es bien fácil
porque, aunque redimido, sigue siendo pecador. Y el Apóstol
Pablo nos está llamando aquí a poder clamar al Señor para
que nos haga ver correctamente, sea que nuestro oponente sea
creyente o no. Si es creyente, con mucha más
razón, hay algo que es seguro. Hay evidencias de la gracia de
Dios. Y una de las cosas que debe acompañar nuestra oración,
para que podamos hacer lo que dice Pablo acá, es para que pensemos
en todo lo verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo,
en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es de buen nombre.
Si hay virtud alguna, si hay algo digno de alabanza en esto
pensar, lo que nosotros tenemos que hacer es reclamar a Dios
para que nos recuerde, nos recuerde que la gracia de Dios está obrando
a nuestros hermanos, que ni yo ni mis hermanos no somos lo que
debiéramos de ser, pero por la gracia de Dios ya no somos lo
que éramos. No somos edificios terminados.
El creyente es un edificio en construcción. Si usted revisa
un edificio en construcción, seguramente va a encontrar algunas
perfilaciones todavía no bien hechas, quizá algunos detalles
en la pintura. Hermano, clamar al Señor, el
apóstol Pablo nos muestra esto. Si usted lee las cartas del apóstol
Pablo, siempre empieza y da gracias a Dios por los hermanos, y va
diciendo cosas por las cuales dar gracias a Dios. Primera de
Corintios es una carta especialmente fuerte de una iglesia que había
demasiados problemas. Y uno pensaría que Pablo tal
vez no diría gracias a Dios por algo. Sin embargo, antes de exhortarles,
antes de amonestarles, el apóstol Pablo empieza también dando gracias
a Dios porque eran creyentes y hay evidencias de la gracia
de Dios en su vida. Y si la persona con que tenemos
un conflicto no es creyente, aún no siendo creyente, podemos
ver la gracia común de Dios, porque los que no son creyentes
no se pasan mostrando toda la depravación que son capaces de
mostrar, y no la pasan mostrando porque hay algo que se llama
la gracia común, y es orar al Señor que nos enseñe. Hermano,
algo que va a ayudarnos a hacer esto, esto que dice acá, no lo
puede hacer alguien que no es creyente, porque si aún el creyente
tiende a pensar más alto de sí mismo. Por supuesto que el que
no es creyente piensa demasiado bien de sí mismo. Porque piensa
demasiado bien de sí mismo, es que él no ve necesario creer
y confiar en el Señor Jesucristo. Porque él cree que en Él hay
alguna capacidad. Él cree que en Él hay alguna
sabiduría. pero cuando uno ha creído, sabe que él no es distinto
que los demás, él tiene bien claro que él es tan pecador,
él tiene consuelo de Dios de saber, si en verdad él me ha
agredido duramente, podemos decir, señor, gracias, porque me lo
están haciendo, y no soy yo quien lo está haciendo, porque bien
podría yo estarlo haciendo. Y hermanos, es el evangelio. El Evangelio es el que produce
lo que el Señor demanda. Esto que Pablo está diciendo
es porque en los primeros capítulos ya habló el Evangelio y lo que
son en Cristo. Y por eso él está llamando a
esto, pero esto es imposible sin el Evangelio, sin la claridad
que nos puede dar el Evangelio. Algunas cosas que nosotros debemos
evitar, las frases siempre y nunca. normalmente con nosotros decimos
siempre estamos mintiendo y cuando decimos nunca también estamos
mintiendo a veces en conflicto solemos decir nunca haces nada
bien eso no ayuda y no tiene nada que ver con verdadero honesto
justo puro amable ni de buen nombre no hay persona en esta
tierra que podamos decir que nunca hace nada bien no estoy
viendo objetivamente Estoy centrado en su pecado. Siempre estás buscando hacerme
enojar. Y no es verdad. Nunca y siempre
son cosas que debemos erradicar. siempre va a haber algo que las
otras personas hagan bien, ya sea por la gracia especial de
Dios, porque están en Cristo, o por la gracia común. Y tú nunca
vas a cambiar. Eso es tremendo que un creyente
diga eso, porque es una negación del Evangelio. El Evangelio es
poder de Dios para salvación y para transformar vidas. Y no
importa cuán terco sea nuestro oponente, o cuán terco sea nuestro
hijo o hija, Que Dios nos guarde de decir cosas tan tristes como,
nunca vas a cambiar. Eso no es ni verdadero, ni es
puro, ni es justo, ni es amable. No sabemos. No sabemos si alguna
vez va a cambiar. Pero algo sabemos, que si Dios
lo ha elegido para salvación, lo puede transformar rotundamente.
A los más, el Apóstol Pablo podríamos considerarlo como un terrorista
matando a cristianos, un enemigo empedernido del Evangelio y de
la Iglesia. Y el Señor lo hizo una nueva
criatura. Quizá en la mente de algunos
había la idea, ese nunca va a cambiar, porque cuando el Señor habló de él para que
le recibieran, aquella persona con la cual tenía que ir, dijo,
Señor ese nos anda matando. Y el Señor dijo, ve porque instrumento
escogido me es. Y Dios fue deshaciendo esas ideas.
No importa Que otra de las cosas importantes que recordar, hermanos,
que Dios nos ayude a pensar de la gente más allá de sus pecados. La gente no es sus pecados con
pies. Evitemos cosas como decir, eres
un flojo. No, no es un flojo. Él es más
que su flojera. O decir cosas como, eres un mentiroso.
Probablemente es una persona controlada por la mentira. Probablemente
es una persona bajo el dominio de la flojera, pero es más que
un pecado con pies. Y nosotros a veces solemos decir
frases, sobre todo cuando estamos en conflicto, que describen a
las personas. El mundo dice cosas como, es
un alcohólico, es un homosexual, es una persona que practica un
estilo de vida, pero no es Que Dios nos ayude, porque nuestras
palabras expresan nuestros pensamientos. Y cuando nosotros hablamos de
esa manera, no estamos hablando lo que es verdadero, ni lo que
es honesto, ni lo que es puro, ni lo que es amable, ni lo que
es de buen nombre. Ni en algo que haya virtud, ni
en algo digno de alabanza. Y nosotros vamos a terminar hablando
lo que estamos pensando. Por la gracia de Dios, el creyente
puede responder de manera distinta porque su mente se está renovando. Quiera Dios que todos los que
estamos aquí estamos siendo renovados en nuestra mente. Y eso nos va
a guardar de centrarnos en las características negativas de
aquellas personas que se nos oponen. Y hermano, constantemente
va a haber gente que se nos oponga. A veces nuestros hijos se nos
oponen. De pronto, el vecino se nos opone. Y por cualquier
lugar uno se va a encontrar constantemente gente que se nos opone. Eso va
a guardarnos de no centrarnos y exagerar sus faltas. Eso nos
va a hacer no pasar por alto sus virtudes. Una de las cosas importantes
es pensar lo verdadero. Hermanos, cuando estamos envueltos
en un conflicto es necesario El Señor dijo que el Espíritu
Santo nos iba a guiar a toda la verdad. Dios es quien nos
conoce, nosotros no nos conocemos. Y es necesario con honestidad
venir al Señor y hacer la oración del Salmo. Primero la declaración
con que empieza el Salmo 139. Y después de mirar cómo Dios
nos ve cerrar con la oración del Salmo 139. La declaración
de fe, una confesión de fe de Señor, tú me has examinado y
conocido. Y después de decir cuánto lo
conoce y cómo él se sorprende de cómo el Señor le conoce, él
cierra diciendo, examíname, oh Dios, y conoce mi corazón, pruébame
y conoce mis pensamientos, y ve si hay en mí camino de perversidad,
y guíame en el camino eterno. Cuando estemos envueltos en un
conflicto, la necesidad de ir al Espíritu Santo y pedirle que
nos guíe a toda la verdad, no sólo respecto a la otra persona,
no sólo que nos ayude a mirar que hay evidencias, ya sea de
la gracia especial o de la gracia común, sino que me guíe a la
verdad con respecto a mi corazón engañoso y perverso, que me permita
reconocer y ver las actitudes pecaminosas que nos han llevado
hasta puntos de conflicto, porque no llegamos así nada más como
así, A veces solemos hablar cosas como que las cosas nos caen como
un resfriado o como cualquier infección, y que el Señor nos
ayude a ver que las cosas no caen así. Tenemos responsabilidad. Nuestro corazón va a luchar para
que nosotros tengamos una visión distorsionada. Y entre más distorsionada
sea mi visión, más probabilidad tengo de imaginar lo peor acerca
de la persona con la cual estoy en conflicto. Y nosotros podemos llegar tristemente
a juzgar a la otra persona incorrectamente en sus valores, motivaciones
y acciones. Una cosa importante, hermanos,
es no llegar acusadoramente. Hay tantos ejemplos en la Escritura. Aún el mismo Señor, que no necesita
información, cuando Adán y Eva pecaron, llegó haciendo preguntas. Y las preguntas no eran porque
Dios necesitara información. Él ya sabía todo. Las preguntas
ayudan a la otra persona a reflexionar en su responsabilidad. Cuando
Natán llegó a David, no llegó señalándolo y acusándolo. Natán
llegó con una historia y David solo se acusó. Y preguntas, porque
nosotros no conocemos el corazón, solo Dios lo conoce. Y hermanos, orar, orar por nosotros
mismos para que Dios en verdad produzca en nuestro corazón esa
actitud de recordar que debemos estimar a los demás como superiores,
de recordar que no tengo que tener un más alto concepto de
mí que el que debo de tener, recordar que no necesito mostrarme
mejor de lo que me estoy mostrando. porque una de las cosas importantes
hermanos nosotros por naturaleza solemos querer la aprobación
de las personas pero una gran noticia para los que estamos
en cristo hermano no necesitamos mendigar la aprobación de nadie
porque cristo con su sangre ha ganado para nosotros la aprobación
de dios el padre entonces no necesitamos de ninguna manera
mendigar la aprobación de ningún ser humano cristo ha ganado la
aprobación de su padre a precio de su propia sangre. Él nos ha
vestido de su justicia. Y eso quiere decir que podemos
venir sin temor y reconocer y decir, yo soy un pecador. Yo hice así,
así y así. Mi corazón se desvió de esta
manera. Y por lo tanto, he pecado contra
Dios y he pecado contra ti. Y eso nos va a llevar a poder
clamar al Señor para hacernos ver que los pecados de otros
contra mí nunca serán tan grandes como mis pecados contra Dios.
Es bien importante que nosotros podamos recordar, no importa
cuán grande sea la ofensa, jamás los pecados de otro contra mí
serán más grandes que mis pecados contra Dios. el punto de que
no olvidemos algo hermano nosotros tenemos un gran salvador y una
gran salvación porque somos grandes pecadores ese es bien importante
que nosotros vamos a recordar y el evangelio marca la manera
en que enfrentamos los conflictos porque si yo no estoy convencido
de que tengo un gran salvador y una gran salvación porque soy
un gran pecador pues entonces Muy difícilmente yo voy a responder
de la misma manera en un conflicto. Ahora, el Apóstol Pablo tampoco
está diciendo que sólo nos fijemos en las cosas buenas, porque seguramente
hay incorrectas, pero El Señor enseña a sus hijos a mantener
un equilibrio. Una de las cosas importantes,
porque el Apóstol Pablo sabe que hay cosas en las cuales nosotros
tenemos que actuar piadosamente, pero sacando primero lo malo
que está en mí con la ayuda del Señor. Por eso en Gálatas, capítulo
6, el Apóstol Pablo dice... 6, 1 y 2 dice, hermanos, si alguno
fuera sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales,
restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no
sea que tú también seas tentado. Ya pensé lo que es verdadero. Estoy pensando que yo soy un
pecador potencial. Estoy pensando lo que es verdadero.
Yo puedo estar haciendo lo que Él está haciendo ahora, pero
la gracia de Dios es la única que me ha guardado de hacerla.
Estoy pensando en lo que es justo. Lo que es justo es que yo necesito
un Salvador igual que Él. Lo que es justo es saber que
Él me ha guardado y que yo no tengo que llegar como alguien
mejor. sino como alguien que sólo por la gracia de Dios ha
sido guardado. Y dice, considerando a ti mismo, no sea que tú también
seas tentado, sobrellevat los unos las cargas de los otros,
y cumplid así la ley de Cristo. Colosenses capítulo 3, versículo
16. Dice la Escritura, la Palabra
de Cristo muere en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos
unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros
corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Hay algo que hacer, pero ese
que hacer es después de pensar por la gracia de Dios en lo que
es correcto. Después de acercarme y ver a mi hermano no como un
pecado con pies, sino verlo como un pecador que estoy en el mismo
plano que él, que necesito la misma gracia. Que en este momento
yo lo puedo exhortar a él, pero mañana él puede estar exhortándome
a mí porque no soy mejor que él de ninguna manera. Que la
única diferencia es la gracia, la gracia de Dios. Cuando nosotros miramos así,
eso nos va a ayudar a pasar por alto, muchas veces, ofensas menores. Aunque nosotros veamos las cosas
como son, viendo lo verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro,
lo amable, con la ayuda del Espíritu Santo, Y cuando aún a pesar de
eso no podamos pasar por altas ofensas menores, de todos modos
nos va a ayudar a recordar lo bueno que Dios ha puesto en la
otra persona. Hermanos, no nos perdamos de
mirar por la obra del Espíritu Santo en nosotros, lo bueno que
Dios ha puesto en otras personas. Siempre hay algo bueno que Dios
ha puesto, ya sea por su gracia especial, por la obra del Espíritu
Santo, por la gracia común, siempre habrá algo bueno que mirar y
a darnos cuenta de cuánto perderíamos si nuestras diferencias se quedaran
sin ser arregladas y resueltas. concentrarnos en ello nos va
a llevar a hacer algo. Estar pensando correctamente
y viendo correctamente nos va a llevar a procurar siempre lo
que dijo el Señor Jesús, que nosotros hagamos con las otras
personas lo que nosotros queremos que se haga con nosotros. La quinta cosa que el Apóstol
Pablo nos presenta para practicar en medio del conflicto, el creyente
en el conflicto, dice en el versículo 9, Lo que aprendisteis, y recibisteis,
y oísteis, y visteis en mí, esto haced, y el Dios de paz estará
con vosotros. Lo que aprendisteis, y recibisteis. El creyente en el conflicto pone
en práctica lo que Dios le enseña, y el Dios de paz estará con vosotros. y el mayor lugar donde Dios nos
ha enseñado acerca de ser hacedores de la paz es como Él buscó hacer
y ser nuestra paz, como Él nos perdonó en el Señor Jesucristo.
De hecho, el punto es, hemos de perdonarnos como Cristo nos
perdonó a nosotros en Cristo. El apóstol Pablo, ¿por qué el
apóstol Pablo está diciendo esto? Porque el apóstol Pablo está
de acuerdo con Santiago, que tenemos una tendencia natural
a ser oidores y no hacedores de la palabra. Y por eso él hace
énfasis, dice, lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis
en mí, esto haced. Poner en práctica lo que el Señor
enseña. El apóstol Pablo en Filipos tuvo
que tratar con conflictos frecuentemente. Hechos dieciséis, Hechos 16, 16 al 40. No lo vamos
a leer todo, pero léalo usted en casa. Y va a ver cómo el apóstol
Pablo estaba enfrentando conflictos. Y él estaba, modeló ante la Iglesia. No sólo enseñó cómo manejar los
conflictos, sino él mostró a los creyentes cómo enfrentar un conflicto. Ellos habían visto la obra de
Dios en el apóstol Pablo. Ellos habían visto cómo el fruto
del Espíritu Santo se hacía presente en medio de situaciones de conflicto
fuerte, situaciones muy fuertes de conflicto. Él les había enseñado
y demostrado cómo enfrentar un conflicto. La instrucción que el Apóstol
Pablo nos da es aplicable a nuestras vidas. Cuando nos encontramos
distanciados de alguna otra persona, en especial si ambos profesamos
ser creyentes en el Señor Jesucristo, No basta con simplemente estudiar
la Biblia. Y recuerde, hermano, cuando vamos
a la Escritura, clamemos al Señor para no ir a la Escritura para
buscar información. Que Dios nos guarde de ir a la
Escritura para buscar información. Que el Espíritu Santo nos recuerde,
este no es un manual. Este es un lugar donde ver la
gloria de Dios en el Señor Jesucristo. Este es un lugar donde ver nuestra
historia. Este es un lugar donde ver al
Señor Jesucristo que es Dios hecho hombre. Este es un lugar
donde dejar nuestros ojos fijos y el clamor de nuestro corazón
que Cristo no sea revelado, que Dios nos guarde de ir a la Escritura
simplemente buscando información o estar en un conflicto y buscar
versículos para atacar al oponente. Eso es lamentable y triste. La
verdad es que hemos de ir a la Escritura para ver al Señor Jesucristo,
para que Él nos sea mostrado, para que nosotros, conociéndole
a Él, podamos actuar como Él es. Necesitamos verle, porque
si alguno dice que conoce a Dios, pues tiene que andar como Cristo
anduvo. Dice la Escritura, el que no
ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. El amor no es algo
que el mundo conoce. El amor es el privilegio de los
hijos de Dios que han sido amados en el Señor Jesucristo. Y en
un sentido bíblico, el conocimiento verdadero, el conocimiento verdadero
no es aquel que puede dar información. El conocimiento verdadero es
vida práctica, es conocer a Cristo y andar en su luz, es ver a Cristo
y andar como él anduvo. Con nosotros, por la gracia de
Dios, podemos practicar lo que el Señor nos enseña. Y vamos
caminando, siguiendo al Gran Pastor de las Ovejas. Nos vamos
a sorprender de cuántas veces vamos a pasar por alto ofensas
menores, y vamos a experimentar la maravillosa promesa, el Dios
de paz estará con vosotros. El Dios de paz estará con vosotros.
Con su pueblo Él nunca deja de estar. Su pueblo de pronto entra
en ansiedad y está en conflicto. No porque Dios los haya dejado,
sino porque nuestro pecado desvía nuestros ojos del Dios de paz. El Dios de paz estará con vosotros. ¡Qué bendición del pueblo de
Dios! Asegurarnos de que en verdad
estamos en el Señor Jesucristo, de que en verdad hemos gustado
de su gran salvación. De otra manera, nada de esto
es posible. El Salmo setenta, versículo cuatro,
que está en este mismo sentido, porque no son cosas aisladas,
sino son todas cosas entrelazadas. Lo que acabamos de estudiar no
es una lista de pasos, no es primero usted se va a gozar en
el Señor, después que se goce, o sea, no es una lista de pasos,
no es una receta, son cosas que caracterizan la vida de aquel
que está en el Señor, y salmos setenta cuatro, gócense y aléguense
en ti, todos los que te buscan, y digan siempre los que aman
tu salvación, engrandecido sea Dios. Y ese gran Dios engrandecido. Hermanos, somos llamados y salvados,
y comprados y redimidos para magnificar al Señor en nuestra
vida. Y no es que nosotros hagamos grande al Señor, es que el Señor
es grande. El Señor es grande, así como
las estrellas son grandes. Sin embargo, nosotros las vemos
pequeñas y se necesita un telescopio. Y qué bendición que tenemos de
enfrentar conflictos y magnificar a Dios. Ayudar a la gente a ver
lo grande que es Dios. Que nuestras vidas sean como
telescopios. Que en nuestra vida se haga lo
que dijo el Señor, así alumbre vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro
Padre que está en los cielos. Hermano, si hemos probado esa
salvación, y nos estamos gozando en su salvación y estamos diciendo
en todo lo que hacemos que no hay nada más valioso que el Señor
Jesucristo, que no hay nadie más digno de confianza que el
Señor Jesucristo. Una de las cosas que es mi oración
al Señor es, tanto por nuestros jóvenes, pero también para nosotros
los que somos adultos, es que Dios nos conceda, por su gracia,
que suceda algo en nuestras vidas. y quiero recordar constantemente
algo. Hermanos, el pasaje que cité
donde dice Pablo, tenemos este tesoro en vasos de barro para
que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros. Y dice
él que estamos atribulados pero no angustiados. Y creo que el
Espíritu Santo a través del apóstol Pablo fue tan insistente en llamarnos
la atención a quién es que tenemos que admirar. Hermanos, nosotros
somos llamados a amarnos, amémonos, amemos a los hermanos que están
ahora, a los que Dios ha llevado, amémoslo, pero no los admiremos. Al único que hemos de admirar
es al Señor Jesucristo, lo que Cristo hizo en ellos. Quiero
recordar, porque somos muy dados en nuestro corazón, a pensar
en grandes siervos de Dios. Eso no existe. Existen pequeños
siervos de un gran Dios. Hermanos, si nosotros nos empezamos
a admirar unos a otros, va a suceder algo triste. Cuando estemos admirando
unos a otros, no nos vamos a amar. porque voy quizá incluso a empezar
a imitar cosas de usted por lo tanto que la admiro aunque no
sean correctas y nunca lo voy a poder exhortar porque voy a
pensar todo lo que hace todo lo que dice está todo bien hermanos
eso sería triste pero cuando nosotros admiramos a quien hay
que admirar y es al señor jesucristo y para los jóvenes y para todos
nosotros que dios nos conceda algo cuando se habla del señor
jesucristo dice que es el más precioso de los hijos de los
hombres Y hermanos, yo espero que nosotros lo estamos viendo
así. Porque antes le vimos sin atractivo para desearle. Le menospreciamos
sin causa. Y yo espero que en verdad cada
uno de quienes estamos aquí, Cristo es precioso y no hay nada
que sea más precioso. El deseo de mi corazón es que
los jóvenes y también los adultos podamos enamorarnos de quien
debemos, y debemos enamorarnos del Señor Jesucristo. Clama al
Señor que te... Isaías dijo que él quiso, Jeremías,
dejar de hablar las palabras del Señor, y dice, me sedujiste,
oh Dios, y fuiste seducido. y que el Señor nos seduzca de
tal manera que estemos seducidos, enamorados del Señor Jesucristo.
Sólo entonces podemos enamorarnos correctamente de personas. En
tanto que no suceda eso, lo que vamos a hacer es idolatrar personas,
y eso es muy triste y lamentable. Que Cristo, clamemos para que
Cristo nos parezca en verdad, sea señorita o sea joven o sea
señor o señora. Que Cristo nos parezca el más
precioso de los hijos de los hombres. Si somos miembros del
Cuerpo de Cristo, Él es el novio que está hermoseando a su novia
y estamos esperando las bodas del Cordero. y que en verdad
Cristo parezca precioso a nuestros ojos, que nosotros podamos pensar
en Él y pensar Él es admirable, consejero, Dios fuerte, Padre
eterno, Príncipe de paz. Mario, doy gracias a Dios porque
es una bendición, por ejemplo, leer predicaciones de Spurgeon
y Dios bendice a uno con eso, pero uno las analiza admirando
a Dios en lo que Él hizo y uno puede ver Al final él fue un
siervo, y lo que él escribió puede ser mejorado. No es lo
mejor, puede ser mejorado. Como la predicación de cualquier
persona puede ser mejorada. Nadie que es siervo de Dios predica
predicaciones 100% sin ningún error. Todos los siervos
de Dios corremos. el peligro de cometer error,
pero qué importante es, él fue un hombre que amó al Señor, tenía
claro algo también como el apóstol Pablo, y ellos llaman a poder
mirar al Señor. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.