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JC

(2''parte) El deleite de los elegidos.

1 Chronicles 16:9
Joel Coyoc March, 13 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 13 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

El sermón titulado "El deleite de los elegidos" predicado por Joel Coyoc, aborda el tema de la adoración y el deleite que experimentan los elegidos de Dios al alabarle. A través de la lectura de 1 Crónicas 16:8-36, se enfatiza que la alabanza es más que un mandato: es un deleite para los hijos de Dios, quienes son llamados a recordar y declarar las maravillas del Señor. Coyoc también menciona la advertencia del profeta Isaías sobre las ofrendas vacías, argumentando que la auténtica adoración debe surgir de un corazón que ha sido transformado por la gracia y la luz de la revelación divina. En este sentido, el sermón subraya la importancia de estar genuinamente en comunión con Dios para que nuestra alabanza sea aceptada. La práctica de recordar y hablar de las maravillas de Dios tiene repercusiones eternas, ya que honra a Dios y edifica la fe de la comunidad creyente.

Key Quotes

“Cantarle a Él es algo que sólo pueden hacer los escogidos, aquellos que han mirado que están en una posición desesperada.”

“El deleite de los escogidos de Dios clama y el Señor los salva, los pone sobre la roca y endereza sus pasos.”

“La más grande maravilla es que la justicia y la misericordia se besaron en la cruz.”

“Todo verdadero canto al Señor comienza porque el Señor te ha sacado del lodo de la desesperación.”

Sermon Transcript

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100%
vamos a abrir nuestra biblia
en el primer libro de crónicas primero de crónicas capítulo
16 dice desde el versículo ocho
hasta el versículo treinta y seis vamos a darle lectura dice Alabat
a Jehová, invocad su nombre, dat a conocer en los pueblos
sus obras, cantadle a él, cantadle salmos, hablar de todas sus maravillas,
gloriaos en su santo nombre, alegrese el corazón de los que
buscan a Jehová, Buscad a Jehová y su poder, buscad su rostro
continuamente. Haced memoria de las maravillas
que ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca. O vosotros, hijos de Israel,
sus siervos, hijos de Jacob, sus escogidos. Jehová, Él es
nuestro Dios. Sus juicios están en toda la
tierra. Él hace memoria de su pacto perpetuamente y de la palabra
que él mandó para mil generaciones, del pacto que concertó con Abraham
y de su juramento a Isaac, el cual confirmó a Jacob por estatuto
y a Israel por pacto sempiterno, diciendo, a ti daré la tierra
de Canaán, porción de tu heredad. Cuando ellos eran pocos en número,
Pocos y forasteros en ella, y andaban de nación en nación, y de un
reino a otro pueblo. No permitió que nadie los oprimiese.
Antes por amor de ellos castigó a los reyes. No toquéis, dijo,
a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas. Cantad a Jehová
toda la tierra. Proclamad de día en día su salvación.
Cantad entre las gentes su gloria, y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno
de suprema alabanza, y de ser temido sobre todos los dioses.
Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos. Mas Jehová
hizo los cielos, alabanza y magnificencia delante de él, poder y alegría
en su morada. Tributad a Jehová, oh familias
de los pueblos. Date a Jehová gloria y poder.
Date a Jehová la honra de vida a su nombre. Traed ofrenda y
venid delante de él. Postraos delante de él. Postraos
delante de Jehová en la hermosura de su santidad. temed en su presencia
toda la tierra. El mundo será aún establecido
para que no se conmueva. Alégrese los cielos y gócese
la tierra, y digan en las naciones, Jehová reina. Rezó en el mar
y su plenitud, alégrese el campo y todo lo que contiene. Entonces
cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene
a juzgar la tierra. Aclamad a Jehová porque él es
bueno, porque su misericordia es eterna, y decid, sálvanos,
oh Dios, salvación nuestra. Recógenos y líbranos de las naciones,
para que confesemos tu santo nombre y nos gloriemos en tus
alabanzas. Bendito sea Jehová, Dios de Israel,
de eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo, amén,
y alabó a Jehová. La semana pasada estuvimos meditando
el versículo ocho y el tema fue el deleite de los
escogidos y continuamos con el deleite de los escogidos. Uno
decía yo la semana pasada que uno puede mirar y pensar que
son mandatos y ciertamente se podría tomar como mandato, sin
embargo, en el contexto en que está, que es ah pues es un un
salmo eh este pasaje aparece en los salmos en el salmo ciento
cinco versículo uno al al quince el salmo noventa y seis uno trece
y el salmo seis cuarenta y siete y cuarenta y ocho y dada la ocasión
en que se cantó este salmo pues no era precisamente en el contexto
de estar dando mandamientos. Por supuesto que es responsabilidad
de las criaturas dar toda alabanza al Creador, sin embargo, hay
mucho más que eso, es un deleite, es el deleite de los escogidos
del Señor alabarle. invocar su nombre y data conocer
en los pueblos sus obras y el versículo dice el versículo trece o vosotros
hijos de Israel sus siervos hijos de Jacob sus escogidos y esta
esta noche vamos a meditar el versículo nueve que dice cantad
a él, cantadle salmos, hablad de todas sus maravillas, cantad
a él, cantadle salmos, hablad de todas sus maravillas. Dice el libro del profeta Isaías, en su capítulo uno versículo desde el versículo diez dice
príncipe de Sodoma oíd la palabra de Jehová escuchad la ley de
nuestro Dios pueblo de Gomorra para qué me sirve dice Jehová
la multitud de vuestros sacrificios Astiado estoy de holocausto de
carneros y de cebo de animales gordos. No quiero sangre de bueyes,
ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién le manda esto de vuestras
manos cuando venís a presentaros delante de mí para huyar mis
atrios? No me traigáis más vana ofrenda.
El incienso me es abominación. La luna nueva hay día de reposo. El convocar asambleas no lo puedo
sufrir. Son iniquidad vuestras fiestas
solemnes. Vuestras lunas nuevas, vuestras
fiestas solemnes, las tiene aborrecida mi alma. Me son gravosas. Cansado
estoy de soportarlas. Cuando extendáis vuestras manos,
yo esconderé de vosotros mis ojos. Asimismo, cuando multipliquéis
la oración, yo no oiré. Llenas están de sangre vuestras
manos. Lavaos y limpiaos. Quitad la
iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos. Dejad de
hacer lo malo. Aprended a hacer el bien. Buscad
el juicio. Restituid al agraviado. Haced
justicia al huérfano. Amparad la viuda. Venid luego,
dice Jehová, y estemos a cuentas. Si vuestros pecados fueran como
la grana, como la nieve, serán emblanquecidos. Si fueran rojos
como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisierais
y oyerais, comeréis el bien de la tierra. Y si no quisierais
y fuerais rebeldes, seréis consumidos a espada, porque la boca de Jehová
lo ha dicho. El pasaje que estamos leyendo
en el versículo veintinueve dice data que va la honra debida a
su nombre trae tu ofrenda venir delante de él postrados delante
de Jehová en la hermosura de la santidad una de las cosas que es cierta
es que en la palabra del señor no hay ninguna contradicción
porque una uno podría leer trae ofrenda y leemos Isaías y dice
Pero hay una palabra importante dice no me traigáis más vana
ofrenda. ¿Y cuál era el problema? Estoy
mencionando esto porque bueno ahora no hacemos sacrificios. El profeta hace algunas preguntas
y las preguntas que él hace dice ¿Quién demanda esto de vuestras
manos? Y la audiencia que estaba escuchando pudo haber respondido
y pudo haber dicho, pues está en la ley, tú lo demandas. Ahora,
siempre hay peligros por causa del corazón
del hombre. Y se mencionó el otro día, empezó
la iglesia en hecho de los apóstoles. y
la predicación del evangelio, ese evangelio que el apóstol
Pablo decía hay de mí sino predicar el evangelio porque me has impuesto
a necesidad, ese evangelio que es poder de Dios para salvación
a todo aquel que cree y no obstante siempre estuvo pues recuerde
que siempre va a levantarse falsos y va a haber falsos hermanos
Y el problema que empieza a darse es que el problema en el corazón
de los hombres va haciendo que se pierda la realidad de una relación verdadera
con Dios y llegar a tener simplemente una religiosidad externa. El
señor estaba diciendo allá en Isaías que ya no trajeran más
holocausto, él no quería más ofrenda vana. Y hay algo que
determina que la gente se había vuelto simplemente religiosa.
Uno podía decir pues son ortodoxos, están siguiendo lo que dice la
ley, convocan la asamblea, todo está allí, están haciendo lo
que dice en la ley. Sin embargo, El final del pasaje,
el principio y el final muestran por qué el Señor está diciendo
lo que está diciendo. Él está hablando a los judíos
y sin embargo les dice, príncipe de Sodoma y de Gomorra. Y después
el Señor les está diciendo, ustedes están haciendo aparentemente
lo que la ley dice, pero ustedes están teniendo más que simplemente
la costumbre de hacer algo externo, de tener una religión simplemente
externa, porque el Señor les dice, les dice, cuando extendáis vuestras
manos, yo esconderé de vosotros mis ojos, versículo 16, Lavados,
limpiados, quitad la iniquidad de vuestras obras de delante
de mis ojos, dejad de hacer lo malo. Aprended a hacer el bien,
buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al
huérfano, amparad a la viuda. Y hay algo que evidentemente
estaba sucediendo, había culto espectacular, había sacrificios
espectaculares. todo puntual, pero esos mismos
iban y pues le quitaban sus cosas a la viuda. Ellos mismos estaban
haciendo todo lo que no tiene nada que ver con la ley, porque la ley es
el carácter de Dios. Sin embargo, es la tendencia
del corazón del hombre. Llegó un momento en que Ha habido
varios momentos en la historia en que de pronto la gran mayoría,
pues aparentemente que es fiel a Dios, sin embargo se ha llegado
a simplemente hacer algo externo. ¿Y por qué digo esto? Porque
dice el pasaje, cantad a él. ¿Podemos cantar? Y puede que
no cantemos a él. aunque cantemos lo que nos dice
aquí, que cantemos, cantad a él. Evidentemente se está refiriendo
a cantar a Keová, cantar a aquel que tiene existencia por sí mismo,
aquel que siempre es al eterno, yo soy el que soy, a él se llama
a los escogidos de Dios a cantarle, cantadle a él. hermanos qué importante
que es el poder reflexionar hay una hay una una obra que se considera
la obra maestra del los oratorios y en verdad que es una obra impresionante
los que han la parte más conocida de esa obra es el famoso aleluya
y casi que no hay gente que no haya escuchado el aleluya y es
interesante que la gente que pues la gente que canta, pues
son profesionales. Y si uno escucha la letra de
lo que están cantando, pues muchos de los pasajes que están cantando
son la exaltación del Señor Jesucristo. Y no obstante, muchas veces que
se canta, no se está, no hay el deleite de cantarle a Él. Algunos lo hacen porque reciben
un sueldo por cantarlo. Y a pesar de que es la escritura
y es totalmente escritural, y a pesar de que puede tocar las fibras
de una persona, en muchas de las ocasiones que actualmente
se canta, pues no se canta a él y eso puede ocurrir y ha ocurrido
y está ocurriendo en muchos lugares donde se pretende que se está
cantando al Señor y eso nos puede ocurrir y de hecho nos ocurre
cuando a veces de pronto estamos cantando pero nuestra mente está
en cualquier otra cosa menos en el Señor. Cantarle a Él. Incluso pues podemos recibir
muchos beneficios por cantar. porque cantar es bueno, dicen
las personas que han investigado que hace mucho bien cantar, ayuda
a la memoria, ayuda al sistema inmunológico y tiene muchísimos
beneficios cantar, pero cantarle a él, cantar al Señor, cantar
al Señor, Y una de las cosas importantes que es que la Biblia
habla muchísimas veces en cuanto a cantar, en este mismo pasaje
que leímos, hay versículos, el veintitrés dice, cantad a Jehová
toda la tierra. Versículo veinticuatro, cantad
entre las gentes su gloria. Pero hay algo que es importante
que nosotros podamos mirar en el Salmo cuarenta. Y definitivamente el Salmo 40
es un Salmo mesiánico y habla del Señor Jesucristo, pero también
habla de lo que ocurre a los escogidos del Señor, justamente
por estar en el Señor Jesucristo. Dice, pacientemente esperé a
que obá y se inclinó a mí y oyó mi clamor. El Señor clamó y esperó
pacientemente. Él se sometió a todos los sufrimientos
y desprecios y al mismo sufrimiento por causa de recibir la ira de
Dios por el pecado de sus escogidos. Él estaba en un momento en que
estaba como en un pozo de desesperación. pero dice y me hizo sacar del
pozo de la desesperación del lodo cenagoso, puso mis pies
sobre peña, enderezó mis pasos, puso luego en mi boca cántico
nuevo, alabanza a nuestro Dios, verán esto muchos y temerán y
confiarán en Jehová. Hermanos el creyente también tiene que
llegar a experimentar un momento en que él siente que está en
un lugar donde no se puede parar bien, Mientras nos sintamos bien
parados estamos confiando en nosotros mismos. Mientras nos
sintamos bien parados no vamos a hacer nada por venir desesperados
para ser salvos. Recuerde Pedro cuando desvió
la mirada del Señor Jesús pues se estaba hundiendo y clamó al
Señor para que le salve. Y los escogidos llega un momento
en que tienen que experimentar estar la realidad de en donde
están. Y la realidad de donde estamos
es que estamos en un fango cenagoso de nuestro pecado, de nuestra
maldad, de nuestra corrupción. Y cuando el Señor hace al creyente
experimentar eso, a sus escogidos, los escogidos claman y el Señor
los saca de ese lodo cenagoso. Y cuando nos saca de ahí, pone
nuestros pies sobre peña. y la peña es Jesucristo. Cristo es la peña. Estábamos
ahí desesperados, clamando, y él nos puso en un cimiento estable,
la principal piedra del ángulo, el Señor Jesucristo. Y después
dice, Juan, el que dice yo le conozco debe andar como él anduvo.
Y dice, enderezó mis pasos. Aquel pueblo al que el Señor
le está diciendo, no me traigan, van a ofrenda, pues sus pasos
no estaban derechos, pero los escogidos de Dios claman y el
Señor los salva, los pone sobre la roca y endereza sus pasos,
endereza su camino. Y entonces sucede algo. Puso
luego en mi boca cántico nuevo. Alabanza a nuestro Dios. Verán
esto muchos y temerán y confiarán en Jehová. Cantarle a él es algo
que sólo pueden hacer los escogidos. Es algo que sólo pueden hacer
aquellos que el Señor se les ha revelado y han mirado que
están en una posición desesperada. que están en una posición donde,
si el Señor no los salva, van a perecer en el lodo cenagoso.
Y cuando ellos claman, el Señor los pone sobre la roca, sobre
la peña, sobre el Señor Jesucristo. El Señor hace una obra en sus
vidas y el Señor les pone un cántico nuevo. Y, hermanos, cantarle
a Él. pareciera que es tan simple el
hecho de cantar y lo es pero cantarle a él inicia con la obra
de salvación es cuando él nos ha salvado que nosotros podemos
tener un cántico nuevo un cántico nuevo alabanza a nuestro Dios
verán esto muchos y temerán y confiarán en Jehová cantarle a él Efesios capítulo 5, versículos
18 y 19. Versículo diecinueve dice, hablando
entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales,
cantando y alabando al Señor en vuestros corazones. Cantadle
a él. En el antiguo pacto, cantadle
a él. En el nuevo pacto, con mucha
más razón, cantadle a él. Ellos miraban sombras de lo que
había de venir. Nosotros estamos de este lado
de la cruz, donde Cristo ya ha venido, donde en el Señor Jesucristo
se han cumplido todas sus promesas. Colosenses capítulo 3, versículo
16. La palabra de Cristo more en
abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en
toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones
al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Cantarle a Él, cantarle al Señor. El Señor Jesús con sus discípulos,
la noche que Él fue entregado, tomó el pan, lo partió y después
que comieron, cantaron un himno, cantaron el himno. Estaba el
apóstol Pablo en la prisión y estaba cantando al Señor, cantar al
Señor. Y podemos recorrer muchos lugares
en la escritura. Es más, podríamos abrir de pronto
cualquiera de los salmos y vamos a encontrar casi con toda seguridad
que se nos llama a cantar al Señor. Cantar al Señor. Y hermanos,
es el deleite de los creyentes cantar al Señor. Cantar al Señor
y después el salmo nos va a decir también qué es lo que le vamos
a cantar al Señor. Cantadle salmos. y el Apóstol
Pablo en los dos pasajes que leímos dice, bueno en Efesios
dice, salmos e himnos y cánticos espirituales, salmos e himnos
y cánticos espirituales. En realidad la versión griega del Antiguo
Testamento que Cristo y los discípulos utilizaron menciona la palabra salmos 87
veces y más que explicarles la cuestión porque a veces uno se
pregunta que vamos a cantar salmos, himnos y cánticos espirituales.
Y en realidad más que mirar la diferencia entre salmos, himnos
y cánticos espirituales, porque al final le cuentas por el uso
de la palabra en realidad no hay tal como una gran diferencia. Algunas veces la palabra himno
aparece en los salmos e incluso la palabra cánticos espirituales.
Lo que sí podemos tener como una lección y como un patrón
de qué es lo que nosotros tenemos que cantar es Los salmos tienen
una característica y es que exaltan al Señor, hablan de sus maravillas. Nosotros podemos reflexionar
en cualquiera de los salmos y dice, alabad a nuestro Dios en su santuario,
alabadle por la grandeza de su nombre, alabadle por sus proezas. Nosotros podemos pensar en el
Salmo 139 que tiene al salmista admirado por la omnisciencia
del Señor. Salmos que hablan de su gran
obra de liberación y van describiendo la obra del carácter del Señor. Y una de las cosas que deberían
tener lo que nosotros cantamos, ya sea que sea literalmente salmos,
ya sea que sea himnos o que sean cánticos, que no sean himnos,
es que primer, primeramente debe ser exaltada la persona del Señor
con sus atributos que están en la escritura. Por ejemplo, ¿por
qué cantamos santo, santo, santo? Otra de las cosas importantes
es, hermanos, no es porque necesariamente es un himno antiguo, está bien. Puede haber un himno muy antiguo
y no necesariamente porque los errores están desde que el hombre
está en la tierra hay errores. La única palabra sin error es
la palabra de Dios. Y nosotros tenemos que mirar
los himnos y mirarlos a la luz de la escritura. Himnos como,
por ejemplo, Santo, Santo, Santo, Señor Omnipotente. Himnos como
el himno que cantamos que habla acerca de la obra del Señor Jesucristo
de salvación. Himnos que exalten al Señor Jesucristo. Himnos que nos recuerden acerca
de la obra de redención efectuada por el Señor Jesucristo. Tener cuidado de no necesariamente
ni exclusivamente, pero mayormente cuando cantamos como congregación,
deberíamos preferir cantar himnos que hablen en plural a himnos
que quizá usted pueda cantar en forma privada. algunos que
hablen en primera persona, pero cuando cantamos como el pueblo
de Dios es mejor cantar himnos que hablen de que somos una congregación
cantando al Señor, himnos que proclamen la santidad de Dios,
la grandeza de Dios, el poder de Dios, la misericordia de Dios,
la bondad de Dios, debemos recordar frases en los salmos como a la
bata que va porque él es bueno porque para siempre es su misericordia
recordar por ejemplo el el salmo que dice yo voy a acercar por
la multitud de tus misericordias el señor es mi pastor nada me
faltará y hermanos procurar que lo que cantamos más que si es
antiguo más que si es moderno que se conforme a la escritura
Ahora, dice después de cantarle y cantarle salmos, después dice
hablar de todas sus maravillas. Antes de ver el tercer punto,
quisiera que pudiéramos hacer memoria también de veces en que
el pueblo del Señor cantó. Y muchas de esas veces de que
el pueblo del Señor cantó, los escogidos del Señor cantaron,
son sombras débiles de lo que el Señor ha hecho con nosotros
por la obra del Señor Jesucristo. Cuando el Señor abrió el Mar
Rojo y el pueblo de Israel pasó en seco y se juntaron otra vez
las aguas, la reacción de los escogidos de Dios fue cantar. Cantaron al Señor. Ahora dice
el tercer punto, hablad, cantadle a él, cantadle salmos. Dice,
hablad de todas sus maravillas, hablad de todas sus maravillas.
Y hermanos, poder pensar en las maravillas del Señor, hablar
de sus maravillas. Y podemos empezar a recorrer
la escritura. todos los otros pueblos pensaban
que había una multitud de dioses, pero nosotros empezamos con la
primera maravilla y es la primera maravilla es que el principio
era el verbo y el verbo era con Dios y el verbo era Dios esa
es la primer maravilla es Dios mismo es una maravilla cuando
pensamos en el Señor que tiene no tiene principio de días que
es eterno el que siempre ha existido aquel que existe y no necesita
nada fuera de sí mismo para existir después Podemos pensar en el
principio, Dios creó los cielos y la tierra. En el principio,
Dios creó los cielos y la tierra. Grandes y maravillosas son tus
obras, Señor Dios Todopoderoso. Y cuando pensamos en la creación
de Dios, que Él creó simplemente con la palabra de su poder. Él
habló y las cosas fueron hechas de la nada. Él es el único que
puede crear porque se crea a partir de nada. Los hombres no podemos
crear porque siempre usamos lo que Dios, a partir de lo que
Dios ha creado para hacer lo que hacemos, pero Él creó de
la nada. Poder pensar en sus maravillas,
la maravilla de que un Dios que es santo, santo, santo, la maravilla
de un Dios que es justo, la maravilla de un Dios que es cumplidor de
sus promesas. Y surge ante nuestros ojos y
se revela la maravilla de un Dios misericordioso, porque Él
había dicho a nuestros primeros padres que el día que comieran
del árbol ciertamente morirás. Y en verdad el Señor cumplió
eso. Allá hay una maravilla. En verdad nuestros padres murieron
espiritualmente en ese momento. El Señor cumplió su palabra. Y sin embargo no los consumió
en ese momento. No afectaba absolutamente nada
su carácter. Pero él decidió mostrar su maravillosa
misericordia. Y en lugar de consumirlos, dio
la promesa, empezó a revelar un plan que tenía desde la eternidad,
el plan de redención. Génesis capítulo 3, versículo
15, la primera proclamación del evangelio. Lo que debía esperar
a Dan y Eva era ser fulminado por el Señor. De hecho, es la
razón por la que ellos empezaron a esconderse cuando escucharon
la voz del Señor que estaba por el huerto. maravilla del Señor,
mostrar misericordia a pecadores culpables, a pecadores que le
estaban rechazando, a pecadores que querían ser como Dios. Esa fue la oferta que Satanás
hizo. Nosotros podemos seguir mirando
la maravilla de la paciencia de Dios, el hombre pecando y
Dios paciente. Podemos ver sus juicios que son
grandes y son maravillosos. Trajo el diluvio sobre la tierra. Bueno, antes, después del diluvio
quemó a Sodoma y a Gomorra. Podemos mirar su gracia, su maravillosa
gracia, escogiendo a alguien que era idólatra como los demás.
Escogió a Abraham y hizo de Abraham su amigo. Podemos mirar la maravilla
de dar una promesa que solamente Él podía cumplir. El hijo de
la promesa que fue Isaac, que pues contra toda la probabilidad
de que ellos pudieran tener un hijo, de hecho ellos mismos empezaron
a idear cómo vamos a ayudar a Dios para que se cumpla la promesa. Pero el Señor hizo la maravilla
de dar de una forma sobrenatural un hijo a Abraham. Y podemos
seguir recorriendo y hablar de sus maravillas. Hermanos, meditar
y hablar de sus maravillas. Podemos seguir pensando en aquel
momento cuando el Señor le dice a Abraham que le sacrifique a
Isaac, a su único, al que ama. Como el Señor muestra igual la
maravilla del Evangelio en ese lugar. A veces leemos esa historia
y pensamos qué bonito final, no murió Isaac porque estaba
el carnero. No, ese no es el final. El final
fue en la cruz del Calvario. Ahí murió el verdadero Cordero
de Dios. Ahí simplemente era una figura.
Sin embargo, una figura maravillosa de la gracia de Dios, una figura
maravillosa del Cordero de Dios que no solamente quita el pecado,
sino que sustituye, sufre el juicio como un sustituto. Podemos
seguir recorriendo y llegar a aquel momento en que el Señor saca al pueblo de Egipto. Egipto
es una figura del mundo y del pecado. Cómo lo hace a través
de los juicios y se están mostrando sus maravillas. Todas aquellas
plagas que trajo sobre los egipcios. Y al final, otra vez, la figura
maravillosa del Cordero. El Cordero que muere en lugar
de los primogénitos. Como aquellos que estaban dentro
de la casa que estaba marcada con la sangre no perecieron. recordar después cómo ellos son
perseguidos y cómo el Señor sepulta a los egipcios bajo el mar y
cómo pues el pueblo del Señor se goza de sus maravillas hermano
pensar y hablar sorprendidos hablar a nuestra familia a nuestros
hijos de sus maravillas la maravilla de dar victoria sobre Goliat
por la mano de un niño que fue menospreciado, que muestra la
obra que iba a hacer el Señor Jesucristo. David es una figura
del Señor Jesucristo, como él derrota a Goliat y hace una gran
liberación y el Señor Jesucristo vino también en debilidad y derrotó
al enemigo de nuestras almas. Él es nuestro David. Él es detrás
de Sansón está el Señor. Sansón es una figura del Señor
Jesucristo. Y hermanos llegar al Salmo veintitrés
y hablar de sus maravillas, qué bendición, qué bendición de los
escogidos de Dios que pueden hablar y decir, el Señor es mi
pastor, nada me faltará, el Señor es mi buen pastor que su vida
da por sus ovejas, es el pastor amante que está al cuidado de
sus ovejas, y eso es una maravilla, llegar a hablar acerca de Yo
espero que cuando nos miramos al espejo, nos recuerda la maravilla
que está en el Salmo 139. El Salmo 139, y que hablemos
de esas cosas. Que no demos las cosas por sentado.
A veces nos miramos, o a veces cuando pensamos en nuestro cuerpo
es solo para decir alguna queja. Pero hermanos, dice el salmista,
o que vato más examinado o conocido, Tú has conocido mi sentarme,
mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos,
has escudriñado mi andar y mi reposo. Que eso nos tenga así
asombrados y maravillados. Y hablemos de sus maravillas.
El Señor me ha visto hoy en todos los lugares donde he estado.
El Señor conoce mis preocupaciones, las aflicciones de mi corazón.
El Señor sabe todo acerca de mí, pero además cuando llega
al versículo seis y se tal conocimiento es demasiado maravilloso para
mí hermanos hablemos unos a otros de las maravillas del señor de
su conocimiento de mí mismo como él me conoce mucho más de lo
que yo me conozco alto es no lo puedo comprender pero después
cuando llega imagínate verte al espejo y más que sólo ver
granos o ver arrugas poder ver y decir, porque tú formaste mis
entrañas, tú me hiciste en el vientre de mi madre, te alabaré
porque formidables, maravillosas son tus obras. Estoy maravillado
y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de mí tu cuerpo,
bien mi cuerpo, bien que en oculto fui formado y entretejido en
lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos y
en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron
luego formadas, sin faltar una de ellas. ¿Cuán preciosos me
son, oh Dios, tus pensamientos? ¿Cuán grande es la suma de ellos?
Si los enumeros se multiplican más que la arena, despierto y
aún estoy contigo. Y hermanos, qué maravilla de
poder vernos, de poder sentir nuestro cuerpo y pensar, grandes
y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso. De mirarnos
Y recordar también lo que estaba mencionando en el versículo cuarenta,
en el Salmo cuarenta, hermanos, sobre de todas esas cosas, y
no olvidar que muchas de ellas apuntan a la más grande y maravillosa
obra, que es aquella que nos debe llevar a cantar al Señor,
y es la maravilla de que la El Hijo de Dios, el Eterno Hijo
de Dios, no estimara el ser igual a Dios como cosa que aferrarse
y que viniera y se encarnara dentro del vientre de la Virgen
María. ¡Qué maravilla del Señor! ¡Qué gran milagro del Señor!
Aquellos milagros que Él había hecho de dar hijos a la estéril, porque lo más grandioso, la cosa
más maravillosa era que Dios, siendo 100% Dios, tomara forma
de un pequeño bebé humano y fuera 100% humano y que su naturaleza
divina no sufriera ningún cambio por el hecho de ser humano. El hecho de que él caminara en
el polvo de esta tierra es una maravilla. El hecho de que él
viviera como el único que ha hecho perfectamente la voluntad
de su padre. El Salmo 40 versículo 8 dice
el hacer tu voluntad Dios mío me ha agradado hermano que nos
asombre el pensar que alguien el único, inocente y el único
que pudo cumplir perfectamente toda la ley. En esta tierra alguien
cumplió la ley y eso es una maravilla. Alguien que se identificó con
nosotros, alguien que no se avergüenza de llamarnos hermanos, alguien
que estuvo todos los días de su vida mostrando la gloria de
Dios. Y que después de haber vivido
esa vida recta, justa, santa, inocente, muriera en una cruz. Y que lo hiciera voluntariamente.
Una de las cosas que no tenemos que olvidar es, nadie le quitó
su vida. Él dijo, nadie quita mi vida,
yo por mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo
poder para volverla a tomar ese mandamiento recibido de mi padre.
Pedro pensó que el Señor necesitaba que lo ayudaran y sacó una espada.
Y el Señor dijo, guarda tu espada, ¿no crees que puedo pedir una
legión de ángeles? Y él, por amor a su padre y por
amor a sus escogidos, en cumplimiento de lo que él había dicho, yo
soy el buen pastor, el buen pastor su vida da por las ovejas, por
sus ovejas, entregó su vida voluntariamente. La más grande maravilla es que
la justicia y la misericordia se besaron en la cruz. En ningún
momento se violó la justicia. No es que el Señor se hizo al
desentendido de nuestros pecados. El Señor no va a dejar nunca
ni un solo pecado sin castigo. Ningún solo pecado quedará sin
castigo. Y hermanos, el hecho de que Dios
nos haya perdonado no es porque se hizo al desentendido, es porque
Él cargó nuestros pecados sobre su único Hijo. Y Él descargó
su justa ira por causa de nuestros pecados. Y hermanos, hacer memoria
hacer memoria, hablar, allá lo que tenemos que hacer para poder
hablar, hacer memoria. Porque hermano, nosotros hablamos
de lo que estamos, lo que está en la memoria seguramente va
a salir. Hermanos, hablar de sus maravillas. Cuando cantamos, hablemos de
sus maravillas. Si algo deben tener nuestros
himnos es que estén llenos de las maravillas del Señor. y es
la, él murió en esa cruz y dio satisfacción a la justicia, él
llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero y al tercer
día se levantó de la tumba, él está vivo, qué maravilloso es
que él dijo el que cree en mí aunque esté muerto vivirá y él
se levantó de entre los muertos El poder, el Señor mostró su
poder, su poder sobre el pecado, su poder sobre la muerte, y él
está hoy sentado a la diestra de Dios. Más de 500 hermanos
le vieron ascender como el Cristo resucitado, y él dio una promesa
de volver. La maravilla de saber que aquellos
que son sus escogidos son el templo del Espíritu Santo, que
él vive en su pueblo, La maravilla de saber que no estamos solos.
Estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo. La maravilla
de saber que tenemos un consolador. Seguro que tenemos sufrimiento,
pero el pueblo del Señor tiene una maravilla que necesita ser
contada. El pueblo del Señor tiene un
consolador. la maravilla de que nosotros
podamos tener su palabra hermano este libro ha sido intentado
es el libro que más ha sido perseguido y por más que se han esforzado
los hombres dios por amor a su pueblo hace que la podamos tener
hasta el día de hoy en verdad es una maravilla del señor el
que tengamos su palabra es una maravilla del señor que nos dé
de su espíritu y nos ilumine Es una maravilla que Él ponga
en nuestro corazón necesidad de Él. Hermanos, hablemos de
sus maravillas. Hablemos del Señor y de sus maravillas. Y que el Señor haga tal obra
en nuestro corazón que nos lleve a reflexionar ¿Quién es el Dios
que nos ha amado? ¿Quién es el Dios a quien nosotros,
habiendo ofendido, nos ha amado? ¿Qué es lo que Él hizo para rescatarnos
del lodo cenagoso y ponernos sobre la peña que es el Señor
Jesucristo? Y procuremos siempre, cuando
venimos al culto, a pensar más allá que simplemente venir y
tener un tiempo que Dios nos guarde de congregarnos como algunos
tienen por costumbre que nos congreguemos no por la costumbre
de congregarnos sino porque dentro de todos los momentos este es
un momento especial hermanos cuando se habla de cantar pues
Nosotros sabemos por la escritura que Pablo no cantaba solo cuando
se reunía con los hermanos. Cuando estaba en la cárcel, Pablo
estaba cantando. Y podemos cantar donde estemos
y cantarle al Señor y recordar de su obra de salvación, todo
cántico al Señor. Todo verdadero cántico al Señor,
no importa si no eres un maestro del canto. ¿Qué importa? Hay
muchos maestros del canto que cantan la exaltación de Cristo,
pero no es adoración. Pero todo verdadero canto al
Señor, que no es vano canto, comienza porque el Señor te ha
sacado del lodo de la desesperación. porque el Señor te ha hecho clamar
a él y te ha puesto sobre la roca que es el Señor Jesucristo
y firme sobre esa roca podemos cantar y cantarle a él cantar
al Señor y vamos a terminar cantando un himno que Cristo me haya salvado tan malo como yo fui, me deja
maravillado. Allen, me ayuda con el número. 429. que Cristo me haya salvado tan
malo como yo fui me deja maravillado pues él se entregó por mí cuán
grande amor oh grande amor el de Cristo para mí. Cuán grande amor, oh, grande
amor, pues por él salvado fui. Oro por mí en el puerto, no se
haga mi voluntad. y todo aquel sufrimiento causado
fue por mi mal. ¡Cuán grande amor! ¡Oh, grande amor! Cuán grande amor, oh, grande
amor, pues por él salvado fui. Por mí se hizo pecado, mis culpas
o amor llevo. murió en la cruz olvidado, más
mi alma él rescató. Juan, grande amor, oh, grande
amor, he de Cristo para mí. cuando al final con los santos su gloria
contemplaré con gratitud y con cantos por siempre le alabaré. Cuán grande amor, oh, grande
amor, el de Cristo para mí. Cuán grande amor, oh, grande
amor, pues por él salvado fui. Amén. Oramos.

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Joshua

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