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JC

Solo Jesus

Romans 3:25-26
Joel Coyoc June, 19 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 19 2022
Estudios en Romanos

El sermón titulado "Solo Jesús" predicado por Joel Coyoc se centra en la doctrina de la justificación por la fe en Jesucristo, basándose en Romanos 3:25-26. Coyoc argumenta que la humanidad está bajo pecado y sin esperanza de salvación a través de las obras de la ley; solo la fe en Cristo puede llevar a la justificación. A través de la obra expiatoria de Jesús, Dios manifiesta su justicia, ya que Él es el único capaz de satisfacer las demandas de la justicia divina. Las referencias a las Escrituras enfatizan que todos han pecado y que es solo por la gracia a través de la fe en Jesús que se puede obtener salvación, lo cual tiene profundas implicaciones prácticas y doctrinales sobre la suficiencia de Cristo como mediador y el papel de la fe en la vida del creyente.

Key Quotes

“Solo Jesús fue puesto por Dios como el sacrificio suficiente para expiación.”

“La única manera de ser declarado justo por el justo es confiando en Su sangre.”

“No podemos hallar salvación fuera del Señor Jesucristo.”

“Dios es quien proveyó lo que es propicio, Dios es quien proveyó a Cristo.”

Sermon Transcript

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epístola del apóstol Pablo a
los romanos en su capítulo tres dice la palabra de Dios qué ventaja
tiene pues el judío o de qué aprovecha la circuncisión Mucho,
en todas maneras, primero ciertamente que les ha sido confiada la palabra
de Dios. pues que, si alguno de ellos
ha sido incrédulo, su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad
de Dios? De ninguna manera. Antes bien, sea Dios veraz y
todo hombre mentiroso, como está escrito, para que seas justificado
en tus palabras, y venzas cuando fueres juzgado. Y si nuestra
injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será
injusto Dios que da castigo? Hablo como hombre. De ninguna
manera. De otro modo, ¿cómo juzgaría
Dios al mundo? Pero si por mi mentira la verdad
de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como
pecador? ¿Y por qué no decir, como se
nos calumnia y como algunos, cuya condenación es justa, afirman
que nosotros decimos, hagamos males para que vengan bienes?
¿Qué pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos?
En ninguna manera, pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles
que todos están bajo pecado. Como está escrito, no hay justo
ni a un uno, no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos
desviaron, a unas se hicieron inútiles. No hay quien haga lo
bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta,
con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo
de sus labios. Su boca está llena de maldición
y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar
sangre. quebranto y desventura hay en
sus caminos, y no conocieron camino de paz. No hay temor de
Dios delante de sus ojos. Pero sabemos que todo lo que
la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda
boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios.
Ya que por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado
delante de él, porque por medio de la ley es el conocimiento
del pecado. Pero ahora, aparte de la ley,
se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley
y por los profetas. La justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en Él, porque
no hay diferencia, por cuanto todos pecaron y están destituidos
de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por
su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. a quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en su sangre para manifestar su justicia a
causa de haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados,
con la mira de manifestar en este tiempo su justicia a fin
de que él sea el justo y el que justifica al que es de la fe
de Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia?
Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las
obras? No, sino por la ley de la fe.
Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe, sin las
obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios de los
judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente también
de los gentiles, porque Dios es uno y él justificará por la
fe a los de la circuncisión y por medio de la fe a los de la incircuncisión. Luego, por la fe invalidamos
la ley en ninguna manera, sino que confirmamos la ley. Vamos a a meditar los versículos
veinticinco y veintiséis que dice a quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en su sangre para manifestar su justicia a
causa de haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados,
con la mira de manifestar en este tiempo su justicia a fin
de que él sea el justo y el que justifica al que es de la fe
de Jesús. Como hemos estado mirando, tanto
en capítulo 1 como en capítulo 2, después del apóstol Pablo
hablar acerca del evangelio que es poder de Dios para salvación
a todo aquel que cree, después de mencionar que la justicia
de Dios es por fe y para fe, el apóstol Pablo empieza a presentar
cuál es el real problema del hombre. y va a concluir en mostrar
que todos los hombres son iguales delante de Dios todos los hombres
son iguales y recién en el versículo en el versículo 22 termina con
la frase porque no hay diferencia y sigue haciendo énfasis en el
hecho de que todos los hombres son iguales y nuestro tema esta
tarde es sólo sólo Jesús Y es que toda la raza humana es igual
delante de Dios y sólo Jesús es distinto. Sólo Jesús es el
único que es distinto y que es la simiente de la mujer que fue
concebido bajo la ley, que cumplió la ley, pero que fue tentado
en todos según nuestra semejanza. Pero sólo Jesús es sin pecado. El versículo veinticinco empieza
con la frase a quien Dios puso como propiciación por medio de
la fe en su sangre. Cuando pensamos en la expresión
sólo Jesús, esta es una expresión que algunas personas dicen que
fue algo, según muchos, reciente de personas que estaban no contentas
con la iglesia que estaba establecida. Aquella iglesia que estaba establecida,
que en verdad lo que le sucedió fue que se deslizó y se alejó
del evangelio verdadero. Pero esa no fue una idea novedosa
de ellos. Esa fue una idea que siempre
estuvo presente, aun en los tiempos más oscuros, Dios ha tenido su
pueblo. Y uno puede ir mirando a través de la historia, y aún
en los tiempos más oscuros había personas que fueron salvas sólo
por Jesús, y sostuvieron un Evangelio donde la salvación es sólo por
el Señor Jesucristo, sin nadie más que sea corredentor o que
sea mediador, porque es la verdad bíblica que sólo, sólo en Jesús,
Podemos recordar muchos otros lugares. Aquí, si bien el apóstol
Pablo no expresa en sí solo en Jesús, pero es claro que hay
cosas que sólo se pueden dar por el Señor Jesucristo. Sin
embargo, es el tema de toda la Escritura cuando nos recuerda,
yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al
Padre si no es por mí. cuando la Escritura nos recuerde
y nos dice que hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios
y los hombres, y ese es Jesucristo. Y no hay salvación fuera del
Señor Jesucristo. Ha habido a lo largo de la historia
personas que han intentado pensar que en otro lugar puede haber
salvación o en alguna otra persona. Hay quienes se han atrevido a
decir que fuera de su iglesia no hay salvación, pero la verdad
es que La verdad bíblica, la verdad de Dios es que fuera de
Jesús es donde no hay salvación. Usted puede estar fuera de determinada
iglesia. Y eso no es tan grave. Lo grave
es estar fuera de Jesús, porque sólo, sólo Jesús. Y dice aquí,
cuando empieza el versículo, a quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en su sangre. A quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en su sangre. y solo Jesús fue puesto como
sacrificio de expiación o como como dice en nuestra traducción
como propiciación solo Jesús fue puesto por Dios el Padre
como el sacrificio suficiente para expiación hay algo que la
gente toda sabe con claridad y es que si pensamos en diferentes
personas de diferentes tiempos y de diferentes lugares Bueno, los que saben algo de
historia de Yucatán saben que hay un cenote que es famoso en
Yucatán y se le conoce como el cenote sagrado y cada cierto
tiempo, por ejemplo, los mayas sacrificaban doncellas y las
echaban allá ataviadas con sus mejores galas, con joyas, las
lanzaban allá y allá lo que ellos tenían claro y es que Estaban
buscando aplacar la ira. Tristemente, el hombre, aunque
reconoce que hay un Dios airado, el hombre ha cambiado la gloria
de Dios por la gloria de las cosas creadas. Los mayas tenían
el Dios de la lluvia y una cantidad de dioses que no son Dios e intentaban
aplacar su ira. pudiéramos pensar en diferentes
culturas y siempre están conscientes de que hay un Dios airado, y
tristemente ese Dios airado es verdad, el Dios verdadero está
airado todos los días contra los que hacen iniquidad, y eso
es cierto, y el esfuerzo de las religiones es el intento del
hombre de buscar una manera de aplacar esa ira, sea que sea
adoración en cualquier lugar del mundo, es el esfuerzo del
hombre por aplacar la ira de Dios, por buscar el favor de
Dios, pero sólo en Jesús, sólo en Jesús se puede hallar propiciación,
sólo Jesús es la expiación por el pecado. Es interesante que mucha sangre corrió en el Antiguo
Testamento y toda esa sangre no quitó ni un solo pecado. porque
sólo en Jesús hay propiciación por el pecado. Cuando pensamos
en la propiciación, hay una figura que menciona el Antiguo Testamento
acerca de un macho cabrío que era llevado
y la persona ponía sus manos sobre la frente del animal y
ese animal, bueno, se hacía confesión de pecados y después se soltaba
para que se fuera al desierto. Y eso era una figura o una sombra
de cómo el Señor Jesucristo fuera de la ciudad llevó los pecados
de su pueblo. pues pensar en mandar un animal
al desierto pues es evidente que es una figura de un sufrimiento
tremendo. Un desierto es un lugar terrible
pues no sólo para los seres humanos, aún para los animales que no
son de ese medio ambiente y evidentemente ese animal iba pues para morir
y simbólicamente representaba el hecho de que llevaba los pecados
fuera del campamento. Y el otro es la tapa del arca
del pacto se llamaba el propiciatorio y en ese lugar se vertía sangre
y esa sangre era una representación en ese lugar se manifestaba es
una figura del trono de dios y dios manifestaba su gloria
y antes de entrar el sumo sacerdote tenía que hacer expiación por
su pecado y por los pecados del pueblo En verdad que Dios es un Dios
santo, santo, santo. Si usted recuerda, la Biblia
describe que a ese lugar entraba solamente el sumo sacerdote una
vez al año. Y el sumo sacerdote llevaba unas
campanitas que mientras él estaba ministrando, pues, si él se movía
eso sonaba. Y si dejaban de sonar las campanitas
significaba que, pues, él había hecho algo. no conforme a lo
que Dios les había dicho y él era fulminado y no se podía entrar
a sacarlo, él tenía una cuerda con que se le jalaba para sacarle
de allí, pero allí se vertía en esa tapa del arca del pacto
que representaba la presencia de Dios sangre que en un sentido
cubría la culpa o mostraba una representación de la manera en
que Dios iba a aceptar expiación o Dios iba a proveer, a aceptar
y a proveer, porque Dios es quien proveyó la expiación, Dios es
quien proveyó lo que es propicio, Dios es quien proveyó lo que
es adecuado para cubrir el pecado del hombre, y ese que Dios proveyó
es Cristo, dice la Biblia, a quien Dios puso, Dios puso al Señor
Jesucristo, Dios desde la eternidad concibió el plan de la redención,
No es algo que tenemos que recordar. Hermanos, el plan de Dios es
un plan perfecto. Dios no es como nosotros, que
nosotros hacemos plan A, algunas veces B y algunas veces C. Y
algunas veces se nos arruina el A, el B y el C. Y si tenemos
D, a veces se arruina hasta el D. Pero Dios no tiene plan A,
B y C. Dios tiene un plan y ese plan
perfecto lo va a llevar a cabo y nadie lo va a estrobar. No
es que el hombre de pronto pecó y Dios empezó a pensar qué iba
a hacer y se le ocurrió poner a Cristo como propiciación. La
Biblia declara y dice que Él fue destinado desde antes de
la fundación del mundo. Dios concibió ese plan a través
del cual, en su sabiduría infinita, Él podía dar solución al problema
más grande de la Escritura, de cómo un Dios santo y justo puede
perdonar pecadores culpables como nosotros. Y por eso Dios
puso sólo a Jesús como propiciación. Y sólo Jesús podía hacerlo. Imagínate,
todas las buenas obras de todos los mejores hombres no pueden
quitar un pecado. Porque el pecado, y algo que
necesitamos que Dios nos ayude a comprender, es la gravedad
del pecado. Nosotros tendemos a veces a pensar
en la gravedad del pecado, en el daño que hace al prójimo.
Y el daño del pecado no está precisamente en el daño que hace
al prójimo. Y a veces pensamos que si nos hace daño al prójimo,
pues no lo solemos mirar como muy como pecado. Pero el pecado
es una afrenta a un Dios que es infinito. Y eso es lo que
hace grave el pecado. Algunas veces les he dicho que
la ofensa, la gravedad de la ofensa, pues está en función
de a quién se ofende. O sea, no es lo mismo ir y tirar
huevos podridos en la casa del presidente municipal. Eso está
mal y sería un escándalo. pero no es el mismo nivel de
escándalo si en lugar de hacerlo en la casa del presidente municipal
usted va y lo hace en la casa del gobernador ya el escándalo
es un poco más más grande pero si usted va y lo hace en la casa
del presidente de la república pues va a ser un escándalo mayor
y todo va en función de a quién es a quien se hace la ofensa
ahora cuando nosotros pecamos El pecado es no contra el gobernador
ni contra el presidente, ni siquiera contra el presidente del país
más poderoso del mundo, sino es contra el Señor de la gloria.
Es una afrenta al Rey de reyes y Señor de señores. Y el pecado
es simplemente cuando buscamos lo que sólo Dios puede proveer,
cuando nosotros necesitamos refugio. Las personas más valientes de
esta tierra han temido. David fue un rey que tuvo momentos
de temor y él escribió en el día que temo yo en ti confío
pero cuando nosotros confiamos en algo más que en Dios eso es
una grave ofensa porque él es el único que es digno de confianza
y nosotros pues le hacemos mentiroso y empezamos a buscar otro lugar
en quien confiar otro lugar en que refugiarnos y él es el refugio
él es la roca Y el pecado es grave porque es contra el Señor
de la gloria. Y solamente Jesús podía ser la
propiciación porque solamente Él puede satisfacer siendo Dios
puede satisfacer a Dios. Dios solamente puede hallar satisfacción
como él mismo dice este es mi hijo amado en quien tengo complacencia
Dios solamente puede estar admirado de Dios mismo sólo la justicia
perfecta de Dios puede satisfacer a Dios mismo y sólo en Jesús
hay propiciación sólo Jesús es la cubierta adecuada para nuestro
pecado sólo la sangre de Jesús dice mediante la fe en su sangre
sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecado pero no
el derramamiento de la sangre de los animalitos que fueron
sacrificados esos eran solamente figuras y la gente que iba y
iba confiando en la sangre del animal pues sencillamente cumplió
un ritual es como aquellos que van y piensan que van a ser limpios
de su pecado porque se bauticen no vamos al bautismo confiando
en el agua del bautismo sino en la sangre del señor jesucristo
Y aquellos que por la gracia de Dios, Él les dio fe para creer
en lo que esos animales anticipaban, en aquellas sombras, ellos alcanzaron
efectivamente ser cubiertos sus pecados. Su pecado fue expiado
por la sangre del Señor Jesucristo. El pecado es infinito y sólo
un sacrificio de valor infinito podía satisfacer la justicia
podía aplacar la ira de Dios. Y es sólo por medio de la fe
en su sangre, es por medio de la fe en su sangre, por medio
de la fe en la obra perfecta que es la que puede dar satisfacción
a la justicia de Dios. La Escritura nos recuerda constantemente
en cuestión de la sangre del Señor Jesucristo y el valor de
la sangre del Señor Jesucristo. La Escritura nos recuerda y dice,
sabiendo que fuimos rescatados de nuestra vana manera de vivir,
la cual recibimos de nuestros padres, no con cosas corruptibles
como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo. Y es su sangre, dice la Biblia,
la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. Y
es confianza en su sangre, confiar plenamente en su sacrificio.
Eso es lo que hace que la ira de Dios
sea aplacada de nuestros pecados. Recuerde que el Señor nos ama
a pesar de lo que somos. la única persona a la cual Dios
ama tal y como es, es al Señor Jesucristo. Y es en el Señor
Jesucristo, en su obra, que somos llamados a confiar. El apóstol
está haciendo énfasis en todo este párrafo desde el versículo
veintidós, dice, la justicia de Dios por medio de la fe en
Jesucristo. Y después nos vuelve a repetir, dice, a quien Dios
puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, por medio
de la fe en su sangre. y es sólo en Jesús que Dios manifiesta, dice, para
manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto en su
paciencia los pecados pasados. Es sólo en Jesús que Dios manifiesta
su justicia. Es sólo en Jesús que Dios manifiesta
su justicia. Justicia es la conformidad perfecta
al carácter de Dios. es la conformidad perfecta al
carácter de Dios, es la conformidad perfecta a la voluntad de Dios,
y sólo Jesús, sólo Jesús es el único del cual la Escritura dice
que hizo siempre la voluntad del Padre. Él dijo varias veces,
he descendido del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad
del que me envió. Hacer la voluntad de Dios consistentemente,
eso es justicia. dice el Salmo 48, dice el hacer
tu voluntad Dios mío me ha agradado y tu ley está en medio de mi
corazón y el Señor Jesús le dice a sus discípulos cuando pues
le trajeron de comer y él pues estaba ocupado y ellos le insistían
que comiera y él dijo yo tengo otra comida y esa comida es hacer
la voluntad de su padre Y eso habla de algo de lo que dice
el Salmo 48, que era deleite. Alguien ha dicho que uno de los
deleites de la vida es comer, y yo creo que todos estamos de
acuerdo. Comer es algo deleitoso, y Dios ha sido bueno al hacernos
diferente a las vacas. Las vacas comen pasto, y más
pasto, y más pasto, pero nosotros comemos comida yucateca, comemos
comida de otros lugares, y yo creo que Dios en su bondad
nos ha hecho hallar deleite en la comida, y el Señor está diciendo
aquí que, pues, en verdad Él se deleitaba en hacer la voluntad
de Su Padre. Él vivió siempre en conformidad
con su padre. Él hizo justicia. Él siempre
mostró, habló verdad, aunque algunas veces la gente estaba
enojado por escuchar la verdad, pero él siempre habló verdad.
a unos que decían que eran hijos de Dios pues les dijo la verdad
y les dijo pues déjenme decirle que ustedes no son hijos de Dios
si ustedes fueran hijos de Dios ustedes entenderían mi lenguaje
si ustedes de veras fueran discípulos de Moisés pues ustedes no procurarían
matarme Y ustedes son de su padre, el diablo, y los deseos de su
padre quieren hacer. Y eso encendió a la gente. Pero él estaba haciendo lo que
es justo. Hablar siempre la verdad es justicia. Y ahí se estaba
manifestando la justicia de Dios. Y Dios es misericordioso. Y de pronto llegan unos hombres
que pensaban cumplir la ley. y traen a una mujer para apedrearla. Y el Señor, que es el único que
en verdad Él podía haber tirado la piedra, pero Él estaba manifestando
el carácter de Dios, estaba manifestando Su misericordia. Y Él no tiró
la piedra. ¿Por qué Él no tiró la piedra?
Porque Él vino a salvar a Su pueblo de sus pecados. Y esa
mujer había sido escogida en Cristo desde antes de la fundación
del mundo. ahí se mostró la justicia de
Dios, se mostró la justicia de Dios en que él siempre se conformó
al carácter de su padre, pero se mostró la justicia de Dios
en que él un día cargó los pecados de su pueblo, mis pecados, los
pecados de esa mujer, esa mujer no fue apedreada porque porque
Jesús fue hecho maldición por causa de ella, ahí se mostró
justicia en la cruz, ni un pecado puede quedar sin castigo así
nada más porque sí, y allí allí él cargó los pecados de su pueblo
allí el padre dio satisfacción a su ira habiendo vivido siempre
manifestando justicia muere como si hubiera sido injusto dice
la biblia el justo por los injustos y ahí se mostró justicia en esa
cruz allí en esa cruz se mostró que es justo que el pecador sea
agobiado por la justicia de Dios, por su ira. Los pecados fueron
castigados. El castigo de nuestra paz fue
sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados. Sólo en Jesús,
sólo en Jesús es que se pasaron por alto los pecados pasados,
dice, a fin, en su paciencia, dice, a fin, a causa de haber
pasado por alto en su paciencia los pecados pasados. Solo es por causa del Señor Jesucristo
que el Señor puede pasar por alto los pecados pasados. Y específicamente
aquí está haciendo una referencia a los pecados de los santos del
Antiguo Testamento. Sus pecados fueron pasados por
alto. Alguien, alguien dijo que era como que sus pecados eran
como que se estaba pasando una tarjeta de crédito y después
Jesús vino a pagar la cuenta. Ellos confiaron en la promesa
que Dios había hecho. Ellos confiaron en el anuncio
del Mesías Prometido, en el anuncio que se había hecho del Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo, y ellos dieron sus ofrendas
no confiando en que esas eran las ofrendas que los iban a salvar,
sino ellos veían hacia adelante, y lo sabemos por Simeón y por
Ana, que ellos esperaban, esperaban que se iba a cumplir todo aquello
a lo cual apuntaban aquellos animalitos que eran sacrificados
de una manera bastante continua, y fue por esa confianza, y es
sólo por el Señor Jesús que se pasan por alto los pecados pasados,
no es que el Señor simplemente hizo que no veía, es que en realidad
se cubrió la culpa, es que en verdad se hizo por ellos lo que
ellos no podían hacer, pecados pasados, Si nosotros nos podemos
mirar en el Antiguo Testamento, pues de pronto nos encontramos
al justo Noé, que fue justificado por creerle a Dios y que se dio
una borrachera. Y eso es un pecado pasado que
fue perdonado porque Cristo fue castigado por esa borrachera. Nosotros vemos a un hombre que
dice la Biblia fue hecho conforme al corazón de Dios y que de pronto
comete asesinato y adulterio. y su pecado es remitido. ¿Por
qué? Porque la sangre de Cristo cubrió la justa ira. No obstante,
Dios en su amor lo disciplinó y lo atrajo otra vez hacia sí,
pero lo que Dios hizo no era lo que David merecía, como a
nosotros tampoco nos ha hecho lo que merecíamos. En realidad,
lo que David merecía era la eternidad en el infierno, que es lo que
merece cada ser humano que ha nacido en esta tierra, porque
hemos nacido en pecado, hemos nacido con un corazón rebelde
hacia Dios, hemos nacido con un corazón incrédulo hacia Dios,
hemos nacido aborreciendo a Dios, y Él nos ha amado aunque éramos
enemigos, y lo ha hecho por causa de lo que el Señor Jesucristo
hizo. Es por esa causa que son pasados por alto los pecados
pasados. ¿No perder de vista y clamar
al Señor que nos haga mirar lo que Isaías y otras personas pudieron
experimentar? Cuando vieron la gloria de Dios,
uno de ellos, y siempre que ha sido así, la reacción ha sido
la misma. Isaías dijo, hay de mí que soy
muerto. ¿Y por qué? Porque ante la majestad
de Dios se puede ver el pecado, y que el Señor nos haga ver la
majestad de Dios en Cristo, la justicia de Dios en Cristo, y
poder clamar al Señor, Juan, en la isla de Patmos, cuando
vio a Cristo glorificado, dice, caí como muerto a sus pies. Y
esas figuras del evangelio del Señor Jesús diciendo, no temas.
Juan, no temas. O diciéndole a Isaías, no vas
a morir, has sido quitada tu culpa. ¿Y por qué? Porque Cristo
es la propiciación. Efectivamente, aunque quizá pudiéramos
decir que Isaías no tuvo algún pecado como el pecado de Noé,
o no tuvo uno como el de como el de David. No obstante, era
correcto el que él sintiera que debía ser muerto, porque el tamaño
del pecado no es lo que se ve externamente, sino es contra
quién pecamos. Y es adecuado que ante la santidad
de Dios, pues, miremos que lo que Dios debe hacer con nosotros
es descargar su ira. y poder, por la gracia de Dios,
escuchar, no temas, no temas, yo he pagado por tu pecado, sólo,
sólo en Jesús, sólo Jesús es el justo, no sólo, justo porque
Él es el justo, dice después, dice, con la mira de manifestar
en este tiempo su justicia a fin de que Él sea el justo. Y aquí
está hablando de Dios el Padre y de Dios el Hijo. Dios, el Padre,
es justo, su justicia tuvo satisfacción, pero Él es uno, Cristo es uno
con el Padre, y entonces es justo. Él es justo, Él es el justo,
Él es el justo de todas las figuras del Antiguo Testamento. Ese justo
del capítulo uno, del Salmo número uno, es el Señor Jesucristo.
Es el buen árbol que da su fruto en su tiempo. Y por su gracia,
aquellos que hemos sido salvados, aquellos que hemos sido cubiertos
con su sangre, pues somos declarados justos. Él es el justo y el que
justifica. No es por justicia propia. No
equivocarnos. Hay cosas, hermanos, que somos
llamados a hacer no para ser justos, sino porque Él nos ha
hecho justos. Si lees la Biblia todos los días,
eso es bueno, pero eso no te va a hacer justo. Lo que el Salmo
1 está diciendo no nos está animando a que hagamos la obra de leer
todos los días y meditar para tener la bienaventuranza y ser
justos. En verdad, ahí está hablando del justo, y el justo es el Señor
Jesucristo. Y nosotros leeremos y meditaremos
porque Él ya nos ha hecho justos, y porque hemos probado que Él
es bueno, y entonces queremos deleitarnos. Pero hermano, dado
que sólo Jesús es el justo, es peligroso de equivocarnos. La
única manera de ser declarado justo por el justo es confiando
en Su sangre, confiando en Su obra, confiando en que Él ha
cubierto, confiando en que sólo puedo ser visto agradable delante
de Dios cuando Él me ve en el Señor Jesucristo, y que Dios
obre nuestro corazón de tal forma que todo lo que hagamos lo hagamos
por lo que Él ya hizo, y nunca equivocarnos de hacer para alcanzar
lo que sólo Dios provee en Cristo. La hermana Lisa compartió el
otro día algo que me marcó mucho, y es cuando dice, a Abraham,
a Isaac, le dice, Dios se proveerá de cordero. Y es que no es simplemente
que les dio un carnero trabado, sino estaba hablando de él mismo,
porque dice Jesús, yo y el Padre, uno somos. Él mismo se iba a
proveer de cordero. Él mismo iba a satisfacer su
justicia. porque la demanda de justicia
es de una justicia perfecta y sólo Jesús sólo Jesús es el justo
y sólo Jesús que es justo declara justo es lo que dice con la mira
de manifestar en este tiempo su justicia a fin de que Él sea
el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús. Él justifica al que es de la
fe de Jesús en todos los tiempos, tanto antes de la cruz de Cristo,
antes del sacrificio de Cristo, como en este tiempo. Nunca ha
habido otra forma de salvación. La ley nunca fue nada para salvar
sino para mostrar nuestra incapacidad y para hacernos encerrarnos y
mostrarnos que no podemos y gritar que él nos salve. Ese es el propósito
de la ley. Él es el justo y el que justifica
al que confía plenamente en Él. Hermanos, clamar al Señor que
cada día esté lejos de nosotros el que estemos confiando en algo
que no sea el Señor Jesucristo. Que cada día podamos ser hallados
confiando solamente en lo que Cristo ha hecho y que lo que
nosotros hacemos sea como lo que hicieron aquellos esclavos
En este pasaje habla bastante acerca de la redención. Y todo está relacionado, la propiciación
y todo eso está en relación. Y todo eso fue hecho por la sangre
del Señor Jesucristo. Y hermanos, una figura que me
gusta que leí alguna vez es que había personas en ese tiempo
que tenían dinero e iban al mercado de esclavos y compraban esclavos. Y después de comprar los esclavos,
los sacaban del mercado de esclavos y rompían el título de propiedad
y decían, te compré para que seas libre. Eres libre, puedes
irte. y muchos de esos esclavos no
se iban, se quedaban a servir por gratitud, y no lo hacían
para ser libres, porque ya eran libres. Irmanos, si eso se producía
en el corazón de las personas que tenían una libertad limitada,
una libertad humana, que el Evangelio obre nuestro corazón de tal forma
que nunca nos encontremos haciendo algo para obtener la libertad,
sino porque Él nos ha hecho libres. Y recordando siempre que sólo
es, sólo es en Jesús, sólo Él fue señalado por el Padre, puesto
por el Padre para ser el sacrificio que puede
expiar el pecado, que sólo es por medio de la fe en su sangre,
en la sangre de Jesús, que sólo en Jesús se manifiesta la justicia
de Dios, que sólo Dios es el justo y sólo Él puede declarar
justo a Aquel que confía plenamente en Él. hermanos la justicia mayor
que la de los escribas y fariseos es la justicia de cristo y jesús
dijo que si no tenemos una justicia mayor que la de los escribas
y fariseos pues no hay esperanza y esa justicia mayor se obtiene
por la fe en el señor jesucristo clama al señor jesucristo que
te salve clama al señor que te conceda el don de la fe ven al Señor Jesucristo y sigamos
viniendo cada vez al Señor Jesucristo. Que Dios nos guarde de pensar
y de deslizarnos tan fácilmente. ¿Por qué Pablo insiste tanto
en la pregunta que va haciendo muchas veces si somos mejores?
No somos mejores que nadie. Todo es por el Señor Jesucristo. Sólo Jesús. Sólo Jesús. Y vamos a vamos a cantar otra
vez solamente en Cristo.

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