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Cody Groover

La Reina del Sur

Cody Groover • July, 28 2013 • Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover • July, 28 2013
What does the Bible say about salvation?

The Bible teaches that salvation is from the Lord and is through faith in Jesus Christ.

The Bible asserts clearly that salvation is of the Lord. In Jonah 2:9, it states, 'Salvation is of the Lord,' indicating that it is a divine act and not of human effort or merit. This truth is reiterated throughout Scripture, emphasizing that it is by grace through faith in Jesus Christ (Ephesians 2:8-9) that we receive this salvation. It is important to recognize that salvation comes entirely by God’s initiative and grace, as highlighted throughout both the Old and New Testaments.

Jonah 2:9, Ephesians 2:8-9

How do we know Jesus Christ is the wisdom of God?

Jesus Christ is known as the wisdom of God because He embodies God's wisdom and saves those who believe in Him.

In 1 Corinthians 1:24, the Apostle Paul refers to Christ as the 'wisdom of God and the power of God.' This means that in Christ, we find the fullest revelation of Divine wisdom. He is not merely wise; He is the embodiment of wisdom personified. Throughout the Scriptures, it is evident that true wisdom is found in Christ, who provides understanding and salvation to all who believe. As believers, acknowledging Christ as the wisdom of God is essential for our faith, as it confirms that our understanding comes not from human reasoning but from divine revelation.

1 Corinthians 1:24, Colossians 2:3

Why is repentance important for Christians?

Repentance is crucial for Christians as it signifies turning away from sin and turning towards God for salvation.

Repentance plays a fundamental role in the life of a believer as it reflects a change of mind and heart regarding sin and one's need for God. In the narrative of the Queen of Sheba in Luke 11:31, the Queen's desire to seek Solomon was a form of repentance from ignorance to knowledge and acknowledgment of true wisdom. This is likewise an illustration of how believers are called to repent – to turn from their sinful ways and submit to the Lordship of Christ. The Scriptures affirm that true repentance leads to salvation and restored fellowship with God, which is a vital aspect of a Christian's walk.

Luke 11:31, Acts 3:19

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Abran sus Biblias conmigo al Libro de Primera de Reyes Primera de Reyes Capítulo 10 Acaba de leer Mateo Capítulo
12 donde Unos hombres vinieron al Señor
Jesucristo, en versículo 38, escribas y fariseos, hombres
religiosos, pidiendo señal al Señor Jesucristo, y Él dijo que
esa generación mala y adultra demanda señal, pero no le será
dada señal sino la señal del profeta Jonás. Y como Jonás estuvo
en el vientre del pres tres días y tres noches, así el Hijo del
Hombre estará el corazón de la tierra. Tres días y tres noches. La semana pasada consideramos
lo que dijo Jonás en Jonás capítulo 2, la salvación es de Jehová. La salvación es de Jehová. y
es evidente aquí en este pasaje en Mateo capítulo 12 que el Señor
Jesucristo está hablando de estos dos personajes, Jonás y la reina
de Saba, o la reina del sur, como ejemplo de la iglesia del
Señor Jesucristo que se arrepiente de sus pensamientos acerca de
Dios, acerca del Señor Jesucristo. y no solamente se arrepiente
sino viene al Señor Jesucristo. Jonás, los hombres de Nínive dijo se
levantarán en el día de juicio y condenarán a esta generación
porque Jonás vino con, vino de mala gana, vino con un mensaje
que solo tenía condenación y ellos se arrepintieron. y en cambio el Señor Jesucristo
vino con el mensaje del Evangelio y los hombres religiosos, los
hombres de este mundo no se arrepienten. Y la Reina del Sur, la Reina
del Saba, vamos a ver en esta mañana, ella vino a Salomón y
el Señor Jesucristo dijo, mayor que Salomón en este lugar. Salomón
el hombre más sabio que ha estado en este mundo exceptuando al
Señor Jesucristo quien le dio la sabiduría a Salomón. Estas personas que estaban escuchando
no se arrepintieron y no vinieron a Jesucristo. No se arrepintieron
y no vinieron porque no vieron su necesidad. No vieron su necesidad. Querían ser entretenidos con
milagros. Ahora, la Reina de Saba es, como
dije, figura de la Iglesia del Señor Jesucristo, que viene desde un lugar lejos. Viene desde
un lugar. ¿Qué tan lejos está el hombre
de Dios? Antes de conocer a Dios en Cristo
Jesús estamos en el alejados de la ciudadanía, ajenos
a los pactos de la promesa sin Dios, sin esperanza en este mundo. Estamos en un lugar lejos. Y
aquí en 1 Reyes, capítulo 10, vamos a ver esta reina de Saba
que es figura del creyente o la persona, el pueblo de Dios que
viene a Cristo Jesús. La primera palabra que vemos
allá en el versículo uno dice, oyendo, la reina de Saba, oyendo,
ella oyó. La fe viene por el oír, ¿verdad? Esa es la razón por la cual Dios
nos ha enviado a nosotros ir y predicar el Evangelio a toda
criatura. Una persona no va a venir a Cristo
sino oye quién es Cristo. Una persona no puede creer en
Cristo y no puede venir a Cristo si no oye quien es. Pero ella
oyó. Gracias sean dadas a Dios, ella
oyó de la sabiduría de Salomón. Nos dice la Palabra de Dios en
I Reyes capítulo 4, versículo 29, que Dios le dio sabiduría
a Salomón. Y Dios dio sabiduría a Salomón,
a Salomón sabiduría, y prudencia muy grandes, y anchura de corazón
como la arena que está sobre la orilla del mar. Era mayor
la sabiduría, era mayor la sabiduría de Salomón que la de todos los
orientales y toda la sabiduría de los egipcios. Ella oyó esta
sabiduría, de esta sabiduría. Ella oyó de la riqueza y de la
gloria de su reino. Ella dijo en capítulo 10, versículo
6, ella dijo, Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas
y de tu sabiduría. Ella oyó donde estaba. El Evangelio viene a un pecador
donde está. El Evangelio viene a donde está.
Y el Evangelio viene, aquí las buenas nuevas son el mensaje
de Salomón. vino a esta reina donde ella
estaba. Ella estaba en un lugar lejos.
Ella no era de la tierra de Israel. Ella no era ni siquiera israelita,
la reina del sur. Pero también nosotros, por naturaleza,
estamos en un lugar lejos. En naturaleza, por naturaleza,
cada uno de nosotros somos hijos de ir a lo mismo que los demás,
y no estamos buscando a Dios. Sin embargo, el Evangelio ha
salido por todo el mundo. El Evangelio es predicado cuando
Dios va a traer a Su pueblo en fe al Señor Jesucristo, porque
nadie es salvo aparte de creer en el Señor Jesucristo. Somos
salvos por la fe de Cristo, por la obediencia del Señor Jesucristo
y la obediencia hasta la muerte y muerte de cruz. Pero nadie
es salvo aparte de creer en Él, confiar en Él. Tiene que oír
de Él. Ahora bien, ella oyó de la sabiduría
de Salomón, ella oyó de la fama que Salomón había alcanzado por
el nombre de Jehová. Él oyó de la fama que había alcanzado
por el nombre de Jehová. Hago esta pregunta, entonces.
¿No hemos oído nosotros de la fama del Señor Jesucristo? La fama de este hombre, Jesús
de Nazaret, que Él ha alcanzado por el nombre de Jehová, Consideremos por un momento su
nacimiento del Señor Jesucristo. El nacimiento del Señor Jesucristo.
Jesús de Nazaret dice la palabra de Dios, El Señor mismo os dará
señal, y ahora que una virgen concebirá, y dará a luz un hijo,
y llamará su nombre, Emanuel. Dios con nosotros. Dios con nosotros. Nos dice Isaías capítulo nueve,
un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el Principado
sobre su hombro. ¿Has oído de la fama que Él,
todas las cosas han sido dadas en Sus manos? El Principado,
el gobierno de este universo está en las manos del Señor Jesucristo.
Su nombre es admirable. Él es admirable, consejero, Dios
fuerte, Padre eterno. príncipe de paz. Lo dilatado
de su imperio y la paz no tendrán límite, nos dice. Y sobre su
trono, el trono de David, y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo
en juicio y en justicia desde ahora y para siempre, el Selo
de Jehová de los ejércitos hará esto." Hemos oído de su nacimiento
de una virgen. No hemos oído que Dios el Padre
lo envió a este, el Señor Jesucristo. Este hombre que nació de la Virgen
María, Él es el eterno Hijo de Dios. Niño nos es nacido, pero Hijo
nos es dado. Dios el Padre. Esta es la fama
del Señor Jesús, Jesús de Nazaret. Él es un hombre verdadero, nacido
de mujer, carne de nuestra carne y hueso de nuestro pero Él es
Hijo dado, el eterno Hijo de Dios. En el cumplimiento del
tiempo nos dice la Palabra de Dios, Dios envió a Su Hijo, nacido
de mujer, nacido bajo la ley, para que redimiese a los que
estaban bajo la ley. Él es Dios, la Deidad del Señor
Jesucristo. Nos dice ya en Hebreos capítulo
1, Habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo
los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha
hablado por el Hijo a quien constituyó heredero de todo, y por quien
asimismo hizo el universo el cual siendo resplandor de su
gloria. Y la imagen misma de Su substancia,
y quien sustenta todas las cosas con la palabra de habiendo efectuado
la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismos, se sentó
a la diestra de la maestrá en las alturas, hecho tanto superior
a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos." ¿Qué? ¿Quién es este hombre? ¿Quién es este hombre? Dios manifestado
en la carne. ¿Hemos oído de la sabiduría del
Señor Jesucristo, este hombre Jesús de Nazaret? la sabiduría. Los hombres muchas veces trataron
de, de ah, tentar al Señor Jesucristo, verdad. Él es el, Él es la sabiduría
de Dios. La sabiduría de Dios que es personificada. El poder de Dios para salvar
a todos aquellas personas, no solamente la sabiduría de Dios,
Este hombre Jesús de Nazaret es la sabiduría de Dios, Él también
es el poder de Dios. Él es el poder de Dios para salvar
a todos aquellos que vienen a Dios por medio de Él. Se necesita sabiduría y se necesita
poder para poder salvar a un pecador. Él es la sabiduría de
Dios. dice allá en 1 Corintios capítulo
16 versículo 17 pues no me envió
Cristo a bautizar dijo el apóstol Pablo sino a predicar el evangelio
no con sabiduría de palabras no buscamos nosotros ser sabios
Cristo es la sabiduría no con sabiduría de palabras para que
no se haga vana la cruz de Cristo porque la palabra de la cruz
es decir, el mensaje de Cristo y este crucificado, es locura
para los que se pierden. Pero para los que se salvan,
es decir, la iglesia del Señor Jesucristo, esto es a nosotros,
Cristo es el poder de Dios. El mensaje de Cristo, quién Él
es y qué es lo que Él hizo, es el poder de Dios. Pero no solamente
el poder de Dios, dice versículo 23, pero nosotros predicamos
a Cristo crucificado para los judíos ciertamente tropezadero
y para los gentiles locura, mas para los llamados así judíos
como griegos, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. 1 Corintios 1, 24. Cristo es
el poder de Dios y la sabiduría de Dios. no solamente es el poder de Dios
y la sabiduría de Dios, Él ha alcanzado fama por Su muerte. Todo el mundo, ahora sí todo
el mundo, pagano o creyente, este año en el que vivimos es
el año 2013, pero si lo van a decir correctamente
es el año 2013 de nuestro Señor Jesucristo, después de Cristo. después de Cristo. El tiempo
está marcado antes de Cristo y después de Cristo. Antes de
la muerte de Cristo y después de la muerte de Cristo. Es el
punto enfoque de toda esta creación, la muerte del Señor Jesucristo.
Los incrédulos quieren deshacerse en los libros de historia, quieren
deshacerse de ese marcador ¿verdad? Hablan de la era nueva y de la
era vieja, pero no se puede, no pueden quitar ese punto de
enfoque, ¿verdad? Él ha alcanzado fama. Él murió
allá en la cruz del Calvario. Esto es historia. Pero no solamente
murió allá en la cruz del Calvario, Él resucitó. El primero. en resucitar de los
muertos. Hablo el primero en resucitar
de los muertos que nunca más ha muerto. Otros han resucitado,
¿verdad? El Señor Jesucristo resucitó
a Lázaro, pero Lázaro volvió a morir. Pero el Señor Jesucristo
es el primero en resucitar de los muertos. La muerte ya no
tiene poder sobre Él. La única razón por la cual la
muerte tuvo poder sobre fue porque Él fue hecho pecado. Él fue hecho
pecado y Él murió en la cruz del Calvario. Hemos huido de
esta fama del Señor Jesucristo, el capitán de nuestra salvación,
el que derrotó todos nuestros enemigos en la cruz del Calvario. La profecía de la palabra de
Dios es que este, esta simiente de la mujer, Él destruiría las
obras de Satanás. Él te herirá en el calcañal y
esta simiente te herirá en la cabeza. Entonces nuestro Señor
Jesucristo en Su muerte en la cruz del Calvario, Él venció
sobre Satanás, sobre el mundo, sobre el pecado y sobre la muerte. Él ha ganado la victoria. No
solamente ganó la victoria, ganó la victoria para un pueblo. no
por sí mismo, sino ganó la victoria para un pueblo, un pueblo escogido,
un pueblo amado con amor eterno. Y nos dice la Palabra de Dios
que Él llevó cautiva la cautividad. Él ascendió al cielo. Todos aquellos
por los cuales Él murió están con Él en gloria. Tú y yo estamos
aquí en la tierra en este momento, pero no es verdad. Pero que dice
Efesios capítulo dos, en realidad estamos con el Señor
Jesucristo. Si aquellos personas, si nosotros
que creemos en el Señor Jesucristo somos su cuerpo y la cabeza está
en el cielo, ¿dónde está el cuerpo? y juntamente con Él nos resucitó
y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo
Jesús. El pueblo de Dios está allá con
Él. Va a pasar un tiempo, un breve
tiempo, en que vamos a pasar por esta tierra. Estamos en este
mundo, pero no somos del mundo, dijo el Señor Jesucristo. Nuestro
lugar está allá con el Señor Jesucristo. Hemos oído de la
fama del Señor Jesucristo. Dios le ha dado un nombre que
es sobre todo nombre. Dios le ha dado un nombre que
es sobre todo nombre para que el nombre del Señor Jesucristo
toda rodilla se doble y toda boca confiese que Él es el Señor
para la gloria de Dios el Padre. ¿Hemos oído esto? ¿Quién no ha oído esto? ¿Quién
no ha oído esto? Pablo dijo esto a Festo. Esto no se hizo en un rincón.
Esto no se hizo en secreto. Esto está, todos han oído esto. Todos han oído esto. ¿Qué significa
que Cristo Jesús resucitó de los muertos? Él ha alcanzado
fama por el nombre de Jehová. Él es Dios manifestado en la
carne. Todo lo que Él hizo en nombre
de Dios su Padre. Él vino para hacer la voluntad
de su Padre, y Él dijo, Consumado es. Bueno, si hemos oído de la fama del Señor Jesucristo,
de lo que Él ha hecho, noten la siguiente cosa en ese versículo
uno de I Reyes Oyendo dice. Oyendo vino. Gracias sean dadas a Dios por
el oído que puede oír. La salvación es de Jehová. Oyendo
vino. Ella oyó con diferentes oídos,
¿verdad? Mi pregunta es ésta. ¿No oyeron
muchas otras personas allá donde estaba ella de la fama de Salomón?
Llegó hasta allá. ¿Acaso brincó y pasó por alto
todos los que estaban en medio? Ella oyó. ¿Y cuál fue la evidencia
de que oyó? Vino. No todos, no todos oyen,
aunque todos han escuchado, aunque todos han oído. Cuando se predica el Evangelio,
el Evangelio sale en un llamamiento general, pero hay algunas personas
que oyen. Gracias sean dadas por el oído
que oye. El oído que oye y el ojo que
ve, ambos son de Dios. El resultado de esta vida que
Dios da, la salvación es por gracia, Es por gracia. Y cuando Él da oídos para oír,
Él da arrepentimiento. El resultado de éste, de ésta
oír, con oídos que Dios da, dice allá, ella vino. Ella vino. Ella vino por sí misma. Ella es una reina. No podía haber
enviado emisarios. no podía haber enviado allá a
que pregunten sus, este, sus, no sé, su gabinete. Vayan ustedes a ver. Yo he oído,
pero vayan ustedes. Ella no estaba satisfecha con
enviar a otra persona. Ella oyó y ella vino. ¿A qué
voy con esto? Cuando una persona tiene oídos
para oír, y cuando una persona oye el Evangelio del Señor Jesucristo,
esta persona viene por sí misma. Es decir, jóvenes, niños, en su casa, oyen
de la fama de Cristo Jesús por sus padres. Pero no es suficiente
que sus padres hayan creído, que hayan venido, tienen que
venir por sí mismos. Tienen que venir por sí mismos.
Tu mamá no puede venir por ti, tu papá no puede venir por ti.
Mi mamá no puede venir por mí, mi papá no puede. Yo tengo que
venir por mí mismo. Yo tengo un asunto. Yo tengo un asunto. Yo necesito
la sabiduría de Dios. Yo necesito el poder de Dios. no es suficiente que mi mamá
y mi papá tengan el poder de Dios y la sabiduría de Dios.
Yo he oído, tienes que venir por ti mismo para hablar con
Cristo. Ella vino para probarle con preguntas
difíciles, nos dicen. Para probar con preguntas difíciles. La misericordia de Dios, el perdón
de Dios Preguntas difíciles. He oído de tu misericordia. ¿Seré
que yo sea objeto de tu misericordia? ¿Quién te puede responder eso?
Tu mamá no te puede responder, tu papá, la iglesia no te puede
responder eso. He oído de tu misericordia. ¿Será
que serás misericordioso conmigo? He oído del perdón, que hay perdón
de pecados. ¿Será que yo sea perdonado? ¿Puedo
saber si yo soy perdonado? He oído del gran amor que tú
has tenido a tu pueblo. ¿Será que a mí me has amado?
¿Me has amado a mí con amor eterno? He oído de tu sabiduría. He oído
de la justicia que hay en ti. ¿Seré que yo sea justificado
en tu sangre? ¿Seré que yo sea santo, que yo
pueda estar en la presencia de Dios y no sea consumido? ¿Quién
te puede responder esas preguntas? Solamente la sabiduría de Dios.
solamente el poder de Dios. Ella vino para probarle con preguntas
difíciles. Ella hizo lo correcto, ¿verdad?
Ella vino a Él. Ella vino a Él. Ella no vino
a un sacerdote. ¿Por qué vas a ir a un sacerdote?
Él necesita tener estas preguntas por sí mismo. ¿Por qué vas a
ir con una iglesia? ¿Por qué vas a ir a un pastor,
a una religión, a una doctrina? Ellos no tienen la respuesta. ¿Puedo yo ser salvo? ¿Puedo yo
ser salvo? Estoy consciente de que soy pecador. ¿Puedo yo ser salvo? ¿Cómo puede
un hombre ser salvo? ¿Cómo puede un hombre que está
habituado a hacer el mal hacerlo recto. ¿Cómo puede un hombre
venir a Dios? ¿Cómo puede un hombre amar a
Dios? Para el hombre es imposible. Para el hombre es imposible,
no que uno dice la Palabra de Dios, pero para Cristo no es
imposible. Para el hombre es imposible,
pero para Dios nada es imposible. Todas las cosas son posibles.
Eso, entonces, es lo que debe hacer un pecador. que ha oído
de la fama de Cristo Jesús, venir a Cristo, venir directo a Él. No debemos estar satisfechos
con haber simplemente haber oído. Cristo dijo, venid a mí, todo
el que está trabajado y cargado, y os haré descansar. No a la
iglesia, no a una religión, no a un credo, ven a mí, ven a mí. Si alguno tiene sed, ¿tienes
sed? ¿Tienes preguntas? ¿Tienes sed
de hambre y sed de justicia? ¿Hambre y sed de aceptación con
Dios? ¿Hambre y sed de paz en el alma?
Ven a mí, dijo el Señor Jesucristo. Cristo dijo, yo soy el pan de
vida. ¿Tienes hambre? Yo soy el pan de vida. El que
viene a mí, esto está en Juan capítulo seis. Yo soy el pan
de vida, el que viene a mí. Juan capítulo 6 versículo 37
versículo 35 Jesús les dijo yo soy el pan de vida el que viene
a mí nunca tendrá hambre venir a Cristo y el que en mí cree
no tendrá sed jamás a eso se ha dicho que aunque me habéis
visto no creéis todo lo que el Padre me da vendrá a mí y al
que a mí viene no lo he hecho fuera porque he descendido del
cielo no para hacer mi voluntad sino la voluntad del que me envió
y esa es la voluntad del Padre que me envió que de todo lo que
me diera no pierda yo nada sino que lo resucite al día postrero
la salvación está en Cristo en Cristo Jesús es decir si voy
a ser salvo Si voy a ser perdonado, si voy a ser justificado, si
voy a recibir misericordia de Dios, tengo que estar en Cristo
Jesús. Tengo que venir a Él. Cristo
en vosotros es la esperanza y gloria, nos dice Colosianos 6, capítulo
1. Entonces nos dice aquí la Palabra
de Dios que ella vino para probarle con preguntas difíciles, difíciles
de contestar. ¿Qué tal nosotros. Nosotros tenemos preguntas difíciles,
¿verdad? ¿Tienes preguntas difíciles para
el Señor Jesucristo? Difícil para ti, ¿verdad? Lo
que es imposible para ti, no puedes resolver en tu mente.
Yo estoy consciente de mi pecado. ¿Cómo es posible que yo pueda
ser limpio, puro, delante de Dios? Bueno, si un hombre va
a venir, si un hombre va a conocer los misterios de la redención,
si un hombre va a conocer, si va a conocer la vida, pregúntale
a Cristo. Pregúntale a Cristo cómo puede
ser justo. Pregúntale a Cristo cómo puede
ser justo. Saben, esa es la pregunta que se hace allá en el Apóstol,
en Job. Pero, ¿cómo puede un hombre sucio
ser limpio? Un hombre que, como nos dice
allá en Romanos capítulo 3, no hay justo ni a uno, ¿no? No hay
quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se apartaron,
aún así se hicieron inútiles. Pregunta difícil, ¿cómo puede
ser que yo sea nacido de nuevo? ¿Cómo puede ser una nueva criatura?
¿Cómo puedo ser yo una nueva criatura? ¿Cómo puedo ser yo
justo delante de Dios? ¿Puedo yo vivir? Bueno, nos dice aquí en versículo
3, versículo 2 nos dice que ella vino con un sequito muy grande,
con camellos cargados de especies, oro y grasa abundancia, piedras
preciosas y cuando vino a Salomón le expuso todo lo que en su corazón
tenía. Le expuso todo lo que en su corazón
tenía. Si vamos a venir aquel que es
la sabiduría de Dios, si vamos a venir aquel que ve todas las
cosas, de quien delante de él todas las cosas están desnudas. Más vale que vengamos y le expongamos
todo el corazón. No trates de guardar algo de
él. Es decir, ven tal como eres. De todos los demás hombres podemos
y levantamos, levantamos fachadas, fachadas de justicia, fachadas
de bondad, pero delante del Señor Jesucristo, Él está mirando el
corazón. Confiesa, confiesa lo que está
en tu corazón. Ella le expuso todo lo que en
su corazón tenía, y noten allá en versículo 3, Salomón le contestó
todas sus preguntas. ¿Has hecho alguna de estas preguntas?
acaba de mencionar cómo puedo ser justo? El Señor Jesucristo
contesta esto. Él fue hecho pecado por nosotros
para que nosotros seamos hechos la justicia de Dios en Él. Esa es la respuesta que nos da
la sabiduría de Dios. Salomón era meramente una figura
del verdadero Rey, el Señor Jesucristo. Y noten allá dice, y nada hubo
que el Rey no le contestase. Nada hubo que el Rey no le contestase.
Todas las cosas que tú quieras tener de respuesta, noten allá. Vamos a considerar estas preguntas
allá en Romanos capítulo 3. ¿Cómo puede ser el hombre justo?
En Romanos capítulo 3. En Romanos capítulo 13, versículo
9, nos habla de la condición de cada uno de nosotros por naturaleza. El versículo 10 dice como está
escrito, no hay justo ni a un uno. No hay quien entienda, no
hay quien busque a Dios, todos se desviaron, a una se hicieron
inútiles. No hay quien haga lo bueno, no
hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto en su garganta,
con su lengua engaña. Venero de áspides hay debajo
de sus labios. Su boca está llena de maldición
y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar
sangre y quebranto y desventura hay en sus caminos. No conocieron
camino de paz. No hay temor de Dios delante
de sus ojos. Pero sabemos que todo lo que
la ley dice lo dicen los que están bajo la ley para que toda
boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios.
Ahí está nuestra condenación. Estamos bajo el juicio de Dios,
por naturaleza, por lo que nosotros somos. Esa es la descripción
adecuada, correcta, acertada de cada uno de nosotros, lo que
está en el corazón. Pero la pregunta es, ¿cómo puedo
yo ser limpio? Todo lo que la ley dice, lo dicen
los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo
el mundo quede bajo el juicio de Dios, ya que por las obras
de la ley ningún ser humano será justificado delante de él? Hay otra respuesta. ¿Será que puedo ser justificado
con mis obras? ¿Qué dice la respuesta? En ninguna
manera. Porque por medio de la ley es
el conocimiento del pecado. La razón por la cual conoces
pecado es porque hay ley. La ley. La ley de Dios está escrita
en el corazón de todos los hombres de tal manera que conocen que
están haciendo mal. Pero dice versículo 21, ahora,
aparte de la ley, es decir, aparte de esa ley moral, se ha manifestado
la justicia de Dios. Ahí viene la respuesta a esa
pregunta. Se ha manifestado, se ha revelado
la justicia de Dios testificada por la ley y los profetas, la
que habló desde el principio. La justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo. ¿Quieres ser justo delante de
Dios? Nadie es justo aparte de la obra del Señor Jesucristo.
Nadie es justo aparte de creer en el Señor La fe de Jesucristo, la fe en
Jesucristo, esta justicia es para todos los que creen. Todos los que creen en Él. ¿Qué
dijo la Palabra de Dios? El que cree en mí, el que viene
a mí. Creer es sinónimo con venir. Y la reina de Saba vino porque
creyó. Ella creyó. Noten allá porque no hay diferencia.
Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios,
siendo justificados gratuitamente por su gracia. ¿Cómo va a ser
el hombre justo? Gratuitamente por su gracia.
Significa la palabra gratuitamente, significa sin causa en ti. Es
lo que significa la palabra gratuita, sin causa en ti. en Juan capítulo
15 versículo 25, me aborrecieron sin causa, dice la Palabra de
Dios, esa palabra sin causa es en hebreo la misma palabra que
aquí es traducida gratuitamente. Puedes entonces decir, siendo
justificado sin causa por su gracia. Veo que están buscando
en Juan capítulo 15. por el siglo XXV. Pero esto es
para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley, sin
causa, me aborrecieron. Esta palabra sin causa es la
misma palabra hebrea que aquí en nuestros textos romanos es
traducida gratuitamente. O sea, que podrías decir también,
leer aquí, gratuitamente me aborrecieron. Es lo mismo. gratuitamente, sin
causa. Por Su gracia, ¿cómo es justificado
el hombre, cómo es justificado? Por gracia, por la gracia de
Dios, favor no merecido. Por la gracia de Dios, pero sí
le costó a Él, sí le costó a Él, nos dice ya, mediante la redención
que es en Cristo Jesús. y al ser justo delante de Dios,
Cristo Jesús hizo la redención. Él es la redención. ¿Qué significa
esta palabra redención? Redención significa ser comprado. Él nos compró. Fuimos redimidos,
fuimos rescatados, no con cosas corruptibles, como el oro y la
plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero
sin mancha y contaminación. la redención. Él pagó el precio
a la justicia divina por esa ley quebrantada. Nos dice aquí
con qué propósito. A quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en Su sangre, Dios puso a Cristo como propiciación
por medio de la fe en Su sangre, para manifestar su justicia,
la justicia de Dios cuando Él hace esto, a causa de haber pasado
por alto en su paciencia los pecados pasados, con la mira
o el propósito de manifestar en este tiempo su justicia, a
fin de que Él sea el justo y el que justifica al que es de la
fe de Jesús. Dios es justo cuando justifica
a un pecador que cree en Cristo Jesús. ¿Por qué? Porque Él lo
puso como propiciación. Él lo puso como propiciación. Salomón le contestó a todas sus
preguntas y nada hubo que no le contestase. ¿Puedo yo ser perdonado? En Cristo
Jesús todo pecado de tu pueblo es perdonado. En Cristo Jesús
únicamente. Ahora versículo cuatro de primer
rey dice ¿A qué hemos sido nosotros hechos
en Cristo Jesús? Ella vino y ella vio toda la
salvación. Cuando nosotros venimos al Señor
Jesucristo es cuando empezamos a aprender, ¿verdad? Dios pone de cabeza el orden
del hombre. El hombre quiere estar seguro
y después creer, pero Dios pone ese orden al revés, cree y después
vas a estar seguro. Ella vino porque creyó, pero
cuando vino fue confirmado, fue confirmado todo esto que había
oído y aún no había oído ni la mitad. Ella vio la comida de
su mesa. Cuando nosotros Venimos al Señor
Jesucristo por primera vez. Creemos en el Señor Jesucristo.
Pero seguimos viniendo al Señor Jesucristo porque Su carne es
comida verdadera y Su sangre es bebida verdadera. ¡Qué comida
es para nuestra alma el Señor Jesucristo! ¡Qué comida es para
nuestra alma! ¡Qué confort, qué consuelo es
para nosotros! cuando vemos la comida de su
mesa, las habitaciones de sus oficiales, consideramos dónde
estamos en Cristo Jesús. El estado y los vestidos de los
que le servían. Creemos en el Señor Jesucristo,
pero cuando venimos al Señor Jesucristo y vemos que estamos
vestidos en la justicia del Señor Jesucristo. Puedes dejar de asombrarte de
esto, que estamos vestidos en la justicia del Señor Jesucristo.
El apóstolo Juan dice allá, ahora somos hijos de Dios, y no se
ha manifestado lo que hemos de ser. En 1 Juan 3, versículo 2,
Amados, ahora somos hijos de Dios. y aún no se ha manifestado lo
que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos
semejantes a Él, porque le veremos tal como es. ¿Te ha dejado de asombrar la
justicia del Señor Jesucristo, la santidad del Señor Jesucristo? ¿Y su pueblo está vestido en
esa justicia? Sus maestres salas y los holocaustos
que ofrecían la casa de Jehová quedó asombrado. ¿Cuáles son
los holocaustos? ¿Cuáles son los sacrificios del
pueblo de Dios? Alamanzas, ¿verdad? Alamanzas
a Él. Ella dijo al rey, versículo seis,
Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría.
Pero no lo creía hasta que he venido, y mis ojos han visto
que ni aun se me dijo la mitad, es mayor la sabiduría que sabría
bien de la fama que yo había oído. En otras palabras, no se
ha manifestado lo que hemos deseado. Hemos oído, hemos oído de esa
justicia y de esa santidad, pero todavía se va a oír esto de nosotros. Todavía nosotros vamos a decir,
ni siquiera se me había ocurrido. no ha entrado al ojo ni ha entrado
a la imaginación del hombre lo que Dios ha preparado para los
que le aman no puedes imaginar imagínatelo pero no has llegado
ni a la mitad ni a la mitad noten allá lo que ella dice entonces
en versículo 8 en otras palabras una persona no va a tener este
consuelo, esta paz hasta que venga y cuando viene, va a seguir
viniendo va a seguir viniendo, ella dijo bienaventurados tus
hombres y nosotros decimos bienaventurados tus hombres los hijos de Dios,
tus mujeres, tu pueblo, bienaventurado tu pueblo oh Cristo bienaventurados
tus hombres dichosos estos tus siervos." La felicidad, el gozo,
estar en la presencia, que están continuamente delante de ti y
oyen tu sabiduría. Somos bienaventurados de estar
en la presencia del Señor, oyendo la sabiduría del Señor Bienaventurado,
dice Salmos capítulo 65, bienaventurado el varón a quien tú escogieras
y atrajeras a ti. Nos dice Salmos capítulo 32,
bienaventurado aquel cuyo pecado ha sido cubierto. Salmos capítulo
32. Bienaventurado aquel cuya transgresión
ha sido perdonada, cuyo cubierto su pecado. Bienaventurado el
hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad. Yo veo la casa del Señor y digo,
eres bienaventurado. Dios no te inculpa de pecado.
Has venido a Cristo Jesús, estás oyendo la palabra de Dios, estás
siguiendo al Señor, eres bienaventurado. Bienaventurado. Bienaventurado
eres porque oyes la voz del Señor Jesucristo, porque besa al Señor
Jesucristo. Bienaventurado nos dice Salmo
capítulo 1, tu deleite está en la palabra de Dios. Salmo capítulo
1, versículo 1. Bienaventurado el varón al que
no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecador,
ni en silla de escarnezadores se ha sentado, sino que en la
ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de
noche. Perdón. Esto está hablando del
Señor Jesucristo y de todos aquellos que están en el Señor. Bienaventurado.
Dios ha hablado toda cosa buena de ti. Bienaventurado. Entonces la Reina
de Saba está diciendo aquí, bienaventurados tus hombres, dichosos estos tus
siervos que están continuamente delante de ti hoy en tu sabiduría.
Jehová tu Dios sea bendito. Nosotros bendecimos a Dios que
se agradó de Ti para ponerte en el trono. Bienaventurado,
bendecimos a Dios, bendecimos al Señor Jesucristo que Dios
lo puso a Él sobre el trono. ¡Qué precioso! ¿Verdad? Queremos,
es lo que nosotros queremos. No a nosotros, no a nosotros
sino a Tu nombre da gloria. Solamente queremos que Él sea
el Rey. es nuestro deseo, porque Jehová
ha amado siempre a Israel y te ha puesto por Rey para que hagas
derecho y justicia. Bienaventurado sea Dios, bendito
sea Dios que ha puesto a nuestro Señor Jesucristo como Rey, porque
Él está haciendo derecho y justicia. ¡Qué precioso es Él! ¿Has creído,
has oído ¿Has oído de la fama del Señor Jesucristo? Si has
oído, entonces estás viniendo como
la Reina de Saba vino. Por otro lado, si una persona
oye, una persona oye y no viene, dijo el Señor Jesucristo, la
Reina de Saba se levantará, la Reina del Sur se levantará en
el juicio. y lo condenará. El pueblo de Dios se va a levantar
en el juicio y condenará a aquellas personas que oyeron de la sabiduría
de Cristo y no vinieron, y no vinieron. La única razón por la que nosotros
vinimos es porque somos bienaventurados, benditos de Dios. Que el Señor
bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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