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Jose Dzul

Los triunfantes en Cristo

2 Corinthians 2:14-17
Jose Dzul July, 16 2017 Video & Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul July, 16 2017

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Buenos días, hermanos. Gracias a Dios que estamos aquí
otra vez. Gracias al Señor. Y este también
quiero saludar a todos los hermanos que nos ven allá en Yobain y
en Cancún. Es bendición de Dios el estar
unidos en el Señor. Esta iglesia ha sido una iglesia de gran ejemplo para todos nosotros. es la iglesia
del señor Jesucristo, la iglesia del señor hermanos, nosotros los los que
predicamos la palabra de Dios, nosotros predicamos lo que nos
está recomendado por Dios. La predicación es una recomendación
de hablamos conforme a lo recomendado
a nosotros. Si no hay evangelio, si no hemos
recibido evangelio, No tenemos nada que decir. No tenemos nada
que decir. Pero si hemos recibido el Evangelio
de parte de Dios, entonces sí tenemos Evangelio. Y hablamos
siempre del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Cada vez que
vengo aquí les hablo acerca del Evangelio. ustedes todos los
días, todo el tiempo de nuestra existencia en este mundo, tenemos
la necesidad de la palabra de Dios, porque es lo único que
nos sustenta, lo único que nos levanta el ánimo, lo único que
nos fortalece es la palabra del Evangelio de Cristo. En esta
ocasión voy a pedirles que abran sus Biblias juntamente conmigo
en la segunda carta del apóstol San Pablo a los Corintios. Segunda a los Corintios en su
capítulo dos. Si ya la tienen hermanos, voy
a darle lectura desde su versículo catorce hasta diecisiete. Dice
así la palabra de Dios, mas a Dios gracias el cual nos nos lleva
siempre en triunfo en Cristo Jesús y por medio de nosotros
manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. porque para
Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan y en los
que se pierden, a esto ciertamente olor de muerte para muerte y
aquellos olor de vida para vida y para esto, para estas cosas,
¿quién es suficiente? pues no somos como muchos que
medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad
y como de parte de Dios y delante de Dios hablamos de Cristo. Gloria a Dios. Este, la iglesia de Corinto es
una iglesia mediante el cual nosotros entendemos nuestra debilidad. Es una iglesia mediante el cual
Dios nos enseña para mirarnos a nosotros mismos en la gente
de esa iglesia. Porque todo creyente en Cristo no somos no somos exentos de
caer no somos exentos de debilitar nuestra fe no somos exentos de
errar y equivocar todos somos seres humanos los que creemos
a Cristo estamos con y aparte de él no hay salvación,
solamente en Cristo Jesús nuestro Señor. Entonces el apóstol San
Pablo en la primera carta a los corintos trató muchas cuestiones
que suscitaron dentro de la iglesia. Al enviar la carta no envió otro
tipo de mensaje. Pablo no trató a la iglesia con
métodos humanos. Pablo trató a la iglesia de Corinto
con la palabra de Cristo, la palabra de la cruz, la palabra
del evangelio, la palabra de la sabiduría de Dios, les habló
acerca de Cristo no usó métodos no vemos ningún método en ninguna
parte pero en la segunda carta que él envió ahí expresa su gozo
su agradecimiento a Dios y expresa su alegría por el resultado de
la primera carta Entonces vemos que esa iglesia, aunque tiene
sus debilidades y sus defectos, sus errores y sus desvíos, sus
equivocaciones, pero no dejaron de ser de Jesucristo,
no fueron tratados con violencia, como que alguien use ley para
volverlos a jalar y decirles agarrándolos hacia aquí a este
lugar, sino que Pablo los habló con amor, los habló con afecto,
los habló como trato de padres, de padre a hijos y vemos cómo
él expresa su alegría y su gozo del resultado de su ministerio
a los corintios. Por esta razón entonces habla
esta pequeñísima parte que que está compuesto a ver de de uno,
dos, tres, cuatro textos dice así más a Dios gracias el
cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús por medio de nosotros manifiesta
en todo lugar el olor de su conocimiento". Bueno, espero que ustedes se
concentren en esto, recuerden que los que predicamos tenemos
un tema y el tema se respeta, se le permite
al predicador expresarlo, porque Dios, Dios es quien nos inspira,
nos dirige a usar nuestros pensamientos conforme a su palabra. Entonces,
el tema es los triunfantes en Cristo. Creo que lo mismo que
está en el título, ¿verdad? Los triunfantes en Cristo. Podemos pensar de que los triunfantes
en Cristo habla de los apóstoles el triunfo el triunfo como el
resultado del ministerio de la predicación que predica de la
predicación que nosotros predicamos así que habla acerca de los triunfantes
todos los triunfo en Cristo Jesús. Todos los que creemos a él, a
Cristo el Señor. No solamente es el que predica,
sino también los creyentes que oyen la predicación, siempre
Dios nos lleva en triunfo en Cristo Jesús nuestro Señor. ¿Saben
por qué? Porque el resultado del ministerio
del evangelio es éxito, es victoria para el que cree. Más los que
predican falsedades no tendrán éxito, no serán triunfantes,
no tendrán ninguna victoria, sino lo que tendrán es ruina.
Bueno, La palabra triunfantes, o sea,
la palabra triunfo también significa victoria. Hay algunos versículos
que nos muestran la palabra del Señor, por ejemplo, en primera
Corintios 15 57 nos dice esta palabra victoria. Primero Corintios quince más gracias sean dadas a Dios
que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Este caso en esta victoria es
que los falsos predicadores predicaban que no existe resurrección. Pero
en Cristo, los que están en Cristo, los que tienen el conocimiento
de Cristo, los que conocen a Cristo, son triunfantes en él porque
ellos sí reciben la predicación de la resurrección de los muertos. Lo que otros dudan, lo que otros
rechazan, para nosotros es sabiduría de Dios y es poder de Dios para
los que se salvan. Así que la palabra triunfo es
la palabra de Cristo en la cruz del Calvario. La palabra triunfo
es la palabra de Cristo en la cruz del Calvario. ¿Cuál es esa
palabra de triunfo? De victoria, el grito de victoria. ¿Dónde está esa palabra? ¿Quién
dijo esa palabra? Cristo. Lo dijo en la cruz. Dijo, consumado es. Consumado es. Así que, Cristo,
hermanos, es nuestro triunfo. Cristo es nuestra victoria. Porque
Él nos da la victoria. Por encima de todas las cosas,
Cristo es nuestra victoria. Cristo es nuestro triunfo. Si
usted está en Cristo Jesús, está por encima de todas las cosas.
Porque los que están en Cristo, ¿qué dice la Biblia? Han vencido
al mundo. Por la fe en Cristo Jesús. ¿Quién es el que vence al mundo?
Todo aquel que cree. que Jesucristo es el hijo de
Dios. Así que el poder del triunfo
es el evangelio. La palabra del triunfo es la
palabra de la cruz, que Cristo dijo. El poder del triunfo es
el evangelio de Jesucristo. ¿Quién acusará a los escuelos
de Dios, pero quién los condenará? Por encima de esto, dice el apóstol
San Pablo, de que antes en todas estas cosas somos más que vencedores. Los que estamos en Cristo, estamos
fuera del alcance de la condenación. Estamos fuera del alcance de
la acusación porque Cristo es el que justifica. Cristo es el
que murió por nuestros pecados y por su justicia nos justifica. Todos los que están en Cristo
son llevados por Dios. El Padre nos llevó a Cristo.
El Padre nos entregó a Cristo. El Padre nos trajo a Cristo.
El propósito del Padre no es sucumbir, no es perder, sino
es ser victorioso en Cristo. No es que nos perdamos. Nadie
va a perecer si está en Cristo. Los que están en Cristo van a
permanecer. Los que están en Cristo falsamente,
falsificando su fe, nunca permanecerán con Cristo porque nunca han estado
con Cristo. Pero los que están realmente
en Cristo por fe, realmente permanece en Cristo. Nunca perecerá. El lugar de nuestro triunfo es
Cristo. Cristo. De modo que para los
que están en Cristo no hay ninguna condenación, no hay ninguna condenación
para aquel que está en Cristo. Entonces cuál es su posición
en Cristo? solamente un personaje de buen
ejemplo para seguir o es la persona misma de nuestra salvación, es
la persona misma de nuestra redención, es la persona misma de la gracia
de Dios. Entonces estoy con Él y estoy
en Él, todos los que están en Él. El lugar en su triunfo es
Cristo Jesús, no Él es nuestra roca. Ahora, ¿qué llegará a vencernos? Nada, porque es nuestra roca. Nuestra roca es suficiente, nos
cubre y nos protege. Ese es un ejemplo, porque no
es como una piedra que te tape, sino que estar en Cristo es estar
seguro en Él, es estar por fe en el Señor Jesucristo. Bueno,
la naturaleza del triunfo es creer a Jesucristo y permanecer
en Él, en Cristo nuestro Señor. Por la palabra del Evangelio,
nosotros somos llevados en triunfo a Cristo sobre sobre la mentira,
la falsedad, la falsa piedad, y la práctica religiosa sobre
el libertinaje, sobre los extravíos, Dios nos lleva en Cristo en triunfo. y para esto es necesario enseñar
la palabra de Dios. Para esto es necesario predicar
la palabra de Cristo para que la fe de los creyentes no esté
fundado como como en una base de arena
sino que esté fundado en el poder de Dios. Amén. La Iglesia de Dios esté permanente
edificado sobre la Palabra de Dios, para que no sufra pérdida,
para que no resulte en ruina esa religiosidad que ha venido
arrastrándolo practicándolo desde hace años. Es triste eso cuando
el mensaje es errado, cuando el mensaje es despojado de la
gloria de Jesucristo nuestro Señor. Por ejemplo, esta palabra,
ese ser, no sé si les gustó, ese ser, lo vamos a checar. el que nos salva es Cristo el
Señor. Así que hermanos, realmente tenemos
que aplicar la enseñanza del evangelio de acuerdo a la gloria
de Cristo, de acuerdo a su propósito, de acuerdo a su obra, de acuerdo
al plan de Dios en salvar pecadores. Si despojamos el evangelio de
esos principios, seguramente que no vamos a lograr nada. Tal
vez logremos que la gente tenga una imagen falsa de cristianismo
cuando no es cristianismo en verdad. porque no se les predica
la palabra de Dios, de acuerdo a su principio. Bueno, los triunfantes en Cristo, los
que, los que predicamos la palabra de Dios, si lees en tu Biblia,
vas a darte cuenta de que ellos son el medio por el cual Dios
manifiesta su conocimiento. el olor de su conocimiento. Así
que el conocimiento de Dios es muy superior a nosotros, es inmenso,
es como ver el cielo tan grande, te preguntan cuál es el pueblo
que está de último, en qué lugar, en qué dirección termina El mar
no lo sabemos, nosotros no somos capaces para eso, pero la Biblia
dice que somos nosotros los medios, por medio de nosotros manifiesta
Dios el olor de su conocimiento. Así es porque cuando la persona
ha oído a Cristo, va siguiendo a Cristo. Cuando escucha un mensaje
que no es de Cristo, enseguida se detiene, se detiene. hermano Walter sabe eso. Enseguida
se da cuenta de que lo que está oyendo no es de Cristo. ¿Por qué? Porque el oyente que
ha sido abierto su corazón por el Espíritu Santo ya sabe oír
ya sabe discernir que es de Cristo y que no es de Cristo. por esa
razón dice manifiesta el olor de su conocimiento, si usted
conoce a Cristo, usted es el medio por el que Dios manifiesta el
olor de su conocimiento, es que los creyentes se les nota, se
les ve de que tienen conocimiento de Dios, el olor de su conocimiento
es que el testimonio en palabra perseverancia en Cristo, esto
es apreciable por todos los demás oyentes que oyen la palabra de
Dios. Qué, qué delicia sienten ustedes, qué gozo sienten ustedes
cuando se encuentran con personas que son del mismo espíritu, que
son del mismo pensamiento, que al platicar con ellos, oyes que
están hablando como si fuera usted mismo el que habla, por
qué, porque concuerda tus pensamientos y tus sentimientos con él, realmente
así se siente, así se siente y eso es muy agradable a Dios. Nosotros no somos Dios pero el
Espíritu de Dios nos hace sentir esas cosas, con quien estoy inmediatamente
siento su comunión, que es del mismo Espíritu, es del mismo
Espíritu y si escucho su palabra que no es de Cristo, entonces
no es conmigo, es contra mí, como Cristo Jesús dijo. Bueno,
vamos a apurarnos un poco. Luego, luego de que los instrumentos
que somos nosotros por medio de que se manifiesta, entendemos
entonces de que nosotros no somos capaces para eso, nosotros no
somos capaces, no somos suficientes para eso, no somos suficientes
para eso. Sin embargo, si así es, si así
es, como lo dice la palabra del Señor de que somos el medio por
el cual hace manifiesto el olor de su conocimiento, eso no es
por nosotros, es por él, es por Cristo, es por su poder, ¿entienden? No es, no es de nosotros mismos. Pablo dijo que yo no me presenté
a predicar en la palabra de Dios con mis propias sabiduría, o
con mis palabras mismas, sino que me presenté con temor y temblor. Ni mi predicación fue con poder humano, con poder carnal,
sino con el poder de Dios, para que la fe de todos esté fundada
en la sabiduría de Dios, en el poder de Dios, no en el nuestro.
Bueno, luego entonces habla, todos los creyentes. Dice acá
en el en el versículo quince, porque para Dios somos grato
olor de Cristo en los que se salvan y en los que se pierden
a esto ciertamente olor de muerte para muerte y aquellos olor de
vida para vida y para estas cosas quien es suficiente aquí está
la palabra que dice el apóstol San Pablo todo creyente, todo
creyente en el Señor Jesucristo, para Dios somos grato o Lord
de Cristo. Somos grato o Lord de Cristo. Se perciben esas cosas. Hay personas que hemos visto,
hemos oído, hemos visto cómo son, aspecto cuando predica y
nosotros cuando escuchamos, a veces sentimos como que nuestro corazón
está siendo tocado, nuestro corazón siente herida y vemos las lágrimas
de aquel que predica, vemos las lágrimas de aquel que
está escuchando de Cristo y hasta el intentar interpretarlo realmente
uno se siente como nada, porque no somos nada realmente, eso
que es tan inmensamente grande, tan grandemente maravilloso para
nosotros, no somos capaces de interpretarlo y por lo grande,
por lo maravilloso que sentimos en nuestro corazón, su eficacia
y su poder, pues nos hace llorar. No lloramos porque practicamos
llorar, sino el mismo mensaje que entra en nuestro corazón,
si el poder del mensaje que estamos escuchando. Luchamos en la predica,
luchamos mucho porque nosotros somos tan débiles y estas cosas
son tan grandes. son tan grandes, inmensamente
grandes que no somos capaces. Pero Dios, Dios nos hace capaces. Nuestra capacidad no es nuestra,
es de Dios. Miren hermanos, todos los que
somos de Cristo, estamos en Cristo, los que creemos su evangelio,
los que recibimos a Cristo en nuestro corazón, los que recibimos
su enseñanza, los que recibimos su palabra, somos grato color
de Cristo. Podemos ejemplificarlo, por ejemplo,
hablando acerca del hijo de Isaac, verdad, el hijo de Isaac, Isaac
tuvieron dos hijos con su esposa. El primero se llama Esau, el
otro es Jacob. Fíjense bien, el primero no era
Jacob, el heredero, el primogénito es el heredero. Este para que
tome la herencia del otro, tenía que vestirse como el hermano
mayor. No solamente eso, también tenía
que oler como su hermano. Así que cuando Isaac lo llamó,
le dice acércate, déjame palparte si tú eres mi hijo Esau. Lo palpó y dijo si es, pero notó
algo su voz no era, pero su su piel, su cuerpo al palparlo
sintió de que era él y su olor es exactamente el olor de su
hermano y entonces vino la bendición Isaac bendijo a Jacob, le dio
la bendición que no es de él, sino era de su hermano. Nosotros
hermanos amados en Cristo Jesús, Dios percibe nuestro olor de
Cristo Jesús nuestro señor. Percibe el olor de Cristo en no sin Cristo. No podemos lograr
nada por nosotros mismos, sino solamente por medio de nuestro
Señor Jesucristo. A no ser así, entonces no nos
seríamos agradables ante Dios por medio de otra cosa, sino
por Cristo nuestro Señor. Así que, así como Isaac olió
a su hijo, Esau en su otro hijo, Cristo nos huele a nosotros con
el olor de nuestro Señor Jesucristo. Si tenemos algo que no es de
Cristo, el Padre no nos acepta. Si tenemos, si tenemos creencias
y prácticas religiosas falsas, si seguimos falsedades, esto
no huele a Cristo, huele a muerte. huele a muerte, no a Cristo. Todo lo que no proviene de Cristo,
todo lo que no es de Cristo, no le agrada al padre. Pero todo
lo que proviene de Cristo y todo lo que es de Cristo y está en
nuestro corazón, a a Dios le agrada esto. Es un propósito
de él. Mirarnos en Cristo, justificarnos
en Cristo, santificarnos en no aparte, no por otros medios,
sino solamente por medio de nuestro señor Jesucristo. Así que ¿Cuál
es el olor agradable? En nosotros es Jesucristo nuestro es el perfume agradable a Dios. Su gracia derramada en nuestro
corazón, su amor derramado en nuestro corazón es el olor de
Cristo. Todo de Cristo es olor agradable
a Dios. La paga de nuestros pecados que
Él hizo por su sacrificio, ese sacrificio fue agradable a Dios,
el precio de nuestro rescate que es el precio de su sangre
le agradó a Dios y todo le agradó a Dios. Así
como la mujer María cuando rompió el alabastro y derramó en la
cabeza de Jesús, hasta los pies de Jesús, Así viene siendo el
cuerpo de Cristo herido por nuestros pecados. Al ser Cristo herido
por esos pecados, se derrama su gracia en beneficio de su
pueblo que vino a redimir. Y este pueblo que Cristo vino
a redimir son ustedes los que ahora están en posición real
en Cristo Jesús nuestro Señor. Estamos ahora en Cristo Jesús
en una posición real y nuestro lugar en él no será promovido,
no será trasladado a otro, será permanentemente firme para siempre. Todos los que están en Cristo
son estables en Cristo. El grato olor de Cristo sobre
nosotros es su palabra. palabra. Estamos, estamos completos
con Cristo en nuestro corazón ahora, en el de ustedes, en el
mío, no cabe ninguna, ningún método para guiarnos, pues el
Espíritu Santo nos guía y nos llena de Jesucristo nuestro Señor.
No necesitamos nuevas enseñanzas, cosas modernas, porque la palabra
de Dios, el evangelio, es un evangelio eterno, que nunca envejece,
nunca dará lugar para otro nuevo, y estamos completos en ese evangelio. No necesitamos otro. ¿Qué pasó
con los corintios? Entraron falsos predicadores
allá, los malguilló, los dirigió, erraron, cayeron, cometieron
esos errores y todo cuando la palabra de Dios es falsificada,
también la iglesia va a caminar en falsedad y su final no es
éxito, no es éxito, es ruina. tercer lugar, vamos a ver ¿Por qué nos dice la palabra
de Dios aquellos que que se pierden, para aquellos que se pierden,
es olor de muerte para muerte. Para nosotros lo que creemos
es olor de vida para vida. Pensemos en primer lugar, todo
hombre sin Cristo está muerto en delitos y aquellos a quienes Dios aplica
su evangelio, se les abre el corazón y aplica el evangelio
en el corazón de sus escogidos, los escogidos perciben el olor
grato de Cristo porque perciben el olor de vida para vida en
Cristo. ¿Qué no dice la Biblia al respecto?
De que Cristo es vida eterna. que en Cristo está la vida eterna. Ustedes al recibirlo, al creerlo,
al permanecer en él, tiene olor de vida. Pero aquellos que lo
rechazan y prefieren estas cosas, miren, viviendo bajo la ley, dependiendo
de las obras de la ley, siguen tradiciones y costumbres y mezclan
la gracia con las obras, mezclan la justificación por gracia y
por obras. Estos que tienen estas prácticas
son los que huelen a muerte, huelen a muerte y lo peor aquí
dice, huelen a muerte para muerte, Es decir, están muertos en delitos
y pecados espiritualmente. Están muertos, están muertos
para morir eternamente. Pero los que los que reciben
a Jesucristo como Señor y Salvador, huelen a vida, porque Cristo
es vida. Cuando estábamos muertos en delitos
y pecados, Dios nos dio vida en Cristo. Ahí está el olor de
vida en Cristo. creyente, un creyente manifiesta
la vida que ha recibido de Dios por medio de Jesucristo y esta
vida no se acaba, no termina ahí, sino va a correr para la
vida eterna. Vida para vida, es decir, vida
para seguir a la vida eterna. Por eso dice vida para para vida
y lo de los otros muerte para muerte, así que toda persona
que tiene esas prácticas falsas, esas falsas enseñanzas huelen
a muerte, porque sólo es lo que alcanza, muerte. Allí no hay
vida, donde hay sólo prácticas religiosas, intentos y esfuerzos,
luchas, carnales imaginando que está logrando su salvación por
estos medios, esas personas huelen a muerte. La vida del cristiano
no es un esfuerzo por lograr, es una manifestación de lo que
ya tiene, ya tiene en Cristo Jesús. Cuando un creyente persevera
en Cristo, persevera por la gracia de Dios que ha recibido. Cristo
ha dicho en su palabra, bástate mi gracia. La gracia de Dios
es suficiente, es suficiente, no necesitamos tradiciones, no
necesitamos otras cosas que practicar para lograr nuestra salvación,
nuestra justificación o nuestra santificación. Una persona que
canta, por eso en los cantos hay que tener cuidado, hay una
persona que canta y dice así, lucharé, lucharé, lucharé para
mantenerme en santidad. da risa porque es una barbaridad
que esa pobre gente piense así. No estamos luchando para santificarnos
sino el espíritu de Dios manifiesta que somos santos en Cristo. Lo
que lo que nosotros estamos viviendo es lo que Cristo nos ha dado.
No ver si podemos lograr, sino manifestar
lo que Dios ya nos dio. Eso es nuestra vida cada día. Esto es la vida del cristiano. Entiende? Cada uno de los que
creen a Cristo Jesús ya entienden que que la la falsa enseñanza
no no va a la dirección de Dios, no va hacia a Dios, no va hacia
el éxito, no va hacia la vida eterna, sino va hacia abajo.
Va hacia abajo. Y qué triste es pensar de que
millones de gentes están caminando por esa dirección y los creyentes de esas cosas viven
cada día en sacrificios humanos, viven en luchas y esfuerzos por
lograr, cree en el Señor Jesucristo, es lo que nos toca a nosotros,
creer a Cristo Jesús, no creer falsa enseñanza, no creer tradiciones,
no practicar obras de la ley, no confiar en nuestra propia
capacidad, sino buscar el poder de Dios, confiar en Él solamente. porque eso todo depende del poder
de Jesucristo nuestro Señor. Bueno, último lugar, para esta
gran obra nadie es suficiente, nadie es suficiente, yo no soy
suficiente como le decía, ustedes no son suficientes, no nos hagamos
la ilusión de que estamos perfectos, de que nosotros no nos falta
nada, de que nosotros ya nos hemos enriquecido, porque tenemos
alabanzas, tenemos templo, estamos marchando bien y todo bien. No
ignoremos, no ignoremos de que necesitamos del poder de Dios,
necesitamos su fortaleza, necesitamos a él, necesitamos de él. Nosotros no somos suficientes
para nada, Sin mí, dijo Jesús, nada podéis hacer, nada podéis
hacer. Apartándose de mí, nada podéis
hacer. Permaneciendo en Cristo, sí llevaremos
fruto, pero fuera de Él no logramos nada. No logramos nada. Así que hermanos, aquí en la
última parte de este discurso, nos muestra la necesidad de la
sinceridad que requiere esta gran obra que nos guía al triunfo
siempre en Cristo Jesús. Allá nos dice esta palabra extraña
que nos dice aquí no somos como muchos que medran falsificando
la palabra de Dios. vemos lo que nos dice en el libro
de Apocalipsis 3, 17, que nos dice la Santa Biblia allá, Apocalipsis
3, 17. Verso diecisiete, hablando a
la iglesia de la odisea, la última de las siete que nombra el apocalipsis,
dice así, porque tú dices yo soy rico y me he enriquecido
y de ninguna cosa tengo necesidad y no sabes que tú eres un desventurado,
miserable, pobre, ciego y desnudo. Aquí nos habla esta palabra,
muchos que medran falsificando, significa que están creciendo
con falsedades, crecer con falsedades es fatal, es mortal, porque el
final de esto no hay esperanza, no hay nada, no hay nada. porque vivir imaginando esas
cosas es como que estamos creyendo que somos autosuficientes, que
somos poderosos, que nosotros somos superiores,
pues la Biblia nos dice lo contrario, nadie es suficiente, toda nuestra
competencia viene de Dios, no es de nosotros. Si permanecemos
firmes es porque la gracia de Dios nos hizo firmes en el fundamento
de nuestra fe que es únicamente Jesucristo, no en las obras de
la ley, no en nuestra propia capacidad humana y carnal, sino
solamente en Cristo Jesús nuestro Señor. todos aquellos que tienen
como fundamento de su religión las prácticas y las obras, las
justicias personales y propias de cada uno están completamente
equivocados. No buscamos mejorar nada porque
todo en Cristo es perfecto. Es perfecto y en él nada nos
falta. Es decir, si estamos en Cristo
no hay defecto. Porque en Él no hay falla. Su
obediencia es perfecta. Su fe de Él es perfecto en Dios
nuestro Señor. Así que el cristiano es frágil. Somos frágiles. tenemos este
mensaje de Dios en vasos de barro, como el mismo apóstol San Pablo
dice en su palabra, somos vasos de barro, este tesoro, este tesoro
del evangelio, Dios lo ha puesto aquí en este ser, yo si soy ser,
en este ser tan pequeño, tan frágil Dios ha depositado el
tesoro en mi corazón, lo ha depositado en ustedes también, todos somos
una vasija de barro tan frágil, lo más frágil es la vasija de
barro, es como decir una vasija hecha de tierra, tan suave, tan
rápido se rompe, Pero la gloria de este tesoro que llevamos es
lo que nos mantiene por la gracia de Dios, no nosotros mismos. Todo lo que es conforme a Cristo
nos hace fuertes. En nada somos capaces por nosotros
mismos para no creer en vano las cosas y no creer en vanidades,
la palabra de Dios se predica con sinceridad. La palabra de
Dios se predica dependiendo de Dios, de parte de Dios hablamos
de Cristo y delante de Dios hablamos de Cristo, no hablamos por nuestra
propia cuenta, llevando a Cristo de un lado para otro, poniendo
en el centro, quitándolo, echándolo para afuera a cada momento, cada
rato lo subimos y cada rato lo bajamos, no, sino glorificamos
a Cristo nuestro Señor, solamente a él, porque él es nuestro salvador,
él es nuestro fundamento, él es nuestro fundador, él es la
cabeza de nosotros que somos su iglesia, no podemos apartarnos
ningún momento de Cristo, porque él y de él viene nuestra vida,
nuestro existir ahora en Cristo nuestro Señor. Digamos, ayer
atendí a un grupo que dijo, ¿usted es evangelio o es católico? Le dije, soy de Cristo. Y dijo
también, también yo soy de Cristo, pero yo soy pentecostés. Usted entonces es de Cristo también.
Sí. Ahí está, no te platico nada
porque los que son de Cristo son peligrosos, dice él. Entonces,
no sé, no sé por qué dijo esa palabra, pero es lo que dijo,
son peligrosos, dice. Vio mi Biblia que estaba puesta
encima de la piedra y mis libretas de apuntes allá y se asustó y
dijo, ¿y tú quién eres de verdad? Le dije, soy creyente. Soy de
Cristo el Señor. Yo sigo a Cristo porque Él me
llamó a seguirlo. No lo sigo por religión, lo sigo
por fe en el Señor Jesucristo. Así que, así que hermanos, nadie
es, nadie es suficiente para esto. Entonces, para hablar de
Cristo, hablamos como de parte de Dios mismo. hablamos con sinceridad
y hablamos delante de Dios. Solo uno es a quien tenemos que
dar cuenta. Solo uno es aquel a quien tenemos
que respetar. Solo uno es aquel que tiene que
tenemos que glorificarlo. Si este tesoro está en vaso de
barro, es para que la excelencia y la gloria sea de Jesucristo
nuestro Señor. Y cuando predicamos conforme
a su propósito, conforme a su palabra, conforme a Cristo, todo lo que es de Cristo, entonces
predicamos para la gloria de Dios. Cuando metemos, cuando
metemos esta palabra, si quieres ser salvo, Cristo puede salvarte. Pero si tú le permites. Cristo quiere entrar en tu corazón. Él está dispuesto a hacerlo.
pero depende de ti. Si quieres, porque si no, él
no lo va a hacer. Eso es presentar a un Cristo
impotente, y esto no es Cristo. Cristo es todopoderoso. El que
cree, los que creen esas cosas, están creyendo vanidades. En
el día del fin no alcanzarán triunfo, no alcanzarán victoria,
porque están perdiéndose más y más. No hay salvación para
ellos. la palabra de Cristo presentado
conforme a Dios, conforme a la presencia de Dios, el mensaje
que se predica en el temor de Dios y el temor de Cristo Jesús,
ese evangelio conforta los corazones de sus escogidos. Este evangelio
establece la fe de los escogidos de Dios. Este evangelio nos consolida
en Cristo Jesús. Para no, para no buscar una necesidad
de que tengamos que practicar otras cosas, sino depender y
descansar nuestra fe solamente en Cristo. Así que hermanos,
todo lo que Dios, lo que Dios nos da por medio de Jesucristo,
esta es lo que nos conforta. Esto es lo que nos guía al triunfo,
siempre al triunfo. Si es otra cosa, no nos llevará
nunca al éxito, sino siempre terminaremos en ruina. Si adulteramos la palabra de
Dios, vamos a terminar todos. en la ruina, es decir, en la
perdición eterna, toda pretensión de incluir otros medios de justificación
y de salvación, está reprobado por Dios, porque sólo a quien
Dios justifica en Cristo, será justo por siempre. Solamente
al quien Dios redime en Cristo, será siempre redimido. Sólo a
quienes Dios santifica en Cristo es santo, no el que lo es imaginándolo
con sus obras, sino en Cristo Jesús. Así que, hermanos amados
en Cristo Jesús, terminando este pequeño discurso, con toda sinceridad,
siempre es lo que necesitamos. es lo que necesitamos siempre
en el mensaje de Cristo Jesús nuestro Señor. Y todo lo que
desde el principio nos ha sido enseñado, en esto debemos persistir. En esto debemos permanecer. No
debemos cambiar en ningún momento. Viene un falso predicador, un
falso, un pretendiente predicador, ustedes ya saben la verdad. ustedes ya conocen, ya fueron
enseñados, fueron enseñados muy bien. El hermano Cody que está
en el cielo con Dios ahora, les enseñó desde el principio, y
ustedes tienen conocimiento de estas cosas. Entonces, lo que
se les enseñó desde el principio, en esto persistan. en esto perseveren, porque los
malos hombres y los engañadores, que dice San Pablo a Timoteo,
irán de mal a mal y a peor mal, nunca se pararán hasta el día
final. Pero los que están en Cristo,
se detienen en Cristo, descansan en Cristo, reposan en Cristo,
gozan de la salvación en Cristo. Hermanos, Les pido que no olviden
lo que se les enseña. Permanezcan en ello y Dios les
traerá muchas bendiciones espirituales. Que el Señor les bendiga, hermanos.
Gracias.

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Joshua

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