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Cody Groover

La justicia del Reino Celestial

Matthew 5:17-20
Cody Groover • October, 19 2014 • Video & Audio
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Cody Groover • October, 19 2014

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Hermanos, pido que abran sus
Biblias conmigo al libro de San Mateo. San Mateo capítulo 5. Voy a comenzar a leer desde el versículo 23 del capítulo
4. Desde el versículo 23 del capítulo
4 y voy a llegar hasta el versículo 20 de Mateo 5. Nuestro texto
de esta mañana se encuentra en el versículo 20. Pero quiero que leamos esto para
tener el sentido de lo que está escrito aquí. Y recorrió Jesús
toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando
el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia
en el pueblo. Y se difundió su fama por toda
Siria, y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos
por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y
paralíticos, y los sanó. Y le siguió mucha gente de Galilea
y de Decapolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del
Jordán. Viendo la multitud, subió al
monte, y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo
su boca, les enseñaba, diciendo, Bienaventurados los pobres en
espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados
los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados
los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados
los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán
saciados. Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio
corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los
que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos
es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen, y os persigan y digan toda clase de mal contra
vosotros mintiendo. Gozaos y alegraos porque vuestro
galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron a los
profetas que fueron antes de vosotros. Vosotros sois la sal
de la tierra, pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será
salada? No sirve más para nada sino para
ser echada afuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la
luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un
monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone
debajo de un almud, sino sobre el candelero y alumbra a todos
los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante
de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen
a vuestro Padre que está en los cielos. No penséis que he venido
para abrogar la ley o los profetas. No he venido para abrogar, sino
para cumplir. Porque de cierto os digo que
hasta que pase el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde
pasará de la ley hasta que todo se haya cumplido. De manera que
cualquiera que quebrantare quebrante uno de estos mandamientos muy
pequeños, y así enseña a los hombres, muy pequeño será llamado
en el reino de los cielos. Mas cualquiera que los haga y
los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra
justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, no
entraréis en el reino de los cielos. Si vuestra justicia,
dice el Señor Jesucristo, está hablando de tu justicia y mi
justicia, mi rectitud, mi rectitud, mi justicia, no es mayor si no
soy más santo, si no soy más justo que los escribas y fariseos
fueron en todas sus acciones, en ninguna manera entraré en
el Reino de los Cielos. Ninguna manera entrarás en el
Reino de los Cielos si no fuere mayor. ¿Quiénes eran estos escribas
y fariseos? Los escribas y fariseos eran
reconocidos por los judíos en aquel entonces como los más devotos,
los más celosos, los más santos, los más espirituales aquí entre
los hombres. En aquel tiempo se acostumbraba
a decir, si solamente dos hombres van a entrar en el cielo, seguramente
uno va a ser fariseo y el otro escriba. Así tenían ellos su
religión. Estos hombres, de los que aquí
se refiere el Señor Jesucristo, eran hombres altamente estimados
en la comunidad. Pero sólo el Señor Jesucristo
dice, Si vuestra justicia, si tu rectitud delante de Dios no
es más que la que ellos tienen, en ninguna manera van a entrar
en el reino de los cielos. Ellos hacían largas oraciones. El Señor Jesucristo dijo, ustedes
son los que se justifican delante de Dios. Hacían largas oraciones
y lo hacían en la calle para que todos vean. Daban diezmo
de todo lo que tenían, hasta de las hojas de menta. Ayunaban
en la semana, varias veces a la semana. Y todo esto lo hacían
para tratar de encomendarse delante de Dios. Yo sé que voy a ser
aceptado por Dios por estas obras que estoy haciendo. En eso está
su justicia de ellos, en lo que ellos hacían. Vamos a ver esto,
vamos a comprobarlo en la palabra de Dios en un momento. ellos
hacían todas sus obras hasta daban banquetes dieron banquete
al señor Jesucristo eran muy generosos por fuera por fuera
muy generosos en el aspecto por fuera por dentro no eran así
y el señor Jesucristo dijo si ustedes si nosotros y a sus discípulos
se lo digo si no fuera mayor que los escribas
y los fariseos en ninguna manera entraréis en el reino de Dios.
Bueno, en esto entonces vamos a hablar en esta mañana. Porque
el Señor Jesucristo nos dice que tenemos que tener justicia
mayor que la de los escribas y fariseos. Debemos entender
de qué está hablando. Primeramente, y cómo es que nosotros,
su pueblo, los escogidos de Dios, tenemos esa justicia. En este texto nos está claramente
enseñando tres cosas al Señor Jesucristo. Que nadie va a ser
admitido en el cielo sin que sea perfectamente justo, recto
delante de Dios. No importa que seas justo delante
de un hombre. Podemos justificarnos delante
de un hombre. Pero estamos hablando que Dios
cuando te mira, que Dios cuando me mire. Nadie va a ser aceptado
en la presencia de Dios sin que sea justo delante de los ojos
de Dios. Segundo, que una justicia como
la de los fariseos y de los escribas, una justicia que viene por hacer
cosas, aún las cosas que están escritas en la Biblia, no será
aceptado jamás por las obras de la ley por el cumplimiento
de las cosas que están escritas en la ley dice la palabra de
Dios nadie será justificado delante de Dios y la única esperanza
entonces la tercera cosa la única cosa que una esperanza que tenemos
nosotros pecadores de ser salvos de la ira de Dios, de ser aceptos
en la presencia de Dios, es por medio de la justicia, oigan,
lo que Cristo Jesús hizo. La justicia del hombre, Jesús
de Nazaret, en su obediencia, su obediencia a la ley, su obediencia
a Dios el Padre, es la única obediencia aceptada por Dios. es la única obediencia mayor
que la de los escribas y fariseos que cumple ese requisito mayor
que la de los escribas y fariseos Cristo Jesús como sustituto representante
ha venido dice allá en nuestro texto no penséis que he venido
no penséis que he venido para abrogar la ley o ponerla a un
lado no viene a abrogar a poner a
un lado lo que está escrito en el antiguo testamento Cristo
no vino para poner a un lado lo que está en el antiguo testamento
sin cumplirlo es lo que está queriendo decir si después de
que lo cumplió lo puso a un lado porque nunca fue dado el antiguo
testamento para justificar a nadie solamente Dios justifica por
la fe de Cristo Jesús. Bueno, Él ha venido de parte
de Dios el Padre, el Señor Jesucristo y su nombre de Él es Jehová Justicia
Nuestra. vean lo que dice Jeremías nos
dice allá mientras están buscando allá en Jeremías capítulo 23
nos dice la palabra de Dios en 1 Corintios si quieren escribir
esto en 1 Corintios versículo 30 nos dice que más por él estáis
vosotros en Cristo Jesús quien por Dios nos ha sido hecho sabiduría
justificación santificación y redención para que como está escrito el
que se gloríe gloríese en el señor ahora aquí en jeremías
capítulo 23 nos dice nos habla del señor jesucristo versículo
5 dice aquí vienen días dice jehová en que levantaré a david
renuevo justo aquí está hablando del señor jesucristo él es el
renuevo él es el único justo reinará como Rey, el cual será
dichoso y hará juicio y justicia aquí en la tierra. Este es el
Rey que ahora está predicando en Mateo 5 acerca de las buenas
nuevas del reino. Hará juicio y hará justicia,
las dos cosas. juicio contra el pecado de su
pueblo y justicia en establecer rectitud y en sus días dice versículos
6 será salvo es decir en los días que él vivió aquí en la
tierra en lo que él hizo cuando él estaba aquí en la tierra juda
el pueblo escogió de dios y a israel habitará confiado será salvo
cuando cristo dijo consumado es es porque consumado fue no
falta nada a la salvación de Dios para su pueblo no es una
colaboración entre lo que hace el hombre lo que hizo Dios y
lo que hace el hombre tus obras no pueden entrar no pueden figurar
en salvación porque si Una obra tuya es traída a la cuenta hecha
perder todo. No es suficiente. Viene a ser
manchado. En sus días será salvo Judá e
Israel habitará confiado. Y este será su nombre con el
cual llamarán Jehová justicia nuestra. ¿Hay un eco allá atrás? ¿Sí? Estoy tratando de corregirlo. Molesta el eco. Si ustedes me
dicen sí o no, si hay eco, vuelvo a corregirlo. Disculpen la interrupción. Jehová, justicia nuestra, este
es su nombre. Este es el problema de la religión
del hombre. ¿Ven lo que dice Romanos capítulo
Romanos capítulo 9. El problema de la religión del
hombre. Hoy cuando yo hablo de la religión
del hombre, estoy hablando de todas denominaciones. Estoy hablando en contra la denominación
bautista. Estoy hablando contra la denominación,
no importa cómo lo quieras llamar. La religión no salva a nadie. La religión no salva. La iglesia
no salva. Cristo Jesús únicamente es el
salvador. Pero este es el problema con
la religión en total. Hablando de cualquiera, hablando
de los musulmanes, hablando de los hindús, hablando de los budistas,
hablando de los que se dicen ser cristianos, en diferentes
denominaciones, no importa cual. Puedes meter todas las religiones
y creencias en una olla para hervir, así como metes la plata
al caldero y le pones fuego. Después de un tiempo cuando se
calienta, lo que es, es una división, la plata y lo que no es plata. Hay la religión de la gracia
de Dios es la única que salva salva salvos por la gracia de
Dios y todo lo demás llámenlo como lo quieras llamar es obras
o una mezcla de obras pero viene siendo obras de todas maneras
en Romanos capítulo 9 este era de los judaísmo los fariseos
judaísmo ellos eran los únicos que tenían la palabra de Dios
en el antiguo testamento y dice que mas Israel versículo 31 que
iba tras una ley de justicia no alcanzó esa justicia ellos
estaban yendo tras una ley de justicia no la alcanzaron no
se revela aquí en esta palabra la justicia de Dios no se revela
aquí en la Biblia la justicia de Dios si pero si tú tratas de alcanzarla
por tus propias obras nunca la vas a alcanzar aquí está la perfección
pero si tú tratas de hacerlo nunca lo vas a lograr es lo que
está diciendo ellos tenían la ley, ellos tenían la palabra
de Dios y ellos estaban tratando de hacerlo y nunca lo alcanzaron
y dice aquí ¿por qué? ¿por qué no lo alcanzaron? porque
iban tras ella no creyendo a Dios, no por fe, sino como por las
obras, lo que ellos podían hacer de la ley. Pues tropezaron en
Cristo Jesús, tropezaron en la piedra de tropiezo, como está
escrito, y aquí pongo en la iglesia, en la cancion, piedra de tropiezo
y roca de caída. y el que creyera en él no será
avergonzado el que creyera no va a ser avergonzado en el día
del juicio Dios lo va a aceptar ahora dice hermanos es el apóstol
Pablo hermanos estoy otra vez aquí en Romanos ahora llegamos
a 10 hermanos dice el apóstol Pablo ciertamente el anhelo yo
quiero el anhelo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel
yo quiero que sean salvos Todos los que están escuchando en esta,
todos los que me están oyendo, los que están por internet, todos
los que... Yo quiero que sean salvos. Es
por eso que estoy predicando. Yo quiero ser salvo. ¿No quieres
ser salvo tú? Yo quiero ser salvo de la ira
de Dios. Yo quiero ser salvo de mis pecados. El apóstol Pablo
quería que sean salvos querían que sean salvos era su oración
era su deseo y dice versículo 2 esto puedo decir de ellos yo
les doy testimonio que ellos tienen celo de Dios son muy celosos
de Dios ellos saben que hay un Dios pero su celo no es conforme
a ciencia no es conforme al conocimiento tienen celo de Dios pero ni siquiera
conocen a Dios Cuántas personas tienen celo
de Dios y ni siquiera conocen a Dios. Se van a la guerra. Supuestamente en nombre de Dios
y no conocen a Dios. Porque ignorando la justicia
de Dios, ellos están ignorando que Dios es justo. Que Dios no
puede aceptar lo que tú haces porque es imperfecto. Dios es
santo, santo, santo. Y lo están ignorando. Lo están
poniendo a un lado. ignorando la justicia de Dios,
ignorando que Dios ya dio la única justicia. Es decir, ignorando
a Cristo Jesús, poniéndolo a un lado. Dios ya vino aquí a la
tierra en carne humana y Dios mismo estableció la ley. ¿Cómo te atreves a poner eso
que Dios hizo a un lado? Ignorando la justicia de Dios,
ahora vean esto, procurando establecer la suya propia. No me importa
lo que Dios hizo en Cristo Jesús, yo voy a hacer mi parte. Y dice, y no se han sujetado
a Cristo Jesús, a la justicia de Dios. No se han sujetado lo
que Dios requiere. Porque noten ahí en versículo
4, el fin de la ley es Cristo. el cumplimiento de la ley es
Cristo para justicia para tu justicia a todo aquel que cree
es decir si tu crees a Dios si crees el testimonio de Dios acerca
de Cristo Jesús la justicia de Cristo Jesús es tuya que le quieres
añadir a eso, eso es perfecto eso es perfecto puedes añadirle
algo a perfección momento que quieras añadirle algo a perfección
estás diciendo que no era perfecto en primer lugar pero la persona
que crea a dios descansa descansa en la obra terminada del señor
Jesucristo ahora quiero que veamos algunas cosas acerca de la justicia. Primeramente, regresamos allá
a nuestro texto en Mateo capítulo 5. Esto es lo que enseña la palabra
de Dios. Nosotros los hombres no tenemos
justicia. Todos nosotros, hijos de Adán,
Adán y Eva, somos pecadores. Un pecador no es una persona
justa. Todos somos pecadores. Perdimos la justicia con la que
Dios nos creó. Cuando Dios creó a Adán en el
huerto, lo creó a la imagen de Dios. Uno de estos aspectos de
esta imagen era santidad, perfección. Vino de las manos de Dios perfecto. Pero cuando Adán desobedeció
a Dios, Cuando Adán desobedeció, Adán era el único que tenía una
justicia. Oigan esto, tenía una justicia
perfecta pero podía caer y cayó. Gracias sean dadas a Dios, la
justicia que el creyente tiene en Cristo Jesús nunca puede caer.
Pero oigan, quedamos completos cuando Adán desobedeció. En este representante, en esta
cabeza federal de la raza humana, cuando todos nosotros estamos
en los lomos de Adán. Somos todos descendientes, hijos
de Adán, hijos de Adán y Eva. Toda la creación fue creada en
Adán. Cuando Adán pecó, todos nosotros
pecamos en Adán. Dios le dijo, el día que convieres
ciertamente morirás. Y él murió, murió espiritualmente. Murió, es decir, perdió el conocimiento
de Dios, perdió la vida, perdió el camino. El camino, la verdad
y la vida, eso lo perdió. Perdió el conocimiento del Dios
verdadero. La evidencia de eso, la más clara,
la más rápida, es que inmediatamente que perdió su conocimiento de
Dios, pensó que pudo esconderse de Dios. Lo primero que trató
de hacer es esconderse. Y trató de coserse hojas de higuera
para cubrir su desnudez. Perdió el conocimiento de quién
es Dios. ¿Dónde vas a ir que puedes esconder?
La noche y el día son lo mismo con Dios. Él sabe todas las cosas. Nos dice la Palabra de Dios en
Salmos 58, 3 si quieren verlo. Se apartaron los impíos desde
la matriz. Se descarriaron hablando mentira
desde que nacieron. 58, 3 Salmos 58. Nos dice la
Palabra de Dios en Job capítulo 15, versículo 14, 16. Que cosa es el hombre
para que sea limpio. Que cosa. ¿Qué cosa es el hombre para que
sea limpio? Y para que se justifique el nacido de mujer. Noten lo
que dice aquí en versículo 15. He aquí en sus santos no confía. Dios no confía ni en sus santos
ángeles. A eso se está refiriendo. Dios
no pone su confianza en ninguna criatura. ¿Oyeron eso? Dios no pone su confianza en
ningún ángel. Dios no pone su confianza en
ningún hombre. Su confianza Dios la puso en
su hijo. En él puso su confianza. Dios
el Padre puso su confianza en su hijo únicamente. En sus santos
no confía. Ni aun los cielos son limpios
delante de sus ojos. cuanto menos son limpios los
hombres cuanto menos el hombre abominable y vil que bebe la
iniquidad como si fuera agua como si fuera agua sin pensarlo bebe la iniquidad tal es la iniquidad del hombre
que aún nuestras obras buenas. Nuestras obras de justicia delante
de Dios, Dios Santo, son como trapo menstruoso. Es lo que significa esa palabra,
trapo de inmundicia. Isaías 64, versículo 6. Estamos hablando de las buenas
obras del hombre, lo que el hombre puede hacer. Viene el hombre
y dice, Dios, yo quiero presentarte esto. esto es lo que yo puedo
hacer y el hombre está muy orgulloso de eso, pero delante de Dios
es un asco. Isaías 64 versículo 6, si bien
todos nosotros somos como estiércol es lo que es suciedad y todas
nuestras justicias como trapo de inmundicia y caímos todos
nosotros como la hoja y nuestras maldades nos llevaron como el
viento. Lo que nos está enseñando la
palabra de Dios es que el hombre, el mejor hombre en su mejor estado
es nada, vanidad, puramente vanidad, dice Salmo 39, 5. Como dije, estas cosas no fueron
siempre así. Dios creó al hombre en santidad,
en justicia. Fuimos creados a la imagen de
Dios, a la semejanza de Dios mismo. Eclesiastes, capítulo
7, versículo 29, dice, he aquí solamente esto he hallado, que
Dios hizo al hombre recto, Dios hizo al hombre justo, pero los
hombres, ellos, buscaron muchas perversiones. Es Eclesiastes
7, 29, los que están escribiendo. ¿Cuánto tiempo estuvo Adán así
en esa condición de santidad? No lo sabemos, pero fue muy poco
tiempo. Cuando nuestro padre Adán pecó
contra Dios en su rebelión, nos desplomó a todos nosotros, la
raza humana, en pecado y en la condenación. Dice el Romanos
capítulo 5, otra vez, Romanos 5, 12 dice, por tanto como el
pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la
muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos
pecaron. nos dice en Salmos 14 versículos
2 y 3 dice Jehová miró desde los cielos no que tuviera que
mirar pero esto es para que nosotros sepamos que Dios no lo está hablando
por capricho eso es cierto Jehová miró desde los cielos, Salmo
14, 2, sobre los hijos de los hombres para ver si había algún
entendido. En toda la raza humana seguramente
alguien entiende quien es Dios después de la caída. Seguramente
a alguien se le va a imaginar quien es el Dios vivo y verdadero.
Hay algún entendido. Tenemos a sabios confusos. Tenemos
sabios en este mundo. Pero ninguno puede acercarse
al conocimiento de Dios. Dice que buscar a Dios. Este
sabio inentendido que conozca a Dios seguramente va a buscar
a Dios. Noten cuál es el veredicto. Todos se desviaron. todos se desviaron a una se han
corrompido no hay quien haga lo bueno no hay ni siquiera uno
también está citado esto en romanos capítulo 3 el juicio de dios
en el juicio de dios porque adán fue nuestro representante todos
nosotros sabemos que son representantes Tenemos representantes en todas
áreas de nuestra vida. Ellos hacen decisiones por nosotros
y nos afectan. Decisiones buenas, decisiones
malas, pero nos afectan. Adán fue nuestro representante,
cabeza federal, señalado por Dios. Su pecado de Adán entonces
vino a ser imputado, puesto a nuestra cuenta. Así es como entramos
en este mundo. y su naturaleza pecaminosa es
decir el pecado de adán fue imputado puesto a nuestra cuenta y su
naturaleza caída su naturaleza pecaminosa es impartida hay dos
cosas que estoy diciendo aquí imputada que significa puesta
a tu cuenta y otra es naturaleza Somos impartidos con la naturaleza
pecaminosa en nuestro nacimiento por naturaleza. Nacemos en este
momento. No le tienes que enseñar a un
bebé a mentir. Muchas veces cuando lloran están
mintiendo. No les falta nada. No les duele nada. Pero están
mintiendo. Están llorando. Decimos, ah, qué inocentes, bebé.
Qué lindo, qué bonito. te están manipulando, te están
manipulando, ¿no es verdad? Bueno, no es cosa de risa. La cascabel por más chica que
sea, ¿quieres que te muerda? Es una cascabel chica, deja que
te muerda. Tiene veneno también, ¿verdad? Solo deja que se desarrolle
más. Así es nosotros desde niños,
tenemos este veneno. Solo falta que se desarrolle,
que le demos cuerda y vamos a salir. Salimos del vientre mintiéndonos,
dice la palabra de Dios. Entonces, nosotros perdimos esa
justicia. Perdimos la justicia en tres
aspectos. Perdimos, primeramente, el carácter
justo, el carácter recto. antes era justo y nosotros lo
perdimos. Nos dice la palabra de Dios,
el problema del hombre está en su corazón. Dice Mateo 15, 19,
porque del corazón proceden los malos pensamientos. Cuando habla
del corazón está hablando del ser, del ser más íntimo. Del corazón proceden los malos
pensamientos, los homicidios, las fornicaciones, los hurtos,
los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan
al hombre. Tenemos un corazón sucio. En
nuestra caída nosotros perdimos. este carácter justo carácter
justo perdimos toda justicia legal Adán fue expulsado del
huerto de Ben y nosotros hombres somos pecadores y no podemos
acercarnos a Dios Adán fue expulsado no pudo acercarse a Dios y nosotros
no podemos acercarnos a Dios cuando Adán cayó Él fue expulsado
y nosotros fuimos expulsados y no podemos nosotros venir a
la presencia de Dios así como somos. Dios habita en luz inaccesible,
nos dice. El Señor Jesucristo habita en
luz, santidad inaccesible para el hombre. No podemos entrar
como estamos por naturaleza. Y la tercera cosa, que una vez
que Adán pecó, el hombre perdido, el hombre caído, perdió todo
conocimiento, comprensión de lo que es la justicia. Como dije,
lo primero que trató de hacer es coserse hojas de higuera,
como si Dios va a aceptar esa chuchería. como si Dios puede, como si eso
puede ser perfecto. No, de ninguna manera. No conoce,
no tiene ni la menor idea el hombre de lo que es la justicia,
ni dónde puede ser hallada esta justicia, dónde es encontrada
y cómo puede ser obtenida. Sin embargo, Dios requiere esta
justicia. Esto es lo primero que tenemos
que entender. Esto es lo primero que el hombre
tiene que entender. No es hasta que el hombre sea
atraído a su reconocimiento de qué es delante de Dios, entonces
va a buscar un salvador. Mientras el hombre piensa que
tiene algo con qué encomendarse delante de Dios, algo que puede
presentar, algo que puede contribuir, en eso está confiando. esa es su confianza y lo primero
que Dios hace en su palabra cuando el va a revelarse en misericordia
es quitarle todos los estribos quitarle todas las muletas al
hombre tiene que caer al fondo tienes que reconocer que no eres
nada no tienes nada no puedes por tu persona establecer justicia
y venir delante de Dios Dice el Señor Jesucristo, si
vuestra justicia no fuera mayor que la justicia de los escribos
y fariseos, no en ninguna manera, en ningún caso entrarás en el
reino de los cielos. Nunca ha habido un hombre o una
mujer que ha entrado en el cielo o que va a estar en el cielo
por lo que él hace. Tenemos que extirpar esto de
nuestras ideas, quitar esto de nuestro vocabulario. Yo lo hice y yo lo logré. Yo lo hice, si se pudo. Por la gracia de Dios, dice el
apóstol Pablo, soy lo que soy. Ahora, Dios, aunque el hombre
perdió esta justicia, Dios no perdió el derecho de requerir
esa justicia. El hombre perdió, pero Dios sigue
siendo Dios. Y Dios requiere, Dios es santo. Siendo absolutamente santo, perfectamente
santo, Él requiere justicia perfecta. No solamente en acción, en pensamiento,
en intención. Él requiere santidad. La persona
que no sea santa como Dios es santo, será consumido por el
fuego. Horrenda cosa es caer en manos
del Dios vivo. Nuestro Dios es fuego consumidor.
Dios dice esto allá en Génesis 17. Yo soy el Dios Todopoderoso,
le dice Abraham. Yo soy el Dios, camina, anda
delante de mí. y sé perfecto en todo momento, en todo pensamiento,
en toda acción. Es lo que Dios requiere. No ha
cambiado. Es el mismo Dios. Dijo el Señor
Jesucristo, no piense que he venido a abrogar eso que dijo
Dios en Génesis 17. Yo no vine a poner esto a un
lado. Dios requiere perfección. Tienes que tener perfección. Para ser aceptado, dice Levítico
22, 21, tiene que ser perfecto. Dice en 1 Pedro 1, 16, sed santos,
porque yo soy santo. Hay una santidad que debemos
seguir y sin esta santidad nadie verá a Dios. Dice Hebreos 12,
14. Seguir la paz con todos, seguir
la santidad sin la cual nadie verá al Señor. Necesitamos, tenemos
que tener esta santidad. Dios requiere santidad de carácter. Requiere que nosotros seamos
santos en el interior, así como en el exterior, en el corazón,
en la esencia de nuestro ser, como dice allá en 1 Samuel capítulo
16-7, yo miro el corazón, yo miro el corazón. No solamente requiere carácter
ságeno, requiere conducta santa. No solamente carácter, en el
interior conducta, en el exterior, en nuestro comportamiento. Dice
1 Pedro 1 15, sed santos en toda clase de conversación, en todo
tu andar. En todo tu andar, ser santos.
En otras palabras, Dios requiere santidad. Y donde no está la
santidad, Dios dice, el alma que pecare, ciertamente morirá. Es aquí el 18, 20. Dios exige, Dios requiere, Dios demanda
de nosotros santidad, pero nosotros no podemos producir santidad. Ninguno de nosotros puede hacer
una obra delante de Dios. Nos dice claramente la palabra
de Dios, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. No podemos ni siquiera buscar
al Señor por nuestra cuenta, mucho menos corregir nuestros
caminos pasados. No podemos cambiar nuestra miseria
actual. No podemos controlar nuestros
pensamientos y acciones del futuro. Dice la Palabra de Dios, maldito
es todo aquel que no continúa en todas las cosas escritas en
la ley para hacerlas. Bueno, el propósito de la ley,
el Antiguo Testamento, los 10 mandamientos De hecho, todo lo
que está escrito en la palabra de Dios, en la ley de Moisés,
nunca fue para salvarnos. Nunca fue para dar justicia. El propósito de la ley es para
mostrar nuestra condición. Para que, viendo nuestra condición,
acudamos a Cristo. Es un espejo, la Palabra de Dios
es un espejo. Es un espejo que reflejando la
santidad de Dios, reflejando la pureza de Dios, el espejo
por la luz del Espíritu Santo iluminando la Palabra de Dios,
nos vemos a nosotros mismos que somos injustos. vemos que somos injustos. Y así
entonces la ley de Dios nos acorrala. Así la ley de Dios nos lleva
desde... Ya vieron los perros que van
persiguiendo las ovejas en el campo. Da un silbato el pastor
y va ese perro detrás de la oveja y empieza a persiguir hasta que
venga la oveja y se pone en el rebaño otra vez. Es precioso
ver eso, cómo están trabajando los perros. Ciertamente el bien
y la misericordia me seguirán todos los días, dice el salmista.
Hablamos de su pastor. Esos perros se llaman bien y
misericordia. Van persiguiendo. Así también
la ley, dice la palabra de Dios, nuestro ayu para traernos a Cristo. La ley, una persona que es el
pueblo de Dios, que es uno de los amados del Señor Jesucristo,
cuando leen la palabra de Dios, Dice, ah, veo esto, voy a tener
que empezar a hacer esto. Viene la ley y dice, maldito.
Uh, empieza a huir de ese. Eso no es un refugio. La ley
llame. maldijo allá y dice voy a ir
voy a ser bautizado voy a unirme a la iglesia voy a empezar a
dar ofrendas voy a empezar a ir a visitar todas esas cosas lo
debe hacer el hombre pero ninguna de estas te justifica delante
de dios esto lo hace una persona que
ama al señor jesucristo y quiere que el reino de dios sea prosperado
No para establecer justicia. Pero viene y lo persigue. La ley es el hallo que nos encierra. Nos encierra y dice, no hay salvación
en la ley. No hay esperanza en mí mismo. Estoy condenado, condenado, merecidamente
condenado por la ley de Dios y no hay salvación a menos a
que tú, Dios rico en misericordia, me salves a mí. Que tú, Dios
en tu misericordia, la sangre de Cristo Jesús sea sobre mí,
sea propicio a mí, el pecador. sea sobre mí la sangre que derramó
el Señor Jesucristo que sea para pagar mis pecados sea su justicia
mi única justicia entonces la persona es salvo por la fe del
Señor Jesucristo creyendo en el Señor Jesucristo y no por
lo que hace sino por lo que hizo Cristo Hay una justicia que Dios requiere
y gracias sean dadas a Dios, lo que Dios requiere, Él lo provee. Y lo que Dios provee, Él lo acepta. Su nombre es Jehová, proveerá. Él proveerá. Bueno, Cristo Jesús
estableció esta justicia. La rectitud que demanda Dios. La rectitud o la justicia que
demanda Dios. El Señor Jesús, el eterno Hijo
de Dios, que vino aquí a este mundo para cumplir la voluntad
de su Padre. Él sí estableció esa ley. Ni una jota, nos dice nuestro
texto aquí, ni una jota, ni una tilde de la ley pasará. Jota o tilde, ¿qué son esas cosas?
Jota o tilde. El lenguaje español está lleno
de jotas y tildes. Está lleno de acentos y garabatos
encima de la n, por ejemplo, ahí la ñ, esa liñita. Y si una persona no tiene el
acento sobre una letra en la palabra, le da otro significado
completamente diferente. Uno llega a la conclusión errónea. Simplemente porque le faltó una
línea, un puntito. Así es la ley. El hombre ve la
ley y dice, bueno, no matarás. Yo no he matado. Si yo hubiera
matado, estaría en la penitencia. Dice la ley de Dios, no cometerás
adulterio. Entonces, nunca he sido infiel
a mi esposa. Otro dirá, ni tengo esposa, ¿cómo
voy a cometer adulterio? y se justifica así mismo pero
la jota y la tilde de la ley es el señor Jesucristo el dador
de la ley es también el juez el intérprete de la ley y dice
yo te digo ustedes han oído eso pero yo te digo que cualquiera
que mire una mujer y la desea ya cometió del interior donde
donde pasó eso en su corazón ahí donde dios mira ahí donde
dios mira pero cristo jesús la perfección que él estableció
aquí en la tierra él nunca pegó él no hizo pecado él no tuvo
pecado quien lo dice? Dios lo dice. Una cosa es que
tú digas que no tienes pecado, que nunca hiciste pecado, pero
Dios dice mentiroso, mentiroso, mentiroso. Pero cuando Cristo
estableció la ley, Dios está satisfecho con lo que Él hizo. mirando el corazón de Cristo,
mirando el corazón del Señor Jesucristo. Él dijo, perfecto. Este es mi hijo amado en quien
tengo complacencia. Hay una justicia establecida. Nuestro Señor Jesucristo. Dios está agradado con la justicia. Él dije, aquí vengo Dios para
hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito
de mí. Él cumplió esta justicia. Ahora, esta justicia del Señor
Jesucristo es imputada. Así como el pecado de Adán fue
imputado a nosotros. ¿Dónde estabas tú? ¿Dónde estabas tú hace seis mil
años? En los lomos de Adán. En los lomos de Adán. Tú no estabas
aquí en la tierra, pero el pecado de Adán fue imputado a ti, fue
puesto a tu cuenta. Y cuando naciste en este mundo
recibiste su naturaleza pecaminosa. Ahora, la justicia del Señor
Jesucristo, ¿dónde estabas tú cuando el Señor Jesucristo cumplió
todo esto aquí en la tierra? ¿Dónde estabas tú? ¿En qué parte
entraste tú en la obediencia del Señor Jesucristo? ninguna
no tuviste nada que ver con la desobediencia de adán en el sentido
de que tú no estabas allá pero su pecado fue imputado a ti y
dónde estabas tú cuando cristo cumplió esto dónde estabas tú
en el corazón de cristo en el corazón de cristo Pero tú no
tuviste nada que ver con él. La justicia del Señor Jesucristo
es imputada a todos los que creen. Vean lo que dice Romanos capítulo
5. Esto es puesto a la cuenta. Nos dice 2 Corintios capítulo
5. Al que no conoció pecado por
nosotros, lo hizo pecado para que nosotros seamos hechos la
justicia de Dios en él. Romanos capítulo 5, versículo
18. Así que como la transgresión, por la transgresión de uno. ¿De
quién? De Adán. Por la transgresión
de uno vino la condenación a todos los hombres. A todos los hombres. De la misma manera, así como
vino la transgresión, por la justicia de uno, Cristo, vino
a todos los hombres la justificación de la vida. Deben entender, debemos
entender el lenguaje aquí. El lenguaje aquí está hablado
de todos los que están en Cristo. Todos los que representó a Adán
es toda la raza humana. Todos los que representó Cristo
es todos aquellos que Dios el Padre le dio. Podríamos pensarlo en círculos. Aquí está la raza humana. Toda
la raza humana. Y aquí están los escogidos de
Dios. todos los escogidos de Dios están
en la raza humana, pero no todos son representados por Cristo. Esta justicia es imputada, puesta
a la cuenta. Es así como nosotros somos hechos
justos, somos justificados. Somos justificados, hechos justos
en la justicia del Señor Jesucristo. Eternamente. Eternamente. Cuando Dios dio a su pueblo en
la eternidad, en el pasado, Cristo vino a ser el representante,
el responsable delante de Dios, su Padre, por todos aquellos
que el Padre dio. Sus ovejas. Él les llama sus
ovejas. el Padre se los dio. Él vino
a ser el representante, el responsable delante de Dios el Padre por
las almas que Dios el Padre le dio. Eternamente, judicialmente,
no hay ninguno. Vean lo que dice Romanos capítulo
4. Romanos capítulo 4 versículo 25. Somos el cual hablando del Señor Jesucristo
dice el cual versículo 25 dice fue entregado por nuestras transgresiones
y resucitado para nuestra justificación somos justificados eternamente
judicialmente experimentalmente experimentalmente somos hechos
el pueblo de Dios Hablé de justicia imputada, hay una justicia impartida. Así como nuestra naturaleza pecaminosa
fue impartida en nuestro nacimiento físico, hay una naturaleza justa
que es impartida, no imputada. Imputada significa puesta a tu
cuenta. Hay una naturaleza impartida en el nuevo nacimiento. En donde
somos hechos partícipes de la naturaleza divina. Cada persona
que es creyente en el Señor Jesucristo tiene Cristo morando en él. Cristo en ti es la esperanza
de gloria. Y si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él, dice la Palabra de Dios. De tal manera
que hay dos hombres en la persona. Hay esa persona que cree a Dios.
y ninguno que crea a Dios no tiene esta naturaleza si crees
a Dios y Dios te dio la fe es porque fuiste nacido Dios te
dio vida y la evidencia de esta vida es que crees no pongas la
carreta delante del caballo una persona no cree para que Dios
le dé vida un hombre muerto no puede hacer nada como le vas
a poner que haga algo cuando Dios da vida misteriosamente
soberanamente por su gracia en la predicación de la palabra
los muertos viven y en respuesta a esa vida esa fe que Dios da
creen pero les es impartida una naturaleza santa noten allá en
segundo de pedro Estoy hablando de esta naturaleza. El Señor
Jesucristo dijo a eso, si no fuera mayor que los escribas
y los fariseos, en ninguna manera entrarais en el reino de los
cielos. Pero el pueblo de Dios, todo el pueblo de Dios tiene
esta justicia mayor que las escribas y fariseos. Porque estamos hablando
de la justicia de Dios. en segundo de pedro capítulo
1 versículo 4 dice por medio de las cuales nos ha dado preciosas
y grandísimas promesas para que por ellas llegases a ser participantes
de la naturaleza divina nadie está diciendo que eres diositos,
nadie está diciendo eso pero somos participantes de una naturaleza
divina lo que es nacido de dios no puede pecar Te estás contradiciendo,
Pastor. Por un lado estás diciendo que
tienes pecado y lo único que eres es pecado y por otro lado
estás diciendo que no tienes pecado. ¿Saben quién es el único que
reconoce que tiene pecado? Es el hombre nuevo. Es esa nueva
criatura que cree. Que también confiesa el pecado
del viejo hombre aunque él nunca pecó. El hombre nuevo, esa nueva criatura
creado en Cristo Jesús para buenas obras, nunca ha pecado y no puede
pecar. ¿Pero cómo puedes diferenciar? Tengo un nuevo espíritu, un nuevo
corazón, y todavía estoy en la carne. El apóstol Pablo dijo,
miserable de mí, ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Pero
es el nuevo hombre que crea a Dios. No el viejo hombre, el hombre
viejo está muerto. Es el nuevo hombre que crea a Dios. Y es
el nuevo hombre que se arrepiente. Aunque ese nuevo hombre no peca. Cristo Jesús llamó el pecado
de su pueblo, mis pecados. ¿Sabían eso? Aunque Él nunca
cometió pecado. Cristo Jesús en representación,
en unión con Dios, con su pueblo. Él dijo, mis iniquidades han
pasado por encima de mi cabeza. Es así la unión entre Cristo
y su iglesia. Y también hay esa unión entre
el espíritu y nuestra alma. Y decimos, soy hijo de Dios y
no tengo pecado en Cristo Jesús. Pero en esta carne no mora el
bien, dijo el apóstol Pablo. Yo sé que es misterio. No estoy
tratando de desenrollarlo. Es misterio y va a seguir siendo
misterio. La persona que piensa que entiende
todo eso no sabe nada. Es eternamente. Bueno, es impartida
esta justicia. Es imputada, es impartida. Y saben que esta justicia del
Señor Jesucristo que es impartida y es imputada es recompensada
o galardonada. Cristo Jesús es el único que
ganó el derecho al cielo. Por su obra, por su obediencia,
él ganó el derecho como hombre de entrar en el cielo y tomar
posesión del cielo, del trono. Como hombre, escuchen. Como esposa del Señor Jesucristo,
como miembro de su cuerpo. Dios galardona, Dios recompensa
a todo su pueblo por la obra de Cristo. Somos salvos por obras,
delante de Dios solamente por gracia. Alguien dirá, bueno,
yo sé, yo he leído Santiago y también Santiago dice que somos justificados
por obras. Pero estaba hablando de dos diferentes
cosas. En Santiago está hablando que
eres justificado delante de los hombres por tus obras. Abraham
creyó a Dios, ¿cómo lo sabes? Está justificado porque él ofreció
a su hijo. Es decir, está comprobado. Pero
si una persona dice, yo creo a Dios, está fácil decir eso. ¿Dónde está la prueba de eso?
¿Eres obediente a Dios? ¿Eres obediente a Dios? Ahí se
prueba. Ahí se prueba si amas a Dios
o no. Está fácil decir yo amo a Dios. ¿Amas a tus hermanos? Ahí es
donde se prueba. Las obras. Pero hay una justicia
galardonada. Y la justicia que galardona a
Dios es la justicia del Señor Jesucristo. Ahora dice la palabra
de Dios también esto. Voy a terminar con eso. Por gracias sois salvos por medio
de la fe y esto no de vosotros, vos es don de Dios. No por obras,
ahí les salvo por obras para que nadie se gloríe. Porque somos
hechuras surias, dicen. Creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Él preparó de antemano que anduviésemos
en ella. El creyente tiene buenas obras. El creyente va a andar
en esas buenas obras. Pero no son las buenas obras
que dicen los religiosos. son las buenas obras que Dios,
el Espíritu Santo, produce en su pueblo. Son aquellas que son
fruto del Espíritu Santo morando en el creyente. Y Dios menciona
esas obras como evidencia de su gracia en su pueblo. Pero
no galardona por esas obras. Esas obras son de Él. esas obras
son de él, que él le ha obrado en su pueblo. Ahora, regresemos
al texto. No penséis que he venido para
abrogar o poner a un lado la ley, los profetas. No he venido
para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que
hasta que pase el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde
pasará de la ley hasta que todo se haya cumplido. De manera que
cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños. Tú los has quebrado, los has
quebrado todos. Y así enseña a los hombres, así
enseña a los hombres, que cumplan la ley, que ellos hagan la ley. Muy pequeños será llamado en
el reino de los cielos. Mas cualquiera que los haga.
¿Cómo los haces en tu representante Cristo Jesús? Y así enseña. será llamado grande en el reino
de los cielos. Está hablando del Señor Jesucristo, pero también
su pueblo. Tú no enseñas a la persona a
tratar de cumplir la ley, tú enseñas que la ley está cumplida
en Cristo Jesús. Porque os digo que si vuestra
justicia no fuera mayor que de los escribas y fariseos, no entraréis
en el reino de los cielos. Gracias sean dadas a Dios, que
la justicia que Él requiere, que nosotros no podemos dar,
Él la provee. Él la ha proveído en su Hijo,
nuestro Señor Jesucristo. Esta justicia es imputada a cada
uno que cree en Él. La justicia y la rectitud es
puesta a la cuenta de todos los que creen en Él. y es impartida
en la regeneración cuando una persona su nombre del Señor Jesucristo
es Jehová Tzitkenu que significa Jehová Justicia Nuestra. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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