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Cody Groover

La puerta abierta

Revelation 4
Cody Groover January, 12 2014 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover January, 12 2014
Apocalipsis
What does the Bible say about the sovereignty of God?

The Bible teaches that God is sovereign over all creation, fulfilling His will without hindrance.

The sovereignty of God is a central tenet of the Christian faith, emphasized throughout Scripture. Passages like Psalm 115:3 remind us that our God is in the heavens; He does all that He pleases. This sovereignty extends over all things, including the affairs of mankind, as seen in Daniel 4:35, which states that He does according to His will among the hosts of heaven and the inhabitants of the earth. The assurance of God’s absolute control gives believers comfort, knowing that His purposes will never fail, as affirmed in Isaiah 46:9-10.

Psalm 115:3, Daniel 4:35, Isaiah 46:9-10

How do we know Jesus is the only way to God?

Jesus explicitly stated that He is the only way to the Father, affirming that no one comes to God except through Him.

In John 14:6, Jesus declares, 'I am the way, the truth, and the life. No one comes to the Father except through Me.' This statement emphasizes the exclusivity of Christ as the access point to God. Revelation 4 also illustrates that access to God is granted solely through Christ as the 'open door.' Without faith in Christ and His atoning sacrifice, people are unable to approach the holy presence of God, reaffirming the necessity of Christ's redemptive work for salvation.

John 14:6, Revelation 4

Why is the resurrection of Jesus important for Christians?

The resurrection of Jesus is pivotal as it confirms His victory over sin and death, providing hope for eternal life.

The resurrection of Jesus is vital for the Christian faith as it proves His claims about divinity and His power over sin and death. 1 Corinthians 15:20 affirms that Christ has been raised from the dead, the firstfruits of those who have fallen asleep. It assures believers that they too will be resurrected. The resurrection underscores the legitimacy of the Gospel message, giving hope and purpose, as Paul writes in Romans 6:4 that just as Christ was raised from the dead, so too we walk in newness of life, illustrating the transformation that faith in Him brings.

1 Corinthians 15:20, Romans 6:4

What does it mean that Christ is the open door?

Christ as the open door signifies unrestricted access to God for all believers through His sacrifice.

In the sermon, the imagery of Christ as the 'open door' represents the exclusive means by which humanity can approach God. Revelation 4 introduces this concept, noting that after Christ's sacrificial death, the barrier between God and man was removed, symbolized by the torn veil in the temple (Matthew 27:51). This open door assures believers that through faith in Christ, they can enter into God's presence without fear, as Hebrews 10:19-22 encourages us to draw near with confidence. It emphasizes that all who enter through this door find safety and sustenance in Christ.

Revelation 4, Matthew 27:51, Hebrews 10:19-22

Sermon Transcript

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Esta noche quiero quebramos nuestras
Biblias el Libro de Apocalipsis. Estamos estudiando este Libro
de Apocalipsis y yo sé que es de gran bendición para mí y también
para cada uno de ustedes. El Libro de Apocalipsis es de
gran consuelo para el pueblo de Dios. A saber, Cristo Jesús
está reinando. El propósito de Dios está seguro
y no puede fallar. No importa qué es lo que parezca
en este mundo, la realidad, o lo que está en el fondo, es que
Cristo está cumpliendo todo su propósito. Y es lo que nos muestra. Como hemos visto en tiempos anteriores,
el libro de Apocalipsis está dividido en siete visiones, que
todas las visiones comprenden la misma, podríamos decir, etapa. desde la primera venida del Señor
Jesucristo hasta la segunda venida del Señor Jesucristo. Todos comienzan
con la primera venida del Señor Jesucristo, y están hablando
de qué es lo que está sucediendo. Vimos en los primeros tres capítulos
esta primera visión, y entendimos allá en ese capítulo que Cristo,
cuando le fue dada la visión a Juan, Él vio a Cristo en medio
de Sus iglesias. Él vio a Cristo en medio de los
candeleros, y escribió las cartas a las iglesias, y qué bendición
fue para nosotros oír del Señor Jesucristo. En todas las cartas
Él dijo esto, Yo conozco tus obras. Y en todas las cartas
Él dijo, El que venciere. continúa viniendo, continúa creyendo,
confiando en el Señor Jesucristo. Ahora, en el capítulo cuatro,
comienza otra visión. No traten de seguirle la corriente
a la primera. No traten de hacerlo consecutivo. En la segunda visión, comienza
en el capítulo cuatro, y comienza con estas palabras, Después de
esto miré, y he aquí una puerta abierta. Acabamos de oír la lectura,
que el Señor Jesucristo dijo, yo soy la puerta. Juan vio una
puerta abierta en el cielo. Tienes esta puerta, Cristo Jesús. No hay entrada, no hay acceso
a Dios el Padre, si no es por Cristo Jesús. Él es la puerta,
Él es el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si
no es por mí. Y es una puerta una puerta abierta. Ahora, en esta dispensación,
en el tiempo en que nosotros estamos viviendo, nosotros tenemos
libertad, acceso para entrar delante del trono de Dios por
la sangre del Señor Jesucristo. El pueblo de Dios siempre ha
venido a Dios el Padre por medio de Cristo. Pero está manifestamente
abierto. ¿Se acuerdan cuando el Señor
Jesucristo murió allá en la cruz del Calvario, qué pasó allá en
el templo? El velo se rasgó en dos, de arriba
abajo, mostrando a Dios que había acceso al lugar santísimo. ¿Dónde
está el lugar santísimo? El trono de Dios, el cielo mismo. y dice aquí, yo viré y una puerta
abierta, una puerta abierta en el cielo.
Esta puerta se abrió desde el principio, cuando Dios dio la
puerta, ¿verdad? El Señor Jesucristo dijo, voy
pues a preparar lugar para vosotros. Desde que Dios se propuso la
salvación en Cristo Jesús, Cristo ha sido la puerta. En el Antiguo
Testamento, las personas que vinieron a Dios, vinieron por
Cristo la puerta. Porque Cristo, nos dice la Palabra
de Dios aquí en Apocalipsis mismo, es el Cordero inmolado desde
la fundación del mundo. O sea que Cristo siempre ha sido
la puerta, pero cuando Él vino, y Él murió en la cruz del Calvario,
Él dijo, Voy, pues, a preparar lugar para vosotros, para que
donde yo esté, vosotros también estáis. El cielo no es lugar
para los hombres, aparte de la obra redentora del Señor Jesucristo. Él es esta puerta abierta. El
que por Él entra va a hallar pastos. Pero si alguno trata
de venir allá delante de Dios el Padre por otro camino, no
que haya pero que trate de llegar en la presencia de Dios es un
ladrón y salteador. Es una persona que le robaría
la gloria que únicamente le pertenece al Señor Jesucristo. Una puerta
abierta en el cielo, y la primera voz que oí como de trompeta hablando
conmigo dijo, sube acá. Una voz de trompeta es una voz
clara. una fuerte, clara, un tono claro,
sube, sube acá y yo te mostraré las cosas que sucederán después
de estas. Y al instante, y al instante,
yo estaba en el Esto es semejante a la experiencia
del apóstol Pablo. El apóstol Pablo, si ustedes
quieren ver allá en 2 Corintios capítulo 12, el apóstol Pablo
habla de esta experiencia que él tuvo cuando él fue arrebatado
hasta la tercera, al tercer cielo. Versículo uno dice, ciertamente
no me conviene gloriarme pero vendré a las visiones y a las
revelaciones del Señor. Conozco un hombre en Cristo,
habla de sí en tercera persona. Conozco un hombre en Cristo que
hace catorce años, si en el cuerpo no lo sé, si fuera del cuerpo
no lo sé, Dios lo sabe, fue arrebatado hasta el tercer cielo. El primer
cielo, por si uno está preguntando qué es el primer cielo, es aquí
donde respiramos, donde vuelan los pájaros. El segundo cielo
es donde están las estrellas, donde están las galaxias, y el
tercer cielo es la morada de Dios, donde está Dios. Fue arrebatado
hasta el tercer cielo. Conozco a tal hombre, si en el
cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe, que fue
arrebatado al paraíso donde oyó palabras, dice el apóstol Pablo,
inefables. Yo oí cosas allá en el cielo.
Yo vi cosas allá, yo oí cosas allá que no existe lenguaje humano
para poder expresarlo. ¿Cómo vas a explicar a alguien
donde no hay palabra? ¿Cómo puedes explicar a alguien
acerca de algo cuando no te puedes agarrar de algo para decir es
como esto o es como lo otro? no existen palabras, palabras
inefables que no se le ha dado al hombre expresar. No se le
ha dado. Bueno, aquí regresamos allá a
nuestro texto. Él vio, fue arrebatado hasta
el cielo, y Apóstol Pablo dijo, no hay palabras para expresarlo,
pero Dios sí lo puede Dios sí lo puede expresar, pero
lo expresa de una manera simbólica o figurativa, para que nosotros
podamos adaptar y aprender algunas cosas. Estamos nosotros ahora
viendo como por un espejo oscuro. Vemos la gloria de Cristo y anhelamos
aquella ciudad celestial, pero Cuando lleguemos, vamos a ser
como esa reina del sur, la reina de Saba, que dijo, en verdad
lo que se me dijo fue verdad, pero ni la mitad se me dijo,
ni la mitad se me contó, porque la otra mitad no había manera,
ni la mitad. Y al instante estaba en espíritu
y aquí un trono establecido en el cielo, y en el trono uno sentado. Éste es donde está Dios. Éste
es el Dios soberano, el único Dios vivo y verdadero. Si una persona está sirviendo
a un Dios que no tiene poder o necesita el permiso del hombre,
ese Dios es muy chiquito. Lo expresan de esta manera, Nunca oigas a una persona decir,
mi Diosito, y entiendas que esa persona conoce al Dios vivo y
verdadero. Ese es precisamente su Diosito,
un Diosito que ha de dar lástima. Este es el Dios vivo y verdadero,
el único Dios soberano, sobre el cielo y la tierra, y Él está
sentado sobre el trono. El lenguaje es figurativo. El hombre está limitado. Son
simbólicas. La Palabra está llena de palabras
simbólicas. Cristo es la vid, Cristo es la
puerta. Nadie entiende cuando leímos
allá Cristo dijo, yo soy la puerta. Nadie entiende que Cristo es
una puerta. Si decimos de un hombre, ah,
es un toro. Nadie piensa, nadie se le viene
a la mente que esta persona tiene cuernos y que anda de las cuatro
patas y... No, son palabras, expresiones
que nos dan a entender esa persona es fuerte como un toro. ¿Verdad? Bueno, son palabras figurales. Bueno, aquí dice, vi a uno sentado,
un trono establecido, y este trono es mencionado diecisiete
veces en los capítulos cuatro y cinco. Parece que es importante
el trono, ¿verdad? Parece que el trono si es mencionado
en estos dos capítulos cuatro y cinco, son veinticinco versículos,
es mencionado diecisiete veces, que frecuentemente es mencionado
este trono. Nos debe enseñar entonces que
el trono es el tema, y habla del dominio y la soberanía absoluta
de Dios Todopoderoso. Una persona no puede adorar a
Dios. Muchas personas piensan que están
adorando a Dios, pero lo que están haciendo es torciéndole
el brazo a su Dios. Dios, yo voy a hacer esto. Si
Tú haces esto, yo hago esto. Como poniendo a Dios con la espalda
en la pared porque ellos lo hacen y ahora Dios está obligado a
hacer lo que, pues, como que Él ya está obligado a hacerlo.
Pero ese no es el Dios Soberano nos dice allá en Salmo capítulo
115. Salmo capítulo 115, David dice
esto de nuestro Dios. Pregunta, ¿dónde está nuestro
Dios? No a nosotros, no a nosotros,
oh Jehová, no a nosotros, sino a Tu nombre da gloria, por tu
misericordia y por tu verdad. ¿Por qué han de decir las gentes
dónde está ahora su Dios? Nuestro Dios está en los cielos. Estamos leyendo de eso en el
Apocalipsis. Nuestro Dios está en los cielos, todo lo que quiso
ha hecho. Dije esto en esta mañana. Dios
no trata de hacer Dios hace. Todo lo que quiso ha hecho. Los
ídolos de ellos, es decir, las imaginaciones de los hombres,
los cristos falsos que ellos establecen, fabrican en sus mentes. Los ídolos de ellos son plata
y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca mas no hablan, tienen
ojos mas no ven. Orejas tienen, mas no oyen. Tienen
narices, mas no huelen. Manos tienen, mas no palpan.
Tienen pies, mas no andan. No hablan con su garganta. Semejantes a ellos, semejantes
a esos ídolos, son los que los hacen. Eso sí, ¿qué dirías de
una de un ídolo. El Dios está diciendo que tienen
boca pero no hablan, oídos pero no oyen. Semejante a esos ídolos
son aquellas personas que los hacen. Es decir, ellos hacen
un Dios en su propia semejanza. Y el hombre está muerto. Está muerto así Dios. Es un necio. cualquiera, no solamente los
que lo hacen, y cualquiera que pone su confianza en esos ídolos. No puedes salvar un Dios falso,
solamente el Dios vivo y verdadero. Averigua quién es el Dios vivo
y verdadero y adórale. Adórale. Sírvele a Él. Póstrate delante de Él. Busca términos, términos de rendición
ahora, ¿verdad? Términos para terminar la batalla
ahora. No esperes llegar delante de
su presencia en el día final siendo su enemigo. Sé reconciliado
con Dios. Bueno, no solamente eso. En Daniel
capítulo cuatro, estamos hablando del trono de Dios. El trono de Dios es trono de
poder, es trono de majestad. Cuando una persona trata con
Dios en términos familiares, términos así como nos tratamos
nosotros, irreverentes, cuidado, cuidado, Dios está en su trono. En Daniel capítulo 4, versículo
35, el versículo 34 dice más al fin
del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo y mi razón
me fue de vuelta porque estaba loco antes y bendique al altísimo y a lo
vea y glorifique al que vive para siempre el que está sobre
el trono es el eterno Dios nunca va a estar fuera de ese trono
todo el tiempo está sobre ese trono, cuyo dominio es sempiterno,
y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra
son considerados como nada, y Él hace según Su voluntad en el
ejército del cielo en Los Ángeles, y en los habitantes de la tierra,
y no hay quien detenga su mano y le diga, ¿qué haces? Él hace según Él quiere. Él hace según Su voluntad. Su voluntad siempre es cumplida. Y en Isaías capítulo cuarenta
y seis, aquellas personas que quieren,
que están tomando apuntes o escribiendo, subrayando, un pequeño, tres textos, ¿verdad?, que hablan
de la absoluta soberanía de nuestro Dios que está sobre el trono. Acordaos de las cosas pasadas
desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios," dice Jehová. No hay otro Dios. Los otros dioses son de minúscula. Dios de minúscula, invento de
hombres, no hay. Dios es solamente uno. Solamente hay un Dios Lo que
está diciendo aquí es que hay solamente uno al que tú debes
adorar, hay uno que tú tienes que rendir cuentas. Sabemos que
Satanás es llamado el Dios de este mundo, pero Dios es el Dios
de Satanás, y Satanás va a rendir cuentas
al Señor. No hay otro Dios y nada semejante
a mí. Que anuncio lo porvenir desde
el principio y desde la antigüedad lo que aún no he hecho, que digo,
mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero. Que llamo
desde el oriente al ave y de la tierra lejana al varón de
mi consejo. Lo hablé y lo haré venir. Lo he pensado, también
lo haré." Todo su propósito va a ser cumplido. Nunca jamás se ha adorado a Dios
si no se ha adorado a Dios el soberano, el soberano Dios. Mientras una persona dice, voy
a adorar a Dios y empieza su oración diciendo, yo voy a hacer
esto, yo voy a hacer lo otro, esa persona no está adorando.
Esa persona está queriendo hacer negocio. Está queriendo hacer
trueque. Yo hago esto y tú haces lo otro.
Pero así es el pensamiento del hombre natural. Una persona no puede adorar a
un Dios que puede manipular. Si vamos a adorar a Dios, vamos
a venir delante de Él como ese hombre leproso. sin ningún reclamo
sobre Él, postrarnos delante de Su presencia y decir, Señor,
Tú eres Dios, Señor, si quieres, puedes salvarme, si quieres,
puedes limpiarme, pero de ninguna otra manera. Ahora, veamos versículos
dos y tres, Y al instante estaba en el espíritu y aquí un trono
establecido en el cielo, y en el trono uno sentado, sentado, y el aspecto del que
estaba sentado era semejante a piedra de jaspe, piedra de
jaspe y piedra de cornalina, jaspe y cornalina. ¿Quién es el que está sentado
sobre el trono de Dios? Dios. Y Dios, leímos allá en Isaías
capítulo 46, no hay otro. Yo soy Dios y no hay otro, y
nada hay semejante a mí. ¿Con quién me vas a igualar?
Es por eso que Dios prohíbe hacer alguna imagen de Dios. No vamos
a hacer nosotros imagen ni siquiera del Señor Jesucristo. Él es Dios. ¿Con quién me vas a igualar?
Lo estás rebajando. No puedes igualar a Dios. Dios es Espíritu, nos dice en
el libro de Juan. Dios es Espíritu y los que le
adoran en Espíritu y en verdad es necesario que le adoren. A Dios nadie le vio jamás, dice
Juan 1, 18. El unigénito que está en el Seno
del Padre, Él lo ha declarado. Él es la imagen misma, la expresión
del Dios invisible. La imagen misma de su substancia,
nos dice la Palabra de Dios. No tenemos descripciones humanas,
pero aquí el Espíritu Santo nos dice algo acerca de Dios el Padre. Es piedra de jaspe. La característica
de la piedra de jaspe es transparente. La piedra de jaspe es transparente,
y nos está enseñando allá que Dios es Espíritu. El que está
sentado sobre el trono es Dios. el invisible Dios. Es lo que
nos está expresando allá. Y la piedra de cornalina, bueno
no tengan que adivinar, si ustedes saben que es la cornalina, la
piedra de cornalina es rojo, transparente y rojo. ¿Puedes ver rojo? Sí puedes ver
rojo, color rojo sangre, color rojo sangre. Cuando estemos en capítulo cinco
vamos a entender más de esto, pero Dios es conocido, Dios es
como la piedra de jaspe, nadie lo puede ver, pero en Cristo
Jesús y a través de su obra redentora vemos a Dios. Está diciendo allá,
está sentado uno que era aspecto de jaspe, semejante piedra de jaspe y de
cornalina, y había alrededor del trono un arcoíris. ¿Qué viene a la memoria cuando,
imagínate, estamos viendo, los que tienen ojos espirituales
para, estamos viendo el trono de Dios, alrededor del trono
de Dios hay un arcoíris. Este arcoiris, ¿qué habla este
arcoiris? Cada primera vez que se menciona
arcoiris en la Palabra de Dios habla de pacto, ¿verdad? Este arcoiris era semejante al aspecto de esmeralda. Este arcoiris habla del pacto
eterno de la El pacto eterno de la gracia
en este emblema. Alrededor del trono de Dios está
este arcoíris que habla del pacto eterno de la gracia de Dios en
Cristo Jesús. Nosotros sólo podemos conocerlo
entonces a Dios como un Dios del pacto de las promesas. Es el pacto hecho con Su Hijo,
el hombre, el Señor Jesucristo. El pacto en que Él recuerda cuál
es el significado de este pacto para ti y para mí. David lo resumió
en esta manera, si quieren ver allá en el segundo de Samuel. En este pacto están todas las
bendiciones que Dios tiene para Su pueblo. Todo el propósito de Dios y todas
las bendiciones están en este pacto. Dios no tiene nada bueno
para el hombre fuera de Cristo Jesús. Todas las bendiciones
de Dios están en Cristo Jesús, y fuera de Cristo Jesús, Dios
es fuego consumidor. No queremos nada que ver con
Dios en Su carácter de justicia fuera del Señor Jesucristo. Allá en capítulo 23 de 2 Samuel
dice, estas son las palabras postreras de David, dijo David,
hijo de Isaí, dijo aquel varón que fue levantado en alto, el
ungido de Dios de Jacob, el dulce cantor de Israel, el Espíritu
de Jehová ha hablado por mí, y su palabra ha estado en mi
lengua. El Dios de Israel ha dicho, me habló la roca de Israel,
habrá un justo que gobierne entre los hombres." ¡Oh, qué bueno
es esto! ¡Qué bueno es esto! Habrá un
justo. ¿Cuándo se determinó esto? Estamos hablando del pacto. Habrá
un justo que gobierne entre los hombres. Este justo que está
gobernado es el que estamos viendo allá en el trono. Que gobierne en el temor de Dios
será como la luz de la mañana, como el resplandor del sol de
una mañana sin nubes, como la lluvia que hace brotar la hierba
de la tierra. Mas no es así mi casa para con
Dios, sin embargo Él ha hecho conmigo pacto perpetuo, pacto
eterno, ordenado en todas las cosas, y será guardado aunque
todavía no haga Él florecer, toda mi salvación. y mi deseo. Toda mi salvación y mi deseo
está en este pacto. Cristo Jesús es llamado el fiador
del pacto. Cristo Jesús es llamado el mensajero
del pacto. Cristo Jesús es el pacto. Es el pacto. En Cristo Jesús,
Dios ha cumplido todas las promesas. Él hizo las promesas a Su Hijo
Cristo. Cristo vino aquí al mundo y cumplió
las estipulaciones, y Dios está cumpliendo todas las promesas
en Cristo Jesús. Ahora, noten alrededor del trono,
versículo 4. Ahí está el trono. Vemos allá el aspecto de Dios
hablado de que Él es Espíritu, hablado de cornalina, es visto
por medio de Cristo Jesús, y el arco iris alrededor, aspecto
de esmeralda que habla del pacto de la gracia. Y alrededor del
trono había veinticuatro tronos. 24 tronos. No, nadie debe este,
enredarse con estos números. Todos son simbólicos. Nunca tomen algo difícil y traten
de enredar algo fácil. Eso es una de las claves para
entender la palabra. No tomes algo difícil o algo
oscuro y trates de esclarecer o hacer más claro algo que está
claro como el agua. tómalo claro y interpreta lo
que está oscuro. Bueno, Cristo Jesús es el Rey
de reyes y Señor de señores, pero Él ha hecho a Su iglesia,
que comprende todo tiempo en el Antiguo Testamento y el Nuevo
Testamento, reyes y sacerdotes para Dios. Esto lo vemos en el
capítulo cinco. Él les va a dar para sentarse
en el trono. Alrededor del trono había veinticuatro
tronos. Podría ser interpretado las cabeceras. Las cabeceras representan todo
el pueblo. Las doce tribus de Israel en
el Antiguo Testamento representaban todo el pueblo de Israel. y los
doce apóstoles son las cabeceras o podríamos decir las columnas
en las cuales Dios ha establecido Su iglesia. Y ahí están alrededor
del trono veinticuatro tronos y vi sentados en los tronos a
los veinticuatro ancianos vestidos de ropas blancas. Así como los
ancianos, así también todos aquellos que están debajo No debo usar
esta palabra debajo porque no estamos hablando de jerarquías.
Recuerden, es palabra figurativa. No está hablando de jerarquías,
que los apóstoles y los patriarcas van a estar en un nivel y luego
otro nivel, otros creyentes y por fin un montón de creyentes alrededor
en el fondo. No. En la gloria solamente el
Señor Jesucristo está elevado por todos los demás. Todos los
demás están allá por la misma gracia, por la misma sangre,
vestidos en la misma justicia, sin ninguna contribución o colaboración
de parte de ellos. están alrededor los veinticuatro,
es decir, no están allá veinticinco y no están allá veintitrés. ¿Entienden lo que estoy diciendo?
Es un número específico. Y esto lo vamos a ver una y otra
vez. Cristo Jesús murió por su pueblo
escogido. No murió por un número indefinido. murió por un número exacto que
ningún hombre puede nombrar. Él sabe el número. Él tiene sus
nombres asentados. Pero bueno, dice allá, vestido
de ropas blancas. Las ropas blancas en las que
está vestido el creyente es la justicia del Señor Jesucristo. Su nombre es Jehová, justicia
nuestra. Esta es la única justicia Se
acuerdan de la historia del Señor Jesucristo que dio de un rey
que estaba haciendo bodas e hizo el banquete y llamó a los convidados
y entró allá a la boda a ver a los invitados y ahí estaba
ahí una persona, esa persona se atrevió a venir en su propio
vestido. Enseguida salía, enseguida se
notaba. Les voy a dar una historia, voy
a acusar. ¿Han ido a alguna ¿Cómo le llaman
de vestidos largos, de saco, de corbata? Ya ves que soy ignorante. ¿Pero cómo le llaman de etiqueta? ¿Cómo le llaman? ¿Eh? Etiqueta. Una boda de etiqueta. Y no sé
por qué, creo que estaba yo en una cueva y no se me ocurrió,
no sé qué. Llegué a esa boda y no estaba
yo vestido de etiqueta. pero sabes que habían como, era
una gran boda, era una gran boda y había seiscientos, setecientos
invitados y todos estaban hasta los meseros estaban de etiqueta hasta los meseros estaban de
etiqueta y ahí estaba yo y me sentía yo, o sea no tenía uno
que buscarle has visto este este libro, ¿dónde está Waldo? o algo
así. ¿Han visto eso? Eso está más
difícil. Era como que yo estaba gritando,
aquí estoy, yo soy el único que está mal vestido. Se distinguía
inmediatamente. El Señor Jesucristo habló de
esta historia, de este hombre, y Él dijo, ¿cómo entraste aquí
no teniendo el vestido de la boda? Le digo, átalo, échelo
fuera. Ahí va a ser el lloro y el crujir.
¿Cómo te atreves a entrar en la presencia de Dios con tus
propias obras, con tu mejor obra, con tu mejor oración. ¿Cómo te
atreves a venir delante de Dios y hacer afrenta a la obra perfecta
del Señor Jesucristo? Ahí está su manto de justicia
perfecta. Ahí está, es don de Dios. Recíbelo. Bienvenido. Y dice el hombre,
pero yo tengo esto, yo voy a entrar así. Trata. Cualquiera que trate va a ser
echado fuera. No lo trates. Estaban vestidos
de ropas blancas con coronas de oro en sus cabezas. Con coronas
de oro en sus cabezas es que son reyes. Dios los ha hecho
reyes. Los ha coronado de gloria. somos
hechos semejantes al Señor Jesucristo. ¡Qué gloria! ¿Verdad? ¡Qué gloria! Somos hechos partícipes de la
naturaleza divina, transformados con el cuerpo glorioso del Señor
Jesucristo. Y nota en versículo cinco, dice,
y del trono salían relámpagos y truenos y voces, y delante
del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los
siete espíritus, los siete espíritus de Dios. Nosotros no tenemos luz, no tenemos
luz y no podemos ver aparte del Espíritu Santo que nos dé luz. Los siete espíritus, el Espíritu
Bueno, versículo 6. Delante del trono había como
un mar de vidrio semejante al cristal, y junto al trono y alrededor
del trono cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. El mar de vidrio como de cristal
es como una fuente de agua en el templo que representa la santificación. el poder santificador del trono
de Cristo. Estando vestidos en la justicia
del Señor Jesucristo, siendo uno con el Señor Jesucristo,
somos santos en Él. Y los cuatro seres vivientes,
algunas personas piensan que son predicadores, pero otros
pueden ser serafines como leemos allá en Isaías capítulo 6, porque
dicen las mismas cosas, si quieren ver allá en Isaías capítulo 6. Los seres vivientes, versículo 2 de capítulo 6, por
encima En el año que murió el rey Usías vi yo al Señor sentado
sobre un trono alto y sublime. Isaías tuvo esta visión, y él
vio a Cristo sentado sobre el trono. Y sus faldas llenaban
el templo. y por encima de él había serafines,
cada uno tenía seis ales, con dos cubrían sus rostros, con
dos cubrían sus pies y con dos volaban. Y el uno al otro daba
voces diciendo, Santo, Santo, Santo, Jehová de los ejércitos,
toda la tierra está llena de su gloria. Y aquí en nuestro
texto en Apocalipsis dice, había Delante del trono había como
un mar de vidrio semejante al cristal y junto al trono y alrededor
del trono cuatro seres vivientes llenos de ojos por delante y
detrás. Y el primer ser viviente era
semejante a un león por su fuerza y por su valentía. El segundo
era como semejante a un becerro. Un becerro es algo muy servicial. Y el tercero era semejante a
un hombre. por su inteligencia, y el cuarto
era semejante a un águila volando por su velocidad en hacer la
disposición de la voluntad del Dios. Y los cuatro seres vivientes
tenían cada uno seis alas y alrededor, y por encima estaban llenos de
ojos. Veían todo. No se sabe de día
y de noche decir, noten la misma palabra, santo, santo, santo,
es el Señor, Dios Todopoderoso, el que era, el que es y el que
ha de venir. Así fue, Isaías lo vio, lo vio Juan y
nosotros vamos a verlo. Así es y será para siempre. y el propósito de estos cuatro
seres vivientes, noten allá, dan gloria y honra
y acción de gracias al que está sentado en el trono y al que
vive por los siglos de los siglos. Es por esto que algunas personas
piensan que son ministros, y pueden ser ministros, pero tal vez no. Pero Los hombres dirigen al pueblo
de Dios en acciones de gracias, también dirigen a... dan gloria y honra a Dios en
la predicación de la Palabra y acción de gracias al que está
sentado en el trono y al que vive por los siglos de los siglos
al Señor Jesucristo, y los veinticuatro ancianos se postran delante del
que está sentado en el trono. Es decir, la ocupación del cielo,
la ocupación del cielo es adorar al Señor Jesucristo, es gozar de Su presencia, alabar
y glorificar al Señor Jesucristo por toda la las personas que
no se aguantan, se cansan, no quieren nunca más
venir. ¿Cómo van a pensar que de repente
van a agarrar gusto por ello en el cielo? En ninguna manera. Dice aquí, Se postraron delante
del que está sentado en el trono, y adoraban al que vive por los
siglos y siglos, y echaban sus coronas. estas coronas significan
honra. Cristo honra a Su iglesia, pero
Su iglesia no quiere nada de honor, porque no somos dignos
de honor. Él nos ha hecho honorables. Pero dice aquí, echan sus coronas
delante del trono, diciendo, digno eres de recibir la gloria
y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y
es por tu voluntad que existen y fueron creadas. Es por tu voluntad
que nosotros estamos aquí. Es por tu voluntad. ¿Cómo vamos a tener gloria nosotros
en algo que es pura gracia? no podemos nosotros gloriarnos? Propósito de Dios de que la salvación
sea pura por gracia es para que nadie se gloríe en Su presencia.
Y es lo que estamos viendo aquí. Nadie se gloríe en Su presencia.
Todos están, ahí tienen la corona, Dios lo puso, y ellos dicen,
no, no, no, nadie vaya a pensar que yo pienso que lo merezco. No a nosotros. Señor, Tú eres
digno de recibir la gloria. Yo soy lo que soy. Yo estoy aquí en Tu presencia
porque Tú me salvaste, porque Tú me amaste con amor eterno,
porque Tú me escogiste antes de la fundación del mundo, porque
Tú enviaste a Tu Hijo al mundo, porque Tú moriste en la cruz
del Calvario, porque Tú quitaste mis pecados, porque Tú perdonaste
mis pecados, porque Tú me santificaste, porque tú me diste justicia y
porque tú me preservaste y me guardaste todos los días de mi
peregrinación. Es por eso que estoy acá. Tú
recibes la honra y la gloria, y no yo.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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