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JC

Sígueme para andar en la luz

John 8:12
Joel Coyoc February, 15 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc February, 15 2023

La predicación de Joel Coyoc en "Sígueme para andar en la luz" se centra en el significativo pasaje de Juan 8:12, donde Cristo afirma ser "la luz del mundo". El predicador enfatiza que seguir a Cristo es fundamental para evitar las tinieblas espirituales y recibir la luz de la vida. A través de la narración, Coyoc argumenta que la única manera de conocer a Dios es a través de Jesucristo, quien revela la naturaleza divina y la misericordia de Dios. La ilustración de la mujer adúltera es usada para mostrar cómo Dios utiliza lo inesperado para manifestar Su amor y salvar a los perdidos. En contextos doctrinales, resalta la unión hipostática de Cristo como 100% Dios y 100% hombre, así como la necesidad de poder espiritual para verdaderamente seguir a Jesús. Este mensaje tiene repercusiones prácticas significativas ya que exhorta a los oyentes a valorar la voz del Salvador y no endurecer sus corazones ante Su continuo llamado.

Key Quotes

“El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”

“La única manera de conocer a Dios es en Cristo Jesús.”

“El hecho de que Dios hable otra vez es un acto de misericordia.”

“Seguimos disfrutando del dulce Jesús y de poder seguir escuchando Su voz.”

Sermon Transcript

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100%
vamos a abrir nuestra biblia
en el evangelio de san juan evangelio según san juan en su
capítulo 8 vamos a leer el versículo doce dice otra vez Jesús les habló
diciendo yo soy la luz del mundo el que me sigue no andará en
tinieblas sino que tendrá la luz de la vida Otra vez Jesús
les habló diciendo, yo soy la luz del mundo, el que me sigue
no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Quiero agradecer a Dios por la
manera en que Él obra y Él guía. La semana pasada Fui a tomar unas medidas en una
casa que se está remodelando y de pronto me dio curiosidad
un ropero viejo. Lo abrí y encontré tres libros. Uno se veía muy viejo y en realidad
es más viejo de lo que se ve. Le hice un comentario a la persona
encargada del trabajo y me dijo, había muchos más libros y los
tiramos. Quiere, lléveselos porque si
no los vamos a tirar también. Y uno de esos libros es alrededor
del año 1300. Bueno, no en sí la edición, esa
es del siglo pasado. Y empecé a ojear el libro y me
encontré una frase que dice, ¿Quién me sigue? No anda en tinieblas,
dice el Señor. Estas palabras son de Cristo,
con la cual nos amonesta a que imitemos su vida y costumbres,
si queremos verdaderamente ser alumbrados y libres de toda ceguedad
del corazón. Sea pues nuestra meditación,
nuestro estudio y meditación, pensar en la vida de Jesucristo. sea pues nuestro estudio y meditación
pensar en la vida de Jesucristo y Dios puso en mi corazón el
ir a la escritura y después Dios puso en mi corazón agarrar la
concordancia y buscar todos los pasajes que hablan en cuanto
a la luz y es pues Dios puso en mi corazón
compartir esta porción y nuestro tema es sígueme para andar en
la luz sígueme para andar en la luz una de las cosas que nosotros
necesitamos es conocer a Dios y la única manera de conocer
a Dios es en Cristo Jesús El apóstol Juan recuerde que su
propósito, guiado por el Espíritu Santo al escribir, es que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, tu
Hijo, a quien has enviado. En este versículo hay tantas
cosas, aparte de las que Jesús dice con palabras, que nos enseñan
acerca de Jesús, acerca de Dios. Conociendo a Cristo podemos conocer
a Dios porque Él es uno con su Padre. Y es interesante que cuando
el capítulo ocho empieza, empieza con una escena donde hombres
religiosos, hombres que conocían la palabra escrita, habían tomado
a una mujer y la habían traído al Señor Jesús. Y una de las
cosas maravillosas de Dios es cómo Dios usa lo más inesperado. Dice la Escritura, dice mis ovejas,
oyen mi voz, yo las conozco y me siguen. Dice Jesús, nadie viene
al Padre si no es por mí. Pero dice Él, nadie viene al
Padre, nadie viene a mí si el Padre no le trajere. Y cómo el
Padre usa las cosas más inesperadas para traer a sus ovejas hacia
el Señor Jesucristo. Unos religiosos enemigos del
Señor Jesucristo trajeron a esta mujer, sorprendida el acto mismo
del adulterio según ellos, pensando hacer una trampa al Señor Jesucristo.
Y en realidad, esta mujer al final Jesús le dijo, ¿Dónde están
los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Y dicen,
ni yo te condeno, vete y no peques más. Y el Señor salvó a una de
sus ovejas. Y el Padre usó a estos religiosos
para traer a esta mujer al Señor Jesús. Pero cuando nosotros empezamos
a leer el versículo doce, empezamos con la frase, otra vez Jesús
les habló. Y esto habla grandemente de aquel
a quien nosotros necesitamos estudiar y conocer. Le vemos
allí misericordioso, en los primeros versículos, el único que en verdad
podía haber tirado la piedra. el único que pudo haber fulminado
a todos los que estaban allí, porque era el único que estaba
libre de pecado. Sin embargo, él vino y no apedreó
a esa mujer porque él vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Y el Señor, si usted lee todos
los versículos que están después del versículo 12, se va a dar
cuenta que Él está hablando otra vez con esas mismas personas
que eran Sus enemigos. Y esto habla grandemente de la
misericordia del Señor. El Señor es misericordioso, tiene
una misericordia especial, rica, que muestra para con sus ovejas,
como hizo con aquella mujer adúltera. Pero en misericordia, Él habla
otra vez. Él había hablado y ellos escucharon
la voz del Señor, tuvieron convicción de pecado, se fueron, Sin embargo,
muchos de ellos, su mayoría, se obstinaba en incredulidad
hacia el Señor Jesús y misericordiosamente Él habla otra vez. Yo quisiera
que nosotros pudiéramos reflexionar que el hecho de que Dios Cristo
hable otra vez, como lo está haciendo hoy otra vez, es un
acto de misericordia. Habiendo sido sus enemigos, pues
lo que él debió hacer es fulminarnos. Pero él habla una vez, habla
otra vez y hay un tiempo en que él va a estar hablando porque
el hablar otra vez con personas obstinadas en ser sus enemigos
es un acto de misericordia pero esto es algo que no se va a prolongar
por siempre el señor es paciente para con nosotros dice no queriendo
que ninguno perezca sino que todos procedan al arrepentimiento
el señor no retarda su promesa según algunos la tienen por tardanza
Pero tengamos por cierto que este otra vez, gracias a Dios,
habló otra vez el domingo. En varios años si sacamos los
domingos y podíamos contar, y espero que entre semana en casa él nos
está hablando otra vez, porque tenemos la palabra escrita. Y hoy estamos un día más y Él
está hablando otra vez. Y yo no sé cuántas veces más
Dios nos va a dar la oportunidad de que Jesús hable otra vez. Por eso la Escritura dice también,
si hoy oyereis su voz, no endurezcáis vuestro corazón. Porque Él es
misericordioso, Él es paciente, pero ¿Va a haber un día en que
el Señor va a cesar de hablar? Hermanos, la exhortación es que
si oímos su voz, no endurezcamos el corazón. Que valoremos el
hecho de que Dios nos concede escuchar y volver a escuchar,
y lo valoremos como un acto de misericordia. Que una de las
cosas que nosotros meditemos del carácter del Señor Jesús
es cómo Él es misericordioso y tierno. aquellos que ya hemos
escuchado su voz queremos seguir escuchando y sigue siendo una
bendición para nosotros el que él hable otra vez y queremos
que él siga hablando porque es como la novia que quiere escuchar
la voz de su novio espero que todos cuando estamos aquí nos
gozamos de que el señor nos hable y que tenemos la bendición de
saber que si ya hemos escuchado, porque Él nos ha dado oídos,
pues no va a haber límite, porque nada nos podrá separar de ese
Señor rico en misericordia, nada nos podrá separar de Aquel que
nos ha amado con amor eterno, ni la muerte, si morimos vamos
para estar con Él y vamos a seguir disfrutando del dulce Jesús y
de poder seguir escuchando Su voz Y esa es la primera cosa
que quería que pudiéramos notar acerca del Señor Jesús antes
de empezar a mirar lo que Él está diciendo. El tema, dije,
es, sígueme para andar en la luz. Lo primero que nos dice
el versículo es, sígueme para andar en la luz, ahí está en
sentido negativo, dice que no, el que me sigue no andará en
tinieblas. Lo que es lo mismo es sígueme para que andes en
luz. Si no me sigues vas a andar en
tinieblas. Y lo primero que tenemos que
ver ahí es de quién son estas palabras. Y estas palabras son
palabras del mismo Señor Jesucristo, de Aquel que es el Rey de Reyes
y el Señor de Señores. Estas palabras son palabras del
Dios encarnado. Estas son palabras del Eterno
Hijo de Dios, de Aquel que no estimó el ser igual a Dios como
cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo. tomando
forma de hombre se humilló hasta lo sumo hasta la muerte y muerte
de cruz y él él está hablando y está diciendo sígueme para
que andes en la luz sígueme para que andes en la luz Y Él lo puede
decir, porque en verdad Él es la Luz. Aquí, en primer lugar,
nos está llamando la atención a si quién es el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo no es un
ejemplo para seguir, nada más, como algunos piensan, un simple
ejemplo o alguien a quien imitar. Si la Escritura nos llama y dice,
sed imitadores de mí como yo de Cristo, dice el apóstol Pablo.
Pero no es simplemente algo que Él vino a dejar ejemplo para
que nosotros podamos imitar. Él es, en verdad, el eterno Hijo
de Dios que vino a darnos a conocer a Dios. Él, cuando Él puede decir,
sígueme para que andes en la luz, y es que Él dice, explica
la razón por la cual Él dice lo que dice. Primero, hermano,
recuerde, son palabras del Señor Jesucristo. Son palabras en las
cuales se puede confiar porque Él es el ser más digno de confianza. Son palabras en las cuales se
puede confiar porque Él mismo es la verdad. Dice, yo soy el
camino, soy la verdad, yo soy la vida. Son palabras de Cristo,
no son palabras de cualquier persona. Damos gracias a Dios
porque a un hombre que vivió en el año 1300 pues Dios le dejó
claro que estas son palabras de Cristo y a muchos otros se
las ha dejado claro y hoy Dios nos está recordando si ya lo
tenemos claro y quiere recordarnos que estas son palabras de Cristo
que dice sígueme para no andar sígueme para andar en luz sígueme
para andar en luz o sígueme para que no andes en tinieblas y qué
benditas palabras palabras que son dignas de confianza. Ahora, la segunda cosa es, ¿por
qué es que el Señor Jesucristo dice estas palabras? Dice, yo
soy la luz del mundo, y Él dice esas palabras porque Él es la
luz del mundo. Cristo es la luz del mundo. El
profeta Isaías habla de Él como el sol de justicia, dado que
Él es el hijo eterno de dios importante que nosotros sepamos
y creamos que él no es la primera creación de dios él es el eterno
hijo de dios engendrado no creado él es desde la eternidad hasta
la eternidad él es el que puede decir porque es uno con dios
Yo soy el alfa y la omega. Soy el primero y el último. Soy
el que vivo y estuve muerto, más he aquí que vivo, por los
siglos de los siglos. Él es uno con el Padre. Él le dijo a Felipe,
dice, Felipe, muéstranos al Padre y nos basta. Él dice, hace tanto
tiempo que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto
a mí, ha visto al Padre. Nosotros podemos recordar como
Él es el que crea la Luz. Porque dice la Escritura, en
el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios. Dice, todas
las cosas por Él fueron hechas y sin Él nada de lo que ha sido
hecho fue hecho. Y dentro de lo que Él hizo en
el principio, en el principio de esta creación, Él dijo, sea
la Luz y fue la Luz. El salmista escribió en el Salmo
27 y dijo, Jehová es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? Pero aquí el eterno Hijo de Dios,
que es uno con su Padre, que es 100% hombre, pero es 100%
Dios, se puede parar también y decir, yo soy la luz del mundo,
porque Él es Dios. Yo soy la luz del mundo. la escritura
habla abundantemente de esto cuando empieza el evangelio dice
aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre dice la luz en
las tinieblas resplandece y ya lo que nosotros sabemos de antemano
que si hay luz no puede haber tinieblas hemos hablado algunas
veces en unas semanas pasadas hablamos de así como la gracia
y la ley no se pueden mezclar así como el orgullo La gracia
y las obras no pueden mezclarse. Tampoco el orgullo y la fe se
pueden mezclar. De igual forma, si usted prende
la luz, pues no puede quedar un pedacito de tinieblas, ni
se pueden revolver. También son mutuamente excluyentes. El Señor es la luz. Él es luz. Él es la palabra viviente. Es
interesante que su palabra escrita es luz. Su palabra escrita es
luz porque revela a Él que es la palabra viva. Pero es interesante
y debe llamar nuestra atención, no es suficiente con que conozcamos
la palabra escrita. Estas personas que estaban de
enemigos y que misericordiosamente el Señor les volvía a hablar,
claro que conocían la palabra escrita, pero se necesita algo
más que simplemente conocer y nunca estar contentos y si vemos que
estamos contentos con conocimiento de la palabra pero aparte hay
arrogancia clamemos al señor porque no debemos estar contentos
con eso porque es que no estamos viendo lo que verdaderamente
está diciendo la escritura porque la escritura apunta hacia el
señor jesucristo y solamente cuando cristo cuando podemos
ver la gloria de Dios en Cristo. Solamente cuando Cristo nos es
revelado, entonces, la palabra se convierte en lámpara y lumbrera
a nuestro camino. Entre tanto, Cristo no brille.
La palabra puede ser un tropezadero para nuestras vidas. Pensando
que habla de cosas que nosotros podemos hacer, hermanos que Dios
nos haga escuchar su voz yo soy la luz del mundo la única manera
en que puede servirte la escritura es que veas a quien es la luz
del mundo recuerde que el señor Jesús en el antiguo testamento
dice que el pueblo de israel iba guiado de noche por una columna
de fuego pablo en primera de corintios habla de la nube y
ciertamente no menciona a la columna de fuego, pero la nube
iba sobre ellos de día y los protegía del calor abrazador
del sol, pero por la noche si ellos marchaban necesitaban luz
y esa columna de fuego que guiaba a su pueblo es una figura del
Señor Jesucristo. Él sigue guiando a su pueblo. dice la escritura con nosotros
el salmista tenía claro algo y él dice en tu luz veremos la
luz con nosotros pensamos en aquel momento glorioso cuando
veamos al señor jesucristo y cuando es descrita la ciudad celestial
dice que no hay sol ni luna porque el cordero es la lumbrera. Y vamos, no va a haber día ni
noche, ni va a haber necesidad de sol ni de luna, porque la
presencia del Señor lo va a iluminar todo. Y hermanos, una cosa importante
es que Dios ha dado formas en que nosotros podemos saber si
estamos en luz, porque la Biblia dice que esa es la condenación,
que la luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas
que la luz porque sus obras eran malas. Hermano, Él puede decir
que es la luz, porque Él es la luz, porque Él es Dios, porque
Él es el eterno Hijo de Dios encarnado, porque Él es quien
vivió en conformidad con toda la ley de su Padre, cumplió la
ley de su Padre. Él es el que después murió en
una cruz en pago por aquel pueblo. por aquellos que fueron escogidos
en él desde antes de la fundación del mundo y que todos igual que
todo el resto de la humanidad vivían enemigos de dios y que
han fracasado en vivir como luz porque esa luz habla de manifestar
el carácter de aquel que es luz dios es luz y no hay ningunas
tinieblas en él dice la escritura él está diciendo lo primero que
vimos es que son sus palabras si me sigues vas a andar en luz
él puede decir esas palabras porque él es luz porque él es
uno con el padre y él promete algo si le sigues vas a andar
en luz pero vas a tener la luz dice sino que tendrá no andará
en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida hermanos reflexionar
acerca de la luz ¿Sabe que si no hubiera luz nosotros
no podríamos comer? Si no hubiera luz no se podrían
producir alimentos porque las plantas necesitan luz. Y es interesante
que en la parte de las plantas donde se necesita la luz es a
donde están justamente las ramas, y en las ramas están las hojas. Hermano, es interesante que otra
figura que la Escritura usa frecuentemente y que hemos estudiado en Romanos,
y está en Juan también, yo soy la vid verdadera, mi padre es
el labrador todo pámpano que no lleva fruto, y los pámpanos
son las ramas. Si somos ramas, necesitamos estar
recibiendo la luz del sol de justicia, como dice Isaías hablando
del Señor Jesucristo. Él es el sol de justicia. Y la
pregunta es, ¿tenemos la luz de la vida? Nos está alumbrando
la luz de la vida y por lo tanto hay vida. Si no hay luz, la planta
se marchita, las hojas quedan amarillas y cae. Y es necesario
el hecho de permanecer bien unidos a la vid, pero es necesario el
hecho de que la luz del Sol de Justicia esté iluminándonos. El himno que cantamos habla acerca
de Jesús, que es la luz para andar con Jesús. tener la luz de la vida qué bendición
más grande que es tener la luz de la vida y una luz que no simplemente
nos alumbra como una luz artificial nosotros pudiéramos sembrar maíz
aquí adentro y tratar de que vivan con esta luz y no va a
vivir porque esta no es luz de vida De igual forma, en lo espiritual
es, pudiéramos recibir cierta luz que nos haga caminar moralmente
mejor que otros. Pero esa no es luz de vida. La
luz de vida produce vida de adentro hacia afuera. Es el Señor que
obra en nuestro corazón para que andemos en luz. Hay algo que me llama la atención
y es que, después de que el Señor explica esto, el apóstol Juan
sigue relatando y el apóstol Juan no relató precisamente en
un orden necesariamente cronológico pero yo creo que el Espíritu
Santo lo guió a ordenar las cosas en el sentido en que están ordenadas
y es que vamos al capítulo 9 y en el capítulo 9 ocurre algo y dice capítulo 9 empieza y dice al
pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento un hombre ciego
de nacimiento. Y note cómo el Señor Jesús es
la luz, pero un ciego no puede ver la luz. Y le preguntaron
a sus discípulos diciendo, ¿Raví quién pecó, éste o sus padres,
para que haya nacido ciego? Respondió Jesús, no es que pecó
éste ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten
en él, me es necesario hacer las obras del que me envió, entre
tanto que el día dura, La noche viene cuando nadie puede trabajar. Entre tanto que estoy en el mundo,
luz soy del mundo. Y aquí el Señor vuelve a hacer
énfasis en algo. Hay un día, es día porque estoy
aquí y soy el sol de justicia. Y mientras estoy aquí va a durar
este día. Y entre tanto que estoy en el
mundo, luz soy del mundo. Después de volver a enfatizar
que él es luz del mundo, dice la Biblia. Dicho esto, escupió
en tierra e hizo lodo con la saliva y untó con el lodo los
ojos del ciego. Y le dijo, ve a lavarte en el
estanque de Siloe, que traducido es enviado. Fue entonces, se
lavó y regresó viendo. Hermano, una obra sobrenatural. Él es luz, pero él es el que
da ojos para ver la luz. Y aquí hay una obra sobrenatural
que es necesaria para ver la luz. Había hombres que tenían
sus dos ojos físicos que tenían la posibilidad de leer la ley
y la habían leído sin embargo estaban perdidos este hombre
dios le dio vida y hay una el señor en esos milagros
está ilustrando la realidad espiritual de lo que él hace y es que él
nos da vida primero después que nos da vida es que en esa vida
nos da un nuevo corazón que es el nuevo corazón es el que cree
nuestra vieja naturaleza es incrédula pero cuando él nos da vida entonces
se cree pero hay algo interesante que es este hombre dios había
empezado una obra y él empieza a dar testimonio de lo que cristo
había hecho Ciertamente el Señor está ilustrando y le había dado
vista, vista física. Cuando llegamos al versículo
35 dice, oyó Jesús que le habían expulsado y hallándole le dijo,
¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo, ¿Quién es
Señor para que crea en Él? Le dijo Jesús, pues le has visto
y el que habla contigo, Él es. Y Él dijo, creo Señor, y le adoró. Hermanos, qué maravilloso. Hace falta algo más que ojos
físicos. Hace algo más, falta algo más
que simplemente poder tener acceso a través de nuestros ojos físicos
a la Escritura. hace falta algo más que tener
acceso a nuestros oídos físicos porque había gente que el Señor
le estaba hablando una vez y otra vez con sus ojos físicos veían
a Jesús y con sus oídos escuchaban a Jesús y con sus ojos físicos
leían la ley pero lea en su casa y vea qué decían
y cómo se ponían contra el Señor Jesús y cómo trataron a este
hombre Pero este hombre, Dios, obró para ilustrar lo que él
hace espiritualmente en la vida del hombre. Y después Dios, el
Señor Jesucristo, se reveló a él. Y le dice, ¿Crees tú en el Hijo
de Dios? Respondió él y dijo, ¿Quién es
Señor para que crea en Él? Le dijo, pues le has visto y
el que habla contigo, Él es. Y la pregunta es, ha habido verdaderamente
una obra de gracia en nuestras vidas. En verdad hemos visto
al Señor Jesucristo. En verdad Él nos ha dado la vista
para verle. No es simplemente que tenemos
vista física. Y note que una de las cosas es,
dice, ¿quién eres? ¿Quién es Señor para que crea
en Él? Le dijo Jesús, pues le has visto y el que habla contigo
Él es. Y Él le dijo, creo Señor, y le adoró. y aquel que es salvado. Una de las cosas que es característico
de su vida es que está viviendo en confiar. Ha confiado, creo
y adora. Y su vida es una vida de continua
adoración. Él empezó a adorar en ese momento.
hermanos nosotros cuando venimos a veces decimos que venimos a
adorar y es correcto sin embargo yo creo que algo más correcto
es decir venimos a adorar como comunidad o venimos para continuar
adorando y eso es posible solo porque él nos ha dado ojos espirituales
para verle hermanos la importancia de poder asegurarnos hemos visto
de verdad al señor jesús ¿Cómo podemos imitar al Señor Jesús
si no logramos verle? Estas personas lo que querían
era pelear con el Señor Jesús, era matar al Señor Jesús. A pesar
de que habían leído la ley que daba testimonio acerca del Señor
Jesús, ellos no podían adorar al Señor Jesús. Ellos decían,
es un hombre pecador. El ciego dice, yo no sé si es
pecador, pero a mí me devolvió la vista. y ellos estaban listos
para hablar mal del Señor Jesús. Pero este ciego le vio y le adoró. Él vio a aquel que es la luz
del mundo. Este hombre no sólo no tuvo tinieblas
físicas, lo que es mejor, desapareció toda tiniebla espiritual. La
característica de aquellos que han visto al Señor Jesucristo
es que han sido trasladados del reino de las tinieblas al reino
de su amado Hijo. El apóstol Juan, en primera de
Juan, escribe Y estos versículos afirman la
deidad de Cristo, pero la obra de Cristo en aquel que le sigue. No somos llamados a seguir una
posición teológica, no somos llamados a seguir una denominación. Si tú sigues una posición teológica,
lo más probable es que vas a mantenerte en tinieblas. Una posición teológica
no te puede dar luz de la vida. Si tú sigues una denominación
Tampoco te puede dar luz de la vida. O sea, el hecho de ser
bautista no nos hace tener la luz de la vida. Seguir a Cristo
es lo que da luz de la vida porque Él es, Él es el Sol de justicia. Pero, ¿cómo seguir a Cristo si
están cegados tus ojos? Y hermanos, clamar al Señor para
que no va a untar lodo y saliva, pero su sangre puede limpiarnos
de todo pecado y devolvernos la vista espiritual. Él es poderoso
para circuncidar nuestro corazón. La verdadera circuncisión no
es la que se hace con mano en la carne, sino es la del corazón. Él puede hacer que seamos y anhelemos
ser como Él, porque Él nos ha salvado. Es interesante que estuvimos
estudiando en Romanos acerca de la ley. Hermanos, que Dios
nos haga entender qué con respecto a la ley. Que Dios nos guarde
de pensar, bueno, somos salvos por la gracia, podemos vivir
como se nos venga en gana. Al creyente, la ley no le oprime
desde fuera. Dios está escribiendo su ley
en su corazón. Y como él está creciendo en parecerse
a Cristo, él experimenta lo que Cristo experimentó. El Salmo
48, que es un versículo que habla del Señor Jesucristo, y Cristo
lo dijo en pasajes de San Juan, Dice el Salmo, el hacer tu voluntad
Dios mío me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón.
Y Dios está haciendo lo mismo en su pueblo, escribiendo su
ley en su corazón. Y el creyente, como está recibiendo
la luz de la vida, la luz del sol de justicia, como le está
mirando y conociendo hay en su corazón un deleite por hacer
la voluntad de Dios porque está siendo alumbrado por aquel que
dijo yo soy la luz de este mundo el que me sigue no andará en
tinieblas sino que tendrá la luz de la vida y quisiera leer
algunos versículos dice versículo 5 del capítulo 1 de
primera de Juan, este es el mensaje que hemos oído de él. ¿De quién
lo oímos? De él, del Señor Jesucristo.
Y os anunciamos, Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en
él. Si decimos que tenemos comunión
con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la
verdad. Pero si andamos en luz como Él
está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de
Jesucristo, Su Hijo, nos limpia de todo pecado. Capítulo 2. Dice, versículo 7, hermanos,
no se escribe un mandamiento nuevo, sino un mandamiento antiguo
que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la
palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os
escribo un mandamiento nuevo que es verdadero en él y en vosotros. Porque las nieblas van pasando
y la luz verdadera ya alumbra. las tinieblas van pasando y la
luz verdadera ya alumbra el que dice que está en la luz y aborrece
a su hermano está todavía en tinieblas el que ama a su hermano
permanece en la luz y en él no hay tropiezo pero el que aborrece
a su hermano está en tinieblas y anda en tinieblas y no sabe
a dónde va porque las tinieblas le han cegado los ojos pero hermanos Ese es el mensaje que hemos oído
de él y os anunciamos. Dios es luz. Él mismo dijo, yo
soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en
tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Y hermano, qué
hermoso es, no sé si usted se imagina cómo sería estar aquí
en el culto sin luz. Pero qué distinto es que estemos
y que hay luz. Y esto que es sólo una idea de
lo que es luz. No se puede comparar a la luz
del mediodía. Pero esa luz del mediodía tampoco
se puede comparar. Es sólo para darnos una pequeña
idea. Imagínense, en la eternidad no va a ser necesario ni el sol
ni la luna. Cristo nos va a alumbrar. En
su luz veremos la luz. Hubo tiempos en que se usaban
unos focos muy débiles y uno llegaba a casas con esas lucecitas
y era deprimente. La ausencia de luz, no hay vida,
hay tristeza, hay depresión. La gente en depresión no quiere
estar en la luz, no quiere salir, quiere estar encerrada. ¿Pero
qué bendición de los creyentes? Y la pregunta es, ¿estás experimentando
lo que han experimentado aquellos que son salvados? Leímos el Salmo
43 al empezar. Dice, envía tu luz y tu verdad,
ésta me guiarán. Y hermanos, gracias a Dios, Dios
ya envió su luz y su verdad. Cristo ha venido. Y en algunos
de nosotros, Cristo ha hecho resplandecer la luz en nuestros
corazones. La verdad ha venido. El Señor
Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. y nos conduce a tu
santo monte y a tus moradas y qué vamos a hacer lo que hizo el
ciego entraré al altar hermanos esto que está describiendo sus
versículos no tiene nada que ver con depresión con lucecitas
así de 20 volts que dan tristeza esto tiene que ver gozo dice
entraré al altar de dios al dios de mi alegría y de mi gozo y
te alabaré con arpa o dios mío hermanos que bendición maravillosa
que era dios que todos los que estamos aquí podamos decir hemos
visto la luz en tu luz hemos visto al padre en el señor jesucristo
Estamos gozosos, no nos confiamos en nosotros mismos. Porque vemos
esa luz resplandeciente, vemos esa santidad perfecta, esa hermosura. y nos miramos y vemos cuán horribles
somos, nos asustamos y queremos depender de Él. No confiamos
en nosotros mismos, porque es maldito el que confía en el hombre.
No confiamos en nosotros mismos, porque tenemos un corazón engañoso
y perverso más que todas las cosas, pero estamos conociendo
al Señor para que Él nos siga mostrando. Una cosa que es necesaria,
hermanos, es conocernos. Pero nadie se conoce a sí mismo
hasta que Cristo se le revele. Mientras no conozcamos a Cristo,
corremos grave peligro. Y por eso es... me encanta la frase que dice sea pues nuestro estudio y meditación
en la vida de Jesucristo. Hermanos, meditar en Jesucristo. Hay un himno que dice, meditar
en Jesús ha de ser mi afán, su bondad hacia el pobre pecador.
Hermano, que sea nuestro afán meditar en Jesús, que nos podamos
asegurar cuando estamos en casa y vemos la Biblia, la Escritura,
no sea para buscar Lo que no tenemos que buscar. Que sea para
ver al Señor Jesucristo. Que sea para que, en verdad,
viendo a Cristo, también este libro nos pueda guiar porque
su luz dice, envía tu luz y tu verdad, éstas me guiarán. Demos
gracias a Dios porque ya lo ha enviado. Sin embargo, también clamemos
para que Él siga dándonos su luz. Hermanos, es grandioso cómo
Dios guía todo. Leímos en la lectura, puesto
los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Necesitamos ver a la
luz, ver la luz de Jesús. Hermanos, cuando veamos a Cristo,
Cada día vamos a mirar cuán necesitados estamos de él, cuán peligrosos
somos para nosotros y para los que nos rodean, y cuán necesitados
estamos de venir a él otra vez y de invocarle, de invocarle. todos los que en cualquier lugar
invocan el nombre de cristo dice el apóstol pablo y una definición
de un creyente es alguien que está constantemente invocando
el nombre de cristo que ha venido una vez que ha invocado una vez
el nombre del señor y lo sigue invocando y por causa de eso
él está recibiendo la luz de la vida por causa de eso él puede
venir y cuando él viene aquí está emocionado como dice el
salmo no de una emoción que se produce con cosas y con artefactos,
sino con una emoción que viene de un corazón. No sé cómo imagina
usted que fue la adoración del ciego, pero él creyó y le adoró. Yo creo que hubo emoción y hubo
gozo. Al final recuerde, es por el Señor Jesús. Hermanos,
quiero recordarles, dice la Biblia, sean gratos los dichos de mi
boca y la meditación de mi corazón. Y yo creo que es grato cuando
nos negamos a meditar en cosas que no debemos y clamamos al
Señor para meditar en Cristo. Meditar en ese Cristo que habla
una vez y otra vez. Meditar en ese Cristo que es
la luz. Meditar en ese Cristo que se
despojó de su gloria y vino y caminó en esta tierra. Y vivió como
yo no soy capaz de vivir. Y él cumplió la ley por mí. Y
que siendo yo su enemigo, él me amó. Y que siendo yo su enemigo
y levantando mi puño contra él, él tomó mis pecados. Y que su
padre lo castigó por culpa de mis pecados, que todo ese torrente
de ira fue sobre él, que por su llaga fuimos nosotros curados.
Hermano, que clamemos al Señor. Estaba pensando hace un rato
y le comentaba a mi esposa que Dios nos libre de admirar a las
personas. Yo creo que un gran error que
hacemos es que admiramos a las personas. Yo creo que Dios obra
en las personas para que lo admiremos a Él. Y esa es una pauta en la
escritura. El apóstol Pablo decía, tenemos
este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder
sea de Dios y no de nosotros. Pablo diciendo, por la gracia
de Dios soy lo que soy. O sea, Pablo estaba diciendo,
no me admires. Yo solo soy barro. Admira al
que se tiene que admirar. Y creo que a veces cometemos
el error de pensar que Dios tiene hijos consentidos. Y nos pasamos
viendo al hombre en lugar de ver a Dios. Amemos a los hombres
donde Dios se ha manifestado. Agradezcamos a Dios por su vida,
pero admiremos al que ha hecho lo que ellos son. Admiremos la
luz, al que es la luz de este mundo. Nuestros hermanos que
nos han precedido y han caminado en el Señor, les amamos, agradecemos
a Dios por lo que han hecho, pero nuestra admiración está
en el que hizo de ellos ser lo que fueron. Y si ponemos nuestros
ojos ahí y le admiramos a él, Dios va a hacer lo mismo que
hizo en ellos. Él no tiene hijos consentidos. Necesita hacernos volver con
la palabra. Al hecho de que Jesús pueda aparecer. Hermano, antes de creer en Cristo,
Jesús no es precioso. Dice, le vimos sin atractivo
para que le deseemos. Le aborrecimos sin causa. Pero
que Dios obre tal obra en nuestro corazón que ahora Cristo sea
precioso más que cualquier otra cosa, que apreciemos la hermosura
de su santidad, que podamos crecer en amor, estar mirándolo como
el verdadero novio, su luz, su luz. En Él está la luz de la
vida. Examinemos nuestro corazón. Si
ya hemos venido al Señor Jesucristo, ¡qué bendición! Si está hablándonos
otra vez, pero ya le oímos y le seguimos oyendo, ¡qué bendición!
Pero asegurémonos de que no nos está hablando una vez y otra
vez, y seguimos peleando en nuestro corazón, y seguimos confiando
en que conocemos el Libro, pero no conocemos al que está en el
Libro. y no sigamos que no estamos viendo que estamos andando en
la luz como lo describe la biblia y sigamos tercos en el mismo
camino porque ese hablar y esa paciencia va a terminar y un
día de verdad todos van a confesar que cristo es el señor quiera
dios que lo confesemos hoy y no el día cuando sólo sea para la
gloria de dios padre vamos ahora

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Joshua

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