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Cody Groover

El endemoniado gadareno

Matthew 8:28-34
Cody Groover March, 22 2015 Video & Audio
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Cody Groover March, 22 2015

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En esta mañana quiero que abran
sus Biblias conmigo el libro de Mateo, Mateo capítulo ocho. Si el Señor Jesucristo no viene a los suyos, aquellos
que Dios el Padre le dio, aquellos que fueron escogidos por Dios. Si el Señor Jesucristo no viene
a ellos, sino viene a nosotros y nos libera del poder de Satanás,
nos libera de las tinieblas, vamos a quedarnos en nuestras
tinieblas. Vamos a seguir aborreciendo al
Hijo de Dios y por fin vamos a terminar perdidos en la eternidad. La salvación es de Dios. La salvación es el Señor Jesucristo
viniendo a los suyos y librándonos. de la potestad de las tinieblas,
la potestad de Satanás, librándonos a él. Leímos en Marcos capítulo
5 este relato del Señor Jesucristo viniendo a la región de los gadarenos,
pero nuestro texto se encuentra en Mateo 8, el texto paralelo,
Mateo 8, versículo 28, y dice, cuando llegó a la otra orilla,
la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados
que salían de los sepulcros feroces en gran manera, tanto que nadie
podía pasar por el camino. Aquellas personas que les gusta
buscar, tratar de encontrar contradicción en la palabra de Dios podrán
decir, bueno, en Marcos habla de uno y aquí habla de dos. pensando
que ya tienen allá la prueba incontrovertible de que la palabra
de Dios se contradice en ninguna manera. Deben saber que si habían
dos, había uno. Si habían dos, había uno. Marcos
habla de uno, pero habían dos. Marcos describe, por cierto,
en mucho más detalle Y quiero que en esta mañana veamos
algo de este detalle que describe Marcos y Lucas. Marcos y Lucas
describen en más detalle este relato. Pero habían dos que salieron,
vinieron a su encuentro, dos endemoniados que salían de los
sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por
el camino. Y clamaron diciendo, ¿qué tienes
con nosotros, Jesús, hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos
antes de tiempo? Estaba pasiendo lejos de ellos
un ato de muchos cerdos y los demonios le rogaron diciendo,
si nos echas fuera, permítenos ir a aquel ato de cerdos. Él
les dijo, id. Y ellos salieron y se fueron
a aquel ato de cerdos. Y aquí que todo el ato de cerdos
se precipitó en el mar por un despeñadero y perecieron en las
aguas. Y los que los apacentaron huyeron. y viniendo a la ciudad contaron
todas las cosas y lo que había pasado con los endemoniados y
toda la ciudad salió al encuentro de Jesús cuando le vieron, le
rogaron que se fuera de sus contornos. Una cosa podemos nosotros decir, el Señor Jesucristo, Él es el
único que puede vencer a Satanás. Satanás es un enemigo real. Es enemigo de nuestras almas.
Y nosotros no somos ninguna persona para poder lidiar con él, como
por decir así, mano a mano. Solamente el Señor Jesucristo
tiene a Satanás. Recuerden, Satanás, el diablo,
es el diablo del Señor Jesucristo. Y él hace solamente lo que el
Señor Jesucristo le permite hacer y nada más. No tiene poder de
hacer daño a las ovejas del Señor Jesucristo. En Apocalipsis, si
quieres ver allá, en Apocalipsis capítulo 20, versículo 1, dice,
vi un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo
y una gran cadena en la mano. y prendió al dragón, la serpiente
antigua que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años. Es el
Señor Jesucristo. Satanás es poderoso, pero no
es todopoderoso. Sólo Cristo puede librar las
almas que están perdidas bajo el poder de Satanás. Él es el que vive para siempre
para salvar a todos los que vienen a Dios por medio de él. Y aquella
persona, el Señor Jesucristo, Él es el único que ha herido
en la cabeza a la serpiente. Él puede también echar fuera
a los demonios. Él es el que tiene poder para
atar. Si quieren ver allá en Mateo
capítulo 12, Mateo 12, 28. Dice el Señor Jesucristo, pero
si yo por el Espíritu de Dios echo fuera a los demonios, ciertamente
ha llegado a vosotros el reino de Dios. Porque cómo puede alguno
entrar en casa del hombre fuerte, el hombre fuerte aquí es Satanás,
y saquear sus bienes, son suyos porque nosotros nos vendimos
a él. Debemos estar bajo el poder de
Satanás. Si primero no le ata, y entonces
podrá saquear su casa. El Señor Jesucristo es el que
está saqueando la casa de Satanás, por decir así. En la predicación
del Evangelio, Él va librando a su pueblo del poder del maligno. Bueno, quiero que veamos algunas
cosas en este pasaje en esta mañana. Primeramente, el Señor
Jesucristo es salvador de pecadores. Él vino a buscar y a salvar lo
que se había perdido. El Señor Jesucristo fue a esta
área de los gadarenos a propósito. Dios no hace ninguna cosa por
casualidad o por accidente. ¿Se acuerdan? Inmediatamente
antes de esto nos habla de una tormenta en la que estaban los
discípulos del Señor Jesucristo y el Señor Jesucristo estaba
dormido en la parte de atrás o la popa del barco, pero Él
estaba dirigiendo, Él estaba dirigiendo esta tormenta y cuando
Él dijo a este mar y este viento, calmados, sea la paz, noten allá
en versículo Versículo 26 del capítulo 8. Él les dijo, ¿por qué teméis
hombres de poca fe? Entonces, levantando, se reprendió
a los vientos y al mar, y se hizo grande bonanza. Se hizo
grande bonanza, y los hombres se amaravillaron. Diciendo, ¿qué
hombre es este que aún los vientos y el mar le obedecen? El viento
y el mar le obedecen para dirigir el barco. al lugar exactamente
donde estaban estos endemoniados. El Señor Jesucristo es el buen
pastor que va en busca de sus ovejas. Sus ovejas están en el
mundo. Sus ovejas están perdidas. Sus
ovejas están poseídas por un espíritu inmundo, pero son suyos. Son suyos. Él sabe dónde están
y Él las va a ir a buscar. uno por uno. Él es el buen pastor
que va en busca de sus ovejas. Ninguna de sus ovejas se va a
perder. Cuando ellos llegaron a Gadara,
él se bajó del barco e inmediatamente, inmediatamente nos dice que salió
a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros.
Estos hombres endemoniados que estaban poseídos por un espíritu
inmundo. De hecho, nos dice que era legión,
una legión de demonios. Y nos dice que eran 2,000 cerdos. Pero una legión en el ejército
romano era 6,000. Era una multitud. Y quiero, no
sé si, yo quiero hacer esta observación. que todos los hombres por naturaleza
estamos bajo el poder de Satanás. Todos los hombres por naturaleza
entramos en este mundo y somos conducidos, llevados por la voluntad
de Satanás haciendo las obras de la carne, los pensamientos
de la carne y de la naturaleza. Estos dos podríamos decir Si
llega el Señor Jesucristo a la región de Gadara y alguien te
preguntara a ti en ese tiempo, si alguien te hiciera una entrevista
llegando allá a la región de Gadara, ahí viene el Salvador.
¿A quién crees que vas a salvar? Porque Él vino a salvar a pecadores.
Y te dieron a ti para escoger de la región de Gadara, ¿a quién
ibas a salvar? o me diera a mí para escoger
quién iba a salvar, escogeríamos a cualquiera menos que a estos
dos hombres. ¿No es así? Podemos ver aquí que el Señor
Jesucristo, como dice allá en primera de Corintios, escogeríamos
a cualquiera de la región de Gadara menos a estos dos. Pero en 1 Corintios capítulo
1 nos dice la palabra de Dios en versículo 26, pues mirad hermanos
vuestro llamado o vuestra vocación. Que no sois muchos sabios según
la carne, gracias sean dadas a Dios que no dice que no hay
ninguno, pero no muchos. No muchos poderosos ni muchos
nobles. Nosotros estaríamos buscando
a los nobles, a los poderosos y a los sabios. Así es como escoge
el hombre, sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar
a los sabios y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar
a lo fuerte y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios
y lo que no es para deshacer lo que es. Estos dos hombres eran, podríamos
decir, notorios. Tenían esa fama. Todos estaban bajo el poder de
Satanás. Todos tenían un espíritu inmundo. Todos tenían un espíritu inmundo.
Todo hombre, por naturaleza, tiene un espíritu inmundo. ¿Saben
qué pidieron estos hombres? Me estoy adelantando, pero no
me puedo aguantar. ¿Saben qué pidieron estos hombres
del Señor Jesucristo? que se apartara de su costa porque
tenía un espíritu inmundo, espíritu de codicia. Preferían las cosas de este mundo,
las cosas terrenales, preferían las ganancias de sus cerdos que
estar interesados en sus almas eternas. Todos estaban endemoniados,
pero estos eran más viles. Y ahora vamos a seguir viendo
lo que dice aquí. Salieron estos endemoniados a
ese encuentro. Como dije, nadie hubiera escogido
a estos hombres. Nosotros pensamos en estos. Seguramente no a estos. No a
estos. Nos dice allá el libro de Marcos
que salieron a ese encuentro y vinieron corriendo al Señor
Jesucristo. Si llegan a Marcos capítulo 5,
y vemos la causa del por qué vinieron ellos. Si bien todos
tenían espíritu inmundo y todo hombre por naturaleza tiene espíritu
inmundo, ¿por qué es que algunos vienen al Señor Jesucristo y
otros están contentos con quedarse atrás y no venir a Él? Aquellos que vienen al Señor
Jesucristo son movidos por el Espíritu de Dios a venir a Él. La salvación es de Jehová. Si
una persona quiere ser salvo es porque Dios puso en él el
querer ser salvo. Si una persona, el querer así
como el hacer viene por la voluntad, la buena voluntad de Dios, la
gracia de Dios. En Marcos capítulo 5 nos dice
en versículo 8 que venían al Señor Jesucristo porque le decía,
sal de este hombre, espíritu inmundo. Es decir, él es la primera
causa. Él es la primera causa por la
que un hombre se vuelve a Dios. No se les ocurrió nada más venir
al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo vino para
librar a esos dos hombres. Y aquí nos está relatando en
Marcos 1. El Señor Jesucristo vino para librarlos y él descendió
del barco de lejos, habló eso y dice, sal de ese hombre espíritu
inmundo. Y ellos vinieron corriendo y
se postraron al Señor Jesucristo y clamaban. Y decían, otra vez
en Mateo capítulo 8, salían de los sepulcros este
hombre nos dice que tenía su morada en los sepulcros otra
vez regresando allá a Mateo capítulo perdón Marcos capítulo 5 nos
dice que su morada estaba en los sepulcros bueno la palabra
de Dios nos dice que todos nosotros por naturaleza estamos muertos
muertos en delitos y pecados y nuestra morada está entre los
muertos vivimos en este mundo Dice en el versículo 3 de Marcos
5, tenía su morada en los sepulcros, ahí es donde vivía. Así es que
tenemos la condición del hombre, tiene un espíritu inmundo, donde
mora, mora en los sepulcros, mora alrededor de gente muerta. El hombre natural no tiene vida
en sí mismo y no hay ninguno alrededor de él que tiene vida
en sí mismo que le pueda dar vida. La vida solamente viene
del Señor Jesucristo. Yo no puedo darte vida a ti.
Tú no puedes darme vida a mí. Tu papá no puede creer de parte
tuya. Tu mamá no puede creer de parte
tuya. Tu hermano no puede creer de
parte tuya. Solamente Dios te puede dar vida.
Pero si Dios no da vida, estamos muertos. Él nos dio vida, dice
Efesios 2. Él nos dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales
anduvisteis. Anduvisteis. Efesios capítulo
2. Él nos dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestros delitos y pecados en los cuales
anduvisteis. Anduviste en otro tiempo siguiendo
las corrientes de este mundo, conforme el príncipe de la potestad
del aire, ahí está Satanás, es llamado el príncipe de la potestad
del aire. El espíritu que ahora opera,
ahora presente en los hijos de desobediencia, es que si no has
creído en el Señor Jesucristo, tienes este espíritu inmundo. Tienes este espíritu de incredulidad.
Satanás es el padre de la mentira, de la incredulidad. Entre los cuales también todos
nosotros, dice el apóstol Pablo, hablando de sí mismo, nosotros
vivimos en otro tiempo, en los deseos de nuestra carne, haciendo
la voluntad de la carne y los pensamientos, y éramos por naturaleza
hijos de ira, lo mismo que los demás. Así es que no hay diferencia. Todos con el puño levantado a
Dios, no queriendo que Él reine sobre nosotros, no queriendo
que el Señor Jesucristo reine sobre nosotros. Tú no vas a decirme
lo que voy a hacer. Ninguna otra persona va a decirme
lo que voy a hacer. Ese canto que se canta. Con dinero
y sin dinero hago siempre lo que quiero. y sigo siendo el
rey eso es lo que dice es el canto del hombre yo soy el rey
no cristo jesús yo soy el rey yo voy a hacer lo que yo quiero esa es la condición de muerto
espiritualmente otra vez allá en marcos capítulo 5 quiero que
vean esto tenía su morada en los sepulcros nadie podía atarle
ni a un con cadenas porque muchas veces había sido atado con grillos
y cadenas más las cadenas habían sido hechas pedazos por él y
desmenuzaba los grillos y nadie le podía dominar el hombre está
muerto en delitos y pecados pero no significa que no tiene religión
el hombre tiene religión estas son las cadenas y los grillos
con que el hombre trata de dominar esta naturaleza perversa, reglas
y requisitos en la sociedad. Y si una persona cumple con esas
reglas y requisitos que los hombres ponen, entonces dice el hombre,
es buena persona, puede seguir en la comunidad, puede seguir
en la sociedad. Pero si una persona anda desnudo
en la calle, decimos es mala persona, vamos a ponerlo en la
cárcel, vamos a quitarlo de la sociedad. Si una persona va en
contra de las reglas establecidas en la sociedad, tenemos las leyes
que marcan lo que debemos nosotros hacer y no de hacer, no hacer.
Y si uno está cumpliendo con estas reglas, es llamado un buen
ciudadano. Y lo es. Pero eso no lo justifica
delante de Dios. Pero el hombre va más allá y
dice, bueno, Si el hombre hace esto y lo otro, es una buena
persona y eso lo presenta delante de Dios o lo justifica, no es
cierto. Por las obras de la ley, nadie
será justificado delante de él. La ley solo sirve para mostrarnos
nuestra condición. Pero el hombre trata de atar
a la persona con reglas y requisitos, cadenas. Pero el hombre siempre
los rompe. El hombre siempre lo rompe. Nada
puede atar esta naturaleza perversa que tiene el hombre. Este corazón
perverso más que todas las cosas, engañoso. Nada puede sujetarlo. Me acuerdo de ese niño que era
muy rebelde en la clase. Algunos de ustedes han oído esto,
pero este niño era muy rebelde en la clase y su maestra no podía
dominarlo. no podía dominarlo y por fin
la maestra en su frustración dijo mira niño te voy a amarrar
a la silla te voy a atar a la silla si sigues andando si sigues
levantándote y el niño no se sentaba entonces agarró la silla
la maestra y cumplió su palabra amarró al niño a la silla y de
repente la maestra ve al niño y el niño se está sonriendo se
está sonriendo el niño y la maestra No sabía qué pensar de ello,
pero le dijo al niño, bueno, ¿y por qué te estás riendo? ¿Por
qué estás sonriendo? Y el niño dijo, bueno, es que
por fuera estoy atado, pero por dentro sigo corriendo. Y es verdad. Por fuera parecemos
buenos, pero por dentro hay toda esta malicia, este odio, este
enojo, esta adulterio, todo lo que está Atado por las las grillos y lo
estamos rompiendo todo el tiempo en el interior La ley de dios
va más allá de lo que está afuera de lo que haces vaya lo que piensas
que piensas Nadie puede dominar eso Necesitamos
ser librados del poder del pecado por el señor jesucristo si el
hijo de libertades serás verdaderamente libre nadie podía dominarlo. Habían
tratado y los hombres tratan de mejorar al hombre con moralidad
y por fuera está bonito, pero por dentro, dijo el Señor Jesucristo,
está lleno de huesos. Así son los fariseos, sepulcros
blanqueados. Deja que el Señor Jesucristo
dé vida en el interior y va a haber evidencia en el exterior. Pero
la religión simplemente está blanqueando. No ha cambiado nada
por dentro. Bueno, no podía anotarlo. Tengo que apurarme. Marcos capítulo
5. Siempre de día y de noche andaba
dando voces en los montes y sepulcros e hiriéndose con piedras. El
hombre natural, el hombre natural está loco. Es locura. Todo lo que nosotros
hacemos en desobediencia a Dios siempre es para destrucción nuestra,
para nuestra destrucción. Gracias sean dadas a Dios que
el pueblo de Dios, sus ovejas, ni aún nosotros mismos, las ovejas
del Señor Jesucristo, ni aún nosotros mismos podemos arrancarnos
de las manos del Señor Jesucristo. Nadie puede arrancarlas de las
manos del Señor Jesucristo ni aún nosotros mismos. Aunque estaba
empeñado a destruirse, los demonios no podían destruirlo y él no
podía destruirse a sí mismo hasta que venga el día de la gracia,
hasta que venga el día de que el Señor Jesucristo lo libera.
Así también todos nosotros andamos en este mundo perdidos. Pero
si somos hijos de Dios, somos inmortales. No podemos morir
antes de que venga la gracia. Porque ninguno se va a perder.
Ninguno de los escogidos de Dios se va a perder. Eso no te da
licencia que salgas aquí y te tires del edificio más grande.
Decir, bueno, si soy escogido de Dios, Dios me va a salvar.
Dios también te dio razón, ¿verdad? va a decir, bueno, si soy escogido
de Dios, Dios me va a salvar, no importa que, no es verdad.
Dios también ha dado el método por el cual vas a ser salvo y
no es aparte de la fe, es en fe en el Señor Jesucristo. Nadie
es salvo aparte de la fe en el Señor Jesucristo. Y estás oyendo
el Evangelio en esta mañana, de quién es el Señor Jesucristo
y qué es lo que Él vino a hacer, para quién lo vino a hacer, cómo
lo hace. es responsable de creer el Evangelio
del Señor Jesucristo. Y si eres uno de los hijos de
Dios, Él va a mandar. Así como mandó a este hombre,
sal de ese hombre, espíritu inmundo. Y cuando el Señor Jesucristo
manda, es la voz del poder de Dios. Los muertos viven. Los muertos salen del sepulcro. Dice, cuando vio pues a Jesús
de lejos, corrió y se arrodilló ante él y clamó a gran voz y
dijo, ¿qué tienes conmigo? Jesús, hijo del Dios altísimo,
te conjuro por Dios que no me atormentes. Estos espíritus estaban
atormentados por la presencia del Señor Jesucristo. La presencia
del Señor Jesucristo era tormento para ellos. ¿Quién va a pensar que va a vivir
en este mundo como el diablo mismo, sin importarle al Señor
Jesucristo quién es y qué es lo que Él hizo, de tener odio
y enemistad en su corazón todos los días de su vida aquí, y de
repente va a morir, va a abrir los ojos en el cielo y va a estar
contento en la presencia de Cristo? Eso no es así. Si estás descontento
en la presencia de Cristo ahora, ¿qué piensas que vas a estar
contento en la presencia de Cristo entonces? Estamos aquí en esta congregación
donde el Señor Jesucristo dijo, donde dos o tres están congregados,
ahí estoy yo en medio. Estamos hablando de Cristo Jesús,
de su gloria, de cómo salva a él a pecadores. Y personas tal vez
están diciendo, no me aguanto. cuando va a dejar de hablar este
hablador. Y esa persona piensa todo el tiempo que yo soy salvo.
Piensa todo el tiempo que yo soy salvo, yo voy a ir y voy
a estar en la gloria y voy a gozar de la presencia del Señor Jesucristo
por toda la eternidad. Estos demonios estaban atormentados
por la presencia del Señor Jesucristo. Si Dios no cambia nuestra naturaleza,
si Dios no hace una nueva criatura, Dijo el Señor Jesucristo a Nicodemo,
si no es nacido de nuevo, no puedes ver el reino de los cielos.
No puedes estar en la presencia de Dios. Primeramente porque
el pecado no puede estar en la presencia del Señor Jesucristo.
Y si estuvieras, sería tormento para ti. Tormento. Si una persona sale de este mundo
odiando al Señor Jesucristo, así se va a quedar por toda la
eternidad. Dios tiene que poner su amor en el corazón de su pueblo. La salvación es hoy, hoy. Así como estás ahí donde estás,
cree en el Señor Jesucristo y serás salvo. Bueno, regresemos a nuestro
texto en Mateo capítulo 8. Versículo 29 dice, y clamaron
diciendo, ¿qué tienes con nosotros, hijo de Dios? ¿Has venido acá
para atormentarnos antes de tiempo? Estaba pasiendo lejos de ellos
un ato de muchos cerdos. Los cerdos eran criaturas inmundas. Cerdos eran criaturas inmundas.
Y ellos, los demonios, rogaron diciendo, si nos echas fuera,
permítenos ir a aquel ato de cerdos. Y el Señor Jesucristo
les dijo, vayan, vayan. Y ellos se fueron. y entraron
a este ato de cerdos y lo que no pudieron los demonios hacer una legión lo que una legión
de demonios no pudo hacer a estos dos hombres o a este hombre entrando
en los cerdos inmediatamente murieron inmediatamente corrieron
y se mataron estos cerdos quiero que vean esto en Romanos capítulo
8 ¿Cuándo es que Dios ama? ¿O cuándo
es que Dios amó a su pueblo? ¿Qué nos dice la palabra de Dios
acerca del amor de Dios? El amor de Dios es eterno. Cuando
dice que es eterno significa que es sin principio y sin fin.
Así es que si por la gracia de Dios tú amas al Señor Jesucristo. Y esa es la única manera que
puedes saber que Dios te ama a ti. Si tú amas al Señor Jesucristo,
Él ha derramado este amor en tu corazón. Él te ha dado su Espíritu Santo.
Si tú amas al Señor Jesucristo, entonces tú sabes que la razón
por la que tú amas al Señor Jesucristo es porque Él te amó primero a
ti. Te amó con amor eterno. Y tal vez tengas este pensamiento,
bueno, sí, yo amo al Señor Jesucristo, pero veo todavía en mi pecado. Veo todavía en mí incredulidad. ¿Será que voy a ser perdido? ¿Será que no voy a continuar?
Oigan esto, si Él te ha amado, si tú le amas, Él te ha amado
eternamente y nada puede separarte del amor de Dios que está en
Cristo Jesús. Estos dos hombres fueron amados por el Señor Jesucristo
en los días de su incredulidad, en los días de su rebelión, en
los días de su aborrecimiento, fueron amados por el Señor Jesucristo.
Fueron amados por Dios y es por eso que el Señor Jesucristo vino
a ellos. Y nada puede separarnos del amor de Dios que está en
Cristo Jesús. Versículo 28, Y sabemos que a
los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Esto
es, a los que conforme su propósito son llamados. Porque a los que
antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. Y a los que predestinó a estos
también llamó. Y a los que llamó a estos también
justificó, y a los que justificó a estos también glorificó. Todo
esto es en tiempo pasado, en la eternidad. ¿Qué pues diremos
a esto si Dios es por nosotros? Si Dios nos ha amado con amor
eterno, si Dios nos ha amado en Cristo Jesús antes de la fundación
del mundo. ¿Quién contra nosotros? ¿Una
legión de demonios? ¿Nosotros mismos? El que no es
patrimonio a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién
acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Dios, de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución,
o hambre, o destudez, o peligro, o espada? Como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados
como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Por
lo cual, estoy seguro que ni la muerte ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, los demonios, ni lo presente,
ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra
raza creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo
Jesús, Señor nuestro. ¿Dónde está el amor de Dios?
En Cristo Jesús. Fuera de Cristo Jesús, Dios es
fuego consumidor. No quiere ser hallado por Dios
fuera del Señor Jesucristo. Pero si estás en Cristo Jesús,
el amor de Dios está sobre ti. Y ese es el caso de estos hombres.
Otra vez en Mateo 8. Ellos fueron y el hato de cerdos
es aquí Todo el acto de cerdos se precipitó en el mar por un
despeñado y perecieron en las aguas. Lo que no podían hacer
estos cerdos a estos hombres en un momento, al instante, todos
estos cerdos cometieron suicidio. Todos estos cerdos cometieron
suicidio. Noten aquí, los que los apacentaban
huyeron Y vinieron a la ciudad y contaron todas las cosas y
lo que había pasado con los endemoniados. ¿Qué había pasado con estos endemoniados?
Queremos regresar a Marcos capítulo 5. Cuando el Señor Jesucristo
les dijo, sal de él, espíritu inmundo. ¿Obedecieron estos demonios? Sí. ¿Salieron de este hombre? Sí. ¿Y cuál es la evidencia? de una nueva obra de la obra
de salvación en la persona a quien el Señor Jesucristo viene. Y los que apacentaban los cerdos
huyeron y dieron aviso a la ciudad y en los campos, y salieron a
ver qué era aquello que había sucedido. Y vienen a Jesús, y
vienen el que había sido atormentado del demonio, y que había tenido
la legión sentado, vestido, y en su juicio cabal, y tuvieron miedo. Estas tres cosas el Señor hace
a aquellos que Él salva. Primeramente, este hombre no
podía estar sentado. En su condición de endemoniado,
andaba todos los días en los sepulcros, hiriéndose, dando
voces. Estaba andando. Era su vida contrario
a lo que se llama paz. No hallaba paz. Pero aquí lo
vemos sentado, reposando. Cuando el Señor Jesucristo hace
una obra de gracia en el corazón, hay descanso, hay reposo. Es decir, el creyente está reposando
en Cristo Jesús quien es su reposo. Ya no está tratando de hacer
algo para ser salvo. Cristo lo hizo. No está tratando
de hacer algo para su santificación. Cristo lo hizo. La persona que
ha creído en Cristo Jesús está completo. Está descansando en
la obra completa del Señor Jesucristo. sentado a los pies del Señor
Jesucristo. La persona que ha creído en el
Señor Jesucristo está vestido. El hombre por naturaleza está
desnudo delante de Dios. Ah, se viste de su propia justicia,
pero esa justicia que se viste, con la que se viste, supuesta
justicia, autojusticia, son trapos de inmundicia delante de Dios.
Son hojas de higuera. que Adán trató de coser para
cubrir su desnudez. La única cubierta para la desnudez
del hombre es la santidad del Señor Jesucristo. Él es Jehová justicia nuestra
y vestido en la santidad del Señor Jesucristo, vestido en
esa obra de justicia que el Señor Jesucristo. Nosotros somos vistos
por Dios como la santidad misma de Dios. Esa es nuestra esperanza. Quiero
que vean allá en Filipenses. Nosotros no estamos contribuyendo,
el creyente no está contribuyendo a la obra terminada del Señor
Jesucristo. El creyente está descansando
en la obra terminada del Señor Jesucristo. El apóstol dice en
Filipenses capítulo 3, nosotros somos la circuncisión Los que
adoramos a Dios en espíritu, Filipenses 3, 3. Nosotros somos
la circuncisión en el contexto, el pueblo de Dios. Los que en
espíritu servimos a Dios, nos gloriamos en Cristo Jesús y no
tenemos ninguna confianza en la carne. Nos gloriamos en la
obra terminada de Cristo Jesús. No estamos tratando de añadir,
no tenemos ninguna confianza en nuestra carne. Las obras de
justicia de un hombre son trapos de inmundicia delante de Dios.
Somos completos. Ven lo que dice Colosenses, Colosenses
capítulo 2. La religión trata de decir que
te falta algo. Oí esto, quiero repetirlo. En
la religión falsa del arminianismo, esto es gratis. En la religión falsa del arminianismo,
ellos enseñan que el hombre es la primera causa, es decir, tú
haces tu decisión. En otras palabras, tú eres el
alfa y Cristo es el omega o el que consuma, el que hace la salvación,
pero tú haces tu decisión. En la religión de los que se
dicen ser reformados. No todos, pero algunos que son
reformados, ellos enseñan que Cristo hizo la salvación, pero
ahora tú con tu obediencia, tú con Tú haces, en otras palabras,
la ley era nuestro ayu para llevarnos a Cristo y ahora que ya viniste
a Cristo, Cristo te lleva otra vez a la ley para que seas santificado. Eso no es verdad. Cristo no te
lleva a la ley para santificación. La ley solamente puede condenarte.
Y esos que enseñan eso, enseñan que Cristo es el alfa y tú eres
la omega. O sea, que tú lo completas. Pero
la salvación que viene de Dios enseña que Cristo es el Alfa
y la Omega y todo en medio. No estamos nosotros colaborando,
contribuyendo. El creyente crece en el conocimiento
y la gracia del Señor Jesucristo, pero no viene a ser más santo.
Aquellas personas que enseñan santificación progresiva siempre
tienen que ir a la ley para medirse. Tienen que ir a la ley para medirse,
para saber si están haciendo esto o no están haciendo lo otro.
La ley solamente fue dada para condenarte. Estamos bajo la ley
de Cristo Jesús, la ley del amor. Estamos bajo la ley de Cristo.
No estamos bajo la ley de los 10 mandamientos en ninguna manera.
Ahora, dice el versículo Colosenses 2, mirad que nadie os engaño
por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones
de los hombres, conforme los rudimentos del mundo y no según
Cristo, porque en él, en Cristo, habita corporalmente toda la
plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es
la cabeza de todo principal y potestad. En él también fuiste circuncidados
con circuncisión o hecha a mano al echar de vosotros el cuerpo
pecaminoso carnal en la circuncisión de Cristo, sepultados con él
en el bautismo en el cual fuisteis también resucitados con él mediante
la fe en el poder de Dios que le levantó a los muertos. Y a
vosotros estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra
carne os dio vida juntamente con él, perdonando todos los
pecados y anulando el acta de los decretos que había contra
nosotros que nos era contraria quitándolo en medio y clavando
en la cruz y despojando a los principados y a los potestades
y los exhibió públicamente triunfando sobre ellos en la cruz. Por tanto,
nadie os juzgue, nadie os juzgue en comida o en bebida o en cuanto
a días de luna, luna nueva o día de reposo, todo lo cual es sombra
que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo. Nadie os prive
de vuestro premio afectando humildad, oculto al ángeles, entremetiendo
lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente
carnal, no haciéndose la cabeza en virtud de quien todo el cuerpo,
nutriéndose y uniéndose por las coyunturas, ligamentos, crece
con el crecimiento que da Dios. Vamos creciendo en el conocimiento
y la gracia del Señor. Más por Él, dice Corintios 1. Mas por él estáis vosotros en
Cristo Jesús, quien por Dios nos ha sido hecho sabiduría,
justificación, santificación y redención. Para que como está
escrito, el que se gloríe, gloríese en él. Ahora regresando a nuestro
texto. Lo vio sentado, vestido y en
su juicio cabal. Eso es estar bajo el dominio
del Señor Jesucristo. Eso es estar en tu juicio cabal. Eso es estar en tu juicio. Dios
dice esto, los tiestos con los tiestos de la tierra. Si te vas
a pelear con alguien, peleate con alguien de tu propio tamaño.
No busques el más grande en el salón y dices, voy a pelearme
contigo. Eso es una locura. Decías, bueno, yo voy a buscar
el más grande, el más fuerte y voy a buscar pleito con esa
persona. Dirías, oh, estás loco esa persona. Lo va a acribillar,
lo va a matar. Y estamos hablando de un hombre.
Y el hombre, gusano, piensa que va a pelearse con Dios. Es una
locura. decirle no a Dios. El hombre
está loco, necio dice la palabra. El necio ha dicho en su corazón
no Dios. Es una persona necia decirle
no a Dios. Pero es precisamente lo que hace
una persona cuando oye el Evangelio y no viene el Señor Jesucristo. No es una invitación el Evangelio.
El Evangelio es un mandato. Venid a mí. Venid a mí. creen en el Señor Jesucristo.
No es una sugerencia, no es una invitación, es un mandato de
Dios. Y el hombre está loco cuando
dice a Dios, no, no te voy a obedecer, no voy a sujetarme a tu hijo,
el Señor Jesucristo, no voy a obedecerle a él. Es exactamente lo que dijo
Faraón. Es exactamente lo que dijo Faraón
cuando vino Moisés a él. Faraón dijo esto, bueno, ¿Quién
es Jehová para que yo le obedezca? Yo no reconozco su autoridad.
No voy a hacer lo que él dice. ¿Y qué dijo Dios de Faraón? Faraón,
para esto te levanté, para aplastarte, para mostrar mi poder en ti.
Esto es lo que pienso de ti. Es una locura decirle no a Dios.
El hombre está loco que se revela en contra de Dios. Pero cuando
Dios nos da la mente de Cristo, nosotros tenemos la mente de
Cristo, dijo el apóstol, la mente que está sujeta a la voluntad
de Dios el Padre. Eso es estar en su juicio cabal,
porque Dios ha puesto al Señor Jesucristo sobre el trono. Él
es el Rey de reyes y Señor de señores. Más vale que te postres
ahora, porque todos van a postrarse un día. Todos van a confesar
que Él es el Señor para la gloria de Dios, el Padre. Más vale que
sea hoy. Hoy es el día de salvación. Hoy
es el día de misericordia. Lo hallaron en su juicio, cabal.
Ya voy a acabar. ¿Saben qué pidieron estos hombres?
Tuvieron miedo. Vieron lo que el Señor Jesucristo
hizo. Y en vez de que den gloria a
Dios, en vez de que alaben a Dios, y en vez de que digan Señor,
ten misericordia de nosotros también. Ellos no rogaron eso. Ellos no dijeron, Señor, sálvanos
a nosotros también. ¿Saben por qué? Ellos se veían
como gente buena. No necesitamos lo que tú tienes.
Es más, si tenemos una petición, la petición que tenemos es que
te vayas. El Señor Jesucristo les concedió
su petición. No queremos que te quedes aquí
en nuestras costas. Por favor, lárgate. Y el Señor
les concedió lo que su corazón malvado deseó. No queremos que
quede. Gracias sean dadas a Dios. El
Señor Jesucristo no es negado por su pueblo. El Señor Jesucristo
no les pidió que quería a estos endemoniados. Él vino y los salvó.
Y sabe que algo bastante interesante, este hombre endemoniado también
le pidió algo al Señor Jesucristo. Le pidió que dejara que él siguiera.
Quiero seguirte. Quiero seguirte a donde tú vas.
Es una evidencia de los que creen en el Señor Jesucristo, siguen
al Señor Jesucristo. Mis ovejas oyen mi voz y me siguen. Quería seguir al Señor Jesucristo
en el camino y el Señor Jesucristo no le dio No le concedió lo que
él pidió. A estos hombres malos, ellos
pidieron, lárgate, por favor, y se fue. Pero este hombre que
había sido transformado por el poder de Dios, él pidió, quiero
seguirte, y él dijo, no. Tú vuelve a tu casa, vuelve a
tus familiares, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho
de ti. Cuéntale la misericordia que
Dios ha tenido de ti. Eso es un verdadero testigo.
Alguien que ha vivido algo, ahora sí lo puede hablar. Él podía
ir a sus familiares y decirles, yo estaba con un espíritu endemoniado. Yo no podía ser controlado por
ninguna de estas cosas que había sido puesto delante de mí. Todo
lo desechaba. Pero un día yo oí la palabra
de Dios. Un día vino el Señor Jesucristo
a mí y me libró del poder del pecado. y ahora yo lo estoy siguiendo
a Él. Él tuvo misericordia de mí. Ese
es un verdadero testigo. Seamos, seamos como este hombre,
estos hombres endemoniados que recibieron la misericordia del
Señor Jesucristo. Ellos no lo buscaron, pero Dios
tuvo misericordia de ellos. Y no seamos como aquellas personas
que prefirieron las riquezas que le podían dar los cerdos,
amaron más la codicia, el dinero, el negocio, su reputación o cualquier
cosa. No queremos que nos hables de
Cristo, porque nos incomoda lo que estás diciendo. Si nosotros
creemos en Cristo Jesús, vamos a tener que seguir a Cristo Jesús
y vamos a tener que dejar el mundo. Un texto más. Primero de Juan, capítulo 2. Primero de Juan 2, 15. No améis al mundo, ni las cosas
que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor
del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el
mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vana
gloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y
el mundo pasa, y sus deseos, pero que hace la voluntad de
Dios, permanece para siempre. No amemos el mundo. Estos hombres
también estaban con un espíritu inmundo, deseando las cosas de
este mundo y no la gloria del Señor Jesucristo. Que el Señor
bendiga su palabra. Alguien alguna vez dijo, ustedes
no hacen invitaciones. El mensaje es un llamado, es
un llamado a su pueblo a creer. Y cuando Dios ha hecho esta obra,
cuando Dios ha hecho esta obra al corazón de su pueblo, su pueblo
lo va a confesar. Pero no es, el mensaje entero
es un llamado, no es una invitación. Y si el Señor ha hecho esta obra,
de gracia en tu corazón, yo sé que vas a confesarlo, vas a querer
seguirlo a él. Así como este hombre que fue
librado del poder de las tinieblas, vas a poder querer confesarlo
a él públicamente. Y pedimos al Señor que bendiga
su palabra en el corazón de su pueblo.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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