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JC

Paganos Judios Religiosos

John 18:20-40
Joel Coyoc May, 5 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 5 2021
Estudio del Evangelio de Juan

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia
en el evangelio según San Juan Evangelio según San Juan en su
capítulo dieciocho dice la palabra de Dios habiendo
dicho Jesús estas cosas salió con sus discípulos al otro lado
del torrente de Cedrón donde había un huerto en el cual entró
con sus discípulos y también Judas, el que le entregaba, conocía
aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con
sus discípulos. Judas, pues, tomando una compañía
de soldados y alguaciles de los principales sacerdotes y de los
fariseos, fue allí con linternas y antorchas y con armas, pero
Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir,
se adelantó y les dijo, ¿a quién buscáis? le respondieron a Jesús
Nazareno, Jesús les dijo, yo soy. Y estaba también con ellos
Judas, el que le entregaba. Cuando les dijo, yo soy, retrocedieron
y cayeron a tierra. Volvió, pues, a preguntarles,
¿a quién buscáis? Y ellos dijeron, a Jesús Nazareno. Respondió Jesús, os he dicho
que yo soy, pues si me buscáis a mí, dejad ir a estos. para
que se cumpliese aquello que había dicho, de los que me diste
no perdí ninguno. Entonces Simón Pedro, que tenía
una espada, la desenvainó e hirió al siervo del sumo sacerdote,
y le cortó la oreja derecha, y el siervo se llamaba Malco. Jesús entonces dijo a Pedro,
mete tu espada en la vaina, la copa que el padre me ha dado,
No la he de beber. Entonces la compañía de los soldados,
el tribuno y los alguaciles de los judíos, prendieron a Jesús
y le ataron. Le llevaron primeramente a Anás,
porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel
año. Era Caifás el que había dado el consejo a los judíos
de que convenía que un solo hombre muriese por el pueblo, y seguían
a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Y este discípulo era conocido
del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote. más Pedro estaba fuera a la puerta,
salió, pues, el discípulo que era conocido del sumo sacerdote
y habló a la portera e hizo entrar a Pedro. Entonces, la criada
portera dijo a Pedro, ¿no eres tú también de los discípulos
de este hombre? Dijo él, no lo soy. Y estaban
en pie los siervos y los alguaciles que habían encendido un fuego
porque hacía frío y se calentaban. y también con ellos estaba Pedro
en pie calentándose. Y el sumo sacerdote preguntó
a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. Jesús le respondió,
yo públicamente he hablado al mundo, siempre he enseñado en
la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y
nada he hablado en oculto. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta
a los que han oído qué les haya yo hablado, que aquí ellos saben
lo que yo he dicho. Cuando Jesús hubo dicho esto,
uno de los alguaciles que estaba allí le dio una bofetada diciendo,
¿así respondes al sumo sacerdote? Jesús le respondió, si he hablado
mal, testifiquen que está el mal, y si bien, ¿por qué me golpeas? Anás entonces le envió atado
a Caifás el sumo sacerdote, estaba pues Pedro en pie calentándose,
y le dijeron, ¿no eres tú de sus discípulos? Él negó y dijo,
no lo soy. Uno de los siervos del sumo sacerdote,
pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo,
¿no te vi yo en el huerto con él? Negó Pedro otra vez y enseguida
cantó el gallo. Llevaron a Jesús a casa de Caifás,
al pretorio. Era de mañana y ellos no entraron
en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la Pascua. Entonces salió Pilato a ellos
y les dijo, ¿qué acusación traéis contra este hombre? Respondieron
y le dijeron, si este no fuera malhechor, no te lo habríamos
entregado. Entonces les dijo Pilato, tomadle
vosotros y juzgadle según vuestra ley. Y los judíos le dijeron,
a nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie, para que
se cumpliese la palabra que Jesús había dicho, dando a entender
de qué muerte iba a morir. Entonces Pilato volvió a entrar
en el pretorio y llamó a Jesús y le dijo, ¿eres tú el rey de
los judíos? Jesús le respondió, ¿dices tú
esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mí? Pilato le
respondió, ¿soy yo acaso judío? Tu nación y los principales sacerdotes
te han entregado a mí, ¿qué has hecho? Respondió Jesús, mi reino
no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo,
mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los
judíos, pero mi reino no es de aquí. Le dijo entonces Pilato,
¿luego eres tu rey? Respondió Jesús, ¿tú dices que
yo soy rey? Yo para esto he nacido y para
esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo
aquel que es de la verdad oye mi voz. Le dijo Pilato, ¿qué
es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió
otra vez a los judíos y les dijo, yo no hallo en él ningún delito,
pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte uno en la Pascua.
¿Queréis, pues, que os suelte al rey de los judíos? Entonces,
todos dieron voces de nuevo, diciendo, no a este, sino a Barrabás,
y Barrabás era ladrón. Vamos a meditar los versículos
del 20 al 33. Y del 28 hasta el versículo 40. Y nuestro tema esta tarde es
paganos. que es un pagano, y pues simplemente
un pagano es alguien que se dedica a la adoración de ídolos. Y cuando
nosotros vamos mirando este pasaje aquí, nos hace pensar necesariamente
en los primeros tres capítulos de la epístola del apóstol Pablo
a los romanos, donde el apóstol Pablo deja a todos frente al juicio de Dios, tanto
al judío religioso como al gentil pagano, porque los judíos solían
pensar que los paganos eran aquellos que no eran los judíos. Sin embargo,
cuando miramos la caída de nuestros primeros
padres, Adán y Eva, pues su caída fue prácticamente paganismo. Ellos conocían a Dios. Dice el
apóstol Pablo, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como
a Dios, ni le dieron gracias. Conociendo a Dios, prefirieron
buscar en la criatura lo que sólo Dios puede dar. Estaban buscando el gozo y la
satisfacción fuera de Dios, que había dado un mandamiento claro. Pero ellos estaban buscando por
la mentira de Satanás cambiando la gloria del creador por la
gloria de las cosas creadas. Habiendo conocido a Dios, no
le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias. Adán y Eva
inmediatamente cayeron en paganismo. Y muchas veces lo que sucedió
a los a los judíos religiosos es algo
que ocurre también muchas veces Estamos en el peligro de caer
en la situación de pensar que el paganismo o la idolatría necesariamente
está relacionado con ídolos tangibles, con lo que suelen hacer la gente
que era hacer, como describe a Isaías, que cortaban un leño,
cocían su pan y de lo que sobraba se hacían un ídolo para adorar.
Y muchas veces solemos pensar que la idolatría es necesariamente
tallar en una madera, o hacerlo de soldadura, o hacerlo de bronce,
o hacerlo de plata, o hacerlo de oro. Pero la idolatría es
mucho más que que estarse haciendo imágenes. Adán y Eva no hicieron
precisamente allí una imagen, pero el hecho de buscar en la
criatura, en la creación, lo que sólo está en Dios, es idolatría. Y cuando pensamos en esta Este
evangelio de Juan tiene un propósito que no debemos olvidar. El evangelio
dice que Jesús hizo muchas otras cosas en presencia de sus discípulos,
las cuales no están escritas en este libro, pero que se han
escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios,
y para que creyendo tengáis vida en su nombre. Todo está en el
centro de poder conocer quién es Dios en la faz de Jesucristo.
Incluso el Evangelio de Juan nos habla y nos dice que la vida
eterna es que te conozcan a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo
a quien has enviado. Y cuando pensamos, hay dos puntos
y vamos a ver solo el primer punto de la predicación de hoy.
Y el primer punto es el pagano religioso judío. aunque él mismo
no se considera pagano. Cuando miremos aquí lo que la
Biblia muestra, nos vamos a dar cuenta que uno puede estar en
una posición privilegiada. en verdad ellos tenían un privilegio
y el apóstol Pablo explica pues de qué aprovecha pues mucho dice
sin embargo el apóstol Pablo al final de concluir y encerrar
al gentil pagano pero también al judío religioso termina diciendo
como está escrito no hay justo ni a uno no hay quien busque
a dios y el religioso puede estar lleno de privilegio, puede estar
lleno del privilegio de estar en la religión verdadera, puede
estar lleno del privilegio de ocupar la posición más alta y
más privilegiada dentro de la religión verdadera, puede tener
el privilegio de tener acceso a la revelación escrita de Dios
y sin embargo seguir siendo igual un pagano. El Señor dice, este
pueblo de labios me honra, pero su corazón lejos está de mí,
porque su temor que tienen de mí no es más que un mandamiento
enseñado por hombres. Y en verdad, no había temor delante,
no había temor del Señor en ellos. El profeta Isaías dice que el
asno conoce, el buey, vamos a mirar el capítulo uno de Isaías, Dice, el buey conoce a su dueño,
el asno el pesebre de su señor, Israel no entiende, mi pueblo
no tiene conocimiento, oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad,
generación de malignos, hijos depravados, dejaron a Jehová,
provocaron a ir al santo de Israel, se volvieron atrás. Falta del
conocimiento de Dios. No conocían a Dios. Y cuando
hablamos aquí, aquí va a sobresalir en la narración de este pasaje.
la figura de alguien que era todo un pagano, aunque era el
sumo sacerdote, aunque era el que tenía el privilegio de ofrecer
el sacrificio y de entrar una vez al año al lugar santísimo
era un pagano hecho y derecho, aunque él podía considerar que
el pagano era Pilato y sus soldados romanos. Pero la luz de Cristo
alumbra y muestra la realidad de las gentes. La luz de Cristo,
aquella luz verdadera que venía de este mundo estaba y esa luz
alumbra y los hombres pues no les gustó mucho porque sus obras
eran malas y los hombres amaban más las tinieblas que la luz
porque sus obras eran malas. Pero este pasaje empieza a darnos
un cuadro bastante gráfico de lo que es un pagano. Isaías,
Jeremías, tenían una comprensión muy clara de quién era Dios.
Dios se les había revelado. A Jeremías se le dijo, alaves
en esto, que hubiera de alabarse en entenderme, en conocerme y
entenderme que yo soy Jehová. Y una de las cosas importantes
es clamar a Dios que se nos siga revelando, pero que podamos entender
en verdad quién es ese Dios que se nos está revelando. poder
tener una comprensión total acerca de Dios. Él es la luz verdadera
que alumbra a todo hombre. ¿Y qué son las cosas que se nos
va poniendo muy claras aquí? Primero, lo primero que se nos
va poniendo claro aquí acerca del pagano religioso, judío,
ortodoxo, dentro de la religión correcta del Antiguo Testamento,
y el primer asunto que queda en evidencia, justamente aquel
que es la luz del mundo, el Señor Jesucristo, deja en evidencia,
dice el sumo sacerdote, versículo 20, Bueno, el versículo 19 le
dice el sumo sacerdote Anás, le preguntó a Jesús acerca de
sus discípulos y de su doctrina. Astutamente él estaba procurando
que el Señor se declarara culpable. astutamente estaba intentando
preguntar acerca de sus discípulos, pero Jesús no le contesta porque
Jesús estaba protegiendo mientras estaba en este mundo a sus discípulos
y no dice nada respecto a sus discípulos. Pero el Señor Jesús
hace algo aquí que deja en evidencia porque Él es la luz verdadera
que alumbra a todo hombre. Lo que estaba preguntando el
sumo sacerdote era incorrecto. De acuerdo a la ley que él presumía
cumplir, ellos siempre hablaban y acusaban a Jesús de que quebrantaba
la ley, y él estaba con esa pregunta quebrantando la ley, porque la
ley establecía que lo que se tenía que hacer era presentar
el testimonio de los testigos. y primeramente el testimonio
de los testigos de la defensa. Él no tenía por qué estar interrogando
primero y el Señor Jesús declara qué es lo que se tenía que hacer
y por eso le dice, yo públicamente he hablado, si hay testigos,
trae los testigos y que den su testimonio. Le estaba mostrando
a un pagano que presumía de la ley, de cumplir la ley, que estaba
quebrantando la ley. Y por eso el Señor Jesús, sabiendo
que estaba haciendo lo correcto, después le dice al siervo del
sumo sacerdote, si he obrado mal, ¿en qué está lo mal que
he hecho? Y si bien, ¿por qué me golpeas? misericordiosamente el Espíritu
Santo seguramente sabía el nombre de ese siervo, pero por misericordia
queda en anonimato y sólo se menciona lo que hizo impiamente. Al golpear fue el que abrió el
maltrato físico al Señor Jesucristo. Pero aquí vemos a un pagano que
presume de la ley Alguien que, como dice el apóstol Pablo, tú
que dices que no se debe robar robas, tú que dices que no se
debe cometer adulterio a adulteras, hablándole justamente a los paganos
que tenían la ley y a pesar de tener la ley eran paganos. Y
esa es una primera característica de un pagano. Después dice, el versículo 28 llevaron a Jesús
de casa de Caifás al pretorio era de mañana y ellos no entraron
en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la pascua y
aquí otra característica del pagano es que el pagano cumple
la ley en forma externa y esa era la característica Irmanos,
somos propensos a lo mismo, somos propensos a poder cumplir la
ley de manera externa, y aquí Dios nos llama a poder prestar
atención a qué es lo que el Señor presta atención, porque algunos
de nosotros tenemos diferentes posiciones dentro de nuestras
familias, dentro de la iglesia y aquí hay un peligro muy sutil. El mal comportamiento es algo
que es visible, es audible y en el caso de los padres pues nos
resulta molesto el mal comportamiento porque es audible, visible y
molesto. Y muchas veces como padres nos
enfocamos en hacer algo parecido a lo que hacían ocuparnos en
un cumplimiento externo de la ley, en procurar a que nuestros
hijos se conformen a ciertas pautas que nosotros ponemos y
perdemos el privilegio por causa del paganismo, por causa de la
adoración idolátrica en nuestro corazón, perdemos la oportunidad
de ministrar el corazón. Una cosa que Dios no aprueba
es, Dios no aprueba un cambio de comportamiento sin un cambio
de corazón. El Señor habla siempre y dice,
por ejemplo, de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es. Las cosas viejas pasaron, todas
son hechas nuevas porque el Señor nos da un nuevo nacimiento y
nos da una nueva naturaleza. El Señor no nos reforma, no nos
repara. El Señor, estábamos muertos y
nos da vida juntamente con Cristo y nos da una nueva vida. Cuando
nos bautizamos estamos ejemplificando que morimos al pecado y nacemos
a vida nueva. clamar al Señor para que nos
guarde de la idolatría de nuestro corazón y empecemos a estar como
esta gente que estaban preocupados. Ellos pretendían guardar un mandamiento
menor. Dijo Jesús en el pasaje que le
dio al hermano, cuelan el mosquito y tragan el camello. Y ellos
estaban bien interesados en la forma, aunque la ley se violara
en el fondo. Y eso es sutil y es fácil de
que nosotros podamos caer en ese tipo de engaño. El Señor
está interesado en transformar nuestro corazón. La prioridad
del Señor es conformarnos a la imagen del Señor Jesucristo.
La prioridad del Señor es darnos un corazón que está apasionado
con su gloria. Es de darnos un corazón que ve
su incapacidad y ve su necesidad del poder del Espíritu Santo
y no tan enfocado en las formas. Ellos se cuidaron de no entrar
al pretorio porque iban a entrar al Palacio del Gobernador Romano,
entonces eso les iba a hacer impuros para comer la Pascua
y ellos querían comer la Pascua. Pero por eso Isaías dijo, ¿quién
demanda sangre de vuestras manos? Yo estoy harto de soportar vuestras
lunas nuevas, vuestras fiestas solemnes, las aborrece mi alma.
No me traigáis más vana ofrenda. Ellos estaban afanados e iban
a comer una Pascua y el sumo sacerdote iba a entrar a ofrecer
un sacrificio del cual Dios dice, estoy harto, mi alma abomina
eso. porque estaban preocupados por
la forma, estaban preocupados por el comportamiento. Y nosotros
podemos lograr comportamiento, pero estaremos criando pequeños
hipócritas. El Señor siempre les dijo, ay
de vosotros escribas y fariseos hipócritas, porque lavan lo de
afuera del plato y del vaso. ¿Y qué es lo de afuera del plato
y del vaso? Es el comportamiento externo. Es el cumplimiento de
la ley en la forma, aunque en el fondo hagamos otra cosa. Es cumplir la ley sólo de manera
externa, pero no el espíritu de la ley. Recuerde que el Señor
Jesucristo llamó hacia el espíritu de la ley. Todos ellos pensaban
que ellos cumplían la ley. Ellos decía, el joven rico le
dijo, Señor, todo eso yo lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué
más tengo que hacer? Y el Señor le mostró que era
un pagano, que no adoraba al Dios de Israel que es uno, sino
que él amaba al Dios de Israel y al Dios de la riqueza. Él no
tenía su Guadalupana en su casa, pero él tenía idolatría en su
corazón y Jesús le dijo, una cosa te falta. Y no es que Jesús
le estaba enseñando a buscar la salvación por obras, sino
Jesús le estaba mostrando el ídolo de su corazón. Le dice,
anda vende todo lo que tienes y dalo a los pobres y sígueme.
Y él se fue triste porque él pues no amaba sólo al Dios de
Israel que es uno, sino él amaba al Dios de Israel y amaba al
Dios de la riqueza. Externamente él se conformaba.
según él había cumplido la ley, pero el Señor Jesús explicó la
ley y la extensión de lo que es la ley y en verdad es que
nadie aparte de Jesucristo ha cumplido la ley. Hermanos, el
llamado es que Dios nos guarde de buscar y estar preocupados
con las formas y quebrantar todo en el fondo. muchas veces afanados
por cumplir los formatos del ritualismo, pero no hay esencia
y no hay vida. Y esa era tal la religión del
pueblo de Israel que el Señor dice, estoy harto de esto, no
me traigas más vana ofrenda. En Isaías, el Señor, el mismo
capítulo dos de Isaías, capítulo 1 dice versículo 12
quien demanda eso de vuestras manos cuando venís a presentaros
delante de mí para hoyar mis atrios no me traigáis más vana
ofrenda el incienso mes abominación luna nueva y día de reposo el
convocar asamblea no lo puedo sufrir son iniquidad vuestras
fiestas solemnes vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes
las tiene aborrecida mi alma me son gravosas cansado estoy
de soportarlas cuando extendáis vuestras manos yo esconderé de
vosotros mis ojos, asimismo cuando multipliquéis la oración yo no
iré, llenas están de sangre vuestras manos, lavaos y limpiaos, quitad
la iniquidad de vuestras obras delante de mis ojos, dejad de
hacerlo malo, venid luego y estemos a cuentas Benit luego dice Jehová
y estemos a cuenta, si vuestros pecados fueran como la grana,
como la nieve serán emblanquecidos, y si fueran rojos como el carmesí,
vendrán a ser como blanca lana. Y ellos, su afán siempre era
que las cosas aparentemente se estuvieran cumpliendo. Ellos
estaban preocupados, no podían entrar ahí para no contaminarse.
Pero el Señor Jesús dijo, no lo que sale, no lo que entra
en el hombre contamina al hombre, sino lo que sale del hombre es
lo que contamina al hombre. Porque del corazón del hombre
es donde salen los homicidios, los malos pensamientos, todo
eso del corazón sale. Ellos no querían entrar para
contaminarse, pero estaban sacando odio hacia el Señor Jesucristo.
Ellos estaban preocupados por comer su Pascua, cuando la verdadera
Pascua estaba siendo rechazada por ellos. Qué ironía, qué paganismo
manifestándose y ellos sintiéndose muy bien y muy orgullosos. El otro pagano captaba que algo
estaba mal, pero es así, somos ciegos a nuestra propia ceguera.
Hay algo que inquietaba a Pilato, a pesar de ser un pagano, un
cruel, que vamos a estudiar después a él, al pagano gentil, pero
allí ellos están cuidándose para no contaminarse cuando ya estaban
totalmente contaminados. Estaban totalmente contaminados.
Y ahí estaba la verdadera Pascua, el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo y ellos rechazándole. Dice después nuestro pasaje,
hablando del del pagano, y el pagano es un
manipulador del lenguaje para justificar su obra. El pagano
es un manipulador del lenguaje. Dice, dice, ¿cómo es que él manipula
el lenguaje? Dice la Biblia ahí que salió
Pilato a ellos y les dijo, ¿qué acusación traes contra este hombre? ¿Cuál debía ser la respuesta?
¿Respondieron lo que se les preguntó? El pagano, cuando se le pregunta
algo, no responde lo que se le pregunta. Le preguntaron cuál
es la acusación y ellos debieron empezar, bueno, número uno y
dar la primera y la segunda y la tercera y la cuarta y las que
hubieran. Pero en lugar de hacer eso, ellos dicen, Respondieron
y le dijeron, si este no fuera malichor, no te lo habríamos
entregado. Y lo que podemos ver aquí de un pagano es, no responde
lo que se le pregunta, responde con un lenguaje que no comunica
responsabilidad. Una respuesta que lo pone bien
y traslada toda la culpa. y la responsabilidad en el otro.
Nosotros, Pilato, ¿cuál es la acusación? Pues no estamos contestando
la acusación, sino están diciendo, si no fuera malhechor, no te
lo hubiéramos traído. Él es malo y nosotros por eso
lo traímos. Nosotros somos mejores que él.
Y note que eso ocurrió en el mismo jardín del Edén, el mismo
día que nuestros padres se volvieron paganos. Ese mismo día que cambiaron
la verdad de Dios La gloria de Dios por la gloria de la criatura.
El Señor hace preguntas a Adán, y Adán hace exactamente lo mismo
que el sumo sacerdote está haciendo aquí. Dice, Más que va Dios,
Génesis 3, 9 al 14, llamó al hombre y le dijo, ¿dónde estás
tú? Y la respuesta, ¿cuál debió ser? Aquí estoy, Señor. Pero
en lugar de decir adónde estaba, él dice, oí tu voz en el huerto
y tuve miedo porque estaba desnudo y me escondí. Y Dios le dijo,
¿quién te enseñó que estabas desnudo? Y después pregunta, has comido
del árbol que yo te mandé, no comieses. Y Adán no contesta
ni una de esas dos cosas. Lo que Adán hace inmediatamente
es, ella es malhechora. Dice, la mujer que me diste,
y el hombre respondió, la mujer que me diste por compañera me
dio del árbol y yo comí. Yo no soy responsable, señor.
Ella es responsable. Y tú eres responsable porque
tú me diste esa mujer. Si me hubieras dado otra, pues,
seguramente yo no habría comido. Y apuntando en última instancia
al Señor mismo, dice, la mujer que me diste por compañera me
dio del árbol y yo comí. Entonces Jehová, Dios, dijo a
la mujer, ¿qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer, la serpiente
me engañó y comí. Y la mujer, pues, no se quedó
atrás. También la mujer, pues, dijo, pues, yo tampoco soy responsable. Ahí está la responsable. Y Jehová
dijo a la serpiente, por cuanto esto hiciste, maldita serás entre
todas las bestias y entre todos los animales del campo, sobre
tu pecho andarás y polvo comerás todos los días de tu vida. Después,
la otra cosa que tiene el pagano es que tampoco es íntegro al
hablar, manipula el lenguaje de acuerdo a su conveniencia. gloria a Dios, porque el hombre
actúa de acuerdo a su naturaleza, pero el hombre ejecuta todo lo
que Dios ha determinado en su anticipado consejo. ¿Por qué
digo esto?, dice Pilato. Pilato que estaba viendo que
aquí no había un delito, sino que había una cuestión de celos
y de rivalidad, dice Pilato, entonces volvió Pilato a entrar
Dice, versículo 31, entonces le dijo a Pilato, tomadle vosotros
y juzgadle según vuestra ley. Y los judíos le dijeron, a nosotros
no nos está permitido dar muerte a nadie. A nosotros no nos está
permitido dar muerte a nadie. Manipulando el lenguaje, agarrando
la ley, ya sea la ley de Moisés o en este caso la ley del imperio
a su propia conveniencia. Meses antes, vamos al capítulo
8 de Juan, Y de los versículos 1 al 11 ellos habían traído a
una mujer sorprendida en adulterio. Y le dijeron a Jesús, en la ley
Moisés nos mandó a pedrear a tales mujeres, ¿tú qué dices? Y ellos
estaban ahí listos. Le iban a pedrear no para que
le salieran moretones, nada más. Lo que ellos iban a hacer era
lapidar a la mujer, matarla a pedradas. Y Jesús les dijo, el que de vosotros
esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Y ellos hoy
están apurados diciendo, a nosotros no nos está permitido dar muerte
a nadie. Un poco de tiempo después, en
el capítulo siete de Hechos, el sumo sacerdote le hace una
pregunta a Esteban. Y la pregunta es, Dice Hechos 7.1, el sumo sacerdote
dijo, ¿es esto así? Y Esteban responde con una predicación
que le costó la vida. ¿E inmediatamente qué hicieron? Crujieron los dientes y lo apedrearon
hasta que se murió. Pero en este momento este señor
está diciéndole, este sumo sacerdote, a nosotros no está permitido.
Pero la soberanía de Dios estaba actuando. Ellos con un corazón
lleno de odio y aborrecimiento de Dios, intentando ejecutar
toda una venganza la más cruel, no estaban dispuestos a matar
a Jesús a pedradas. Querían exhibirlo públicamente.
Pero así, con la dureza de su corazón, estaban cumpliendo todo
lo que Dios había determinado anticipadamente, siendo totalmente
responsables. Dios no los obligó a hacer lo
que hicieron. Su odio, su odio hacia el Señor
Jesucristo, los llevó a cumplir la maldición del Antiguo Testamento
que dice, maldito todo aquel que es colgado en un madero.
Pero se estaba mostrando la gloria de Dios. Cristo está atado, pero
Cristo está en control. Cristo está en absoluto control
porque se estaba cumpliendo lo que Él le dijo en Juan capítulo
3 a Nicodemo. Así como Moisés levantó la serpiente
en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.
Y lo volvió a repetir en capítulo 12. Y su palabra, y aquí el apóstol
Juan, guiado por el Espíritu Santo, está diciendo para que
se cumpliesen las palabras que Jesús había dicho, dando a entender
de qué muerte iba a morir. Y ellos estaban actuando de acuerdo
al paganismo de su corazón, celos en su corazón. Dice, ¿de dónde
vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras
pasiones las cuales combaten en vuestros miembros? ¿Codiciáis
y no tenéis? ¿Matáis y ardéis de envidia?
¿Pedís y no recibís porque pedís mal para gastar en vuestros deleites
o almas adúlteras? El pasaje lo que está haciendo
es otra figura de lo que es la idolatría, el adulterio espiritual.
Adorar ídolos es igual que adulterio espiritual. Y el Señor está diciendo
de dónde viene todo esto, viene de tus pasiones y no necesariamente
está hablando de malos deseos. simplemente está hablando de
deseos que en sí mismos pueden no ser malos, pero cuando nos
inclinamos ante ellos y los amamos tanto y los deseamos tanto, estamos
en una adoración idolátrica. Y es exactamente lo que esta
gente estaba haciendo en el odio de su corazón, pero estaban cumpliendo
de antemano todo lo que Dios había determinado que había de
suceder. Y la palabra de Cristo se estaba cumpliendo. Él había
dicho, así como Moisés levantó la serpiente en el desierto,
así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para
que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida
eterna. Y damos gloria a Dios porque Él es soberano y Él cumple
toda Su voluntad. El hombre hace, muestra su carácter,
su carácter de aborrecedor de Dios, pero Dios cumple toda Su
voluntad. Dice el versículo 39 y 40. Vosotros tenéis la costumbre
de que os suelte uno en la Pascua. ¿Creéis que os suelte al rey
de los judíos? Entonces todos dieron voces de nuevo diciendo,
no a este, sino a Barrabás, y Barrabás era ladrón. El pagano, el idólatra, la adoración
nos transforma. Hermanos, clamemos al Señor que
Quite los ídolos de nuestro corazón. Clamemos constantemente al Señor
que Él nos examine y nos rebele. ¿De qué maneras nosotros nos
desviamos de Él y confiamos en algo o alguien más que en Él?
¿De qué maneras nosotros hallamos nuestro gozo y nuestro deleite?
¿Qué cosas son las que más causan emoción a nuestro corazón aparte
del Señor? Porque esa es la manera en que
vamos a poder obedecer el llamado de primera de Juan cuando termina,
hijitos, guardados de los ídolos. Dios tiene que mostrarnos, clamemos
al Señor, hermanos, no olvidemos una cosa, no nos conocemos. No
nos conocemos. Cristo nos conoce. Engañoso y
perverso es el corazón del hombre más que todas las cosas. ¿Quién
lo conocerá? Y una de las cosas lamentables
es necesario que el Señor haga su obra en nosotros y por nosotros,
porque una de las cosas lamentables es que la adoración nos transforma,
tanto en el sentido correcto como en el sentido incorrecto.
Si adoramos a Cristo, vamos a crecer a la imagen del Señor Jesucristo. Si nuestra adoración es idólatra,
vamos a ir siendo cada vez como nuestros ídolos. Y los ídolos
tienen ojos, pero no ven. Tienen oídos, pero no oyen. Tienen boca y no hablan. Son
insensibles. Y el idólatra se vuelve insensible. El idólatra llega al punto en
que no sabe distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo.
llega un momento en que aquí está mostrando justo lo que Isaías
5.20 dice, hay de los que lo bueno llaman malo y a lo malo
bueno. Isaías está hablando de lo que
está ocurriendo en esta escena, está allí el señor de la gloria,
está allí la verdadera pascua, ellos están preocupados para
no contaminarse para comer la pascua, pero a la hora ellos
muestran su aborrecimiento de Dios. Ellos no saben distinguir
entre lo que es bueno y lo que es malo. Y ellos prefieren a
Barrabás y rechazan al Señor Jesucristo. Ellos piden que sea
libre Barrabás. Y se va mostrando toda la hipocresía. Barrabás era ladrón estaba acusado
de sedición, o sea, de luchar contra el imperio. Pero ellos
dicen, nosotros tenemos un solo rey y ese rey es César. Y toda
una contradicción en la vida del pagano, porque es ciego,
estaban ciegos. Irmanos, clamemos al Señor que
nos libre de nuestra propia ceguera. Somos ciegos a nuestra propia
ceguera. La Escritura dice, ¿quién puede
reconocer sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.
Examíname, oh Dios, y ve si hay en mí camino de perversidad y
guíame en el camino eterno. Y hermanos, clamemos al Señor
y no temamos de clamar al Señor. Clamemos al Señor para que nuestro
temor de Él sea en verdad temor auténtico de Dios y no simplemente
mandamientos enseñados por hombres. Clamemos al Señor que nos muestre
lo mal que podemos estar porque ya se hizo propiciación por nuestros
pecados, porque Cristo es el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo. Clamemos al Señor que nos enseña a hablar
lenguaje con responsabilidad, de asumir soy culpable, he pecado,
yo he hecho lo malo delante de tus ojos. Clamar al Señor y y
pedirle a Él que nos haga confiar en que si estamos en Cristo,
ya Cristo ha ganado justicia para nosotros. No hace falta
que yo parezca mejor y yo le eche la culpa al otro. No hace
ninguna falta. Si ya estamos en Cristo, es inútil
tratar de estar tapándonos con hojas de higuera. Es más, es
ofensivo al Señor Jesucristo si yo intento mi justicia propia. Clamemos a Dios que nos dé corazones
humildes, que su obra se haga en nosotros. Clamemos al Señor
que Él que nos conoce, nos muestre lo que nosotros no podemos ver.
Clamemos al Señor que nos dé oídos para oír cuando un hermano,
cuando el hijo, la esposa viene y te hace una observación. No
importa incluso si la persona puede venir con mala actitud,
pero clamemos al Señor que nos haga escuchar, porque Dios puede
usar a un al que viene con mala actitud, clamar y después ir
y decirle Señor ¿Por qué me dijo esto? ¿Qué es lo que él está
viendo que yo no puedo ver? Y clamar al Señor que nos guarde
de llegar a situaciones tristes. Esta es una situación triste
y es una situación triste que se está dando ya en este mundo
que está lleno de paganismo. La gente no sabe distinguir entre
el bien y el mal. La gente muestra su aborrecimiento
de Dios. La semana pasada fue un pastor
a la cárcel por predicar el Evangelio y se le acusó de un discurso
de odio. Y los paganos no saben distinguir
entre el bien y el mal. Esta semana un hombre de los
admirados por el mundo se divorció y salió la nota de su divorcio
en el periódico. A mí me da la impresión que la
nota del divorcio sólo fue para traer alabanzas a este hombre,
que es un filántropo. El pastor odia al hombre, este
ama a la humanidad. Este ha gastado millones de dólares
para hacer obras a favor del hombre, pero él es uno de los
que están impulsando Toda esa agenda que dice que enseñar el
evangelio y la moral bíblica es odio al hombre. Y la gente
se cree que este hombre en verdad es un filántropo, que es un hombre
que ama a la humanidad. Y eso fue de que se acusó a los
cristianos en el imperio romano de odio a la humanidad. Y las
cosas están regresando. Pero si estamos en Cristo Romano
es que Dios nos guarde a nosotros de ceder, de ser ciegos. Clamemos al Señor que Él siga
obrando y siga haciéndonos ver su luz. Clamemos al Señor que
Cristo sea para nosotros en verdad esa luz verdadera que alumbra
a todo hombre. Vengamos y deleitémonos de venir y de que Dios nos exponga.
El Señor exponía a esta gente y crujía los dientes y estaban
con todo su odio, pero es en verdad un deleite el que Él nos
alumbre. Clamemos al Señor que nos haga
disfrutar el hecho de que Dios no deja que los suyos pequen
sin ser descubiertos. Es un acto de misericordia de
Dios cuando pecas y Dios trae tu pecado a la luz. Si estás
pecando, pecando y estás saliendo con la tuya, preocúpate. Eso
puede ser juicio de Dios. El que Dios ya te haya abandonado
y estás saliendo con la suya. Pero el hecho de que Dios traiga
a luz nuestro pecado y no deje que quede encubierto es motivo
de dar gracias a Dios. Regocijémonos de que Dios saque
a la luz y que clamemos que Él nos alumbre, que abra nuestros
ojos y que Él haga tal obra que nos haga crecer en la semejanza
del Señor Jesucristo y que Él nos enseñe a adorarle y que Él
nos enseñe a verle a Él como precioso, que no hay nada más
precioso que Cristo, no hay nada más digno que Cristo y podamos
confiar y crecer a la imagen del Señor Jesucristo, que Él
nos guarde de adorar ídolos porque Los ídolos nos van a transformar
en el sentido incorrecto. Pero Cristo está haciendo una
obra en los suyos. Él está cada día trabajando para
presentarse a sí mismo una iglesia gloriosa que no tiene mancha,
ni arruga, ni cosa semejante. Él es nuestra Pascua. Él es el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él es nuestra
justicia. Vengamos al Señor Jesucristo
sin temor. Clamemos al Señor Jesucristo.
Clamemos que nos dé ojos abiertos, corazones sensibles y sin temor,
digámosle, que nos enseñe lo que es necesario que tenga que
ser cambiado y transformado. Quiero terminar con... Esta mañana
estaba meditando Génesis 1 y 2 y me impacta el poder mirar al Dios
maravilloso que tenemos. Y él dice, después de que creó,
y dice que estaba desordenada y vacía la tierra, y dijo, Dios,
sea la luz. Y me emociona ver que en esos
primeros tres versículos está el Padre, que dice en el principio
que era Dios los cielos y la tierra, y la tierra estaba desordenada
y vacía. Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las
aguas y está el Espíritu Santo. Y de pronto dice, y dijo Dios.
Y ahí está el Hijo. Él es el Verbo, Él es la Palabra
viviente. Sea la luz y fue la luz. Y el apóstol Pablo toma
esa imagen para lo que ocurre en nuestros corazones cuando
el Evangelio es aplicado y creímos. Se prende la luz. Y el Señor,
una vez que prende la luz, si usted va leyendo Génesis, el
Señor empieza a hacer algo. Estaba desordenado y vacío. Y
el Señor empieza a ordenar y empieza a llenar. Y clamemos al Señor,
dice la Biblia, somos hechuras suyas, creados en Cristo Jesús
para buenas obras. Si Él nos ha creado ya en Cristo
para buenas obras, clamemos al Señor que ordene nuestras vidas
y que después las empiece a llenar. Y yo le doy gracias a Dios porque
le preguntaba al Señor, ¿qué está vacío? Y una de las cosas
que el Señor me mostró vacía es mi participación en la política
está vacía. ¿Cuál es nuestra participación
en la política? Debemos participar en la política, hermanos, y nuestra
participación en la política es doblar nuestras rodillas y
orar por los reyes y por los que están en eminencia para que
veamos quieta y reposadamente con toda piedad y honestidad.
Y Dios me ha mostrado la necesidad de estar arrodillándome y orando
al Señor Presidente de la República, presidentes municipales, los
congresos de los estados, el Congreso de la República. Y por los que están en otros
países, al final Dios los pone. Esa es nuestra participación.
No somos llamados precisamente a una participación política,
porque, como algunos piensan, porque el reino de Dios no es
de este mundo. Pero hermanos, clamemos que el Señor, si ya
nos dio vida, si somos nueva creación en Cristo, que esté
llenando y ordenando nuestra vida, que nos muestre qué falta,
qué está vacío. El Señor, una de las cosas que
me maravilla es, repite constantemente, fructificad y llenad, fructificad
y llenad. Ser fructíferos. Y si somos criaturas
nuevas, que seamos fructíferos por la obra de Cristo. Oremos.

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Joshua

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