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Walter Groover

Lo que aprendio Jonas

Jonah 2
Walter Groover January, 29 2017 Video & Audio
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Walter Groover
Walter Groover January, 29 2017

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Buenas noches. Ya estoy listo. En esta noche quiero predicarles
un mensaje del libro de Jonás. Hace tiempo no he predicado sobre
Jonás, el profeta. Dios le mandó ir a predicar un
lugar donde él no quería ir porque la gente allá era muy mala, eran
gentiles. El pueblo era Néneve, aquella
gran ciudad, y pregona contra ella porque ha subido su maldad
delante de mí. El profeta no quería ir allá
y compró un boleto para ir en un barco y salir lejos. escapar
de ese llamamiento de Dios. Y usted sabe la historia. Dios levantó un tormento y el
barco de los marineros estaba hundiendo, tuvieron temor y no
era una cosa normal, era muy peligroso. Pero Jonás estaba
dentro del barco durmiendo. Y despertaron a Jonás y le digo,
¿qué, qué está haciendo? Está durmiendo. Y que en ese
tormento, ¿quién eres? Y él le explicó todo. Él no quería ir a Nenebe predicar
por la maldad de la gente allá. Pero los marineros No sabían
qué hacer. Y Jonás dijo, écheme en el mar
y el mar va a ser calmado otra vez. Y es lo que hicieron. Quisieran salvar el barco, pero
no pudieron. Entonces echaron a Jonás en el
mar y Dios preparó una ballena. Dios lo preparó. hay personas que dicen que, bueno,
la ballena tiene una garganta muy chica, pero Dios preparó
esa garganta suficiente para tragar a Jonás y él estaba en
el vientre del gran pez tres días y tres noches. Y él fue
como en el infierno, ¿verdad? Y él exclamó, las salvaciones
de Jehová, él iba a cumplir la misión y ir allá a Néneve. Y
cuando él dijo las salvaciones de Jehová, el pez se enfermó
y vomitó Jonás sobre la tierra seca. Y Jonás corrió a Néneve
y comenzó a predicar, había Había un efecto. Eran gentiles, no
eran judíos. Eran gentiles. Pero había un
efecto en ellos. Cambiaron sus maneras de vivir
tan paganamente. Pero eso no fue una salvación
eterna para ellos. Era una salvación temporal para
ellos. Yo creo que era una salvación
temporal que Dios salvó a ellos por unos años más. Pero en esta
historia lo que aprendió Jonás, ¿por qué no quería predicar Jonás
a los nenebitas la palabra de Dios? Porque eran tan malos,
paganos. Pero Jonás se apesundró, apesadumbró. en extremo y se enojó. Y oró a Jehová y dijo, ahora
Jehová no está, no es esto lo que yo decía estando aún en mi
tierra. Por eso me apresuré a huir de
Atarsus. Porque sabía que tú eres Dios
clemente y piadoso, tardo en enojarte. y de gran misericordia
y que te arrepientes del mal. Lo que aprendió Jonás, es lo
que quiero anotar en esta noche. Lo que aprendió Jonás es la verdad
que creen y prediquen todos los que anuncian el Vajello, que
la salvación es de Jehová. Él puede salvar quien quiera.
Él puede dejar un país entero ir al infierno,
porque es lo que merece el hombre. Cada uno de nosotros merecemos
el castigo, la ira de Dios. Dios puede salvar quien quiere
salvar. Él tiene su pueblo y vas a salvarles
por medio de la predicación del Evangelio. La salvación es de
Jehová. Jonás no quería ir allá para
predicar. Jonás en 2.9 dice, más con voz
de alabanza te ofreceré sacrificio. Pagaré lo que prometí. La salvación
es de Jehová. Es lo que dijo Jonás Cuando estaba
en el fondo del mar en la viento del pez, él se arrepintió y dijo,
pagaré lo que prometí, las salvaciones de Jehová. Y se enfermó el pez
y vomitó unas en la tierra. Y él corrió, me imaginé como
apestaba, pero llegando a Néneve comenzó a decir, Dios va a destruir
ese pueblo en unos días, 40 días, verdad. Bueno, creyeron la predicación
de Jonás y se arrepintieron. Y Dios no destruyó Néneve, no
destruyó Néneve. Declaró Dios la misma verdad
a Moisés en Romanos 9, 15. Pues a Moisés dice, tendré misericordia
del que yo tenga misericordia y me compadeceré del que yo me
compadezca. Él tendrá misericordia sobre
quien quiera tener misericordia. Predicó Pablo la misma gracia
soberana de Dios. La gracia de Dios es su voluntad soberana. Él tendrá
misericordia sobre quien quiera tener misericordia. y los que
quieren endurecer, él lo hace, solo dejándoles ir en el camino
de su propia naturaleza pecaminosa. La regeneración es la obra salvadora
de Dios en el pecador. No es de él que quiere ni él
que corre, sino de Dios que tiene misericordia. La salvación es
de Jehová, es lo que aprendió Jonás. En Efesios 2, 1, Él os
dio vida para vosotros cuando estabais muertos en vuestros
delitos y pecados. ¿De quién está hablando? Nosotros. Muertos en nuestros delitos y
pecados. Y Cristo, Dios revaló Cristo
en nuestro corazón. Los que son salvos por la gracia
de Dios. Eso no fue algo que mereciera
nosotros mismos. Esa era la gracia, pura gracia
de Dios. La conversión es el efecto de
la regeneración hecha por Dios en el pecador, como dice en 1
Pedro. Siendo renacidos no de semiente
corruptible o de sus padres, siendo renacidos no de semiente
corruptible, sino de incorruptible. ¿Cuál es esa semiente incorruptible?
por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Esta
palabra que estamos estudiando es la palabra de Dios. En la regeneración, los hombres
muertos en el pecado reciben Dios, la vida espiritual, reciben
de Dios la vida espiritual. en Cristo Jesús. Ahí está la
vida. Está en el Señor Jesucristo. El verbo de Dios fue hecho carne. En Él tenemos la vida y la salvación. En la regeneración, los muertos
y pecados reciben de Dios la vida espiritual eterna en Cristo
Jesús. Efesios 2, 5. Aún estando nosotros
muertos y pecados, nos dio vida Juntamente con Cristo, cuando
Él resucitó, con Él se resucitó también su pueblo escogido en
Dios. Aun estando nosotros muertos
y pecados, nos dio vida juntamente con Cristo, por gracias sois
salvos, dice Efesios 2, 5. En el primer momento de la regeneración
hecha por Dios en el pecador, se presenta el fruto del Espíritu
Santo en el creyente. ¿Cuál es el fruto del Espíritu
Santo en el creyente? Entonces, vinieron a Jericó y al salir
de Jericó el Señor salió de Jericó y sus
discípulos y una gran multitud. Bartemeo, el ciego, hijo de Timoteo,
estaba sentado junto a Camino mendigando. Entonces Jesús deteniéndose,
mandó llamarle y llamaron al ciego. Es lo que somos pues espiritualmente. Somos ciegos, todos ciegos, inválidos. Entonces, deteniéndose, mandó
llamarle y llamaron al ciego. Los discípulos llamaron al ciego,
el ciego diciendo, ten confianza, levántate, te llama. es lo que
predicamos. El Señor le llama, levántate,
creen en el Señor Jesucristo. Él entonces, arrojando su capa,
esa era la cosa más preciosa que tenía, un trapo para cubrirse
de noche y dormir, era mendigo. Arrojando su capa se levantó
y vino Jesús. Respondiendo, Jesús le dijo,
¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo, maestro,
que recobre la vista. Y Jesús le dijo, vete, tu fe
te ha salvado. La fe que Dios nos da es la fe
del Señor Jesucristo. Él es el autor y el consumador
de nuestra fe. Cristo era el autor y consumador
de la fe de este bendigo. y el mío también. La fe no es de nosotros, de la
naturaleza vieja, es don de Dios. El Cristo es el autor y consumador
de nuestra fe. Y enseguida recobró la vista
y seguía a Jesús en el camino. La conversión de un pecador es
por el llamamiento eficaz del Espíritu Santo Él les llama de
las tinieblas a la luz de Jesucristo. Es lo que somos. Sin Cristo estamos
en tinieblas. Nuestros pensamientos, lo que
pensamos de Dios. Eso no quiere decir que no crees
en Dios. Los demonios creen en Dios y
tiemblan, pero no son salvos. Los hombres solo en eso dicen
que no hay Dios. Están negando su propia inteligencia. Pero esta clase de fe no es la
fe salvadora, solo creer que hay un Dios. Los demonios creen
en Dios y tiemblan, pero no son salvos. La fe está, la salvadora,
la fe salvadora está en el Señor Jesucristo. Él es el autor y
consumador de nuestra fe, la cual es la fe salvadora en Cristo
Jesús por la fe de Cristo. Pero cuando agradó Dios que me
apartó, dice Gálatas 115. El apóstol dice, pero cuando
agradó a Dios que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó
por su gracia revelar su hijo en mí. Revelar su hijo en mí. Desde lo interior, en el corazón. revelar su Hijo en mí para que
yo lo predicase entre los gentiles, no consulté enseguida con carne
y sangre". Está hablando el apóstol de su
llamamiento aquí. La conversión responde al llamamiento
eficaz del Espíritu Santo en volverse a Dios con fe en Jesucristo. La conversión es La respuesta responde al llamamiento
eficaz. De qué? Del Espíritu Santo. Felipetro
2.13 Porque Dios es el que en vosotros produce. Produce qué? Así el querer como el hacer por
su buena voluntad. Dios obra en nosotros para querer,
para venir con fe, ¿Qué es la conversión? No es
una que consiste únicamente en la reforma exterior de la vida
y la forma de comportarse, aunque no hay nada malo con esto, pero
reformar su vida y su manera de comportarse no significa la
regeneración. Hay muchas personas que están
haciendo esto. Pero Dios es el que hace un milagro
en el corazón de un pecador como yo, dándole fe y arrepentimiento,
obrando Este es un milagro en un pecador como yo, como usted
también, que ha creído. Romanos 9, 16 dice, así que no
depende del que quiere. No depende del que quiere ni
del que corre. ¿Cuántos corredores están corriendo? No depende del que corre. sino de Dios que tiene misericordia. Ahí está. La salvación depende
de Dios que tiene misericordia. El fruto y efecto de la verdadera
conversión no es sólo externo, sino interno también. Interno del corazón. Si crees
de todo corazón, Es obra del corazón en el interior. Gálatas 5.22, más el fruto del
Espíritu es amor. Amor, le amo en el corazón. Es
de algo interior, ¿verdad? Más el fruto del Espíritu es
amor. Paz. Paz está en el interior. Paciencia. bendignidad, bondad,
fe, todas esas cosas. Son la obra del Espíritu Santo
en el creyente, produce esas cosas. La regeneración hecha
por Dios en los creyentes produce fruto, como dice en Felipetis
2, 13, porque Dios es el que en vosotros produce. ¿Quién? Dios es el que produce en vosotros, produce así el querer,
como el hacer por su buena voluntad, por su buena voluntad. Dios es
el que obró en nuestro corazón gracias a él por su salvación
tan grande. La regeneración se manifiesta
cuando el hombre vuelva de las tinieblas a la luz. Cristo es la luz del mundo. Si el hombre siguiendo sus propios
pensamientos, pero yo lo pienso así, es la luz del hombre, es
teñieblas. Pero yo tengo otra idea, yo creo
que Dios es así, yo creo que Dios, lo que piensa el hombre en su
naturaleza es teñieblas, es diabólica. aunque está hablando, yo creo
en Dios. Los demonios también creen en
Dios y tiemblan, pero no creen a Dios. Creer a Dios y creer
es testimonio de Dios referente a su Hijo, Jesucristo. ¿Quién
Él es? Puede decir que el Señor Jesucristo
es mi Señor, mi Salvador y mi Dios, mi única esperanza. La regeneración se manifiesta
cuando el hombre vuelve de las tinieblas a la luz. Es la luz
del Buda, Cristo Jesús. Hechos 26, 18 dice, para que
abres, bueno, otra vez, para que abres sus ojos, para que
se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de
Satanás. Al nacer en este mundo estamos
en la potestad de Satanás, diablo. Dios es el que dirige. Por esa
razón debemos enseñar a nuestros hijitos, niños, enseñarles la
palabra de Dios porque al nacer en este mundo no son preciosos
criaturas, pero son preciosos, pero son son nacidos en el pecado
porque son hijos de nosotros. Hay que nacer de nuevo, hay que
enseñarles la verdad para que sea manifestado si Dios quiere
revelar su hijo en ellos. Hechos 26, 18. para que abre sus ojos, para
que se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de
Satanás a Dios, para que reciban por la fe que es en mí, perdón
de pecados, está hablando Cristo de mí, perdón de pecados y herencia
entre los santificados. De las tinieblas nos llama Dios
a la luz en Jesucristo. Él es la luz del mundo. Es el
coro que canta. Cristo es la luz del mundo. Él
es la luz del mundo. Como dice Juan 8, 12, otra vez
Jesús les habló diciendo, yo soy la luz del mundo. Cristo
dijo esto, yo soy la luz del mundo. Luz espiritual. El que me sigue no andará en
tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Tiene usted la
luz de la vida iluminando su corazón, su mente. Solamente Cristo está esta luz. Las salvaciones de Jehová, Padre,
Hijo y Espíritu Santo. La conversión consiste en que
el hombre vuelva de sí mismo y sus pensamientos a la fe en
el Señor Jesucristo. Puede usted decir con todo su
corazón, el Señor Jesucristo es mi Salvador, Él es mi Señor,
mi Salvador y mi Dios. Puedes decirlo. Bienaventurado
eres si puedes decirlo de corazón. Isaías cincuenta y dos siete
dice Deja el impío su camino y el hombre inico sus pensamientos
y vuelves a Jehová, el cual tendrá de él misericordia. Dejando el
suspenso. Pero yo creo que Dios es así.
O yo tengo otra idea. Es la idolatría esto. déjelo limpio su camino y el
hombre indico sus pensamientos y vuélvese a Jehová el cual tendrá
de él misericordia y al Dios nuestro el cual será amplio y
perdurado porque mis pensamientos dijo Dios mis pensamientos no
son vuestros pensamientos ni vuestros caminos mis caminos
dijo Jehová los redimidos en Jesucristo son
trasladados del poder de las tinieblas al reino del Hijo Amado
de Dios, trasladado milagrosamente con el poder de Dios. Podemos llamar a Dios Padre nuestro
que estás en los cielos, porque Él es nuestro Somos redimidos por la sangre
del Unigénito Hijo de Dios. Cristo dijo, yo voy, a mi Dios
y a vuestro Dios. Dios es Padre, si Dios es Padre
del Señor Jesucristo, es su Padre también si crees en el Señor
Jesucristo. Para que andáis, como dice Nicolás
XVI, para que andéis como es digno del Señor, agradándole
en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el
conocimiento de Dios. Por toda la eternidad vamos a
crecer y conocer más y más. No hay fin a esta gloria. No
hay fin a esta gloria. fortalecidos con poder, con todo
poder, todo potestad le ha sido dado en el cielo y en la tierra.
Y Cristo dijo y por tanto y de predicar el Evangelio en todo
el mundo. Fructificados con todo poder
conforme a la potencia de su gloria, la gloria de Dios en
Cristo, para que todo para para todo paciencia y longamentidad. con gozo dando gracias al Padre
que nos hizo aptos, nos hizo aptos para participar de la herencia
de los santos en luz, nos hizo aptos en el nuevo nacimiento. revelando la verdad acerca de
Dios y cómo Cristo es Señor nuestro y Dios nuestro, el cual nos ha
librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino
de su amado Hijo. La conversión consiste en volver
a los hombres de los ídolos para servir al Dios vivo. Todo lo que piense el hombre
de Dios en sí mismo es un ídolo, es un Dios falso. Cristo es el
único, Él tenemos la revelación de la plenitud y la gloria de
Dios mismo, porque Él se ha visto a mí, ha visto al Padre Dios. Muéstrenos el Padre y nos basta,
dijo uno de los apóstoles. Tanto tiempo dijo Cristo, has
estado conmigo y no has conocido que si has visto a mí, has visto
al Padre. Él me conoce a mí, conoce al
Padre, porque yo el Padre uno somos. No puedes separarlo. Dios el Padre estaba en Cristo,
el Espíritu Santo, en Cristo, reconciliando el mundo, el mundo
de los que Él amó con un amor eterno, reconciliado les de Cristo
Jesús. Porque Dios que mandó de las
tinieblas resplandece la luz de Él que resplandeció en nuestros
corazones. Recuerda, el mundo estaba en
tinieblas y salió la palabra de Dios y dijo, sea luz. y resplandeció la luz en nuestro corazón. La luz de la gloria de Dios en
Cristo Jesús. resplandeció en nuestros corazones
para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz
de Jesucristo. La conversión radica en volver
a los hombres de su propia justicia, en el cual acto y gloria es la
gloria de La conversión radica en volver a los hombres de su
propia justicia a la justicia de Dios en Cristo Jesús. Yo no estoy jactando de mi justicia,
estoy jactando de la justicia del Señor Jesucristo, Él es Señor
mío y Dios mío. Galatias 2,16 dice, sabiendo
que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino
por la fe de Jesucristo. No de la fe de Jesucristo. Yo
uso este texto muchas veces. Pero es no la fe de Jesucristo,
es la causa. Pero nosotros también hemos creído
en Jesucristo. Es el fruto, no la causa. para ser justificados por la
fe de Cristo. Creemos en Cristo. Es el fruto
de la fe que Él cumplió allá en la cruz y su sacrificio. Él
cumplió todo lo que no podemos cumplir por la fe de Jesucristo
y no por las obras de la ley, la ley de Sinaí, por cuanto por
las obras de la ley nadie será justificado. está hablando de
la ley de Sinai. La plenitud de la justicia de
Cristo la recibe el creyente como su justicia, justificadora
delante de Dios. Señor Jesucristo es el Señor,
justicia es nuestra. Elba, el texto dice, elba, justicia
es nuestra. Elba es el Señor Jesucristo,
el Hijo. Gálatas 2.20 Con Cristo estoy
juntamente crucificado de cada creyente. Y Cristo murió. Él murió en nuestro lugar. Con
Cristo estoy juntamente crucificado. Por esa razón identificamos con
Cristo en algo del bautismo que es El bautismo usted sabe que
el agua no quita el pecado, pero es una figura de la identificación
del creyente confesando su fe en la conquista de su muerte,
sepultado y resucitando a través del agua. El agua no quita nada del pecado, pero
el bautismo es para confesar la fe que Dios ha hecho en nosotros
para testificar de Cristo y la vida que Él nos ha dado. Los
hombres por naturaleza no quieren despojarse de su propia justicia
porque es el ídolo en el cual ponen su confianza. y no confío en mi justicia. Está
confiando en su justicia en esta noche delante de Dios para ser
justo delante. Ya estoy equivocado, muy equivocado. Romanos 13 dice, porque ignorando
la justicia de Dios, procurando establecer la suya propia, no
se han sujetado a la justicia de Dios. No estamos diciendo
que Vuestra justicia, trabajo, justicia, son cosas que no tienen
valor. Si confía en esas cosas para
hacer su justicia delante de Dios, ya está perdido, ya no
sirve. Pero ningún vaso de agua dado
en el nombre de Cristo. Y está dado por fe. no fue en
la obra que hizo uno dando la base, sino darlo en el nombre
de Cristo por medio de la fe que Él cumplió al favor nuestro
en la cruz. Porque ignorando la justicia
de Dios, procurando establecer la suya propia, no se han sujetado
a la justicia de Dios. La justicia de vosotros Es precioso
delante de Dios, pero no es la causa. No es la causa. Es el
fruto y nunca será olvidado. Un vaso de agua dado en el nombre
de Cristo no será olvidado. La causa de la salvación de un
pecador no puede suceder del pecador muerto. Un hombre muerto,
si es pecado, no puede hacer nada. necesita la vida. ¿Dónde viene la vida? En Él está
la vida, el Señor Jesucristo, el Espíritu Santo revelando a
Cristo en el corazón del pecador. Esa es la vida eterna. Cristo
en vosotros, la esperanza de gloria. Efesios 2, 1. Y Él os
dio vida a vosotros cuando estabais muertos, muertos en vuestros
delitos y pecados. Otro texto en Juan 6, 44. Ninguno puede venir a mí si el
Padre que me envió no le trajera, y yo le resucitaré en el día
postero." Estas son las palabras de Cristo Jesús. La causa de
la salvación no es la voluntad del hombre de ninguna manera,
así que no depende del que quiere ni del que corre, dice Romano
9.16. El apóstol dice, así no depende, la salvación no depende
del que quiere y del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. En Eramías 13, 23, ¿Mudará la
Etiopía su piel? Está haciendo una comparación,
la Etiopía negro, su piel negro, puede caserlo blanco, morirá
la etiópica piel o el leopardo, leopardo sus manchas. Así también
podrás, podrás vosotros hacer bien estando habituado a hacer
el mal. La respuesta es no. La regeneración hecha por Dios
en el hombre no es algo que el hombre puede hacer en sí mismo. Ninguno puede venir a mí, dijo
Cristo en Juan 6, 44. Ninguno puede venir a mí si el
Padre que me envió no le trajere. Muy claro, ¿verdad? Ninguno puede
venir a Cristo si el Padre no le trajere. yo le resucitaré
en el posterior día. Si tiene deseo de ver a Cristo,
¿quién está obrando en ti para tener ese deseo? Cristo en vosotros,
la esperanza de gloria. Si quiere confesar Cristo en
el bautismo, Creo en Él, Él es mi única esperanza, Él es mi
Señor, mi Salvador, mi Dios, y quiero ser bautizado y identificarme
con el bautismo como creyente de Él. Esta no es la causa, es
la confesión de lo que Dios ha hecho en el corazón. No se debe
la conversión a la voluntad del hombre, porque el hombre en sí
mismo no tiene voluntad para venir a Cristo, para ser salvo.
Si tiene deseo de venir a Cristo, por fe en Él, es que Dios está
llamándole. El Espíritu Santo está trayéndole.
Santiago 1, 18. Él, Dios, de su voluntad, nos hizo nacer. Dios es de su voluntad nos hizo
nacer por la palabra de verdad para que seamos premicios de
sus criaturas. El autor y el consumador de la
salvación es Dios. Como dice en Efesios 2, 8, porque
por gracia sois salvos por medio de la fe y esto no de vosotros, y esto
no de vosotros, pues es don de Dios. La fe que tiene es don
de Dios. Don de Dios. ¿De dónde vino la
palabra? La fe. La fe vino por el oír. El oír vino por la palabra de
Dios. han nacido por la Palabra de Dios predicada por un pecador
como yo, han nacido en su corazón. Fe es el milagro de Dios y debe
ser confesado. No para ser, sino porque eres
hijo de Dios. Si crees de todo corazón, bien
puedes ser bautizado. No para ser salvo, sino para
confesar su fe. La causa instrumental en la salvación
es la predicación del Evangelio. Dios ha escogido salvar a los pecadores por la
locura de la predicación de un pecador como yo, como Joel, como
los otros que predican y dan testimonio del Evangelio de Cristo. No tiene que ser predicador atrás
de un púlpito. Cada uno de nosotros, los creyentes,
pueden predicar también testificando de la fe de Cristo y su fe en
Cristo como mi única esperanza. La fe viene por el oír y el oír
por la palabra de Dios. He luchado para usar muchos textos. No puedo recordar. Tengo que
escribirlos, buscarlos, escribirlos. Pero espera hasta que llegue
a 82 años y vas a ver que no es tan fácil recordar. La fe
viene por el oír y el oír por la palabra de Dios, Gálatas 3,
2. Esto solo quiero saber, dice el apóstol. ¿Recibiste el espíritu
por las obras de la ley o por el oír con fe? Nadie ha recibido
el Espíritu de Dios por las obras de la ley. No, de ninguna manera. Pero por el oír con fe, oír el
Evangelio, oír de Cristo y fe en Él, la fe de Cristo en nuestros
corazones. Romanos 18, más, ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra.
Cerca de ti, en tu boca, en tu corazón. Esa es la palabra de
fe que predicamos. Esta palabra es viva. Está en
el corazón de las ovejas de Cristo, en los escogidos de Dios, y produce
deseos de seguir Cristo, identificarse con Cristo. Jesús es el gran
pastor de sus ovejas. Él les llama por su palabra en
la predicación del Evangelio. Dios ha escogido salvar a los
pecadores por la locura de la predicación. No es que la palabra
es locura, pero Dios usa instrumentos débiles, ¿verdad? La liberación
de los nirivitas fue la de una... La liberación de los nirivitas
fue la de una destrucción física y temporal. No era una salvación
eterna. La salvación proclamada en el
Evangelio de Jesucristo es la salvación eterna. La salvación
eterna está solamente en el Señor Jesucristo resucitado. Vive para siempre, para interceder
por nosotros. Y no tiene que decir nada. Él
no está ya rogando al Padre, perdónos Padre, no. Él está sobre
el trono. Su presencia ya es la garantía
que nuestra redención está segura en Él. Él reina para siempre
para interceder por nosotros. Pero Él no está pidiendo cada
rato, Padre perdón, perdónos. El Padre es el que dio a su Hijo. fue resucitado entre los muertos
después de pagar el rescate de su pueblo, fue glorificado a
la dieza del Padre. Yo creo que en la gloria el único
que vamos a ver allá es el Señor Jesucristo, porque Él es la plenitud
de Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Dios es Espíritu. Nadie le ha visto más, sino un
ejército de Dios que está en el Seno del Padre, le ha dado
a conocer. Yo no sé, lea la Biblia, no dice
hay uno. una imagen del Espíritu Santo,
una imagen de Dios el Padre y otra de Jesucristo. Dios es uno. No podemos explicar qué es Dios. En Cristo Jesús tenemos la plenitud
de la Deidad corporalmente y somos completos en Él. Es lo que yo
estoy tratando de decir. Juan 3, 16, porque de tal manera
amo Dios al mundo que ha dado a su Hijo un hijito para que
todo aquel que de él cree. No se pierda, mas tenga vida
eterna. En el crea. Los demonios creen
en Dios. Los demonios saben quien es Cristo. Entiendan. El que cree en el
Señor es Cristo como su salvador, el Señor es Dios. Horas dos nueve más con voz de
alabanza te ofreceré sacrificio, pagaré lo que prometí, las salvaciones
de Jehová, exclamó Horas. Es cuando el pez le vomitó allá
en la tierra y él fue con ese mensaje. Mirad, Colosenses dos
ocho, mirad que nadie os engañe por vez de filosofías, y huecas
sutilezas según la tradición de los hombres conforme a los
rudimentos del mundo y no según Cristo. Las cosas según Cristo
no son rudimentos de este mundo. Porque en él habita, en Cristo
habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad Puedo leerlo
otra vez, porque en Él, en Cristo Jesús, habita corporalmente toda
la plenitud de la Deidad. Y vosotros estáis completos en
Él, que es la cabeza de todo participado y potestad. Recuerda lo que acaba de decir
uno de los ojos. o hasta les dijeran, o este no
es el Padre, si ha visto el Padre, si ha visto a mí, ha visto el
Padre, porque yo el Padre aún somos. Que Dios les bendiga, hermanos.

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Joshua

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