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Cody Groover

La carta a la iglesia de Filadelfia 1ra Parte

Revelation 3:7-13
Cody Groover • December, 15 2013 • Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover • December, 15 2013
Apocalipsis
What does the Bible say about the church of Philadelphia?

The Bible describes the church of Philadelphia as faithful, with no rebuke from Christ, only commendation for keeping His word.

In the Book of Revelation, the church of Philadelphia is commended by Christ for its faithfulness despite having little strength. Christ assures them that He has set before them an open door that no one can shut, emphasizing His sovereign authority to grant access to His promises. This church is significant because it received no rebuke from Christ, which marks it as an example of true faithfulness in keeping His Word and not denying His name. Their obedience and steadfastness in the face of opposition showcase the grace of God at work within them, reminding us that spiritual strength is rooted not in numbers or resources but in fidelity to Christ.

Revelation 3:7-13

Why is Christ's authority important for Christians?

Christ's authority is vital for Christians as it assures us of His sovereign control over all things, providing comfort and certainty.

Understanding Christ as the one who holds the keys of David is pivotal for Christians because it signifies His absolute authority and sovereignty. In Matthew 28:18, Jesus declares that all authority in heaven and on earth has been given to Him. This assurance comforts believers, reminding them that nothing happens outside His divine will and purpose. His sovereignty is not merely theoretical; it impacts how Christians live their daily lives in confidence that God is orchestrating all events for His glory and their ultimate good. Therefore, engaging in worship becomes a natural response to recognizing that we serve a sovereign Lord who has the authority to open doors and shut them.

Matthew 28:18, Revelation 3:7

How do we know that salvation is by grace alone?

Salvation is solely by grace, as Ephesians 2:8-9 clearly states that it is a gift from God, not based on our works.

The doctrine of salvation by grace alone is firmly established in Scripture, especially in Ephesians 2:8-9, where we read that we are saved by grace through faith, and that not of ourselves; it is the gift of God. This foundational truth emphasizes that no amount of human effort can earn salvation or merit God's favor. Instead, salvation is a divine gift that stems from God's mercy and love toward us. Furthermore, the evidence of this grace is seen in the transformed lives of believers, who produce good works as a result of their faith and the indwelling of the Holy Spirit. Thus, recognizing grace as the sole means of our salvation keeps us from boasting and directs all glory to God alone.

Ephesians 2:8-9

Why is keeping Christ's word essential for Christians?

Keeping Christ's word is essential as it reflects genuine faith and obedience, demonstrating our love for Him.

Christ emphasizes the importance of His word by affirming that true disciples will keep His commandments. In John's writings, we see that to love Christ is inherently linked to obeying His teachings. The church of Philadelphia exemplified this by guarding His word, which is a mark of authentic faith and connection to Christ. Moreover, Christ's words are life-giving; they reveal the truth of God and guide believers in their walk of faith. By adhering to His teachings, Christians not only express their love for Christ but also position themselves to receive His promises and blessings. This obedience is born out of a relationship with Him, showing that genuine faith manifests in action.

John 14:15, Revelation 3:8

How does God prepare our hearts for the Gospel?

God prepares our hearts for the Gospel through the work of the Holy Spirit, who cultivates readiness to receive His message.

The preparation of our hearts for receiving the Gospel is a work of the Holy Spirit, as Scripture illustrates. In the parable of the sower, we see that the seed of the Gospel can fall on different types of soil, representing varying responses to God's message. However, good soil, which yields fruit, is a heart that has been prepared by the Spirit. The Spirit removes barriers and misconceptions, enabling individuals to hear and understand the truth of the Gospel. This divine preparation is crucial because without it, a person remains spiritually blind and unresponsive to the truth of Christ's redemptive work. Thus, acknowledging the role of the Holy Spirit in preparing hearts emphasizes the need for prayer and supplication in evangelism.

Matthew 13:1-9, John 6:44

Sermon Transcript

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Que hablen sus Biblias ahora
conmigo en el libro de Apocalipsis capítulo 3. Apocalipsis capítulo
3. Vamos a leer del versículo 7
al versículo 13. Esta es la sexta iglesia. Escribe al ángel de la iglesia
de Filadelfia, esto dice el santo, el verdadero, el que tiene la
llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre. Yo conozco tus obras. He aquí
he puesto delante ti una puerta abierta, la cual nadie puede
cerrar. porque aunque tienes poca fuerza,
has guardado mi palabra y no has negado mi nombre. He aquí
yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser
judíos y no lo son, sino que mienten, y aquí yo haré que vengan
y se postren a tus pies y reconozcan que yo te he amado." por cuanto
has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré
en la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero,
para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí yo vengo pronto. Retén lo que tienes, para que
ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo le haré columna
en el templo de mi Dios. y nunca más saldrá de allí, y
escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la
ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo,
de mi Dios y mi nombre nuevo. El que tiene oído, oiga lo que
el Espíritu dice a las iglesias." Esta carta que escribió nuestro
Señor Jesucristo a la iglesia. ¡Qué precioso es oír las palabras
de nuestro Señor Jesucristo a Su iglesia! Recuerden, la iglesia
es el cuerpo del Señor Jesucristo aquí en la tierra. Habían estas
iglesias físicas en el tiempo, pero éstas no son escritas únicamente
a esa iglesia, sino a la iglesia del Señor Jesucristo aquí en
la tierra. Recuerden, estamos viendo que
el libro de Apocalipsis está dividido en siete visiones, y
en esta primera visión, que comprende los primeros tres capítulos,
hemos estado viendo que el Señor Jesucristo se revela como el
que está en medio de la iglesia. El Señor Jesucristo está ahora
mismo en la gloria. Está sentado glorificado sobre
el trono, pero Él está aquí. Él está aquí en Su iglesia. Él
está andando entre los candeleros que Él ha puesto. Y aquí el Señor Jesucristo dice,
de esta iglesia no tienen nada que decir sino cosa buena. ¡Qué bueno es eso, De todas las
iglesias aquí el Señor Jesucristo no dijo un pero. De todas las
demás Él tiene un pero, pero aquí de esta iglesia Él no tiene
ningún pero. Y esto debiera ser suficiente
para darnos interés a nosotros para saber qué es esto, qué es
esto, que el Señor Jesucristo habló a esta iglesia y no le
dijo ningún pero. interesado en lo que el Señor
Jesucristo dijo a esta iglesia, yo sí. No tuve ningún reproche
para esta iglesia, sólo elogios. Esta iglesia agradó al Señor
Jesucristo. ¿Y no es el deseo de tu corazón
agradar a tu Señor? ¿No es el deseo en esta noche? Yo sé que sí. Cada persona que
ha creído en el Señor quiere agradar a su quiere ser hallado
en Él y que el Señor Jesucristo diga, bien, buen siervo y fiel. Bueno, primero quiero que veamos,
como hemos estado viendo en todas las cartas, quiero que veamos
cómo el Señor Jesucristo se describe. ¿Cómo el Señor Jesucristo se
describe a mí? Escribe al ángel, dice, al pastor
de la iglesia de Filadelfia. Esto dice, Primeramente dice,
esto dice el santo. Esto dice el santo. Solo hay
un santo. Dios, ¿verdad? Él es santo, santo,
santo. Esto dice el santo. Si pudiéramos
nosotros, nosotros no podemos entender esto. pero el Señor
Jesucristo es el Santo de Israel, Él es Dios, separado de todos,
no hay otro, no hay otro. Dios dice esto de Sí mismo, yo,
Jehová, no hay otro Dios. Él es Santo, Santo, Santo. Y
el Señor Jesucristo dice, es, yo soy el Santo, el que está
escribiendo, no hay otro. No solamente es Santo, y cuando
pensamos en Su santidad, Pensamos que Él no puede mirar la iniquidad. Es lo que dice la Palabra de
Dios. Dios es de ojos tan puros que no puede mirar la iniquidad
en Habacuc. Capítulo 2. No puede mirar la
iniquidad. Dios es puro. Dios es santo. No puede estar retecado en su
presencia. Nos dice la Palabra de Dios que
Él es fuego consumidor. Y aun así, Dios ha hallado la
manera, por medio de su Hijo, el Señor Jesucristo, en su sabiduría,
que Dios, el Señor Jesucristo que es la sabiduría de Dios,
Él es el camino, Él ha hallado la manera que Él puede ser justo,
santo, y tener comunión con gusanos, pecadores, tales como tú y yo. El No solamente es santo, es
decir, Dios es santo, pero Dios no está barriendo nuestros pecados,
como por decir así, debajo de la alfombra y vamos a pretender
que no están allá. Él es santo y nota en la segunda
descripción, Él dice, el verdadero. Santo y verdadero. El Señor Jesucristo
es el verdadero. Él es la verdad. El Señor Jesucristo
dijo, yo soy el camino la verdad y la vida. Nadie viene al Padre
sino por mí. ¿Quieres saber la verdad de Dios?
Ahí está en Cristo Jesús. ¿Quieres saber la verdad del
hombre? Cristo Jesús es el que te dice
que es la verdad del hombre. Él es el verdadero. Nadie puede
conocer a Dios o conocer o saber nada acerca de sí mismo aparte
de verse a la luz de Cristo Jesús. Es decir, nosotros tenemos una
idea errónea de nosotros mismos hasta que Cristo Jesús alumbra
la verdad y sabemos entonces quienes somos verdaderamente.
Él es la verdad. Dijo el Señor Jesucristo allá
en Juan capítulo 8, si ustedes quieren ver allá. En Juan capítulo 8. Dijo entonces Jesús a los judíos
que habían creído en Él, Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis
verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad, y la
verdad os hará libres. Le respondieron, linaje de Abraham,
somos y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú seréis
libres? Jesús le respondió, de cierto,
de cierto os digo, todo aquel que hace pecado, esclavo es del
pecado. Y el esclavo no queda en casa
para siempre. El esclavo no queda en casa para
siempre. El hijo sí queda para siempre.
Así que si el hijo os libertar, seréis verdaderamente libres. Conoceréis la verdad, dijo el
Señor Jesucristo. Yo soy la verdad. La única manera
de ser libres es conociendo al Señor Jesucristo, la verdad.
Bueno, nos dice ya otra vez en nuestro texto, yo soy el santo,
yo soy el verdadero, y dice yo tengo la llave de David. Tiene la llave de David. Esto
significa Él tiene toda autoridad. Él es soberano. El Señor Jesucristo
es el soberano, el potente. Él tiene completa autoridad en
el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. Como Dios, como dije en la mañana,
como Dios, Él siempre ha tenido esta autoridad. Pero estamos
hablando del Señor Jesucristo, el Dios Hombre. Él tiene completa
autoridad. Hay un hombre ahora que tiene
completa autoridad. Él dijo en Mateo capítulo 28,
versículo 18, Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Él ganó el derecho. Estoy hablando de este hombre,
el Señor Jesucristo. Es Dios Hombre. Como Dios, Él
siempre, Él no dejó de ser Dios, no dejó de ser soberano, pero
cuando Él vino aquí a este mundo y fue hecho carne, nuestra carne
y hueso de nuestro hueso, Él se sometió o Él se humilló a
Sí mismo y vino a ser obediente a Dios Su Padre, estableciendo
rectitud, justicia aquí en la tierra, porque el pueblo de Dios
tiene que tener justicia delante de Dios o no puede estar en la
presencia de Dios sin la santidad nadie va a ver a Dios y la santidad
de su pueblo es el Señor Jesucristo la justicia del pueblo de Dios
es el Señor Jesucristo y dice allá en Mateo capítulo 28 Él
dijo toda potestad como hombre me es dada Jesús se acercó y
les habló diciendo toda potestad me es dada en el cielo y en la
tierra. Esto da consuelo a su pueblo. Esto le da consuelo a ti y a
mí. ¿Tú qué crees en el Señor Jesucristo?
Hay veces las cosas te parecen de cabeza. Parece que no tienen
son ni razón. Parece que todo está en contra
tuya. pero toda potestad es dada al Señor Jesucristo y todas las
cosas que están ocurriendo en este mundo están pasando por
la voluntad del Señor Jesucristo. Él está desarrollando su propósito
y su decreto que Él propuso en sí mismo antes de la fundación
del mundo está siendo desarrollado en el tiempo, es lo que le llamamos
providencia. es decir, nada está tomando al
Señor Jesucristo por sorpresa. Todo ya está asentado. Todo está cumpliendo su propósito.
Él tiene las llaves de David, y esto, cuando pensamos que Él
tiene toda autoridad y toda potestad, esto inspira en el creyente adorar,
adoración a Dios. No vas a adorar y no puede una
persona adorar a alguien que piense que lo puede manejar. El único que vas a adorar es
un soberano. Uno que no puedes tú manejarlo.
Pero desde que tú o una persona pueda manejarlo o influenciarlo,
no es digno de tu adoración. No es digno de tu adoración.
solamente el que tiene toda autoridad es digno de nuestra adoración. Autoridad completa, absoluta,
y ahora mismo Él está reinando. Ahora, ¿para qué sirve una llave? Dice, yo tengo la llave de David.
¿Para qué sirve una llave? Una llave sirve para abrir, ¿verdad?,
o sirve para cerrar. El Señor Jesucristo abre y nadie
puede cerrar. y Él cierra y nadie puede abrir. Está hablando de Su voluntad
que va a ser hecha, que está siendo hecha. Cuando el Señor
Jesucristo abre, nadie puede cerrar. Es decir, cuando Él abre,
por ejemplo, las Escrituras a tu mente. Este libro es un libro
sellado. Es un misterio. hasta que el
Señor Jesucristo te lo abre. Cuando el Señor Jesucristo te
lo abre, nadie lo cierra. Dios te lo reveló. ¿Entiendes
eso? Él abre y nadie cierra. Cuando
Dios revela su verdad, cuando Dios revela al Señor Jesucristo,
Espíritu Santo, eso está enseñado por Dios. Es por eso que hay
seguridad de que su pueblo no va a ir tras no pueden ser engañados,
acuerdan lo que dijo el Señor Jesucristo mis ovejas oyen mi
voz, no van a seguir la voz del extraño porque una vez son enseñados
por Dios la verdad no pueden ir tras el engaño el abre y nadie
cierra, el abre las escrituras para que podamos comprender el
Señor hable también la boca del predicador para poder hablar,
y nadie puede resistir. Cuando Dios abre, cuando Él abre,
nadie puede resistir, nadie puede cerrar. Nosotros pedimos al Señor
la bendición de Él sobre la predicación de Su Palabra, pero no son las
palabras de este hombre o las palabras de ningún hombre que
necesitamos oír, necesitamos oír la voz del Señor Jesucristo. Es verdad que Él utiliza instrumentos
y somos instrumentos débiles, pero Él ha determinado utilizar
la predicación de la Palabra y cuando Él abre la voz del predicador
nadie, nadie lo cierra, nadie, es decir, nadie resiste. Cuando
el Señor abre el corazón de una persona. Nadie cierra. Nadie cierra. Él abre la puerta y él entra. En la religión falsa hablan de
que el corazón es una puerta y él no puede entrar si tú no
le abres el corazón. Es mentira eso. Él tiene la llave. Él puede entrar. Él es todopoderoso. Él abre y él entra. Y por cierto, solamente Él puede
abrir el corazón. Un pecador no puede abrir su
corazón, y no quiere abrirlo tampoco. Y Él abre las puertas
al Evangelio cuando... Él nos dijo ir y predicar el
Evangelio a toda criatura, pero Él es el que tiene que abrir
las puertas. Es el Espíritu Santo que va adelante abriendo las
puertas, preparando a los que oyen. preparando el corazón de
las personas que oyen para que estén atentos porque nadie nadie
quiere a un médico si no están enfermos el Espíritu Santo va
adelante ¿se acuerdan de esa parábola del sembrador que salió
a sembrar? cuando el Señor Jesucristo dijo
que el sembrador salió a sembrar y parte de esa semilla cayó en
el camino y fue levantado por los pájaros, y parte de esa semilla
cayó en tierra pedregosa, y parte de esa semilla cayó entre los
espinos, y de esas tres partes, de las cuatro que dio, tres cuartas
partes de ello, resultó nada. Pero, se han puesto a preguntar,
dice allá, ¿qué parte cayó en buena tierra? ¿Cómo llegó a ser buena tierra?
porque no hay bueno, no hay justo ni a uno, no hay quien quiera. La razón que alguien es buena
tierra es porque el Espíritu Santo lo preparó. El Espíritu
Santo va delante de la Palabra y quita esas piedras de prejuicios,
quita esos espinos, quita esos abrojos, prepara la tierra, prepara
una persona para que se siente y se calle y oiga. Pero mientras
hay un mientras estén pasando los pájaros o los sopilotes de
los pensamientos en los pensamientos del hombre, no está escuchando
nada, ¿verdad? No está escuchando nada mientras
haya sopilotes allá. Pero cuando Él prepara que una
persona oiga, Él abre las puertas del Evangelio, y cuando Él abre,
nadie cierra. Él abrió el camino al cielo,
Él es la puerta. Él abre la puerta. Él es la puerta
también. Él es la llave y Él es la puerta.
El que por mí entrare hallará pasto, dice el Señor Jesucristo.
Y de igual manera, cuando Él cierra, nadie abre. Cuando Él cierra la palabra a
una persona, esa persona, ni por más que lo estudie, no lo
va a entender. no lo va a recibir. ¿Se acuerdan?
El Señor Jesucristo habló parábolas muy claras, pero no les abrió
el entendimiento a esos fariseos. Les preguntaron, ¿por qué les
hablas en parábolas? ¿Para que viendo no vean? ¿Para
que oyendo no oigan? ¿No se conviertan? ¿Cuál era
la diferencia? No les abrió el corazón. No les
abrió el entendimiento. Cuando Él cierra, nadie abre.
Cuando Él cierra la boca del predicador, nada va a suceder.
Y cuando Él no abre el corazón de una persona, ese corazón permanece
cerrado. Bueno, ¿qué descripción tenemos
aquí, entonces, de nuestro Señor, el Señor Jesucristo? Y dice ya
en versículo ocho, Yo conozco tus obras. En todas las iglesias
hemos visto esto, el Señor Jesucristo dice, Yo conozco tus obras. La gracia de Dios es la que salva
a un pecador. Por gracia sois salvos por medio
de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios. Es un don,
es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe, porque
somos hechura suya creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Él preparó de antemano que anduviésemos en ellas. Él conoce Él conoce las obras
de Su pueblo porque Él ha preparado estas obras, y ellos van a andar
en estas obras. Recuerden, el creyente no es,
la persona no es salvo por las obras, pero la fe sin obras es
muerta. La fe sin obras, y las obras
no son hechas para ganar favor de Dios o enviar más material
allá al cielo para que tenga mansión allá, como algunos dicen. Algunos hablan de que vamos a
hacer muchas obras para que a enviar como que estuvieran enviando
vigas y bovedillas o algo allá para que tengan su mansión y
mientras otro por fin va a tener su chocita allá eso es una mentira
me estoy desviando un poco aquí pero nadie en el cielo es más
que otro todos somos salvos por la misma gracia Somos salvos
con la misma sangre, vestidos en la misma justicia. El creyente
hace las obras que hace porque Dios las hace en él. Dios las hace en él. Es el fruto
del Espíritu Santo en el creyente. Dios las hace. Son obras de él. Bueno, yo conozco tus obras. ¿Por qué dice yo conozco tus
obras? bien pudiera decir, yo conozco tu fe. ¿Dónde hay fe? Es que Dios lo puso allá. Con
razón sabe dónde está ahora. Si hay fe, Dios sabe dónde está,
Él lo puso allá. Pero las obras son la demostración
de la fe genuina. Yo conozco tus obras. ¿Cómo es
el Señor Jesucristo? Que Él produce las obras en Su
pueblo y Él luego Él habla de las obras de Su pueblo, y las
muestra como evidencia de Su justicia, pero Él es el que las
hace. El Señor Jesucristo habla y muestra
las obras de Su pueblo, y dice, ahí está, pruebas, pero es Él
el que las hace, la salvación es de Dios. Bueno, es decir,
y dice que yo conozco tus obras, y aquí he puesto delante ti puerta
abierta. Yo he puesto puerta abierta. Cristo había dado a esta iglesia
la gracia de ser fiel, la gracia de ser fiel, y por esa razón
les dio una puerta abierta de utilidad en la predicación del
que Dios nos utilice a nosotros para, es la única razón por la
cual la iglesia está aquí en este mundo, ir y predicar el
Evangelio. Somos testigos del Señor Jesucristo. Esta es nuestra tarea, predicar
el Evangelio, salir a predicar el Evangelio. Cuando Dios nos ha hecho fieles
para predicar la Palabra de Dios, Él nos da una puerta abierta
para la predicación del Evangelio. ¡Qué bendiciones! ¡Qué bendiciones
que Dios nos utilice a nosotros! ¡Qué privilegio que Dios te utilice
a ti para testificar de Su Hijo, de llevar el Evangelio! No somos
responsables de los resultados. no somos responsables, somos
responsables de ser fiel. La medida del éxito de una persona
en su labor como testigo es ser fiel. Si el Señor bendice ese
testimonio y trae a dos, tres, o cien o mil, es asunto de Él. Pero qué bendición que seamos
utilizados en esta labor de traer a Su pueblo, que seamos nosotros
utilizados, que esta iglesia sea utilizada para predicar el
Evangelio. Dios dio a Su Hijo, vino aquí
al mundo para salvar a Su pueblo y Él nos ha utilizado a nosotros
para llevar la Palabra. ¡Qué gran privilegio! ¡Qué gran
privilegio! de poder apoyar, de poder apoyar
a estos hermanos que predican el Evangelio, a los hermanos
con los que nosotros tenemos comunión, de conocerlos a ellos. Muchas personas no tienen este
privilegio, la gracia para difundir la gloria de Cristo, pero qué
bendición que nosotros tenemos a este Dice aquí, yo conozco, porque aunque tienes poca fuerza, oigan lo que dijo el Señor Jesucristo
en esa iglesia, tienes poca fuerza. Es completamente contrario a
lo que piensa la mente carnal, ¿verdad? Tenemos que ser una
mega iglesia si vamos a tener éxito. Pero el Señor Jesucristo
no está hablando de una mucha fuerza. Dices, tiene poca fuerza.
Es decir, no son, no eres muy numeroso, no eres muy fuerte,
no tienes muchos recursos, pero tienes esto. Aquí está. Tienes poca fuerza. Has guardado
mi palabra. En lo que se te pide que hagas,
es decir, sé fiel. Has guardado mi palabra. Ellos tienes poca fuerza. Has guardado mi Palabra, la Palabra
de Cristo, lo que Cristo está diciendo." ¿Saben? No podemos nosotros separar
la doctrina de Cristo o la Palabra de Cristo de Cristo mismo. Si
una persona no está guardando la Palabra de Cristo, está siendo
infiel a Cristo. Si una persona no está guardando
la doctrina de Cristo, está siendo infiel a Cristo. No está guardando al Señor su
Cristo. Quiero que vean aquí en 2 Juan. Su palabra de Cristo es su doctrina. La doctrina de Cristo. ¿Quién
Él es? ¿Quién es que qué es lo que vino a hacer? ¿Es un salvador exitoso? ¿Salvó a su pueblo de sus pecados?
¿A quiénes vino a salvar Cristo? ¿Vino a escoger a salvar a los
escogidos o vino a dar su vida en una aventura? Es decir, Dios
murió para ver quién va a ser salvo, a ver quién lo va a aceptar. Eso es mentira. Eso no es guardar
la Palabra de Cristo. Es ser infiel al mensaje de Cristo,
y ser infiel a Cristo. Dice allá en Segúme Juan, versículo
nueve, cualquiera que se extravía y no persevera en la doctrina
de Cristo no tiene a Dios. La persona que no permanece en
la doctrina de Cristo no tiene a Dios. La evidencia de que una
persona es salvo es que va a perseverar. Va a perseverar. Es decir, Cristo no cambia. Cristo no cambia. El Evangelio
es el Evangelio eterno. Y cuando ves que una iglesia
o una denominación cambia de su punto de vista, de ahora estaban
diciendo esto, ahora dicen otro, la razón por la que cambian es
porque no saben son como palmas en el viento cuando sopla el
viento de este lado se van para allá sopla de este lado se van
para allá la gente quiere oír esto, ahí le van a dar esto quiere
oír lo otro, le van a decir lo otro cualquiera que se extravía todo lo que nosotros sabemos
de Cristo todo lo que nosotros sabemos de Dios está aquí en
Su Palabra. No podemos separar, es decir,
no estamos trayendo nuestras ideas, no estamos
trayendo nuestras ideas y poniéndolas en la Palabra. Sólo podemos decir
lo que Cristo ha dicho primeramente de Sí mismo. Solamente esta es
la manera que nosotros adoramos Y esa es la manera que nosotros
oramos. Repetimos a los oídos de Dios lo que primero Él dijo
de Sí mismo. Cualquier otra cosa es idolatría.
Es culto voluntario. Yo creo que Dios es así. Dios
no es como el hombre piensa. Dios es como Él dice que Él es.
Bueno, regresamos allá a nuestro texto. Tienes poca fuerza, pero
has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre." No has negado mi nombre. Vean lo que dice allá en Juan
capítulo 6. No has negado mi nombre. ¿Ustedes se acuerdan de estas
personas que estaban siguiendo al Señor Jesucristo? Negar al Señor Jesucristo es
negar su persona, es negar su obra, negar su doctrina. Decir,
bueno, yo sé que dice esto, pero creo que significa esto. Es como
un hombre que estaba diciendo que no creía la doctrina de la
predestinación, no creía la doctrina de la elección, no creía estas
cosas, y un pastor le dijo, bueno, voy a leerte un texto. y tú escucha
con atención y leyó Efesios capítulo 1 y terminó de leerlo lo leyó
con entendimiento y que dijo la persona, oíste lo que dijo
si pero no lo creo como tú lo lees pues cómo se va a leer,
se lee como se lee pero lo que dijo, bueno no lo creo como tú
lo lees no está guardando su nombre aquí estos que estaban
siguiendo al Señor Jesucristo en Juan capítulo 6, versículo
59, dice, estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernón,
y al oírlas muchos de sus discípulos dijeron, dura es esta palabra,
¿quién la puede oír? ¿Hay algo que el Señor Jesucristo
te pueda decir que te pueda ofender? Piénsalo. Hay algo que el Señor
Jesucristo te pueda decir que te pueda ofender. Si te puede
ofender, te vas a ofender. Si puedes ser ofendido, vas a
ser ofendido. Estas personas oyeron que el Señor Jesucristo
hable y dijo allá en versículo 29. Esta es la obra de Dios que creáis
en el que Él ha enviado. Esto yo soy el enviado. Y la
obra de Dios es que es la obra de Dios. que creas. Es decir, cuando tú crees, Dios
es el que ha obrado en ti. Esta es la obra de Dios, no es
obra de hombre. Que creáis en el que hay en vía. Por cierto, Dios es el que da
la fe, pero Él no crea de tu parte. El hombre cree, pero es
don de Dios. Esta es la obra de Dios. Bueno,
yo quería hacer una obra. Yo quiero hacer alguna Seguramente
vale algo que yo hago. Soy miembro de una iglesia. Yo
soy líder. Yo hago esto, esto y lo otro.
Seguramente tiene algo de valor eso, ¿no? La obra de Dios es
que creas en el Hijo de Dios. Vean lo que dice el versículo
37. No vamos a ver todo el texto, pero dice, Todo lo que el Padre
me da, vendrá a mí. Y al que a mí viene, no le echo
fuera. Habla de la elección divina. Dios el Padre dio a un pueblo. y su pueblo va a venir a él,
no le va a echar fuera, ven lo que dice el versículo 39, esta
es la voluntad del Padre el que me envió que todo lo que me diera
no pierda yo nada sino que lo resucite en el día postrero,
ninguno se va a perder por el cual Cristo vino a salvar, la
seguridad eterna qué tal esas personas dicen hoy
puedes ser salvo y mañana te vas a perder bueno si tú te salvaste
es seguro que te vas a perder pero si es Dios el que lo hizo
esto es eterno versículo 44 ninguno puede venir a mí está hablando
de la depravación del hombre ninguno puede venir a mí no está
dando permiso está diciendo no tiene habilidad ninguno puede
venir a mí si el padre que me envió no le trajera y yo le resucitaré
el día postero Versículo 45, están los profetas y serán todos
enseñados por Dios, así que todo aquel que oyó al Padre y aprendió
de él, viene a mí. Oyeron estas cosas, el Señor
Jesucristo estaba hablando de su persona y su obra, la necesidad
de la fe, la condición del hombre natural, y ellos dijeron, es
dura palabra, no la podemos oír. Y allá en Juan 6, versículo 65, El Espíritu es el que da vida,
la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado
son espíritu y son vida. Pero hay algunos de vosotros
que no creen, porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran
los que no creían y quién le había de entregar. y dijo por
eso se ha dicho ninguno puede venir a mí si no le fuera dado
del padre desde entonces muchos de sus discípulos no guardaron
su palabra se volvieron atrás se ofendieron ah si es así entonces
no vamos a seguir y muchas personas son así pero ninguno de su pueblo
es así muchos vienen hoy en el evangelio
y se ofenden y se van y no regresan pero el pueblo de Dios no se
ofende vean lo que dice aquí el apóstol Pedro respondiendo
por todo el pueblo de Dios dice desde entonces muchos discípulos
volvieron atrás y ya no andaban con él dijo entonces Jesús a
los doce ah por cierto aquí el pastor Gregorio me dijo esto
Creo que es muy bueno. Saben, el Señor Jesucristo manda
a su pueblo venir a él. No es una invitación. Es un mandamiento. Creen en el Señor Jesucristo
y serán salvos. No es una invitación. Él está mandando, así como manda
a Lázaro que salga del sepulcro y él sale. Pero si pudiéramos
decir que invitó a los discípulos a algo, en esta ocasión les invitó
a que se vayan. ¿Oyeron eso? Los invitó a que
se vayan. ¿Se quieren ir? Váyanse. ¿Quieres irte? Puedes irte. Anda. Pero el pueblo de Dios
no puede. No puede. Es mi vida. Es mi única esperanza. Estoy
convencido que no hay salvación sino solamente en Cristo. Las
obras... Voy a regresar a la ley. Solo
hay muerte y condenación allá. Voy a regresar a las religiones,
pura oscuridad, tradición, tinieblas, a mis propios pensamientos, ignorancia. Tú tienes las palabras de vida,
dice allá el apóstol Pedro. Simón Pedro le dijo, señora,
¿a quién iremos? Ese es el arrepentimiento verdadero.
Señora, ¿a quién vamos a ir? No podemos ir a ningún otro.
Tú tienes las palabras de vida eterna y nosotros hemos creído
y conocemos que tú eres el Cristo el Hijo del Dios viviente así
que sigue diciendo tu pueblo no se va a ofender y dice aquí
el Señor Jesucristo has guardado mi palabra has guardado mi palabra
y no has negado mi nombre lo ha guardado porque no puede
más que guardarlo no lo ha negado porque no puede negarlo somos
guardados por el poder de Dios. Cuando Dios convence, cuando
Dios convence, cuando Él abre, nadie encierra. Ahora, dijo el
Señor Jesucristo, no negaron mi nombre. Su nombre es quien
Él es. Él es Dios manifestado en la
carne. Su nombre es qué es lo que Él
hizo. Él está hablando de Su redención.
Él es el Redentor. La gloria de Su nombre. No voy a terminar. Dice acá en
versículo 9, He aquí yo entrego de la sinagoga de Satanás a los
que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten. He
aquí yo haré que vengan y se postren a tus pies y reconozcan
que yo te he amado. Señores, había personas allá
que se decían ser verdaderos judíos. Pero el Señor Jesucristo
sabe quienes son los verdaderos creyentes. Y Él va a exponerlos. Él va a mostrarlos. Es decir,
una persona puede engañar. Ustedes pueden engañarme y yo
puedo engañar a ustedes. Somos hombres. Pero el Señor
Jesucristo no le engaña a nadie. No sirve jugar a religión. No
sirve jugar a religión. a Dios no le impresionan. Lo
único que cuenta con Dios es una nueva vida, un corazón limpio,
conciencia limpia. Él está viendo el corazón. En
todos los demás asuntos de la vida del hombre uno puede mentir
y salir ganando. Hace algunos años atrás había
un hombre allá en los Estados Unidos, un joven, que pretendió
ser doctor entraba al quirófano y habían otros doctores ayudantes,
él no sabía, no había asistido a la escuela un día pero cuando
le decían haz algo, él pretendía ser el jefe y le preguntaba a
los otros, ¿qué piensas tú? él sí había ido a la escuela
estaba practicando y le dije pues, ¿no quieres que te de oportunidad
que muestres lo que haces? y el otro estaba haciendo, pero
él estaba recibiendo su cheque Pretendió ser piloto también.
Y ganaba, bueno por un rato, ganaba. Uno puede pretender todo
lo que quiere con los hombres, pero con Dios no. Él conoce el
corazón. Yo entrego de la sinagoga de
Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que
mienten. He aquí, haré que vengan y se
postren a tus pies. y que reconozcan que yo te he
amado. Hay una diferencia. La diferencia
es yo te he amado. Cuando Dios amó a Su pueblo,
Él lo amó con amor eterno. Y nunca, nunca dejan de ser amados.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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