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Cody Groover

Confia en Cristo Jesús

Cody Groover November, 24 2013 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover November, 24 2013

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Esta mañana pido que abran sus
Biblias conmigo, Libro de Isaías. No les voy a dar el capítulo
por el momento, pero abren allá Libro de Isaías. Quiero que me escuchen por un
momento. ¿Por qué tenemos los creyentes, por qué tenemos los
creyentes una esperanza tan firme, tan segura. O sea, ¿en qué está
fundamentada nuestra esperanza? ¿Cómo es que tenemos una esperanza
tan firme? ¿Cómo es que nos podemos jactar,
por decir así, regocijarnos en la esperanza que tenemos? Eso
significa regocijarse, gozarse en la esperanza que tenemos el
creyente, cada creyente en el Señor Jesucristo. ¿En qué está
fundada o en qué está basada esta esperanza? ¿Tienes tú esta
esperanza? ¿Tienes tú esta esperanza? La
esperanza del creyente es nadie menos que Dios mismo. Dios es
la esperanza del creyente. Dios porque Él no puede cambiar,
Dios porque Él no puede mentir, y Dios porque Él ha hecho la
obra. Dios, estamos hablando de Cristo
Jesús, Dios manifestado en la carne. Nuestra esperanza está
en una persona. Nuestra esperanza no está en
nuestro conocimiento. aunque el conocimiento de lo
que Él ha hecho nos da consuelo, nos da firmeza, pero la esperanza misma
se encuentra en la persona del Señor Jesucristo. Él es nuestra
esperanza. Ahora, en Isaías capítulo cincuenta, Vamos a ver en esta mañana que el Redentor, nuestro Redentor,
nuestro Salvador, nos da, por decir así, nos da en la Palabra
de Dios, recuerden la Palabra de Dios no puede fallar. La Palabra
de Dios es más firme que los cielos y la tierra. Es más firme
que el El mundo, todo el universo va a pasar, pero la Palabra de
Dios permanece para siempre. Todas las Escrituras, sabemos,
hablan o revelan al Señor Jesucristo. De Él, dice el apóstol allá en
el Libro de Hechos, de Él escribieron todos los profetas y los apóstoles,
de Él escribieron. Y Cristo Jesús de todas las Escrituras
para entender o comprender el mensaje de las Escrituras, Cristo
Jesús es la llave. El Señor Jesucristo le dijo a
esos fariseos, les dijo, ustedes han quitado la llave del conocimiento. Ustedes no están viniendo y también
están estorbando a la gente que quiere venir. Vean esto allá
en Lucas capítulo 11. Lucas capítulo 11. Hay de vosotros intérpretes de
la ley, porque habéis quitado la llave de la ciencia, o la
llave del conocimiento. ¿Cuál es esta llave del conocimiento? Cristo Jesús. Vosotros mismos
no entráis. Ustedes mismos no vienen a Cristo
Jesús. y los que quieren entrar, ustedes
no se lo permiten. A los que entraban, se los impedistes. A los que quieren venir, ustedes
se los impiden. Pero Cristo Jesús es las Escrituras,
es el mensaje de las Escrituras. Y aquí vemos en este pasaje en
Isaías capítulo a nadie menos que el Señor Jesucristo hablando.
El Señor Jesucristo hablando. Y aquí, entonces, vemos en versículo
uno, Así dijo Jehová. Esto es lo que Dios dice. Esto es lo que dice el Señor
Jehová. ¿Dónde está o qué es de la carta
de repudio de vuestra con la que yo la repudié. ¿O quiénes
son mis acreedores a quienes yo he vendido? He aquí por vuestras
maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada
vuestra madre." La primera cosa que dice aquí es la razón o la
causa de la que nosotros estamos en la condición en que nosotros
estamos es por nuestra propia obra, nuestra propia culpa. En
este caso está hablando a los judíos, a la nación de los judíos,
pero la misma cosa es verdad de toda la raza humana. Dios creó al hombre y lo puso
en el huerto. el pecado entró en el mundo por
ese hombre, por Adán. Y fue por el pecado de Adán que
hizo separación entre Dios y el hombre, por el pecado de Adán. Y en este caso está hablando
de la nación de Israel, el Señor Jesucristo, Dios, Jehová en el
Antiguo Testamento les dio las leyes a la nación de Israel,
y ellos se apartaron. Y Dios está diciendo, ¿dónde
está la carta de repudio de vuestra madre? En el Antiguo Testamento, cuando
una persona, un judío, se casaba con una mujer, si iba a divorciarse
tenía que escribir una carta y decirle que estaba divorciada. Tenía que darle esta carta. Y
Dios está diciendo, ¿Dónde está esta carta con que yo te eché,
con que yo te repudié? Tú me dejaste a mí. Tú te apartaste
de mí. Tú fuiste tras los ídolos. ¿Dónde está la carta de repudio
con que yo repudié a vuestra madre? No la pueden producir,
porque yo no les di carta. Ustedes apartaron. Y otra pregunta
hace Dios, ¿dónde están mis acreedores? ¿Dónde están mis acreedores a
quien yo les vendí para que ustedes sean esclavos? Otra cosa que
los judíos podían hacer, o sea, está en la ley, que si una persona
no tenía suficiente dinero para pagar sus deudas, podía esa persona
venderse la esclavitud. para poder solventar sus negocios, sus asuntos o sus deudas. Podía vender a sus hijos a la
esclavitud. Y Dios está diciendo a la nación
de Israel, ¿dónde está? ¿A quién le debo yo para que
yo te venda? Tú te vendiste tú mismo. ¿Recuerdan lo que dijo el Señor
Jesucristo? todo aquel que comete pecado es esclavo del pecado. Nosotros por naturaleza estamos
vendidos, vendidos al pecado, vendidos al pecado. Vean lo que
dice Isaías 59. Esta es la condición del hombre natural. Dice versículo uno, en aquí no
se ha cortado la mano de Jehová para salvar? Es decir, el brazo
de Dios no está corto como para poder extenderse al
más vil pecador y sacarlo de ese hoyo, sacarlo de ese lodo
cenagoso. El brazo de Dios no está corto
como para poder no alcanzar. Ven la figura. Ahí está una persona
que está lejos de Dios. Es el más vil pecador. El brazo de Dios no está corto
para poder salvar. Ni se ha agravado su oído para
oír. Es decir, Dios no está con los
oídos tapados. Pero vuestras iniquidades os
han hecho división entre vosotros y vuestro Dios. Vuestra siniquidad,
ahí está la culpa, y vuestros pecados han hecho ocultar de
vosotros el rostro paranoio. Cada uno de nosotros se apartó.
¡Qué tan lejos! No podemos nosotros regresar,
no podemos nosotros venir a Dios. Gracias sean dadas a Dios que
Él viene por los Suyos. El Señor Jesucristo viene por
los Suyos. Pero aquí quiero establecer en
este versículo lo que dice la Palabra de Dios, que es nuestra
culpa. El pecado es nuestro. Si algo
podemos nosotros decir es nuestro, es nuestro pecado. Ahora versículo 2 nos dice allá,
¿por qué cuando vine? Aquí está hablando el Señor Jesucristo
y dice, ¿por qué cuando vine? Todavía no había venido, todavía
no había venido al mundo, pero está diciendo lo que iba a acontecer
y en realidad siempre que viene el Señor Jesucristo. El Señor
Jesucristo cada vez que es predicado, es presentado. Viene en la predicación. Viene en la predicación. Dice
allá, ¿por qué cuando vine no hallé a nadie? No hallé a nadie
dispuesto. Nadie que quiere venir. ¿Se acuerdan lo que dice Juan
capítulo 1? En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho,
pero el mundo no le conoció. Los hombres naturales ven al
Señor Jesucristo y dicen que es un buen hombre, es un profeta,
es un buen maestro, pero no lo reconocen como el Dios, el Creador
de todo el universo. El mundo estaba y el mundo por
Él fue hecho, pero el mundo no lo conoció. El mundo de la creación
sí lo conoció. ¿Se acuerdan? Él habló al viento
y al mar y se aquietó el viento y el mar, de tal manera que los
discípulos dijeron, ¿qué clase de hombre es éste, que hasta
el viento y el mar le obedecen? Los demonios reconocieron quién
era, pero los hombres, en su ceguera y en sus tinieblas, dijeron,
¿no es éste hijo del carpintero? Levantaron piedras para pedrear
al Señor Jesucristo porque dijeron, Tú siendo hombre te haces Dios.
En el mundo estaba el Creador. En el mundo estaba, y el mundo
no lo conoció. Y no solamente eso. A lo Suyo vino. A lo Suyo. ¿Qué es lo Suyo? El Antiguo Testamento,
todas las escrituras, todas las profecías del Antiguo Testamento
hablan de Él. A lo Suyo. Él vino al sacerdocio. Él es el sacerdote. Él vino a
los sacrificios. Él es el sacrificio. Él vino
a cumplir a lo Suyo vino, a la nación de Israel, el Redentor,
el Salvador de Israel, y no lo recibieron. Y nadie lo recibe,
a menos a que Dios, en soberana gracia, por Su potestad, por
Su poder, Su voluntad de vida, de vida a su pueblo, más a los
que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad
de ser hechos hijos de Dios. ¿Por qué cuando vine no hayé
hombre? Porque el hombre no quiere. El hombre no quiere. Aquí está
la condenación, dijo el Señor Jesucristo en Juan 3, 19. Esta
es la condenación, que la luz La luz de la verdad de quién
es Dios y la luz de verdad de cómo Dios salva a un pecador.
La luz. Cristo Jesús ha venido al mundo
y los hombres odiaron esta luz. Aman más sus propias ideas. Aman más sus propias tradiciones. Aman su pecado. Aborrecen la
luz y no quieren venir a la luz. Esto está en Juan capítulo 3,
19. Aquí está la condenación, dijo el Señor Jesucristo. Que
la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que
la luz, porque sus obras eran malas. Juan 3, 19. Ahí está la condenación. ¿Por
qué cuando vine no hallé a nadie? Hombre despreciado nos dice Isaías
53, varón de dolores y experimentado en quebranto. Isaías 53, 1. ¿Quién ha creído
nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado
el brazo de Jehová? Los únicos que creen este anuncio
son aquellos a quien el brazo de Jehová se manifiesta. El brazo de Jehová está hablando
del poder de Dios. El poder de Dios es Cristo. ¿Quiénes
son los que creen? Solamente aquellos a quien Cristo
se manifiesta. ¿Quién ha creído en nuestro anuncio
y sobre quién se ha manifestado? El brazo de Jehová, porque subirá
cual renuevo delante de Él, un renuevo y como raíz de tierra
seca no hay parecer en él ni hermosura. Le veremos más sinatractivo
para que le decimos. Por eso estoy convencido que
esas fotos o esos retratos que tienen las personas en sus casas
de un supuestamente Jesús no puede ser el Señor Jesucristo.
Es una idolatría principalmente. Principalmente es idolatría.
pero no puede ser el Señor Jesucristo porque está demasiado bonito. ¿Entienden lo que estoy diciendo?
Despreciado y desechado en Él, no hay hermosura en Él para que
le decíamos. No hay atractivo para que le
decíamos. Despreciado y desechado entre
los hombres varón de dolores y experimentado en quebrante,
y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y
no lo estimamos, y todavía el hombre no lo estima." No puede. ¿Por qué cuando vine
no haya nadie? ¿Por qué? Porque el hombre está
muerto. El hombre está en tinieblas.
Pero está resaltando aquí la maldad del hombre. porque Él
vino para iluminar, Él vino para dar luz, Él vino para traer salvación,
pero aquí está resaltando la maldad del hombre. No quiero.
¿Por qué cuando viene no hayé a nadie? ¿Por qué cuando viene
la predicación de la salvación por la gracia de Dios en Cristo
Jesús los hombres lo rechazan? Por la misma razón. Por la misma
razón. Él llama a la paz y al descanso. ¡Paz! Venid a mí, todo el que
está trabajado y cargado, y os haré descansar. ¿Por qué no vienen
los hombres y descansan en Cristo esos? Prefieren estar con sus
obras. Maldad, tinieblas. Él vino a
llamar a la paz. Él vino a llamar a las bodas
del Cordero. Todo está preparado. Ven, ven,
sin nada en tu mano, ven. El hombre no quiere venir. Pero,
¿saben qué? Un día, todas aquellas personas
que rehúsan obedecer, que rehúsan creer, que rehúsan venir, el
Señor Jesucristo se va a vengar. el Señor Jesucristo se va a vengar.
Y saben los pecadores entonces, aquellas personas, nosotros los
pecadores, tenemos la culpa, nuestra culpa. ¿Saben qué? Si
una persona no viene a Cristo Jesús, es su culpa. Ahora, cuando una persona viene
a Cristo Jesús, podríamos decir, es por es por él. Gracias sean dadas a Dios por
su gracia. Y nos dice aquí en nuestro texto,
¿por qué no haya nadie? ¿Por qué cuando vine no haya
nadie y cuando llamé nadie respondió? ¿Acaso es porque yo no tengo
poder? Dice Dios. ¿Esa es la razón por
la cual no está viniendo la persona? ¿Acaso no tengo poder? Da tres
cosas aquí. hablando de su soberanía, de
su potestad. Él tiene poder. Él tiene toda
autoridad. ¿Se acuerdan lo que dijo el Señor
Jesucristo en Juan capítulo 17? Padre, la hora ha llegado. Glorifica a tu Hijo para que
tu Hijo también te glorifique a ti, como le has dado potestad
sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le
diste. Él tiene potestad. ¿Acaso no
tengo poder yo de salvar? Dijo. ¿Acaso se ha cortado mi
mano para no redimir? Está corto. Siempre recuerdo, no sé por qué
viene esto a mi mente. Está corto mis manos. No lo puedo
alcanzar. Está corto mis manos. La gracia
de Dios es el brazo todopoderoso de Dios que se extiende a través
del tiempo, desde la eternidad hasta la eternidad, y el último,
en el tiempo que el Señor Jesucristo va a salvar, Él extiende Su mano
hasta allá y lo rebata. No está corto Su brazo. ¿Acaso se ha cortado mi mano
para no redimir? ¿No hay poder en mí para librar?
He aquí con mi reprensión y se sacara el mar. Él reprendió el
mar y se secó el mar rojo. Los pez otra vez hizo cruzar
el pueblo el mar Jordán, el río Jordán. Se sacaron los los peces
dice que murieron por falta de agua. Convierto los ríos en desierto,
dice. Sus peces se pudren por falta
de agua y mueren de sed. ¿Él tiene poder para librar a
Su pueblo? Visto de oscuridad los cielos
llego como silicio su cubierta. Bueno, Él tiene poder. Él es Dios Todopoderoso. A nadie debe oír que hable de un Dios que quiere
salvar y no puede. A ningún hombre deben oír de
un Dios que dice que quiere salvarte pero depende de ti. De ninguna
manera. Dios es Todopoderoso. Él es Soberano. y Él tiene misericordia
de quien tiene misericordia. Dice en versículo 15, Romano
9, pues a Moisés dice, tendré misericordia del que yo tenga
misericordia, y me compadeceré del que yo me comparezca, sino
que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios
que tiene misericordia. La Biblia no sabe nada de un
Dios que quiere hacer algo. Él dice, yo lo he pensado, también
lo haré. Yo lo haré. Ahora, quiero que
veamos cuatro cosas que dice el Señor Jesucristo, por decir
cuatro encabezados. El Señor Jesucristo está diciendo
aquí la razón por la que debemos nosotros
confiar en Él. Primero, en versículo cuatro,
noten allá, Jehová el Señor me dio lengua de sabios. El segundo
está en versículo cinco, vamos a ver estos uno por uno. Versículo
cinco, Jehová el Señor me abrió el oído. El tercero, Jehová el Señor me ayudará. Y el cuarto, versículo siete
al nueve, cercano está de mí el que me salva quién condenará
contra mí." Cuatro cosas que dice aquí el Señor Jesucristo
que son para nuestro consuelo, la firmeza de nuestra esperanza. Primero, Jehová el Señor me dio
lengua de sabios para saber hablar palabras al cansado. Despertará
mañana tras mañana, despertará humillido para oiga los sabios. Aquí el Señor Jesucristo está
describiendo su oficio como profeta. Él es el profeta que revela a Dios. Esa es la
tarea de un profeta, es de tomar la Palabra de Dios y darla. Bueno, en el Antiguo Testamento
habían muchos profetas. pero el Señor Jesucristo es el
profeta de los profetas. Es decir, todos los profetas
hablan del Señor Jesucristo. Jehová el Señor me dio lengua,
lengua para saber hablar alcanzado. Lengua de sabios para saber hablar
alcanzado. ¿Qué es lo que te da aliento? ¿Qué es lo que da aliento alcanzado? ¿Qué es esta palabra de sabio? Es la sabiduría de Dios. Cristo
Jesús es el poder, el Evangelio, es el poder de Dios para salvación
y es la sabiduría de Dios. Saber hablar al cansado. Él dijo,
Venid a mí todo el que está trabajado y cansado, cargado, y yo os haré
descansar. ¿Dónde está esta lengua de sabiduría
para el cansado? la sabiduría para alcanzar es
venir a Cristo Jesús y descansar en Él, descansar en Él. Como profeta, sacerdote y Rey
nuestro Señor Jesucristo, Él es Rey, Él está gobernando, y como sacerdote Él intercede
para siempre. Jehová el Señor me dio lengua
de sabios para saber hablar palabras alcanzado, despertará mañana
tras mañana, despertará miudo para que oiga como los sabios. La palabra que el Señor Jesucristo
nos dio y que ha venido por medio de
los profetas y los apóstoles es nada menos que la palabra
de Dios mismo. Él es Dios. Pero recuerden, el
Señor Jesucristo dijo, yo no he hablado por mi propia cuenta. Las palabras que el Padre me
dio, esas, las he hablado. Como profeta, él revela a Dios
mismo. Revela el propósito de Dios. Revela la voluntad de Dios. Revela la justicia de Dios, la
sabiduría de Dios, la misericordia de Dios. como profeta. No sabemos nosotros nada acerca
de Dios que no nos haya dicho Dios primero de sí mismo. ¿Oyeron
eso? No sabemos nada de Dios que Dios
no nos haya dicho primero de sí mismo. O sea, no tenemos derecho
de nosotros de pensar algo y decir Dios, yo creo que Dios es así.
No tenemos derecho de eso. Eso es idolatría. aún así nosotros nos ofendemos
si alguien piensa y piensas algo de mí vamos a decir cada uno
de ustedes quiero que piense algo de mí piensa en qué estoy pensando
ahorita no puedes verdad pero qué tal
si una persona se atreve a decir yo creo que el hermano Cody está
pensando en esto, en esto, en esto y lo otro yo podría en dado
caso estar ofendido por eso que tú dices, ¿verdad? Pero la única manera que ustedes
van a saber lo que yo pienso es si yo les digo, mira lo que
estaba yo pensando es este bolígrafo que está aquí adelante. Ahora
lo saben porque yo se los dije. Ahora sí pueden decir, Cody estaba
pensando en un bolígrafo y ser verdadero porque yo se los dije. Y si eso es verdad entre los
hombres, y es verdad entre los hombres, ¿cuánto más de Dios
a quien el hombre no ha visto? El hombre no tiene derecho de
poner sus ideas y decir, yo creo que Dios es así. Eso es idolatría. La única manera de adorar es
de adorar a Dios en espíritu y en verdad tal como Él se ha
revelado a Sí mismo. es decir, cuando nosotros hablamos
de Dios, repetimos a Dios lo que Él nos dijo primero a nosotros.
Cristo Jesús dijo, El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. No solamente esto, dice, Jehová
el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví
atrás. Aquí está hablando su referencia
de abrir el oído, está hablando de esta referencia de, en la
ley de Moisés, la práctica de un esclavo. El Señor Jesucristo
es el siervo de Jehová. He aquí mi siervo, dice en Isaías
capítulo cuarenta y dos. He aquí mi siervo, yo lo sostendré,
Isaías cuarenta y dos uno. Está hablando del siervo de Jehová,
el Señor Jesucristo, Él vino a ser la voluntad de Dios su
Padre. En el Antiguo Testamento nos
dice la Palabra de Dios que el siervo, un siervo tenía que servir seis
años, tenía que ir libre, Éxodo capítulo 21, tenía que ir libre
ese séptimo año. Aquí está otra razón de nuestra
confianza, de nuestra esperanza en Cristo Jesús en Génesis capítulo
veintiuno, versículo uno. Dije Génesis, no, no es Génesis,
perdón, es Éxodo. Éxodo 21, versículo 1. Éstas
son las leyes que les propondás. Si comprares un siervo hebreo,
seis años servirá, mas al séptimo saldrá libre. Debalde. Si entró solo, solo saldrá. Si
tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere
dado mujer, y ella le diera hijos o hijas, la mujer y sus hijos
serán de su amo, y él saldrá solo. Y si el siervo dijere,
Yo amo a mi Señor, amo a mi mujer, amo a mis hijos, y no saldré
libre, entonces su amo le llevará ante
los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste, y su
amo le oredará la oreja, le abrirá la oreja. con Lesna, y será su
siervo para siempre." ¿Lo ven allá? Aquí está la figura. Hay un hombre esclavo, es siervo,
y mientras en los años de su servicio el amo le da una esposa,
y la esposa le da hijos, entonces este hombre tiene esposa e hijos
que le fueron dados por el amo. llega el día de que él puede
salir libre, salir otra vez, y el hombre dice, yo no quiero
salir libre, yo amo a mi Señor, yo amo a mi esposa, yo amo a
mis hijos. Si te vas, te vas solo, pero si te quedas aquí con tu
esposa y tus hijos, vas a ser siervo para siempre. yo quiero
ser siervo para siempre, yo amo a mi esposa, yo amo a mis hijos
y no voy a salir libre entonces el amo dice bueno entonces vamos
allá ante los jueces hay un juicio va a haber un juicio y todos
van a saber por lo que tu confiesas, por lo que tu dices que vas a
ser mi siervo para siempre, voluntario Ya no es obligación, es voluntario.
Y agarras una lesna, ahí está el fuego, ahí está la madera
en el fuego, pones su oreja contra el poste y le marcas la oreja,
le divides la oreja. Está marcado. Todos los que lo
ven saben que es siervo porque quiso hacer la voluntad de su
amo. Nuestro Señor Jesucristo está
diciendo, me abriste la oreja. ¿Ven a qué precioso ya? Dios
el Padre le dio un pueblo al Señor Jesucristo. Él vino aquí
e hizo la voluntad de Dios su Padre. Él estableció justicia
aquí en la tierra. Treinta y tres años. Y Él, cuando
Él podía haber entrado allá a la solo, como hombre. Él ganó el derecho de entrar
al cielo, pero tiene que entrar allá solo. Si va a entrar así,
tiene que entrar solo. Pero Él dijo, Yo amo a mí. Yo
amo a Dios. Yo amo a mi Padre. Yo amo a mi
esposa, la iglesia. Yo amo a mis hijos que Dios me
ha dado, y yo no voy a salir libre. Dios le dijo muy bien,
vas a ir a la cruz. Allá en la cruz fue abierto Sus
manos, fue abierto Su costado, Sus pies. Él lleva en las marcas
en Su cuerpo, allá en la gloria. Y todos saben que es el siervo
voluntario de Jehová. ¿Hizo la obra? ¿La cumplió? Fue exitoso en lo que Él hizo.
Amén. Amén. Él ganó la salvación. Él redimió a su pueblo de sus
pecados. Jehová me abrió el oído. Yo no fui rebelde ni me volví
atrás. Yo no dije, bueno, hasta aquí
llego y ya no sigo. No. Dice allá, di mi cuerpo a los
heridores, y mis mejillas a los que me amasaban la barba. No
escondí mi rostro de injurias y de estupos. ¿Saben la indominia,
saben el abuso, el desprecio que sufrió el Señor
Jesucristo, el Creador, el Santo Ser de ser escupido? en la cara por hombres, de hacer
una corona y ponerla sobre su cabeza, de jalarle la barba,
y él no hizo nada. Cuando le acusaron, él no abrió
su boca para defenderse. Él no fue rebelde. Él vino para
dar su vida. Él dijo, nadie me quita la vida.
pongo mi vida por mí mismo. Tengo poder para ponerla y tengo
poder para tomarla. Él vino para voluntariamente. Ahora noten allá en el versículo
siete. Él es el, bueno, en el versículo
seis habla de su sufrimiento, el siervo que sufrió por su pueblo. Él dio por su sufrimiento, ahí
está la razón. Él sufrió, Él sufrió por el pecado
de Su pueblo. Es por eso que nosotros tenemos
esta esperanza tan firme y tan segura. Dios ya descargó Su ira
sobre el Señor Jesucristo, nuestro Sustituto. Versículo siete, el
nueve, Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé
por eso puse mi rostro como un pedernal. ¡Jehová el Señor me
ayudará! Dios estaba en Cristo, nos dice
la Palabra de Dios, reconciliando el mundo consigo mismo, no tomándoles
en cuenta a los hombres sus pecados. ¡Jehová el Señor me ayudará!
Dios estaba con él. Él es Dios, pero todo lo que
Él hizo como hombre, Él lo hizo en el poder del Espíritu Santo.
Lo hizo en fe. creyendo a Dios. Jehová el Señor
me ayudará, Él dependió de Él, por tanto no me avergoncé. No me avergoncé. ¿Se acuerdan
cuando salió el Señor Jesucristo cargando la cruz y las mujeres
estaban llorando? Él dijo, no lloren por mí, lloren
por ustedes. Si esto es lo que hacen en un
árbol verde, ¿Qué van a hacer en un árbol seco, ustedes? ¿No
lloran por mí? Pero va el Señor me ayudará,
por tanto no me avergoncé, y escuchen, Él no se avergüenza. No está avergonzado de eso. Avergonzado
es eso de que enseñan en muchos lugares, eso que pradican, que
el Señor Jesucristo dio Su vida para salvar a todo el pueblo,
a todo el mundo, que hablan de una redención universal, que
Cristo Jesús dio su vida por todos los hombres. Pero, a pesar
de que dio su vida por todos los hombres, ahora tiene que
estar avergonzado de su trabajo porque no logró la salvación
de todos los hombres. ¿No es así? Si es así como ellos dicen que
Cristo murió para salvar a todos, es evidente que no todos son
salvos, hay un infierno. Entonces Cristo Jesús tendría
que estar avergonzado de esa obra que Él hizo, porque no cumplió
lo que Él quería hacer. Pero que eso es contrario al
Dios de la Biblia, esa enseñanza de una redención universal. Cristo Jesús murió por Su pueblo,
los Suyos, Él dice, no seré avergonzado, no me avergoncé. Por eso puse
mi rostro como un pedernal, puso su cara hacia Jerusalén, y ni
sus amigos podían disuadirlo, y sus enemigos no podían adelantarlo,
o atrasarlo, era la hora fijada. Sé que no seré avergonzado. Él
no está avergonzado de la cruz. El apóstol Pablo dijo, lejos
esté de mí gloriarme sino en la cruz de Cristo Jesús, por
el cual yo estoy muerto al mundo y el mundo está muerto a mí. Yo no estoy avergonzado. El apóstol
Pablo dijo, no estoy avergonzado. No te avergüences tú tampoco,
Timoteo. Yo no estoy avergonzado. Yo sé
a quién he creído. y estoy seguro que Él es poderoso
para guardar mi depósito para aquel día. ¿Por qué? Porque está
satisfecho Dios con la obra que hizo el Señor Jesucristo. Cercano
está de mí el que me salva. ¿Quién contenderá conmigo? El que está para justificarme.
¿Saben por qué resucitó el Señor Jesucristo? Porque fue justificado. y nosotros fuimos justificados
en la resurrección del Señor Jesucristo. Su pueblo murió en
Cristo Jesús. Cuando Él murió, Su pueblo murió.
La única manera que nosotros sabemos que Dios está satisfecho,
que todo lo que Cristo hizo es verdad, es justicia, que Él estableció
justicia, y que Él quitó el pecado de su pueblo. Él dijo vine para
redimir a mi pueblo, para salvar a mi pueblo. Llamará su nombre
Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. La única
manera que sabemos nosotros que eso es así es porque Él resucitó
de los muertos. De otra manera, se queda ya en
el sepulcro. ¿Quién contenderá conmigo? Esto
parece al reto que el apóstol Pablo habló Verdad en Romanos
capítulo 8. ¿Quién puede acusar a los escogidos
de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
puede condenar? Cristo es el que murió. Mesalquíum
también resucitó, el que ya está sentado a la diestra. ¡Satanás,
con todos los demonios! Él trata de acusar, pero no puede. Es decir, no tiene cabida ninguna
de sus acusaciones porque Cristo intercede por su pueblo. ¿Padre? Él no habla de ellos. Ellos son
pecadores. No dice, acepta a mi hijo porque
es buena gente. No, dice, padre, aquí estoy yo. Aquí están las marcas en mis
manos. Mi sangre ha pagado por sus pecados. somos aceptos en
el Amado. Ahora, noten aquí, ¿quién va
a condenar? ¿Quién hay quien me condene?
He aquí todos ellos se envejecerán como una ropa de vestir, serán
comidos como la polilla. Todo aquel que se oponga al Señor
Jesucristo, Él un día, el último de estos enemigos va a ser la
muerte, pero Él ha vencido sobre todos los enemigos Satanás, el
mundo, el pecado, y un día la muerte. Todos en todos que se
opongan a Cristo Jesús. Ahora, noten allá en versículo
10, la conclusión. La conclusión del Señor, Dios
da esta conclusión, ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová? Dios ha puesto su temor en tu
corazón. Tú oyes la voz de su siervo,
oyes la voz del Señor Jesucristo. Recuerda en el principio la sabiduría
es el temor de Jehová. Dios ha puesto el temor. ¿Conoces
tu condición delante de Dios? ¿Conoces tu pecado? ¿Quién hay entre vosotros que
teme a Jehová? ¿Oyes la voz del siervo? de este
que se acaba de hablar? ¿Oyes la voz del Señor Jesucristo?
¿Andas en tinieblas y careces de luz? Es decir, ¿sabes que
en ti no hay luz? ¿Sabes que tú eres tinieblas? ¿No hay luz? Oigan el consejo. Creen en el
Señor Jesucristo. Confía en el nombre de Jehová,
y apóyate en tu Dios. Ven al Señor Jesucristo. Ven
a Él. Confían en Él. Sigue viniendo
a Él. Ahora hay otro tipo de personas. He aquí todos vosotros
los que encienden fuego. Aquí está otra categoría de personas,
personas que encienden su fuego. Es decir, No están en tinieblas,
no saben que son pecadores. Dicen, enciendo mi propia candela. Es decir, yo quiero andar a mi
propio entendimiento. Luce ese entendimiento, ¿verdad? Luce ese... Yo quiero andar a
mi propio entendimiento. A mi propia tradición. He aquí que todos vosotros que
se enden fuego, que se rodean de teas, que anda la luz de vuestro
propio fuego, es tu propio fuego, es tu propio entendimiento, es
tu propio luz, del fuego que tú encendiste.
No estás andando la luz que Dios da. Noten allá lo que dice Jehová
que está hablando. De mi mano vendrá esto. ¿Quién es el que venga? ¿Se Él
va a venir para vengarse, para pagar retribución a todos aquellos
que no obedecen, no han creído en el Señor Jesucristo. De mi
mano vendrá esto, en dolor seréis sepultados. Dolor. Eterna separación de Dios. Bueno, la razón por la cual nosotros
tenemos una esperanza tan grande por Cristo Jesús. Careces de
luz, andas en tinieblas, crees en el Señor Jesucristo, serás
salvo. Tienes una buena esperanza, una
esperanza firme y segura. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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