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Cody Groover

Recibir al Verbo que fue carne

Cody Groover April, 12 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover April, 12 2015
Evangelio de San Juan

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Pido que abra sus Biblias conmigo
esta tarde. El libro de Juan. San Juan capítulo
uno. Algunas semanas vimos los primeros
versículos del capítulo uno. Quiero que continuemos viendo
este capítulo primero de Juan. Excuse me, perdón. Trabando inglés. en Juan capítulo 1, recibiendo, recibiendo a Dios,
recibiendo al verbo hecho carne. Vamos a leer los primeros nueve
versículos, pero quiero que comencemos el versículo diez. Vimos la vez
pasada los primeros nueve versículos. En el principio era el verbo,
y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios. Este era en el
principio con Dios. Todas las cosas por él fueron
hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. En él
estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz
en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron
contra ella. Hubo un hombre enviado de Dios
el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para
que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por
él. No era él la luz, sino para que
diese testimonio de la luz. Aquella luz verdadera que alumbra
a todo hombre venía a este mundo. Cristo Jesús es la luz del mundo. Todo hombre por naturaleza sabe
que hay un Dios. Dios le ha alumbrado su razonamiento. Él sabe que hay un Dios. Cristo Jesús vino al mundo Estas
palabras, dice la palabra de Dios, grande es el misterio de
la piedad. Dios fue manifestado en carne. Dios fue manifestado en carne. El verbo, el que era igual con
Dios en el principio con Dios, fue hecho carne. Estas palabras,
atraen al oído que puede oír. Estas palabras son como la campana
para el que espera con hambre la llamada a la mesa. La persona
que tiene hambre y espera que toquen la campana, está lista
la comida, ven a comer. Estas palabras, el verbo fue
hecho carne. Son tan dulces para nosotros. aquellos que tienen hambre de
Cristo Jesús. ¿Estás interesado en este mensaje? El verbo fue hecho carne. Nos
dice la palabra de Dios que este verbo, el Señor Jesucristo, por
el cual Dios hizo todas las cosas. Él es el creador de todas las
cosas. En versículo 10 nos dice que en el mundo estaba Y el mundo
por él fue hecho, pero el mundo no le conoció. ¿Quién estaba
aquí en el mundo? ¿Quién es el que vino a este
mundo? Hace dos mil años. Hace dos mil años, un poquito
más. Hace dos mil años, el creador
de todo el universo vino a esta tierra. El creador. de todo el universo vino de todas
las cosas el que es la luz del mundo vino aquí a esta tierra está hablando de su encarnación
y no solamente su encarnación de los 33 años que vivió aquí
y habitó entre nosotros los hombres el creador de todo el universo
el que hizo el mundo estaba en el mundo como el salvador de
su pueblo estaba en el mundo aquí para vino para salvar a
su pueblo él no vino a juzgar él vino para salvar él vuelve otra vez cuando él
vuelva la segunda vez él va a juzgar él va a juzgar porque hay un
dios porque Dios es y porque nosotros somos sus criaturas,
nosotros le debemos a Dios. Dios requiere algo de nosotros. Dios requiere algo del hombre. Y un día vamos a tener que dar
cuenta. Dios viene la segunda vez para
juzgar. Escuchen, gracias sean dadas
a Dios que el juicio de Dios para su pueblo ya pasó. Pero
todos aquellos que no reciben, que no creen a Dios, que no reciben
al Señor Jesucristo, ellos van a ser juzgados por este mismo
que vino hace dos mil años. En esa primera vez él vino, en
el mundo estaba, no como juez. Gracias y andades a Dios, no
como juez, como salvador. Él vino a buscar y a salvar lo
que se había perdido. Nosotros que nos habíamos apartado
de Dios. Él vino aquí al mundo como el
cordero. En el mundo estaba como el cordero
de Dios. Dios envió al cordero que Él
requería. Dios requiere de ti un sacrificio
perfecto para quitar tu pecado. Y lo que Dios requiere de ti,
estoy hablando del pueblo de Dios. Esto es para nuestro consuelo. Lo que Dios requiere de ti, Dios
ya lo proveo. Su nombre es Jehová y proveerá. Qué precioso es esto. Él vino
como el cordero sin mancha y sin contaminación. Él no vino como
león para destruir. Él vuelve como león. Él es el
león de la tribu de Judá. Y Él ha vencido sobre todos los
enemigos de Dios. El enemigo de su pueblo. Pero
Él vino para redimir. Estaba en el mundo como siervo. El que es el rey de reyes y señor
de señores vino aquí como siervo de Jehová, el siervo de Jehová.
Él vino para hacer la voluntad de su padre. Él vino para servir,
no para ser servido, aunque él es el rey de reyes y señor de
señores. Él vino para servir a su iglesia. En el mundo estaba.
en el mundo. ¿Qué clase de recepción recibió
el creador de todas las cosas, la luz del mundo? Nos dice el
texto, en el mundo estaba y el mundo por él fue hecho, pero
el mundo no lo conoció. Esto significa que Cristo, Jesús,
cuando Él vino y fue hecho carne, cuando Él fue hecho hombre verdadero,
Los hombres, si Dios no les da ojos para ver, no hace que una
persona nazca espiritualmente. No puede conocer al Señor Jesucristo. Lo único que puede conocer es
a Jesucristo tal vez como un buen hombre. A Jesucristo tal
vez como un buen maestro. Pero no le conoció. Es decir, ven a Cristo Jesús
y dicen, bueno, he oído de Cristo, pero es como cualquier otro hombre.
Ven lo que dice Isaías 53. Isaías 53 nos dice, Dios dice
esto acerca de nosotros, acerca de Cristo Jesús y acerca de nuestra
respuesta. a Cristo Jesús. Dicen, ¿Quién
ha creído a nuestro anuncio? ¿Quién es nuestro anuncio? El
Verbo fue hecho carne, Cristo Jesús. Él es nuestro anuncio.
Él es nuestro mensaje. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio?
¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Los que creen
este evangelio, la razón por la que creen son aquellos a quienes
Dios se manifiesta. Cristo es el brazo de Jehová,
el poder de Dios. ¿Pero por qué dice estas palabras? ¿Quién ha creído nuestro anuncio?
La razón por la que pregunta esto es, ¿subirá cuál renuevo? ¿Cristo Jesús subirá cuál renuevo
delante de Dios el Padre? Y como raíz de tierra seca, no
hay parecer en Él, ni hermosura. No hay para. Esas fotos que tienen
las personas en su casa de un güero. Ojos azules. Estaba en las nubes con las manos
así o no sé cómo. Eso no es Cristo Jesús. Eso es
una idolatría. No sé, algunos lo tienen como
con pelo oscuro, otros con pelo. Eso no es Cristo Jesús. Si tienen
uno en su casa, bótelo, quémelo. Es una idolatría eso. No tenemos
Cristo sobre la pared y no tenemos Cristo alrededor del cuello tampoco. No hay hermosura. No hay parecer en él ni hermosura. Le veremos más inatractivo para
que le deseemos. Es decir, ya vieron las pinturas
de los hombres que tienen un santo y tiene su su arillo alrededor
de su cabeza. Eso es un santo. Cuando los hombres lo vieron,
dijeron, es un hombre. Un día los religiosos levantaron
piedras para arrojárselas, para matar al Señor Jesucristo. No
había llegado su hora, por eso Dios no les permitió. Y no era
esa la manera que él iba a morir. no podía morir apedreado, tenía
que morir en la cruz, como fue determinado por Dios. Tenía que
ser hecho maldición, levantado sobre el madero, como Moisés
levantó la serpiente en el asta. Pero ellos levantaron piedras
y el Señor Jesucristo les dijo, muchas buenas obras he hecho
en nombre de mi Padre, ¿por cuál de ellas me apedreas? Y ellos
le dijeron, por buena obra no te apedreamos, pero tú siendo
hombre te haces Dios. Ellos tenían al revés. Él siendo
Dios se hizo hombre. Pero ellos no vieron hermosura
en él. No vieron a Cristo en Cristo. Nosotros queremos dar buen testimonio
de Cristo. Queremos que vean. a Cristo en nosotros. Pero si
no vieron a Cristo en Cristo, no van a ver a Cristo en ti tampoco. Queremos ser buen testimonio. Queremos que los hombres se den
cuenta que estamos siguiendo a Cristo. Pero esa frase que
dice, dejan que vean a Cristo en ti, está muy difícil eso porque
no vieron a Cristo en Cristo. Despreciado y desechado entre
los hombres, varón de dolores y experimentado en quebranto
y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no
lo estimamos. Esta es una cosa, Cristo Jesús
es Dios, es misterio. oculto. Grande es el misterio
de la piedad. Dios fue manifestado en carne. Los hombres no lo pueden ver.
Dice la palabra de Dios, los príncipes de este siglo no lo
conocieron porque si no, nunca lo hubieran tratado de crucificar
al Señor. No lo podían ver. No lo recibieron. Y luego nos dice nuestro texto,
vino al mundo y el mundo no lo recibió. no lo conoció, perdón. Vino al
mundo y el mundo no lo conoció. Está hablando, no debemos entender,
está hablando del mundo de los hombres. El mundo de la creación
sí lo conoció. El mundo de los demonios sí lo
conoció. Cuando el Señor Jesucristo echó
fuera esos demonios, ¿qué vinieron a hacer? Vinieron inmediatamente
al Señor y dijo, ¿qué tienes con nosotros? ¿Has venido a atormentarnos
antes del tiempo? y el Señor dijo que se callen
y luego en otra ocasión cuando él estaba durmiendo en un barco
los discípulos tuvieron temor porque pensaron que se iban a
ahogar el barco se iba de pique el Señor Jesucristo se levantó
y reprendió el mar y el viento y se hizo grande bonanza se calmó
el viento y se hizo grande bonanza la creación reconoció quien estaba
hablando El mundo de la creación sí lo conoció. El mundo de la
creación obedece al creador. Un día le dijo a Pedro, Pedro
anda allá a pescar y el primer pescado que saque, abre la boca
y saque esa moneda que le está molestando a ese pescado. Esos
son para los impuestos. Le dio instrucciones a ese pescado
que se quede, ese pez que se quede allá hasta que Pedro tire
su anzuelo. Ni siquiera le puso carnada. Los peces se metieron a la red,
que antes no podían pescar los pescadores, pero tiraron. El
señor le dijo, pon tu red al otro lado de la lancha. ¿Saben
cuánta distancia hay entre este lado de la lancha y este lado
del barco? Un metro. Los peces le dijo, pongan su
red al otro lado. Y luego les habrá dicho los peces,
ahora sí, métanse. El mundo de la creación sí reconoció,
lo conoció. Pero el mundo de los hombres
no conoció al creador. Dijeron, es un hombre. Y luego
dice ya en el texto, en Juan capítulo uno, a lo suyo vino. El creador, no solamente el creador
de todas las cosas, a lo suyo vino. Es decir, El eterno Hijo
de Dios, el Creador, Él vino a la nación de Israel. Había sido profetizado en el
principio, cuando el hombre cayó. Cuando el hombre cayó, Dios dijo
que la simiente de la mujer iba a destruir las obras de Satanás. Iba a destruir a Satanás en su
cabeza. Tú le herirás en el calcañal
y esta te herirá en la cabeza. Ahora está viniendo el cumplimiento
de esta promesa. A Abraham se le dijo que de su
simiente, en su simiente serían benditas todas las naciones.
aquí está viniendo el cumplimiento a lo suyo vino todos los profetas
en el antiguo testamento profetizaron de quien de este de quien estamos
hablando del verbo que fue hecho carne a lo suyo vino los profetas
profetizaron de él Él es el gran profeta que revela
al Dios vivo y verdadero, al Dios invisible. Nadie puede ver
a Dios, Dios es invisible. Pero Dios se ha dado a conocer
en la persona, en la carne de Cristo Jesús, la persona y la
obra de Cristo Jesús. Él vino a lo suyo, Él vino al
templo, todo el templo Todo instrumento, todo vaso, toda estaca, toda
cortina, todo habla de Cristo Jesús. Los sacrificios, todos
hablan de Cristo Jesús, de su obra, su persona y su obra. Él
vino a lo suyo. Y ellos estaban en eso, ellos
estaban en hacer los sacrificios. Pensaría uno que estarían ellos
esperando que venga el cumplimiento de ello. Pero ellos estaban enamorados
de estas figuras. No estaban esperando la venida. Él vino a lo suyo, a la nación
de Israel, a la simiente de Abram. Él vino a su templo. Vino al
sacerdocio. Él es el sacerdote. Aaron es
simplemente tipo de Cristo Jesús. Él es el sacerdote. Él es el
que va delante de Dios. Él es el que puede ponerle la
mano a Dios, por decir así, y ponerle la mano a nosotros y hacer la
reconciliación. Él puede ir en medio de Dios. Él es Dios. Él es hombre. Él
es el sacerdote. Y al pueblo que por siglos había
esperado ansiosamente la aparición del Mesías, nos dice la palabra
de Dios, a lo suyo vino, y los suyos no lo recibieron. No recibieron. Es decir, aún
estando en la religión, y aún en la religión que Dios instituyó,
hay mucha religión falsa, hay mucha religión paganismo, ideas
y superstición de hombre. Pero el servicio que estableció
Dios en el Antiguo Testamento era sombra, era típico, era rudimentario,
pero era la verdad. Esa era la única manera de adorar
a Dios en el Antiguo Testamento. Vas a adorar a Dios, vas a traer
un cordero, vas a dárselo al sacerdote, él va a degollarlo,
él va a tomar la sangre, él va a poner y él va a quemarlo. Esa
es la única manera. Está hablando de que es típico,
es rudimentario, es sombra, pero es la verdad. Todo lo demás es
pura superstición, idolatría. Pero no lo recibieron. Y dice
la palabra de Dios que Esta falta de recepción comenzó,
¿se acuerdan cuando vino el eterno Hijo de Dios a este mundo? Nos
dice en Lucas capítulo 2, cuando María iba a dar a luz a nuestro
Señor Jesucristo, en Lucas capítulo 2, versículo 7, nos dice, y dio
a luz a su hijo primogénito. María tuvo un hijo primogénito,
ella tuvo hijos después de esto, por José. Pero este era el hijo
primogénito de María, que no tuvo padre humano. Fue concebido
por el Espíritu Santo. El primogénito de María es el
unigénito hijo de Dios. Y dice, y lo envió, envolvió
en pañales y lo acostó en un pesebre. Dice, ¿por qué? Porque
no había lugar para ellos en el mensón. Ese fue el comienzo
de su vida. Entrando a este mundo, no había
lugar para ellos en Israel. Y culminó su vida con estas palabras
de los religiosos, fuera con este. Fuera con este. En Juan capítulo 19, versículo
15, ellos gritaron, fuera, fuera, crucifícale. Pilato les dijo,
a vuestro rey he de crucificar. Y respondieron los principales
sacerdotes, no tenemos más rey que Cersa, crucifícalo. No lo
recibieron. aunque el pueblo en general no
lo recibió, fue necesario que él venga conforme a las escrituras. Dios había dicho que él vendría
y él vino a la nación de Israel. Él vino a salvar a su pueblo. Vino conforme a las escrituras.
Pero significa que entonces el propósito de Dios, el mundo no
lo conoció, Y los suyos no lo recibieron. Eso parece, tal vez, si uno piensa,
bueno, está frustrado Dios. Él vino a salvar, pero no lo
conocieron. No lo recibieron. Debe estar frustrado Dios. En
ninguna manera. en ninguna manera. Noten lo que
dice versículo 12. Más a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre. Recibir al Señor Jesucristo,
al verbo que fue hecho carne, es creer en su nombre. Recibirlo
es creer en su nombre. No es repetir una oración que
el pastor te recita y tú repites. Eso no es recibirle. Recibirle
es creer. Nadie te puede enseñar a recibir
al Señor Jesucristo. No se recibe al Señor Jesucristo
cuando tú pasas aquí al frente y haces tú. te arrodillas y repites
una oración después de un predicador. No así se recibe al Señor Jesucristo. Mas a todos los que le recibieron,
hay algunos, gracias sean dadas a Dios, que sí reciben. Hay algunos que sí creen en el
nombre. Y la razón por la que cree, nos
dice, es porque les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. En otras palabras, el propósito
de Dios no puede ser frustrado. El propósito de Dios que Él tiene,
que Él tuvo consigo mismo de salvar a un pueblo, aquellos
que Él escogió antes de la fundación del mundo. Aquellos que el amó
con amor eterno. Estos son los que le reciben.
Estos son los que creen en su nombre. El mundo por en su totalidad,
en su totalidad nunca va a creer o recibir al Señor Jesucristo. Nosotros no podemos, no está
en nosotros creer o recibir al Señor Jesucristo. No puedes convencer
a una persona. No puedes rogarle a una persona.
No puedes darle una receta a una persona para que crea en el Señor
Jesucristo. Lo único que puedes hacer es
predicar. Predica. Diles la verdad de quién
es Él. Y aquellos, el propósito de Dios
no está siendo frustrado en ninguna manera. Dios tiene su propósito. Muchos pensamientos dice Proverbios
19, 21. Muchos pensamientos hay en el
corazón del hombre. Muchos ídolos hay en el corazón
del hombre. Muchas ideas, muchas religiones. Esos sí los reciben. Pero el
consejo de Dios va a permanecer. Dios va a tener la victoria.
Dios va a cumplir su propósito, su voluntad. Así es que aquellos
que están siguiendo su propia religión, todos están perdidos
cuando los encuentran. Ya sea que estén perdidos en
el paganismo o estén perdidos en la religión, no importa dónde
están perdidos, están perdidos. Tienen su propia idea, su propia
imaginación, pero Dios los va a salvar. Dios es soberano y
Él hace siempre su voluntad. En Isaías 46, versículo 9, dice,
acordaos de las cosas pasadas, desde los tiempos antiguos, porque
yo soy Dios y no hay otro Dios y nada hay semejante a mí. Que
anuncio lo porvenir desde el principio y desde la antigüedad,
lo que aún no era hecho. Que digo, mi consejo permanecerá
y haré todo lo que quiero. que llamo desde el oriente al
avi de la tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé y lo
haré venir. Lo he pensado y también lo haré. Este es el Dios de la Biblia.
Este es el Dios que es digno de nuestra adoración y alabanza.
El que hace todo según el consejo de su voluntad. El Señor Jesucristo dijo todo
lo que el Padre me da vendrá a mí. Todo lo que el Padre me
da me va a recibir a mí. Todo lo que el Padre me daba
a creer en mí, es lo que significa esto. Todo lo que el Padre escogió
y amó con amor eterno, va a venir al Señor Jesucristo. Y al que
a mí viene, no le echo fuera. Porque he decidido del Cielo
no para ser mi voluntad, sino la voluntad del que me ha envió.
Y esta es la voluntad del Padre que me envió, que todo lo que
me diera no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. Dios el Padre le ha dado un pueblo
a su hijo. Él va a tenerlos. Dios le ha
dado potestad, autoridad y poder al Señor Jesucristo para dar
vida eterna a todos los que Dios le dio a Él. Ellos van a recibir al Señor
Jesucristo. Ellos van a recibir por el poder
del Espíritu Santo. Esa es la única manera que una
persona recibe a Cristo por el poder del Espíritu Santo por
medio de la predicación de quien es Cristo Jesús, Cristo Jesús,
su persona y su obra, este crucificado por medio del evangelio, van
a recibirlo por la fe, la fe que Dios da, es decir, Dios va
a hacer que ellos nazcan por el Espíritu Santo y ellos van
a creer a Dios. Ellos van a recibirlo con todas
las ganas. Ellos van a venir corriendo. Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente. Eso significa que va a venir
corriendo. Va a venir corriendo. ¿Cuándo? En el día de tu poder. Dice esta palabra. Quiero que
vean esto en Salmo 110. ¿Saben cómo Dios hace esto? ¿Sabe cómo Dios hace que su pueblo
corra? Esto es algo precioso. Versículo 3 dice, tu pueblo se
te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder. Ese es el día cuando Dios da
vida a su pueblo. cuando Dios, el Espíritu Santo,
por medio de la predicación de la palabra, da vida al pueblo
que Dios ha amado con amor eterno. Y dice, tu pueblo se te ofrecerá
voluntariamente en el día de tu poder. Dice, en la hermosura
de la santidad, desde el seno de la aurora, tienes tú el rocío
de tu juventud. Cuando vean la hermosura de Cristo
Jesús. Cuando vean que en Cristo Jesús
está todo lo que yo necesito. Cuando vean que Cristo Jesús
es Dios. Cuando vean que Cristo Jesús
es todo lo que Dios, yo necesito ahora y para siempre. Yo necesito
sabiduría. Cristo Jesús es mi sabiduría.
Yo necesito justificación. Cristo Jesús es mi justicia.
Yo necesito redención. Cristo Jesús es mi redención.
¿Y es pa' qué te quiero? Viene una persona corriendo a
Cristo Jesús. Viene voluntariamente. Pero porque
Dios ya obró en él. Dios ya obró en él. Ya le mostró
la hermosura de Cristo Jesús. Está fácil dejar lo feo por lo
bonito, cuando por fin ves lo bonito, ¿verdad? Cuando le dices,
esto es mucho mejor que eso, pues, ¿para qué quiero esto?
Lo dejas. Lo ves como basura, dijo el apóstol
Pablo. Cuando vino Cristo Jesús y se
reveló a él, él dijo, oh, todo esto, lo que yo tenía como ganancia,
ahora lo veo como basura. Yo veo a Cristo Jesús. Todos ellos con el corazón van
a creer en el nombre glorioso tal como es revelado en la palabra
de Dios. Todos van a creer. Ahora, ¿quiénes son los que van
a creer? Ya lo dije, pero vamos a verlo
en el texto, porque el texto es lo que dice. Eso es lo que
yo estoy diciendo, más vale que esté aquí en la palabra. Nos
dice quiénes son los que creen, en versículo 13. ¿Quiénes son?
¿Quiénes son aquellos? ¿Y cómo es que reciben a Cristo
de esta manera? Los cuales no son engendrados. Lo dice de una manera, primero
en el negativo. Pero no se hace ninguna violencia
al texto si se lee de esta manera. Versículo 12. Mas a todos los
que recibieron, los que creen en su nombre, les dio potestad
de ser hechos hijos de Dios, son engendrados de la voluntad
de Dios. No se hace ninguna violencia
a la palabra de Dios. Pero primero lo dice de una manera
negativa. Es decir, para quitar estas cosas
que están naturalmente en la mente del hombre. Muchas veces
cuando se te va a enseñar algo, Especialmente si como nosotros
por naturaleza creemos que todo lo sabemos en cuanto a Dios.
Muchas veces cuando se te va a enseñar algo, lo primero que
tiene que hacer es quitarte todo lo que piensas que sabes. ¿Verdad? Todo lo que piensas que sabes
hay que quitarlo. Porque el hombre piensa, dice,
el hombre piensa, piensa que hay alguna ventaja. No de sangre, es decir, la salvación,
el hecho que una persona cree, no es un asunto de parentesco
o de heredad, o relación sanguínea, o por asociación familiar. Mi padre cree, mi papá cree,
entonces, naturalmente, yo voy a ser creyente. Así piensa el hombre. Tu papá
cree, así es que naturalmente tu vas a creer. Primero que corrige
Dios es esto, no de sangre. No de sangre. Los que son engendrados
de Dios no son engendrados porque tu papá cree o porque tu mamá
cree. Habían dos hermanos de Jacob, y Esaú. De padre creyente. Pero Dios
dice esto. A Jacob amé. Mas a Esaú aborrecí. A Jacob amé, por tanto me rebelé
a él. A Jacob amé, por tanto le di
vida. A Jacob amé, por tanto yo le
di vida y él creé. A Esaú aborrecí. Y si nosotros
viéramos a los dos hermanos, a los dos como viéndolo con ojos
carnales, como estimamos nosotros a las personas, nos caería mejor
esa u. Nos caería mejor como persona,
nos caería mejor esa u. Jacob era un tramposo, estafador. ¿A quién le cae bien ese tipo
de carácter? Pero Dios amó a Jacob. Está hablando de nosotros. Un
suplantador. No de sangre. Otra cosa que corrige
Dios aquí es que los que son nacidos de Dios no son nacidos
de la voluntad de la carne. Aquí hay otro pensamiento. El hombre puede decidir cuándo
va a creer. Eso es lo que naturalmente pasa
en la mente cuando primero comienza a tener tal vez algunas convicciones,
empieza a pensar, bueno, mañana yo voy a creer. Mañana yo voy
a decidir por Cristo. O como he oído recientemente,
voy a esperar hasta el último día de mi vida, entonces voy
a creer. Voy a hacer mi decisión entonces. Cuando yo quiera. Escuchen, la voluntad del hombre
es contraria a Dios. La mente carnal es enemistad
en contra de Dios. El hombre no tiene ninguna voluntad
hacia Dios para ser nacido de Dios. Nos dice Juan capítulo
5 que el hombre no quiere venir a Cristo. El Señor Jesucristo
le está diciendo a estos hombres religiosos, en versículo 39,
escudriñar las escrituras. No les está diciendo vayan ustedes
a escudriñar las escrituras, porque ellos estaban en eso,
ellos hacían eso. Lo que les está diciendo el Señor
Jesucristo aquí es que ustedes están escudriñando las escrituras. Porque a ustedes o vosotros les
parece que en ellas tenéis la vida eterna. Es decir, a ustedes
les parece que en hacer esto, dejar de comer puerco, usar los
vestidos de tal manera, usar el pelo de tal manera, guardar
el sábado, el día de reposo. Ustedes piensan que en hacer
estas cosas, ustedes tienen vida eterna, están siendo aceptados
por Dios. Y dice aquí, Pero las escrituras
no están hablando de estas cosas, están hablando de mí. Cuando
la palabra de Dios habla del día de reposo, ¿saben de quién
está hablando? Está hablando de Cristo. Está hablando de Cristo. Y las personas sacan sus recetas,
cómo deben comer y todas las cosas. Y Cristo dijo, y no queréis,
esto no es una pregunta. Versículo 40 dice, y no queréis
venir a mí para que tengáis vida. El Señor Jesucristo, yo he oído
que personas pongan signo de preguntas en este texto, donde
no está. Pero el Señor Jesucristo no les
está dando una invitación, diciendo, y ustedes no quieren venir a
mí. No les está haciendo una pregunta o una invitación. Les está declarando lo que está
en su corazón. Ustedes les gusta estas cosas,
ritos y requisitos y no quieren venir a mí. Porque cuando vengan
a mí van a tener que dejar todas esas cosas. No quieren venir
a mí. La voluntad de la carne es contraria
a la voluntad de Dios. No, el hombre no es nacido por
la voluntad de la carne. El hombre, su naturaleza, su
voluntad es contraria a Dios. Ni de la voluntad del varón,
es decir, el nuevo nacimiento no es logrado por los esfuerzos,
voluntad de varón, de las amistades o por la persuasión de predicadores. Si pudiera una persona predicar
de tal manera que te convenza, eso no te va a meter al reino
de los cielos. No por la voluntad de varón. Personas dicen, bueno, voy a
predicar este mensaje. Este mensaje es efectivo. He
oído que personas digan esto. Este mensaje sí va a salvar almas.
De veras. Como que tú tienes en tu bolsa.
El poder para sacarlo y aquí vas a aplicarlo y vas a salvar
almas. En ninguna manera. No es de la
voluntad de varón. Pero ¿de quién es entonces la
voluntad? ¿De quién es el poder? ¿De quién es la decisión si una
persona va a nacer? Es de Dios. Esto es fácil de ilustrar en
tu vida natural. En tu vida natural. En tu vida
natural, ¿tú decidiste qué ibas a nacer? Decidiste, seguramente decidiste
cuándo ibas a nacer, ¿no? ¿OK? Decidiste dónde ibas a nacer,
¿no? Decidiste de qué padres ibas
a nacer, ¿no? Pero aquí estás. La voluntad de quién, de Dios,
de Dios. El nuevo nacimiento es obra de
Dios. Es hecho por la voluntad de Dios,
por el Espíritu Santo, aplicando la palabra, vivificando al hombre. Dice en Santiago 1, 18, Él, Dios,
de su voluntad nos hizo nacer por la palabra de verdad Santiago
uno dieciocho y en primera de Pedro capítulo uno versículo
veintitrés dice siendo renacidos no de simiente corruptible sino
de incorruptible por la palabra de Dios siendo renacidos por
la palabra de Dios que vive y permanece para siempre Dios utiliza la
palabra el Espíritu Santo da vida a la persona Ahora, versículo 14, voy a terminar
con eso. Y aquel verbo fue hecho carne.
Qué precioso es esto. No hay salvación aparte de que
este verbo se ha hecho carne. Él es hecho para nosotros. Dios
vino aquí y tomó carne de nuestra carne para representarnos delante
de Dios. para ser este hombre que hiciera
la salvación a favor de su pueblo. El hombre trajo la miseria y
el pecado a este mundo. Adán, cuando él desobedeció a
Dios, él trajo la muerte, la condenación al mundo y a todos
los hombres en esta tierra. En Cristo Jesús, el postero Adán,
Él vino para, como hombre, obedecer a Dios. Como hombre, establecer
justicia. Como hombre, quitar el pecado
de su pueblo. Aquel verbo fue hecho carne y
habitó entre nosotros y vimos su gloria, la gloria como del
unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. cuando dice que el verbo fue
hecho carne el versículo uno dice que el principio era el
verbo antes de la creación antes de que hubiera cosa él creó todo
lo que fue hecho pero en este momento cuando él fue hecho carne
él vino a ser lo que nunca había sido antes qué gran misterio que Dios El creador de todas
las cosas venga a ser criatura de días. ¿Qué cosa? Cuando Él vino a ser hecho carne,
Él no dejó de ser Dios. Él le dijo a Nicodemo, Nicodemo,
nadie ha subido del cielo, sino el que descendió del cielo. Nicodemo,
el hijo del hombre que ahora está en el cielo. Estoy hablando
contigo, pero nunca dejé el cielo. Dios está, el universo está en
Dios. No dejé de ser Dios, sino que
llegó a ser hombre. En el cumplimiento del tiempo,
Dios envió a su hijo nacido de mujer, nacido bajo la ley, para
que nos redimiese. Nuestro Señor tomó para sí mismo
nuestra naturaleza humana. Un verdadero hombre, pero sin
pecado. Sin pecado, era necesario que
sea sin pecado. Porque para ser nuestro sacrificio,
para agradar a Dios, primeramente tiene que ser sin pecado. Para
que sea el sacrificio, tiene que ser perfecto. Tuve que obedecer
la justicia que Dios requiere de ti. Desde la concepción hasta la
muerte. Dios requiere de ti perfección. Y tú no la puedes dar. pero Cristo
Jesús sí, como nuestro representante, como nuestro sustituto. Esta
unión de las dos naturalezas en la persona de Cristo es misterio
de misterios, grande es el misterio de la piedad. Él fue y Él es
el Dios hombre. Con todo esto, lo divino y lo
humano nunca se fueron confundidos. Es decir, su deidad, aunque estuvo
velado, nunca fue puesto a un lado. Siempre fue Dios. Y su
humanidad, aunque era humanidad impecable, era humanidad verdadera. Él sintió lo que era ser cansado. No podemos nosotros entender
esto. Él creció en conocimiento. ¿Cómo está eso? Él creció en
conocimiento. ¿Cómo está el Dios? Creció en
conocimiento. ¿Cómo está eso? Él sintió lo
que era tener hambre, lo que era tener cansancio. Él sintió
dolor. Dios, como Dios, no puede sentir
eso. Pero el hombre verdadero sí.
Necesario fue que Cristo, que el Dios eterno Dios se ha hecho
hombre para capacitarlo para esta obra como redentor y como
mediador de su pueblo. Como dije, Dios no puede sufrir
y Dios no puede morir. Dios no puede sufrir. El hombre,
por otro lado, no puede satisfacer a Dios. Tú nunca puedes satisfacer
a Dios. En la santidad infinita, la santidad
que Dios requiere, no puedes satisfacer a Dios y lo que demanda
la justicia infinita. Pero Jesús, el Cristo, Dios hombre,
Él puede hacer las dos cosas. Él pudo sufrir y Él pudo morir
y Él pudo satisfacer a Dios siendo el Dios. Él pudo ser tocado con nuestra
debilidad, los sentimientos de nuestras debilidades, como dice
Hebreos capítulo 4. Y nos ha dejado un ejemplo para
que sigamos en sus pasos. La doble naturaleza de Cristo
fue claramente enseñado en las profecías del Antiguo Testamento
que se refieren a Cristo. Por ejemplo, él es la simiente
de la mujer. Él es el profeta como Moisés.
Él es el descendiente del linaje de David. Se refiere a él como
varón de Dolores y experimentado en Quebranto. Todas esas referencias
hablan de su humanidad. Y por otro lado, se habla de
su deidad. Él se llama a su nombre Emanuel,
que significa Dios con nosotros. en Isaías nueve seis donde leímos
él es Dios fuerte Jehová vino a su templo nos dice en Malaquías
tres uno Jehová mismo vino a su templo y el que fue nacido en
la Belén de Belén es el que gobierna el gobierno está sobre su hombro
y nos dice aquí en nuestro texto el verbo fue hecho carne y habitó
entre nosotros Aquí se hace una referencia al tabernáculo del
Antiguo Testamento en el desierto. Es una sombra del Hijo Encarnado. Ese tabernáculo del Antiguo Testamento
no era un edificio glorioso, bueno, era glorioso, pero no
era hermoso a la vista natural. Por fuera era simplemente una
casa. de campaña, pero por dentro estaba
la gloria de Dios. Y así también nuestro Señor Jesucristo.
Era el lugar donde Dios dijo que él iba a encontrarse con
el hombre. Era el lugar donde él iba a encontrarse
con los pecadores, allá sobre el propiciatorio, en Cristo Jesús. El lugar donde se adoraba a Dios
y el lugar donde la ley era guardada. La ley es guardada por el creyente
en Cristo Jesús. Cristo es el fin de la ley para
justicia a todo aquel que cree. Este es el cumplimiento de la
ley para el creyente, Cristo Jesús. Nos dice el texto que vimos su
gloria. Vimos su gloria, los atributos
de su divinidad, las perfecciones de Dios se ven en Cristo Jesús. Vemos su omnisciencia. Esto lo
vimos en la mañana. Él leyó los pensamientos de los
hombres. Nadie tuvo que decirle lo que
estaba en el hombre. Él sabe lo que está en el hombre.
Su omnipotencia. Decir a los hombres, a este hombre
que estaba enfermo, levántate, toma tu lecho y anda. A los muertos,
levántate. Su omnipotencia. su gloria, vimos su gloria, la
gloria de Cristo Jesús, la gloria de su oficio, y vimos la gloria de Cristo adquirida. Él recibió gloria, hemos visto
la gloria. Él como hombre ha sido glorificado,
ahora está sentado sobre el trono. Vimos la gloria de Dios en la
paz de Cristo Jesús. Dios aprobó de este hombre. Dios dijo, este es mi hijo amado
en quien tengo complacencia. Vimos su gloria, gloria como
el origen del Padre lleno de gracia y de verdad. Gracia y verdad. Vamos a hablar
de esto el próximo domingo, la gracia y la verdad. Has creído, estás creyendo, recibiendo
a Cristo Jesús, el verbo de Dios. Damos gracias a Dios cuando una
persona cree a Dios, porque es la obra de Dios. Dios te ha hecho
nacer por su voluntad. Casi no hay...
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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