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JC

3 parte Los pacificadores

James 4:1-5; Romans 8:28-29
Joel Coyoc June, 19 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 19 2022
El pacificador

El sermón "3 parte Los pacificadores" de Joel Coyoc aborda la doctrina de la pacificación bíblica, enfatizando que Dios es el Príncipe de Paz y que los creyentes son llamados a ser hacedores de paz mediante el evangelio. Coyoc argumenta que los conflictos surgen de nuestro pecado y deseos desordenados, citando Santiago 4:1-5 para ilustrar que las pasiones internas son la fuente de nuestras disputas. A través de Romanos 8:28-29, explica que Dios utiliza estos conflictos para nuestro bien, moldeándonos a la imagen de Cristo, y subraya la importancia de enfrentar los conflictos de manera constructiva en lugar de evadirlos o romper la paz. La influencia del evangelio, según Coyoc, es crucial para entender nuestra propia necesidad de gracia antes de abordar las fallas en otros, resaltando que el enfoque debe estar en la reconciliación y el crecimiento espiritual.

Key Quotes

“Bienaventurados, dicen los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”

“El mayor bien que se le puede hacer a un creyente es su crecimiento en gracia, es crecer a la imagen del Señor Jesucristo.”

“En la medida que yo conozca a Cristo voy a conocer cuán pecador soy y cuán necesitado de su gracia.”

“El evangelio no es simplemente para que usted pueda ir al cielo, el evangelio es nuestra necesidad constante.”

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acerca de la pacificación bíblica. Nuestro Rey, nuestro Príncipe,
es el Príncipe de Paz. Dios es el Dios de Paz. Bienaventurados,
dicen los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de
Dios. Justificados, pues, por la fe tenemos paz para con Dios
por medio de nuestro Señor Jesucristo. y a los creyentes se les ha encomendado
un ministerio y ese ministerio es el ministerio de hacer la
paz, o sea, el ministerio de la reconciliación. Reconciliar
al mundo con Dios por medio del evangelio y ser hacedores de
la paz. No obstante, nosotros vivimos
en un mundo que está lleno de conflictos. Tenemos conflictos
a nivel de países. Yo creo que no ha pasado un solo
mes o ni una sola semana en que nosotros no dejemos de escuchar
acerca de conflictos a nivel internacional, pero de pronto
tenemos conflictos en las familias, tenemos conflictos en el trabajo,
tenemos conflictos en el vecindario, tenemos conflictos aún en la
iglesia. Y hay algunos versículos que quisiera
que pudiéramos recordar, que son bien importantes de recordar,
Desde que Adán y Eva pecaron, empezó el conflicto. Había una
relación de armonía y de paz. Sin embargo, tan pronto pecaron
y fueron... Antes de ser confrontados, ellos ya estaban en una situación
de conflicto con Dios. Ellos solían reunirse con Dios,
pero después de haber pecado, en lugar de querer reunirse con
Dios, ellos... Había conflicto. Y ellos intentaron
esconderse de Dios, cosa que no fue posible. Después de haberse
declarado este conflicto con Dios, Adán y Eva, Adán, que estaba
admirado y maravillado y entusiasmado con su esposa que Dios le había
dado, que admirado y agradecido, dijo, esta será llamada varona
porque de mis huesos fue tomada. Y de pronto se pone al frente
y apunta y dice, ella es culpable. Y empieza el conflicto en la
familia. Caim mata a Abel, y después de eso es conflicto tras conflicto
y conflicto entre dos ciudades. Conflicto entre la ciudad de
Dios y la ciudad terrenal. Conflicto entre nuestra carne
y nuestro espíritu. Aquellos que estamos en Cristo
batallando con la vieja naturaleza, enfrentando tres frentes de lucha,
que es el mundo y sus atractivos, la carne y sus deseos, y el diablo
y sus mentiras. y los conflictos están a la orden
del día. Sin embargo, lejos de desalentarnos,
yo quisiera que pudiéramos, antes de entrar a tema, repasando un
poco lo que ya hemos estudiado para seguir avanzando, quisiera
que pudiéramos grabar en nuestra mente por lo menos tres, cuatro
versículos. Uno es Romanos 8, 28, 29. Este es un versículo importante
porque el conflicto es inevitable. Espero que usted lo sabe igual
que yo. El conflicto es inevitable. Estamos en un mundo de los creyentes
redimidos, pero pecadores redimidos. Y Romanos 8, 28, 29 nos trae
toda esperanza porque dice, y sabemos que a los que aman a Dios, todas
las cosas les ayudan a bien. Pregunta, ¿los conflictos también?
dice todas las cosas y sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan a bien esto es a los que conforme a su propósito
son llamados porque a los que antes conoció también los predestinó
para que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo y hermanos
Esto trae esperanza, pero es importante recordar cuál es el
bien. Porque este es uno de los pasajes
que quizá más se cita para traer esperanza. Y a veces pensamos
que el bien es cualquier cosa que nosotros queramos poner.
Y la verdad es que no es cualquier bien. A veces la gente dice,
intentando animar a algún hermano que lo despidieron del trabajo,
es que Dios te va a dar un trabajo mejor. Puede ser que sí, pero
ese no es el bien. y tendríamos algunos problemas
si siempre vamos a hablar de esa manera, porque... Bueno,
no les voy a decir en cuáles problemas, pero es suficiente
decirles que no es el bien lo que nosotros queramos poner.
El bien está en el versículo 29, y el bien es para que seamos
hechos conforme a la imagen de su Hijo. El mayor bien que se
le puede hacer a un creyente es su crecimiento en gracia,
es crecer a la imagen del Señor Jesucristo, porque al final,
ahí está la esperanza del creyente. Amados, ahora somos hijos de
Dios, aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él. ¿Por
qué? Porque le veremos tal como Él
es. Y en medio del conflicto, Dios
quiere rebelarse. En medio de cada circunstancia,
Dios se revela para que le podamos conocer de nuevas, de nuevas
maneras. Entonces, no pierda de vista
este versículo, hermano, el conflicto obra para bien de aquellos que
aman a Dios y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas,
todas las cosas ayudan para bien. La el otro versículo, el otro pasaje
es Santiago capítulo cuatro, los versículos uno hasta el versículo Cinco. Ese pasaje nos recuerda, hermano,
de dónde es que vienen los conflictos. Y los conflictos vienen, muchas
veces nosotros solemos ser como, Adán, ¿de dónde vio que vino
el conflicto? Adán vio que el conflicto vino
de afuera de él. Él dijo, la mujer que me diste, o sea, Señor
de Ti. Pero la Biblia nos dice de dónde
vienen los conflictos, y solemos pensar que los conflictos nos
vienen de afuera, pero la Escritura nos recuerda que vienen de dentro. Dice, de dónde vienen las guerras
y los pleitos entre vosotros, no es de vuestras pasiones. Y
esa palabra, pasiones, puede ser traducida como simplemente
deseos. No es de vuestros deseos, dice,
las cuales combaten en vuestros miembros. Codiciáis y no tenéis,
matáis y ardéis de envidia y no podéis alcanzar, combatís y lucháis
pero no tenéis lo que deseáis porque no pedís, pedís y no recibís
porque pedís mal para gastar en vuestros deleites o almas
adúlteras. ¿No sabéis que la amistad del
mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiere
ser amigo del mundo se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que
la Escritura dice en vano, el espíritu que le ha hecho morar
en nosotros nos anhela celosamente? Y aquí la Escritura empieza a
hablar acerca de los ídolos del corazón, los deseos, que no necesariamente
hay deseos que en sí mismos son malos. Si alguno de los hermanos
aquí quiere constituirse, pues desea ser el capo de algún cártel
de las drogas, pues definitivamente eso es abiertamente un mal deseo.
Pero un marido que termina de trabajar asoleado todo el día
y que de pronto camino a su casa, ¿se imagina que desea descansar? Poner una hamaquita, prender
su aire acondicionado, leer un buen libro, tomar una limonada.
¿Hay algo de malo en desear descansar? No hay nada de malo en que desee
descansar. Sin embargo, ese deseo puede ocasionar una guerra. Y
hay algo de malo en que la ama de casa, mientras su marido está
yendo pensando en su limonada y en todo eso para descansar,
esté pensando en completar las cosas que hacen falta en la despensa.
tampoco hay nada de malo. Sin embargo, cuando los deseos
son elevados a demanda, se constituyen en ídolos del corazón y generan
lo que dice la escritura. Qué interesante es que de pronto
llega él ya visualizado cómo va a descansar y de pronto la
esposa dice lo que desea. Y de pronto quizá el esposo se
hace al desentendido y la esposa insiste, entonces de pronto el
esposo dice, ¿no crees que después de todo el día en el sol y trabajando
tengo derecho de descansar? Y resulta que eso ya escaló un
poco más de simplemente desearse. Y uno puede salir con la suya. Y uno, si al final él tiene el
dinero y él tiene las llaves del auto, pues él se impone y
él pone su hamaca, entra a su cuarto y se hace lo que él quiere. Y de pronto él ya está en todo
lo que quería, pero no hay descanso. Y sabemos que a los que aman
a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Y es interesante que
Dios está usando este conflicto para revelar quién es. Es momento
de poder preguntar, ¿Quién es el Señor Jesucristo cuando el
marido está cansado y desea descansar? ¿Qué hace o qué dice Cristo?
¿Qué dice la Escritura acerca del Señor Jesucristo? Y es interesante
que El Señor Jesucristo es el esposo que ama a su esposa, no
simplemente asoleándose y cansándose a trabajar, sino es el esposo
que ama a su esposa hasta la muerte y muerte de cruz. Cuando
pensamos en dónde está el descanso, Y si vamos a la Escritura, no
hay ni un versículo que diga que el descanso está en un cuarto
con aire acondicionado, en una hamaca, en un buen libro. En
cambio, la Biblia dice, el Señor Jesucristo dice, venid a mí,
los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Y creo
que para el creyente, después de haber estado en su hamaca
y darse cuenta que no hay descanso, está claro que la Escritura es
la verdad, que el descanso está en el Señor Jesucristo y no en
lo que yo pensaba que es el descanso. He fracasado en amar a Dios con
toda mi alma, con toda mi mente, con todas mis fuerzas. Por lo
tanto, he fracasado en amar a mi esposa, así como Cristo ama a
la iglesia. Y eso nos hace recordar el Salmo
139 también, que es un versículo, todo un pasaje importante que
tener en cuenta. Primeros versículos y sobre todo el final, que nos
recuerda que al final nosotros no nos conocemos. Y si eso no
sucedía en mi casa, yo no iba a conocer que estoy equivocado
en dónde buscar el descanso. Y empezar a conocer a Cristo
de otras maneras. Y ser llevado a la confesión
de pecado, arrepentimiento, venir en arrepentimiento y fe, y crecer
a la imagen del Señor Jesucristo. Porque puede que, en lugar de
eso, yo vaya firmando mi corazón y pensar, bueno, cuán buen marido
que yo soy. No importa que que no amé a mi
esposa, puedo seguir afirmando una mentira. Pero Dios, clamar
al Señor uno, tener la convicción, Él me conoce y yo no me conozco. En la medida que yo conozca a
Cristo es que yo voy a conocer quién soy. En la medida que conozca
a Cristo voy a conocer cuán pecador soy y cuán necesitado de su gracia.
En la medida que conozca a Cristo voy a mirar que el primer pecador
de mi casa no es mi esposa. el primer pecador de mi casa
soy yo, que yo no soy mejor que mi esposa, que somos co-pecadores
necesitados de la misma gracia. Y el poder tener esa actitud
humilde, el salmista empieza con la convicción de que Dios
le conoce y al final él termina en un ruego ante esa convicción,
dado que tú me conoces y yo no me conozco, examíname, conoce
mi corazón, guíame. Y el otro pasaje es Jeremías
17, versículo nueve versículo nueve hasta el versículo perdón, desde el versículo 5 hasta el versículo 10 jeremías
17 5 al 10 y que nos confirma algo hermano si crees conocerte
estás equivocado Dios nos conoce, no nos conocemos y nuestra necesidad
es conocer a Dios y Dios usa los conflictos para que podamos
conocerle y al conocerle conocer nuestro corazón y qué bendición
si no hubiera conflictos pues nosotros viviríamos muy engañados
todas las cosas obran para nuestro bien ahora qué sucede cuando Recordando esas cosas, esas cosas
las voy a estar repitiendo y vamos a ir avanzando de a poco. ¿Pero
cómo es la manera en que nosotros enfrentamos o cómo generalmente
la gente enfrenta el conflicto? Y generalmente hay por lo menos
tres maneras de enfrentar conflictos. Una manera es fingir la paz,
otra manera es romper la paz y otra manera es hacer la paz. La manera bíblica es hacer la
paz. Podemos pensar en que los conflictos
son como, imagínese, una loma. Ahorita vamos a darles en un
ratito más algo que ilustre lo que les estoy diciendo. Imagínese
una loma de la iglesia de San Juan de Imagínese cuán riesgoso es pararse
ahí. Y si usted se para en la parte
más elevada, probablemente si no se mueve, pues usted va a
sentirse bastante seguro. Pero si usted se empieza a mover
hacia alguno de los extremos, puede que usted empiece a deslizarse
cada vez con más velocidad hacia los extremos. Y vamos a tratar
de pensar las maneras de resolver el conflicto como maneras ver las maneras comunes y cuál
es la manera que Dios manda a su pueblo y le voy a pedir al hermano José
Luis que les reparta unas hojitas donde me van a entender mejor
lo que estoy intentando explicar mientras el reparte quisiera
decirles algo cuando pensamos en conflictos en la escritura
hay varios conflictos Desde los que ya mencioné, hasta alguna
vez el apóstol Pablo enfrentó alguna situación de conflicto
con el apóstol Pedro. en otra ocasión eso ocasionó
que ellos se separaran viaje misionero porque pablo no quiso
llevar otra vez a marco y porque él había desertado de un viaje
misionero y hubo una cierta pues desaveniencia y se separaron
de bernabé y no obstante el poder mirar no necesariamente los conflictos
son malos Recuerde, toda obra para bien de los que aman a Dios,
no necesariamente los conflictos son malos, porque nosotros muchas
veces tenemos no sé por qué razón arraigada la idea de que los
conflictos necesariamente son malos. La idea del... creo que queda
más claro lo que intentaba decirle con palabras. Imagínese eso cubierto
de hielo y usted parado en el punto más alto. Y por un extremo
encontramos las respuestas de escape. Muchas veces y lo más
común es intentar escapar del conflicto. No sé, no sé usted,
pero yo me identifico por ese lado. Tender a escapar del conflicto. Creo que muchas cosas dependen
del tipo de nuestra personalidad, pero algunos tendemos a escapar
del conflicto y otros tendemos a ejercer control, a tomar, como
dice la gente, el toro por los cuernos y a resolver el conflicto
de una buena vez. Y quisiera que empezáramos a analizar
y ver algunos pasajes en cuanto al número uno, que es el extremo
izquierdo. Algo que vamos a encontrar es
que en las respuestas de escape, lo que más está controlando el
corazón de la persona es un interés en prevenir el conflicto en lugar
de resolverlo. El mayor interés está en prevenir
el conflicto en lugar de resolverlo. No obstante, recuerde que conflictos
están a la orden del día. Entonces, no es muy productivo
siempre intentar prevenir el conflicto, porque para empezar,
los conflictos no dependen sólo de una persona. Usted puede controlar
lo que está en usted, pero usted no puede controlar lo exterior.
Ahora, Esta actitud es una actitud común dentro de la gente en muchas
iglesias y es porque muchos cristianos creen que todo conflicto es malo
o peligroso. Muchas veces se cree que los
cristianos deben siempre estar de acuerdo o temiendo que el
conflicto inevitablemente dañará las relaciones. hermanos no tenemos
que estar de acuerdo en todas y cada una de las cosas hay cosas
que no son negociables y son aquellos que son principios de
la palabra de dios verdades que son absolutas pero después de
eso no tenemos por qué necesariamente venir todas las mujeres con una
medida del pelo o intentar decirle de qué largo se tiene que cortar
el pelo, como muchas veces se pretende. O dictar a las personas
y estar de acuerdo en cosas que son irrelevantes. Hay cosas que
no son negociables porque son verdades absolutas. Pero en aquellas
cosas que no son verdades absolutas, los creyentes no necesariamente
tenemos que estar de acuerdo en todo. Y eso no significa que
no podamos tener comunión en cosas secundarias. Y no tenemos
por qué buscar estar de acuerdo en absolutamente todo. De hecho,
una verdad importante es, hermanos, Dios nos ha hecho con diferencias.
Dios ha hecho que no a todos nosotros nos guste necesariamente
el verde. Si no, vendríamos todos los domingos
y pensarían todos que tenemos uniforme porque vendríamos todos
de verde. Pero no hay nada de malo en que
un hermano prefiera el color verde y otro prefiera el color
azul. Esas cosas no... en la diversidad se refleja mucho
mejor la gloria de Dios. Y ahora los conflictos no necesariamente
tienen que dañar las relaciones. Es interesante que estábamos
hablando del apóstol Pablo y el apóstol Pedro. Incluso el apóstol
Pablo dice que tuvo que encararlo duramente. Sin embargo, cuando
el apóstol Pedro escribe, no escribe acerca del apóstol Pablo
y no escribe como alguien resentido. escribe viéndolo como un hermano
e incluso con cierta expresión de admiración hacia lo que Dios
había enseñado a Pablo y que él había escrito en sus cartas
que él dice en las cuales hay algunas cosas difíciles de explicar
y hubo un conflicto el conflicto se resolvió como Dios enseña
a sus hijos que se resuelve un conflicto y después uno puede
mirarlos reflejados en sus escritos como personas que guardaban una
buena relación, que honraba al Señor. Entonces, el conflicto
no necesariamente es algo malo y algo que tiene que dañar nuestras
relaciones. Ahora, ¿qué es lo que se suele
hacer en estos casos? Lo que se suele hacer es, algunas
veces se suele, lo que está ahí en su dibujito, que es negar
el conflicto. Negar el conflicto pues es hacer como que no existe.
Y eso es algo, yo creo, que es bastante común en nuestra sociedad. Hay gente que vive mostrando
al exterior que todo está bien, que todo está en paz. Sin embargo,
es muy difícil. Alguien dijo que es imposible
tapar el sol con un dedo. y de pronto pareciera que toda
la familia se esfuerza en salir y dar la mejor sonrisa. Y hermano,
eso está bien para aquellos que están sin Cristo, pero aquellos
que Dios nos ha reconciliado con Él, tenemos el Evangelio,
que nos puede llevar a ser constructores de una paz verdadera y no de
una paz aparente, de una paz fingida. Y es interesante que
de pronto pues no hace falta hacer mucho para que salgan las
hostilidades. De pronto se sonríe y todo, pero
a la primera hay un ataque verbal o hay algo que refleja que en
realidad las cosas no están bien, que la paz que se está mostrando
es algo fingido. Y primero de Samuel 1.22.25 nos
muestra una situación de una, justamente de una familia. es dos veintidós al veinticinco dice pero él era muy viejo y
oía de todo lo que sus hijos hacían con todo israel y cómo
dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de
reunión y él les dijo ¿Por qué hacéis cosa semejante? Porque
yo oigo de todo este pueblo y vuestros malos procederes, no hijos míos,
porque no es buena fama lo que yo oigo, pues hacéis pecar al
pueblo de Jehová. Si pecare el hombre contra el
hombre, los jueces le juzgarán, mas si alguno pecare contra Jehová,
¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de
su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir. Y aquí se presenta una situación
de conflicto, donde si usted mira el lenguaje con que Elí
habla a sus hijos, y por supuesto que no podemos hacer a nuestros
hijos obedecer, podemos aconsejarles, podemos llamar su atención, es
muy probable que Elí fue demasiado suave en la manera de confrontar
a sus hijos y se pasó por alto a hacer lo que había que hacer,
aunque sabemos que todo está en el control de Dios. Sin embargo,
las consecuencias fueron terribles. Hubo una negación del conflicto,
no ver el conflicto como lo que era y enfrentarlo de una manera
piadosa. Y por supuesto, la manera piadosa
no es simple y sencillamente que esperamos que el padre fuera
precisamente más duro con sus hijos. estaba recordando es que
normalmente nosotros solemos ver mal el mal en otras personas
y solemos no verlo muy mal en nosotros y mucho de eso que a
veces pensamos que es piadoso algunas personas incluso se sienten
y justifican porque se sienten como profetas del antiguo testamento
trayendo juicio y cuando pensamos por ejemplo en
el caso quisiera que lo pensamos mucho en el ambiente familiar
porque pues al final es es el ambiente familiar donde más tiempo
nosotros estamos es interesante que yo les he dicho es fácil
es fácil ser cristiano en los 45 minutos o una hora que dura
el culto aquí todos ponemos nuestra mejor cara y nos sonreímos pero
la vida cristiana es toda la vida. Es la vida en la casa,
es cuando aplica tanto si cantas, si lees, hazlo para la gloria
de Dios, pero si comes o bebes o lavas los trastes o educas
a tus hijos, hazlo todo para la gloria de Dios. Y cuando pensamos
en el contexto familiar es interesante que los padres solemos ver muy
rápido y muy bien lo que nuestros hijos hacen mal. Y muchas veces
nosotros nos acercamos y nos acercamos muchas veces casi emitiendo
juicio y hay poca misericordia. Y eso es porque pasamos por alto
algo que hay que recordar. No es que esperemos que Elí hubiera
sido mucho más severo con sus hijos, pero una de las cosas
importantes que recordar es recordar las palabras del Señor Jesús
que dice, saca primero la viga de tu ojo para que ayudes a tu
prójimo a sacar la paja de su ojo. Yo agradezco a Dios porque me
hizo y me sigue haciendo aprender que tengo un corazón que es engañoso
y perverso. Me sigue haciendo escuchar su
voz que dice que yo soy ciego a mi propia ceguera. Me sigue
haciendo escuchar su voz que dice que yo tengo una viga en
mi ojo y mi prójimo tiene una paja. Porque normalmente mi carne
me indica que el que trae la viga es el prójimo y el que trae
la paja soy yo. Recuerdo alguna vez ver a mi
hijo hacer algo que no estaba bien hecho. Y yo recuerdo que
sentía algo muy caliente adentro y doy gracias a Dios porque me
detuvo en ese momento. Porque Dios me hizo recordar
en ese momento que eso que yo estaba viendo y lo estaba viendo
muy malo, lo había visto otras veces y no lo había visto tan
malo como ahora lo estaba viendo. Y gracias a Dios que me hizo
recordar que a donde yo lo había visto fue el mismo lugar donde
mi hijo lo había visto y fue que yo había hecho varias veces
exactamente eso pero nunca lo había visto tan malo como ahora
que era mi hijo que lo estaba haciendo y no me acerqué probablemente
si Dios no me hacía recordar eso yo iba a sacar todo eso caliente
que sentía con rudeza pero Dios me hizo acercarme a mi hijo y
abrazarlo y decirle hijo quiero pedirte perdón porque tú acabas
de hacer algo que está mal, no es correcto, pero quiero pedirte
perdón porque tú lo has visto en mí muchas veces. Yo he sido
ejemplo de esto varias veces y quiero que me perdones y que
pidamos perdón a Dios porque el hecho de que lo hayas visto
en mí no quiere decir que está menos mal, es muy malo porque
ofende a Dios y necesitamos del perdón de Dios.
y probablemente cosas de ese tipo fueron lo que privó, o sea,
el hecho de que yo diga que el lenguaje es suave, no es el hecho
de que esperemos precisamente a él gritando a su hijo y tratando
de obligarlo a obedecer a Dios o de imponerse con palabras,
sino quizá es débil el hecho de que un lenguaje sea fuerte,
no lo es por el tono del lenguaje o por la rudeza del lenguaje,
Un lenguaje es fuerte cuando procede de la verdad de Dios.
Cuando Dios demuestra cuán pecador eres. Cuando Dios, por su Espíritu,
te ayuda a sacar la viga de tu ojo, para que ayudes a tu prójimo
a sacar la paja de su ojo. ¿Por qué yo sentí caliente? Porque
yo estaba viendo la viga en el ojo de mi hijo. pero Dios me
hizo ver que la viga estaba en el mío y que en su ojo de él
había una paja. Y si hubiera intentado acercarme
sin que Dios hubiera obrado misericordiosamente eso, pues lo que iba a hacer
antes de lograr ayudar a mi hijo, lo iba a golpear con la viga
que traía en el ojo. ¿Y cuántas veces nos pasamos
la vida tratando de sacar la pajita, pero golpeamos porque
traemos una viga en el ojo? Y, hermanos, que Dios nos ayude
a mirar nuestra participación en el conflicto y a no hacer
una negación, a no hacer una negación hablando con lenguajes
suaves. Algo que le da fuerza al lenguaje
es que el Evangelio obre primero en mí. Cuando el Evangelio obra
primero en mí, el lenguaje no va a ser a gritos, ni va a ser
un lenguaje que trae juicio, precisamente, o casi pidiendo
fuego del cielo. Pero es seguro que ahí hay poder
porque el Evangelio ha pasado primero a través de mí. Dios
ha hecho su efecto. ¿Por qué? ¿Por qué Dios me dio
la gracia de poder hablar así a mi hijo? Porque no necesito
presentarme mejor de lo que soy delante de mi hijo. Porque yo
soy un pecador. Y porque la justicia que necesito
no es la que yo pueda pretender, sino es la justicia del Señor
Jesucristo. Es por el evangelio que me recuerda que yo soy el
primero de los pecadores. Si no es por el evangelio, yo
me presento de otra manera. Me presento como un fariseo. como alguien que casi está diciendo
yo soy aquí el mejor, yo no soy como este niño que mira cómo
está tratando a su vecino. carecemos entonces de poder abordar
el asunto y vamos negando o nos hacemos indiferentes o decimos
cosas como ante cosas graves cosas demasiado pues hijito pues
no está bien lo que haces y seguro que los hijitos de él y sabían
que no estaba bien lo que hacían normalmente uno sabe cuando está
haciendo algo que no está bien muchas veces no hace demasiada
falta que nos digan lo que no está bien lo que es necesario
mostrar es lo que puede hacer una transformación, y lo que
puede hacer una transformación es justamente el Evangelio. Ahora, otro pasaje es primero de Samuel
19, 9 al 10, No vamos a leer, bueno, son poquitos
versículos, pero dice, y el espíritu malo de parte
de Jehová vino sobre Saúl, y estando sentado en su casa tenía una
lanza a mano, mientras David estaba tocando, y Saúl procuró
enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó
de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared, y David
huyó y escapó aquella noche. algunas veces la otra respuesta
de escape es la huida, algunas veces es legítimo huir, en este
caso de David era algo legítimo no estaba todo en control suyo
y no siempre en un conflicto va a estar todo en su control.
Algunas veces es una respuesta adecuada ante casos extremos.
Este era un caso extremo y lo más sabio pues era precisamente
huir. Si nosotros recordamos todo el
contexto de la vida de David, vamos a encontrar que pues es
Dios que guiaba a este hombre y que fue lo más adecuado. Sabemos
que pues al final él esperó los tiempos de Dios para que Dios
le diera lo que Dios tenía para él. Algunas veces él tuvo a Saúl
en su mano y había gente que le echaba porras para que terminara
con el conflicto. Sin embargo, David tenía una
convicción de que lo que Dios le había prometido, Dios se lo
iba a dar y él no tenía que arrebatar. Él pudo, después de esos ataques,
él tuvo que estar huyendo, huyendo, y en varias veces de esa huida,
él se encontró a Saúl en ocasiones en que él pudo haber terminado
con su vida. Sin embargo, él tenía convicción en el Señor. Por la obra del Señor, por la
obra de la gracia de Dios, él era un hacedor de la paz. Y él
no, pues él no actuó contra contra Saúl. Hay algunas otras. Génesis 16, versículos 6 al 8. Dice, y respondió Abraham a Sarai,
¡Eh, aquí tu sierva está en tu mano, haz con ella lo que bien
te parezca! Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia. Y
en este caso, pues, la huida no fue lo más adecuado, porque
dice el Señor, y halló el ángel de Jehová Y la halló el ángel
de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto
a la fuente que está en el camino de Shur. Y le dijo a Agara, sierva
de Sarai, ¿de dónde vienes tú y a dónde vas? Y ella respondió,
huyo de delante de Sarai, mi señora. Y le dijo el ángel de
Jehová, vuélvete a tu señora y ponte su misa bajo su mano. No siempre lo que hay que hacer
es precisamente huir del conflicto. En este caso, Dios envió a su
ángel y le hizo regresar porque no era lo más adecuado huir del
conflicto. Y primero de Samuel 31, 4. Bueno, aquí habla de Saúl, que era un hombre que estaba
viviendo en una situación constante y note que mucho del conflicto
viene justamente de... mucho del conflicto viene por
no estar en la relación más importante donde hay que estar en paz. Paz
con Dios. Y bueno, Saúl, después de venir
de conflicto en conflicto, y sus conflictos con Dios eran porque
él escuchaba la voz de Dios y siempre terminaba siendo él más sabio.
Dios le dijo en una ocasión que fuera a una batalla y que él
debía ejecutar animales y todo. Y él venía contento diciendo
que él había obedecido a Dios y en verdad él no había obedecido.
Y el profeta Samuel le pregunta qué es esos animales que están
haciendo ruido y él dijo bueno el pueblo los perdonó. nuestro y pariente de Adán, o
sea, no yo fui, o sea, fue el pueblo, el pueblo dijo y después
él fue arrastrando cosas y un asunto importante, por la gracia
de Dios hay un contraste Venía platicando con mi esposa y pensando
un poco en David, que era un hombre conforme al corazón de
Dios. Y no obstante, en sus momentos de descuido, él tuvo caídas muy
fuertes, pero Dios lo restauró, lo disciplinó
y lo restauró. Pero un asunto importante que
veníamos platicando con mi esposa es, ¿por qué David tenía un corazón
conforme al corazón de Dios? Es que a veces yo escucho cuando
se habla de eso y a veces se hace como poniendo el mérito
en David. Y en verdad él tenía un corazón
conforme al corazón de Dios porque Dios quiso hacer esa obra en
él. El mérito no es de David. Si
hay un mérito en David es cuando Dios muestra las cosas que él
hizo como hacemos nosotros. confiamos en nosotros cuando
buscamos gozo y no en Dios. Ese es David. Él no tuvo mérito
en que tuviera un corazón conforme al corazón de Dios. Esa es obra
del Evangelio. Y es la misma obra que dice,
de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Es
la misma obra que cuando dice, yo les voy a poner un corazón,
quitarle su corazón de piedra. Yo te voy a quitar tu corazón
engañoso y perverso y te voy a poner un corazón de carne.
Y yo voy a escribir mi ley en tu corazón. Esa es obra de la
gracia de Dios. Y vemos a Saúl de conflicto en
conflicto. Una de las cosas interesantes
que Dios muestra a David Y él aprende de que lo importante
para Dios es no lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo
que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón. Y
en contraste, Saúl siempre estuvo preocupado por lo que mira el
hombre. En una ocasión, Samuel le dijo
que no iba a ir con él y él le rogaba a Samuel que vaya con
él. para adorar a Dios. Y la cuestión importante no era
la adoración a Dios, sino qué van a decir si tú no vas conmigo. O sea, yo necesito que tú vayas
porque a mí me interesa mi reputación. Él estaba siempre preocupado
por lo que mira el hombre, pero qué contraste Dios confronta
a David. David mira que no hay nada oculto
delante de Dios. David escribe, guiado por el
Espíritu Santo, un salmo donde dice, tú me has examinado y conocido. Tú conoces desde lejos mis pensamientos. Tú conoces mi andar y mi reposo.
Tú conoces las palabras que yo voy a decir. Y él estaba maravillado. Dice, tal conocimiento es demasiado
maravilloso para mí. Alto es, no lo puedo comprender.
Hermanos, es el evangelio que hizo la diferencia. Solo se puede
conocer a Dios en Cristo Jesús. Saúl tuvo quizás cierta parte
de formación parecida a la de David. Él estuvo expuesto también
a la ley. Sin embargo, lo que hizo la diferencia
es la obra de Dios en su vida. Evidentemente, hay una obra de
Dios en la vida de David. Dios le dio el don de la fe para
creer. Y él creía en el Mesías que había
de venir. Él conoció a Dios. Él estaba
impresionado de quién era Dios. Saúl vivió todo el tiempo impresionado
con el hombre, y para él era importante cómo lo evaluaba el
hombre, y era importante la opinión y la mirada externa. Pero David,
en el Salmo 139, cuando termina diciéndole, examíname y conoce
mi corazón, muestra que él entendía que la mirada más importante
es la mirada del Señor. Y al final de sus días, Saúl
termina en la extrema huida de un conflicto, el suicidio. Es
el pasaje que les dije en 1 Samuel 31 4. Y hermanos, es necesario
que como padres Dios nos haga sabios en cómo mirar el conflicto
como algo que ayuda para nuestro bien, como algo que revela nuestro
corazón, que nos muestra nuestra necesidad del evangelio para
poder enseñar lo más que podamos a una juventud que cada vez está
optando por el suicidio. se habla mucho de pandemias que
no han sido pandemias, y se habla muy poco de pandemias reales.
Hoy hay una pandemia de suicidios en diferentes países. ¿Y por
qué? Porque nuestros jóvenes no están
aprendiendo el evangelio, primeramente. No están siendo muchas veces
expuestos necesariamente al evangelio. Y hermanos, recordarles a los
que somos padres, somos pastores de nuestra casa. Y tenemos la
responsabilidad, tenemos ministerio en nuestra casa. Y el ministerio
de poder estar exponiendo a nuestros hijos al evangelio, pero primeramente
exponiéndonos nosotros al evangelio. Somos nosotros que tenemos que
escuchar cada vez el evangelio. hermano si dejamos de escuchar
el evangelio si dejamos de predicarnos el evangelio vamos a dejar de
creer que todo obra para nuestro bien si dejamos de predicarnos
el evangelio vamos a venir a presentarnos delante de nuestros hijos como
con una falsa santidad y hermanos algunas debilidades de los padres
a los padres nos da amnesia sobre todo cuando tenemos hijos adolescentes
solemos olvidar las cosas malas que hicimos solemos olvidar los
desobedientes mentirosos y todo que éramos y solemos sólo recordar
cuán buenos estudiantes cuán hijos bien portados que éramos
y hermano eso eso es porque olvidamos el evangelio el evangelio nos
confronta nuestra realidad el evangelio te hace esas cosas
hermano son intentos de adán y eva de taparse con hojas de
higuera pero el evangelio nos hace recordar las hojas de higuera
no sirven. Hay una hay una justicia verdadera
y es la del Señor Jesucristo y es vestirnos del Señor Jesucristo
y sólo es por el evangelio que podemos transmitir a nuestros
hijos que hay una forma bíblica de hacer la paz y que para ello
se requiere primeramente en paz con Dios y la manera de estar
en paz con Dios es justificados pues por la fe tenemos paz para
con Dios. Hermano, no sé si logra captar la necesidad de que el
evangelio sea central en nuestra vida. El evangelio no es simplemente
para que usted pueda ir al cielo, como muchas personas pretenden.
El evangelio es, necesitamos cada día para crecer en la gracia.
El evangelio necesitamos cada día para poder ser padres. El
evangelio necesitamos cada día para poder ser esposos. El evangelio
es nuestra necesidad constante. Si nosotros perdemos el evangelio,
Vamos a olvidar que nosotros traemos una viga en el ojo. Y
vamos a vivir pensando que la viga está en el ojo de los otros.
Y vamos a pasarnos constantemente golpeándoles mientras tratamos
de sacar una paja que está en su ojo. Y eso no abona nada para
hacer la paz. Eso no exalta a Cristo. Cuando yo estoy más preocupado
de mi reputación, cuando pienso que la vida se trata de mí, lo
que voy a hacer es agrandar los conflictos. Hermano, el Evangelio
es necesario. Recordar, Cristo vino a salvar
pecadores. Yo soy el primer pecador, dice
Pablo. Palabra fiel es esta y digna
de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo a
salvar a pecadores de los cuales mis hijos no son los primeros.
mi esposa no es la primera, los hermanos de la iglesia no son
los primeros, yo soy el primero. Vamos a orar y vamos

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Joshua

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