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JC

El conocimiento De Dios

Psalm 18:1-3
Joel Coyoc July, 26 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 26 2023

El sermón de Joel Coyoc aborda principalmente el tema del conocimiento de Dios, enfatizando que es esencial para la vida del creyente. Utilizando el Salmo 18:1-3 como fundamento, el predicador argumenta que el conocimiento de Dios conduce a un amor genuino por Él, así como a una confianza firme en Su salvación. A lo largo del sermón, Coyoc hace referencia a la obra redentora de Cristo, resaltando que el amor del creyente hacia Dios es una respuesta a Su amor previo, como se menciona en 1 Juan 4:19. La importancia de este conocimiento no solo se basa en la adoración y la confianza del creyente, sino que también tiene una profunda aplicación práctica en medio de las tribulaciones, recordándole al oyente que Dios es su fortaleza, refugio y libertador. La realidad de conocer a Dios transforma la relación del creyente con Él, llevándolo a invocar y depender completamente de Su salvación.

Key Quotes

“El conocimiento de Dios es la necesidad del ser humano, pero sobre todo es la necesidad del creyente, conocer a Dios.”

“No podemos amar al Señor si no conocemos al Señor.”

“Cuando Dios se revela a su pueblo, su pueblo tiene que hacer algo, invocar a Jehová.”

“Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado y seré salvo de mis enemigos.”

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en el salmo número dieciocho dice la palabra de Dios te amo
fortaleza mía. Jehová, roca mía, y castillo
mío, y mi libertador, Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré. Mi escudo y la fuerza de mi salvación,
mi alto refugio. Invocaré a Jehová quien es digno
de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. Me rodearon
ligaduras de muerte y torrentes de perversidad me atemorizaron. Ligaduras del Seol me rodearon,
me tendieron lazos de muerte. En mi angustia invoqué a Jehová
y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo
y mi clamor llegó delante de él a sus oídos. La tierra fue
conmovida y tembló, se conmovieron los cimientos de los montes,
y se estremecieron porque se indignó él. Humo subió de su
nariz y de su boca fuego consumidor, carbones fueron por él encendidos.
Inclinó los cielos y descendió, y había densas tinieblas debajo
de sus pies. Cabalgó sobre un querubín y voló,
voló sobre las alas del viento. Puso tinieblas por su escondedero,
por cortina suya alrededor de sí, oscuridad de aguas, nubes
de los cielos. Por el resplandor de su presencia
sus nubes pasaron. Granizo y carbones ardientes
tronó en los cielos Jehová y el Altísimo dio su voz. granizo
y carbones de fuego, envió sus aetas y los dispersó, lanzó relámpagos
y los destruyó, entonces aparecieron los abismos de las aguas y quedaron
al descubierto los cimientos del mundo. A tu reprensión, oh
Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz, Envió desde lo alto,
me tomó, me sacó de las muchas aguas, me libró de mi poderoso
enemigo y de los que me aborrecían, pues eran más fuertes que yo.
Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas Jehová fue mi
apoyo. Me sacó al lugar espacioso, me
libró porque se agradó de mí. Jehová me ha premiado conforme
a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado,
porque yo he guardado los caminos de Jehová y no me aparté impiamente
de mi Dios, pues todos sus juicios estuvieron delante de mí y no
me he apartado de sus estatutos. Fui recto para con él y me he
guardado de mi maldad. Por lo cual me ha recompensado
Jehová conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis
manos delante de su vista. Con el misericordioso te mostrarás
misericordioso y recto para con el hombre íntegro. Limpio te
mostrarás para con el limpio y severo serás para con el perverso. porque tú salvarás al pueblo
afligido, y humillarás los ojos altivos. Tú encenderás mi lámpara. Jehová mi Dios alumbrará mis
tinieblas. Contigo desbarataré ejércitos,
y con mi Dios asaltaré muros. En cuanto a Dios, perfecto es
su camino, y acrisolada la palabra de Jehová. Escudo es a todos
los que en él esperan. Porque ¿Quién es Dios sino sólo
Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro
Dios? Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto
mi camino, quien hace mis pies como de siervas y me hace estar
firme sobre mis alturas, quien adiestra mis manos para la batalla,
para empezar con mis brazos el arco de bronce, Me diste así
mismo el escudo de tu salvación, tu diestra me sustentó, y tu
benignidad me ha engrandecido. Ensanchaste mis pasos debajo
de mí, y mis pies no han resbalado. Perseguí a mis enemigos y los
alcancé, y no volví hasta acabarlos. Los herí de modo que no se levantasen.
¿Cayeron debajo de mis pies? Pues me ceñiste de fuerza para
la pelea. ¿Has humillado a mis enemigos
debajo de mí? ¿Has hecho que mis enemigos me
vuelvan las espaldas? para que yo destruya a los que
me aborrecen. Clamaron y no hubo quien salvase. Aún a Jehová,
pero no lo soy yo. Los molí como polvo delante del
viento y los eché fuera como el lodo de las calles. Me has
librado de las contiendas del pueblo. Me has hecho cabeza de
las naciones. Pueblo que yo no conocía me sirvió.
Al oír de mí me obedecieron, los hijos de extraños se sometieron
a mí. Los extraños se debilitaron y
salieron temblando de sus encierros. Viva Jehová, y bendita sea mi
roca, y enaltecido sea el Dios de mi salvación, el Dios que
venga a mis agravios y somete pueblos debajo de mí, el que
me libra de mis enemigos y aún me eleva sobre los que se levantan
contra mí. Me libraste de varón violento,
por tanto yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, y cantaré
a tu nombre. Grandes triunfos da su rey y
hace misericordia a su ungido, a David y a su descendencia para
siempre. Amén. Vamos a meditar los primeros
tres versículos. este salmo dice te amo oh Jehová
fortaleza mía Jehová roca mía y castillo mío y mi libertador
Dios mío fortaleza mía en él confiaré mi escudo y la fuerza
de mi salvación mi alto refugio invocaré a Jehová quien es digno
de ser alabado y seré salvo de mis es un salmo que probablemente
se escribió ya cuando él era de edad avanzada. Y una de las
cosas que nosotros podemos mirar abundantemente en este salmo
es a través de las dificultades de su vida. Dios se había dado
a conocer y él está escribiendo desde la perspectiva de alguien
que tiene un conocimiento del Señor. Es importante que nosotros
podamos recordar El conocimiento de Dios es la necesidad del ser
humano, pero sobre todo es la necesidad del creyente, conocer
a Dios, recordar que El apóstol Pablo estaba predicando en una
ciudad donde había un altar que decía al Dios no conocido y la
gente intentaba adorar a aquel a quien no conocía. En contraste
nosotros podemos ver al salmista que por la misericordia de Dios
puede hablar desde la perspectiva de alguien a quien Dios ha querido
darse a conocer. Recuerde que dice la escritura,
alábese, no se alabe el fuerte en su fuerza, ni el sabio en
su sabiduría, sino alábese en esto el que hubiera de alabarse,
en conocerme y entenderme que yo soy Jehová. Recordemos que
aún la vida eterna, dice, y esta es la vida eterna que te conocen
a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo, tu hijo, a quien
has enviado. Recordemos que el propósito por
el cual Dios ha hecho todas las cosas es para manifestar su gloria,
y la mayor manifestación de su gloria es en el Señor Jesucristo. Él es el resplandor de su gloria,
es la imagen misma de su substancia. El apóstol Juan escribe y dice,
vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno
de gracia y de verdad. hermanos el nuestro tema es justamente
el conocimiento de Dios el conocimiento de Dios aquellas personas que
adoraban un altar al Dios no conocido no lo hacían precisamente
por amor sino por por temor de pasar por alto a algún Dios que
no conocían pero el salmo empieza con la expresión te amo te amo
oh Jehová Si hay algo que produce el conocimiento de Dios es amor
al Señor. No podemos amar al Señor si no
conocemos al Señor. De hecho, no podemos amar ni
siquiera a las personas si no conocemos a las personas. Y nosotros
damos gracias a Dios porque él ha querido darse a conocer a
su pueblo. Su pueblo puede decir, te amo, oh Jehová. Recuerde que
si bien David está escribiendo cómo Dios obró en su vida, también
los salmos son proféticos. Y si hay alguien que puede decir
sin ninguna sombra de mentira, con absoluta veracidad, te amo,
Jehová, es el Señor Jesucristo. Él puede decir que ama al Padre. El padre se complace en él y
él puede decir con toda integridad que él ama siempre a su padre. El creyente, por la gracia de
Dios, puede recordar por qué es que puede decir, te amo. Dice
el apóstol Juan, nosotros le amamos a él, ¿por qué? Porque
él nos amó primero. Nosotros le amamos a él porque
él nos amó primero. El creyente puede decir al Señor
te amo y el creyente sabe que no hay mérito en nosotros, al
contrario sabemos que si hay algo de que tenemos nosotros
deuda es deuda de amor, el creyente es consciente que pesar de haber
sido redimido, está en una batalla con una vieja naturaleza que
se revela y el creyente es consciente que si algo le debe al Señor
es amor, que no le amamos como es debido, pero por su gracia
y porque él nos amó primero, nosotros podemos decir te amo. El salmista va a describir y
va a usar varias expresiones que hablan de una relación de
intimidad, una relación de amor con el Señor, Recuerde que la Biblia fue escrita
en un idioma donde no hay diminutivo. Cuando se habla de con cariño
es justamente las expresiones que están repetidas varias veces.
Roca mía, castillo mío, Dios mío, fortaleza mía. Eso habla
de una relación de afecto, una relación de cariño. Hermanos,
sólo podemos decir te amo, oh Jehová, cuando por la gracia
de Dios conocemos a Jehová. Antes de conocer a Jehová, en
realidad lo que había en nuestro corazón era aborrecimiento por
el Señor. No queríamos que Él gobierne
sobre nosotros. Queríamos ser los arquitectos
de nuestro propio destino, personas que no tienen el más mínimo deseo
de someterse al Señor, personas que cuestionan todo lo que el
Señor hace, personas que aborrecen aún el amor del Señor, pero damos
gracias a Dios porque Él ha obrado en nuestro corazón, porque Él
nos ha atraído hacia sí mismo con lazos de amor, porque él
nos ha traído hacia el Señor Jesucristo. Cuando nosotros podemos,
por su gracia, comprender que nuestra salvación toda es su
obra de principio a fin, la respuesta inevitable es te amo, oh Jehová,
te amo, oh Jehová. Después podemos mirar que el
conocimiento de Dios produce confianza, dice el final del
versículo dos dice en él confiaré, en él confiaré. Cuando Dios obra en nuestro corazón
por amor nosotros sabemos que toda la motivación del corazón
de Dios es su amor, su gracia, su misericordia. Nosotros tenemos
que recordar es que nosotros somos objeto del amor de Dios
solamente por causa del amor que él tiene para con su hijo.
Es porque él nos ve en el Señor Jesucristo que él nos ama. Todas
las expresiones de amor hacia su pueblo cuando él dice con
amor eterno te he amado por tanto te prolongué mi misericordia.
Todas son por causa de la comunión y del amor que hay entre el nos da vida y nos da un corazón
que es capaz de creer, un corazón que es capaz de confiar. Y lo
que el Señor hace es entrar en una relación con su pueblo, en
una relación donde él nos va a llevar a través de esta vida
y nos va a llevar a través de esta vida, pues no por una vida
precisamente fácil, Él dijo claramente, en el mundo tendréis aflicciones.
Cuando nosotros repasamos la vida de David, sabemos que él
enfrentó aflicción, tras aflicción, tras aflicción. Cuando miramos
la vida de nuestro Señor Jesucristo, sabemos que él fue un varón de
dolores y experimentado en quebranto. pero el Señor lo hace porque
es en medio de las circunstancias de la vida que Él va haciendo
pedazos nuestras vanas esperanzas y nos va enseñando a confiar
cada vez más en Él. ¿Cómo expresa el salmista su
relación de amor y de confianza? Esa que da solamente el crecer
en el conocimiento del Señor y Él lo expresa con expresión,
con las siguientes expresiones, por ejemplo, dice, roca mía,
castillo mío, mi libertador. Una de las cosas que nosotros
tenemos que mirar en todas estas expresiones es Dios se ha dado a sí mismo, a
su pueblo. No es la salvación, no es algo
que él nos ha dado. Nada más como una cosa aparte
de él. Todo lo que Dios ha dado se encuentra en él. Él mismo
se ha dado en favor de su pueblo. cuando recordamos la la expresión
cuando Dios cuando Abraham Isaac preguntó a su padre Abraham pues
que tenían el fuego pero no había cordero la expresión la respuesta
de Abraham fue Dios se proveerá de cordero y es Dios mismo que
se ha ofrecido en favor de su pueblo y note que el salmista
no está contento de pensar en que Dios le va a dar un refugio
él no está contento en pensar en que Dios lo va a fortalecer
y hermanos que Dios obre de esa manera en nuestro corazón de
tal forma que no estemos contentos con recibir cosas del Señor sino
el Señor es nuestra porción, él es mi roca, roca mía, él es
mi castillo, mi seguridad, Que Dios nos haga no hallar la seguridad
en sus regalos, sino la seguridad en su persona. Él es la roca
donde hallo seguridad. Él es mi castillo. Él es mi libertador. Todas expresiones. que tienen
sentido tanto cuando pensamos en la relación con peligros temporales,
pero sobre todas las cosas cuando pensamos en las cuestiones eternas. Él es mi libertador. El Señor
Jesucristo dijo, si elijas libertades, seréis verdaderamente libres
y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. qué bendición
que tiene el pueblo del señor de poder decir te amo te amo
porque tú eres mi libertador tú me has dado verdadera libertad
ser libre porque permanecemos en su palabra ser libre porque
él nos ha redimido del poder del enemigo dice la escritura
digan los redimidos de Jehová los que él ha redimido del poder
del enemigo Dice, Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré. Después
dice, mi escudo y la fuerza de mi salvación. Y aquí prácticamente
el salmista está describiendo la vestidura del creyente vistiéndolo
de los pies a la cabeza. Qué bendita seguridad del creyente
de poder saber que su su salvación es completa y los peligros temporales
no pueden afectar su salvación. no hay nada que le pueda separar
de ese amor con el cual él está respondiendo al señor te amo
oh Jehová porque él está seguro hay una salvación que es fuerte
dice tú mismo eres mi escudo y eres la fuerza de mi salvación
y está acorde con lo que el apóstol Pablo describe en Efesios como
la vestidura del creyente y esa vestidura es el señor mismo tenemos
una una salvación fuerte. Dice, eres la fuerza de mi salvación,
eres mi alto refugio. Hermanos, recordar constantemente
qué es lo que nosotros tenemos en el Señor. Dios es nuestra
porción, Dios es nuestra seguridad, Dios es el autor y el consumador
de nuestra salvación. Por eso, el apóstol Pablo puede
escribir y decir, ¿Quién nos separará del amor de Dios que
es en Cristo Jesús? y la respuesta es nada, ni lo
presente, ni lo porvenir, nada nos puede separar, ni la muerte,
la muerte nos lleva a estar inmediatamente en la presencia del Señor porque
tenemos una salvación que Dios mismo es la fuerza, la fuerza
de nuestra salvación. Después dice Versículo tres,
invocaré a Kiobá quien es digno de ser alabado y seré salvo de
mis enemigos. Lo que el salmista está diciendo
en todo esto lo va a resumir en Jehová es digno de ser alabado,
es que Él es digno de ser amado, es que Él es el único protector,
Él es el único escudo, es la única fuerza de nuestra salvación,
sea que sea salvación temporal y sobre todo la salvación eterna. Y el conocimiento de Jehová es
aquel que lleva, cuando Dios se revela a su pueblo, su pueblo
tiene que hacer algo, invocar a Jehová. El conocimiento del
Señor es el que nos lleva a invocar al Señor. Es cuando el Señor
se presenta ante nosotros y empezamos a verle como Él es digno, digno
de ser alabado. Cuando empezamos, por su gracia,
a ver que Él es santo, santo, santo, y que nosotros somos pecado. Cuando nosotros empezamos a ver
que en nosotros no hay nada que podamos ofrecer, con nosotros
empezamos a mirar que nosotros estamos desesperadamente necesitados. Entonces la respuesta es invocar
al Señor y se cumple lo que dice todo aquel que invocar el nombre
del Señor será salvo. Y esto es algo que el salmista
experimentó tanto en sentido espiritual como en sentido físico. Invocaré a Jehová quien es digno
de ser alabado y seré salvo de mis enemigos. Damos gracias a
Dios porque antes éramos enemigos y el Señor misericordiosamente
se reveló a nosotros y nuestro corazón invocó al Señor. Y habiendo
sido salvos de esa enemistad con Dios, pues no hay enemigo
del cual no podamos ser salvos. Qué bendición de saber que habrán
enemigos, muchos, muchos enemigos pueden haber enemigos humanos,
pueden haber, estamos en una, envueltos en una batalla espiritual,
la cultura se opone a nosotros, la sociedad es, no podemos considerarla
precisamente una amiga, sin embargo, seremos salvos si nosotros invocamos
al Señor de cualquier enemigo, pero sobre todas las cosas es
importante reflexionar y pensar ¿Cómo es tu relación con Dios? Tú puedes decir al Señor, te
amo, oh Jehová, porque él ha manifestado su amor en tu corazón.
Tú estás respondiendo en amor al Señor porque, como dice el
apóstolo Juan, nosotros le amamos a él porque él nos amó primero. Has experimentado que Él te atraiga
hacia el Señor Jesucristo. Has experimentado que Él te muestre
tu verdadera condición espiritual de poder saber que no hay nada
en nosotros que sea digno. Lo único que hay es indignidad
de saber que no tenemos nada que ofrecer para nuestra salvación,
sino simplemente recibir lo que Él ha provisto, que es Él mismo
en su Hijo. Él proveyó el Cordero y el Cordero
es Él mismo. Cristo, el Cordero de Dios, es
uno con su Padre. Y la manera de poder ser salvo
y el enemigo más importante de quien ser salvo es ser salvo
de la ira de Dios, la justa ira de Dios. Y si invocas su nombre,
serás salvo. Y qué importante es que si te
angustia alguna situación con algún enemigo temporal, es bueno
que te angustie, pero si hay algo que debería quitar el sueño
es el saber que estás enemistado con el Señor o estás en paz con
Dios. Estás listo para venir al encuentro
con el Señor porque tú has confiado y ahora en lugar de él ser una
amenaza para ti, es para ti tu roca, es tu castillo, es tu libertador,
es tu fortaleza, es tu escudo, es tu alto refugio. Esa es la
pregunta más importante. Los enemigos temporales no son
precisamente un problema. El problema es el Señor, estar
en paz con el Señor, el poder cantar con aquel que escribió
el himno, estoy bien con mi Dios, tengo paz con mi Dios, porque
he confiado en el Señor, porque Él se ha revelado a mí. Puedes
decir de todo corazón que le amas, puedes decir de todo corazón,
en Él confiaré. Poder decir con todos aquellos
que han experimentado esta salvación, dijo yo sé que mi redentor vive
el apóstol Pablo decía yo sé en quién he creído y todos hablaban
de conocimiento de la persona de Dios Pablo dice yo sé en quién
he creído él conocía a Dios que es poderoso para guardar su depósito
él cuando él dijo yo sé en quién he creído está diciendo todo
lo que dijo el salvista yo sé que el señor en quien he creído
él es mi roca él es mi roca firme, no importa qué es lo que pase,
mi salvación está firme, él es mi castillo, él es mi libertador. Sabemos que Dios hizo libre al
apóstol Pablo, dice él es mi fortaleza, dice mi escudo, es
la fuerza de mi salvación. estás seguro que tienes una salvación
fuerte que no será de ninguna manera destruida la única salvación
fuerte es si el señor es la fuerza de tu salvación pero si la fuerza
de tu salvación es algo en que que tú puedes hacer pues invoca
al señor porque no vas a ser salvo de tus enemigos y sobre
todo de la enemistad con el Señor dice el Señor venid luego y estemos
a cuentas si vuestros pecados fueren como la grana como la
nieve serán emblanquecidos y ven al Señor Jesucristo clama
al Señor Jesucristo en aquel que puede decir con toda honestidad
a su padre te amo en aquel que el padre responde y dice este
es mi hijo amado en quien tengo complacencia confiar en el Señor
Jesucristo para nuestra salvación. Invocaré a Jehová, quien es digno
de ser alabado. Y no olvide algo, la bendita
Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son dignos de
ser alabado. Y reconocer nuestra incapacidad
es exaltar a Cristo. Entretanto, no nos humillemos
delante de Dios. Entretanto, pensemos que en nosotros
hay algo que presentar. Estamos menospreciando, pero
él es digno de ser alabado. Invocaré a Jehová, quien es digno
de ser alabado y seré salvo de mis enemigos. Salvo de la ira
de Dios, salvo del pecado, salvo de la muerte, salvo de nosotros
mismos. necesitamos salvación y esa salvación
solamente está en la obra y la persona del Señor Jesucristo.
Vamos a orar.

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Joshua

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