Bootstrap
Cody Groover

La victoria del que habita en Cristo

Psalm 91
Cody Groover April, 20 2016 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover April, 20 2016

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
En esta noche pido que abran
sus Biblias conmigo el Libro de los Salmos, en el Salmo capítulo
noventa y uno. Quiero leer este Salmo y al leer
este Salmo quiero que oigamos a nuestro Señor Jesucristo, Dios
el Padre, hablando a nuestro Señor Jesucristo. Nosotros somos
salvos por la fe del Señor Jesucristo. Nuestro Señor Jesucristo, Él
es Dios, Dios igual con Dios el Padre,
siempre ha sido Dios. igual con Dios el Padre, de eterna
generación. Pero cuando Él fue hecho hombre,
Él fue hecho hombre verdadero, con ese misterio de gran misterio,
con las limitaciones de un hombre. Siendo el creador de todas las
cosas, Él supo lo que era tener hambre. Siendo el creador de
todas las cosas, él supo lo que era estar cansado. Él fue tentado
en todo punto, pero él no pecó. Es el santo, es nuestro santo,
el santo ser, nuestro Señor Jesucristo. Nosotros somos salvos por la
fe del Señor Jesucristo, su obediencia, su rectitud. Él creyó a Dios
como hombre, él creyó a Dios. Ahora, oigamos aquí Salmo 91,
está hablando nuestro Señor Jesucristo de la victoria de nuestro Señor
Jesucristo. Y escuchen, si tú estás en el
Señor Jesucristo por la fe, es decir, si tú crees en el Señor
Jesucristo, esto está hablando de tu cabeza. Esto está hablando
de tu cabeza, está hablando de tu esposo. Y como eres uno con
él, está hablando de ti también. Entendemos cómo va ahora vamos
a ver esto. El que habita al abrigo del altísimo. Morará bajo la sombra del omnipotente. El que habita en el lugar donde
está Dios. Morará bajo la sombra del omnipotente. Diré yo a Jehová. Diré yo a Jehová. esperanza mía y castillo mío,
mi Dios en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador
de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá y debajo
de sus alas estarás seguro. Escudo y adarga es su verdad. No temerás del terror nocturno,
ni de saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad,
ni mortandad que en medio del día destruyan. Caerán a tu lado
mil y diez mil a tu diestra, mas a ti no llegará. Ciertamente
con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos.
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al altísimo
por tu habitación. no te sobrevendrá mal, ni plaga
tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará cerca
de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te
llevarán para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el
áspil pisarás, hollarás al cachorro de león y al dragón. Por cuanto
en mí ha puesto su amor, yo también le libraré. Le pondré en alto,
por cuanto ha conocido mi nombre, me invocará y yo le responderé. Con él estaré yo en la angustia,
lo libraré y le glorificaré. Dios estaba en Cristo reconciliando
el mundo consigo mismo. Lo saciaré de larga vida y le
mostraré mi salvación. Todas las escrituras hablan del
Señor Jesucristo. y aquí está hablando de nuestro
Señor Jesucristo. Es la fe de él la que nos salva. La fe de Jesús es la victoria. La victoria sobre el mundo es
la fe. ¿Y quién es nuestra fe? El Señor
Jesucristo. Y este salmo nos habla de la
protección, la promesa de protección de Dios el Padre al Señor Jesucristo. Él confió. Él confió en Dios,
su padre, aunque él estaba sufriendo. Escuchen como el más vil. Cuando
él llevó el pecado de su pueblo en su propio cuerpo, él estaba
sufriendo el infierno. Que ninguno de sus escogidos
va a sufrir nunca. Él sí sintió lo que es verdaderamente
ser desamparado por Dios. El creyente no importa qué tan
mal le pueda ir aquí en la tierra. Nunca, nunca es desamparado por
Dios. Nunca es desamparado por Dios.
Pero el Señor Jesucristo, Él sí fue desamparado. Porque Él
estaba llevando el pecado de su pueblo en su propio cuerpo. Él fue hecho pecado. el que no
conoció pecado. Nos habla de la promesa, él confió,
aunque Dios lo puso y agradó a Dios matar a su hijo, él confió
en Dios su padre. Él dijo, padre, padre. Bueno, bajo el protección, Saben,
Satanás mismo citó este salmo. Esto me recuerda siempre. Satanás
utiliza la palabra de Dios hábilmente. Pero cada vez que la utiliza,
la utiliza para mentir. No para edificar. Él trató de
tentar al Señor Jesucristo con este mismo salmo. donde Dios
le está prometiendo su protección al Señor Jesucristo, Satanás
le dijo, échate de aquí, está escrito, a sus ángeles mandará
a ti para que en tu pie no tropiece con piedra. Dios ya dijo que
te va a prometer, a ver, pon a prueba a Dios, a ver si eres
verdaderamente el hijo de Dios. El Señor Jesucristo, Es protegido. Él dijo, quítate
de mí, Satanás. No tentarás a tu Dios, dice. Bueno. Está en Mateo capítulo 4. No
lo estoy citando bien. Vamos a verlo. Mateo capítulo
4. Mateo 4 versículo. Seis. Y le dijo, si eres el hijo
de Dios, échate abajo porque escrito está. A sus ángeles mandará
cerca de ti y en sus manos te sostendrán para que no tropiece
tu pie, tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo, escrito
está también, no te enteras al Señor tu Dios. Estamos bajo la
protección de Dios y eres inmortal. Eres inmortal hasta la hora que
venga que Dios te va a sacar de este mundo. Pero no te da
licencia que salgas aquí al periférico y estés jugando toreado con los
autobuses. No está escrito que sus ángeles
no son sus ángeles guardianes sobre sí. No te enterarás del
Señor tu Dios tampoco. Bueno. Entonces, este salmo es un salmo
de la victoria de nuestro Señor Jesucristo. Y también la victoria
de cada creyente que está en Cristo Jesús. Siempre bajo el
cuidado y la protección. Y nos dice el apóstol Pedro,
echa todas tus ansiedades sobre él. Él tiene cuidado de ti. Todos
tus problemas, todas tus ansiedades, todos. Es un hecho que los tenemos. Échalo sobre él. Él tiene cuidado. Él tiene cuidado. Encomienda
a Jehová tu camino. Confía en Él. Él hará. Él va a resolver. Bueno. Entonces, aquí está hablando
de Cristo, pero quiero que veamos en esta noche el creyente. Cada uno en esta tarde que ha
creído en el Señor Jesucristo, está confiando en Él. Cristo
es nuestra morada. Noten, ¿dónde está nuestro abrigo? El que abrita al abrigo del Altísimo. Nosotros habitamos, estamos en
Cristo Jesús. Como leímos allá en Juan capítulo
17, yo en ti y ellos en mí, en Juan capítulo 17, la salvación
es estar en Cristo Jesús. Estando en Cristo Jesús, estamos
en Dios. Estamos en Dios. Versículo 23, yo en ellos y tú
en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo
conozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos como también
a mí me has amado. Entendemos que Dios ama al Hijo,
pero que te ame a ti, que me ame a mí, que me hable a mí.
Nuestro Señor Jesucristo nos está diciendo, así nos ha amado.
Estamos, su pueblo está en el amor de Dios. El abrigo del Altísimo
es estar en la presencia misma de Dios. Nos dicen en Hebreos
capítulo 6, versículo 19, que tenemos un ancla Tenemos segura
y firme ancla del alma que penetra hasta dentro del velo. ¿A qué
se refiere que penetra dentro del velo? Es el lugar santísimo. Detrás del velo en el tabernáculo,
detrás del velo estaba la presencia misma de Dios. La gloria de Dios
estaba allá sobre los querubines. Y lo que nos está diciendo aquí
que el que habita al abrigo del Altísimo, Estamos, dice, morará
bajo la sombra del Omnipotente. Hebreos 6, 20 dice, donde Jesús
entró por nosotros como precursor. Estoy en Hebreos 6, 20. Hechos
somos sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. Este hombre, Jesús de Nazaret,
ha entrado a la presencia de Dios. Hay un hombre ahora. en
el cielo mismo, en la presencia de Dios. Y el hecho de que este
hombre está aceptado en la presencia de Dios, entonces todos aquellos
que están en Cristo Jesús, ¿dónde están? Están ahora mismo, dice
Hebreos, perdón, Hechos, uno de esos Hechos. Es Efesios 2,
6. Estamos resucitados ahora con
Cristo Jesús, estamos sentados con el Señor Jesucristo. en la
presencia misma de Dios. Estando nosotros muertos en pecado
nos dio vida juntamente con Cristo por gracias soy salvos y juntamente
con él nos resucitó y asimismo nos hizo sentar en los lugares
celestiales con Cristo Jesús. Ahí es donde estamos. Hay que
entender esto primero, ¿verdad? El que mora, el que habita, está
hablando de no Habitar es donde te quedas, permanecer de mí y
yo en vosotros. Hasta hablar de donde vives,
donde vives. ¿Dónde está tu residencia? En
Cristo Jesús, en Dios. Bueno, no solamente venimos ante la
presencia de Dios por medio de la sangre y la justicia del Señor
Jesucristo, sino que permanecemos ahí. habitamos, es el lugar de
nuestra habitación, el lugar de nuestra morada. Tenemos libertad,
dice Hebreos, de entrar en el lugar santísimo por la sangre
de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que nos abrió a
través del velo, esto es de su carne. Estamos en la presencia
de Dios mismo. Ahora, los que están en Cristo
Jesús moran bajo la sombra del Omnipotente, es decir, bajo la
protección de Dios Poderoso, Dios Todopoderoso, bajo la sombra
del Omnipotente. Dios está usando lenguaje figurado,
¿verdad? Los polluelos que buscan asilo
cuando viene el gavilán, ¿verdad? Está volando el gavilán, los
polluelos se meten debajo de las plumas de la mamá gallina,
¿verdad? ¿Y saben qué? Para que ese gavilán
llegue a uno de esos polluelos, ¿saben qué tiene que hacer? Tiene
que matar a la gallina, tiene que matar a la mamá. Es decir,
ella se interpone entre esos polluelos y ese gavilán. Para
que vengas y ataques uno de estos polluelos, tienes que matarme
a mí. Y así es la protección de Dios. Para que alguien pueda
arrebatar a uno de las manos del Señor Jesucristo, El Señor
Jesucristo, Dios mismo, tendría que ser derrotado de su trono.
Así de seguro es la seguridad del creyente. Dios mismo tendría
que ser quitado de su trono. Estamos hablando de una imposibilidad,
¿verdad? No es posible. Pero nos da este
fortísimo consuelo. Nos dice, morará bajo la sombra. Satanás es poderoso. Pero no es todopoderoso, no es
omnipotente. Para que ese gavilán llegue a
dañar esos polluelos, tiene que pasar por encima de la mamá gallina. Y para que algo llegue a dañar
a uno de los hijos de Dios, tiene que pasar por encima de Dios
mismo. Nos dice Salmo 17, versículo
8. Guárdame como la niña de tus
ojos, escóndeme bajo la sombra de tus alas. La niña de tus ojos,
sabe que esa es la pupila. Y como cuando algo viene, cuando
algo viene a tu ojo, la mano inmediatamente sube a proteger
la mano, ¿verdad? Cuando algo viene, un proyectil
viene a tus ojos, enseguida sube la mano para proteger. Así también
dice, guárdame como la niña de tus ojos, escóndeme bajo la sombra
de tus alas, de la vista de los malos que me oprimen, de mis
enemigos que buscan mi vida, guárdame. Satanás busca, me busca
para destruirme. El mundo me busca, mis enemigos
me buscan, guárdame. Protéjeme, líbrame del maligno. Es lo que nos dice el Señor Jesucristo,
nos enseña a orar. Líbranos del maligno. Líbranos
del maligno, está hablando, líbranos de Satanás. No nos entregues
a él. Ningún daño puede ocurrirnos
porque Jehová dice, diré yo a Jehová, esperanza mía y castillo mío. Él es mi esperanza y mi castillo. El castillo habla de una fortaleza. Una fortaleza. Él es mi esperanza
y mi castillo. Ni aún las puertas del aves,
dijo el Señor Jesucristo. Ni aún Satanás y todo su ejército
puede. Escuchen, no es que nosotros
estemos retando a Satanás. No es que nosotros vengamos a
tratar de darle el tú al tú con Satanás. Esas personas que hablan
de potestades. El apóstol de San Juan dijo,
no deben hablar de esa manera. Nosotros no somos nadie para
lidiar contra Satanás. No te vayas a tratar de lidiar
con él. ¿Dónde está tu protección? Bajo
las alas del Omnipotente. Dijo, el Señor te reprende. pero
quiero que lo vean allá en San Judas ni aún el arcángel Miguel versículo 8 San Judas 8 dice
no obstante de la misma manera estos soñadores estas personas
que hablan mentira Hablan sus propios sueños, mansillan la
carne, rechazan la autoridad y blasfemen de las potestades
superiores. Está hablando de Satanás. Satanás
es una potestad superior a nosotros, pero no al Señor Jesucristo.
Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo mismo,
disputando con él por el cuerpo de Moisés, y sabía que el diablo
estaba mal, Pero Él no se atrevió a proferir juicio de maldición
contra Él, sino que Él dijo, el Señor te reprenda. ¿Dónde
está su protección? El Señor te reprenda. Él sí puede. El Señor Jesucristo
ha vencido sobre Satanás, sobre todos nuestros enemigos. Moramos
bajo la sombra del Omnipotente. ni aun las puertas. Es por esto
que el apóstol Pablo dice, yo sé que ni la muerte ni la vida,
ninguna cosa puede separarnos del amor de Dios. ¿Dónde estamos?
En Cristo Jesús. En Romanos capítulo ocho. Romanos
capítulo ocho. ¿Quién nos separará del amor
de Cristo? ¿Tribulación o angustia o persecución
o hambre o desnudez o peligro o espada? Como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados
como ovejas de matadero. Antes en todas estas cosas somos
más que vencedores por medio de aquel que nos amó, por lo
cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados,
ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni
lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Nuestra
seguridad y nuestra confianza están únicamente en Cristo Jesús. Noten las palabras que se utilizan
para describir aquí al Señor Jesucristo. Él es el altísimo,
el que habita el abrigo del altísimo. Nosotros vivimos en él, vivimos
en él. Estamos en su presencia, vivimos
en él. Solo por medio de su sangre podemos
estar delante de Dios. Él es santo, santo, santo. Otra descripción, Él es el Todopoderoso. Entonces, porque Él es el Todopoderoso,
nosotros podemos descansar. Podemos descansar. Porque Él,
Él va a resolver todos los asuntos. ¿Cuál es mi? ¿Cuál es el problema
más grande que tengo yo? El problema más grande que tengo
yo es mis pecados. Mis pecados. Que si el Señor
no me defiende, si el Señor no me libra de mis pecados, entonces
no importa qué tan bien me vaya aquí en la tierra. ¿Verdad? No
importa qué tan bien te vaya en las cosas materiales. Si una
persona no conoce al Señor Jesucristo, Este hombre rico alzó sus ojos
en tormento. ¿De qué le sirvió todos esos
banquetes que tuvo todos los días? Mi protección es estar
en Cristo Jesús. Podemos descansar, descansar
en sus promesas. Dios ha hecho promesas. Y Dios
no cambia. Ese es el gran consuelo. Dios no cambia. Dios no cambia. Nada que ocurra puede cambiar,
puede cambiar a Dios. Dios no cambia. Sus promesas
son siempre fieles. Podemos descansar en la salvación
del Señor Jesucristo. Él dijo consumado es. Está terminado. Estás completo en Cristo Jesús.
Descansa. La persona que cree en el Señor
Jesucristo descansa. ¿Qué significa eso? No está tratando
de pagar por algunos pecados. Las personas que están haciendo
penitencia para pagar algunos pecados no están confiando en
Cristo Jesús. Están confiando en una colaboración
que ellos están haciendo supuestamente con Dios. Eso no es descansar. La salvación es por gracia, no
por obras. Podemos descansar en su salvación
que es terminada y podemos descansar también en su providencia. Dios sabe lo que está haciendo. Su providencia es buena providencia. Él es buen Dios y su providencia
es buena providencia. Todas las cosas ayudan a bien
a los que aman a Dios. Él es soberano, Dios todopoderoso. Aquí hay ya vimos dos descripciones,
altísimo, todopoderoso, y vemos también en versículo dos, diré
yo a Jehová. Aquí está otro nombre, no solamente
es el altísimo, no solamente es el todopoderoso, pero aquí
está un nombre que nos da mucho gozo, su nombre es Jehová. Su
nombre es Jehová. ¿Saben qué es el nombre Jehová?
Es el nombre del pacto. Es el nombre que Dios Dios, Abraham,
el Dios. En hebreo hay muchos nombres
por el cual Dios, por ejemplo, Todopoderoso. Cuando dices El,
E-L, en hebreo es Dios. Luego hay diferentes compuestos. diferentes nombres así que son
hebreos no tiene caso aprenderlos porque pues no hablamos hebreo
pero en español lo que significa es todopoderoso altísimo y el
nombre Jehová que significa Dios salva el Dios que tiene existencia
en sí mismo el Dios de propósito el Dios de promesa su nombre
es Jehová y por eso podemos gozarnos en su salvación. Él escogió a
un pueblo antes de la fundación del mundo. Es el propósito de
Dios, el Dios de propósito. No está haciendo cosas al azar. Algunas personas piensan de Dios
que él creó el universo y lo dejó en operación y a ver cómo
va a resultar. Como que se apartó a ver cómo
va a salir las cosas. No. Todas las cosas están ordenadas
por Dios. No hay nada que ocurre. Y es
demasiado para nuestra mente tan pequeña. Pero no hay ni siquiera
una... Ves el sol que brilla en la ventana
y ves el polvo que está girando y a veces para arriba y a veces
para abajo y dices, pues, parece que no tiene sentido, ¿verdad?
Pero ese polvo está en un circuito. Ese polvo tiene su dirección.
No hay nada que está fuera del control de Dios. Y Noten también dice ya es mi
Dios, mi Dios. Qué precioso es conocer a Dios
como mi Dios. Es mi Dios. Él es Dios de todos
por creación, pero Él es mi Dios. Él se ha dado a conocer. Amén. Confiamos en Él como nuestro
Dios. Ahora, la confianza, esa es la
morada del creyente. La morada del creyente está en
el Altísimo, el Todopoderoso, en Jehová, y es mi Dios. Y la confianza del creyente está
aquí. él te librará del lazo del cazador. Él te va a librar. El cazador
pone el lazo en acechanzas, ¿verdad? El lazo no está aquí para que
lo veas. El lazo lo esconde, ¿verdad?
Un cazador, si es buen cazador, esconde ese lazo, esconde esa
trampa para que cuando pase el animal no está desprecabido y
y le cae en la trampa, ¿verdad? Y así estamos nosotros. Podemos caer en el lazo, caer
en la trampa, pero podemos notar aquí la confianza del creyente. Él te librará del lazo del cazador,
de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá y debajo
de sus alas estarás seguro. Escudilla Darga es su verdad. No temerás el terror nocturno
ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que anda en oscuridad,
ni mortandad que en medio del día destruye. Caerán a tu lado
mil y diez mil a tu diestra, más a ti no llegará. ¿No ves
ahí la gracia de Dios? A tu lado mil y a tu diestra
diez mil. Diez mil a tu diestra. ¿Cómo
está? que tus amistades y tus familiares
no creen en el Señor Jesucristo, no hay salvación en ningún otro
sino solamente en Cristo Jesús. Caerán a tu lado mil y a tu diestra
diez mil, pero a ti no va a llegar. ¿Por qué? Lo mismo que se dice
de Noé, hallaste gracia ante los ojos de Dios. A su lado de
Noé cayeron millones. ¿Verdad? En el diluvio fueron
arrasados todos. y ahora está en el infierno pero
no cayó, no fue destruido, ¿no es? ¿Por qué? Por la gracia de
Dios. Podemos notar aquí la certeza
te librará, te cubrirá estarás seguro, no temerás está hablando de algo seguro. Es decir, Dios no trata de hacer
cosas, Dios hace. No es un tal vez, no es puede
que sí, no es quizás, no hay ninguna inseguridad mencionada
en conexión con el propósito de Dios y las promesas de Dios. Las promesas de Dios son sí y
amén en Cristo Jesús. Sí y amén. Nos dice Salmo 23, ciertamente
el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi
vida y en la casa de Jehová moraré por largos días. Las alas que
te cubren son la misericordia de Dios. Con plumas te cubrirá. La misericordia de Dios te lleva
a salvo. La misericordia de Dios. Este,
vean esto en Apocalipsis, en Apocalipsis capítulo 12. Las misericordia de Dios son
nuevas cada mañana. Aquí está hablando de la enemistad
de Satanás, el dragón, contra la iglesia del Señor Jesucristo.
Tú que crees en el Señor Jesucristo. Versículo tres dice, cuando vio
el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la iglesia
la mujer que había dado a luz al hijo varón. Persiguió a la
iglesia. Y se le dieron a la mujer dos
alas de gran águila. Se le dio misericordia. Se le
dieron a la mujer dos alas de gran alga para que volase delante
de la serpiente al desierto. La misericordia de Dios te lleva
y te separa. Las dos alas, las alas, es misericordia
de Dios. Es por la misericordia de Dios
que nos guarda. Donde es sustentada por un tiempo
y tiempos y mitad de tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca
tras la mujer agua como un río para que fuese arrastrado por
el río. Vemos allá que lo que sale de la boca de la serpiente,
es decir, del dragón de Satanás, es agua como un río. ¿Qué te da enseñar eso? Lo que
Satanás está utilizando para engañar a las multitudes es la
palabra de Dios. Satanás usa la palabra de Dios
y la tuerce, y miles y millones de personas se lo tragan. Se disfraza como ángel de luz,
nos dice la palabra de Dios. Y habla de justicia, pero no
a la justicia del Señor Jesucristo. Habla de la justicia que puedes
tener delante de Dios por tus propias obras. Y con ese engaño,
engaña a los miles, millones. Noten, arrojó de su boca tras
la mujer agua como un río, noten, para que fuese destruida por
el río. En vez de que sea, nos dice la
palabra de Dios, Salmo 23, junto a aguas, junto a corrientes de aguas,
me hará descansar. Aguas tranquilas, ¿verdad? La palabra de Dios es agua. Pero
no viene para destruir a su iglesia, viene para dar vida a su iglesia,
para fortalecer a su iglesia. Aquí Satanás está usando agua
misma, pero ¿qué dice aquí? Se le dieron las alas para que
vuele al desierto. Ciertamente el bien y la misericordia
me seguirán todos los días de mi vida. y en la casa de Jehová
moraré por largos días. El Señor Jesucristo libra, nos
libra de la maldición de la ley, nos librará del lazo del cazador,
nos libra de la maldición de la ley, nos libra de la pena
del pecado, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús, nos nos libra de la ira de Dios, la sangre de Cristo
Jesús, a hecho la paz mediante la sangre y su cruz, y nos libra
de nuestros enemigos, nuestros enemigos que son principados
y potestades. Nuestra milicia no es contra
carne y sangre, nos dice allá en Efesios capítulo 6, versículo
12. No tenemos lucha contra sangre
y carne, sino contra principados contra potestades, contra gobernadores
de las tinieblas. Está hablando de los de Satanás
y sus demonios de este siglo contra huestes espirituales de
maldad en regiones celestes. Nos protege, nos libra, nos cubre
con su manto, su justicia perfecta, la vestimenta gloriosa de la
iglesia del Señor Jesucristo. la justicia del Señor Jesucristo.
Sus plumas son para escondernos y también para sanarnos. Ahora, versículo cinco, no temerás
del terror nocturno ni de esa eta que vuele de día, ni de pestilencia
de grande en la oscuridad, ni mortandad en medio del día destruya. El creyente no tiene temor. ¿Cómo
debo decir esto? El creyente está listo para salir
ahora mismo. Estamos listos para salir. El
apóstol Pablo dice, ya sea que yo viva, yo que muera, para mí
el vivir es Cristo. Para mí el morir es ganancia. Y no tenemos temor del juicio
final, porque hemos sido juzgados ya en el cuerpo del Señor Jesucristo. Bueno, caerá a tu lado mil y
diez mil a tus diez, mas a ti no llegará. Como dije, yo veo
la gracia de Dios ahí. Ciertamente con tus ojos mirarás
y veas la recompensa de los impíos. Dice el versículo, porque has
puesto a Jehová que es mi esperanza. Al altísimo por tu habitación
no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. La única razón
por la cual el creyente está en Cristo Jesús. Está en Cristo Jesús por la fe
en Cristo Jesús. Nosotros creemos en él. Sabemos que él se reveló a nosotros. Y es por esto que creemos. Yo
dije algo domingo y es muy claro. Nosotros creemos porque él se
nos reveló. Como dije, una persona si tiene
ojos sanos, tiene ojos para ver. Puede estar en una habitación
oscura. Pero cuando se enciende la luz, una persona no decide
ver. Ves porque la función del ojo
es ver. Y cuando Dios ilumina, cuando
Dios da fe, cuando el Señor Jesucristo se manifiesta, una persona no
decide hacer su decisión o creer por Cristo Jesús. La fe hace
lo que la fe hace, cree. La fe que Dios da, cree. cree
el testimonio de Dios. La única razón por la que estamos
librados de la condenación del juicio y la única razón por la
que estamos cubiertos en su justicia, guardados bajo la protección
de sus alas y no tenemos temor de ni la vida ni la muerte, es
porque es nuestro refugio. Has puesto a Jehová, que es mi
esperanza, al altísimo por tu habitación. Nuestra habitación, nuestra esperanza
está en Cristo Jesús. No está en la iglesia, no está
en la doctrina, no está en un catecismo, no está en María,
no está en ningún hombre. Está en Dios mismo, el Señor
Jesucristo. Y ahora sabemos que nosotros
hemos puesto nuestra confianza en Cristo Jesús, pero la razón
por la que hemos puesto nuestra confianza en Cristo Jesús es
porque Él nos amó, porque Él vino a buscarlos a nosotros.
Hay que darle la gloria a Dios. Dice Jesús, Ángeles mandará cerca
de ti que guarden todos tus caminos. Es verdad del Señor Jesucristo
y es verdad de cada creyente en el Señor Jesucristo. piensa tú si tú crees en el Señor
Jesucristo estás aquí y sabes que que un tiempo viviste sin
conocer al Señor Jesucristo viviste perdido viviste en el mundo descarriado
sin interés en Dios sin vida sin esperanza sin Dios en el
mundo y vivías como para morir en cualquier
momento y sabes por qué no moriste porque era imposible que mueras.
Azuzán les dio para guardarte. Porque no va a perecer ninguno
de sus ovejas. Todos van a ser traídos. Es lo
que dice Hebreos, Hebreos capítulo uno. No son todos ministros,
ministros enviados. Hablando de los ángeles, dice,
no son todos espíritus ministradores enviados para el servicio a favor
de los que serán herederos de la salvación. Ahí está una persona
que no conoce a Cristo y es rebelde. Pero Dios tiene su ángel, no
permitas que esa persona muera. Esa persona está sellada, no
puede morir hasta que el Espíritu Santo hasta que termine su carrera,
¿verdad? Y una vez él va a revelarse. Él va a manifestarse a esa persona.
Esa persona va a creer en el Señor Jesucristo. Va a ser unido
por la fe en el Señor Jesucristo. Y el Señor tiene una carrera.
Vamos a correr esta carrera. Puestos los ojos en esos. Que te guarden en todos tus caminos.
Y en las manos te llevarán para que tu pie no tropiece en piedra.
Sobre el león y el aspi pisarás y oyerás el cachorro del león
y el dragón. Por cuanto en mí ha puesto su
amor, ¿has puesto tu amor en el Señor Jesucristo? Sí. Si tú amas al Señor Jesucristo,
¿sabes por qué amas al Señor Jesucristo? ¿Sabes por qué pusiste
tu amor en el Señor Jesucristo? Porque el primero te amó a ti.
Pero sí le amamos. Todo aquel que es engendrado
de Dios ama al que ha sido engendrado de Dios. Si le amamos. Yo también lo libraré, dice.
Le pondré en alto. ¿Y qué tan alto? Herederos y
coherederos con el Señor Jesucristo. Herederos. Por cuanto ha conocido
mi nombre. Leímos esto en Juan capítulo
17. Les he dado a conocer tu nombre.
Conocer su nombre, conocer el nombre de Dios. Han conocido
mi nombre. ¿Qué significa conocer su nombre?
Es conocer su persona, es conocer su obra, es conocer a la persona.
No simplemente conocer el nombre Jehová, conocer el nombre Jesús,
es conocer a la persona. No te me invocará. es verdad que estamos bajo la
protección de Dios y él va a él va a a librarnos pero dice Dios
me invocará me invocará y yo le responderé con él estaré yo
en la angustia lo libraré y le glorificaré yo veo aquí al al
señor Jesucristo cuando él estaba en la angustia el dolor sobre
la cruz del Calvario él puso su confianza en Dios y él dice
él me va a invocar y yo lo voy a responder. Y es verdad que
cada uno que Dios ama y haya amado con amor eterno, también
le va a invocar. Todo aquel que invocar el nombre
del Señor será salvo. Aquella persona que Dios se da
a conocer, esa persona va a invocar, va a invocar a Dios. Y la promesa,
lo precioso es que si tú clamas al Señor, ¿Sabemos por qué clamas? Porque Dios se te dio a conocer.
Dios se reveló a ti. Dios te dio a conocer quién eres
tú en la luz de Cristo Jesús. Pero tú vas a invocarle, vas
a pedirle, Señor, ten misericordia de mí. Y la promesa aquí es,
yo le responderé. Yo le responderé. No le doy oído
sordo. Yo le voy a responder. A sus
hijos que claman a él, él va a responder. con él estaré yo
en la angustia lo libraré y le glorificaré y le saciaré de larga
vida el señor Jesucristo resucitó de los muertos victorioso para
nunca más morir y así también él da a su pueblo vida eterna
vida eterna y le mostraré mi salvación dice Dios le voy a
mostrar mi salvación Bueno, la victoria de Cristo
y la victoria de cada uno que está en Cristo. Estamos en Cristo
Jesús, entonces somos victoriosos. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.