Bootstrap
Cody Groover

La casa de Dios

Genesis 28:10-22
Cody Groover October, 16 2016 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover October, 16 2016

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Pido en esta tarde que abran
sus Biblias conmigo al libro de Génesis. La Palabra de Dios ha sido dada, la Biblia que tienes
en tus manos ha sido dada para revelar al Señor Jesucristo. y es una gran bendición de Dios,
una gran bienaventuranza de Dios el poder leer en la Biblia y
ver a Cristo Jesús. Él es la llave para el entendimiento
de todas las cosas que están escritas en la Palabra de Dios.
De hecho, son misteriosas y esta Biblia es un libro cerrado, es
un libro cerrado y misterioso hasta que Cristo es revelado. Cuando Cristo es revelado entonces
podemos ver qué es lo que Dios nos está diciendo. Dios habló
a los creyentes en el Antiguo Testamento como leímos allá en
Hebreos capítulo uno, Dios habiendo hablado en tiempos pasados a
los padres por los profetas. Habló por medio de sueños, habló
en tipos, habló por medio de figuras, en sueños y en visiones
para revelar a los profetas de antaño el propósito de Dios en
la redención y la gracia que vendría por medio de Cristo Jesús. Dios habló a estos profetas en
el Antiguo Testamento de esta manera. Pero a ti y a mí nos
habla en la palabra de Dios. A ti y a mí nos habla por medio
de lo que ya fue dicho. Aquí lo que vemos en esta tarde
en Génesis capítulo 28. Quiero que veamos cuando Dios
apareció a Jacob. Dice versículo 10, Génesis 28,
10, dice, salió pues Jacob de Berseba, o Berseba, Y fue a Arán
y llegó a un cierto lugar y durmió allí porque ya el sol se había
puesto. Y tomó de las piedras de aquel
paraje y puso a su cabecera y se acostó en aquel lugar. Y soñó. Y aquí una escalera que estaba
apoyada en tierra y su extremo tocaba el cielo. Y aquí ángeles
de Dios que subían y descendían por ella. Y aquí Jehová estaba
en lo alto de ella, el cual dijo, yo soy Jehová, el dios de Abraham,
tu padre, el dios de Isaac. La tierra en la que estás acostado
te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el
polvo de la tierra y te extenderás al occidente, al oriente, al
norte y al sur. Y todas las familias de la tierra
serán benditas en ti y en tu simiente. Y aquí yo estoy contigo
y te guardaré por donde quiera que fueres. Y volveré a traerte
a esta tierra porque no te dejaré hasta que yo haya hecho lo que
te he dicho. Y despertó Jacob de su sueño
y dijo, ciertamente Jehová está en este lugar y yo no lo sabía. Y tuvo miedo y dijo, cuán terrible
es este lugar. No es otra cosa que casa de Dios
y puerta del cielo. Y se levantó Jacob de mañana
y tomó de las piedras que había puesto de cabecera y la alzó
por señal y derramó aceite por encima de ella. Y llamó el nombre
de aquel lugar Bet-El, aunque luz era el nombre de la ciudad
primero. E hizo Jacob voto diciendo, si
fuere Dios conmigo y me guardare en este viaje en el que voy,
y me diere pan para comer y vestido para vestir, si volviera en paz
a casa de mi padre, el paz será mi Dios. Y esta piedra que yo
he puesto por señal será casa de Dios. Y de todo lo que me
dieres, el diezmo pagaré a ti. Jacob, qué figura en la palabra
de Dios. Nos dice la palabra, Jacob es
un hombre que representa a todo el pueblo escogido de Dios. No
podemos entender muchas cosas de Jacob, pero si somos honestos,
no podemos entender muchas cosas de nosotros mismos, ¿verdad? No podemos, somos un enigma para
nosotros mismos. Pero Jacob es un hombre difícil
de entender, pero sabemos esto acerca de Jacob, porque Dios
lo dice en su palabra. Jacob era un hombre al que Dios
amaba. un hombre al que Dios amó, uno
de los escogidos de Dios. Cuando Isaac oró y pidió por
su esposa, que era estéril, Dios le contestó. Y Rebeca, cuando estaban los dos
hijos todavía en el vientre, si ustedes quieren ver allá en
Génesis 25, Rebeca cuando los dos hijos, porque Rebeca concibió
Y gemelos, eran gemelos. Mismo padre, misma madre, en
Génesis 25, versículo 21, dice, oró Isaac a Jehová por su mujer,
que era estéril, y lo aceptó Jehová y concibió a Rebeca, su
mujer. Y los hijos luchaban dentro de
ella, gemelos. Y dijo, si es así, ¿para qué
vivo yo? y fue a consultar a Jehová. Y
le respondió Jehová, dos naciones hay en tu seno. Dos pueblos serán
divididos desde tus entrañas. El un pueblo será más fuerte
que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor. Dios le dijo
a Rebeca que el mayor serviría al menor. hijos había en su vientre. Y de estos dos hijos, uno era
Jacob y el otro Esaú. Esaú era el primogénito. Esaú
era el que nació primero, Jacob nació después. Pero Dios había
dicho que el mayor va a servir al menor. Eso es una figura también
de cada creyente. Cada creyente tiene dos naturalezas. La naturaleza pecaminosa con
la que entramos en este mundo es una naturaleza fuerte, pero
hay una naturaleza que Dios pone en la regeneración y estos dos
luchan todo el tiempo. Todo el tiempo están luchando
y uno está sirviendo al otro. Uno está sirviendo al otro. El
mayor, es decir, el que es el carnal, va a ser sujeto al espiritual,
va a estar sujeto al hombre espiritual. En Romanos capítulo 9 Dios dijo
esto por el apóstol Pablo cuando Rebeca concibió en versículo
10 dice de uno de Isaac, nuestro padre, pues no habían aún nacido,
no habían hecho ni aún el bien ni el mal, para que el propósito
de Dios conforma a la elección permaneciese. Dios nos enseña
en Jacob que hay una elección. Y los dos no habían nacido, no
habían hecho ni aún el bien ni el mal, y Dios le dijo a Rebeca
que el mayor serviría al menor. no por obra sino por el que llama
y se le dijo el mayor servirá al menor como está escrito a
Jacob amé más a Esaú aborrecí no dice a Esaú lo amé menos dice
a Esaú lo aborrecí sabemos esto que Dios amó a Jacob que Jacob
era uno de los escogidos de Dios y Jacob antes de que Dios se le
revelara, es un hijo de Adán como todos los demás, hijo de
Ira lo mismo que los demás. Por naturaleza su nombre lo llevaba
bien, Jacob. Era, significa suplantador, tramposo,
suplantador. Jacob suplantó la primoginiatura
de su hermano. Tomó la primogenitura de su hermano,
la bendición era para él, para Esaú, pero con manias, ayudado
por su madre, con manias, él engañó a Isaac, su padre. Y él primeramente, Esaú le vendió
su primogenitura, ¿se acuerdan? Esaú despreció su primogenitura
y por un, una, una taza de lentejas de potaje le vendió a su primogenitura
pero después él fue con su padre y le engañó y él suplantó él
se puso y él recibió la bendición ahora eso también nos figura
a nosotros suplantador sabemos esto de Jacob que era un hombre
escogido de Dios un hombre amado de Dios pero era un hombre tramposo
un hombre que suplantador es, era su nombre. Esaú dijo, este
ya me robó dos veces, es lo que le dijo. En Génesis 27, su nombre de Jacob
significa suplantar, tomar el lugar de otro por fuerza o por
hacer engaño. en Génesis 27 versículo 35 dice
y él dijo vino tu hermano con engaño es decir Isaac dijo a
Esaú vino tu hermano con engaño y tomó tu bendición y Esaú respondió
bien llamaron su nombre Jacob está bien su nombre Jacob pues
ya me ha suplantado dos veces, se apoderó de mi primogonitura
y aquí ha tomado mi bendición. Y dijo, ¿no has guardado bendición
para mí? Le preguntó Esaú a Isaí. Esa es la característica de cada
uno de nosotros. Por naturaleza somos suplantadores. Hay uno que solamente recibe
toda la honra y la gloria y es el Señor Jesucristo. el creador
de todas las cosas. Él es el único que debe recibir
toda la honra, la gloria, la bendición ahora y por todos los
siglos. Pero el hombre, nosotros en Adán,
todos nos rebelamos en contra de Dios y nosotros queremos tomar
para nosotros la honra y la gloria que solamente le pertenece a
Él. Eso es un suplantador. Suplantamos
a nosotros Jacob engañó a su hermano para que le vendiera
la primogénitura. Y con la ayuda de su madre, engañó
a su padre Isaac para que le diera la bendición reservada
para el primogénito. Le preguntó Isaac, ¿eres tú mi
hijo Esaú? Y Jacob dijo, yo soy, yo soy. Jacob tuvo, por esto, Jacob tuvo
que huir. Jacob tuvo que huir de la casa
de su padre y de la ira de su hermano. Ahí estaba él corriendo
para salvarse la vida. Su hermano dijo, voy a matar
a ese hombre. Y el Saúl lo iba a hacer. Y Jacob
tenía que salir corriendo. Esto está ya en Génesis 27, versículo a 41 y aborreció Esaú a Jacob
por la bendición que su padre le había bendecido. Y dijo en
su corazón, llegarán los días de luto de mi padre y yo mataré
a mi hermano Jacob. Y fueron dichas a Rebeca las
palabras de Esaú, su hijo mayor, y ella envió y llamó a su hijo
Jacob, a Jacob, su hijo menor, y le dijo, he aquí Esaú, tu hermano,
se consuela acerca de ti con la idea de matarte. Ahora pues,
hijo mío, obedece a mi voz, levántate y huye a la casa de Labán, mi
hermano, en Arán. Y mora con ellos algunos días
hasta que el enojo de tu hermano se mitigue. Huye. Bueno, aquí en este pasaje que
estamos viendo en esta tarde, en Isaías, perdón, en Génesis
capítulo 28, tenemos a Jacob que está huyendo. Dice, salió
pues Jacob de Berseba y fue a Arán. Y estaba él corriendo ahí, salió
huyendo de la casa. Y aquí en este pasaje vemos cómo
Dios cruza el camino. Dios cruza el camino. Esto es lo que quiero que veamos
en esta tarde. Así como Dios hizo con Jacob,
él va a hacer con todos los Jacobes suyos. con todos aquellos que
Él escogió en la eternidad y a todos ellos que Él amó con amor eterno. Todos nosotros somos los Jacobes,
aquellos que Dios ha escogido y aquellos que Dios ha amado.
Si Dios te ha amado, te ha amado con amor eterno y puedes estar
aquí huyendo. Puedes estar aquí de mala gana. Pero si Dios le ha placido cruzar
tu camino en esta tarde, va a ser tu experiencia como la experiencia
de Jacob en aquel día. Jacob salió allá, estaba huyendo,
y Dios le pasó, le cruzó el camino. Dios cruzó el camino de Jacob
en su vida. Así es que siempre Dios cruza
el camino de los suyos. Va a llegar el día en que Dios
va a cruzar el camino de sus escogidos, de aquellos que él
amó con amor eterno, con las buenas nuevas del evangelio.
Y se va a revelar el Dios invisible, el Dios vivo y verdadero se va
a revelar en la persona y la obra del Señor Jesucristo. Y
esto es la vida eterna. Y allí en Cristo Jesús, en Cristo
Jesús es donde Dios tiene todas las bendiciones para su pueblo. Dios ha bendecido a su pueblo
con todas las bendiciones espirituales, lugares celestiales en Cristo
Jesús. Pero lo primero que vemos allá
es que él estaba huyendo. Jacobo estaba huyendo. ¿Y por
qué estaba huyendo? Estaba huyendo por la misma razón
que todos nosotros estamos huyendo. Por el pecado. El pecado ha hecho
separación entre nosotros y nuestro Dios. Ese es el lugar en que en Isaías
capítulo cincuenta y nueve dice versículo dos vuestras iniquidades
han hecho división. Apenas, apenas el hombre cayó
en el pecado en el huerto, lo primero que hizo era huir. Adán. Adán, cuando él desobedeció a
Dios, no fue buscando a Dios, buscando reconciliación, buscando
perdón. ¿Ven allí la enemistad en el
corazón de cada hombre por naturaleza? El hombre no va buscando a Dios.
Pero ahí está también la gracia de Dios. Ahí vemos la gracia,
el favor de Dios no merecido. Porque aunque el hombre no va
buscando a Dios, Dios Dios es el que viene buscando al hombre.
¿Por qué? Porque él lo amó con amor eterno.
Porque él se lo dio a su hijo. Y porque él no va a perder a
ninguno de aquellos que él escogió. No va a perder a ninguno de aquellos
que le dio a su hijo. Y hay solamente una razón por
la condición en que nosotros estamos por naturaleza. Y es
por el pecado. Una sola razón por la que Jacobo
estaba en la situación en la que estaba. Su pecado. Su pecado. El lugar donde nos
encontramos entonces por naturaleza, lo que somos por naturaleza,
somos personas llenos de pecado. Desde la cabeza hasta los pies,
podrida llaga e hinchazón. No hay cosa sana en nosotros. Estamos, somos infelices, deprimidos. Nuestra condición es, y lo peor es que somos orgullosos
de eso. Lo peor es que somos orgullosos
de eso. Somos codiciosos de las cosas
de este mundo. Estamos solos, apartados, como
dice la palabra, separados, lejos de Dios. Sin Cristo y sin Dios
en el mundo. Triste condición del hombre por
naturaleza, bajo la maldición de la ley. bajo la maldición
de la ley. La ley pronuncia maldición sobre
todo aquel que no continúa en todas las cosas escritas en el
libro de la ley para hacerlas. Estamos bajo la maldición de
la ley sin fuerzas, sin habilidad de obedecer esa ley. Cada día
que transcurre más y más deudores nos hacemos. Cada vez que, cada
instante que vivimos, más y más nos volvemos deudores por nuestros
pecados. Vuestras iniquidades han hecho
división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados, dice
Isaías 59, 2, han hecho ocultar de vosotros su rostro para no
oír. ¿Había alguna razón por la que
Dios debiera ir a encontrar a Jacob? ¿Había alguna dignidad en Jacob? Acabamos de pintar una figura
muy fea de Jacob, ¿verdad? Si alguien hubiera escogido entre
estos dos hermanos, entre todos nosotros que estamos acá, el
que mejor te caería era Esaú. Era el que mejor te caería. Jacob no te caería bien. ¿Había algo en Jacob? que pudiera
mover a Dios para ir a buscarle a él, para ir a encontrarlo en
su camino. No, no hay ninguna dignidad en
Jacobí, no hay ninguna dignidad y no hay ninguna razón que se
encuentra en el hombre para que Dios haya enviado a su hijo a
este mundo, sino únicamente por el gran amor con que Dios amó
a su pueblo antes de la fundación del mundo. Qué indigno es el
hombre que indigno es Jacob del amor con que Dios le amó y que
indignos todos nosotros que indignos todos nosotros nosotros los suplantadores
nosotros los que por naturaleza todo hombre por naturaleza si
pudiera oigan esto todo hombre por naturaleza si pudiera pondría
la mano sobre Cristo Jesús allí en el trono y lo arrancaría del
cielo es precisamente lo que el hombre está diciendo cuando
no se somete cuando no cuando no obedece es lo que está diciendo
no tú no vas a decirme lo que yo voy a hacer yo voy a hacer
lo que yo quiero el evangelio viene a los hombres no como invitación
sino como mandato mandato del rey cree, cree en el Señor Jesucristo
y será salvo y el hombre dice eso a mi que una gran ofensa
al rey pero lo que significa es que si pudiera el hombre ya
viste lo que ya viste ya puedes ver lo que el hombre hizo con
el Señor Jesucristo cuando Dios por un momento lo entregó a las
voluntad del hombre la voluntad perversa del hombre Escuchen
esto. Cristo no está en tus manos como
para que tú hagas lo que tú quieras hacer. Cristo no está a tu disposición
para que tú puedas hacer con él. Tú estás en las manos de
él. Yo estoy en las manos de él.
Y la pregunta es, Señor, ¿qué quieres hacer? Señor, ¿qué quieres? Aquí estoy en tus manos. Lo que
tú quieras, eso va a ser. Pero los hombres hoy en hoy día
de un Cristo falso, hoy en un Cristo pobrecito, inútil, como
que el hombre tiene el control sobre ese Cristo. En ninguna
manera, ese no es el Cristo de la Biblia. ¿Pero qué indigno
entonces es Jacob? ¿Qué indigno es el hombre? La
causa no se encuentra en el hombre, si la causa se
encuentra únicamente en el Señor. Dios es justo. Dios es justo cuando nos condena. Dice David, tú seas justo cuando
me condenas. Dios sería justo en enviar a
toda la humanidad al infierno. Porque eso sí es lo que merecemos.
Eso es lo que hemos ganado. Eso, si pudiéramos hablar de
esta manera, eso es lo que nos debe Dios. Eso es lo que nos
debe por nuestras obras. El castigo eterno, el infierno. Pero la gracia de Dios, la paga
por el pecado es qué? Muerte. La gracia de Dios es
vida eterna. El don de Dios. En Efesios capítulo
2. En Efesios capítulo 2. Él os dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestros delitos y pecados. ¿Qué condición
estaban? Muertos. Sin habilidad, sin deseo,
sin voluntad. Muertos en vuestros delitos y
pecados, en los cuales anduviste en estos pecados. En otro tiempo,
siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de
la potestad, es decir, siguiendo la voluntad de Satanás, príncipe
de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos
de desobediencia entre los cuales también todos nosotros todos
nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne
haciendo la voluntad de nuestra carne y de los pensamientos y
éramos por naturaleza hijos de ir a lo mismo que los demás es
que cada creyente aquí en esta tarde antes que el señor se revele
a ti antes que venga y se manifiesta a ti Éramos hijos de ira. ¿Qué significa? Que teníamos
el puño hacia el cielo diciendo no. No, Dios. Es una tontería
decirle no a Dios, ¿verdad? Es una necedad decirle no a Dios.
He dicho esto en otra ocasión. Si te vas a pelear con alguien,
busca a alguien de tu propio tamaño. Busca a alguien con quien
puedas ganar. Pero decirle a Dios, decirle
a Dios no, la gran tontería. Necedad. el necio dice no Dios pienso eso cuando esto es una
ilustración pero no no es nada comparado a Dios con sus criaturas
pero imagínate que una hormiga esté discutiendo contigo y una
hormiga te diga no y te enoje esa hormiga ahora que vas a decir aplastas
a esa hormiga. ¿Qué va a decir esa hormiga?
¿Qué va a poder contigo esa hormiga? Y eso nada comparado a un hombre
con Dios. Pero bueno. Pero Dios, ahí está la razón. Ahí está la razón. Pero Dios. que es rico en misericordia por
su gran amor con que nos amó aún estando nosotros muertos
en pecados nos dio vida juntamente con Cristo por gracia sois salvos. Todo hombre que es objeto del
amor y la gracia de Dios conoce que por naturaleza si Dios me
da lo que yo merezco Eso es el infierno. Nos juzgamos a nosotros
mismos. El creyente se juzga a sí mismo. Toma el lugar de Dios contra
sí mismo y dice, Dios, si tú me juzgas, si tú me llamas a
juicio, me tienes que condenar porque eso soy pecador. Pero Dios es rico en misericordia. Ahí está Jacob, ahí está huyendo
allá, no está buscando a Dios. Está en la condición en la que
está porque así es él. Pero el Señor se le reveló en
su misericordia. En versículo 12 de nuestro texto
nos dice aquí que soñó. Como dije, es por esto que leía
al principio del servicio, Dios habló en diferentes tiempos a
los padres por los profetas. Soñó. ¿Puede Dios revelarse por
medio del sueño? Sí. ¿Pero cómo se revela Dios
a ti ahora? En la palabra. No puedes confiar en un sueño,
por más bonito que sea. Yo puedo tener sueños buenos
y puedo tener sueños malos y si como mucha pizza esa noche voy
a tener sueños, visiones, visiones en la noche. Pero eso no significa
que sea de Dios. Pero aquí Dios habló, Jehová
habló a Jacob y soñó. Y aquí una escalera. Esta era
la manera que Dios estaba revelando. Jehová se estaba revelando a
Jacob. Jehová se había revelado a Abraham. ¿Es suficiente? Es decir, se
reveló a Abraham. ¿Con eso basta? ¿Que se revele
a Abraham? ¿Y con eso entonces todos sus
hijos son creyentes? ¿Todos sus hijos son salvos?
No. Dios se revela a cada uno de
los suyos. Es decir, Jacob no fue creyente
simplemente porque Abraham fue creyente. Porque ahí besa a Esaú. Ahí besa a Esaú y él no creyó. Y Dios no se le reveló a Esaú. Dios se le reveló a Jacob. ¿Por
qué? Porque lo amó. Todos aquellos
a quienes Dios ama se les va a revelar. Es decir, no los va
a dejar en su incredulidad, no los va a dejar en su ignorancia,
no los va a dejar en su rebelión. Si Dios te deja ir en tu desfrenada
carrera al infierno, vas a abrirlo. Pero la misericordia de Dios
para con su pueblo es que no permite eso. Él no va a permitir
que uno de los suyos se pierda. Nadie puede arrancarlos de la
mano del Señor Jesucristo, ni siquiera la oveja misma. No puede
arrancarse. Él soñó y Dios se le manifestó. Él soñó en esta manera. Soñó acerca de una escalera. ¿Qué momento tan glorioso cuando
Dios se revela? Cuando podemos ver que el Señor
Jesucristo, Él es Dios. Esto es el conocimiento de la
verdad. El conocimiento del Dios vivo
y verdadero lo tenemos en la persona y la obra del Señor Jesucristo. Cuando Dios, el Espíritu Santo,
toma las cosas del Señor Jesucristo y nos las revela a nosotros y
abre nuestros ojos para que veamos ahora sí no en sueño sino habla
el Espíritu Santo por medio de la palabra y nos muestra Cristo
Jesús el único camino el único por quien podemos venir a Dios
el Padre en esta en esta en este sueño Jacob vio esta escalera
que estaba apoyada en tierra y su extrema tocaba el cielo. ¿Qué es esto sino una manera
de llegar al cielo? Esto no es una cosa literal,
no una escalera. Así como Cristo es la puerta,
Cristo es la escalera. Así como Cristo es la vid. Así
como Cristo es el cordero. Pero aquí Cristo es la escalera.
Y la única manera que nosotros podemos venir a Dios es por medio
del Señor Jesucristo. Él vio en su sueño, vio cómo
Jehová estaba por encima de la escalera y se le declaró, se
le reveló a Jacob. Y le dijo, ¿Quién él era? Dice,
yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre. Es el mismo Dios. Dios se revela, así como se reveló
a Abraham, Dios se revela a nosotros. El mismo Dios, el mismo Dios
de Abraham, de Isaac y de Jacob, es el mismo Dios, el Señor Jesucristo. Él es el que habló. Dios siempre
ha hablado por el Hijo. Dios el Padre no ha hablado a
los hombres directamente. Ha hablado desde el cielo, este
es mi hijo amado en quien tengo complacencia, pero para dirigirse
a los hombres, siempre por medio del hijo. Dios ha hablado por
el hijo. Dice aquí, yo soy Jehová, el dios de Abraham, tu padre,
el dios de Isaac, la tierra en la que estás acostado te la daré
a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el
polvo de la tierra, te extenderás al occidente, al oriente, al
norte y al sur, Y todas las familias de tierra serán benditas en ti
y en tu simiente. Benditas en tu simiente que es
Cristo. La misma promesa que hizo Abraham
hizo a Jacob. Todas las naciones de la tierra
serán benditas en Cristo Jesús. Él es la simiente. ¿Qué momento, verdad, cuando
Dios se complace a revelarse en su gracia? El Señor Jesucristo,
cuando Él se manifiesta y revela su misericordia. Pero Dios, que
es rico en misericordia, por su gran amor con nosotros, estando
aún nosotros muertos en pecado, nos dio vida juntamente con Él.
Por gracia soy salvo por medio de la fe. la fe del Señor Jesucristo. Por medio de la fe en el Señor
Jesucristo. Y esto no es de vosotros. Dios
te dio esta fe. Cuando Cristo, cuando aún éramos
débiles a su tiempo, murió por los impíos. Esta es la revelación
de la misericordia de Dios. Yo soy Jehová, el Dios de Abraham,
tu padre. Jehová es el Dios de propósito.
El dios del pacto. El dios de la promesa. Yo soy
el dios de tu padre Abraham. Tu padre Isaac. Cuando Dios se le manifestó a
Jacob, podemos ver aquí que él estaba acostado. Estaba durmiendo. En otras palabras, estaba quieto. Estaba quieto. Dios se le reveló
a él cuando estaba quieto. Una de las razones por la cual
yo creo que Dios utiliza la predicación de la palabra es porque la persona
está quieta. La persona está quieta. Cuando
entras en, cuando entablas una discusión, una plática con una
persona, muy rara vez la persona tiene el don de oírte sin estar
pensando en qué te va a decir cuando tú te dejes de hablar has experimentado eso que la
persona no te está oyendo porque simplemente está esperando que
separen tus labios para que él diga o para que ella diga pero
cuando Dios habla a su pueblo él los hace callar se acuerdan
cuando estaba Allá el eunuco estaba allá en Jerusalén. El
eunuco estaba en Jerusalén, ahí había mucho movimiento. Ahí había
mucha ceremonia, ahí había mucha religión. Pero Dios no le habló
la verdad, no se le reveló a él hasta que él estaba en una carreta,
en un carro, jalado por caballos, yendo por el desierto y él estaba
leyendo la palabra. Fue que Dios le envió un mensajero.
Y él no empezó a tratar de decirle a Felipe lo que él podía entender.
Él simplemente dijo, ¿cómo puedo yo si algún hombre no me enseña?
Y se cayó. Y Felipe comenzó desde ese texto
y le mostró que esto habla de Cristo Jesús. Él estaba quieto. Es decir, Dios lleva a pecadores
a estar en una condición de quietos. Es decir, tiene que callarnos
la boca. todo el tiempo que una persona esté replicando, que
esté diciendo, no está oyendo. Está discutiendo. Pero, pero,
pero, pero cuando viene la palabra de Dios y cuando el Espíritu
Santo convence, la persona tapa su boca. La persona tapa su boca. El Señor. Estoy listo para oír. No es... Dios no tiene que oír
nada de nosotros. Nosotros tenemos que oír a Él.
Tenemos que oír a Él. La escalera, como podemos ver,
estaba parada sobre la tierra, pero llegaba hasta el cielo.
Y esto nos habla de Cristo Jesús, que Él siendo Dios, Dios manifestado
en la carne. Él es el verbo que fue hecho
carne. Él estuvo aquí sobre la tierra. Pero gran misterio de
misterios, el Señor Jesucristo lo dijo en Nicodemo, allá en
Juan capítulo 10. Perdón, Juan capítulo 3, le dijo
a Nicodemo, Nicodemo nadie subió al cielo, sino del Hijo del Hombre
que está en el cielo. Nadie descendió del cielo. No
tengo que leerlo. Le dijo en Juan capítulo 3, versículo
13. Nadie subió al cielo, sino el
que descendió del cielo. ¿Quién es el que descendió del
cielo? El Eterno Hijo de Dios. Jehová manifestado en la carne.
El verbo fue hecho carne. Él descendió del cielo. Pero
noten lo que dice, el Hijo del Hombre que está en el cielo. Así es que cuando Él vino aquí
a la tierra, no dejó de estar en el cielo. Dios es Dios. El universo está
en Dios. Dios el Padre, Dios el Hijo,
Dios el Espíritu Santo, un solo Dios. No podemos entender esto,
pero cuando Él estuvo aquí en la tierra como hombre, Él estaba
allá en el cielo. Es el que el camino de Cristo
Jesús dijo, yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene
al Padre si no es por mí. Los angles subían y descendían
sobre la escalera y nos declara que solamente podemos venir delante
de Dios por medio de Cristo Jesús. Es el camino, no es un camino
como si hubieran muchos. No hay muchos caminos. Muchos
son los caminos que llevan a la perdición. Hay un solo camino,
que es Cristo Jesús, que lleva a la vida eterna. Es a través
de Cristo Jesús, es por su obra que nosotros venimos a Dios. Nadie viene al Padre si no es
por mí. Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo consigo
mismo. Jehová mismo estaba por encima
de la escalera e hizo a Jacob todas estas promesas. Dios desde
el cielo hizo estas promesas y las hizo a Jacob así como Dios
ha hecho todas las promesas a su pueblo en Cristo Jesús. Dios
en Cristo Jesús y por medio de Cristo Jesús hace todas estas
preciosas, estas promesas preciosas. Bendición espiritual de la vida
eterna. Promesa de perdón de pecados. ¿Cuántos pecados? Todos tus pecados
son perdonados. Las bendiciones que tenemos en
Cristo Jesús. No olvides ninguna de sus bendiciones. Él es el que da vida y gloria
para su pueblo, para su pueblo escogido y amado, es decir, los
que creen a Dios. La promesa de Dios a Jacob y
a su pueblo. Noten lo que dice el versículo
15. Estas cuatro cosas Dios le dijo a Jacob y estas cuatro cosas
son de bendición para nosotros porque son para nosotros. Primeramente
dice, he aquí, yo estoy contigo. En la salvación, Dios no dice,
haz esto, haz lo otro. En la salvación, Dios muestra,
ya está hecho. Ya está hecho. Hecho está. Consumado es. Yo estoy contigo. En las misericordias del pacto
eterno de la gracia, Yo estoy contigo. Yo estoy contigo. Si Dios está con nosotros, dice
Romanos capítulo si Dios está por nosotros. Si Dios nos escogió
para salvación, porque la elección es para salvación, si Dios nos
amó con amor eterno en Cristo Jesús, si Dios es por nosotros,
dice Romanos capítulo ocho, quien contra nosotros. En Romanos capítulo
8, versículo 28 dice, y sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan bien, esto es, a los que conforme su propósito
son llamados. Porque los que antes conoció
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Y a los que predestinó a estos también llamó la elección, Si
Dios está contigo en la elección, si Dios te amó con amor eterno,
¿quién contra ti? Si Dios te escogió, ¿quién contra
ti? Si Dios ha predestinado todas
las cosas, ¿quién contra ti? Nos predestinó a estos también
y amó, y a los que llamó a estos también justificó, y a los que
justificó a estos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? ¿Cuál
es la conclusión? Si Dios es por nosotros, ¿quién
Contra nosotros. ¿Quién contra nosotros? Qué precioso
es eso, ¿verdad? Dios le dice a Jacob y Dios dice
a su pueblo cuando él se revela, yo estoy contigo. Yo estoy contigo. Todo lo que Dios requiere de
ti, Dios lo ha dado. Yo estoy contigo. Todo lo que
Dios requiere de ti, Él lo ha dado esa es la salvación por
gracia y luego dice aquí yo estoy contigo y luego dice y te guardaré
aquí está la segunda promesa yo te voy a guardar Ninguno de
aquellos que Dios escogió, ninguno de aquellos por quien Cristo
murió y ninguno de aquellos que es traído por el Espíritu Santo
a la fe en el Señor Jesucristo jamás se puede perder. Jamás
se puede perder. Yo te guardaré. Estamos, somos
guardados por el poder de Dios mediante la fe. Somos guardados,
Dios nos guarda, Dios nos preserva, nos libra del maligno, nos libra
del poder de Satanás. Yo te voy a guardar. Y vean la
tercera promesa, yo voy a traerte otra vez a esta tierra. Canaan
era tipo de la tierra prometida. Y Dios ha prometido que todo
aquel que cree en Él tiene vida eterna y va a estar con Él en
la gloria. Yo voy a traerte a esta tierra
prometida. Cristo, nuestro aval, Él está
ahora sentado a la diestra de la majestad en las alturas. Y
como Él está tan seguro como la cabeza está allá, su cuerpo
va a estar allá juntamente con Él en la gloria. Yo te voy a
traer a esta tierra. Esa es la voluntad del Dios Todopoderoso. Padre, yo quiero que aquellos
que Tú me has dado estén conmigo. que vean mi gloria y luego la
cuarta cosa que vemos en ese versículo 15 y dice no te dejaré
hasta que haya hecho lo que te he dicho qué bueno que no deja
la salvación a medias qué bueno que no deja la salvación hace
99% y qué tal si te deja a las puertas de la entrada del cielo
y te dice ahora sí a ver si llegas No hay salvación para ninguno.
El que comenzó en ti la buena obra la perfeccionará. La perfeccionará
hasta el día de Jesucristo. No te voy a dejar hasta que haya
hecho lo que te he dicho. Ahí está la seguridad que tenemos. La palabra de Dios. Ahí está
la base de nuestra fe. Lo que Dios ha dicho en su palabra. Jacob, podemos ver aquí que Él,
cuando tuvo esta revelación, él dijo, esto es la casa de Dios. O es decir, donde Dios habita. Cristo, él dijo, es la casa de
Dios y la puerta, y la puerta del cielo. ¿Quién es la puerta? Cristo Jesús. ¿Dónde habita Dios? Toda la plenitud de la Deidad
mora, habita corporalmente en el Señor Jesucristo. Jacob llamó
aquel lugar Betel, casa de Dios. Y Cristo Jesús es la casa de
Dios. Cristo Jesús es la casa de Dios.
Cristo Jesús es donde Dios, toda la plenitud de la Deidad habita
o mora corporalmente. Y Él nos ha hecho uno con el
Señor Jesucristo. De tal manera que nosotros, su
pueblo, unidos a Él, nosotros somos la casa de Dios. la morada
de Dios. Casa de Dios es donde Dios está. Donde Dios habita. Donde Dios
se revela. La entrada al cielo, la puerta.
Y notan, Jacob, él dijo, el Dios hizo un voto diciendo, si fuera
Dios conmigo, dependiendo de Dios, en versículo 20, si Dios
va conmigo y él me guarda en el viaje en que voy, Esto está
hablando de dependencia, ¿verdad? Si él va. Dios ya le había dicho
lo que él va a hacer. Pero él dice si él lo hace. Si
él lo hace. Y es la verdad. Dios ha dicho
lo que él va a hacer. Y esa es nuestra confianza. Nuestra
única esperanza. Lo que él ha dicho. Y sabemos
que si depende de nosotros, nadie va a ser salvo. Aún así, nosotros
venimos voluntariamente. El pueblo de Dios, Él llamó a
ese lugar la casa de Dios. A la revelación de Dios, Él obedeció. Dice la palabra de Dios, tu pueblo
se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder. El Señor Jesucristo trae a los
suyos Nadie que no sea de él puede venir a él, ninguno puede
venir a mí si el padre que me envió no le trajere, yo le resucitaré
el día postrero. Pero todos, todos los que son
los hijos de Dios van a ser enseñados. Y aquí Jacob fue enseñado. Y nosotros en la palabra de Dios
somos enseñados. ¿Quién es el Señor Jesucristo?
¿Qué es lo que Él ha hecho? Las promesas que Él ha dado.
Él ha prometido que todo aquel que viene a Dios por medio de
él será salvo. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.