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Cody Groover

Matrimonio, adulterio y la gracia de Dios

Matthew 19:1-10
Cody Groover April, 17 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover April, 17 2016

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Hermanos, pido que abran sus
Biblias conmigo. Libro de Mateo, San Mateo capítulo
19. San Mateo capítulo 19. Vamos
a leer los primeros 10 versículos. Aconteció que cuando Jesús terminó
estas palabras, Se alejó de Galilea y fue a las regiones de Judea,
al otro lado del Jordán. Y le siguieron grandes multitudes
y los sanó ahí. Entonces vinieron a él los fariseos
tentándole y diciéndole, ¿es lícito al hombre repudiar
a su mujer por cualquier causa? Él respondiendo les dijo, ¿no
habéis leído que el que los hizo al principio varón y hembra los
hizo? Y dijo, ¿por esto el hombre dejará
al padre y madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola
carne? Así que no son ya más dos, sino
una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó
no lo separa el hombre. Le dijeron, ¿Por qué pues mandó
Moisés dar carta de divorcio y repudiarla? Y él les dijo,
por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió repudiar a
vuestras mujeres, mas al principio no fue así. Y yo os digo que
cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación,
y se casa con otra, adultera, y el que se casa con la repudiada,
adultera. le dijeron sus discípulos, si
así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. El tema en esta mañana es matrimonio,
divorcio y la gracia. ¿Estás interesado? Matrimonio, divorcio y la gracia. Hay una figura tan preciosa del
Evangelio en este pasaje. Pido al Señor que me permita
a mí hablar su palabra, hablar el Evangelio y consuelo a cada
uno de sus hijos. Dice aquí en Mateo capítulo 19,
versículo 1. Aconteció que cuando Jesús terminó
estas palabras. ¿De qué palabras está hablando?
Todas estas cosas están conectadas. Está hablando de las palabras
que habló en el capítulo 18. Las palabras que tienen que ver
con no ofender a nuestros hermanos, no causar ofensa, no dar razón
de ofensa. Y estas palabras de perdonar,
cuántas veces perdonar libremente perdonar a nuestros hermanos,
perdonar sin límite a aquellos nuestros hermanos que nos ofenden. Estas son las palabras que habló
en el capítulo 18. Y ahora, aquí, en el capítulo
19, el Señor Jesucristo está unos días después Sanando, nos dice aquí, le siguieron
grandes multitudes y los sanaba allí. Donde encuentras a nuestro
Señor Jesucristo sanando a su pueblo, también vas a encontrar
en ese mismo lugar a fariseos. A fariseos, personas que se creen
justos por obedecer la ley de Dios. Legalistas. que de hecho son antinomistas. Las personas que se justifican
o quieren justificar por la ley, en realidad son antinomistas,
tratando de venir a Dios ilegalmente. Vinieron al Señor Jesucristo,
noten aquí, nos dice el Espíritu Santo, tentándole, tentando. Esta era la causa de la pregunta,
no era para que se informen. era para atentar al Señor Jesucristo,
para acusar al Señor Jesucristo de ser antinomista, de ir en
contra de la ley, o sea, de estar en contra de la ley de Moisés.
El Señor Jesucristo dijo claramente, yo no vine a abrogar la ley.
Él vino para cumplir la ley. Por eso le presentaron esta pregunta,
para atentar al Señor Jesucristo. Estos santurrones, gente religiosa
que se santifican a sí mismo utilizan este mismo pasaje hoy
día. Hoy en día utilizan ese pasaje
para hacer lo mismo que estaban haciendo los fariseos en el día
de nuestro Señor Jesucristo, para tentar. Aquí estaba el Señor
Jesucristo sanando a pecadores. Y esto es una gloriosa muestra
de la capacidad, la habilidad de nuestro Señor Jesucristo de
sanar al pecador de todas sus dolencias. Espiritualmente, de
perdonar el pecado de pecadores por su obra exitosa en la Cruz
del Calvario, su redención por medio de su sangre. Estos hombres
que trataban de justificarse a sí mismo, se trataban de justificar,
en realidad eran infieles a Cristo. Ellos mismos eran infieles a
Cristo. Su infidelidad consiste en que
trataban de venir delante de Dios por medio de la ley. Cualquier
persona que viene a Dios por medio de la ley, esa persona
está siendo infiel. Infiel. Sin embargo, nuestro
Señor Jesucristo contestó esta pregunta. Y aquí entonces, en
esta ocasión, vamos a ver lo que dijo el Señor Jesucristo
sobre el matrimonio, sobre el adulterio y sobre la gracia. Ahora, si nosotros vamos a a
considerar este tema, si nosotros los que confesamos al Señor Jesucristo,
Hay personas aquí que han creído en el Señor Jesucristo. Personas
que están viendo han creído en el Señor Jesucristo, están confiando
en Él. Si nosotros, los que confesamos
al Señor Jesucristo, como creyentes vamos a honrar a Cristo, si vamos
a honrar a Cristo en nuestras vidas, si vamos a honrar a Cristo
en nuestra actitud hacia los demás, cada uno de nosotros debe
entender que nosotros como la iglesia, la novia de Cristo,
nosotros somos su esposa. Nosotros somos la iglesia del
Señor Jesucristo. Nosotros debemos recordar esta
unión que tenemos con Cristo Jesús. Debemos recordar esto
al ver este pasaje. Ahí es donde vamos a ver el Evangelio.
Nosotros los que creemos en el Señor Jesucristo hemos sido unidos
al Señor Jesucristo. Leímos esto al principio del
servicio, la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos. Fuimos unidos a Cristo Jesús. Si tú crees en el Señor Jesucristo,
estás unido, eres uno con el Señor Jesucristo. Él es tu esposo,
tú eres la esposa. Él es tu cabeza, tú eres el cuerpo. Si tú crees en el Señor Jesucristo.
Ahora quiero que veamos la pregunta. Versículo 3 dice, entonces vinieron
a él los fariseos tentándole, diciéndole, ¿es lícito al hombre
repudiar a su mujer por cualquier cosa, por cualquier causa? Noten
cómo redactaron su pregunta, ¿es lícito para el hombre repudiar
a su mujer por cualquier causa, por cualquier causa? En esos
días el divorcio era tan común como lo es hoy día. y cualquier
causa era una buena causa por cualquier causa se leen en los
escritos de los judíos que si una mujer salaba su comida demasiado
lo podía divorciar si le quemaba su comida lo podía divorciar así era así por cualquier cosa
era buena causa los hombres y las mujeres de hoy día entran
en el pacto del matrimonio pensando, ya están viendo la puerta de
salida, con la misma que están diciendo sí, ya están viendo
cómo van a salir. Cualquier cosa que no salga,
pues nos divorciamos. Pero no es así. Cualquier cosa se justifica para
obtener el divorcio. podemos darnos cuenta de que
tan corrompido había llegado a estar el matrimonio en los
días en que estamos hablando aquí en Mateo 17 que cuando el
Señor Jesucristo les dijo que el matrimonio es para siempre
oigan lo que dijeron en versículo 10 le dijeron sus discípulos
si así es si es así las cosas mejor no nos casamos Si no nos podemos divorciar por
cualquier cosa, no nos casamos. ¿Qué tan corrompido es la idea
del hombre? Si un hombre no puede divorciarse
de su esposa por cualquier cosa, entonces no es bueno que se case
el hombre. Eso es lo que estaban diciendo. Bueno, aquí está la
pregunta. Es la pregunta que ellos hicieron.
¿Es lícito divorciarse, romper el enlace matrimonial por cualquier
causa? ya sabemos por cualquier causa
lo hacían. Ahora oigan la respuesta del
Señor Jesucristo en el versículo 4 al versículo 6. Él respondiendo
les dijo no habéis leído que en el que los hizo al principio
varón y hembra los hizo y dijo por esto el hombre dejará al
padre y madre Y se unirá a su mujer y los dos serán una sola
carne. Así que no son ya más dos, sino
una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó
no lo separe el hombre. Noten lo que dice aquí el Señor
Jesucristo en el principio. Está hablando en el Génesis.
Dios los hizo varón y hembra. Dios los hizo y por esto el hombre,
dice el Señor Jesucristo, por esto dice Dios, el hombre dejará
padre y madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola
carne. Dios hizo este primer pacto matrimonial
entre Adán y Eva. Oigan esto. Dios hizo este primer
matrimonio o primer pacto matrimonial entre Adán y Eva para figurar
el pacto eterno de la gracia. para figurar la unión. Dios hizo este pacto matrimonial,
la unión entre marido y mujer para figurar el pacto y matrimonio
entre Cristo y su iglesia. Es lo primero que vemos. Antes de que veamos que Adán
cayó en el pecado, lo primero que vemos es que hubo un pacto.
Hubo un pacto. Un pacto de matrimonio que Dios
hizo. Adán no lo hizo, Eva no lo hizo,
Dios lo hizo. Dios creó para Adán una esposa
y se la trajo, se la dio a Adán. Ahora, cuando un pecador nace
de nuevo, estamos hablando de la regeneración, cuando una persona
nace por el Espíritu Santo, cuando es llamado por la fe, En fe a
Cristo Jesús, el creyente se convierte, es decir, viene a
ser uno que está sujeto a Cristo Jesús. Uno que está sujeto a
su cabeza como el marido. Cristo Jesús es nuestro Señor,
así como nuestro Salvador. Esto es lo que está representado
o figurado en la relación entre marido y mujer. Vean lo que dice
Efesios, mantengan su lugar allá. En Mateo, pero vean lo que dice
Efesios capítulo 5. En Efesios capítulo 5. Versículo 22 dice Las casadas
estén sujetas a sus propios maridos como al Señor, porque el marido
es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia,
la cual es su cuerpo. y él es su salvador así que como
la iglesia está sujeta a Cristo así también las casadas lo estén
a sus maridos en todo Cristo viene a ser para el creyente
aquel que nos amó y se entregó por nosotros Cristo es el que
nos amó y se entregó por nosotros para enseñarnos o mostrarnos
que el marido debe amar a su esposa así como Cristo amó a
la iglesia. En el versículo 25 de Efesios
5 dice, maridos amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó
a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla,
habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin
de presentársela a sí mismo a la iglesia gloriosa, que no tuviese
mancha, ni arruga, ni cosas semejantes, sino que fuese santa y sin mancha. El amor de Cristo por su pueblo,
es lo que motivó a Dios. De tal manera amó Dios. El amor de Cristo es lo que motivó
a Dios para entrar en este pacto de matrimonio con su esposa,
con su novia, su iglesia, la escogida antes de la fundación
del mundo. Cristo entró en este pacto El
eterno Hijo de Dios entró en este pacto para salvar a su esposa,
para salvar a su novia. Los escogidos de Dios por su
gran amor con que nos amó. Él vino a este mundo por su gran
amor con que nos amó. Dios el Padre dio al Hijo y el
Hijo vino de toda gana, de toda buena voluntad para salvar a
su esposa que le había sido dada. Cristo se dio a sí mismo. El
amor, en el amor uno se sacrifica. El amor es sacrificial. El amor sacrifica al yo. El hombre piensa siempre yo primero,
¿verdad? Una de las cosas que me dijo
mi esposa, que cuando Bueno, no debí decirlo, pero ya lo dije. Todos lo perdonarán. Ella dijo
que cuando tuvimos nuestro primer bebé, ella pudo entender qué
tan egoísta era ella. Yo todavía no lo he aprendido,
sigo siendo egoísta. Pero algo que me refiero es esto.
Un bebé ocupa todo tu vida, todo tu tiempo. Y una madre no tiene
manera de saberlo hasta que tiene un hijo y el bebé demanda 25
horas de las 24. No es así. Las mamás lo saben. Yo estoy
hablando de lo que no sé. Pero es verdad. Pero el amor
se sacrifica. y en la capacidad que yo tengo
ya ven que no estoy sacrificando mucho pero en la capacidad pero
Cristo el amor se sacrifica el amor se entrega el amor sacrifica
el yo es decir da en vez de tomar da en vez de tomar Cristo se
dio a sí mismo para que aquellos que Dios el Padre le dio sus
escogidos sean salvos. El amor se entrega en completa
devoción o dedicación y por esto Cristo nunca repudiará a su esposa. nos da ganas de decir aleluya
Cristo nunca va a repudiar a su esposa nunca la repudiará el la santifica
como dice la palabra maridos amada a vuestras mujeres así
como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella
para santificarla haciéndola, habiéndola purificado en lavamiento
del agua por la palabra. Él nos amó y Él se dio a la muerte
para salvarnos de nuestros pecados. Así mismo también entonces el
esposo debe unirse a su mujer para toda la vida, para toda
la vida, para santificarla Para separarla para sí mismo, es lo
que significa la palabra santificar. Para separarla para sí mismo
o de tomarla para sí mismo como una que le fue dado por Dios
desde la eternidad solo para ti. Solo para ti. Así ha de tomar el esposo a su
esposa, como su novia que fue dada a él desde antes de la fundación
del mundo, así como nosotros le fuimos dados a Cristo antes
de la fundación del ¿Acaso piensas que por accidente te casaste? De accidente te casaste. No.
Dios tiene todo esto. Él es el que te dio la esposa
que tienes. Él es el que te dio la esposa
que tienes. El esposo que tienes. El marido debe cubrir sus pecados. Debe perdonarla. Y debe quedarse
con ella. Así también la esposa, como figura
de Cristo que nos perdona a nosotros, la esposa debe quedarse con el
marido, cubrir sus pecados. Cristo hace esto por su esposa. Cristo hace eso porque el creyente
es una sola carne con Cristo Jesús. Lo que dice el versículo
28, así todos los maridos deben amar a sus mujeres como a sí
mismos, a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer a sí mismo
se ama, porque nadie aborreció jamás su propia carne, sino que
la sustenta, la cuida, como también Cristo la iglesia, porque somos
miembros de su cuerpo y de su carne y de sus huesos. Somos
el creyente, somos miembros del cuerpo del Señor Jesucristo,
de su carne y de sus huesos. Es lo que nos dicen Efesios capítulo
1 versículo 22. Cristo fue dado versículo 21
sobre todo principado y autoridad, poder y señoría y sobre todo
nombre que se nombra no solo en este siglo, sino también el
venidero y lo sometió y sometió todas las cosas bajo sus pies
de Cristo y lo dio por cabeza sobre la iglesia. sobre todas
las cosas, el cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo
lo llena en todo. Es la cabeza, Cristo es nuestra
cabeza. Bueno, la unión de los creyentes
con Cristo Jesús, esto es lo que nos motiva para la fidelidad. Estamos unidos a Cristo Jesús,
esto es lo que el amor de Cristo nos constriñe. Y esta unión,
esta unión de amor es lo que nos constriñe para ser fieles
a Cristo Jesús. Ven lo que dice 1 Corintios,
capítulo 6. 1 Corintios, capítulo 6, versículo
15. ¿No sabéis que vuestros cuerpos
son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros
de Cristo y los haré miembros de una ramera? ¿Me uniré a una
religión falsa? ¿Me uniré a una iglesia que aborrece
a Cristo Jesús? ¿Que está prostituyendo la verdad? ¿Es un Dios falso? ¿Me quitaré
de Cristo para unirme a una religión falsa? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une
con una ramera es un cuerpo con ella? Porque dice, los dos serán
una sola carne. Pero el que se une al Señor,
un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier
otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, más el
que fornica contra su propio cuerpo peca, contra el cuerpo
de Cristo. También aplica en lo físico,
en lo material. También aplica en lo físico,
en lo material. Está hablando de lo espiritual. No te unas
con un Dios falso. es cometer fornicación espiritual,
bueno, contra el cuerpo. Por lo tanto, un marido debe
entregarse para su esposa porque ella es su propio cuerpo. Somos
una sola carne con Cristo Jesús. Entonces, porque somos una sola
carne con Cristo Jesús, el creyente ha de dejar a todos los demás,
ha de separarse de la religión falsa. ha de separarse de aquellos
que no son el Dios vivo y verdadero para entregarse completamente
a Cristo Jesús. Eso es lo que está representado
en el matrimonio. Somos una sola carne con Cristo.
Entonces dejamos todas las otras relaciones cuando nos unimos
a Cristo Jesús. La relación entre esposo y esposa
es superior. Esta relación entre esposo y
esposa es superior a la relación que hay entre padres e hijos
y es superior. Por eso el hombre abandona padre
y madre. La relación que hay entre tu
alma y el Señor Jesucristo es superior a la relación que tienes
con tus hijos, con tus padres, con tus madres. Cristo Jesús
Él es el esposo. Por esto dejará al hombre su
padre y su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola
carne. Grande es este misterio, dice
allá en Efesios capítulo 5. Más digo esto respecto de Cristo
y la iglesia. Todo el tiempo estábamos pensando
que estaba hablando de la marido y la mujer. Aquí está hablando
de Cristo y su iglesia. Grande es este misterio. Está hablando de Cristo. y su
iglesia por lo demás cada uno de vosotros ame también a su
mujer como a sí mismo y la mujer respete a su marido trata de
imitar esto trata de imitar esto bueno así que esto del matrimonio
es una figura hermosa entre cristo y su esposa lo que hay la relación
que hay entre cristo y su esposa bueno vean la tercera cosa la
condenación Regresemos a nuestro texto. Primero la pregunta, ¿es lícito
repudiar a tu mujer por cualquier causa? Luego la respuesta, el
matrimonio es de por vida. Y esta es la razón. Es figura de Cristo y su iglesia. Dios aborrece repudiar. Ahora la condenación. le dijeron
el Señor Jesucristo en versículo siete ¿Por qué pues mandó Moisés
dar carta de divorcio y repudiarla? ¿Ah, estás en contra de la ley
de Moisés? Ellos entendieron lo que dijo
el Señor Jesucristo que es por vida y ellos están diciendo ¿Ah,
entonces tú estás contra Moisés? ¿Por qué entonces Moisés dio
que se puede divorciar? Desde la caída desde que entró
el pecado al mundo y la muerte por el pecado, esta es la manera
que tratan los hombres, los hombres muertos espiritualmente, los
hombres religiosos en su vana imaginación tratan de presentarse
delante de Dios. Vienen a Dios trayendo la ley. Un gran error, es un gran error
tratar de venir delante de Dios trayendo la ley para justificarte por la ley es el conocimiento
del pecado la ley solamente te puede cada vez que tú vengas
o cada vez que yo venga delante de Dios trayendo la ley te vas
a condenar te vas a condenar estos hombres santurrones Tratan
de poner a la ley contra el dador de la ley. Tratan de poner a la ley contra
el dador de la ley. Ponen lo que ellos imaginan en
su mente contra, lo imaginan como justicia, lo contraponen
con el que es la justicia misma de Dios. Ponen la ley contra Cristo. al
que es el cumplimiento de la ley. Cristo es el cumplimiento
de la ley para todo aquel que cree. Esencialmente lo que le
están diciendo al Señor Jesucristo, entonces tú no tienes respeto
a la ley, eres antinomista, es lo que significa eso. Antinomista
que no estás conforme norma, sin norma. Antinomista, tú estás
contra la ley. ¿Y por qué lo hacen? Porque tratan
de justificarse a sí mismo. Muchos que son religiosos te
acusan a ti de antinomista. Tú estás contra la ley, lo que
estás predicando es gracia. Estás contra la ley, dicen. Pero como dije, cuando un pecador
trata de venir a Dios trayendo la ley, se condena a sí mismo. Moisés, lo que dice aquí el Señor
Jesucristo, Moisés no estaba dando aprobación. Moisés no estaba
dando aprobación al divorcio, pero nos dice debido a la dureza
de su corazón, debido a la dureza de su corazón para ayudar a la
mujer. Estos hombres por salar su comida
demasiado le daban divorcio y ya la mujer iba a estar sola. Por quemar su comida, un poquito
no le gustó, no le gustó esto, lo otro le daban divorcio. Moisés
para ayudar a la mujer, la esposa, y para evitar mayores males,
para evitar que el maridio hablara mal de ella, la calumniara, hablara
mal de ella, con acusaciones injustas, incluso de matarla. Como un juez civil, como un juez
civil, Moisés les permitió repudiar a sus esposas. de manera que
Moisés ordenó que se hiciera. De hecho, la manera que Moisés
ordenó que se hiciera, y me parece ver aquí en Deuteronomio 24,
si ustedes quieren verlo, Deuteronomio 24, me parece que lo que tenían
en mente era divorciarlo por 24 horas para que puedan estar
con otra y luego tomarlo otra vez. 24 del 1 al 4. Cuando alguno tomare mujer y
se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en
ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio y
se la entregará en su mano y la despedirá a su casa. Ahí está.
Ahí está lo que está diciendo. Toma tu carta, estás despedida.
Pero oigan, oigan lo que va a pasar. Salida de su casa, podrá ir y
casarse con otro hombre. Esto es lo que Moisés está diciendo.
No lo que Dios... Esto es como legislador cívico. ¿Ok? Salir y casarse con otro hombre.
Pero si la aborreciera este último, ya salió del primero y se fue
con el segundo. Si la aborreciera este último, y le escribiera
carta de divorcio, y se la entregara en su mano y la despidiera de
su casa, o si hubiera muerto el postrero hombre que la tomó
por mujer, no podrá su primer marido que la despidió volverla
a tomar para que sea su mujer después de que fue envilecida
porque es abominación delante de Jehová y no has de pervertir
la tierra de Jehová que tu Dios te da por heredad. Tal me parece,
no sé, tal vez puedan estar en contra de lo que digo acá, pero
me parece que Tenían en mente hacer esto mismo y por eso Dios
les dijo no lo puedes hacer. En otras palabras, lo que Moisés
les ordenó sería para ellos vergonzoso. Sería vergonzoso. Aún así, por
la dureza de su corazón, ellos repudiaban a sus esposas y el
Señor Jesucristo dijo desde el principio no era así, no fue
así. Escuchen esto, la legalidad,
la legalidad delante de los ojos de Dios, la legalidad de una
situación no se mide por la tolerancia del gobierno civil. Lo que está
bien ante los ojos de Dios no se mide por lo que dice el gobierno
civil. Muchas cosas que dice el gobierno
civil, Dios dice no. Está claro eso. La legalidad
delante de Dios no se mide por la tolerancia del gobierno civil,
ni las tradiciones de los hombres, sino lo que Dios dice en su ley. Y Dios está diciendo aquí, no
fue así desde el principio. Ustedes por la dureza de su corazón.
Así es que nunca debemos nosotros acudir a la ley para justificarnos
delante de Dios. Porque al ir con la ley siempre
nos vamos a condenar. Vean lo que dice Romanos 3, 19.
Ellos hicieron esto mismo. Romanos 3, 19. Pero sabemos que
todo lo que la ley dice, lo dicen los que están bajo la ley para
que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio
de Dios, ya que por las obras de la ley ningún ser humano será
justificado delante de él, porque por medio de la ley es el conocimiento
del pecado. Ok, ya vimos el matrimonio, ya
vimos el adulterio. Ahora quiero que veamos la gracia
de Dios. Mateo capítulo 19 versículo 9. Yo os digo que cualquiera
que repudia a su mujer salvo por causa de fornicación y se
casa con otra adultera y el que se casa con la repudiada adultera. Aquí está diciendo el Señor Jesucristo
que cualquiera que se divorcie, que no sea por fornicación. Fornicación
es toda infidelidad sexual. Y esto es la excepción que da
Dios mismo. En otras palabras, por fornicación
es legal, legal ante Dios. Es legal. Puede uno divorciarse
y casarse nuevamente. El hombre que se divorcia de
su esposa por otras razones y se casa con otra, dice el Señor
Jesucristo, cometa adulterio. Su nueva esposa cometa adulterio. Y el hombre que se casa con ella
también cometa adulterio. Porque estamos hablando ante
los ojos de Dios. Porque delante de los ojos de
Dios, la mujer repudiada sigue siendo esposa del primero. Cuando una persona hace su matrimonio,
hace sus votos, hay más testigos de los que están en el edificio. Hay otro testigo, ¿verdad? Hay
otro testigo. Ya sea que sea delante de un
juez civil o sea en una iglesia, hay un testigo que es Dios. Y ese matrimonio es figura del
matrimonio de Cristo y su iglesia y ese no se disuelve. Ese no
se disuelve. Debemos entender esto. El Señor Jesucristo no está enseñando
aquí que un hombre o una mujer deben divorciarse si hay esta
infidelidad sexual. No está diciendo que tienen que
hacerlo. Lo que está diciendo es que está justificado. No está
diciendo que lo tienen que hacer. El Señor simplemente está enseñando
que en estos casos donde hay infidelidad sexual es lícito
hacerlo. Pero el mejor camino es perdonar. Ahora estamos viendo la gracia
de Dios. Estamos viendo la gracia de Dios. Nuestro Señor Jesucristo
acababa de hablar de perdonar sin límite a los que nos ofenden
a nosotros en el capítulo 18. Hermanos, acaso Dios no nos ha
perdonado una y otra vez por Cristo Jesús nuestro Redentor?
No nos ha perdonado a nosotros y nos ha perdonado de mucho peor
que del adulterio. Mucho peor. Bajo el antiguo pacto
los judíos bajo el antiguo pacto los judíos abandonaron su alianza
de matrimonio o su lazo matrimonial con sus esposas para casarse
con mujeres de las naciones paganas. Les gustaba ver a esas mujeres
paganas y divorciaban a sus esposas judías y se casaban con las paganas. Esto era simplemente una indicación
de lo que ya había pasado en su corazón. Esto que estaban
haciendo afuera simplemente era una indicación de lo que ya había
pasado en su corazón. Ellos habían abandonado el mayor
pacto, el pacto espiritual entre ellos y Dios. Como Dios, como
Jehová, como el único Dios vivo y verdadero. Y porque ellos habían
abandonado ese pacto para seguir dioses falsos, simplemente estaban
haciendo visible lo que ya estaba en ellos. Y nos muestra una imagen
entonces de como nosotros, los escogidos de Dios. Dije que los
que hemos creído en el Señor Jesucristo fuiste escogido por
Dios y le fuimos dado al Señor Jesucristo en la eternidad como
su esposa. Nosotros, los escogidos de Dios,
rompimos este pacto. Nosotros nos descarriamos de
Cristo cuando pecamos en nuestro padre Adán. Todos nosotros nos
descarriamos. Vean ahora lo que dice Malaquías
capítulo 2. Malaquías capítulo 2. Versículo 10 dice, ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios?
¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el
otro, profanando el pacto de nuestros padres? Se comportan
deslealmente, dice aquí, deslealmente el uno contra el otro, profanando
el pacto de nuestros padres. El matrimonio entonces es una
figura del pacto de matrimonio entre Cristo y su iglesia, su
esposa. Y ellos en el Antiguo Testamento
y nosotros repudiamos este pacto que Dios hizo. Repudiamos este
pacto. Se divorciaron de este pacto
por sus hechos. Se divorciaron de este pacto
que habían hecho sus padres. Esto es lo que nosotros, los
escogidos de Dios, hicimos cuando pecamos en nuestro padre Adán. Nota en versículo 11. Prevaricó
Judá. Palaquías 2, 11. Prevaricó Judá,
y en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación, porque
Judá ha profanado el santuario de Jehová, que él amó, y se casó
con hija de Dios extraño. Ahí están nosotros, ¿verdad?
Profanamos y nos casamos con un hija de un dios extraño. No solo repudiamos el pacto de
matrimonio en Adán, nos casamos con la hija de un dios extraño.
El dios extraño del que está hablando es el dios de nuestra
propia imaginación. El dios extraño del que está
hablando es el dios de nuestra propia justicia. de querer ser
salvos por lo que nosotros hacemos. Ese es el Dios extraño. Dice
versículo 12, Jehová cortará de las tiendas de Jacob al hombre
que hiciere. Dios va a cortar. Dios va a cortar
al hombre que hiciere esto. Al que vela y al que responde,
al que ofrece ofrenda a Jehová de los ejércitos. Dios no esculpará
o Dios no dará por inocente al malvado. Sea el menos religioso
o sea el más religioso. Sea la persona que nunca ha oído
o la persona que ha oído. Dios no va a tener por inocente,
todos serán cortados. Noto en versículo 13. Y esta
otra vez haréis cubrir al altar de Jehová de lágrimas Vas a cubrir
el altar de lágrimas, de llanto y de clamor. Así que no miraré
más la ofrenda para aceptarla con gusto de vuestra mano. No
voy a... Ellos, así como ellos, también
nosotros seguimos siendo religiosos. Aunque ellos se apartaron de
Jehová, siguiendo dioses falsos, los dioses de su propia emanación.
Eso nos decía que no seguían siendo religiosos. Seguían viniendo
del templo. Hombres que están sirviéndose
a sí mismos, sirviendo a su propio Dios falso, siguen viniendo a
la iglesia, siguen llamando a Jesús Cristo, Señor. Se han apartado. Siguen siendo religiosos, pero
todo el tiempo están con una mujer extraña. Están con un Dios
falso, un Dios extraño. Muertos en pecados, nos casamos
a ese Dios extraño de la religión vana de nuestra propia hechura. versículo catorce más diréis
¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado
entre ti la mujer de tu juventud contra la cual ha sido deslizando
ella tu compañera y la mujer de tu pacto. Es decir ¿Por qué
va a ser esto Dios? Delante de los ojos de Dios ella
sigue siendo tu esposa. Ahora escuchen esto. Gracias sean dadas a Dios. que
aunque nosotros su pueblo fuimos desleales, fuimos desleales,
nosotros fuimos la que nos prostituimos. Abandonamos a Cristo ante los
ojos de Dios. Ese pacto eterno no fue invalidado. Tu infidelidad no puede hacer
nula la gracia de Dios. El Señor Jesucristo no es un
salvador frustrado. Tu infidelidad no puede hacer
nula la gracia de Dios. Dice versículo 15. No hizo el
uno habiendo en el abundancia de espíritu. Es decir, en el
principio cuando Dios creó a Adán, creó una sola mujer. Él pudo
haber creado muchas mujeres para Adán. Pero creó una sola. una y la tomó de Adán mismo de
su costado. El pudo haber creado muchas esposas
para él, pero creó solo una. Una es la legítima. ¿Para qué? Para que tenga hijos por medio
de ella. Legítimos. Dios creó una mujer
para Adán. ¿No lo hizo uno? Sí, habiendo
abundancia de él en el espíritu. ¿Por qué uno? Porque buscaba
descendencia para Dios. Dios tenía poder para crear,
para dar muchas mujeres, muchas esposas. Así también nosotros
espiritualmente debemos permanecer fieles a Cristo, fieles al evangelio
de Cristo. Si la iglesia, nosotros, su esposa,
vamos a tener hijos. Si vamos a tener hijos legítimos. Es decir, la palabra de Dios se transmite por la iglesia.
y es por la palabra de Dios que Dios engendra y da vida a su
pueblo. Dice versículo 15, guardaos pues
en vuestro espíritu, no seas desleales con la mujer de vuestra
juventud. Eso no se trata únicamente de
la esposa eternal, sino el pacto de unión eterna de la gracia
en Cristo Jesús. Ahora, ¿cómo puede Dios hacer
esto? ¿Cómo puede Dios cortarnos? Porque Él dijo, yo voy a cortar
de las tiendas de Jacob al hombre que hiciera esto. Yo voy a cortar
tu nombre. Yo voy a cortar de las tiendas
de Jacob al hombre que hiciera esto. Yo voy a cortarte. Nosotros
su pueblo fuimos desleales y Dios dice voy a cortarlos. ¿Cómo puede
Dios cortarnos y no este, repudiarnos. Ahí está la pregunta. Esa es
la pregunta del Evangelio. ¿Cómo Dios puede ser justo y
a la misma vez misericordioso? ¿Por qué? Porque cortó a su Hijo. Cortó a su Hijo el Señor Jesucristo. Todos nuestros pecados fueron
puestos sobre el Señor Jesucristo. Él dice, yo voy a cortar a la
persona que hace esto y nosotros lo hicimos. ¿Quién fue el que
fue cortado? El Señor Jesucristo, nuestro
substituto. Así como el Señor Jesucristo
entonces murió, Dios nos muestra qué tan fiel es nuestro Esposo,
el Señor Jesucristo, en la figura de Gomer con oceas. ¿Se acuerdan de ustedes de la
historia? Se acabó mi tiempo, así que simplemente se los voy
a contar. Así como nosotros, Fuimos muchos
días sin Cristo. Así Gomer estaba muchos días
alejado de su esposo. Oseas, dice, bueno, Oseas capítulo 3
dice, por muchos días los hijos de Israel van a estar sin rey. Van a estar sin rey. Van a estar
sin príncipe. Van a estar sin sacrificio. sin un effort, sin la presencia de
Dios. Y nosotros en nuestra rebelión
estamos sin Dios, alejados de la ciudadanía de Dios, sin Cristo,
sin esperanza en el mundo, sin un sacrificio. Pero aunque nosotros
nos prostituimos y así como Gomer se prostituyó Dios había determinado
un fin desde el principio en Oseas capítulo tres versículos
cinco después dice los hijos de Israel van a volver van a
buscar a su Dios van a buscar a Jehová nuestro Dios y a David
su rey y habrá temor de Jehová y su bondad en los últimos días. Nos dice el apóstol que estamos
en los últimos días. Pero qué entonces del pecado
de su pueblo? Dios tiene que cortar. Dios cortó. Qué le dijo la palabra de Dios? Qué le dijo la palabra de Dios
al esposo de Gomer? ¿Qué le dijo Dios a Oseas? ¿Saben qué significa Oseas? Es
la misma palabra Salvador Jesús. Es la misma palabra. ¿Saben qué
le dijo Dios a nuestro Señor Jesucristo? Anda y ama a una
mujer de fornicación. Anda y amala. Muestra el amor
de Dios. Muestra el amor de Dios para
con pecadores. así es como debemos nosotros
perdonar Dios ha mostrado su amor con nosotros nosotros hemos
sido los infieles bajo la ley de Moisés era lícito
era lícito y Dios justamente podía habernos echado Si Dios
nos da mera justicia, justicia sin la misericordia, somos cortados
para nunca estar en su presencia. Nosotros lo que merecemos. Pero nos dice la palabra de Dios
que Él, Él es misericordioso. dice una persona bueno pastor
yo no sé si pudiera yo perdonar a mi esposo o perdonar a mi esposo
por alguna infidelidad y es verdad sería cosa muy dura esa traición
pero tal vez si consideramos esta traición podemos entender
un poco de la traición que nosotros hicimos a nuestro dios así es
como nosotros tratamos a nuestro dios y el amor de Cristo para con
su pueblo en que aunque nosotros merecemos ser echados fuera.
Él nos amó. Él nos amó con amor eterno y
se entregó por nosotros. Y es por eso que dice cada creyente
sométase a Cristo como a su esposo. Sométase a Cristo como su esposo.
Que cada esposa la Iglesia del Señor Jesucristo se sujeta a
Cristo. Nos sometamos a Él como nuestro
esposo y sometámonos en la Iglesia a nuestros esposos, nuestras
esposas. Y los esposos deben amar a sus
mujeres, amar a sus esposas, así como Cristo amó a la Iglesia
y se entregó por ella. Y todos, todos nosotros, hombres
y mujeres, debemos aprender a perdonarnos, a perdonarnos los unos a los
otros, así como Cristo también nos perdonó, Dios también nos
perdonó. Ven lo que, Efesios capítulo 4, voy a terminar con
este texto, Efesios 4. Versículo 31 dice, quítese de
vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia y
toda malicia. Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonandos unos a otros, como Dios también
os perdonó a vosotros en Cristo Jesús. Amén.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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