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Cody Groover

La Gracia y la Verdad

Cody Groover April, 15 2015 Video & Audio
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Cody Groover April, 15 2015
Evangelio de San Juan

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Libro de San Juan, capítulo uno. En estas semanas vamos a estar
viendo el primer capítulo del libro de San Juan y estamos viendo
la persona y la obra del Señor Jesucristo. Hemos visto y no
hay salvación aparte de esta verdad esencial que el Señor
Jesús es Dios. Él es Dios. No hay otro Dios. Él es igual con Dios el Padre
y Dios el Espíritu Santo. Él es el eterno Hijo de Dios
manifestado en la carne. No hay evangelio aparte de esta
verdad. Si Él no es Dios, entonces todo
se viene para abajo. No hay buenas nuevas. No hay salvación. Todo es mentira. Es una manera de expresar la
importancia de esta verdad esencial. Él es Dios. Y es lo que nos está
sentando aquí el apóstol Juan. Que Cristo Jesús es el verbo. Que Cristo Jesús es aquel por
quien Dios hizo todas las cosas. Aquel por quien Dios creó el
cielo y la tierra, todo fue creado por medio de Él y para Él, y
por medio de Él, por medio del eterno Hijo de Dios, Jesucristo. Todas las cosas consisten. A
Él le debemos la vida. Entonces, es correcto y esencial
Es correcto adorar al Señor Jesucristo porque Él es Dios. Y es esencial
adorar al Señor Jesucristo porque no se puede adorar a Dios aparte
de adorar al Señor Jesucristo. Y cuando nosotros leemos, quiero
que veamos el versículo 15 en esta tarde, el 15, el 18, cuatro
versículos. Pero quiero que recalquemos y
veamos cómo la palabra de Dios en el versículo uno de Juan,
si tenemos el versículo uno y el versículo catorce y leemos estos
dos versículos y los intercalamos frase con frase, podemos notar
quién él es. y ver algo aquí muy, muy precioso. ¿Quién Él es? ¿Y qué es lo que
Él ha hecho por nosotros? En el versículo uno, la primera
frase o la primera parte del versículo uno dice, en el principio
del verbo, nos está diciendo que Jesucristo es el eterno Dios,
en el principio. Y en la primera parte del versículo
catorce, nos dice que este verbo fue hecho carne. O sea, que el
Dios eterno fue hecho hombre. El Dios eterno tuvo comienzo
de días. Grande misterio. No hay otro
misterio más grande. Grande es el misterio de la piedad.
Dios fue manifestado en la carne. La segunda frase de allá del
versículo dice, y el verbo era con Dios. Uno con Dios. Uno en la Trinidad. Dios el Padre,
Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo, estos tres unos son. Pero no solamente nos dice esto
la palabra de Dios, nos dice que Él es uno con Dios y Él es
uno con nosotros. Qué precioso es esto, Dios con
nosotros. Llamará su nombre Emanuel. Qué precioso es saber que Dios
tomó carne humana. Él no representó a los ángeles
que cayeron. Él no envió salvador a los ángeles
que cayeron en rebelión, pecaron, cayeron de Dios, de su primera
estancia. No hay salvador para ellos. Pero
el verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros. Habitó. Esta palabra habitó está hablando
de tomó tabernáculo. tomó esa palabra habitó es la
palabra tabernáculo no hubo parecer en él ni hermosura para que le
decíamos un hombre habitó entre nosotros qué precioso es esto
uno con nosotros carne nuestra carne y hueso nuestro hueso nos
representó a nosotros la raza del hombre la raza para qué para
qué propósito para que él haga la redención Y saben, la representación,
algunas personas no les gusta esa verdad que está enseñada
en la palabra de Dios, la verdad de la representación de Adán. De la caída de todos los hombres
en Adán. Pero saben, esta es la sabiduría
de Dios. Es la sabiduría de Dios. En un
hombre, todo su pueblo, que está de la raza de Adán, todo su pueblo
escogido de la raza caída de Adán, caímos en este hombre Adán. Así también por la representación
de uno, del poster Adán, el que vino y fue hecho carne, fue hecho
hombre verdadero, más no tuvo pecado, más no participó de esa
simiente corruptible. Él no tuvo pecado. Él con su
representación salva a los suyos. Es la representación. De otra
manera, sería necesario que Cristo venga y viva y muera por cada
uno individualmente. Entonces, sería necesario que
él venga, viva aquí una vida perfecta y vaya a la cruz y muera
por cada uno de los suyos individualmente. Pero en la representación, siendo
la cabeza de su pueblo. Él representa a todos. Dios siempre
ha visto a su pueblo en Cristo Jesús, desde la eternidad. Y sólo mira a Cristo para toda
la satisfacción. a ese pueblo. No requiere nada
de su pueblo, todo lo requiere de manos de Labal, de nuestro
sustituto. Y luego la tercera frase del
versículo uno dice, y el verbo era Dios. Es decir todos los
atributos de Dios. El verbo era Dios. En esta mañana,
en esta tarde quiero que veamos Dios. ¿Cómo vas a conocer a Dios? Dios es invisible. Dios es espíritu, nos dice Juan
capítulo 4. Dios es espíritu. Nadie ha visto
a Dios. Nos dice la palabra de Dios.
El verbo era Dios. El verbo era Dios. Y el versículo
14 nos dice que nosotros vimos la gloria de Dios. vimos su gloria, la gloria del
verbo que era Dios, vimos su gloria. Vimos la gloria de Dios
como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad. Vimos la gloria de Dios en la
faz de Cristo Jesús. Esa es la única manera que una
persona va a ver la gloria de Dios. Ahora, es verdad que todos
nosotros, la gloria de los cielos cuentan la gloria de Dios, el
firmamento de sus obras. Es verdad que nosotros podemos
ver lo maravilloso que somos creados y ver la gloria de Dios
en esto, pero una persona puede mirar al cielo y preguntar, puede ver el poder de Dios, puede
ver la eternidad de Dios, pero no puede ver sus atributos como
amor, no puede ver sus atributos como misericordia, no puede ver
sus atributos como paz, solamente se ve en Cristo Jesús. Ahí es
donde se ve la gloria de Dios. Bueno, me estoy adelantando porque
ahora lo va a decir en el versículo, en los siguientes versículos. Ahora, versículo 15 nos dice,
Juan, está hablando de Juan, el bautista el que fue introducido
en el versículo seis donde dice un hombre enviado de Dios el
cual se llamaba Juan en Juan capítulo uno versículo seis dice
un hombre enviado de Dios el cual se llamaba Juan siempre
ha habido un hombre enviado de Dios para testificar de Dios
En otras palabras, el hombre por sí mismo no le puede entrar
en la cabeza quién es Dios y qué es lo que Dios ha determinado. Cosa que el ojo no vio y no entró
en la mente del hombre es lo que Dios ha preparado para lo
que le aman, dice la palabra de Dios. Es decir, la imaginación
del hombre con todo lo que pueda pensar, no puede alcanzar, por
su caída, por su enemistad en contra de Dios, por su muerte,
no puede alcanzar la gloria de Dios. Está ciego, está muerto,
no puede ver la gloria de Dios. Y es por eso que Dios, Dios ha
enviado un testimonio para testificar. Y dice versículo 15, no voy a
regresar a decir lo que vimos la semana, hace dos semanas.
¿Juan dio testimonio de quién? De Cristo. Bueno, Juan dio testimonio. Todos los
que son enviados de Dios dan el mismo testimonio. Da testimonio
de Cristo. Él es nuestro anuncio. Nuestro
evangelio es acerca de Cristo Jesús. en en romanos capítulo
uno cualquiera que se aparte de este mensaje cualquiera que se aparte de este
mensaje se está apartando para la muerte porque todas las bendiciones
están en Cristo todo el gozo toda la paz toda la gracia de
Dios vamos a ver está en Cristo Jesús y el que se aparte de este
mensaje Muchos hombres se paran a predicar y hablan de cosas
que no tienen nada que ver con lo que está diciendo la Palabra
de Dios. Hablan de cosas que, pues, honestamente tienen su
lugar en otro lado, como ser un mejor esposo, como ser éxito
en tus finanzas, como esto y como lo otro. Bueno, Cristo no vino. La Palabra de Dios no fue dada
para revelar cómo puedes tener mejor finanzas. Fue dada para
revelar a Cristo Jesús. Para los que tienen oídos para
oír y oír. dice Pablo, versículo uno, romanos
uno, uno, dice Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser
apóstol, apartado para el evangelio de Dios. Este mensaje es el evangelio
de Dios, no de hombre, que él, que Dios había prometido antes
por sus profetas en las santas escrituras. Dios prometió, Dios
habló por diferentes maneras en diferentes tiempos los padres
por los profetas, dice Hebreos capítulo uno. Dios ha hablado,
es decir, Dios no se ha dejado sin testigo. Ahora, Dios había
prometido este evangelio en las santas escrituras y el evangelio
dice, versículo tres, es acerca de su hijo. Ahí está. Juan dio testimonio de él. Juan
dio testimonio de él. Y si tú y yo vamos a ser fieles
a las almas de los hombres, vamos a dar testimonio de él. Vamos a dar testimonio de él.
Cuando vamos testificando, ¿qué es lo que le dijo el Señor Jesucristo
a este hombre que había sido librado de este endemoniado? Dijo, ande y dile, Juan, ¿cuántas
cosas ha hecho Dios contigo? Testifica de Él, testifica de
quién es. Testifica de lo que Él ha hecho
por ti, de lo que Él ha hecho en ti. Testifica de quién es
Él y la esperanza que te ha dado en Él. Eso es lo que vas a testificar. No puedes hablar de lo que no
sabes. Puedes hablar de lo que sabes. Y aunque sea solamente
una frase, si estás testificando a Cristo Jesús, es testimonio
fiel. No es la cantidad de palabras
que puedas sacar en tu boca. Estás hablando de Cristo. Estás
siendo testigo fiel. Está como ese hombre. Me acuerdo
de un guitarrista. Esto sucedió hace tiempo, pero
estoy hablando de algo que a un hombre cuando primero estaba comenzando
el servicio allá en el pueblo. No tengo que decir dónde. Pero
nadie sabía tocar guitarra. Nadie sabía tocar guitarra. Pero
le dieron el dedazo, como, le dieron el dedazo a una persona
y le dice, tú vas a tocar la guitarra. Y esta persona ahí
estaba tocando la guitarra, pero me recuerda de otro, otro señor
que estaba tocando la guitarra y le dijo, le preguntó al uno,
a su compañero, dijo, mira, me doy cuenta que los otros guitarristas,
sus dedos, su mano, esta mano que está aquí sobre, está yendo
por todas partes, sobre las cejas y todo, no sé cómo se llama,
pero está yendo por todas lados. Y veo que tú solamente tienes
tus dedos en un lugar. Y le dijo, mira, la razón es
esta. Todos esos otros están buscando
la nota. Yo ya la encontré. Yo ya la encontré. Cuando encontramos
a Cristo, Él es la nota. Seguimos tocando la misma nota.
Y es una nota dulce. Es una nota gozosa. Las personas
que no tienen oídos para oír les suena repetitivo, aburrido,
pero porque el problema está con sus oídos. Ahora, dice Juan
el Bautista allá en versículo 15, Juan dio testimonio de Cristo
y clamó diciendo, este es de quien yo decía. Es decir, cuando
él lo vio, cuando Juan el Bautista lo vio, Él dijo, ¿Se acuerdan
lo que yo estaba diciendo antes? ¿Se acuerdan lo que yo estaba
testificando antes? Aquí está el cumplimiento. Este
es de quien yo decía. Juan, todos lo reconocieron como
profeta. Y de hecho, Juan es el último
profeta del Antiguo Testamento. Todos los profetas profetizaron
hasta la venida de Cristo. Pero ya ha venido Cristo Ya no hay más profetas del Antiguo
Testamento. Juan le tocó ver el cumplimiento
de todas las profecías, o sea, en Cristo Jesús. Él vio el cumplimiento. Y él dijo, este, este que están
ustedes viendo acá, este hombre que ustedes están viendo, es
de quien yo decía. Y noten qué está diciendo de
él. El que viene después de mí es antes de mí. El que viene
después de mí, es decir, vino después de él en su ministerio,
pero vino después de él en su nacimiento, es de lo que se está
refiriendo. Juan el Bautista tenía, era primo,
era primo del Señor Jesucristo. y tenía como seis meses, era
seis meses mayor que el Señor Jesucristo. Vino después del
Señor Jesucristo en tiempo, pero Él es antes del tiempo. El que
viene después de mí es antes de mí. Él tiene, en otras palabras,
Él está diciendo, es antes de mí porque era primero que yo.
Está diciendo que Él es eterno. en Hebreos capítulo 1 versículo
4 nos dice que el Señor Jesucristo este es tanto superior a los ángeles
es superior a todo El Señor Jesucristo es superior a los ángeles. El
Señor Jesucristo es superior a Moisés. El Señor Jesucristo
es superior a Arón. El Señor Jesucristo es superior
a todas las criaturas. Es preferido sobre todo lo demás. Él tiene la preeminencia. Preeminencia. Nos dice ya en
versículo 16, porque de su plenitud tomamos todos. de su plenitud
aquí está hablado de que él es la fuente todo lo que nosotros
necesitamos de él lo tomamos él es la fuente de todo es otro
término que hace resaltar la deidad de nuestro señor Jesucristo
la suficiencia del señor Jesucristo plenitud en él están todas las
cosas de su plenitud La misma palabra la encontramos en Colosenses
capítulo 1. Colosenses capítulo 1 versículo
19. Por cuanto agradó al Padre que
en él, que en Cristo Jesús, que en este hombre habitase toda
plenitud. No solamente en él habita toda
la plenitud. Ahora, oigan esto. Agárrense
de sus sillas. No solamente en él habita toda
la plenitud. Ahora, dice el versículo 9 de
capítulo 2. Porque en él habita corporalmente
toda la plenitud de la deidad. Y vosotros estáis completos en
Él que es la cabeza de todo principado y potestad. En Él habita toda
la plenitud y tú estás en la plenitud. Tú estás en la plenitud. Si estás
en Cristo Jesús, tú estás en la plenitud. Cristo habita en ti y tú en Él.
¿Qué precioso es esto? Toda la plenitud de Dios habita
en Jesucristo. Esto significa toda la plenitud
de la vida de Dios habita en Cristo Jesús. Él es el autor
de la vida, nos dice allá en Juan capítulo uno. En Él estaba
la vida y la vida era de los hombres. La plenitud de la gracia. El favor de Dios a los hombres.
Gracia significa favor inmerecido. Significa Dios te está dando
lo que no mereces. Eso es gracia. Dios te da lo
que no mereces. Esto es gracia. La definición
de la misericordia es un poco diferente. Dios no te da lo que
mereces. ¿Qué es lo que mereces? Muerte. separación de Dios. La misericordia
es Dios no te da lo que mereces. La gracia es Dios te da lo que
no mereces. La gracia está en Cristo Jesús.
Fuera de Cristo Jesús no hay gracia. No hay gracia. Todas las cosas
que están ocurriendo en este mundo están ocurriendo para el
bien de su pueblo. La gracia de Dios está en Cristo.
Y los hombres les gusta hablar de gracia para gracia común le
llaman. Gracia común le llaman. Pero
a mí no me gusta llamarle cuando un hombre que le está dando comida
a un cerdo. Le está dando comida a un cerdo.
A mí no me gusta llamarle eso favor al cerdo. Porque saben por qué le está
dando comida al cerdo? Porque lo va a matar. ¿Verdad? Eso. Lo está engordando. Otros dirían, el pobre, vamos a decir, la gallina dice,
mira a ese pavo, cómo lo consiente. De veras lo ama, ese pavo. Veo
que todos los días le saca maíz, le está dando maíz. Y él está
tan gordo y a mí ni siquiera me da maíz. dirá el pobre, la
pobre gallina. Pero viene noche buena y el pavo
se lo comen en escabeche, se lo escabechan. El pavo lo cocinan. Todas las cosas están ocurriendo
en este mundo son para el bien de su pueblo, son para la gloria
de Cristo. El resto del mundo Es decir,
en otras palabras, llueve sobre el justo y llueve sobre el injusto. ¿Pero saben por qué llueve? Llueve
porque el justo. Llueve para el justo. La razón por qué el sol salió
esta mañana. Hay mucha maldad en el mundo.
Mucha, mucha maldad en el mundo. ¿Acaso Dios está desenterado,
desinteresado de toda esta maldad que está ocurriendo? ¿Acaso Dios
le ve con favor a eso? No. Está dejándolos. ¿Por qué? Por el bien de su pueblo. Por el bien de su pueblo. Él va a tener a todos los suyos.
Todos los suyos van a estar con Él. Toda la gracia de Dios está
en Cristo Jesús. Fuera de Cristo Jesús, Dios es
fuego consumidor. Toda la plenitud de la misericordia
de Dios, de la paz de Dios, del gozo de Dios, el propósito de
Dios está en Cristo Jesús. Ahora, de su plenitud o de su
abundancia, como dije, Él es la fuente, tomamos todos. Él, de su voluntad, nos hizo
nacer por la palabra de verdad. De su voluntad tomamos todo.
Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, quien por Dios
nos ha sido hecho sabiduría. ¿Cuánta sabiduría? Tenemos la
sabiduría, tenemos la mente de Cristo. Sabiduría, justificación,
santificación y redención para que, como está escrito, el que
se gloríe, gloríese en el Señor. De su plenitud tomamos todos.
De su plenitud tomamos todos. ¿Todos quién? Todo su pueblo.
Todos sus escogidos. Y gracia sobre gracia. Es decir,
favores amontonados sobre favores. No vamos a agotar el océano. No debemos nosotros pensar, bueno,
si vamos a suponer un momento que el océano fuera agua dulce,
la mejor agua que hayas tomado en tu vida, a sobre de agua de
manantial, agua de pozo dulce, sabroso, es dulce. Hayas tomado alguna de las aguas
que de veras se siente la diferencia. Imagínate la mejor agua que hayas
tomado. Ahora imagínate que todo el mar sea esa agua. Y que tú
vayas todos los días y tomes de ese mar, tomes de esa agua.
No tienes peligro que vayas a agotar el mar, sigue tomando, sigue
tomando. Así es Cristo, no vamos a agotar. Él es insondable. su gracia nos
dice aquí todos tomamos la gracia sobre gracia ahora está hablando
aquí de la gracia que vino por el señor Jesucristo pues la ley
aquí está hablando de versículo diecisiete la ley por medio de
Moisés fue dada pero la gracia y la verdad vinieron por medio
de Jesucristo la ley la ley ceremonial. La ley vino,
es decir, dice aquí, por medio de Moisés. No es que Moisés la
haya dado. No es que sea de Moisés. Pero
Dios se lo dio a Moisés para dar a los hombres. La ley moral,
la ley levítica, fue dada a Moisés, fue dado a los hombres por medio
de Moisés, no era suyo. le fueron dados al hombre para
cumplir la ley fue dada a Moisés para que para que cumpla pero
sabe que la ley no te da la menor ayuda la ley no levanta un dedo
para ayudarte en eso que demanda la ley demanda de ti y de mí
perfección absoluta perfección amor a Dios amor al prójimo está
resumido toda la ley pero la ley no levanta un dedo para ayudarte
y nosotros somos enemigos muertos y no podemos cumplir la ley pero
la ley fue dada la ley la ley tiene que ser honrada la ley
tiene que ser obedecida la ley fue introducida después de la
caída del hombre está hablando de la ley levítica la ley moral
fue introducido después de la caída del hombre no para salvar
al hombre sino para mostrar al hombre su condición como pecador
es en la ley por la ley es el conocimiento del pecado nunca
se dice por la ley es la salvación por la ley es el conocimiento
del pecado pero nos dice aquí este texto pero la gracia y la
verdad vinieron la ley fue dada por medio de Moisés, pero la
gracia y la verdad vinieron. En otras palabras, la ley fue
dada, ahí está hombre, arréglatelas. Ahora, el contraste es la gracia
y la verdad vino. Vino al hombre en su miseria.
La gracia y la verdad vinieron, es decir, no le fueron dadas
a Cristo, La gracia y la verdad son sus propias perfecciones
La gracia y la verdad vinieron La gracia de Dios vino para socorrer
al hombre caído Como dije, la ley de Moisés,
la ley que Dios le dio a Moisés manifiesta lo que Dios, el Dios
justo requiere en su justicia del hombre y lo que el hombre
debe ser y lo que el hombre debe hacer. La ley es santa, la ley
es justa, la ley es buena. La ley de Dios requiere obediencia
perfecta. y de no recibir esa obediencia
perfecta que dice, maldito, maldito es todo aquel que no continúa
en todas las cosas escritas en la ley para hacerlas. La ley
pronuncia maldición y muerte, sentencia de muerte. Y la ley
de Dios es inflexible, no contiene estipulaciones para el fracaso. no contiene estipulaciones. La ley de Dios no puede justificar
al pecador. Nunca puede mostrar misericordia
a un pecador. Si la ley de Dios, ¿saben? Estamos
hablando mucho de que la impunidad, leemos eso en el periódico, ¿verdad?
La impunidad donde los criminales no se les hace justicia, El que
sufre allá es la ley. La ley es violada. No hay respeto
a la ley. La ley de los hombres. Pero la
ley de Dios es reflexión del carácter de Dios. Alguien piensa
que va a violar la ley de Dios y salirse con la suya. En ninguna
manera. La ley nunca puede salvar, no
puede justificar a un pecador y nunca fue dada para ese propósito. Saben que cuando Dios dio la
ley, los hombres entendieron, los hombres entendieron el terror
de esa ley. Noten allá en Éxodo capítulo
20. Los hombres entendieron el terror Nos dice la palabra de Dios que
horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo. Nuestro Dios es
fuego consumidor. No es lo que dice la palabra
de Dios. En Éxodo capítulo 20. Éxodo capítulo 20. Los hombres
entendieron cuando Dios dio la ley, ellos no dijeron, ah, está
bueno, vamos a hacerlo. Cuando Dios dio la ley, versículo
18, dice, éxodo 20, 18, todo el pueblo observaba el estruendo
y los relámpagos y el sonido de la bocina y el monte que humeaba,
y viéndolo, el pueblo temblaron y se pusieron de lejos. y dijeron
a Moisés, habla tú con nosotros y nosotros oiremos, pero no hable
Dios con nosotros para que no muramos. Anda tú y sé intermediario,
pero no vaya a hablar este Dios con nosotros, porque si habla
Dios con nosotros, vamos a morir. Y es la verdad. Si tú tratas
con Dios fuera del intermediario Cristo Jesús, vas a morir. Si
yo vengo a Dios fuera de Cristo Jesús, voy a morir, porque Dios
es santo. Su ley es santa y requiere obediencia,
perfección. La ley de Dios es santa, justa. La ley de Dios es buena. Pero
en la ley de Dios no se revela, como dije, todos los atributos
de Dios. La ley de Dios no revela. el
amor de Dios. La ley de Dios no revela la misericordia
de Dios. En un aspecto lo reveló en sombra. En la ley levítica, la ley de
Moisés, la ley mosaica, los diez mandamientos mostraban lo que
Dios requiere y luego se dio en la ley en la ley levítica
la ley del del sacerdocio y de los sacrificios y ahí en esa
había verdad era la verdad de Dios y todo lo que iban a adorar
a Dios en el Antiguo Testamento tenían que venir de esa manera
pero era una sombra nada más a ver si puedo poner una sombra
aquí no se puede muy bien pero ustedes solo pueden poner una
sombra Y la sombra es el testimonio de que hay algo allá pero no
es la verdad, no es la realidad. Así también estos tipos en el
Antiguo Testamento eran sombras de la realidad que es Cristo
Jesús. Eran sombras. La ley reveló la justicia de
Dios pero no dio a conocer su misericordia. La ley testificó
de la rectitud de Dios. la justicia de Dios, pero no
exhibió la gracia de Dios. La ley era verdad, mas no era
la plenitud de la verdad. La ley era verdad, mas no era
la plenitud de la verdad acerca de Dios mismo. En otras palabras, si no vemos
la misericordia de Dios, si no vemos el amor de Dios, no estamos
viendo toda la gloria de Dios. Sí, uno puede ver la gloria de
Dios en su ira, en su justicia, pero ver toda la gloria de Dios
es verlo en todo su carácter. ¿Saben la palabra carácter? ¿Puedes
oír la palabra cara en la palabra carácter? Carácter, cara. En Cristo Jesús, en la cara de
Cristo Jesús vemos todo el carácter de Dios. vemos todo el carácter
de Dios. Nunca leemos en la Biblia que
por la ley vino el conocimiento de Dios, sino por la ley viene
el conocimiento del pecado. Ahora, dice la gracia y la verdad
vinieron por Jesucristo. la gracia y la verdad. Es decir,
si vas a hablar de gracia, estás hablando de verdad. No puedes
tenerlas separadas. La gracia y la verdad están unidas. No podemos tener la verdad sin
la gracia y no podemos tener la gracia sin la verdad. Aquellas
personas que rechazan la gracia de Dios, la salvación por la
pura gracia de Dios, no tienen la verdad. ¿Sí? Aquellos que rechazan la
gracia de Dios, la salvación por la pura gracia de Dios, no
tienen la verdad. La gracia y la verdad vinieron
por Jesucristo, es decir, son características esenciales suyas. Ahora, la gracia de Dios que
salva a un pecador no es una debilidad, no es una debilidad
moral de Dios o un gesto sentimental ¿Cómo encontramos entre los hombres? Una debilidad. Ah, yo quiero
que seas algo. Como que una debilidad. No, en
ninguna manera. La gracia de Dios que salva,
salva de una manera. Que la ley de Dios es honrada.
Que la ley de Dios es establecida. La gracia de Dios, en otras palabras,
Dios cuando salva a un pecador no puede estar violando su ley.
Dios tiene que ser Dios. Para que un hombre esté en la
presencia, Dios primero tiene que ser Dios. No vaya a dejar
de ser Dios. Dios no va a dejar de ser Dios
para salvar a un hombre. Dios tiene que ser Dios. Y Dios
tiene que ser justo. De otra manera, ya no es Dios.
Entonces, cuando Él salva a un pecador, alguien que ha violado
la ley, tiene que hacerlo de una manera que su ley está satisfecha,
su ley está honrada, su justicia está satisfecha. En Romanos capítulo
3 nos muestra la palabra de Dios en toda la Biblia, pero aquí
en Romanos 3 lo dice en palabras muy claras, que la manera que
Dios salva a un pecador es la justicia del Señor Jesucristo,
es la justicia de Dios. Y en Romanos capítulo 3 versículo
23 nos dice que todos nosotros pecamos, es decir, todo el pueblo
de Dios pecamos y quedamos destituidos de la gloria de Dios. Ahora, el pueblo de Dios es justificado
gratuitamente, es decir, sin causa en ellos. Muy importante
esto porque no es obras. Si Dios mira, algunas personas
hablan de que Dios miró en el futuro y vio quien iba a creer
y porque vio que ibas a creer entonces te escogió. Eso que ellos están enseñando
así es sistema de obras. Dios está recompensando por algo
que vio en ti. Eso no es lo que enseña la palabra
de Dios. Aquí la palabra gratuitamente significa sin causa. Es la misma
palabra que en Juan capítulo 15 se traduce, me aborrecieron
sin causa. Me aborrecieron sin causa, me
aborrecieron gratuitamente. Ahora dice aquí, siendo justificados
gratuitamente, o es decir, sin causa en ellos, por su gracia. favor de Dios a su pueblo inmerecido. Ahora, si tiene precio, mediante
la redención que es en Cristo Jesús. Él apaga. La ley demanda muerte. Muerte. Todo aquel, todo el alma que
pecara, esa alma morirá. La ley demanda muerte. Si vamos
a estar delante de Dios, tenemos que morir por nuestro pecado.
Yo tengo que morir, tú tienes que morir. Cristo Jesús murió por nosotros,
su pueblo. Esta es la redención que es en
Cristo es un dice versículo veinticinco a quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en su sangre para manifestar quien la justicia
de Dios para manifestar su justicia, la justicia de Dios a causa de
haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados. Con este
propósito, esta mira de manifestar en este tiempo su justicia. Dios está declarando, yo soy
justo cuando yo recibo a un pecador en mi presencia. Dios está declarando
esto. En el evangelio se revela la
justicia de Dios. es lo que dice la palabra de
Dios. En el evangelio se revela la justicia de Dios. a fin de que Él sea el justo
y el que justifica al que es de la fe de Jesús. Dios es justo
cuando salva a un pecador por medio de la muerte, de la obra,
de la vida del Señor Jesucristo. Eso es lo principal, lo primero. Dios tiene que ser justo. Su
ley tiene que ser honrada. Ahora, La gracia de Dios entonces
no ignora la ley, no la hace un lado en sus requerimientos.
al contrario la gracia de Dios confirma la ley en Romanos capítulo
tres versículo treinta y uno dice luego por la fe invalidamos
la ley la estamos poniendo a un lado por la fe por la la fe en
Cristo Jesús por la obediencia de Cristo Jesús por la salvación
por medio de Cristo Jesús estamos invalidando la ley por la representación
por medio de Cristo Jesús estamos invalidando la ley Estamos ignorando
la ley, poniéndola a un lado. En ninguna manera en Cristo Jesús
obedecimos esa ley. En ninguna manera sino que confirmamos
la ley. En Cristo Jesús confirmamos esa
ley. Bueno. La gracia confirma la ley porque
tiene un sustituto que cumplió a perfección los requisitos de
la ley y sufrió la pena de muerte por todos los que creen para
que Dios sea el justo y el que justifica. Bueno, había, como
dice, había, dije, había gracia antes. Había verdad antes que
Cristo viniera, porque Cristo Jesús es el Cordero inmolado
desde antes de la fundación del mundo. Pero es la diferencia
entre que estés en una cueva y tengas solamente la luz de
vela. Y luego salgas de esa cueva y
veas la luz del sol a mediodía. Así está la diferencia. Como que uno dice, bueno, no
tengo luz allá adentro. Bueno, tienes luz, pero es poca.
Pero cuando sales al mediodía y ves la luz, entonces dices,
ahora sí tengo luz. De seguro, entonces, sí había
la verdad. En otras palabras, la ley revela
o manifiesta lo que está en el hombre, el pecado. La ley revela
lo que está en el hombre, pecado. La gracia de Dios revela, manifiesta
lo que está en Dios, el amor de Dios. el amor de Dios. La ley de Dios requiere justicia
del hombre. La gracia de Dios le trae justicia
al hombre. La ley de Dios pronuncia sentencia
de muerte al hombre. La gracia de Dios en Jesucristo
trae vida al hombre que está muerto. La ley de Dios dice al
hombre lo que debe hacer La gracia de Dios le dice al hombre lo
que Cristo ya hizo por él. La ley de Dios es dar conocimiento
del pecado y por la gracia de Dios en Cristo Jesús, la gracia
quita el pecado. Es un gran contraste, ¿verdad? Dice el versículo 18, a Dios
nadie le vio jamás. A Dios nadie le vio jamás. El unigénito Hijo que está en
el seno del Padre Él le ha dado a conocer. Aquí en este versículo,
entonces, tenemos todo lo que hemos visto hasta ahora. Nadie
puede conocer a Dios. Como he dicho en otras ocasiones,
lo más honesto que puede decir una persona es, sé que hay un
Dios, pero no lo conozco. Esa es una persona honesta. Me
parece que esa persona, Dios está atrás de él. Porque esa
persona dice, sé que hay un Dios, pero no lo conozco. Está andando
en luz. Es luz de vela, pero está andando
en luz. A Dios nadie lo vio jamás. El unigénito que está en el seno
del Padre, Él lo ha dado a conocer. Moisés le pidió a Dios, muéstrame
tu gloria. Y Jehová le dijo, te voy a mostrar
mi gloria, voy a hacer que todo mi bien pase delante de ti. Esto
está en Éxodo. Y Jehová puso a Moisés en una
hendidura, en una roca, y cubrió con la mano y pasó delante de
él y proclamó el nombre de Jehová. Vean esto en Éxodo capítulo 34.
Aquí está la respuesta de Dios a Moisés cuando Dios le dijo,
muéstrame tu gloria. Moisés había visto todos los
milagros que Dios había hecho. Dios había obrado estos milagros
por medio de Moisés. Pero ahora Moisés dice en versículo
18, te ruego que me muestres tu gloria. Hay una gloria esencial,
hay una gloria principal, es la gloria de Dios. La cual todo lo demás es reflejo
nada más. Hay una cosa. Una cosa es mirar
a la luna. Otra cosa es mirar al sol. ¿Verdad? ¿Qué será poder mirar al eterno
Hijo de Dios y no ser consumido? Solamente mirar al sol te quema
tus ojos. ¿Verdad? Si tú sales al mediodía
y miras al sol, mantén los ojos puestos allá. Al sol. Este sol. Tus ojos se queman. ¿Qué será
mirar a Dios? ¿Qué es luz? ¿Qué será mirarlo a Él? Solamente aquellas personas que
están en Cristo Jesús van a mirarlo y no ser consumidos. te ruego
que me muestres tu gloria que Dios lo puso en una andedura
y creo que ver éxodo treinta y cuatro versículos seis y pasando
Jehová delante de él de Moisés proclamó Jehová Jehová fuerte
misericordioso y piadoso aquí está hablado de la gloria esencial
de Dios tardo para leer el grande misericordia y verdad la la gracia
y la verdad vinieron por Cristo Jesús grande misericordia que guarda
misericordia a millares que perdona la iniquidad la rebelión y el
pecado y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado que quita
la iniquidad que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos
sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación
que de ningún modo va a tener por inocente al malvado y a la
misma vez va a perdonar el pecado la iniquidad la transgresión
¿Cómo está esto? En Cristo Jesús únicamente. Ahí
es donde vemos la gloria de Dios. La gloria de Dios. Dios que mandó
que de las tinieblas resplandeciese la luz. Es el que ha iluminado
nuestro corazón para darnos el conocimiento de la gloria de
Dios en la paz de Cristo Jesús. Amén. Solamente ver a Cristo Jesús. Y ahora lo vemos por un espejo
nada más. Amén. Ahora lo vemos como por
reflexión. pero si lo pero si lo estás viendo
lo estás viendo un día un dice un día vamos a verlo vamos a
conocerlo vamos a verlo tal como él es vamos a ser transformados
a la imagen del señor Jesucristo y esa es la única manera que
vamos a poder verlo en su gloria se acuerdan cuando apareció en
el monte transfiguración brilló su rostro más que el sol al mediodía. Y los apóstoles, ahí estaba Juan,
Pedro, su hermano Santiago, y los rodeó esta luz. No podían verlo. Tenían temor, temerosos. ¿Qué será? Cuando no tengamos
pecado, es decir, cuando Él quite de nosotros este pecado y seamos
transformados a su imagen, entonces podemos ver a este. El único
Dios que vamos a ver es el Señor Jesucristo. No hay otra revelación
de Dios. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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