Bootstrap
JC

(4''parte) Confiemos en el Señor

2 Samuel 24:10-14
Joel Coyoc January, 15 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc January, 15 2023
El pacificador

El sermón de Joel Coyoc, titulado "Confiemos en el Señor", aborda el tema de la soberanía y la bondad de Dios, utilizando 2 Samuel 24:10-14 como texto central. Coyoc expone cómo la confianza en Dios está intrínsecamente ligada al conocimiento de Su carácter, destacando que, así como el Rey David se desvió al confiar en su poder militar, los creyentes también pueden caer en la trampa de confiar en lo terrenal si no mantienen su mirada en Dios. Se reflexiona sobre cómo Dios, en Su misericordia, disciplina a Su pueblo cuando permite dificultades, recordándonos que estamos llamados a depender totalmente de Él. Scripturas como Salmo 23 y 1 Pedro 1:6-7 resaltan el propósito de las pruebas, que son usadas por Dios para moldearnos y conformarnos a la imagen de Cristo. En última instancia, Coyoc enfatiza que conocer a Dios y Sus propósitos es fundamental para confiar en Él, especialmente en momentos de sufrimiento y prueba.

Key Quotes

“Es muy importante, hermanos, que Dios nos ayude a no tener más alto concepto de nosotros que el que debemos de tener.”

“La Biblia dice, maldito el varón que confía en el hombre y pone carne por su brazo y su corazón se aparta de Jehová.”

“Dios, en su amor, muchas veces nos lleva a situaciones extremas para mostrarnos cuán poco confiamos en él.”

“La manera en que Dios nos trae al Señor Jesucristo es empezando con humillación.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en el segundo libro de Samuel, en su capítulo 24. Hemos estado estudiando acerca
de la pacificación bíblica, y el tema general que estamos estudiando
es confiemos en el Señor, estudiamos acerca de su soberanía, empezamos
a estudiar acerca de su bondad. Hermanos, una de las cosas que
es necesaria es que nosotros podamos, habiéndonos Dios en
su amor, revelado en Cristo Jesús, nuestro anhelo es poder crecer
en conocerle. El anhelo del apóstol Pablo es
conocer cada vez más al Señor Jesús y es bien importante que
nosotros podamos tener claro que nuestra necesidad es conocer
al Señor Jesucristo, que no nos distraigamos en otra cosa que
no sea conocer al Señor Jesucristo, conocer a Dios en la faz de Jesucristo,
solo de esa manera nosotros podemos confiar en el Señor, cuando conocemos
que no solo es soberano, sino que él es bueno, y a pesar de
conocer al Señor, Siempre vamos a ser personas
expuestas. Recuerde que la figura con la
cual el Señor habla frecuentemente de su pueblo es de que somos
ovejas. El Salmo 23, el Señor es mi pastor,
y va a ser una descripción del cuidado del pastor hacia sus
ovejas. Y es algo importante el poder recordar algunas características
de las ovejas, y una de ellas es que son animales, hasta cierto
punto, tontos y fáciles de extraviar. Y el gran pastor de Israel, el
dulce cantor, conocía al Señor. Él escribió, por ejemplo, el
Salmo 23 y algunos otros Salmos. Y a pesar de su conocimiento
del Señor, a pesar de que él tenía un corazón conforme al
corazón de Dios, él también tuvo ciertos momentos en que se desvió
del Señor. Nosotros no somos mejores que
él, somos muy parecidos a él. En 2 Samuel 24, Se nos narra cómo, pues en un
desliz de el Rey David, que quitó la mirada del Señor Jesús, la
mirada, su confianza en Dios, corazón engañoso le engañó y
él procuró hacer un censo porque estaba empezando a desplazar
de su confianza en dios a su confianza en el poderío militar
y esto fue algo que evidentemente fue una ofensa al señor siendo
el señor el más digno de confianza es de grave ofensa cuando nosotros
confiamos en algo o en alguien más que él y esto provocó la
ira del señor el versículo doce desde el versículo doce
dice versículo once y por la mañana cuando David se hubo levantado
vino palabra de Jehová al profeta Gad vidente de David diciendo
ve y di a David así ha dicho Jehová tres cosas te ofrezco
tú escogerás una de ellas para que yo la haga, vino pues Gad
a David y se lo hizo saber y le dijo, ¿quieres que te vengan
siete años de hambre en tu tierra? ¿O que huyas tres meses delante
de tus enemigos y que ellos te persigan? ¿O que tres días haya
peste en tu tierra? Piensa ahora y mira, que responderé
al que me ha enviado. Entonces, David dijo a Gad, en
grande angustia estoy. Caigamos ahora en mano de Jehová,
porque sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos
de hombres. Caigamos ahora en mano de Jehová,
porque sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos
de hombres. Y hermanos, este pasaje Para
mí es maravilloso poder mirar a un hombre que conocía a Dios
y en un momento se olvidó, en un momento quitó la mirada de
ese Dios a quien conocía. Evidentemente en este pasaje
David está mostrando que conocía muy bien a Dios y conocía muy
bien al hombre. Y él tuvo tres opciones. Y nos
es necesario poder conocer a Dios para poder conocernos a nosotros
mismos. Y cuando conocemos a nosotros
mismos, vamos a conocer bien a nuestros semejantes. David
sabía David sabía que Dios, él prefirió caer directamente en
manos de Dios y no en manos del hombre, porque Dios dice, porque
sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos de hombres. Hermanos, por eso la Biblia dice,
maldito el varón que confía en el hombre y pone carne por su
brazo y su corazón se aparta de Jehová. Es muy importante,
hermanos, que Dios nos ayude a no tener más alto concepto
de nosotros que el que debemos de tener. Cuando nosotros tengamos
un más alto concepto de nosotros que el que tenemos de tener,
pues vamos a afrontar muchas consecuencias por ello. Estamos
en una cultura que se esfuerza. Hay muchas cosas que ocurren
en redes sociales que no son casuales, sino son causadas con
un propósito. Usted suele ver de pronto cosas
que nos animan. Un hombre que encuentra una cartera
con mucho dinero, la devuelve o cosas de ese tipo, y frases
como, todavía podemos confiar en el hombre. La Biblia dice,
no confíes en el hombre. Maldito el que confía en el hombre.
El hombre no es un ser bueno que de vez en cuando hace cosas
malas. El hombre es depravación total. El hombre no es corrupto,
sino es la misma corrupción. Dios es bueno, Dios es soberano,
pero Él es rico en misericordia. Cuando estaba hablando aquí,
David está mostrando que él conocía a ese Dios que es bueno. No obstante,
se olvidó, y Dios en su amor, en su bondad, disciplinó ese
olvido. Dios tomó la vara y el callado. Dios lo tuvo que enganchar del
pescuezo y hacerlo regresar al camino. y fue seguramente doloroso. El pasaje expresa ese dolor.
David dice, en grande angustia estoy. Caigamos ahora en manos
de Jehová, porque su misericordia son muchas, mas no caiga yo en
manos de hombres. Hermanos, que pueda llegar a
ser esa nuestra experiencia, de poder decir, Señor, prefiero
caer en tus manos, porque tú eres bueno, para siempre es tu
misericordia. que Dios nos ayude a poder conocerle
y el propósito cuando pensamos en este tema general, confiemos
en el señor, ya estudiamos acerca de su soberanía, podemos confiar
en él porque él es está al control del cien por ciento de todas
las cosas, en todo tiempo, él está al mando, él está en su
trono, él no ha perdido jamás el control, no nos equivoquemos,
a veces oramos y le decimos, señor, toma el control, y la darnos la paz en el corazón de
saber que tienes el control. No le tenemos que pedir que tome
el control porque nunca lo ha dejado, en ningún momento. Es
nuestra percepción equivocada, pero Él está todo el tiempo en
absoluto control. Esa es la imagen que está en
la Escritura. Un Dios en su trono, un Dios
que todo lo gobierna, pero un Dios que no solamente lo gobierna
todo, sino que es bueno. Y empezamos la última ocasión
hace ya varias semanas a estudiar acerca de la bondad de Dios,
lo que significa que Dios es bueno. Lo último que estábamos compartiendo
acerca de que Dios es bueno es, no quiere decir que Dios nos
protege de todo sufrimiento, de lo contrario, ninguno de nosotros
estaría enfermo. Es verdad que dice la Biblia
que Él sufrió nuestras enfermedades y llevó nuestros dolores. Y eso
va a ser en la redención gloriosa de los hijos de Dios. Pero, entre
tanto, Él nunca dijo que íbamos a estar exentos de sufrimiento.
El Señor Jesús fue muy franco. La Escritura, la Palabra de Dios,
no es un libro que romantiza e idealiza la vida en esta tierra.
Es un libro demasiado franco, claro, demasiado realista. El Señor Jesús dijo, en el mundo
tendréis aflicciones. Si es necesario que tengáis que
estar afligidos en diversas pruebas, van a ser perseguidos. Pasajes
que hacen descripción de situaciones de sufrimiento. pasajes que describen
las situaciones de sufrimiento que la iglesia de otros tiempos
ha enfrentado. Es sumamente realista. El Señor
es bueno y eso no quiere decir que vamos a estar exentos totalmente
de que la aflicción llegue a nuestra vida. Isaías 43, versículo 2
al 3, dice ahí es cuarenta y tres,
dos al tres, dice, cuando pases por las aguas, yo estaré contigo,
no dice que no vamos a pasar por las aguas, dice, y si por
los ríos no te anegarán, cuando pases por el fuego, no te quemarás,
ni la llama arderá en ti, porque yo Jehová, Dios tuyo, el santo
de Israel, soy tu salvador, a Egipto he dado por tu Lo que significa que Dios es
bueno es que Él estará con nosotros en nuestro sufrimiento. Eso significa
que Dios es bueno. Él estará con nosotros en nuestro
sufrimiento. Estoy con vosotros todos los
días hasta el fin del mundo. No te voy a dejar huérfano. No les voy a dejar huérfano.
Les voy a enviar el Consolador, el Espíritu de verdad. significa
que él está con nosotros y que no sólo está con nosotros, sino
que obra para nuestro bien a través de los sufrimientos. Él está
obrando para nuestro bien a través de los sufrimientos. En algunas
ocasiones Dios obra de tal forma de que su pueblo puede ser echado
al horno y salir y ni siquiera oler a humo. En otras ocasiones,
Dios puede permitir que su pueblo sea verdaderamente quemado, y
lo ha permitido. Y a pesar de ello, la llama no
ardió en ellos. Porque a pesar de que su cuerpo
fue consumido, se les hizo el más grande bien que se le puede
hacer a un escogido de Dios. como el apóstol Pablo decía,
para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Y aún en medio de esos dolores,
el Señor estaba allí trayendo fortaleza, consuelo, su presencia
ha sostenido a su pueblo en medio de las dificultades de la vida. Hemos estado viendo varias maneras
en que Dios usa las pruebas y dificultades para nuestro bien. En muchas ocasiones Dios las
usa para traer gloria a sí mismo, porque en medio de esas situaciones,
Él hace clara, patente, Su bondad, Su poder y Su fidelidad. Vamos
a mirar algunos pasajes, San Juan capítulo 9, versículo 1
al 5. Dice, al pasar, Jesús vio a un
hombre ciego de nacimiento, y le preguntaron sus discípulos, diciendo,
¿Rabí, quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido
ciego? Respondió Jesús, no es que pecó
éste ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten
en él. Hermanos, a través de la Escritura
nosotros vamos aprendiendo a tener una perspectiva bíblica correcta,
revelada por Dios acerca del sufrimiento, en contraste a muchos
círculos de gente que dice ser creyente y que tienen ideas muy
distorsionadas, gente que de pronto pretende venir y sanar
al enfermo, y lejos de ser un consuelo para el enfermo, cuando
el enfermo no se levanta, traen al paralítico y empiezan a querer
levantarlo. Y cuando no se levanta, le dicen,
lo que pasa es que tienes un pecado en tu vida. Pero aquí
palabras del Señor Jesucristo dicen, no es que pecó este ni
sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten
en él. Y aquí deja claro algo, no nos apuremos a hacer una conexión
directa entre enfermedad y pecado. Algunas ocasiones puede ser que
el pecado afecte físicamente en nuestro cuerpo. El pecado
de ansiedad, porque la ansiedad es pecado. Dice la vida echando
vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Puede traer problemas físicos de enfermedad. Puede traer gastritis,
de esas que dicen nerviosa y algunas otras cuestiones. Sin embargo,
puede causar hasta contracturas y otro tipo de cosas. Pero no
nos apuremos siempre a hacer una conexión directa entre pecado
y enfermedad. El Señor Jesús dice, y esto no
es nuevo, el Señor está corrigiendo esto, porque desde siempre ha
habido gente que piensa que hay una conexión directa entre pecado
y enfermedad. Dice, no es que pecuesen ni sus
padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto
que el día dura, la noche viene, cuando nadie puede trabajar.
Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. Capítulo once,
versículo uno al cuatro. Dice, estaba entonces enfermo
uno llamado Lázaro de Betania, la aldea de María y de Marta
su hermana. María, cuyo hermano Lázaro estaba
enfermo, fue el que ungió al Señor con perfume y le enjugó
los pies con sus cabellos. Enviaron, pues, las hermanas
para decir a Jesús, Señor, he aquí el que amas está enfermo.
Oyendo lo que Jesús dijo, esta enfermedad no es para muerte,
sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea
glorificado por ella. las dificultades, obrando para
que Dios haga patente y manifiesta su poder, su bondad y su fidelidad. Un pastor de años pasados escribió,
vamos a ver un pasaje antes de leer la cita de este pastor,
primera de Pedro 1, 6 al 7. dice, en lo cual vosotros os
alegráis aunque ahora, por un poco de tiempo, si es necesario,
tengáis que ser afligidos en diversas pruebas. ¿Quién sabe
si es necesario? Dios, el que es soberano, y que
es bueno. Para que sometida prueba vuestra
fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero,
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria, y honra,
cuando sea manifestado Jesucristo. Y este pastor escribió, vemos
que Dios nos deja en un mundo de pecado para ser probados,
zarandeados, apaleados por los problemas que amenazan con destrozarnos
todo con el fin de que podamos glorificarlo por nuestra paciencia
bajo el sufrimiento y con el propósito de que él pueda desplegar
las riquezas de su gracia y suscitar en nosotros nuevas alabanzas
cuando continuamente nos sostiene y nos libera. Y damos gracias
a Dios por ello. ¿Cómo este pastor pudo saber
eso? Bueno, por lo que Dios hizo a través de sufrimiento en su
vida. Otra forma es que Dios también
usa nuestras pruebas para enseñarnos cómo ministrar a otros en sus
sufrimientos. Segunda de Corintios 1, 3 al
5. Hay cosas que nosotros simplemente
podemos acercarnos y a veces es mejor estar en silencio, porque
no siempre sabemos lo que las otras personas enfrentan, pero
después de que Dios nos ha permitido atravesar una situación similar,
Dios nos ha capacitado para poder ser de consuelo. Primera de Corintios,
capítulo uno, versículo tres al cinco, el apóstol Pablo explica
esta verdad, dice, Perdón, segunda de carta a los
Corintios. Dice, bendito sea el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias, y Dios
de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras
tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los
que están en cualquier tribulación por medio de la consolación con
que nosotros somos consolados por Dios. porque de la manera que abundan
nosotros las aflicciones de Cristo, así abundan también por el mismo
Cristo nuestra consolación. Dios obrando y haciéndonos enfrentar
situaciones que nunca habíamos atravesado, y al día de mañana
cuando estemos cerca de alguien que está enfrentando algo similar
a lo que hemos enfrentado, Dios nos habrá capacitado para poder
ser instrumentos de consuelo. A través de nuestras pruebas,
podemos dar ejemplo que anime a otros a confiar en Dios y obedecer
sus mandamientos. Es interesante ver a David en
medio de su prueba. Dándonos ejemplo, a mí me anima
mucho este pasaje que leímos, donde después de haber pecado,
él dice, Señor, yo prefiero que tú trates directamente conmigo. Segunda carta a los corintios,
El mismo pasaje donde estábamos, versículos 6 al 11, dice, pero
si somos atribulados es para vuestra consolación y salvación,
o si somos consolados es para vuestra consolación y salvación,
la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros
también padecemos. Dice, y nuestra esperanza respecto
de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros
en las aflicciones, también lo sois en la consolación. Por quemarnos
no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos
sobrevino en Asia, pues fuimos abrumados sobremanera más allá
de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza
de conservar la vida. pero tuvimos en nosotros mismos
sentencia de muerte para que no confiásemos en nosotros mismos
sino en Dios que resucita a los muertos el cual nos libró y nos
libra y en quien esperamos que aún nos librará de tan gran muerte
cooperando también vosotros a favor nuestro en la oración para que
por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el
don concedido a nosotros por medio de muchos a través de nuestras
Al hacerlo así, estamos siguiendo el ejemplo de Cristo que nos
ha... que Cristo nos ha dado. Y vamos a mirar 1 de Pedro, capítulo
2, versículo 20 al 23, que no sólo... nos explica que somos de ejemplo
a otros hermanos porque son los mismos padecimientos que se van
cumpliendo en nuestros hermanos en todo el mundo. A veces pensamos
que yo soy el único que está pasando esto. Nadie más pasa
lo que a mí me pasa, pero la Escritura dice que no es verdad.
Los mismos padecimientos se van cumpliendo en nuestros hermanos
en todo el mundo. Primera de Pedro, capítulo dos,
versículo veinte, dice pues, ¿qué gloria es si pecando
sois abofeteados y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís
y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Versículo veintitrés dice, Bueno, versículo veintiuno, dice,
pues, para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció
por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas.
El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca. Quien
cuando le maldecían, no respondía con maldición, cuando padecía,
no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente. Quien llevó él mismo nuestros
pecados en su cuerpo, sobre el madero, nosotros estando muertos
a los pecados vivamos a la justicia y por cuya herida fuisteis sanados. Versículo capítulo cuatro versículo
diecinueve siempre de primera de Pedro dice de modo que los que padecen
según la voluntad de Dios encomienden sus almas al fiel creador y hagan
el bien Dios en muchas ocasiones nos
permite sufrir humillaciones, conflictos y otras clases de
pruebas. ¿Para qué? Para enseñarnos a
depender más de Él. Para enseñarnos a depender más
de Él. Es interesante que David conocía al Señor. Había caminado
mucho tiempo en dependencia de Él. Él escribe en el Salmo 11,
por ejemplo, que dice en Jehová he confiado, ¿cómo decís a mi
alma que escape al monte cual ave? Es interesante que ese salmo
lo escribió antes de esta ocasión, y él tenía momentos de humildad. Va a ser nuestra lucha toda la
vida. lo único que nos puede hacer crecer en humildad es mantener
nuestra mirada, como dice la Escritura, puesto los ojos en
Jesús, el autor y consumador de la fe, que el deseo y el anhelo
de nuestro corazón pueda ser voy a la Escritura, y cada vez
que vaya a la Escritura, Señor, No me hagas pensar en nadie más.
No me hagas pensar en los pecados de mis hermanos, de mi esposa,
de mis hijos. Hazme ver al Señor Jesús para
que yo pueda ver mis propios pecados. Hazme no distraer y
ver al Señor Jesucristo. Y bueno, David tuvo sus momentos
de distracción, pero hay algo interesante que él muestra en
los Salmos. Y es, en los Salmos, por ejemplo,
el 51, cuando viene la confesión, hay humillación. Son los momentos
de soberbia que nos llevan al pecado. Son los momentos de soberbia
cuando quitamos los ojos del Señor Jesucristo y nos creemos
capaces en nosotros mismos. Son los momentos cuando pensamos
en nuestros derechos y terminamos en fracaso. Y el Señor, en medio
de eso, nos humilla porque nos ama y porque Dios resiste a los
soberbios y da gracia a los humildes. La manera en que Dios nos trae
al Señor Jesucristo es empezando con humillación. Antes teníamos
muchas ideas equivocadas acerca de Dios y hasta que Él nos muestra
en verdad al Señor Jesucristo, podemos después exclamar, después
de haber sido humillados, como decía Job, Te oídas, te había
oído, pero ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco y
me arrepiento en polvo y ceniza. En el Salmo 119 el salmista escribe
y dice, bueno ves haber sido humillado. Y Dios usa el sufrimiento
para aplacar esas salidas otra vez de nuestro orgullo, de nuestra
arrogancia. es evidente que en ese capítulo
de que leímos de segunda de Samuel, segundo libro de Samuel, en su
casa, lea lo completo, es evidente que lo que estaba surgiendo ahí
era una autoconfianza, un orgullo, un llegar a confiar en un poder
militar, en lugar de mantener una dependencia de Dios, y el
señor trajo aflicción, trajo sufrimiento, si usted sigue leyendo
ese capítulo, pues va a ver Dios usa esas cosas para mantenernos
en humildad porque ama a su pueblo. Si somos hijos que nos estamos
de pronto estimando más alto de lo que debemos ser estimado
y no estamos pensando con cordura, tenga por seguro que Dios va
a usar o el bastón para engancharnos en la garganta y si es necesario,
probablemente la vara para quebrarnos un poco las patas, para que andemos
por el camino donde hay que andar. Segunda, y todo eso es para recordarnos
algo. Allá lo que Dios quería recordar,
Dios quería recordar a David, debes depender siempre de mí. No importa si yo te he dado prosperidad
militar, tu dependencia tiene que ser en mí. No confíes. Después hay un salmo que dice,
ellos confían en carros y aquellos en caballos, más nosotros en
el nombre de Jehová. Y hermanos, que Dios nos ayude
a poder estar conociéndole. Y nos ayude a mantener enfocados,
de tal forma que nosotros podamos disfrutar las cosas que nos provee,
pero siempre en dependencia de Dios. Segunda carta a los Corintios,
capítulo uno, versículo nueve. Ya leímos recién el pasaje. dice, pero tuvimos en nosotros
mismos sentencia de muerte para que no confiásemos en nosotros
mismos, sino en Dios que resucita de los muertos. Hermanos, Dios
en su amor muchas veces nos lleva a situaciones extremas para mostrarnos
cuán poco confiamos en él y para mostrarnos que él es nuestro
amparo, nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Siempre Versículos 7 al 10. Y si para que la grandeza de
las revelaciones no me exaltasen desmedidamente, me hubiera dado
un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para
que no me enaltezca sobremanera. Respecto a lo cual, tres veces
he rogado al Señor que me lo quite, que lo quite de mí, y
me ha dicho, bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona
en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré
más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder
de Cristo. Por lo cual, dice, por amor a
Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades,
en persecuciones, en angustias, porque cuando soy débil, entonces
soy fuerte. Hermano, a veces quizá preguntamos,
¿por qué mi situación no es distinta? Y la verdad es que no es distinta
porque Dios quiere aún mantenernos en confianza en Él. Dios nos
mantiene muchas veces en debilidad para que en verdad podamos estar
ubicados de cuán insignificantes somos y cuán desesperadamente
estamos necesitados de Él. Él también nos deja sufrir las
desagradables consecuencias de nuestros pecados de modo que
veamos nuestra necesidad de arrepentimiento. Eso lo vemos en el pasaje que
leímos en Samuel y también en el Salmo 119, versículo 67 al
71. Salmo 119 Dice, antes que fuera yo humillado,
descarriado andaba, mas ahora guardo tu palabra. Bueno eres
tú y bienhechor, enséñame tus estatutos. Contra mí forjaron
mentir a los soberbios, mas yo guardaré de todo corazón tus
mandamientos. Se engrosó el corazón de ellos
como cebo, mas yo en tu ley me he regocijado. Bueno me es haber
sido humillado para que aprenda tus estatutos. Él nos deja sufrir
las desagradables consecuencias de nuestros pecados, de modo
que veamos nuestra necesidad de arrepentimiento. Además, Dios
usa las dificultades para conformarnos a la imagen del Señor Jesucristo.
Ya estuvimos estudiando eso en Romanos, capítulo 8, versículo
28 al 29. La vida cristiana, aquellos que
han venido al Señor Jesucristo, Dios está haciendo algo. En la vida física, la gente procura
ejercitarse para mantener bien su cuerpo, porque lo que no se
utiliza se atrofia. Bueno, en la vida espiritual
es idéntico. Dios usa las dificultades para
fortalecer nuestro carácter, que es siempre relacionado con
crecer a la imagen del Señor Jesucristo, y Dios usa esas dificultades. Romanos, capítulo cinco, versículo
tres al cuatro, dice, Y no solo esto, sino que
también nos gloriamos en las tribulaciones. Nos gloriamos
en las tribulaciones, no porque nos encanta sufrir, porque sabemos
lo que Dios hace, porque lo ha revelado aquí, sabiendo que la
tribulación produce paciencia. No podemos crecer en paciencia
si no hay dificultad, si no hay tribulación. Dice, y la paciencia
prueba y la prueba esperanza, y la esperanza no avergüenza
porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo que nos ha dado. Esto está corroborado
por Santiago, cuando dice, hermanos míos, tened por sumo gozo cuando
os halléis en diversas pruebas. O sea, no es que nos encanta
el sufrimiento por el sufrimiento, es porque nos ha sido revelado
que el Señor está formando un carácter que está fortaleciendo
esas cualidades de carácter a través de las pruebas. Dice, Santiago
capítulo uno, versículo dos al cuatro, dice, hermanos míos,
tened por sumo gozo cuando os hayáis en diversas pruebas, sabiendo
que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Dice, mas tenga la
paciencia su obra completa en vosotros, para que seáis perfectos
e irreprensibles, sin que os falte cosa alguna. ¿Cómo es que estos hombres llegaron
a esta conclusión? por la gracia de Dios, por la
obra del Espíritu Santo que les había revelado. Dice, ellos llegaron
a esta conclusión porque ellos conocían a Dios, porque ellos
conocían a un Dios que es soberano y que es bueno, y ellos estaban
ejerciendo su confianza en el Señor Ellos sabían también que
en su bondad, en su bondad Dios nunca va a dejar que nosotros
enfrentemos pruebas más allá de las que podemos soportar. Y justo lo que compartió el hermano
acerca de la persona que escribió el himno, cómo Dios se glorifica
en medio del sufrimiento y la adversidad, hace patente su poder,
y hoy nosotros podemos alabar al Señor por cómo Él sostuvo
a ese hermano. Y todo ese sufrimiento, doy gracias
a Dios porque puso en el corazón del hermano compartir eso. A
veces cantamos himnos y Y quizá muchas veces nos imaginamos nada
más poetas que estaban ahí con tiempo que les quedaba como para
escribir cosas bonitas. Pero en realidad es la obra del
Espíritu Santo que ayuda a las personas a conocer a Dios y saber
que, pues hermano, él fue narrando ahí cómo iba la cosa de mal en
peor y sin embargo él podía decir estoy bien con mi Dios aunque
se murieron sus cuatro hijas que estaba intentando llevarlas
a un lugar seguro y uno pudiera decir pues después que iba a
la mitad de la lista de las cosas que leyó el hermano uno pudiera
pensar pues eso ya es mucho Pensamos en el ejemplo de Job, cómo fue
hasta que él estaba pudriéndose en vida. pero hay algo que es
grandioso y es dice la escritura dice no nos ha sobrevenido ninguna
tentación que no sea humana y ahí está la bondad de dios pero fiel
es dios que nos dejará ser tentados más de lo que puede resistir
sino quedará también juntamente con la tentación la salida para
que podáis soportar hermano tal vez estás en un momento de aflicción
fuerte Quizá has batallado por años con alguna dificultad económica,
quizá con alguna dificultad de salud, quizás estás a punto de
decir, ya no puedo más. Pero el Señor, en su bondad,
te recuerda lo que inspiró por el Espíritu Santo. Aunque sientes
que no puedes más, Dios es fiel y Él te va a sostener. En su
bondad, Él está ahí cerca de ti y está fortaleciéndote. Y
Él no va a dejar que seas tentado más de lo que puedes resistir,
sino que te va a dar juntamente con la tentación la salida, para
que puedas soportar. ¿Y cómo es que Él va a dar la
salida? A veces Él va a llevar a que
de pronto, pues, terminen esas aflicciones. algunas veces se
van a prolongar como Pablo en el pasaje que leímos que él rogaba
al Señor y tres veces rogó y el Señor le dijo pues no te lo voy
a quitar vas a continuar con eso lo que yo voy a hacer es
darte la gracia y la fortaleza que necesitas para seguir glorificándome
a pesar a pesar de lo doloroso que pueda ser esa situación hay
algo que es maravilloso hermanos y es si estamos en Cristo Damos
gracias a Dios porque al final tal vez no entendemos todos los
caminos de Dios. No, no esperemos entenderlos.
Porque como están más altos los cielos que la tierra, así están
más altos sus pensamientos que los nuestros. pero podemos confiar. Él es el
ser más digno de confianza. Pero es grandioso que, a pesar
de que no podemos entender todo, nos concede entender mucho. Y
sabemos que Él no está obrando caprichosamente, sino que Él
está gobernando lo que trae a nuestra vida para hacernos el mayor bien
posible, que es conformarnos a la imagen de Su Hijo. Yo espero
que Dios nos ayude a poder imaginar lo que eso significa. Hermanos,
Adam fue creado en una condición, podría yo usar la palabra espectacular,
él podía pecar o no pecar, él estaba en un estado de santidad
no conformado, no afirmado, estaba en un periodo de prueba. Él fracasó
en la prueba y arrastró a toda la humanidad con él y hoy lo
único que nosotros podemos hacer es pecar. Pero por la gracia
de Dios, hemos sido salvos en Cristo. Y una vez salvos en Cristo,
hermanos, estamos yendo a un punto, no a lo que perdió Adán,
sino a algo, si lo de Adán era espectacular, lo que es en Cristo
es súper espectacular. No vamos a ir a lo que Él perdió,
a poder pecar o no pecar, sino al punto de no poder pecar. Ser transformados a la imagen
del Señor Jesucristo. Hermano, en verdad te espero
que eso alegra tu corazón. Espero que en verdad Dios nos
ha enseñado lo horrible que es el pecado y el dolor del pecado.
No tanto el dolor que producen nosotros, sino el dolor que infringió
al único santo e inocente, al Señor Jesucristo, que cargó nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero. Y, hermanos, aunque no
podemos entenderlo todo, sí podemos saber que Él, Él está obrando,
y el bien final es conformarnos a la imagen de Su Hijo. Hay muchas cosas que no vamos
a entender sino hasta que le veamos cara a cara y que eso
pueda ser una causa de gozo para nosotros. Que no intentemos invertir
nuestra vida tratando de entender todas las cosas y todas las situaciones.
A veces nos asalta el hecho de querer tener idea de algunas
cosas. No nos olvidemos de Eutrenomio
29, 29 dice las cosas secretas pertenecen a Dios y las reveladas
son para nosotros y para nuestros hijos, para ponerlas por obra. Resumiendo, la Biblia enseña
soberanía de Dios, pero la Biblia enseña a un Dios soberano, pero
rico en misericordia. Un Dios soberano, pero que es
bueno. Un Dios soberano que está gobernando
todo para el bien de su pueblo, y que eso pueda traer un gran
consuelo a nuestros corazones. Y también Quisiera recordarles algunas
cosas básicas que ya hemos estudiado, que son fundamentales de recordar. Hermanos, Dios ha revelado algunas
cosas claras, y esas cosas son para Sus hijos. Esas cosas no
tienen sentido si Dios no se ha revelado a ti en el Señor
Jesucristo. Si tú no has confiado plenamente en el Señor Jesucristo,
pues a lo mejor para ti la Escritura es un libro de cosas bonitas,
de ideas para aplaudir, pero la verdad es que si Dios te ha
salvado, el anhelo de tu corazón es vivir en la voluntad de Dios.
Y dentro de las cosas prácticas que recordar y que vamos a recordar
a lo largo de este estudio es Hermano, cuando Dios traiga a
tu vida, un principio importante es, hermano, no se olvide de
algo. Nosotros somos intérpretes. Nosotros no actuamos a los hechos.
Nosotros actuamos a la interpretación que damos a los hechos. Por eso
la escritura dice que no nos apresuremos a ser jueces. Porque
solo hay uno que puede ser el juez porque él tiene todo el
panorama completo. Porque él no sólo ve por afuera,
sino él ve lo que no puede mirar el hombre. Y dado que eso, podemos
equivocarnos en nuestras interpretaciones. Hermanos, no nos apuremos a actuar
porque pueden ser equivocadas nuestras interpretaciones. El
pastor Spurgeon, alguien interpretó que él era un tacaño porque le
pidieron regalar unos huevos y él se negó a hacerlo. Y él
tenía claro que lo que dice a su derecha no lo supiera a su izquierda
y él nunca se defendió. Años después de que él falleció,
se supo por qué él no regaló los huevos. Pero muchas personas
se erigieron en juez interpretando los hechos y dijeron, el pastor
es un tacaño. Y cuando les digo esto es porque,
¿qué cosas nos guardan de esas cosas? Uno, si alguno es sorprendido
en una falta, los que son espirituales, hay que restaurarlo con espíritu
de mansedumbre. Y lo primero es, hermano, no
andes buscando las faltas, porque si haces eso, pues con toda seguridad
que las vas a encontrar, porque estamos llenos de faltas. Si
providencialmente Dios trae una falta y tú la ves, recuerda que
lo primero que tienes que hacer es sacar la viga de tu ojo. El
pecado de otros nos tienta. Trata con tu corazón antes de
tratar con su corazón. Lo siguiente es, trátalo con
Dios. Habla con Dios acerca de lo que viste. No lo empieces
a hablar con hermanos, porque los hermanos no pueden hacer
nada por cambiar esa situación. Solo hay alguien que puede hacer
algo y es Dios que puede obrar en el corazón de las personas.
Y cuando Dios confirme y hayas tratado con tu corazón, ve y
habla con tu hermano, estando tú y él solos. Si el asunto queda
resuelto allá, si el hermano reconoce pecado, pues habrá sido
una bendición para el pueblo de Dios. Y listo, ahí nadie más
tendría que saber de ese asunto. Hermanos, que Dios nos guarde
de murmuración. La murmuración es un pecado horrible
a los ojos de Dios. Recuerden lo que sucedió con
Arón y con María. Murmuraron de Moisés y Dios obró
de manera drástica. Una cosa importante es, hermano,
no preste sus oídos para escuchar hablar de otra persona más si
esa otra persona no está presente si alguien viene y te quiere
hablar de alguien más dile sabes que vamos a hablarle para que
venga y de preferencia no des tus oídos y de preferencia no
hablemos porque el amor cubrirá multitud de pecados es hablar
con dios después de hablar con dios y es necesario hablar con
esa persona no nos permitamos estar hablando de alguna persona
algo que a veces ni siquiera estamos seguros si es correcta
nuestra interpretación y no contribuir a la paz eso quiero recordar
que lo recordemos siempre y la otra es cerrando en esto que
estábamos viendo dios es bueno y dios es soberano y es bueno solo tiene sentido para los que
confían en el Señor por la obra del Espíritu Santo, aquellos
que han depositado confianza en el Señor Jesucristo. Cuando
hablamos de pacificación, cuando hablamos de justo lo que acabo
de compartir, no son cosas que precisamente esforzarte para
practicar, Si tú no has confiado en el Señor Jesucristo, si tú
todavía tienes un concepto de que eres bueno, ten por seguro
que vas a fracasar. Esto no es un llamado a cosas
morales. Esto tiene sustento en una obra
interna del Señor en nuestros corazones. Esto tiene todo que
ver, no con conocer de la Escritura. Tú puedes conocer estas cosas.
Esto tiene todo que ver con conocer al Señor Jesucristo. Y la pregunta
es, ¿se te ha revelado el Señor Jesucristo? Cuando tú escuchas
la palabra, ¿en verdad estás seguro que estás escuchando a
alguien más que una persona parada aquí hablando? El Señor dice,
mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y me siguen, y yo les
doy vida eterna. Es bien importante, hermanos,
el que nosotros podamos asegurarnos de que hemos confiado en el Señor
Jesucristo, de que en verdad escuchamos la voz del buen Pastor,
de que Él habla por Su Palabra a nuestros corazones, de que
en verdad hemos entendido quiénes somos delante de Dios aparte
del Señor Jesucristo. Aparte del Señor Jesucristo,
dije hace un rato, no somos corruptos, somos la misma corrupción. Aparte
del Señor Jesucristo, somos personas que no somos capaces de hacer
el bien. Aparte del Señor Jesucristo,
somos inútiles, somos injustos, somos todo aquello que Dios aborrece. Cuando miramos, no hay capacidad
en mí. Es necesario mirar, no hay capacidad en mí. Todo lo
que estamos compartiendo es lo que Dios demanda, pero la capacidad
viene del Señor Jesucristo, de su obra en nuestros corazones,
de haber experimentado en verdad el hallar gozo en Dios porque
hemos entrado a su presencia por la obra del Señor Jesucristo.
Si tú has confiado en el Señor Jesucristo, también es un privilegio
animarte a profesar tu fe públicamente a través del bautismo. El bautismo
no salva a nadie, pero si tú has confiado en el Señor Jesucristo,
la Escritura manda a los hijos de Dios, a los que han confiado
en Cristo, dar testimonio público de su fe a través del bautismo,
sólo si has confiado en el Señor Jesucristo. Si tú estás pensando
venir a las aguas del bautismo como un medio de poder estar
en comunión con Dios, de poder tener perdón de pecados, no te
bautices. No confíes más que en el Señor
Jesucristo. El bautismo es el testimonio
externo de lo que Cristo ha hecho internamente. Y si has confiado
en el Señor Jesucristo y deseas dar testimonio, pues tú puedes
platicar con nosotros para poder, pues, celebrar el hecho de que
Dios ha dado fe a tu corazón. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

97
Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.