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Cody Groover

Cristo es el Fundamento

Cody Groover March, 4 2015 Video & Audio
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Cody Groover March, 4 2015

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Pido que abran sus Biblias conmigo
libre primera de Corintios en esta noche. Primera de Corintios,
capítulo tres. El apóstol Pablo dice en versículo
diez, conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada. Conforme a la gracia de Dios
que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento
y otro edifica encima. Pero cada uno mire cómo sobre
edifica, porque nadie puede poner otro fundamento del que está
puesto, el cual es Jesucristo. En esta noche quiero que veamos
este pasaje aquí, en particular este versículo. Cristo Jesús
es el fundamento y nosotros los que creemos a Dios, los que creemos
en el Señor Jesucristo, somos el edificio. Cristo es el fundamento. Nosotros, la iglesia del Señor
Jesucristo, somos el fundamento, perdón, el edificio fundado o
el edificio puesto sobre el fundamento, Cristo Jesús. Nuestro Señor Jesucristo
ha sido manifestado bajo este símbolo, podríamos decir, o esta
figura como fundamento. Dios dice que Él pondría fundamento
La iglesia es un edificio. La iglesia del Señor Jesucristo
es un edificio que Él está construyendo, Él está levantando. Y el fundamento
sobre el cual Él pone este edificio, es decir, la iglesia y cada creyente
en particular, es el Señor Jesucristo mismo. No hay otro fundamento. Y ahora, hay una unión o relación
similar entre Cristo y la iglesia y lo que es el fundamento de
un edificio y las paredes que están sobre ella. Y quiero que
veamos algunas cosas para que nosotros podamos apreciar lo
que es nuestro Señor Jesucristo a nosotros. Primero, un fundamento,
una base, un fundamento, ¿cómo le llaman? Cimiento, ¿verdad?
Un cimiento es algo muy cercano y mientras más cercano mejor
al edificio. Podríamos decir no puede estar
separado. Un cimiento está muy cercano
al edificio. Así también Cristo está muy cercano
a su iglesia. Dice la Palabra de Dios en 1
Corintios capítulo 6, el que se une con el Señor, 1 Corintios
6 versículo 17, el que se une al Señor, un espíritu es con
él. Que tan cercano es esa unión
entre Cristo y su iglesia. Es uno. Somos uno. con el Señor Jesucristo. El edificio
cuando está puesto sobre el fundamento no puedes propiamente distinguir
cuando comienza el uno y termina el otro. Están unidos así de
esa manera. Y nos dice también en Hebreos
capítulo 2 versículo 1 que el que santifique y los que son
santificados de uno son todos. por lo cual no se avergüenza
de llamarlos hermanos. Es decir, una sola pieza. Una
sola pieza. Entonces, esta unión primeramente
es muy cercana. En Cristo Jesús somos uno con
él. El creyente es uno con Cristo
Jesús, su fundamento. La iglesia es uno con él. Y es
muy necesario y útil. Es decir, Esta unión es vital,
es vital, es muy necesaria. Tiene que haber esta unión. Tiene
que el creyente, tiene que estar edificado sobre Cristo Jesús.
De otra manera, no hay edificio. O sea, el edificio se va a caer.
El Señor Jesucristo habló de aquellos en Mateo capítulo 7,
los que oyen sus palabras y las hacen, las compararé a uno, un
hombre sensato que construye sobre la roca. Cristo Jesús es
esta roca. Pero es necesario y útil, es
decir, es vital. Un edificio no puede permanecer
sin su fundamento. Si puedes construir paredes,
aquí los pones los bloques sobre el suelo y puedes construir paredes,
pero ese edificio no va a permanecer. Va a venir el sacudón o va a
venir la tormenta o algo así y lo va a botar porque no tiene
fundamento. Por otro lado, puedes tener un
fundamento, es decir, puedes poner un cimiento y el cimiento
puede estar muy feliz allá sin su edificio, ¿verdad? Un cimiento
puede existir muy bien sin su edificio. Pero el edificio no
puede existir sin el cimiento. Y así también nuestro Señor Jesucristo. Él es Dios. Y Él es antes de
la iglesia. Bendito para siempre como Dios
separado. Él no nos necesita a nosotros.
Pero nosotros sí le necesitamos a Él. Y habiendo tomado en el
consejo eterno de la gracia de dios habiendo tomado en unión
a sí mismo entonces nosotros tenemos que estar puestos fundados
que otra palabra se utiliza arraigados arraigados sobre el señor jesucristo
Bueno, pero alguien tal vez sepa de este texto en Efesios capítulo
2. Quiero que vean, estamos hablando
de Cristo, el fundamento y la iglesia, que es el edificio. Pero alguien tal vez ha oído
este texto y pueda decir, bueno, yo creí que los apóstoles eran
el fundamento. Bueno. No, los apóstoles ellos
mismos están fundados sobre el Señor Jesucristo. Pero aquí en
Efesios capítulo 2 puede una persona leerlo y no leerlo bien,
es decir, puede leerlo mal. dice aquí versículo diecinueve
Efesios dos diecinueve así que ya no sois extranjeros ni advenedizos
sino con ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios
edificados aquí estamos hablando del edificio de la iglesia sobre
el fundamento edificado sobre el fundamento de los apóstoles
y profetas siendo edificado sobre el fundamento de los apóstoles
y profetas, no el fundamento los apóstoles y profetas. El
fundamento no son los apóstoles y los profetas. El fundamento
de ellos es el fundamento nuestro. Solamente Cristo Jesús siendo
la principal piedra del anglo Jesucristo mismo. Vamos creciendo. Ustedes han oído, bueno han leído
tal vez vean Mateo capítulo 18 donde el Señor Jesucristo. Algunas
personas piensan, bueno, que Pedro, que el apóstol Pedro es
fundamento. Y vemos aquí en Efesios 2 que
lo que está diciendo es que nosotros somos edificados sobre el fundamento
de los apóstoles, siendo Jesucristo mismo la cabeza del anglo. El
fundamento no son los apóstoles, pero alguno dirá, bueno, ¿qué
es entonces de Mateo capítulo 16, donde el Señor Jesucristo
preguntó a sus apóstoles un día, les dijo, ¿quién dicen los hombres? ¿Quién dice en los hombres que
es el Hijo del Hombre? Mateo 16.13 Y ellos dijeron, unos Juan el
Bautista, y otros Elías, y otros Hermías, o algunos de los profetas.
Él les dijo, ¿y vosotros quién decís que soy yo? Respondiendo,
Simón Pedro dijo, Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús y
dijo, Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo
reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré
mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra
ella. Yo te digo que tú eres Pedro.
Esa palabra Pedro significa piedrita, piedra pequeña. Y el Señor Jesucristo
no se está refiriendo a Pedro como el fundamento. Pedro no
sirve como un fundamento. Pedro es una persona como tú
y yo, lleno de incredulidad, lleno de temores. Como fundamento,
Pedro no sirve. Pedro es inestable dice aquí sobre esta roca está
hablando de sí mismo de Cristo Jesús sobre esta roca esta confesión
esta confesión que hizo el apóstol a Pedro diciendo que Cristo Jesús
era el Cristo sobre esta roca Cristo Jesús voy a edificar mi
iglesia y las puertas del infierno no van a poder contra la iglesia
del Señor Jesucristo. Ahora, Cristo es el fundamento. Como
dije, Pedro no es buen fundamento. Y podemos notar también aquí
esta verdad que se nos manifiesta, que el apóstol Pablo está diciendo,
yo como perito arquitecto, primeramente vimos el fundamento Cristo Jesús. Cristo Jesús es el fundamento
que ha sido muy cercano, es muy cercano a su iglesia y es muy
vital, y que él es el fundamento. Y luego también vemos esto, que
él no se puso a sí mismo. Este fundamento fue puesto. Si ustedes ven allá, el apóstol
Pablo dijo en 1 Corintios capítulo 3, versículo 11, yo como perito
arquitecto puse el fundamento. Y otro edifica encima, pero cada
uno mire cómo sobre edifica. Bueno, ¿quién puso? O es decir,
¿a quién puso? Cuando Apóstol Pablo dijo, yo
puse el fundamento, ¿a quién puso el apóstol Pablo? ¿No se
puso a sí mismo como el fundamento? ¿No se puso así que las personas
lo sigan a él? ¿Él no se puso a sí mismo? ¿A
quién puso? dice en versículo once, nadie
puede poner otro fundamento que el que está puesto. Yo puse el
que ya estaba puesto. Yo puse el que ya está puesto.
¿Quién lo puso y cuándo fue puesto? Lo que nosotros estamos haciendo
al declarar a Cristo Jesús la cabeza de la iglesia, el fundamento
de su iglesia, no estamos poniendo algo nuevo no estamos declarando
una algo nuevo el apóstol Pablo Pablo está diciendo yo puse el
fundamento no se puso a sí mismo yo puse el fundamento que ya
está puesto el cual es Cristo Jesús no hay otro fundamento sino profetizaban de Cristo que vendría. Juan el Bautista fue el último
de los profetas y él dijo, he aquí el cordero de Dios que quite
el pecado del mundo, ya vino. Y los apóstoles predicaron, señalaron
que ya vino el Cristo, ya vino. Pero Pedro no es buen. fundamento. Ningún hombre es
buen fundamento, solamente Dios mismo, el Señor Jesucristo. Hablando de Pedro como fundamento,
¿se acuerdan? Pedro, él fue débil, débil en
su fe. Él dijo, aunque todos te nieguen,
yo nunca te voy a negar. El Señor Jesucristo, ya saben
cuál fue la historia ya. El Señor Jesucristo le dijo,
antes que el gallo cante, me vas a negar tres veces. Bueno, cuando él dijo, tú eres el Cristo,
el Hijo del Dios viviente, él dijo, sobre esta roca, Cristo
Jesús, voy a edificar mi iglesia. Ahora, ¿quién puso este fundamento? la piedra que desecharon los
edificados les ha venido a ser la cabeza del ángulo dice aquí
en este vean lo que dice Isaías capítulo
28 Isaías capítulo 28 el apóstol Pablo está diciendo yo como perito
arquitecto puse el fundamento no se puso a sí mismo ¿Qué fundamento
puso él? Él puso el fundamento que ya
estaba puesto Cristo Jesús y en en Isaías capítulo veintiocho
versículo dieciséis dice por tanto Jehová el Señor
dice así Jehová el Señor Dios todopoderoso Yo he puesto en Sion por fundamento
una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable,
el que creyere no se apresure. Aquí vemos que fue puesto por
Dios. Dios es el que puso a su hijo,
el señor Jesucristo, como el fundamento. Él no tomó este cargo
de ser el mediador entre Dios y los hombres sobre sí mismo.
Fue Dios el padre que puso a su hijo. Sabiendo Dios la tarea,
sabiendo lo que se requería, él puso la mejor piedra. Él puso la mejor piedra. Yo no
soy constructor, pero yo he visto que pongan cimientos, fundamentos. Y los albañiles que están allá
hacen una zanja y les traen un montón de piedras. Aquí en Yucatán
se hace así. Les traen un montón de piedras.
Quieren esas piedras buenas, escogidas, grandes. No quieren
estar poniendo piedritas, quieren grandes. Pero entre todas las
piedras, si uno lo está viendo, el albañil dice, esa piedra,
creo que la palabra es socata, esa piedra no sirve. ¿Cómo está? Porque se ve igual a las demás.
Dice, mira, te voy a mostrar. Y agarra esa piedra y le pega
con un martillo y se rompe. No soporta el peso. No soporta
la carga. Él sabe. Dios es el que construye
esta iglesia. Y Dios es el que sabe lo que
requiere, el peso que va a requerir este edificio o este cimiento. Y Él sabiendo lo que requiere
la salvación de su pueblo puso a su hijo por fundamento. Dice aquí, yo he puesto en Sion
la iglesia por fundamento una piedra. Y dice aquí, piedra probada. Piedra probada. Seguramente desechada
por los edificadores, pero ha venido a ser preciosa. Fundamento
de piedra probada. ¿Qué significa que fue probada?
Acabo de dar el ejemplo. Le dio un martillazo, el albañil
se rompió, no soportó el peso. El Señor Jesucristo como fundamento
de su iglesia fue probado por Dios. Fue probado por Dios. Fue probado por Satanás. Fue probado por los hombres Dios
dice esto de su hijo después de que el señor Jesucristo vivió
aquí en la tierra dijo este es mi hijo amado en quien tengo
complacencia está aprobado por Dios el padre tengo complacencia en él, si hubiera algo que respondiera
al pecado en él, este edificio caería. Pero dijo el Señor Jesucristo,
Satanás vino a mí y no halló nada en mí, no hay nada que responda
a él. Satanás lo probó y no halló nada
en él. Los hombres, y luego Dios el
Padre puso en él el peso de todo el pueblo suyo. aquellos que
él amó, aquellos que le escogió, él puso el pecado de su pueblo
sobre Cristo Jesús. Imagínate el peso, la carga. Algunas veces nosotros se nos
permite, digo se nos permite porque ha de ser una bendición
poder saber algo de ello y no ser completamente ignorantes.
pero se nos permite saber un poco de la magnitud de nuestro
pecado y cuál es el peso en la conciencia
y la carga de la persona que lleva ese pecado, el suyo solo,
solo el suyo. y eso lo atormenta y le cae pesado,
es la carga que lleva el pecador sobre sus hombros, sabiendo que
la ira de Dios está sobre él, tras él, que si la justicia de
Dios lo alcanza fuera de Cristo, tendrá que sufrir por toda la
eternidad. Y viene esta carga y está sobre
los hombros, esa carga es quitada cuando vemos a Cristo Jesús cuando
él toma por fe vemos que él tomó nuestra carga en su propio cuerpo
y él fue a la cruz del Calvario y él pagó esa deuda y ya no tenemos
carga pero qué carga será qué carga será no solamente mi pecado
todos mis pecados sino todos los pecados de todo su pueblo
Tenía que ser probado para no desmoronarse, ¿verdad? Tenía que ser Dios Todopoderoso
que estaba en esta obra de salvación de su pueblo. Piedra probada.
Y luego la piedra nos dice que Dios puso es piedra angular.
Una piedra angular es la piedra que va en la esquina de las paredes
y une dos paredes. y Cristo Jesús es esto a la iglesia
del Señor Jesucristo porque nosotros por naturaleza todos somos gentiles
todos nosotros por naturaleza aquí yo no sé si hay algún judío
de hueso colorado de nacimiento somos gentiles y saben qué dice
la palabra de Dios la palabra de Dios dice que en aquel tiempo
estábamos nosotros ajenos a los pactos de la promesa sin esperanza
y sin Dios en el mundo No teníamos nada que ver con la salvación
que dijo el Señor Jesucristo de los judíos. Pero en Cristo
Jesús no hay judío ni gentil. No hay rico ni pobre. No hay
esclavo, no hay libre. En Cristo Jesús, Él ha unido
a todo su pueblo de tal manera que somos uno. Es la piedra angular
que une las dos paredes. Y Cristo Jesús ha unido a su
iglesia. No estoy leyendo el texto por
el tiempo, pero ustedes saben el texto. Y dice aquí, es preciosa,
piedra preciosa. Piedra preciosa, se habla de
una piedra rara. Los diamantes son piedras preciosas,
¿verdad? Se tiene que escarbar profundo
para llegar a un diamante. piedra preciosa, piedra fuerte,
no es común, no los encontramos aquí en la calle, ya quisiera
yo, no se encuentran aquí en la calle, son piedras preciosas,
raras, el Señor Jesucristo es precioso, no hay otro, no hay
otro, es único, imagínate, imagínate que tuvieras Cristo Jesús es
esa piedra preciosa, esa perla de gran precio. Es ese diamante
que no hay otro. Es el único. Cristo Jesús es
esa piedra preciosa, precioso para ti. Para ti que crees, él
es precioso. Y luego nos dice, de cimiento
estable. Él no cambia. que es Jesucristo
es el mismo ayer, hoy, y para siempre. Qué precioso es esto
para ti y para mí, que estamos fundados sobre el que no cambia.
Cristo Jesús no cambia. Nosotros cambiamos, pero él no
cambia. Su amor para con nosotros es
eterno. Su misericordia es para siempre. El que es amado en Cristo Jesús
para siempre es amado, no cambia. Decimiento estable, Dios no cambia. Dice el Señor, con amor eterno te he amado,
por tanto te prolongué mi misericordia, con amor eterno. Y luego dice
aquí, el que creyere, Es decir, el que confíe en él, el que esté
sobre esta, de la manera que una persona está sobre este fundamento,
está sobre esta roca, ¿cómo es? Creer. Esa es la manera que nosotros
somos unidos al Señor Jesucristo. Somos salvos por la obra del
Señor Jesucristo, por la obediencia del Señor Jesucristo, por la
sangre del Señor Jesucristo. Pero aquí habla de que creyere.
Cada uno que nosotros, por lo cual Cristo hizo esta obra, va
a creer en el Señor Jesucristo también. Y la persona, por más
débil que sea, por más pecador que sea, si la persona cree en
el Señor Jesucristo, si cree de todo corazón, eres salvo. Dice aquí, no te apresures, no
te apures. No vas a estar apurado en aquel
día del juicio. Estás completo. No te apresures,
estás completo. estás listo ahora mismo para
entrar a la presencia de Dios porque estás completo, no te
falta nada. Esa es una persona que no se está apurando, no está
apurando. Ahora, un fundamento, regresando
a nuestro texto, yo puse el fundamento, Dios lo puso y un fundamento que va a recibir un edificio,
este fundamento de Cristo Jesús fue puesto abajo. Fue puesto abajo. Es decir, mientras
más grande el edificio, más abajo tienes que ir, ¿verdad? Más profundo
tienes que ir. Estos edificios que están construyendo
allá de... Si estás construyendo una casa
de un piso, un pequeño fundamento te da. Pero si vas a construir
un edificio, un rascacielos, ese edificio tiene que ir muy
profundo, ¿verdad? Mientras más alto, mientras más
grande, mientras más pesado, más hondo tiene que estar este
fundamento. Así también nuestro Señor Jesucristo
fue puesto muy abajo. El Señor Jesucristo fue puesto
muy abajo para que sea el fundamento para nosotros, en filipenses
capítulo dos nos habla de esta humillación del señor Jesucristo
que él él vino a estar en la condición más baja estando
en la condición de hombre se humilló a sí mismo haciéndose
obediente hasta la muerte y muerte a la cruz vemos varios pasos
o podríamos decir niveles de humillación de nuestro señor
Jesucristo. Primeramente, la humillación
de nuestro señor Jesucristo, él siendo Dios, se hizo hombre. El creador de todas las cosas.
Imagínate, el creador de todas Yo no puedo expresar esto, pero
en mi manera débil quiero tratar. Si pudieras, si pudiera yo poner
un gusano aquí en el piso y decirte a ti y a mí, vamos a ponernos,
vamos a ser transformados a un gusano. Imagínate. Estás aquí, un hombre, una mujer,
y nos pensamos ser alguien, ¿verdad? En el orden de creación pensamos
ser alguien, algo, ¿verdad? Mucho más bonito que los gusanos,
¿no es así? Mucho más valioso que los gusanos,
¿no es así? Es lo que pensamos. Alguien aplasta un gusano. No
se lee de ello en el periódico. ¿verdad? Nadie llora a los gusanos
muertos. Pero si dijera, mira, este, tú
vas a tomar el lugar de un gusano. Alguien diría, oh, si eso fuera
posible, qué humillación, qué degradación es eso. Qué bajo
llegó a ser esa persona. pero pero mira escucha esto no
ni siquiera comienza a compararse con la humillación de nuestro
señor Jesucristo cuando él fue hecho hombre porque cuando hacemos
la comparación de que nosotros llegamos a ser gusano no es un
gran brinco no es un gran no es una gran eh distancia Los dos, el gusano y yo, somos
criaturas. No hay un gran brinco allá. Los
dos somos de la tierra, de renales. No hay un gran brinco allá. Pero
cuando el creador de todas las cosas, él se hizo hombre, grande
humillación. Grande humillación. Bueno, es
el primer paso. Dice aquí diciendo, dice en versículo
5 de Filipenses 2, haya pues en vosotros este sentir que hubo
también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, Él es
Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse.
sino que se despojó a sí mismo tomando forma de ciervo hecho
semejante a los hombres. Él tomó la naturaleza de hombres. Fue hecho hombre. Eso es un gran
paso, ¿verdad? Bueno, no solamente fue hecho
hombre. Una cosa es que venga a ser hecho hombre. Pero saben, Él es el dador de
la ley. Él es el que dio la ley. Y yo no sé ustedes, pero si yo
pongo la ley, yo no me sujeto a la ley. Si yo pongo la ley,
yo no me sujeto a esa ley. Yo pongo la ley. Pero el Señor
Jesucristo, Él es Dios. Y para que tú y yo Seamos salvos. Esa ley tiene que ser honrada. Nosotros no podemos cumplirla.
Nunca la hemos podido cumplir y nunca la vamos a cumplir. Pero
el dador de la ley, el Señor, Dios manifestado en la carne,
es el dador de la ley. Cuando él fue hecho carne, él
hizo bajo la ley. Es decir, él se sujetó a todos
los preceptos y mandamientos de la ley. Todo lo que la ley
dice, él lo tuvo que cumplir como hombre, como hombre. Qué humillación, ¿verdad? Luego, él no vino a estar en
un palacio. Él no tuvo lugar donde recostar
la cabeza. Él fue perseguido, hombre de
dolores y experimentado en quebranto, y por fin, él fue a la cruz del
Calvario, y él murió. Grande misterio. Él murió. El Dios, el que no cometió pecado,
él murió porque Dios lo hizo pecado. Él murió y luego la muerte
de cruz, esa muerte dolorosa, esa muerte de ignominia, esa
muerte donde le escupieron. Ven allá qué tan bajo, qué tan
bajo y más bajo fue puesto nuestro Señor Jesucristo. Luego fue al
sepulcro. Allá fue bajo la tierra donde
están todos los fundamentos. Él fue, ahí está nuestro fundamento,
bajó hasta el sepulcro. Ahí cuando él pagó nuestra deuda,
cuando él fue quitado de la Cruz del Calvario y fue puesto en
el sepulcro, ahora resucitó el tercer día. Ahora la iglesia
está siendo levantada sobre él. Bueno. El fundamento, el Señor Jesucristo,
un fundamento de un edificio, no está a la vista. ¿Verdad? El fundamento no está a la vista.
El fundamento está fuera de tu vista. No lo ves. Así son todos
los fundamentos. Vemos el edificio, pero no vemos
el fundamento. Así también es nuestro Señor
Jesucristo. vemos la iglesia del señor Jesucristo
aquí en la tierra, pero no vemos el fundamento. ¿Dónde está el
fundamento? Está en la gloria, está en el cielo. Él es el fundamento
que está en el cielo, es fuera de nuestra vista, no debajo de
nosotros como una vez fue, no debajo de la tierra, sino
que ahora está en la gloria del Señor Jesucristo. Su persona
está fuera de nuestra vista, es decir, carnal, pero lo vemos,
lo amamos. Vean lo que dice primero de Pedro. Pero amamos al Señor Jesucristo.
Primero de Pedro, capítulo uno, versículo ocho. a quien amáis sin haberle visto,
en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con
gozo inefable y glorioso. No lo ves ahora, pero te gozas
en él. No te estás gozando en la obra
del Señor Jesucristo que ha sido consumada, que es fuerte, que
es poderoso, que es incambiable. Su presencia es invisible. Aún así, Él está en todo lugar
con nosotros. La presencia de este fundamento,
de este edificio, es invisible. Pero donde quiera que veas el
edificio, ahí está el cimiento. La presencia está allá. Dijo
el Señor Jesucristo, yo estoy con ustedes hasta el fin del
mundo. Ahora, es un fundamento permanente,
es precioso. Ahora, ¿cuál es nuestra relación
con Él o cuál es nuestro deber? Entonces, si Cristo es el fundamento
y no hay otro fundamento, ¿cuál es nuestro deber? dice en versículo
once, versículo diez, conforme la gracia que me ha sido dada,
yo como perito arquitecto puse el fundamento y otro edifica
encima, pero cada uno mire cómo sobre edifica. Cristo Jesús ha sido presentado,
ha sido puesto, él es el fundamento, solamente hay entrada delante
de Dios por la persona y la obra del Señor Jesucristo. Eso es
fundamento. Solamente por la fe en el Señor
Jesucristo. Eso es fundamento. Solo por la
gracia de Dios. Eso es fundamento. Es fundamento. Es decir, todo lo que Dios dice
en su palabra. ¿Cuál es nuestra responsabilidad?
Es de creer. Creer. Creer todo lo que Dios
ha dicho ah referente al señor Jesucristo Dios lo puso no fue
los hombres este es el testimonio de Dios que ha de ser creído
por nosotros nosotros hemos de edificar sobre lo que Dios dijo
esa es nuestra responsabilidad tenemos que tener cuidado de
edificar sobre Si yo fuera a un lugar, o si yo estuviera
en un lugar donde se está haciendo trabajo, y el hermano, o él me
dice, hermano Cody, comienza a poner una pared allá. Ahí está
el fundamento, lo estoy viendo. Pero dice, pon la pared allá.
Y yo voy y digo, bueno, estoy viendo el fundamento, pero yo
creo que voy a poner la pared acá. Cuidado cómo sobre edificas porque
el fundamento ya está puesto. No puedes poner otro. El fundamento
ya está puesto. Si tú pones en otro lado, ese
no va a permanecer. Nuestra responsabilidad, entonces,
es de creer a Dios. Todo lo que Dios ha dicho acerca
de él como nuestro salvador, nuestro fundamento. y deberlo
a él y deber nuestra necesidad de él. No podemos nosotros hacer nada
sin él. Cristo dijo, sin mí nada podéis
hacer. Podemos levantar paredes, pero
si no estamos levantando paredes sobre Cristo Jesús, no va a permanecer. Allá en este mismo texto dice,
Versículo 12. Y si sobre este fundamento alguno
edificare oro, plata, piedras preciosos, madera, heno o jarasca,
hay seis materiales allá. Tres de estos materiales son
preciosos y duraderos. Y tres de esos materiales son
temporales pasajeros que van a ser destruidos. La madera se
quema, el hielo se quema, la hojarasca se quema. ¿Cuándo? Cuando viene el fuego. Cuando
viene el fuego de la prueba o cuando viene el fuego de la ira de Dios
en el día final. No va a permanecer. Pero el oro,
la plata, la piedra preciosa, esas cosas van a permanecer.
¿Qué vamos a edificar? Vamos a edificar sobre Cristo
Jesús la verdad, la doctrina, la verdad de quien es Cristo
Jesús. Si la persona está edificado sobre Cristo, la verdad de Cristo,
esa persona va a permanecer. Dice la cada uno, versículo trece,
la obra de cada uno será manifiesta porque el día, el día del de
la prueba, la declarará pues por el fuego será revelado. El fuego va a manifestar quién
es verdaderamente uno que está sobre Cristo y quién es uno que
tiene otra profesión. Y la obra de cada uno cual sea,
el fuego la aprobará. Si permaneciera la obra de alguno
que sobreficó, recibirá recompensa. No quien está enseñando el apóstol
Pablo no está enseñando que si tú este predicas la verdad a
ti te van a dar más coronas. No está diciendo eso. La recompensa
la va a recibir la persona cuando esa persona creyó el evangelio
y esa persona está en la gloria. Pablo dijo ustedes son mi corona.
Ustedes son mi gozo y mi corona. Hablando al pueblo. Ustedes son
mi gozo y mi corona. pero si una persona está predicando
otras cosas, esa persona está viniendo a la iglesia porque,
no sé, le vienen, le dan tacos, o por otros programas, no sé. Viene el día de la prueba y no
está sobre Cristo Jesús, no va a permanecer, y él va a sufrir
pérdida, va a sufrir. Ahora, nuestro deber entonces
es de renunciar todo otro fundamento, es de creerle, es de reconocer
nuestra necesidad de él, sin él nada podemos hacer y es nuestra
responsabilidad rechazar todo fundamento que no sea Cristo,
eso es porque no hay otro fundamento. Es de contender ardientemente
por la fe que ha sido una vez dada a los santos. de contender
al viento. Esta es la verdad. No ir tras
otros fábulas. Leímos allá en Colosenses, el
apóstol Pablo dijo, yo temo que sean descarriados, engañados. Estás completo en Cristo Jesús,
no te falta nada. Y luego Nuestra responsabilidad
es de venir a él cada vez que tengamos necesidad. Cristo Jesús
es el fundamento, porque nadie puede poner otro fundamento que
el que está puesto, el cual es Jesucristo. Estás creyendo en
Cristo Jesús, estás confiando únicamente en Él, entonces estás
sobre el fundamento firme. No te apresures. Crees en el Señor Jesucristo,
todo va a salir bien. Todo va a salir bien. Que el
Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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