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Don Fortner

Maldito, Redimido, Bendito

Galatians 3:13-14
Don Fortner December, 11 2008 Audio
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Cursed, Redeemed, Blessed

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It is such a delight to be with
you. Es un placer estar con ustedes. Your friends in Danville, Kentucky
send their greetings. Sus amigos en Danville, Kentucky
les envían saludos. I hope you know, espero que ustedes
sepan, as you being together here, que en que ustedes se reúnen
aquí, Nosotros oramos por ustedes regularmente, entre que ustedes
buscan en este lugar hacer saber la gloria de nuestro
Señor Jesucristo, nuestro Redentor. Y pedimos al Señor las bendiciones
del Señor sobre sus labores aquí. para el avance de su reino y
su gloria en su nombre aquí. Acabamos de oír un mensaje tremendo. Estoy agradecido de gracias a
Dios por haberlo oído. Y voy a continuar allí mismo
donde terminó nuestro hermano. Muchos años atrás leí algo de
un puritano. Y él hizo esta observación. Él dijo que salió en la mañana
para visitar a una mujer que estaba muriendo. Esta mujer no conocía la gracia
de nuestro Dios. Y cuando él llegó a su casa de
tarde y estaba sentado a la mesa a comer la cena, y le dijo a
su familia, Yo vi a una mujer en esta mañana
en un estado de naturaleza, y después de leerle las Escrituras
y después de predicarle el Evangelio, yo la vi a ella en un estado
de gracia, porque ella creyó a Dios. y la dejé en un estado
de gloria. porque el Señor lo había llamado
a la gloria. Si tú estás aquí en un estado
de naturaleza, con un sentido de la ira de Dios que está sobre
ti, es mi oración que tú salgas de aquí en esta noche, en el
estado bendecido de Su gracia, en el conocimiento dulce de Cristo
Jesús el Redentor, y el libre perdón de pecados. Yo creo que aquí en Galatas capítulo
3, versitos 13 y 14, el Espíritu Santo nos dice por medio del
apóstol Pablo, nos dice acerca de estos tres estados en los
cuales todos los hijos de Dios Todos los hijos de Dios se encuentran.
Primero se encuentran malditos, luego se encuentran redimidos
y se encuentran bendecidos. Malditos, redimidos y bendecidos. Este es mi tema. Y ese es el bosquejo. Recuerden
estas tres palabras. Maldito, redimido y bendito. Galatas 3, versículo 13. Cristo
nos redimió. Este Cristo de quien nos acaba
de hablar nuestro hermano. Este Cristo que abrió las puertas. Cristo hizo esto por medio de
redimirnos. Por el redimirnos de la maldición
de la ley. Y esta es la manera que Él nos
redimió. Hecho por nosotros maldición.
Porque está escrito. Maldito todo aquel que es colgado
en un madero. Y este es el resultado de que
Él nos redimió, que la bendición de Abraham, al cantar a los gentiles,
por medio de Cristo Jesús. Y esta es la bendición de Abraham,
que recibiéramos la promesa del Espíritu, por medio de la fe. La ley de Dios es santa, buena
y justa, pero la ley no puede proveer
ningún bien para nosotros, y no puede tampoco la ley producir
algo bueno en nosotros. La ley de Dios, los ordenantes,
los mandatos de la ley, no pueden salvar, no pueden dar
vida, no pueden justificar y tampoco pueden santificar. La ley nunca
puede hacer que una persona sea justa y santa. La ley de Dios nunca puede bendecir. Y cualquiera que te señala a
ti hacia la ley, y te diga a ti que por obedecer la ley, o que
tú vivas por esa ley, o que tú pretendas tratar de cumplir esa
ley, haciendo eso puedes obtener la bendición de Dios. Es ambas cosas. Está el engañado
y también es un engañador. La ley es muerte. Es la administración
de muerte. Lo único que puede hacer es exponer
el pecado e identificarlo. La ley de Dios es dada solo para
declarar la culpabilidad. It curses and it condemns the
guilty, and thus administers death. It genders bondage, but
never liberty. It condemns, but it never blesses. Si nosotros vamos a ser salvos,
si vamos a ser hechos justos delante de Dios y bendecidos
por Dios, tenemos que mirar a otro lugar. La ley quebrantada hace de nosotros
pecadores. Y lo que la ley hace nunca puede
deshacer. La ley destruye pero nunca puede
construir. Y nos trae a la esclavitud. más nunca nos puede liberar. La ley mata, más nunca puede
dar vida. Pero el texto que leímos nos
declara que Cristo nos redimió de la maldición de la ley. ¡Oh,
qué buenas nuevas! Así que la primera cosa aquí,
el pueblo de Dios, los escogidos de Dios son un pueblo. Son un pueblo que en un tiempo
estaban bajo la maldición de la ley. Ese es el estado y la
condición de todos los hombres por naturaleza. Por naturaleza nosotros somos
maldecidos. No somos maldecidos en el sentido
de la hechicería, la brujería. No somos maldecidos en un sentido
de superstición. Algunas personas tienen una idea,
una noción muy ridícula de la superstición. sino literalmente malditos, como uno que fue condenado por
la corte bajo la sentencia del juicio, sin ninguna apelación. malditos por Dios. Pero nuestro
hermano nos acaba de declarar que fuimos justos desde la eternidad. Y en realidad los escogidos de
Dios son eternamente justos. aceptados en el lavado antes
de la fundación del mundo, redimidos por el Cordero que fue inmolado
desde la fundación del mundo, justificados desde la eternidad.
Pero el libro declara que somos hijos de ira lo mismo que los
demás. ¿Cómo es posible que las dos
cosas sean verdad? Ningún pecador nunca tiene ninguna razón de
imaginar que él es aceptado por Dios, que es amado por Dios,
que es recibido por Dios, que es el objeto de la gracia de
Dios, hasta que esa persona crea en el Hijo de Dios. Y usted que
no cree, Sabes en tu conciencia que te
estoy diciendo la verdad, porque la ira de Dios está sobre ti,
y tú no te puedes sacudir de esta ira. Eres culpable. y sientes la culpa. Oh, que Dios haga sentirte la
culpa en tu alma, la culpa del pecado, que te oprima hacia el
infierno mismo, hasta que por fin se te haga saber que ese
infierno lo mereces justamente. Ser maldito por Dios, bajo la
maldición de la ley, es ser separado de Dios, sin ninguna manera de
regresar a Dios, a menos a que Dios mismo haga el camino. y
bendito sea Su nombre, Él ha hecho ese camino. Y ese camino
es Cristo Jesús el Señor, el sacrificio que quita el pecado
de Su Hijo. Cuando el Señor Jesucristo nos
declara, Yo soy el camino, Él no está sugiriendo, yo soy un
camino, pero el camino. Él es la única puerta de acceso
que el pecador tiene a Dios. La única puerta a la gloria. es Jesus Cristo el Señor. Aparte de Cristo, sin fe en el
Señor Jesucristo, estás maldito de Dios. Yo quisiera que Dios me permitiera
declararlo en tal manera que sinquiera la maldición de Dios en tu alma. La maldición de Dios está sobre
aquel que no cree. La maldición es separación de
Dios. Y esta separación de Dios va
a acabar en separación eterna. La separación, la maldición de
Dios es muerte espiritual. Muerto en tu alma hacia Dios. muerto en el sentido que no tienes
vida de Dios, ninguna vida delante de Dios, ninguna vida espiritual,
no tienes la habilidad de ver, de oír o de pensar referente
a cosas espirituales. Muerto delante de Dios. Sin ninguna
habilidad delante de Dios. Pero Cristo ha venido para redimir
a su pueblo de la maldición de la ley. Y Él ha redimido a su
pueblo de la maldición de la ley. Él fue puesto y llamado
por Dios para ser nuestro Redentor. He voluntarily agreed as Jehovah's
righteous servant to take in a union with himself, our nature.
The Word was made flesh and brought among us. A menudo pensamos en la unión
de la Deidad de Cristo y su humanidad. Y decimos, el Señor Jesucristo
asumió nuestra humanidad. Pero eso no es lo que dice la
Palabra de Dios. Lo que dice la Palabra de Dios es que Él
fue hecho carne. Dios, el Hijo, vino a hacer lo
que nosotros somos, carne, para que Él pueda redimirnos de la
maldición de la ley. Él estaba abundantemente calificado
para ser nuestro Redentor. Cuando Él vino a ser nuestro
pariente cercano, Él comprobó estar voluntarioso de ser nuestro
Redentor cuando Él tomó nuestra carne. Y Aquel que es Dios nuestro Creador
en carne humana. El puede redimir. La única manera que la justicia
puede ser satisfecha, la única manera que el pecado puede ser
quitado, es por el sacrificio de un hombre de valor infinito. cuyos sufrimientos y muertes
son de mérito infinito. Estoy seguro de que ustedes están
familiarizados con las nociones de purgatorio. enterado de la noción del purgatorio,
y la idea de que de alguna manera, por esta cosa o la otra, por
el hecho de esta persona u otra persona, por el sufrimiento de
esta persona, que eventualmente la ira de Dios y el alma puede ser soltada del
purgatorio, pero esa es una mentira del infierno mismo. La justicia de Dios demanda satisfacción
infinita. Si todo el mundo tuviera el aire
de Dios en el infierno, ninguno podría satisfacer la justicia
de Dios. Y la justicia no podría ser satisfiencia
ni siquiera por uno. La justicia de Dios demanda satisfacción
infinita. Una satisfacción infinita solo
puede venir del Dios infinito. es Dios en carne humana. Y cuando Él sufrió la ira de
Dios en lugar de su cuerpo, Él tomó la espada de la justicia divina. y la clavó en su santo ser, hasta
que tragó la justicia de Dios completamente. Y esta es la palabra
de Dios a ti, ¿tú qué crees? Ustedes hijos de Jacob. Dios
le dice a Walter Gruber, la ira no está en mí. La ira no está en mí. Dios Todopoderoso,
te oirán, no tiene ninguna causa de enojo en contra de mi alma. Dios mismo ha tomado mi causa
y ha quitado mi pecado y ha traído para mí justicia eterna y yo
estoy delante de Dios sin ninguna condenación, ningún pecado. Ninguna culpa. Y ninguna razón
para temerle a él. Pronto. Vas a encontrarte delante de
Dios cara a cara. Trata de olvidar eso cuando duermas
o cuando vayas a acostarte en esta noche. Oh que Dios no te
permita olvidar eso. Yo voy a encontrarme con Dios
cara a cara. Ahora escuche. I look forward to it. Yo anhelo
y adquisito de esto. How could that be? ¿Cómo es posible?
Don Fortner is a sinful wretch. Don Fortner es un pecador vil.
Filthy flesh. Es carne sucia. I can't even think without sin. Yo ni siquiera puedo pensar sin
pecado. That's what I am in me. Esto
es lo que yo soy en mí. Pero en Cristo, mi nombre es
Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini,
mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre
es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es
Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini,
mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi
nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová
Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini,
mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini,
mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es Jehová Sidquini, mi nombre es
Jehová Sidquini, Así es que yo no tengo ninguna razón de temer
a Dios. Demanda Dios que yo sea perfectamente
justo? Sí, eso es lo que Él demanda. Y Él me ha hecho la justicia
de Dios en la misma manera que Cristo fue hecho pecado por mí. ¿Qué es lo que hizo Dios el Señor
con Cristo cuando Él fue hecho pecado? Él derramó sobre Su Hijo
toda la furia de Su ira. Porque cuando Él hizo que Su
Hijo, cuando Él cargó la culpabilidad de Su pueblo, Cuando Él hizo que Su Hijo sea
pecado por nosotros, el Santo Cordero de Dios. él fue hecho pecado, él fue hecho el merecer que Dios
lo desampare y lo castigue hasta que el pecado se ha quitado y
le pagó la justa lo que merece nuestro pecado Y cuando Dios No Poderoso lleva
a los pecadores redimidos a la gloria, aquellos que Él ha hecho justo
en Cristo Jesús, entramos en el cielo sobre la base de la
justicia escrita, porque la ley demanda, la justicia demanda
que la gente justa que entren a ese reino justo,
en la gloria del cielo. Entramos porque Cristo merece
por completo todo el cielo. Y en Cristo somos hechos aptos Es decir, somos capacitados para
el cielo mismo, aptos de ser participantes de la herencia
de los santos en gloria. Ahora, los electos, los escogidos
de Dios, son un pueblo que por naturaleza, tal como
todos los demás, son malditos. Un pueblo que ha sido redimido,
redimido por la sangre de Cristo Jesús, y siendo redimidos por
la sangre preciosa de Cristo Jesús, Hijo de Dios, somos benditos. Cristo nos redimió de la maldición
de la ley, hecho por nosotros maldición, porque está escrito
maldito todo el que es colgado en un madero. Dice para que la bendición de
Abraham, ¿qué bendición es esta? ¿Qué es lo que Dios le prometió
a Abraham? Allá en Génesis capítulo 15 Él
dice yo haré de ti y tu simiente una bendición a todas las personas Esa simiente es singular, no
plural. Y aún así, esa simiente incluye
una multitud que ningún hombre puede nombrar. Porque esa simiente,
Cristo Jesús, tiene un pueblo aquí en este
mundo que son llamados su simiente, son la simiente de la gracia,
que van a servirle a Él, un pueblo que va a ser llamado el pueblo
de Dios. Y esta bendición de Abraham es
el don de la vida eterna, el Espíritu de Dios. a los gentiles,
no solamente a los judíos, sino también a los gentiles. Siempre ha sido el propósito
de Dios de salvar un pueblo de toda nación, lengua y linaje. nunca ha sido el propósito de
Dios, es sólo salvar a los judíos. El Israel de Dios está en México
y en América también. El Israel de Dios son los escogidos
de Dios. aquellos que reciben la bendición
de Abraham, la promesa del Espíritu. Y porque Cristo nos redimió,
el Espíritu de Dios viene a nosotros. Y el Espíritu de Dios viene a
cada uno y solamente a aquellos que Cristo redimió por Su sangre. Ahora, hay muchos necios, y yo utilizo la palabra cuidadosamente
pero a propósito, hay muchos necios que están blasfemando,
son necios, que declaran que Cristo murió por alguien. y redimió
a alguien. Y dicen que ellos nunca van a
recibir la bendición de Abraham. Es decir, dicen que él murió
por pueblo y le redimió pueblo que nunca van a tener la promesa
del Espíritu. Que él murió por pueblo, que
él redimió pueblo que nunca van a ser nacidos de Dios. Escuchen
cuidadosamente lo que les digo. Si eso fuera el caso, la justicia se cae, viene a caer
al suelo. No hay justicia con Dios. No
hay esperanza para tu alma. No hay salvación para pecador. La
sangre de Cristo es un desperdicio. Y Cristo no es Dios. Busca otro. Cristo Jesús, nuestro Dios, no
es un fracaso. Él nos redimió de la maldición
de la ley. Y cada pecador redimido de la maldición de la ley va
a ser llamado por el Espíritu de Dios. Va a ser dado vida y
fe en Cristo. y va a estar con Él en la gloria
del cielo, porque está escrito en Isaías capítulo cuarenta y
dos, Él no fallará. Gracias sean dadas a Dios por
Su don inefable. Amén.
Don Fortner
About Don Fortner
Don Fortner (1950-2020) served as teacher and pastor of Grace Baptist Church of Danville, Kentucky.

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Joshua

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