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Cody Groover

Las ovejas oyen la voz

John 10:27
Cody Groover June, 12 2011 Audio
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Cody Groover
Cody Groover June, 12 2011
Crees tu en el Hijo de Dios?
What does the Bible say about the voice of Jesus?

The Bible teaches that the sheep hear the voice of Jesus, who is the Good Shepherd, indicating the intimate relationship between Christ and His followers (John 10:27).

The Bible emphasizes that the voice of Jesus is crucial for genuine faith. In John 10:27, Jesus proclaims, 'My sheep hear my voice, and I know them, and they follow me.' This statement illustrates the deep connection between Christ and His followers, affirming that true believers recognize and respond to His voice. This significance is further underlined by Romans 10:14-15, which outlines the necessity of preaching for faith: how can one believe in Him of whom they have not heard? Therefore, the voice of Jesus, echoed through the preaching of the Gospel, is essential for salvation.

John 10:27, Romans 10:14-15

How do we know that Jesus is the Savior?

We know that Jesus is the Savior because He fulfills the Old Testament prophecies and offers salvation through His death and resurrection (John 10:9).

Jesus is recognized as the Savior through the fulfillment of Messianic prophecies which affirm His divine identity and purpose. In John 10:9, Jesus declares, 'I am the door; if anyone enters by me, he will be saved.' This statement not only establishes Him as the sole means of salvation but also aligns with prophetic foreshadowings found throughout the Old Testament. By living a sinless life, dying on the cross, and rising again, Jesus provided the perfect sacrifice needed to atone for sin, thus confirming His role as the Redeemer who fulfills the righteous demands of God's law (Romans 10:4).

John 10:9, Romans 10:4

Why is the doctrine of election important for Christians?

The doctrine of election assures believers of God's sovereignty in salvation and provides comfort in knowing they are chosen (Ephesians 1:4-5).

The doctrine of election is vital for Christians because it emphasizes God's sovereignty and grace in the process of salvation. Ephesians 1:4-5 states, 'even as he chose us in him before the foundation of the world.' This reveals not only God's eternal purpose but also secures the believer's assurance of salvation, highlighting that it is not based on human merit or effort but solely on God's will and grace. Understanding election cultivates humility among believers, reminding them that their faith is a gift from God rather than a result of personal achievement, thus fostering gratitude and a sense of belonging to God's family.

Ephesians 1:4-5

Sermon Transcript

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vamos a ver los primeros versículos
del capítulo 10 pero antes de entrar en estos versículos del
capítulo 10 yo estuve pensando en esto y meditando en esto en
esta mañana algo muy muy profundo está mal dicho esto todo lo que
dice el Señor Jesucristo es profundo de suma importancia. Capítulo nueve, comenzando en
el versículo treinta y cinco, dijo, Oyó Jesús que le habían
expulsado, y hallándolo, le dijo, ¿Crees tú en el Hijo de Dios? ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Noten cómo contestó este hombre. Si le hiciéramos esa pregunta
a muchas personas hoy día, ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Inmediatamente dirían sí. Inmediatamente dirían sí. Yo
creo en el Hijo de Dios. Sin que Dios nunca les haya hablado. Sin que Dios les haya hablado.
Muchos dirían, yo creo en el Hijo de Dios, mas Dios nunca
les ha hablado. Mas el Hijo de Dios nunca se
les ha revelado. Pero eso es lo que ellos dirían,
yo creo en el Hijo de Dios. Noten cómo contestó este hombre.
Respondió él y dijo, ¿Quién es Señor para que crea en Él? ¿Quién
es para que crea en Él? no se puede creer en el Señor
Jesucristo si no ha oído del Señor Jesucristo. Manténgase
en lugar allá y vean lo que dice Romanos capítulo 10. Versículo 13 dice, Todo aquel
que invocare el nombre del Señor será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán
aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien
no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien
les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueron
enviados? Es imposible creer a Dios si
Dios no habla. Y es imposible que tú y yo creamos
a Dios si Dios no nos habla. Podemos saber muchas cosas acerca
de Dios, pero eso no es creer a Dios. Creer a Dios es creer
Su palabra, creer lo que Él ha dicho. Y el Señor Jesucristo
le preguntó a este hombre, ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Este hombre
contestó de la única manera que pudo haber contestado una persona
que es sincera, ¿Quién es para que yo crea en Él? ¿Quién es,
Señor, para que crea en Él? No lo conozco. No lo conozco. Él sabía que Jesús era profeta,
enviado de Dios. Él sabía eso. Y Él está preguntando,
¿Quién es para que yo crea en Él? La salvación es esta, lo
que dijo el Señor Jesucristo, pues le has visto. Y el que habla
contigo, Él es. Esto es la salvación, esto es
la vida eterna. Que el Señor Jesucristo te hable
a ti. Viene la hora, dijo el Señor
Jesucristo, y la hora es cuando los muertos, los muertos en delitos
y pecados, los muertos sin habilidad en sí mismos, oirán la voz del
Hijo de Dios, y los que lo oyeran vivirán. El Señor Jesucristo
habla. con poder, por medio del Espíritu,
el Espíritu Santo es el que habla, por medio de la predicación de
la Palabra de Dios, y da vida, y se revela a sí mismo como Dios,
el Hijo de Dios, igual con Dios el Padre. Yo y el Padre uno somos,
le has visto, ver a Dios, ver a Dios, y no ser consumido. ¿Qué tiene que pasar para que
tú y yo podamos ver a Dios y cuando le veamos no seamos consumidos?
Porque Dios es fuego consumidor. Nuestro pecado tiene que ser
quitado y tenemos que tener una obediencia, una justicia perfecta. Y en Cristo Jesús, cada uno que
cree en Él tiene esto. Dios se lo ha dado, esa aloación
es por gracia. le has visto y el que habla contigo
él es inmediatamente el dijo creo saben la fe que dios da
es revelación es viene por revelación y uno no no tiene como decirlo
así en la persona que crea a dios crea a dios porque no tiene otra
opción la verdad es la verdad No hay otra opción. Cuando una
persona no cree, esa persona está escogiendo no creer. Porque
aquí está la verdad y la persona dice, lo veo pero no lo creo. Está escogiendo no creer. Pero cuando una persona por la
gracia de Dios cree, cree porque no tiene otra opción. No tiene
otra opción. Es la verdad. Lo creo. Creo. Creo, Señor. Creo, y lo reconoció
como su Señor, su Dios, el eterno Hijo de Dios, y le adoró. Y el
Señor Jesucristo dijo eso en versículo 39. Para juicio he
venido yo a este mundo, para que los que no ven, vean. Los que no ven, vean. Y para
los que ven, sean cegados. ¿Quiénes son los que ven? Los
que en su propia idea creen conocer a Dios. en su propia mente creen
que ellos conocen a Dios. Los que en su propia mente dicen,
yo sé que Dios es, y ellos se fabrican un Dios en su imaginación
y dicen, yo veo. Pero la persona que no ve, de
veras conoce su condición delante de Dios, perdido, sin habilidad,
Dios les da ojos para ver, Dios les da vista. para juicio he
venido a este mundo para que los que no ven vean y los que
ven sean cegados y se manifiesta esta ceguera entonces en la respuesta
de estos hombres entonces algunos de los pariseos que estaban con
él al oír eso le dijeron acaso nosotros somos también ciegos
en su pregunta ellos están diciendo no somos ciegos nosotros en su
pregunta ellos están diciendo no somos ciegos Nosotros tenemos
las escrituras, pero una persona puede tener las escrituras, leer
las escrituras y memorizarse las escrituras. Pero no depende
del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
Son nacidos no de voluntad de carne y de voluntad de varón,
no son nacidos de sangre, dice, sino de Dios. Una persona puede
aprenderse la Biblia y no estoy diciendo que haya algo malo con
eso. Apréndelo. Lee. Memoriza textos en las Escrituras. Hazlo. Practica. Es bueno para
la memoria. Es bueno recordar dónde están
los textos. Para que puedas apoyar lo que
dices que crees. Apoya con las Escrituras. Aprende.
Pero una persona puede aprender esto como el loro y es loro.
El loro lo puede repetir. pero no lo conoce. No viene. Ellos decían, nosotros vemos,
nosotros tenemos las Escrituras, nosotros tenemos a Moisés, los
profetas, nosotros vemos, tenemos religión. El Señor Jesucristo le respondió,
si fueras ciego, no tendrías pecado. Si fueras ciego, no tendrías
pecado. ¿Saben cuál es el pecado que
condena el hombre? La luz que vino al mundo. Los
hombres lo rechazan. Aquí está la condenación que
la luz ha venido al mundo y los hombres amaron más las tinieblas
que la luz. Y aquí hay una verdad, la verdad
del Señor Jesucristo dice, si fueras ciegos no tendrías pecado. Si fueras verdaderamente ciegos
no tendrías pecado. ¿Por qué? Porque el Señor Jesucristo
vino para quitar el pecado de su pueblo. No tendrían pecado. Si fueran
verdaderamente ciegos, el Señor Jesucristo vino para salvar,
buscar y salvar lo que se había perdido, su pueblo. Ellos son
los que son verdaderamente ciegos. Todos somos ciegos por naturaleza.
Pero el hombre dice aquí, yo veo, más ahora porque decís Tengo
entendimiento en mí mismo, en mi propia sabiduría. Vuestro
pecado permanece. Vuestro pecado de incredulidad
permanece. ¿Quién es el que quita esto?
Es el Señor Jesucristo. Es el Señor Jesucristo. Gracias
damos a Dios por la obra del Espíritu Santo para mostrarnos
a nosotros que somos ciegos. No sé. Señor, no sé. No puedo ver. Y cuando el hombre
no puede ver, el Señor le va a dar vista. Le preguntó a ese
hombre ciego, ¿qué quieres? Señor, que yo recobre mi vista.
Bueno, este hombre ciego respondió, ¿quién es? Este hombre respondió,
¿quién es para que yo crea en él? ¿Quién es? Si una persona viene con sus
pensamientos de quién es Dios, tiene un ídolo fabricado. tiene
un ídolo ya fabricado en su mente de quien es Dios. El único Dios
vivo y verdadero es el que se ha revelado en Su Palabra. Y
todo lo que nosotros tengamos en nuestra mente acerca de Dios,
que Dios no haya dicho de Sí mismo primero, ha de ser rechazado
como idolatría. Solamente podemos adorar a Dios
en el Hijo del Señor Jesucristo. Sólo podemos venir a Dios por
medio del Señor Jesucristo. Sólo podemos conocer a Dios por
medio del Señor Jesucristo. Dios no se ha revelado en otra
manera. Dios no se ha revelado a unos
hombres aquí en el mundo de una manera y Dios se revela a hombres
en otra parte del mundo en otra manera. Dios solamente se ha
revelado en su Hijo, el Señor Jesucristo. No hay más revelación
de Dios que el Señor Jesucristo. El que me ha visto a mí, dijo
el Señor Jesucristo, ha visto al Padre. Yo y el Padre uno somos. Dios el Padre, Dios el Hijo,
Dios el Espíritu Santo, estos tres son uno. Un solo Dios. No tercera parte de Dios es Padre
y otra tercera parte de Dios es Hijo y otra tercera parte
es Espíritu Santo. Dios el Padre es Dios. Dios el
Hijo es Dios. Dios el Espíritu Santo es Dios. Pero no podemos conocer al Dios
invisible si no es por medio del Señor Jesucristo, el eterno
Hijo de Dios hecho carne. Nosotros no vamos a ver otro
Dios. El hombre no va a ver a otro Dios, sino al hombre Jesucristo. Él es Dios. Él está en la gloria. Y todos nosotros un día vamos
a verlo. Un día vamos a verlo. La salvación
es verlo. Porque Él se revela a ti hoy.
Hoy es el día de salvación. Si lo ves ahora. Un día todos
los que no creen van a verlo en horror. En terror. Porque Él es el Juez. Ahora el
Señor Jesucristo Dice, en el versículo uno del capítulo diez,
dice, de cierto, de cierto os digo, el que no entra por la
puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte,
ese es ladrón y salteador. El Señor Jesucristo está hablando
de estos hombres que habían expulsado a ese pobre ciego. Ese pobre ciego le pusieron,
le hicieron preguntas una tras otra, y cuando ese hombre ciego
comenzó a confesar al Señor Jesucristo, él vino de Dios. Estos hombres
dijeron, tú naciste todo en pecado y nos vas a enseñar a nosotros,
y lo expulsaron, lo excomunicaron, lo apartaron. Y aquí el Señor
Jesucristo está hablando de estos hombres que expulsaron a este
que es una oveja del Señor Jesucristo. Esta es una oveja del Señor Jesucristo,
este hombre ciego. Es uno de aquellos que él amó
eternamente. Es uno de aquellos que él vino
para dar su vida por sus ovejas. Y está hablando de estos hombres.
Estos hombres que estaban, tenían este cargo. Y dice aquí, de cierto,
de cierto os digo, el que no entra por la puerta en el redil
de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón
y salteador. En otro lugar el Señor Jesucristo
habla de estos hombres como lobos, perros, mentirosos, están en
la religión para saciarse a sí mismos. La religión es buen negocio,
¿sabían eso? La religión es buen negocio.
¿No lo crees? Ve al Vaticano. Es buen negocio.
Ve a los lugares donde la gente se les miente y cómo acuden. Se les miente y cómo acuden.
La religión es negocio. Ladrón y salteador. No están
buscando la gloria de Dios. No están buscando el bien del
pueblo de Dios. Están buscando su propio bien.
Y su propia gloria. Este redíl del que está hablando
el Señor Jesucristo está hablando en una parábola. Y aquí el Señor Jesucristo, este
redíl del que está hablando, ellos estaban bien enterados
de que era este redíl. En todos los pueblos allá en
Israel, en la nación de Israel, había redíles donde los pastores
traían sus ovejas que habían estado en el campo, paseando
en el campo, y cuando llegaba la noche el pastor traía todas
sus ovejas, las guiaba y las metía todo alrededor, pero más
no era sólo un pastor, habían otros que tenían sus ovejas también
y cuando llegaba la noche entonces
venían los pastores y metían sus ovejas y estaban revueltas
las ovejas. Entonces el pastor podía ir a
descansar porque dejaba las ovejas encargadas allá con uno que lo
cuidaba y había un portero allá, uno que guardaba la puerta de
ese rediro. Y cuando llegaba la mañana, entonces
venía el pastor y el portero lo reconocía y le abría la puerta,
entonces el pastor llamaba a sus ovejas con su voz, le reconocen
su voz y salían las ovejas de ese pastor y salían al campo. Esa es la manera que lo hacían. Bueno, nuestros señores de Cristo,
como dije, está hablando de estos fariseos que habían excomunicado
a este hombre que había sido sanado, que había sido dado la
vista. Y el redil de las ovejas en este
pasaje está hablando del judaísmo, no está hablando de la iglesia.
El Señor Jesucristo no saca a sus ovejas de la iglesia, pero el
Señor Jesucristo sí saca a sus ovejas del judaísmo, de la religión. La religión nunca ha salvado
a nadie. Aunque Dios puso, en el Antiguo Testamento puso la
ley, la ley ceremonial y la ley, todos ellos estaban confinados
bajo esa ley. Estaban guardados separados hasta
la venida de la promesa del Señor Jesucristo. Pero ellos estaban
separados del mundo, eso era un redil, pero la ley nunca fue
dado para salvar a nadie. La ley no puede salvar. La ley
de Dios lo único que puede hacer es maldecirte. Maldito es todo
aquel que no continúe en todas las cosas escritas en la ley
para hacerlas, dice Gálatas 3, capítulo 3, versículo 10. La ley solamente te puede condenar. No hay nada malo con la ley de
Dios, pero el hombre es débil, la carne es débil y no puede
cumplir esa ley. La ley nunca fue dada para salvar
al hombre y la ley no puede santificar al hombre tampoco. La ley solo
puede maldecirnos. Pero sin embargo, ellos estaban
bajo esa ley en el redil hasta que vino el Señor Jesucristo.
Él sí cumplió la ley. Él sí cumplió la ley. Él sí obedeció
la santa ley de Dios en toda jota y tilde de la ley. estableció,
honró la ley aquí en el mundo como hombre. Él vivió y obedeció
a Dios en todo punto. Él saca a sus ovejas que están
en ese redil y las llama. Y en un sentido más amplio, sus
ovejas están en el mundo, donde quiera que se encuentre, y Él
saca a sus ovejas de donde están, porque donde quiera que nace
una persona, está en el mundo, ya sea que sea en la religión
o que esté en los vicios más malos que un hombre pueda pensar.
No hay diferencia. No hay diferencia entre judío
y gentil. No hay diferencia entre publicano
y todos están perdidos y él tiene que salvar a los suyos, sacarlos. Pero lo que está diciendo aquí
el Señor Jesucristo, la cosa principal está hablando de estos
fariseos, que ellos se pusieron a sí mismos como los pastores
de la oveja. Estos hombres religiosos, ellos
se pusieron a sí mismos como los guardias, como los pastores
de las ovejas, y él les está diciendo de ellos que son ladrones
y salteadores. Primero, estos hombres no fueron
enviados por Dios. El que es enviado de Dios, las
palabras de Dios hablan. El que es enviado de Dios, la
gloria de Dios busca. Y estos hombres no estaban buscando
la gloria de Dios. Estas ovejas tampoco eran de
estos hombres. Estas no eran sus ovejas. Ellos
no estaban buscando venir a Dios por medio de la justicia que
el Señor Jesucristo estableció, que Dios ha declarado en las
Escrituras. Dios siempre ha declarado solamente
una justicia. ¿Saben cuál es la justicia del
Señor Jesucristo? La justicia de Dios. Y estos
hombres, ven lo que dice Romanos capítulo 10, versículo 1. El
apóstol Pablo está hablando de estos mismos fariseos. Recuerden,
el apóstol Pablo era un fariseo. Y lo que él está diciendo de
ellos en este momento, él era en un tiempo Así es que lo que
Él está diciendo, lo dice porque lo sabe. Y nosotros también podemos
decir lo mismo. Antes de conocer la gracia del
Señor Jesucristo, buscamos establecer nuestra propia justicia. Hermanos,
ciertamente el anhelo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel
es para salvación, porque yo les doy testimonio de que tienen
celo de Dios. pero no conforme a la ciencia
o al conocimiento, porque ignorando o poniendo a un lado la justicia
de Dios, están procurando establecer la suya propia, su propia justicia,
y no se han sujetado a la justicia de Dios. Están poniendo a un
lado la justicia que Dios ha establecido y están tratando
de establecer la suya y no se han sujetado a la justicia de
Dios. Porque el fin de la ley, la meta
de la ley y el cumplimiento de la ley es Cristo. El cumplimiento
de la ley es Cristo. El fin de la ley es Cristo para
justicia. La única justicia que se puede
tener delante de Dios es en Cristo Jesús. Cristo lo estableció. Él es la justicia de Dios, la
sabiduría de Dios. Y esta justicia es para, oigan
esto, es para todo aquel que cree. Esta justicia que Dios
ha obrado en el Señor Jesucristo, Esta justicia es la justicia
que tiene todo aquel que cree. La justicia de Dios. La justicia
del Señor Jesucristo. Si tú crees en el Señor Jesucristo,
la justicia de Cristo es tu justicia. Eres la justicia de Dios en Él.
Ellos no estaban buscando la justicia de Dios. No estaban
buscando la justicia. ¿Saben? Dios tiene que ser justo. cuando Él salva a un pecador,
cuando Él declara a un pecador justo delante de su presencia. Dios es santo, santo, santo,
y Dios tiene que ser justo cuando Él declara a un pecador justo
en su presencia. En la sabiduría de Dios, en la
sabiduría infinita de Dios, Dios halló la manera en que Él puede
ser justo, justo. Joseph, justo cuando te declara
a ti, justo. No sería justicia, no sería justicia
de parte de Dios declarar a una persona justo si no es justo,
¿verdad? Sería una injusticia de parte
de Dios que Él declare justa a una persona que no sea justa.
Yo no soy justo en mí mismo. Yo he quebrado, quebrantado toda
la ley de Dios. Todos los diez mandamientos y
tú también. Si has quebrantado uno, has quebrantado
los diez. Y somos injustos, culpables por
naturaleza. Pero Dios ha hallado la manera
en Cristo Jesús de quitar el pecado de su pueblo en la sangre
del Señor Jesucristo y darle la justicia de Dios, ser hecho
la justicia de Dios en el Señor Jesucristo. Ellos no estaban yendo por ese
camino. Ellos estaban yendo por el camino de haz buenas obras.
Haz buenas obras y Dios te va a aceptar. Ese no es el camino
de justicia. El creyente, escuchen esto, el
creyente obra, tiene buenas obras. La fe sin obras es muerta. Pero el creyente nunca, nunca
mira sus obras como base de aceptación delante de Dios. El creyente
no quiere nada con sus propias obras. No quiere nada con ello. No me juzgues, Dios, ni aún en
la mejor obra que yo pueda. No me juzgues por eso. Si me
juzga Dios por la mejor obra, olvídate de todas las demás.
Si solamente ponemos una, si Dios me juzga únicamente por
una buena obra, es suficiente para lanzarme al infierno por
toda la eternidad. Nuestras obras de justicia, dice
Isaías, son delante de Dios trapo de inmundicia. Solamente la obra
del Señor Jesucristo. solamente en él. Quiero ser hallado. Estos hombres no estaban haciendo
eso. Ellos estaban en el asunto de obras. Ahora, tengo que apurarme. Dice acá, más el que entra por
la puerta, el pastor de las ovejas es. Capítulo 10. El que entra
por la puerta, el pastor de las ovejas es. El Señor Jesucristo
no está hablando cuando dice que esos son ladrones y salteadores
los que vinieron delante de Él. No está diciendo que Isaías era
ladrón y salteador. No está diciendo que David era
ladrón y Salomón era ladrón. No está diciendo de los profetas
de Dios que eran ladrones y salteadores. Está hablando de estos hombres
que buscan establecer su propia justicia. De estos hombres que
sacaron a este hombre, lo expulsaron, lo excomunicaron. Pero el que
viene, dice aquí, el que entra por la puerta, el pastor de las
ovejas es. Aquí está hablando de sí mismo.
Él es el pastor de las ovejas, y la puerta por la cual Él entró
en este mundo, la puerta por la cual Él entró en este ministerio,
la puerta por la cual Él entró en esta representación de su
pueblo, la puerta por la cual Él entró es por la comisión divina. Dios el Padre le dijo. Dios el Padre lo envió. es por
comisión divina. Dios el Padre lo envió como el
profeta, sacerdote y rey. Y él entró por la puerta de todas
las escrituras del Antiguo Testamento. La puerta es todas las escrituras
del Antiguo Testamento que dieron testimonio del Mesías que vendría. Todas las escrituras del Antiguo
Testamento hablan de uno que viene. Viene el Mesías, viene
el Cristo. viene el que es nacido la simiente
de la mujer ahí está la puerta para que sea el Cristo verdadero
porque muchos falsos cristos han salido en el mundo dice la
escritura para que sea el Cristo verdadero tiene que venir por
esa puerta de las escrituras del antiguo testamento tiene
que ser nacido de una virgen Tiene que ser el Hijo de Dios.
Tiene que ser niño nacido, Hijo nos es dado. Tiene que ser por
la puerta. Todo tipo, toda figura del Antiguo
Testamento tuvo que cumplir en su venida. Esa es la puerta por
la cual entró el Señor Jesucristo. Él vino en cumplimiento de las
Escrituras. Él es el verdadero pastor. Si
hay una promesa del Cristo en el Antiguo Testamento que no
cumple el Señor Jesucristo, entonces Él no puede ser el Cristo. Si
una de las promesas en el Antiguo Testamento refiriéndose a Cristo
no es cumplida por el Señor Jesucristo, entonces Él no es el Cristo.
Está claro, ¿verdad? Y dice allá, versículo 3, dice,
a este pastor de las ovejas, abre el portero. Abre el portero
y las ovejas oyen su voz. El portero es Dios. El portero es el Espíritu Santo.
La ley de Dios ha sido honrada. La justicia de Dios ha sido vindicada. Cristo ha rendido satisfacción
a Dios, y Dios dice allá, el portero le abre la puerta, abre
la puerta a él. Dios el Padre dijo, este es mi
hijo amado en quien tengo complacencia, a él oí. El portero abrió la
puerta, ¿verdad? A él oí, y el Señor Jesucristo
habla, y sus ovejas oyen su voz y salen. A nadie más ha hablado
del cielo diciendo, este es mi hijo amado en quien tengo complacencia.
Y las ovejas oyen su voz. Las ovejas están oyendo la voz
de su pastor, del Señor Jesucristo. Y noten allá, a sus ovejas llama
por nombre. El versículo 3 dice, a este abre
el portero y las ovejas oyen su voz, y a sus ovejas llama
por nombre y las saca. Lo que yo veo aquí es la redención
particular. Él no está hablando a ovejas
cualquiera. De hecho, en el mundo están las
ovejas del Señor Jesucristo y los tíos. Pero en esta figura que
nos está dando el Señor Jesucristo, está hablando de un redil donde
habían animales de diferentes personas. El Señor Jesucristo
está hablando a las suyas. a las suyas. Es redención particular. Él conoce a las suyas. Le fueron
dados por Dios el Padre en la elección divina. Él las conoce. Es lo que dijo allá versículo
catorce de este mismo capítulo. Yo soy el buen pastor y conozco
a mis ovejas y las mías me conocen. Hoy en la voz del Señor Jesucristo. Quiero que vean allá en primeras
hablando de la elección divina que Dios el Padre tiene a su
pueblo que le dio a su Hijo dice allá en 1 Tessalonicenses capítulo
1 versículo 4 dice porque conocemos hermanos amados de Dios vuestra
elección el apóstol Pablo dice yo sé que tú eres escogido de
Dios eso es algo grandioso si yo yo miro aquí y veo personas
que creen a Dios. Y yo puedo decir, yo sé lo que
Dios escribió en su libro Antes del Mundo. Dios escribió tu nombre
en el libro Antes de la Fundación del Mundo. ¿Cómo lo sabes, hermano
Cody? No estuviste allá. Lo estoy viendo. Conocemos, dice Pablo, dice,
conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección, pues
nuestro Evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también
en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como
bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros. Llegó el Evangelio en poder.
Creen a Dios. Esto es evidencia que Dios te
escogió. Noten allá lo que dice el versículo
13 del capítulo 2. Por lo cual también nosotros
sin cesar damos gracias a Dios que cuando recibisteis la palabra
de Dios que oísteis de nosotros. Primero, noten allá, recibisteis
la palabra de Dios. Segundo, lo oíste de un hombre. Lo oíste de un hombre que Dios
envió. Lo oíste de nosotros. Si alguien va a oír a Dios, va
a oír de Dios de un hombre que Él ha enviado. Este hombre es
un vaso de barro. No hay nada de valor en ese vaso
de barro. Mas Dios ha querido por la locura
de la predicación salvar a los que creen. Es un vaso de barro.
Recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros. Aquí
está la gracia de Dios. La recibisteis no como palabra
de hombre, sino según es en verdad la palabra de Dios la cual actúa
en vosotros los creyentes. Es la palabra de Dios. Oíste
la voz del pastor. ¿Oíste la voz del Pastor? Los
llama, un llamamiento eficaz. Dice el Señor Jesucristo en Juan
capítulo 6, versículo 37, todo lo que el Padre me da vendrá
a mí, y al que a mí viene no le echo fuera, porque he descendido
del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Y esta es la voluntad del Padre que me envió, que de todo lo
que me diera no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día
postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado, que de
todo aquel que vea al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna, y yo
la resistiré en el día postrero." Murmuraban entonces de él los
judíos, porque había dicho, Yo soy el pan que descendió del
cielo. Decían, ¿no es este Jesús, el Hijo de José, cuyo padre y
madre nosotros conocemos? ¿Cómo pues dice este, del cielo
he descendido? Jesús respondió y les dijo, No
murmuréis entre vosotros. Ninguno puede venir a mí, si
el Padre que me envió no le trajere, y yo le resucitaré en el día
postrero. Escrito están los profetas, y
serán todos enseñados por Dios, así que todo aquel que oyó al
Padre y aprendió de Él, viene a mí. Oyó al Padre, oyó a Dios,
oyó la voz, viene al Señor Jesucristo, el buen Pastor. Son suyas, son
suyas. Aquí otra vez en Juan, el Señor
Jesucristo siempre saca sus ovejas de la religión falsa. ¿Saben? La religión falsa se denomina
bautista. Hay muchos bautistas que son
falsos. Y así toda otra denominación
que quieras. Comencé con esta denominación. Pero lo que digo de esta es verdad
de todas. Pero estar en el error es error,
es mentira. Ahora, dice la saca de la religión
falsa, la saca de la cautividad, los rescates de la cautividad. En un tiempo éramos esclavos
del pecado y no podíamos librarnos del pecado, pero ahora me ha
librado del pecado. Cuando digo que me ha librado
del pecado, hay alguien que entiende aquí que yo no peco. Hay alguien
que entiende eso. No estoy diciendo eso. Cuando
decimos que Él nos libra del poder del pecado, el pecado no
se enseñará de vosotros. No estoy buscando licencia para
cometer pecado, primero. Pero reconozco que todavía está
en mí este viejo hombre. Pero cuando decimos que nos ha
librado el poder del pecado, El pecado que condena al hombre
es la incredulidad. Y antes yo no podía creer. No
podía creer. No tenía habilidad de creer.
No podía venir al Señor Jesucristo. No tenía habilidad de hacerlo.
Estaba muerto en delitos y pecados. Pero cuando me libró del poder
del pecado, ahora puedo creer. Ahora puedo creer. El que cree,
tiene vida eterna. Un día, Él me ha librado de la
pena del pecado. en su muerte en la cruz. Él me
ha librado del poder del pecado y un día me va a librar de la
presencia misma del pecado. Un día Esta carne va a ser puesta
en la tierra. Vamos a abrir los ojos delante
de Dios y le vamos a ver tal como Él es y seremos tal como
Él es. ¿Qué será adorar al Señor Jesucristo
sin la presencia del pecado? Estamos aquí para adorar al Señor
Jesucristo. ¿Y cuántas interrupciones han
habido en tu propia mente? ¿Ha pasado otra cosa por tu mente?
¿Cuántas interrupciones han habido? Quisieras poder entrar en adoración,
en comunión ininterrumpida. Pero todavía estamos en esta
carne, ¿verdad? Un día, un día, no va a haber
más mar, no va a haber más separación. Él saca sus ovejas, dice versículo
4, y cuando las ha sacado fuera todas las propias, va delante
de ellas y las ovejas le siguen porque conocen su voz. Él va
delante de las ovejas. El Señor Jesucristo, Él ha ido
delante de nosotros. Nosotros le seguimos a Él, el
buen pastor, en el camino de la vida. Él es el camino, la
verdad y la vida. No hay otro camino. Le seguimos
a Él en la voluntad de Dios. Él ha hecho la voluntad de Dios
y nosotros buscamos hacer la voluntad de Dios en Él. Le seguimos
a Él. Seguimos a Él. Él es el manso
y humilde, y nosotros también. Manso y humilde. Vienen para
atrás los mansos, ¿verdad? Dice el Señor Jesucristo. en
obediencia y en amor, le seguimos al Señor Jesucristo. Seguimos
a Él. Seguimos a Él. Él es el camino,
no hay ningún otro camino sino por medio de Él. Y así como Él,
Él dijo, voy pues a preparar lugar para vosotros, para que
donde yo esté, vosotros también estéis. Está hablando de su muerte. Si Él no va a la cruz del Calvario
y hace ese sacrificio para quitar el pecado de su pueblo, ninguno
de nosotros tiene entrada. Él preparó el camino por medio
de la cruz. Él preparó el camino y ahora
está sentado en la gloria y nosotros también vamos a seguirle un día.
Vamos a ir a la tierra. Si el Señor no vuelve en estos
días de nuestra peregrinación en este mundo, vamos a regresar
a la tierra y vamos a seguirle en el camino que Él nos mostró.
Bueno, versículo 5 dice, mas el extraño no seguirán, sino
huirán de él, porque no conoce la voz de los extraños. Este
hombre que había sido sanado, había sido dado vista, había
nacido ciego, y estos hombres estaban tratando de conducirle
a él. Noten allá en versículo 24, le
dijeron, da gloria a Dios, nosotros sabemos que este hombre es pecado.
Ellos están diciendo, Da la gloria a Dios. Vamos a hablar de Dios
en general, pero no vamos a hablar de Dios el Señor Jesucristo. Saben, el comunismo es así. El
comunismo es así. Da gloria a Dios. Todos se juntan. No des gloria a Dios en el Señor
Jesucristo. Él es el único camino. No des
gloria a Dios en su soberanía. No des gloria a Dios así. Dan
gloria a Dios de otra manera. Se juntan todos y dicen, vamos
a olvidarnos de nuestras diferencias y vamos a todos a adorar juntamente. ¿Cómo es posible? ¿Cómo pueden
las tinieblas tener comunión con la luz? El que no tiene la
doctrina de Cristo no es de él. Aquí está diciendo el Señor Jesucristo
que al extraño no van a seguir. Saben que todos estamos en este
mundo, nacimos y crecemos y vamos por nuestro propio camino como
ovejas descarriadas que somos, pero el Señor no va a permitir
que una de sus ovejas sea perdida. ¿Están oyendo el error? ¿Están
allá en las partes más remotas del mundo? ¿Eso qué? ¿Eso qué? Alguien dirá, bueno, ¿y qué de
las personas que están allá y siempre quieren referirse a África como
la parte más leja del mundo? No sé por qué siempre están escogiendo
África. ¿Qué tal de esa persona que está allá en África? Bueno,
podríamos decir lo mismo, ¿verdad? ¿Qué tal si esa persona que está
allá en Yucatán está perdido en sus propias ideas y en su
propia religión y está obstinado y está dedicado a lo que hace
y nadie le puede mover, nadie le puede cambiar de su mente,
que está fija en sus propias ideas y pensamientos? Dios no
va a permitir que uno de sus ovejas se pierda. El mundo es
de Él. Él sabe dónde están sus ovejas.
Él los puso allá. No nacieron donde nacieron por
accidente. Nacieron donde nacieron y de
los padres que nacieron y el tiempo que nacieron. Y están
donde están porque el Señor los puso allá. Luego el Señor les
va a enviar un mensajero. Y si es necesario darle la vuelta
a este mundo. Destirar y si es necesario En
el propósito y la mente de Dios, Él va a hacer todo para salvar
a uno de los suyos. Vean lo que dice allá Isaías.
Quiero mostrarles eso en Isaías. Isaías capítulo 43, versículo
5. Hablando a su pueblo dice, no
temas porque yo estoy contigo. del oriente traeré tu generación
y del occidente te recogeré. Vean lo que dice versículo 3. Yo Jehová, Dios tuyo, el santo
de Israel, soy tu salvador. A Egipto he dado por tu rescate
y a Etiopía y a Seba por ti. A naciones he dado por ti. Todo lo que Dios hace y todo
lo que Dios está haciendo es para salvar a su pueblo. Esto
no es duro, esto es Dios. Él tiene misericordia de quien
tiene misericordia y se compadece de quien se compadece. Y el medio
que Él ha determinado utilizar para hacer que su oveja pase
donde va a escuchar el Evangelio, ese es el método que Dios ha
determinado para salvar a su pueblo. Y si es necesario en
el propósito y la mente de Dios enviar un huracán y destruir
casas, destruir ciudades enteras para mover a una persona del
lugar donde está a un lugar donde pueda escuchar el evangelio y
eso que es Dios que tal si envía guerra a un país guerra es algo
horrible que tal si envía guerra a un país todo para desalojar
a una familia para que vayan a un lugar donde escuchen el
evangelio ¿Qué tal si envía a un hombre de su lugar donde está
en comodidad y lo envía a un lugar más remoto del mundo donde
tenga que sufrir el apóstol Pablo? Él sufrió todo lo que sufrió
por las ovejas del Señor Jesucristo y lo consideró gran honor el
ser considerado por el Señor Jesucristo digno de sufrir. Al extraño no van a seguir. Al
extraño no van a seguir. El Señor Jesucristo no lo va
a permitir, sino que huirán de él. Este hombre no recibió el
testimonio de estos religiosos sabios en sí mismos. porque no
conocen la voz de los extraños. Dios no va a permitir que lo
hagan. Y esta laboría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron
que era lo que les decía, porque son ciegos, no podían entender
lo que dijo el Señor Jesucristo. Voy a leerlo nomás y voy a terminar.
Volvió pues Jesús a decirles, de ciertos, de ciertos digo,
yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron,
Ladrones son y salteadores, pero no los oyeron las ovejas. Yo
soy la puerta, y el que por mí entrare será salvo, y entrará,
y saldrá, y hallará pasos. El que por mí entrare, no hay
otro camino. Él es la puerta, él es el pastor,
él es el pasto. Cristo es todo, ¿verdad? Cristo
es todo. Espero que haya sido de bendición.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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