Bootstrap
Cody Groover

La Carta a la iglesia de Sardis

Revelation 3:1-6
Cody Groover December, 8 2013 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover December, 8 2013
Apocalipsis
What does the Bible say about perseverance in faith?

The Bible teaches that perseverance in faith is essential for salvation, as true believers will continue to trust in Christ until the end.

Scripture makes it clear that perseverance is a mark of true faith, especially highlighted in passages like Hebrews 3:14, which states, 'For we have come to share in Christ, if indeed we hold our original confidence firm to the end.' This concept affirms that those whom God has chosen will remain faithful, exhibiting that their faith is genuine. In the context of Revelation 3:1-6, the church in Sardis is warned that their apparent life is deceptive, as they possess a name of being alive but are spiritually dead. Thus, true perseverance in faith is not merely an initial belief but a continual, active trust in Jesus Christ.

Hebrews 3:14, Revelation 3:1-6

How do we know that salvation is determined by God?

Salvation is ultimately determined by God's sovereign will, as He alone chooses those who will be saved.

The sovereignty of God in salvation is underscored in various biblical texts, including Ephesians 1:4-5, which states that God 'chose us in Him before the foundation of the world.' This emphasizes that God's plan for salvation is not based on human actions or decisions but solely on His divine will. He not only determines who will be saved but also the means through which salvation is realized, namely through faith and repentance. As a result, it is vital for believers to understand that while God’s choosing is sovereign, our continued faith and perseverance are evidence of His saving work within us. Those who do not continue in faith reveal that they were never truly chosen for salvation (Matthew 24:13).

Ephesians 1:4-5, Matthew 24:13

Why is the message to the church at Sardis significant for Christians today?

The message to Sardis serves as a vital warning against spiritual complacency and the necessity of true faith in Christ.

In Revelation 3:1-6, the Lord's letter to the church at Sardis highlights the danger of appearing alive while being spiritually dead. This is significant for Christians today as it reveals the importance of self-examination and genuine faith. The church members were warned to remember what they had received and to repent, underscoring the crucial need for ongoing repentance and faith in Jesus Christ. It teaches that a true Christian life is characterized by continual dependence on Christ and not complacency. This message calls all believers to maintain vigilance in their spiritual lives, affirming what is alive in their faith and to seek the Lord continually to avoid the dangers of spiritual death.

Revelation 3:1-6

How does God preserve the faith of His people?

God preserves the faith of His people by His power, ensuring that true believers will not fall away.

The doctrine of preservation teaches that those whom God has chosen will remain steadfast in their faith because they are kept by His divine power. As noted in passages like 1 Peter 1:5, believers are 'kept by the power of God through faith for salvation ready to be revealed in the last time.' This means that while believers must actively persevere in faith, it is ultimately God who sustains them through the Holy Spirit. The interplay of God's preserving work and the believer's responsibility to seek Him reflects the confidence believers can have in their salvation. The promise that God will not lose any of His sheep emphasizes that true salvation results in an enduring faith that will not ultimately fail.

1 Peter 1:5

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Pido que abran sus Biblias conmigo
en esta noche el libro de Apocalipsis capítulo 3. Apocalipsis capítulo
3. En esta noche vamos a leer la
carta de nuestro Señor Jesucristo a esta iglesia. Está dirigida
específicamente a la iglesia de Sardis pero está dirigida
también a esta iglesia, a esta congregación, a cada uno que
me está escuchando, cada uno que es miembro de la iglesia
del Señor Jesucristo. No estoy hablando de esta iglesia
local, estoy hablando del cuerpo del Señor Jesucristo. Esta es
una carta a cada uno de nosotros, y bien podría ser llamado de
esta manera una carta o un llamado a la perseverancia. a la perseverancia. Leímos allá en Hebreos, al comenzar
el servicio, lo que dijo el apóstol a los hebreos, somos su casa
si retenemos firmes hasta el fin la confianza y el gloriarnos
en la esperanza. Pero si alguno no continúa, si
alguno no continúa viniendo al Señor Jesucristo, recuerden Creer
en el Señor Jesucristo es seguir creyendo en el Señor Jesucristo.
Venir al Señor Jesucristo es venir y seguir viniendo al Señor
Jesucristo. Arrepentirse es arrepentirse
y seguir arrepintiéndose hacia Dios. Ahora, a manera de introducción
quiero hacer esta pregunta. Si Dios ha determinado algo Ese evento, esa cosa que Dios
ha determinado, ¿llegará a pasar? Llegará a pasar. Si Dios ha determinado
algo, ¿eso llegará a pasar? Sí, sí. ¿Acaso no puede que no se lleve
a cabo? ¿Acaso puede ser que algo que
Dios determinó no se lleve a cabo? No, en ninguna manera. Otra manera
de decirlo es esta manera. ¿Acaso Dios sabía que tú ibas
a estar aquí en esta noche? Dios sabía que tú ibas a estar
aquí en esta noche. Pero déjame hacer esta pregunta.
Si no hubieras venido, ¿estarías acá? Si no hubieras venido, no estarías
acá. o otra manera de decirlo es esto,
si yo digo bueno aquí tengo un billete de cien pesos no sé por
qué dije cien, hubiera dicho veinte yo tengo un billete de
cien pesos y he determinado que te lo voy a dar a ti Josué y
que tal si Josué dice ah bueno si es la determinación que me
lo va a dar lo voy a tener pero si no viene a buscarlo no es
suyo o sea que Dios ha determinado la salvación de su pueblo. Y
Dios ha determinado también los medios para esta salvación y
cómo van a suceder. Dios ha determinado la salvación
de su pueblo. Y alguien dirá, bueno, si Dios
ha determinado la salvación de mi alma, voy a ser salvo, no importa si
sigo creyendo o no importa como yo viva. Eso es un engaño. Eso es un engaño, eso es una
mentira. Ya sea que yo crea, si Dios ha
determinado que yo sea salvo, va a salvarme si creo o no creo.
En ninguna manera. En ninguna manera. Ya que Dios,
yo diría, bueno, ya que Dios ha determinado mi salvación,
entonces no tengo que creer. No, en ninguna manera. Si una
persona dice, bueno, si Dios ha determinado mi salvación,
yo no tengo que creer y no voy a creer, simplemente está determinado
o está mostrando que en realidad Dios nunca lo escogió para salvación. Y Dios nunca determinó su salvación. La perseverancia, la perseverancia
y la preservación. Son dos cosas que nos enseña
la Palabra de Dios. Nosotros somos preservados, otra
manera de decirlo es guardados por el poder de Dios mediante
la fe. Somos preservados o guardados
y nosotros perseveramos en la fe. El pueblo de Dios va a perseverar. Y la perseverancia es la evidencia
La perseverancia es la evidencia de que eres algo. Si una persona
comienza, puede ser como uno de esos estrellas fugaces, son
muy brillantes, las ves en la noche, las estrellas, y lo que
agarra tu ojo es esa estrella fugaz, ¿verdad? Pasa brillando
y agarra tu ojo, pero pasa. No continúa. Y puede que una
persona comience, pero si esa persona no muere en la fe, esa
persona no es creyente. Ahora, tenemos que tener esto
en la mente cuando nosotros veamos este capítulo 3 de Apocalipsis,
cuando leamos la carta a la iglesia de Sardis. Noten allá capítulo
3, versículo 1. al ángel de la iglesia de Sardis,
el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas,
dice esto, yo conozco tus obras, que tienes nombre que vives y
estás muerto. Sé vigilante y afirma las cosas
que están para morir, porque no he hallado tus obras perfectas
delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has
recibido y oído, y guárdalo. y arrepiéntete. Pues si no velas,
vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré
sobre ti." El Señor dijo, Acuérdate. Acuérdate. Noten aquí que el Señor Jesucristo
no dijo esto. El Señor Jesucristo no dijo,
ya que la seguridad del creyente o la salvación eterna es una
seguridad, aunque pareces muerto, no te preocupes." No dijo eso. No dijo, aunque la salvación
depende de Dios y la salvación es segura, aunque tú pareces
muerto, no te preocupes, de todas maneras vas a estar en el cielo.
No dijo eso. Esto es similar a lo que dijo
nuestro Señor Jesucristo a la iglesia de Éfeso. Versículo 5
de capítulo 2, recuerda, por tanto, de dónde has caído, y
arrepiéntete, y haz las primeras obras, pues si no, vendré pronto
a ti y quitaré tu candelero de su lugar, y si no, te hubieras
arrepentido. Es decir, si sigues en eso, si
sigues en esa condición, se va a comprobar que nunca fuiste
mío en primer lugar, nunca fuiste mío, nunca fuiste salvo. Entonces debemos nosotros examinar,
la iglesia, cada uno de nosotros debemos examinarnos a la luz
de esto. Bueno, vamos a ver versículo
Noten aquí como nuestro Señor Jesucristo se describe a la iglesia
y dice, escribe al ángel de la iglesia de Sardis el que tiene
los siete espíritus de Dios. Aquí está hablando, Él es Dios,
pero Él tiene la plenitud del Espíritu Santo. Él es Dios, representa
la plenitud del Espíritu Santo. ¿De dónde viene la vida espiritual? El Espíritu Santo es el que da
vida, ¿verdad? Es el que nos ha dado. Somos
nacidos por la palabra de Dios, por la voluntad de Dios, pero
es el Espíritu Santo que nos vivifica, que nos da vida. Él es el que da vida. A través
de los medios que Él ha determinado, a través de la palabra predicada,
por medio de las estrellas, los pastores, que están en las manos
del Señor Jesucristo. Él está escribiendo entonces
a cada uno de nosotros y dice allá, yo conozco tus obras, yo
conozco tus obras, que tienes nombre que vives. Tienes nombres,
es decir, se te considera, se te ve como una iglesia una iglesia
sana, una iglesia viva. Esto es lo que dicen los hombres.
Pero ellos están juzgando, ellos dicen esto, basado en tu pasado,
basado en tu pasado, por lo que eras conocido en el pasado. No lo quieres ahora. Tienes nombre
de vivo pero estás muerto. Tienes este nombre de que vives
basado en tu testimonio de antigüedad. Ahora estás muerto. Ahora, esta
palabra muerto que en el versículo uno dice, yo conozco tus obras
que tienes nombre que vives y estás muerto. Debe ser claro que no es aquí,
no está hablando de la muerte como habla en Efesios capítulo
2, versículo 1. No está hablando de esa muerte
espiritual. Él os dio vida a vosotros cuando
estabas muerto en vuestros delitos y pecados. No está hablando de
esa muerte. Pero, ¿cuántas veces hemos sentido
como que muertos espiritualmente? Es decir, fríos. fríos en la adoración. La evidencia
de nuestra vida física, ¿dónde la tenemos? La evidencia de nuestra vida
física la tenemos en nuestros sentidos, ¿verdad? Oigo, veo,
puedo, puedo gustar, puedo tocar, es la evidencia de que estoy
vivo. Puedo puedo ver." Es decir, la vida
física es evidenciada y gozada por los sentidos. Un hombre vivo
puede ver, puede sentir, puede gustar, puede oler. Y un hombre
con vida espiritual puede también oír, y puede gustar, y puede
ver, puede sentir, Un hombre vivo espiritual tiene estos sentidos. Es decir, oye el Evangelio y
le suena dulce. Oye el Evangelio y le mueve. Puede ver el amor de Dios en
Cristo Jesús, Cristo sobre la cruz del Calvario. Pero esa muerte
espiritual que es una, es mas bien un dormir es mas bien un
dormir has visto una persona esta dormida parece que esta
muerta verdad parece que esta muerta pero esta dormida una
persona que esta dormida no puede ver y una persona que esta en
esta condicion de muerte esta en este como se dice somnoliento
no se si lo dije bien o no esta en esa condicion y no puede gustar
lo que puede gustar una persona que está atenta, una persona
que está viva. No siente ese mismo amor, ese
mismo gozo, esa misma paz. No siente, no gusta de la gracia
del Señor. El olor del Evangelio de Cristo
Jesús no es ese olor grato que una vez era. Bueno, los miembros de la iglesia
de Sardis, parece que sus sentidos estaban a punto de morir. Estaban
fríos, fríos. Una persona llega a esta condición
cuando no ve la hermosura de Cristo. Cuando no puede ver la
hermosura de oír el Evangelio, su corazón no es movido a Cristo
Jesús, no es atraído a Él. Es una frialdad. No puede ver
la hermosura de Cristo como antes lo podían ver. Es decir, el Señor Jesucristo
viene a ser como una historia, un personaje histórico, no una
persona viva. Tienes nombre de que te vives,
pero estás muerto. En otras palabras, la persona
que está en esta condición está perdiendo discernimiento. Dice, yo creo en la gracia, pero
llega hasta recibir lo que no es gracia. Está frío. Ustedes acordarán de la parábola
del sembrador La Parábola del Sembrador había
cuatro tipos de terreno en donde cayó la simiente o la semilla,
la Palabra de Dios, y en dos de estos comenzaron bien, pero
no terminaron bien. Ese suelo que era suelo pedregoso,
y ese terreno que era terreno que tenía espinos. Comenzaron
bien, se parecían bien, pero no terminaron bien. Las espinas
llegaron a estrangular la palabra de Dios y el calor del sol llegó
a quemar la raíz del que estaba sembrado en tierra pedregosa. Pero al principio nadie podía
distinguir, parecía buena planta, buena planta. Es decir, esta
condición llega gradualmente. Esta condición de esta frialdad
o esta indiferencia, este sueño que parece muerte, llega gradualmente. Una persona comienza perdiendo
el entusiasmo. Comienza perdiendo el entusiasmo
por la persona de Cristo. ¿Te acuerdas cuando primero conociste
al Señor Jesucristo, y el entusiasmo que sentiste, y el entusiasmo
de conocer más del Señor Jesucristo, hay un peligro de perder esto.
Hay un peligro de perder esto. El Evangelio se convierte en
algo, esto ya lo vi, qué peligroso es eso, Cuando oímos y decimos,
esto ya lo oí, esto ya lo sé, que más me va a enseñar, que
más voy a oír, esto ya lo oí, que peligroso es esto. Ya no se oye con oídos dispuestos
para ser. Faltar al servicio de adoración
se vuelve algo fácil. Al principio No, yo quiero estar
allá, yo quiero oír la palabra, pero después una persona ya no
le da igual, le da igual ir o no ir. Escuchen, yo entiendo que
muchos de ustedes viajan por mucha distancia y muchos no pueden
estar en todos los servicios, algunos trabajan, yo entiendo
eso. Estoy hablando de esa indiferencia
de la persona que le da igual ir o no ir. hay un problema. Estoy hablando
de lo que dice el Señor Jesucristo. Tienes nombre de vivo pero estás
muerto. Tienes frialdad. Y esto, escuchen,
esto aplica primero aquí. Esto aplica primero a mí. Y aplica a cada uno de nosotros
que está en la iglesia del Señor Jesucristo. los sentidos son opacados o amortiguados,
el amor, el gozo y la paz, ya no tenemos ese mismo, son opacados. Perdimos o perdemos el gusto
por la gracia e incluso llegan a tolerar aquello que no es gracia,
la gracia. Empiezan a tolerar perdimos el sentido del olfato. Estamos perdiendo sensibilidad.
Viene a ser como un ecumenismo. Cuando primero oíste el Evangelio,
distinguiste la gracia del Señor Jesucristo, y cuando alguien
decía algo contrario, eso no huele bien. Eso no huele a la
verdad. Estabas presto para defender
o para estar firme por el Evangelio de la gracia, pero ahora ya no
es lo mismo. Bueno, dice ya en versículo 2, es gradual esto, es gradual esto. Gracias sean, escuchen, recuerden
lo que estábamos diciendo, el Señor preserva a Su iglesia,
pero la iglesia persevera. ¿Oyeron eso? Nadie va a perseverar
quien el Señor no preserva. Y aquellos que el Señor preserva,
ellos van a perseverar. Dice allá en versículo 2, sé
vigilante. Tú que estás durmiendo, el Señor
Jesucristo te llama a ti, me llama a mí, dice, despierta, ¿Se acuerdan allá en Cantar de
Cantares? Está, aquí está muy precioso
como lo dice en Cantar de Cantares capítulo 5 versículo uno dice yo vine a
mi huerto oh hermana, esposa mía he recogido mi mirra y mis
aromas, he comido mi panal y mi miel, mi vino y mi leche, he
bebido. Comed, amigos, bebed, en abundancia,
oh amados." El Señor convida, ¿verdad? El Señor convida. Ven,
ven a mí. Convive conmigo. Ten comunión
conmigo. Noten allá versículo dos. Yo
dormía. Yo estaba muerta. Eso, yo dormía. Pero mi corazón velaba. Yo dormía,
pero estaba yo viva. Estaba yo viva. Yo dormía. Es
la voz de mi amado que llama. Ábreme, hermana mía, amiga mía,
paloma mía, perfecta mía, porque mi cabeza está llena de rocío.
mis cabellos de las gotas de la noche. Me he desnudado de
mi ropa, dice la novia. ¿Cómo me he de vestir? He lavado
mis pies. ¿Cómo los he de ensuciar? Una
persona que está en esta condición busca excusas para faltar. Y escuchen esto, es algo muy
peligroso. Si una persona está buscando excusas, el Señor te
va a dar excusas. Y una excusa muy buena. Si estás
buscando excusas, el Señor te da excusas. Y te va a dar una
excusa muy buena. Dice aquí, he desnudado mi ropa.
¿Cómo me he de vestir? He lavado mis pies. ¿Cómo se
desnuda? Noten aquí, el Señor no va a
dejar a los suyos. aunque nosotros nos enfriamos,
aunque nosotros... Aquí está la preservación del Señor. Mi amado metió su mano por la
ventanilla. El Señor Jesucristo sabe dónde
meter la mano y tocar tu corazón. Él sabe dónde meter la mano y
tocar tu corazón de tal manera que seas avivado. Mi corazón
se conmovió dentro de mí. No podía yo como verme antes,
estaba yo muerto, estaba yo como frío. Y aquí está diciendo, despierta,
sé vigilante, despierta, despierta. Un creyente puede, y a menudo
Estas advertencias no están de vano o de balde en la Palabra
de Dios. Están aquí porque las necesito,
porque las necesitas tú, porque necesitamos cada día venir al
Señor Jesucristo, cada día. Y una de las cosas que más nos
alejan es el pecado, el pecado con Cristo el Espíritu Santo,
y nos aleja de esa comunión. No perdemos la salvación, pero
es cuando debemos venir al Señor Jesucristo. Es cuando... y ninguna persona que no confiesa
su pecado es perdonado. Tenemos que venir a Él. Si confesamos
nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y la sangre del Señor Jesucristo es limpia de todo
pecado. Confesamos a Él. Venimos a Él.
Señor, lávame. Lávame en Tu Palabra. al que
viene, él no le echa afuera. Dice allá, vigila, despierta. El creyente puede caer en esta
condición de somnolencia, y es por eso que se nos advierte o
se nos estimula a despertar. La causa de este estado de somnolencia una persona que está cabeceando,
que está cabeceando, ¿qué dirías en el ámbito natural o carnal? Una persona que está cabeceando,
todo el tiempo se está durmiendo, ¿qué dirías? ¿Sabes qué? No estás
descansado en tu casa. Llega al trabajo y ¡pum! Se duerme.
Bueno, ¿qué pasó? No dormiste en tu casa. Y una
persona que está somnolienta en las cosas espirituales, Lo
que hace falta es reposo en el Señor Jesucristo. Reposo, descanso. El justo por la fe vivirá. El justo por la fe vivirá. Estás
cansado. Una persona que se está durmiendo
está cansado, ¿verdad? Has estado muy cansado y no puedes
mantener los ojos abiertos porque estás trabajando todo el tiempo.
Pero descansa y ves que vas a poder. Y la persona que está tratando
de de hacer, hacer, hacer la persona la salvación ya está
hecha descansa en el Señor Jesucristo descansa en Él otra causa es
la intemperancia es decir en las cosas de este mundo abuso
de las cosas de este mundo despierta ¿saben qué? los accidentes que
han ocurrido muchas veces ocurren cuando hombres están dormitando
¿verdad? Despierta, despierta. Y no dice
aquí, se vigilante, afirma las cosas que están para morir. Hay
una gran diferencia en cosas que están para morir y en cosas
que ya están muertas. En cosas que están para morir
significa hay vida ya. Hay vida ya, el Señor Jesucristo
dio vida ya. Pero aquí está diciendo, despierta,
afirma las cosas. establece las cosas. Es decir, ¿qué cosas? Estas cosas
que se acaban de recordar, estas cosas que acabamos de ver, y
las cosas, afirma las cosas que están para morir, para que no, para morir, porque no he hallado
tus obras perfectas delante de Dios. Es decir, si uno continúa en
esto, como dije, hay una gran diferencia entre estar a punto
de morir y uno que ya está muerto. El Señor está diciendo aquí,
yo sé cuál es el problema. El problema que había causado
que la iglesia caiga en este estado de somnolientos, dormilones. No he encontrado tus obras perfectas. no he encontrado tus obras perfectas. Está hablando, ¿sabes cuál es
la perfección en la vida del creyente? La perfección en la
vida del creyente, cree en el Señor Jesucristo y será salvo. ¿Sabes cuál es el problema? El
creyente está queriendo meter mano allá, está queriendo hacer
algo. Cuando primero veniste al Señor Jesucristo, veniste
con nada en tus manos, sin ninguna experiencia religiosa, veniste
como un pecador necesitado de misericordia, veniste con cero
en tus manos pidiendo misericordia del Señor, y qué gozo, ¿verdad? Cuando el Señor te habló a ti,
te reveló Su amor y Su misericordia a ti, te reveló en Cristo al
Señor Jesucristo. Pero ahora que has creído por
un tiempo, ahora tienes experiencias, eso no es perfecto. El apóstol
Pablo dijo esto, yo olvido las cosas que están en el pasado.
Esto significa lo que está ayer. El apóstol Pablo, y así nosotros
también, no vamos a recordar nuestra profesión de fe el año
pasado. o nuestro bautismo el día de
ayer. No podemos nosotros tener paz y consuelo y gozo recordando
el bautismo de ayer. La salvación es hoy. Crea en
el Señor Jesucristo, y serás salvo. Es decir, tus obras no son perfectas
porque estás tratando de cumplirlas, estás tratando de hacerlas, pero
la obra perfecta es esta, crea en el Señor Jesucristo y serás
salvo. La obra perfecta del creyente
es creer a Dios, y la obra del creyente es la obra del Señor
Jesucristo, puesta a tu cuenta. No falta nada. En otras palabras, estás yendo
a medias nunca, todo el camino, nunca das, no estás completo. La fe en el Señor Jesucristo
es completa. Lo que está diciendo aquí, yo
sé que tus obras no son perfectas delante de Dios. Bueno, ¿cómo vamos a afirmar las cosas
que están para morir? ¿Cómo vamos a afirmar las cosas
que están para morir? Dijo el Señor Jesucristo, afírmalos. Están para morir. Sé que no son
perfectas. Afírmalo. ¿Cómo vas a afirmar?
Nota en versículo tres, acuérdate. Regresa a ese primer punto. Regresa. ¿Cómo recibiste? Ya dije esto, pero quiero que
lo veamos allá en Colosenses capítulo 2. El creyente no se
mueve de este lugar. De la manera que recibiste al
Señor Jesucristo, así anda en él. ¡Oh, qué paz! ¡Oh, qué gozo! El primer momento
que el Señor se te reveló. Salvación plena. gozo, justicia
delante de Dios, santidad, y todo era tuyo. Regresa, dice ya en Colosenses
capítulo 2, acuérdate. Por tanto, de la manera que habéis
recibido al Señor Jesucristo, andad en Él. ¿Cómo lo recibiste? Lo recibiste
como un anda como un mendigo, dependiendo de Él para todo.
¡Es la fe! Sin la fe es imposible agradar
a Dios, pero el hombre está tratando de hacer cosa suya. Sin la fe
es imposible agradar a Dios. Veniste como un mendigo con las
manos vacías, veniste humildemente y lo recibiste a Él. lo recibiste
con gozo, lo recibiste agradecido, recibiste el Evangelio. Qué precioso era para ti en ese
momento, ¿verdad? Oír las buenas nuevas, que todo
lo que Dios requiere de mí, ya lo hizo. ¿Y por qué ya no son
buenas nuevas? Porque está tratado de hacer
algo, ¿verdad? Son buenas nuevas, todo lo que Dios requiere, Él
lo hizo. cuando oímos por primera vez
qué asombro, qué asombro. ¿Qué? ¿Que Dios dio a Su Hijo
para morir en el Calvario para pagar mis pecados? ¿Será posible? Recuerda, vive en ese asombro
la maravillosa gracia de Dios a pecadores. Es un gran peligro cuando las
personas dejan de ser oidores y se convierten en críticos.
¿Verdad? Es un gran peligro cuando personas
dejan de oír el Evangelio, oyendo, buscando oír, buscando ver al
Señor Jesucristo y empiezan a ver cómo lo dice la persona. ¿Lo
dijo bien? ¿Lo dijo mal? Es un gran peligro. Dice allá,
recuerda, de través allá. Acuérdate pues. ¿Sabes qué? No
puedes acordarte de algo que nunca supiste. ¿Verdad? No puedes regresar de un lugar
donde nunca has estado. Estás recordando algo que supiste. ¿Supiste esto al principio? Si
es que creíste. Si es que eres del Señor. Esto
lo supiste. Acuérdate pues de lo que has recibido.
Es gracia. Lo recibiste. ¿Por qué te estás
jactando como que no lo recibiste? Acuerde de lo que has recibido,
acuerde de lo que has oído. Regresa al Evangelio. En el Evangelio
está todo lo que el pueblo de Dios necesita. Las personas quieren
oír el Evangelio y personas que no tienen oídos para oír y no
son el pueblo de Dios dicen, ya me cansé de esto. Empieza
a decirnos cómo debemos vivir en la casa. Cómo debemos ser
mejores esposos. Cómo debemos criar a nuestros
hijos. Empieza a decirnos esto. ¿Por
qué? Porque no tienen oído para la Palabra de Dios. Acuérdate lo que has recibido,
acuérdate lo que has oído, guárdalo, guárdalo y arrepiéntete. ¿Qué significa eso? Vuelve allá.
¿Vuelve de qué? ¡Qué precioso es eso! El Señor
Jesucristo dice, vuelve, regresa, arrepiéntete. Noten aquí, pues
si no velas, aquí está la perseverancia. Si hay falta de esto, si tú no
continúas si tú no continúas viniendo al Señor Jesucristo,
vendré sobre ti como ladrón y no sabrás a qué hora vendré sobre
ti. Versículo 4 dice, pero hay algunas
personas allá en Sardis, hay algunos, está hablando, esta
iglesia estaba en mala condición, había muchos que estaban en esa
condición de durmiendo, sueño, pero hay pocas personas allá
que no han manchado, que no han manchado sus vestiduras,
ni andan conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. La dignidad la tenemos del Señor,
Él es el que nos hace dignos. Nosotros no somos, nadie es digno
de sí mismo. Nadie es digno por lo que hace.
La gracia de Dios hace digno. Pero lo que está diciendo aquí,
no han manchado sus vestiduras, andan conmigo. el que venciere
será vestido de vestiduras blancas, y no borraré su nombre del Libro
de la Vida." Escuchen esto. ¿Hay algún nombre
en el Libro de la Vida que ha sido borrado? No hay ningún nombre en el Libro
de la Vida del Cordero que ha sido borrado. Pero está mostrando
aquí que nosotros vamos a perseverar no estamos indiferentes en el
ah me salvó el Señor Jesucristo voy a doblar los brazos y no
nosotros en otras palabras has visto un niño que lo agarra a
su mamá como le llaman aquí le llaman loch le ponen aquí saca
el niño tal chico como se esmecla dice ah no lo dije bien bueno
No sé qué dije ya, perdón. Estoy tratando de hablar otro
idioma, no sirve. Bueno, le ponen aquí en su...
Agarran al bebé y este... Ese bebé está en los brazos de
la mamá. Han visto que el bebé... El bebé
también se... El bebé también se está aferrando
a menos a que se quiera caer. ¿Verdad? Pero un bebé Normalmente,
cuando ahí está, ya lo tiene la mamá, el bebé también, o los
monitos podríamos decir, están como, se agarran, ¿verdad? ¿De
quién depende? Si la mamá tiene al hijo, o el
papá tiene al hijo aquí, y el papá está cruzando la calle,
y el niño tiene temor por el tráfico, y el niño también se
está agarrando, no quiere que lo bote su papá, ¿verdad? Pero,
¿de quién depende? Depende la fuerza del niño. Depende
del papá que lo tiene, ¿verdad? Pero el niño no está allá echándose,
queriendo caerse a la calle. El niño también está aferrándose.
Y así también nosotros. Nosotros nos estamos aferrando
a Cristo Jesús, pero nosotros estamos en las manos todopoderosas
de Él. Él es el que dijo, están mis
ovejas en mis manos, en las manos de mi Padre, y nadie las arrebatará
de las manos de mi Padre. Es suficiente eso. Pero el creyente
también se está aferrando al Señor Jesucristo, y va a continuar
viniendo a Él. Dice allá, para terminar, el
que venciere, la fe es lo que vence, ¿verdad? El que venciere
será vestido de vestiduras blancas, y no borraré su nombre del libro
de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre. Yo voy a
confesar. Este es mi Hijo. Este es por
quien yo di mi vida. El que venciere, el que va a
ser firme, el que confiesa al Señor Jesucristo sigue viniendo
al Señor Jesucristo. ¿Qué dijo el Señor Jesucristo?
Cualquiera que se avergüence de mí, yo también me voy a avergonzar
de Él delante de mi Padre. pero el que me confiesa a mí,
yo también le confesaré delante de mi Padre. Yo voy a confesar. Este es mi Hijo por quien yo
di mi vida. Y delante de los ángeles, el que tiene oído, ¿tienes
oídos? El Señor te ha dado oídos para
oír. Oiga lo que el Espíritu dice
a las iglesias. Señor bendiga su Palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.