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Cody Groover

Como niños

Cody Groover March, 2 2014 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover March, 2 2014
What does the Bible say about humility in the kingdom of heaven?

The Bible teaches that humility, like that of a child, is essential for entering the kingdom of heaven (Matthew 18:1-4).

In Matthew 18:1-4, Jesus emphasizes the necessity of humility by showing a child as an example. He states that unless we become like children, we cannot enter the kingdom of heaven. This humility involves recognizing our dependence on God and understanding that we are weak and need His grace. Children exhibit a natural humility that believers are called to imitate, as it reflects our position as God's children.

Matthew 18:1-4

Why is conversion necessary for salvation?

Conversion is essential because it signifies a transformation by God's grace necessary for entering the kingdom of heaven (Matthew 18:3).

According to Matthew 18:3, Jesus declares the necessity of conversion for salvation. Conversion is not merely an external change but an internal transformation enabled by the Holy Spirit. It is through regeneration that individuals are made new creatures in Christ, overcoming their natural sinfulness. Without this regeneration and the subsequent conversion, one cannot enter the kingdom of heaven, as all must turn from their sin and depend on Christ for salvation.

Matthew 18:3, John 3:3, 2 Corinthians 5:17

How should Christians treat one another as children of God?

Christians should treat one another with love, humility, and care, as they are all children of God (Matthew 18:5-6).

In Matthew 18:5-6, Jesus teaches that receiving a child in His name is equivalent to receiving Him. This underscores the importance of how believers interact with each other, as each member of the body of Christ is precious to God. Christians should strive to build each other up through love and support, providing care and protection, just as one would care for a child. Moreover, they are warned against causing others to stumble, highlighting the seriousness of their responsibilities toward one another.

Matthew 18:5-6

What is the significance of being called children of God?

Being called children of God signifies our relationship with Him and the privileges of being heirs with Christ (1 John 3:1).

The term 'children of God' reflects a profound relationship with the Creator, as depicted in 1 John 3:1, which states, 'See what kind of love the Father has given to us, that we should be called children of God.' This identity comes with significant privileges, including being heirs and co-heirs with Christ. It indicates our status, rights, and responsibilities within the family of God, as well as the transformative love that God has for His children. This relationship instills hope and a sense of belonging in the believer's life.

1 John 3:1, Romans 8:17

Sermon Transcript

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En esta mañana, pido que abran
sus Biblias conmigo libre de Mateo, San Mateo capítulo 18. Vamos a comenzar leyendo desde
el versículo 1. En realidad todo este capítulo
de Mateo capítulo 18 es un mensaje del Señor Jesucristo. Pero en
esta mañana quiero que cubramos hasta el versículo 14. En aquel
tiempo, los discípulos vinieron a Jesús diciendo, ¿Quién es el
mayor en el reino de los cielos? Y llamando a Jesús a un niño,
lo puso en medio de ellos y dijo, De cierto, os digo que si no
os volvéis o si no son vueltos, no son convertidos, y os son
hechos o hacéis como niños, no entraréis en el reino de los
cielos. Así que cualquiera que se humille
como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos. Y
cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como éste, a mí me
recibe. Y cualquiera que haga tropezar
a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que
se colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se hundiese
en lo profundo del mar. Hay del mundo por los tropiezos,
porque es necesario que vengan los tropiezos, pero hay de aquel
hombre por quien vienen los tropiezos. Por tanto, si tu mano o tu pie
te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti. Mejor te es entrar
en la vida, cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies,
ser echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de
caer, sácalo y échalo de ti. Mejor te es entrar con un solo
ojo en la vida que teniendo dos ojos ser echado en el infierno
de fuego. Mirad que no menospreciéis a
uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los
cielos ven siempre el rostro de mi padre que está en los cielos,
porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se
había perdido. ¿Qué os parece si un hombre tiene
cien ovejas y se descarría una de ellas No deja las 99 y va
por los montes a buscar la que se había descarriado? Y si acontece
que al encontrarla, de ciertos digo que se regocija más por
aquella que por las 99 que no se descarriaron. Así no es la
voluntad de vuestro padre que está en los cielos que se pierda
uno de estos pequeños. hasta ahí vamos a leer en esta
mañana Mateo capítulo 18 del versículo 1 al 14 la palabra
de Dios utiliza muchos nombres para describir aquellos que son
del reino de los cielos y uno de estos nombres con frecuencia
los que son del reino de los cielos son llamados niños hijos
amados hijos de promesa hijos de la luz niños y que nombre
para describir aquellos que son los hijos de dios niños es un
gran privilegio es un gran privilegio ser un hijo de dios un niño de
dios que asunto de alegría es esta que somos llamados hijos
de Dios. Mirad cuán amor nos ha dado el
Padre que seamos llamados hijos de Dios. No todo en el mundo
son hijos de Dios. Todos en el mundo son criaturas
de Dios. Pero no todos son hijos de Dios. Y aquellos que son hijos de Dios
son herederos de Dios. Los que son hijos de Dios son
los herederos de Dios. y coherederos con el Señor Jesucristo. Es decir, todo lo que es de Cristo,
y eso es por cierto todo, es tuyo si tú estás en Cristo Jesús. Qué gran privilegio, verdad,
qué gran gozo es ser un hijo, un niño de Dios. Un bebé, por decir así, un bebé.
Sin embargo, la palabra de Dios no solamente expresa la idea
de gran privilegio y honor, un honor más alto, también esta
palabra enseña, nos enseña nuestra naturaleza aquí en este mundo.
Niños. Niños. Nuestra condición en este
mundo, somos niños. Somos niños. y en Mateo capítulo
18 nos dice que los que son convertidos todos los que son convertidos
por la gracia de Dios son vueltos aquí en nuestra biblia si ustedes
tienen la reina valera si no os volvéis dice da el entendimiento
de que tú lo haces tú mismo pero no es lo que da a entender la
palabra de Dios en ningún otro lugar la palabra de Dios dice
haz esto a ti mismo hazte nacer de nuevo hazte volver de nuevo
la palabra es si no son vueltos si no son convertidos nos dice
si no son convertidos en este mundo si no son convertidos no
entraréis en el reino de los cielos esta palabra niños también
enseña que somos débiles somos débiles Somos dependientes, somos
dependientes, somos ignorantes y no somos capaces de cuidar de
nosotros mismos. Necesitamos su protección y su
cuidado en cada momento y un niño es una persona inmadura,
inmadura. Por otro lado, en un sentido
bueno, los niños son pueden ser persuadidos fácilmente. Debemos
ser como niños en ese sentido, poder ser persuadidos fácilmente. Podemos ver que los niños son
de corazón tierno y los niños son prontos para perdonar. Perdonan fácil, perdonan rápido. Ahora, en la Palabra de Dios
también nos enseña, si ustedes mantienen allá su lugar en Mateo
capítulo 18, la Palabra de Dios nos enseña que aunque todos somos
niños, es decir, la persona que ha creído, la persona más anciana,
si ustedes quieren ver allá en Primera de Juan, en Primera de
Juan, el apóstol Juan habla de niños, habla de jóvenes y habla
de ancianos. Primero de Juan capítulo 2, versículo
12 dice, os escribo a vosotros, hijitos, está hablando de niños,
creyentes, por decir así, jóvenes en la fe, porque vuestros pecados
os han sido perdonados por su nombre. Os escribo a vosotros,
padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo
a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo
a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. Os escribo
a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.
Os escribo a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra
de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno. Entonces, hay un crecimiento
en el creyente, hay un crecimiento en el conocimiento y la gracia
del Señor, pero hay un sentido en que siempre somos niños. la
persona que ha crecido más en la gracia del señor conoce que
no conoce nada como debe conocerlo conoce que tiene lugar para crecimiento
y vamos creciendo en el conocimiento puede decirse entonces que mientras
estamos en este mundo en este cuerpo de carne estamos en un
estado o condición de niñez espiritual ahora este capítulo 18 de Mateo
como dije debe ser leído enteramente pero vamos a dejar la última
parte para otra ocasión está hablando de los niños el tema
es los hijos de Dios o los niños de Dios y el propósito del mensaje
que enseñó nuestro Señor Jesucristo y nos está enseñando a nosotros
Es nosotros como familia e hijos de Dios imperfectos, débiles,
nos enseña cómo debemos llevarnos los unos con los otros. Cómo
debemos conducirnos los unos con los otros en este mundo. Entonces nos enseña cinco lecciones. Voy a darles estas divisiones. Primeras tres vamos a ver en
esta mañana. Primero, la primera cosa que
nos enseña es que todo el que entra en el reino de los cielos
debe hacerlo como un niño es decir bueno no lo voy a tratar
simplemente dar el tema el segundo es que todos los hijos deben
ser tratados por nosotros como hijos de Dios y el tercero todos debemos ser atendidos como hijos
de Dios. Y el cuarto, cuando se requiere,
todos los hijos deben ser disciplinados como hijos de Dios. Y el quinto,
todos los hijos de Dios deben ser perdonados como hijos de
Dios. Son esas cinco divisiones que
tiene este capítulo 18 de Mateo. Ahora, si regresamos al primer
versículo, lo que trajo este mensaje, o
lo que inspiró este mensaje, o que diga el Señor Jesucristo
a este mensaje, fue que, una pregunta, en aquel tiempo vinieron
sus discípulos a Jesús diciendo, preguntando, ¿Quién es el mayor
en el Reino de los Cielos. Ellos pensaron que el Reino de
los Cielos estaba aquí en este mundo. ¿Se acuerdan? Sus discípulos preguntaron ¿Cuándo
vas a restaurar el Reino aquí en este mundo? Ellos pensaron
va a ser aquí un Reino terrenal. El Señor Jesucristo claramente
dijo mi Reino no es de este mundo. Pero claramente el Reino de los
Cielos está en este mundo. No es de este mundo, pero está
en este mundo. Todo aquel que cree en el Señor
Jesucristo, Cristo está sentado sobre el trono en su corazón. El reino de los cielos está en
ti, dijo el Señor Jesucristo. Ahora, esta pregunta, ¿quién
va a ser el mayor en el reino de los cielos? revela, como dijo
el apóstol Pablo a los corintios, revela mucha inmadurez. El apóstol
Pablo dijo en los Corintios, hay divisiones entre ustedes.
Uno dice yo soy de este, yo soy del otro, yo soy de Pablo, yo
soy de Cepas, yo soy de Apolos, hay divisiones, hay contiendas,
están buscando supremacía el uno sobre el otro, pero revela
una ignorancia terrible, revela también una jactancia, una arrogancia
terrible. y una ambición entre nosotros
los seres humanos, queriendo ser más que otro. Es una pregunta que todavía se
revela en este día. Es terrible, terrible ignorancia
cuando una persona quiere tener la supremacía. Primeramente por esta razón,
solamente hay uno. Solamente hay uno en el Reino
de los Cielos que tiene toda la preeminencia, el Señor Jesucristo. Agradó al Padre que en Él habitase
toda la plenitud. Él, por Él fueron hechas todas
las cosas. Noten allá Mateo 11.11, de cierto
os digo, Mateo 11.11, entre los que nacen de mujer no se ha levantado
otro mayor que Juan el Bautista, pero el más pequeño en el reino
de los cielos, mayor es que él. El Señor Jesucristo, siendo Dios,
se humilló para ser siervo de todos. para ser siervo de su
iglesia y el tiene la preeminencia a el le ha dado el dios el padre
le ha dado un nombre que es sobre todo nombre el tiene la única
preeminencia en la iglesia no los pastores, no los ancianos,
no los diáconos somos de un mismo cuerpo el señor Jesucristo tiene
toda la preeminencia y ningún otro todos los creyentes en el
Señor Jesucristo son igual en el ninguno tiene más importancia
que el otro el apóstol Pablo trata de esto verdad uno piensa
bueno si somos miembros de un cuerpo como va a decir un miembro
del cuerpo pues porque no soy ojo no soy del cuerpo imagínate Como no soy corazón, dice el
pie, entonces no soy del cuerpo, porque no tengo la misma importancia.
Oh si, tiene mucha importancia en su lugar, verdad. Así como
Dios lo ha puesto. Muy importante. Todos los creyentes
son iguales. Y por cierto, no hay grados de
recompensa en el cielo. no hay grados de recompensa es
uno de los errores de la religión hablan de hacer obras aquí en
la tierra para que tengan por decir así más material allá en
el cielo para que tengan mayor recompensa todos los creyentes
no importa si están en el cielo o ahora mismo en la tierra todos
están allá redimidos por la misma sangre vestidos en la misma justicia. Todos son pecadores merecederos
del infierno y son salvos únicamente por la gracia. y no hay grados
de recompensa. Todo creyente es creado para
buenas obras que Él preparó de antemano que anduviésemos en
ellas. Así es que, ni en las buenas
obras, si alguna persona ve algo bueno en mí, es la obra de Dios. El apóstol Pablo dijo, más no
yo, la gracia de Dios en mí. No hay grados de recompensa entre
los redimidos. Pero esta pregunta ocasionó que Nuestro Señor Jesucristo
diese este mensaje. Y qué bueno. Las preguntas que
fueron hechas por los apóstoles del Señor Jesucristo, los discípulos
del Señor Jesucristo, citaron o dieron estas respuestas que
son para nosotros. Y el método que utilizó Nuestro
Señor Jesucristo, es decir, esta parabla, utilizó el Señor Jesucristo
primero para corregir este error en una manera muy suave pero
también muy sabio y instructivo muy sabio primero vamos a ver
entonces la primera cosa que nos enseña la necesidad de la
conversión la necesidad de la conversión el dijo De cierto
os digo que si no volvéis y os hacéis como niños, como dije,
esta palabra debiera decir o debe dar a entender si no son vueltos
o si no son transformados y no son convertidos como niños, no
entraréis en el reino de los cielos. Es imposible que una
persona sea salva sin ser cambiado. No es un cambio exterior, sino
un cambio interior. En otras palabras, hay dos palabras
aquí, conversión y regeneración. La regeneración es el nuevo nacimiento. El Señor Jesucristo le dijo a
Nicodemo en Juan capítulo 3, no puedes ver Nicodemo, no puedes
ver el reino de los cielos si no eres nacido. Respondió Jesús,
estoy en Juan 3, 3, de cierto, de cierto os digo, el que no
naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios. Hay que ser
nacido. Y qué hacemos en la en la regeneración
nada es obra de Dios es obra de Dios así como no tuvimos nada
que ver con nuestro nacimiento físico es decir tú no decidiste
cuándo ibas a nacer no decidiste si ibas a nacer no decidiste
cuándo ibas a nacer no decidiste de qué padres ibas a nacer pero
ahí estás acá ¿por qué? por la voluntad de Dios de igual
manera de igual manera los que son nacidos de Dios son nacidos
por la soberana voluntad de Dios y Él utiliza los medios la palabra
de Dios y el Espíritu Santo es el que hace esta regeneración
una nueva criatura somos una nueva criatura es entonces es
imposible en ver el reino de los cielos sin ser cambiado.
Como dije, no es un cambio exterior, sino es un cambio interior. Por naturaleza, cada uno de nosotros
no tenemos amor a Dios, no al Dios de la Biblia. Tenemos un
amor egoísta, tenemos un amor a nosotros mismos y tenemos amor
a un Dios fabricado por nuestras mentes, pero no es el amor al
Dios vivo y verdadero. Dios da esto en la regeneración. Él derrama su amor en el corazón
de su pueblo. No tenemos fe en el Señor Jesucristo
por naturaleza. Tenemos fe en muchas otras cosas,
pero no es la fe que Dios da y no es la fe del Señor Jesucristo. Solo tenemos pecado. Por naturaleza
no somos aptos de entrar en la presencia de Dios por nuestras
obras. Nuestras obras de justicia, nos dice Isaías 64, 6, son delante
de Dios trapo de inmundicia. No podemos nosotros entrar en
el reino de los cielos. y solamente merecemos la ira
de Dios solamente merecemos la ira de Dios no somos aptos de
estar en su presencia ahora la conversión entonces es necesaria
así como la elección sin la elección nadie sería salvo sin la redención
nadie sería salvo Pero son todas estas cosas que Dios ha determinado
en la salvación de su pueblo. Él primeramente escogió a su
pueblo antes de la fundación del mundo. Envió a su hijo al
mundo para redimir a ese pueblo, es decir, pagar la deuda que
su pueblo debía para establecer justicia. Y en el tiempo envía
a su Espíritu Santo para regenerar a su pueblo. Y cuando él regenera
a su pueblo, entonces somos regenerados y convertidos. Pero la conversión
es una cosa continua. La regeneración es una vez. Pero
de ahí en adelante somos convertidos. Somos transformados. Conforme
vamos aprendiendo o conforme vamos aprendiendo de Cristo en
la palabra de Dios, vamos siendo transformados en nuestra mente. Vamos siendo, en otras palabras,
Cristo nos está formando a la imagen, Dios nos está formando
a la imagen de su Hijo. Un hombre fue a una de estas
ferias, un día fue a una feria. y estaba allá un hombre que estaba,
hay personas que tienen mucha habilidad con cuchillos y madera
y hay un trozo de madera y ellos observan la madera y luego después
de observarlo un tiempo, empiezan a cortar la madera y cuando termina
de cortar la madera, hay un caballito, hay una jirafa, hay otro animal
allá, un elefante y un hombre le preguntó, oye, este, una pregunta,
¿cómo sabes dónde cortar la madera? y el hombre le respondió, le
dijo, es fácil estoy haciendo un caballito y todo lo que no
es caballito se lo quito todo lo que no es caballo se
lo quito y todo lo que no es Cristo te lo va quitando Es la
conversión. Todo lo que no es según Cristo,
todo lo que no es honroso a Él, lo va quitando. Eso es la conversión. Ahora, la naturaleza de la conversión,
si seguimos leyendo allá en nuestro texto, ahí vemos primero la necesidad
de la conversión y ahora la naturaleza de la conversión. Dice, versículo
2 al 4, llamando a Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos
y dijo, de cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis
como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que
cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en
el reino de los cielos. La conversión entonces es un
cambio. Es un cambio, es el cambio de
un pecador viniendo a Dios. No es algo que nosotros hacemos,
sino algo que es hecho a nosotros. Es algo que es hecho a nosotros.
Si no, son vueltos. Como dije, en el lenguaje, creo
que el problema está en el lenguaje. Pero la palabra está enseñando
que si no son vueltos, si yo no hago algo por ti, si yo no
quito ese orgullo, yo no quito esa jactancia, ese deseo en ti
para ser el mayor, no vas a entrar en el reino de los cielos. Si
yo no hago esto por ti, no es algo que nosotros hacemos, es
algo que es hecho a nosotros. conversión entonces es un cambio
es un cambio de naturaleza vean lo que dice allá 2 Corintios
capítulo 5 es un cambio de naturaleza ustedes conocen bien este texto
2 Corintios capítulo 5 versículo 17 de modo que si alguno está
en Cristo está en Cristo por la elección está en Cristo por
la redención está en cristo por la regeneración está en cristo
por la conversión si alguno está en cristo nueva criatura es las
cosas viejas pasaron van pasando y aquí todas son hechas nuevas
es un cambio es un cambio de naturaleza es también un cambio
de señores antes El señor de un hombre era así mismo. Lo que
yo quiero, hago. Ese himno me gusta. No sé, pero
en esa canción me gusta. Si no hay otra razón, me gusta
porque es un buen ejemplo. Esa ranchera con dinero y sin
dinero hago siempre lo que yo quiero. Y mi palabra es la ley. Y no es que es rico, sino que
aún en su pobreza se jacta. Sigo siendo rey. Lo que yo quiero. Pero el Señor Jesucristo, cuando
Él hace esta conversión en Lucas capítulo 14, versículo 25, grandes multitudes iban con Él
y volviéndose les dijo, si alguno viene a mí y no aborrece a su
padre, su madre, y mujer e hijos, hermanos y hermanas, y aún también
su propia vida no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva
su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque
quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta
primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita
para acabarla. No sea que después que haya puesto
el cimiento y no pueda acabarla, todos los que vean, comiencen
a hacer burla de él, diciendo, este hombre comenzó a edificar
y no pudo acabar. ¿O qué rey? al marchar la guerra
contra otro no se sienta primero y considera si puede hacer frente
con diez mil al que viene contra él con veinte mil y si no puede
cuando el otro está todavía lejos le envía una embajada y le pide
condiciones de paz así pues cualquiera de vosotros que no renuncia ¿cuánto? a todo lo que posee mi voluntad
mi vida Todo lo que posee no puede ser mi discípulo. Es un cambio, ¿verdad? Es un
cambio de naturalezas, es un cambio de señores, un cambio
de motivaciones. Vean lo que dice 2 Corintios.
La conversión es un cambio de motivación. En 2 Corintios, capítulo
8, versículo 9, pues ya conocéis la gracia de
nuestro Señor Jesucristo que por amor a vosotros se hizo pobre
siendo rico para que vosotros con su pobreza fuisteis enriquecidos
la motivación es amor no por temor a ser castigado es un temor
servil voy a hacer esto porque si no lo hago Dios me va a castigar
Esa no es la motivación de un creyente. Voy a hacer eso porque
si Dios, Dios me va a castigar. El creyente tiene la motivación
de querer servir al Señor por amor al Señor. Y todo lo que
no sea de amor. Dijo el apóstol Pablo, ¿de qué
sirve? Si das tu cuerpo para ser quemado y no tienes amor. de que sirve que tienes todo
este servicio y no tienes amor de nada sirve entonces es un
cambio de motivaciones y es un cambio también de de maneras
quiero que vean este Galatas perdón Galatas capítulo 5 Galatas capítulo 5 versículo
22 es un cambio más el fruto del espíritu es el fruto del
espíritu debemos ser claro de esto no es tu fruto no es tu
fruto es el fruto del espíritu en ti es un cambio de frutos
verdad ya sabemos que son las obras de la carne eso lo dice
allá en versículo 19 es manifiesto esto esto es el hombre carnal
Esto está en el hombre carnal. Ahora, lo que está en el creyente,
lo que está en esta persona que está convertida, dice, el fruto
del espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benedidad, bondad,
fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley. gracias a Dios, Dios nos ha librado
de la condenación de la ley, de la maldición de la ley. Estamos
ahora bajo un nuevo régimen, un régimen, el régimen del Señor
Jesucristo. Ahora, este cambio comenzó en
la regeneración, como dije en Efesios capítulo 2 dice, y Él
os dio vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros
delitos y pecados. Cuando una creyente, cuando un
pecador, perdón, es nacido de nuevo, entra a un nuevo mundo. Tú cuando fuiste nacido en esta
carne, entraste en este mundo, en este mundo en el que estás. Nacer de nuevo es entrar a un
nuevo mundo, mundo completamente diferente. Cristo entra en el
creyente. Y nosotros estamos en Cristo. Y esta vida, este Cristo en nosotros,
nos hace partícipes de la naturaleza divina. Estamos hablando de los
que son convertidos. Vean lo que dice allá Pedro.
Segundo de Pedro capítulo 1. No estamos, obviamente no estamos
hablando de los que se profesan nada más. Estamos hablando de
aquellos que son convertidos. Según de Pedro capítulo 1. Versículo
4. Por medio de las cuales. Bueno, quiero ver versículo 3
con todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han
sido dadas. nos han sido dadas por su divino
poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su
gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas
y grandísimas promesas para que por ellas llegase a ser participantes
de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay
en el mundo a causa de la concupiscencia. No somos diocitos. No somos Diositos. Alguna persona, ah, tu te crees
Diosito. No es eso. Somos participantes de la naturaleza. Cristo en ti es la esperanza
de gloria. Entonces, es un cambio. Este
cambio comenzó en la regeneración. Pero también la conversión, como
dije, es una operación continua de la gracia de Dios. Como es
ejemplo de este hombre que sigue cortando sobre la madera hasta
que sale el caballito. ¿Cuándo va a salir esta obra
completa de Cristo Jesús en ti? Cuando el Señor Jesucristo quite
todo lo que no sea Cristo y eso va a ser cuando seamos puestos
en la tierra. el creyente va a ir allá en el
cielo en la gloria con el Señor Jesucristo y un día el creyente
va a recibir un cuerpo glorioso como la de él. Es entonces que
seremos completamente salvos. Pero la conversión es una cosa
continua. Somos convertidos. La regeneración
es una vez. Conversión es un continuo moverse
hacia Dios. así como el creer, cuando dice
creen en el Señor Jesucristo y serás salvo una persona no
cree una vez y después de esto regresa a su vida, olvida y muchas
personas se dicen ser creyentes o dicen ser cristianos, bautistas,
cualquier denominación que quieras ya hicieron su compromiso, ya
creyeron una vez fueron bautizados y de ahí no piensan en Cristo. Salen y salen de este mundo con
una falsa esperanza. Pensando que son salvos, pero
no es esa la salvación. Es un continuo venir a Cristo
Jesús. Cuando la palabra dice arrepiéntete,
es un continuo arrepentimiento. Las dos, el arrepentimiento y
la fe es el continuo y la conversión es continua. viniendo a Cristo
Jesús vean lo que dice 1 Pedro capítulo 2 aquí dice acercándoos
es una palabra que no utilizamos mucho bueno yo no la utilizo
mucho pero aquí en 1 Pedro capítulo
2 versículo 4 dice, noten lo que
no dice primeramente no dice acercándote a él no es ese la
conjugación acercándote a él porque te puedes acercar una
vez y ya no más la palabra es acercándoos continuamente viniendo
a él yo fui salvo Yo vine al Señor Jesucristo cuando
primeramente se me manifestó a mí cuando yo entendí que yo
era pecador y necesitaba un salvador. Y tú que has venido al Señor
Jesucristo, viniste porque necesitaste un salvador. Pero dime, ¿qué
ha cambiado desde aquel día? ¿Has dejado de pecar? has dejado
de pecar? No, sigues viniendo al Señor
Jesucristo. Yo vine, estoy viniendo Y si
creo, es decir, si he creído, seguiré viniendo. Seguiré viniendo
al Señor Jesucristo. Dice, acercándoos a él, piedra
viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para vosotros,
mas para Dios escogida y preciosa. Vosotros también como piedras
vivas, sed edificados. Sed edificados. como casa espiritual
un sacerdocio santo para ofrecer sacrificios espirituales aceptables
a Dios por medio de Cristo, Jesucristo. Bueno, vamos acercándonos continuamente.
El apóstol Pablo dijo esto. Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado.
Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo
haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado.
Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado.
Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado.
Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado.
Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado.
Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo no pretendo
haberlo alcanzado. Yo no pretendo haberlo alcanzado. Yo verdad, la voluntad de Dios va
a ser hecha. Hay un sentido que fuimos salvos
cuando Cristo murió y pagó la deuda, es cierto. Y hay un sentido
que fui salvo cuando el Espíritu Santo me dio vida. Pero no voy
a ser completamente salvo hasta que yo esté allá en la gloria.
Hasta que yo abra los ojos y vea al Señor Jesucristo cara a cara.
Entonces podré decir, soy salvo. Entonces es cuando vamos a saber
de qué fuimos salvos. Porque la verdad es que ninguno
de nosotros conoce la maldad de su propio corazón. Ninguno de nosotros conoce la
profundidad de la maldad de nuestro corazón. Sabemos un poco, yo
creo que si Dios nos mostrara todo sería un infierno que veríamos. Nos volvería la locura. Pero
gracias sean dadas a Dios, si nos ha dado ojos para ver lo
que somos. Bueno. Nuestro Señor Jesucristo
usó entonces este ejemplo que es muy claro, muy instructivo
de la conversión. A menos que si no sois vueltos
o volvéis y haceros, hacéis como niños, no entraréis en el reino
de los cielos. Lo que nuestro Señor Jesucristo
está diciendo aquí con estas palabras es que los niños somos
completamente dependientes. Un niño es completamente dependiente
de sus padres y nosotros somos completamente dependientes del
Señor Jesucristo. ¿Qué podemos hacer sin Él? Sin
mí nada podéis hacer. Eso habla de dependencia, verdad.
Somos completamente... No podemos creer sin él. No podemos hacer ninguna cosa
sin él. No podemos confiar en él. Sin
que él, primeramente, nos dé la gracia. Necesitamos gracia
cada día. Bueno, los niños también son
humildes. Los niños son humildes, no son
pretenciosos, son humildes. Cuando una persona es un creyente,
confiesa, confiesa a Dios lo que es delante de él. Confiesa,
el creyente confiesa como un niño, como un niño humilde, modesto,
confiesa sus pecados delante de él. Un niño también es sincero. Un niño es sincero. Muchas veces
los padres queremos que los niños no digan todo lo que oyeron porque
sale. Un niño si ve alguna falta te
lo dice claramente. Son sinceros. Bueno, el creyente,
el hijo de Dios, es decir, cuando esa persona experimenta la gracia
en su corazón, nos hace también sinceros delante de Dios. ¿Sinceros? ¿Qué significa la
palabra sinceros? Que no estás cubriendo nada.
Dije yo el otro día en el mensaje, que muchas veces cuando las personas
son halladas en un pecado que Lo peor que pueden hacer es dejar
de venir a la iglesia. Porque este lugar es un lugar
para pecadores. Cristo Jesús vino a salvar a
pecadores. Pero la primera cosa que hacen es están apenados,
están avergonzados, dejan de venir al servicio. Lo peor que
pueden hacer. Pero hay otra cosa peor que esa.
Tratar de esconderlo del Señor Jesucristo. Hay que ser sinceros. Hay que decirle lo que somos. ¿De dónde viene esa palabra sincero?
La palabra sincero viene cuando hacían ollas de barro. Hay diferentes calidades dependiendo
del barro que se utiliza, de la fabricación, de la construcción
del barro. Ustedes tal vez han hecho esto,
pero eso es lo que yo leído, pero en el proceso de elaborar
el barro, se mete el barro en el horno y lo cuece, lo endurece
y si no se hizo algo bien, no se que es, pero si no se hizo
algo bien, se llena, los poros que están adentro salen a la
superficie y revientan, entonces la vasija por bonita, esta bonita
la vasija, pero tiene poros entonces es de segunda, ya no tiene el
mismo valor y lo que hacían los mercantes en aquel tiempo, como
lo dirían aquí, mañosos, lo que hacían los mercantes es tomaban
cera y la embarraban a la vasija y llenaban los poritos
con cera y luego lo trataban de vender como de primera, y el cliente dice yo quiero sincera,
dame sincera, yo quiero sincera, o sea que no esté pretendiendo
ser una cosa que no es, no podemos nosotros pretender delante de
Dios, con todos los seres humanos ponemos fachada y que bueno,
qué bueno, nadie quiere ver cómo verdaderamente eres y nadie quiere
ver cómo verdaderamente soy, así es que pon tu fachada, te
sientes mal, te sientes, de todas maneras sonríe, por qué le vas
a dar tus penas a otro, sonríe, con una buena cara, pero no estás
diciendo lo que te está yendo mal, te estás comiendo de burro,
para qué le vas a dar mal día a la otra persona, sonríe, pero
delante de Dios no, trae todas tus ansiedades delante de él
porque él tiene cuidado de ti. Pero especialmente con respecto
al pecado, sé sincero, no trates de cubrir ninguna. Y los niños
son sinceros, los niños son sinceros, entonces el Hijo de Dios es sincero. El Hijo de Dios también es, no
tiene ambiciones, un niño no tiene ambiciones. Tan fácil podría
ser cuando tal fácil, cuando es niño, tan
fácil te podría decir, yo quiero ser una, no quiero despreciar ningún
trabajo, porque todo trabajo es bueno, pero tan fácil te podría
decir que yo quiero ser astronauta, como te pudiera decir, yo quiero
ser barredor. No tiene ninguna ambición, o
sea, eso es lo que yo anhelo, cuando yo crezca, yo quiero ser
barredor. no tiene esas ambiciones, no
es ambicioso y el hijo de Dios la gracia de Dios nos enseña
a nosotros a renunciar estos deseos mundanos y los niños o
los hijos de Dios son prontos para perdonar, los niños son
prontos para pueden pelear si se pelean y gritan y todo pero
al rato los ves jugando otra vez, ya se los olvido no son
como los adultos verdad Te perdono, pero no me olvido. Eso no está
bien. Bueno, ahora, entonces, para
resumir entonces la conversión, el tiempo, nuestra experiencia
y nuestra unión vital con Cristo por fe, es el fruto y la evidencia
de la unión que tenemos con Cristo desde la eternidad. Es decir,
cuando estas cosas se manifiestan, son evidencia de nuestra unión
con Cristo desde la eternidad. Ahora, nuestro Señor Jesucristo
dice allá en versículo 5. Cualquiera que reciba en mi nombre
a un niño como éste, a mí me recibe. Y cualquiera que haga
tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera
que se colgase el cuello una piedra de molino de asno y que
se hundiese en lo profundo del mar. el Señor Jesucristo está
enseñando aquí que cualquiera que recibe a uno de esos cualquiera
que recibe a un hijo de Dios cualquiera que recibe a uno de
estos en mi nombre porque es hijo de Dios que dice aquí a
mí me recibe a mí me recibe En otras palabras, nuestro amor
a Cristo Jesús se demuestra en nuestro amor el uno hacia el
otro. El Señor Jesucristo dijo, en
esto conoceréis que sois mis discípulos, en que os amáis los
unos a los otros. Y el Señor Jesucristo, cualquier
cosa que es hecha, buena o mala, a uno de los hijos
de Dios, el Señor toma cuenta. toma cuenta, se acuerdan de Saulo
de Tarso estaba persiguiendo a la iglesia del Señor Jesucristo
y el Señor Jesucristo le dijo ¿por qué me persigues? ¿por qué
me persigues? y dijo cualquiera cualquiera
entonces pelearte con uno de los hijos de Dios es lo peor
porque estás peleando con Cristo mismo aquello entonces no debemos
nosotros ofender a los hijos de Dios. Porque aquellos que
ofenden a los hijos de Dios, Dios los toma como enemigos. En otras palabras, Dios va a
castigar. Dios no va a permitir ese comportamiento. Una regla
que yo tenía en mi casa, y ustedes también tal vez la tengan, yo
sé que sí. No permiten que sus hijos se
peleen. No permiten que sus hijos se peleen. si uno estaba haciendo
maldad al otro yo me metía yo me metía y yo defendía yo causaba
que eso se al que tenía que castigar lo iba a castigar pero no iba
a permitir que eso continúe el apóstol Pablo dijo allá en Corintios
primer Corintios capítulo 11 dijo el apóstol Pablo que por
esta causa y de la que está hablando es de esta división esta desprecio oigan es solamente
desprecio desprecio de unos hermanos a otros hermanos simplemente
por comer enfrente de ellos y no darles de comer cuando ellos
tenían hambre están hablando de cuando tenían la cena del
señor ellos traían comida y cada quien traía su comida bien ricos
a bien pobres y traían algunos que traían ellos estaban comiendo
su gran este banquete y habían otros en la iglesia del Señor
Jesucristo que tenían poco y unos estaban teniendo hambre y los
otros estaban llenando y dijo el apóstol Pablo ustedes están
menospreciando el cuerpo del Señor Jesucristo cuando se reúnan
no hagan esto Si quieren hacer eso, háganlo en su casa, inviten
a las personas que quieran tener en su casa y ahí está bien. Pero
aquí como iglesia no hay división. Por cierto, ahí va algo gratis.
Es una de las razones por las que yo yo considero, es lo que yo veo,
que no es bueno tener esa práctica de creo que le llaman multiplicar
los dones o algo así donde una persona no sé compra pavo o algo
así y va a dar no sé 300 pesos por el pavo y después del servicio
hacen tacos o lo que sea y están allá vendiendo tacos y la persona
que no tiene dinero para comprar tacos no lo compra y la persona
que se tiene en mi manera de pensar eso es una es exactamente
lo que está diciendo aquí el apóstol Pablo que no debe ser
despreciar a la iglesia el apóstol Pablo dijo por esto muchos de
ustedes están enfermos y otros el señor ya los sacó duermen
es decir el señor no va a permitir ese desorden en su iglesia no
van a ser perdidos eternamente pero si Dios los va a sacar de
este mundo estamos hablando de ya no están aquí en el mundo
bueno entonces cualquier ofensa que nosotros hagamos a los hijos
de Dios Dios lo trata y por otra parte cualquier bondad que nosotros
hagamos a un hijo de Dios. Esa es nuestra oportunidad. ¿Quieres
servir al Señor Jesucristo? Sirve a tu hermano en Cristo
Jesús. Hay veces nosotros ofendemos
indirectamente por nuestro ejemplo o por nuestra falta de consistencia
en nuestra manera de ser. es imposible por nosotros poder
medir este lado de la eternidad, el daño que nosotros hacemos
aquellos que confesamos la fe en el Señor Jesucristo cuando
nos comportamos mal. Hacemos que una persona tropiece o se ofenda. Y por otra parte, cuando nos
comportamos mal, da lugar a que otros blasfemen. ahí está ya
no que eres nueva criatura mira cómo te estás comportando no
debemos dar ocasión de que otros hablen mal de la gracia de Dios y es un estorbo para aquellas
personas que están buscando al Señor Jesucristo ahora estas
lecciones son claramente descritas Por ejemplo, ¿se acuerdan la
caída de David? David no perdió su salvación
eterna. Ya me pasé, pero déjenme un poco
más de tiempo. David no perdió su salvación
eterna, pero Dios trató con él. Ese hijo en el adulterio, Dios
lo mató. Su casa, Absalom, se rebeló contra
él. O sea, ese mal que hizo David
fue causa de mucho, mucho mal. Ahora, vean lo que dice el versículo
7-9. Hay del mundo por los tropiezos.
Ahora, hay una diferencia en el tropiezo que causa un creyente,
Dios lo va a castigar. Pero cuando un incrédulo causa
tropiezo, Dios pronuncia ahí. ven la diferencia hay el castigo
para una persona que no es hijo de dios que causa ofensa a un
hijo de dios es fuego eterno fuego eterno hay del mundo por
los tropiezos porque es necesario que vengan los tropiezos ya vimos
que es voluntad de Dios en el libro de apocalipsis ya vimos
que es la voluntad de Dios va a haber persecución por causa
de la palabra por causa del evangelio pero el castigo de Dios para
aquellos es hay fuego eterno infierno de fuego. Hay del mundo
por los tropiezos porque es necesario que vengan los tropiezos, pero
hay de aquel hombre por quien viene el tropiezo. Por tanto,
si tu mano o tu pie es ocasión de caer, córtalo y échalo de
ti. Mejor te centrar en vida cojo
o manco que teniendo dos manos o dos pies y ser echado en el
fuego eterno. No permitas que ninguna cosa,
ninguna cosa que tú más aprecias intervenga en tu relación con
Cristo. Es una expresión muy fuerte,
¿verdad? Dios es amor, Dios es misericordioso, Dios es lleno
de gracia, Dios es amable, Dios es justo y Dios es verdad. Y
Dios dice, el alma que pecare ciertamente morirá. La única
manera que nosotros escapamos este fuego es por medio del refugio
que Él ha dado, el Señor Jesucristo. Por medio del refugio que Él
ha dado, el substituto que Dios ha dado, el substituto que Él
ha aceptado. Y aquí la mano, el pie y el ojo
son dados en una manera metafórica. para representar nuestros deseos
más grandes en el mundo, nuestras posesiones más grandes en el
mundo. Todas las cosas han de ser negadas,
han de ser puestas a un lado. Renunciar a ellos en vez de que
por ser indulgentes a ellos, ofendamos a nuestros hermanos
en Cristo Jesús. En otras palabras, cede. Cede. Lo que más quieras, cede. Por tu hermano. Por tu hermano. Lo que más quieras... ¿Qué dijo
el Señor Jesucristo? El que no renuncia a todo, no
puede ser mi discípulo. Cede todo a tu hermano en Cristo
Jesús. que por otro lado qué privilegio
es para el creyente es para un pecador de ser qué honor es para
un creyente de sacrificar aquello que más quiere al Señor Jesucristo
sacrifica lo que más quieres al Señor Jesucristo es un honor
que se nos da no solamente se te ha concedido creer sino también
padecer por su nombre ahora vemos aquí también versículos 10 a
14 voy a terminar mirad que no menospreciéis a uno de estos
pequeños está hablando de sus hijos menai que no menospreciéis
como ya dije allá en 1 Corintios 11 habla de este menosprecio
no menospreciéis porque os digo que sus ángeles cada creyente
tiene sus ángeles que están cuidando Y sus ángeles en los cielos vien
siempre el rostro de tu Padre, de mi Padre que está en los cielos,
porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se
había perdido. Y sus ángeles están viendo el
rostro de nuestro Padre. ¿Qué os parece si un hombre tiene
100 ovejas y se descarria una de ellas, no deja las 99 y va
por los montes a buscar la que se había descarriado? Y si acontece
que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por
aquella que por las 99. que no se descargaron así no
es la voluntad de vuestro padre que está en los cielos que se
pierda uno de estos pequeños uno de sus hijos no está hablando
de todo el mundo si fuera la voluntad de dios que nadie en
el mundo se perdiera entonces verdaderamente no existiría el
infierno estamos hablando de la voluntad de dios del todopoderoso
pero aquí está hablando de la voluntad de Dios que no se pierda
ninguno de sus ovejas ninguno de sus ovejas Cristo Jesús es
el buen pastor que tiene cuidado por cada alma que le ha sido
entregada por Dios el Padre. Todo lo que el Padre me da vendrá
a mí y al que a mí viene no lo he hecho fuera. Estamos seguros
en las manos del Señor Jesucristo. El más joven, el más débil, el
más enfermizo del rebaño tiene todo lo que tiene el más fuerte.
Porque el Señor Jesucristo es su Pastor. Nunca, nunca perecerán. sus ángeles están viendo, los
están guardando dice allá en Efesios capítulo 1 son todos
ministros ministrando, cuidando Cristo vino a salvar a su pueblo
y van a ser salvos bueno ya se acabó mi tiempo que el Señor bendiga a su Padre
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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