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Cody Groover

Todo esta listo

Matthew 22:1-14
Cody Groover July, 17 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover July, 17 2016

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Buenos días. Vamos a dar comienzo
al servicio en esta mañana. Pido que abran sus himnarios
conmigo al himno número tres. Dada a Dios inmortal alabanza,
su merced, su bondad nos inunda. En su gracia y en prodigios fecunda,
sus mercedes humildes cantar. Al Señor de señores da gloria,
Rey de reyes, poder sin segundo, morirán los señores del mundo,
mas su reino no acaba más. Las naciones vio en vicio sumidas
Y sintió compasión en su seno De prodigios de gracias torrente
Sus Mercedes humildes cantar A su pueblo llevó por la mano
A la tierra por él prometida Por los siglos sin fin le da
vida y el pecado y la muerte caerán. A su Hijo envió por salvarnos
del pecado y la muerte inherente. De prodigios de gracia está lleno
Sus Mercedes humildes cantar Por el mundo su mano nos lleva
Y al celeste descanso nos guía Su bondad vivirá eterno día Cuando
el mundo no exista, llaman. Estoy leyendo en Proverbios. Libro de los Proverbios, capítulo
1. Proverbios, capítulo 1. Los proverbios de Salomón, hijo
de David, rey de Israel. Para entender sabiduría y doctrina,
para conocer razones prudentes, para recibir el consejo de prudencia,
juicio y justicia y equidad. Para dar sagacidad a los simples
y a los jóvenes inteligencia y cordura. Oirá el sabio y aumentará
el saber. y el entendido adquirirá consejo. Para entender proverbio y declaración,
palabras de sabio y dichos profundos. El principio de la sabiduría
es el temor de Jehová. Los insensatos desprecian la
sabiduría y la enseñanza. Oye, hijo mío, en la instrucción
de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre, Porque
adorno de gracias serán a tu cabeza y collares a tu cuello.
Hijo mío, si los pecadores se te quisieran engañar, no consientas. Si dijeron ven con nosotros,
pongamos acechanzas para derramar sangre. Acechemos sin motivo
al inocente. Los tragaremos vivos como el
cielo y enteros como a los que caen en un abismo. Hallaremos
riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de espós. Eche
tu suerte en nosotros, tengamos todos una bolsa. Hijo mío, no
andes en camino con ellos, aparta tu pie de sus veredas, porque
sus pies corran hacia el mal y van presurosos a derramar sangre,
porque en vano se tenderá la red ante los ojos de toda ave,
pero ellos a su propia sangre ponen acechanza y a su alma tienden
lazo. Tales son las sendas de todo
el que es dado a codicia, la cual quita la vida de sus poseedores. La sabiduría clama en las calles,
alza su voz en las plazas, clama a los principales lugares de
reunión, en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus
razones. Hasta cuando, oh simples, amaréis
la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos
aborrecerán la ciencia. Volvéos a mi reprensión, y aquí
yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis
palabras. Por cuanto llamé y no quisiste oír,
Extendí mi mano y no hubo quien atendiese, sino que desechaste
todo consejo mío y mi reprensión no quisiste. También yo me reiré
en vuestra calamidad y me burlaré cuando os viniera lo que teméis.
Cuando viniera como una destrucción lo que teméis y vuestra calamidad
llegare como un torbellino. Cuando sobre vosotros viniera
tribulación y angustia, entonces me llamarán y no responderé.
Me buscarán de mañana y no me hallarán, por cuanto aborrecieron
la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, ni quisieron
mi consejo, y me despreciaron toda reprensión mía. Comerán
del fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos,
porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad
de los necios los echará a perder. Mas el que me oyere, habitará
confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal. Padre Santo, te damos gracias
en esta mañana, porque tú eres el Dios único y verdadero, Dios
vivo. Te has dado a conocer a nosotros,
tu pueblo, por tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, a través de
tu Evangelio, por el Espíritu Santo que tú nos has dado. Te
damos gracias, Padre, en esta mañana que podemos estar aquí
para adorarte, para cantar estos himnos de alabanza, Padre. Queremos
adorarte en espíritu y en verdad. Padre, te pedimos que tú te glorifiques
a ti mismo. Toma las cosas de Cristo y haznoslas
saber, saber. Padre, te pedimos por tu Espíritu
Santo que nos haga entender sabiduría. Cristo Jesús es la sabiduría. Te damos gracias, Padre, por
haber enviado a tu Hijo a este mundo. De tal amor amaste al
mundo que has dado a tu Hijo, para que todo aquel que en él
crea no se pierda, mas tenga vida eterna. Te damos gracias
por tu gran amor, por tu misericordia y la gracia que nos fue dada
en Cristo Jesús. antes de los tiempos de los siglos.
Padre, si no fuera por ti, nadie te buscaría. Te damos gracias
por tu propósito eterno de redención. Gracias por el cuidado que tú
tienes de cada uno de los tuyos. Sabemos que todo lo que viene
en nuestra vida es para nuestro bien y para la gloria tuya. Ayúdanos a vivir de tal manera
que te glorifiquemos a ti, sabiendo que tú eres nuestro Padre. Padre, te damos gracias por todos
aquellos que pueden clamarte Padre. No todos en el mundo pueden
clamarte Padre, habiendo sido renacidos por el Espíritu Santo.
Te damos gracias Padre por tu infinita misericordia. Te pedimos
en esta mañana, por los que no te conocen, de misericordia,
Padre. Tú eres Dios rico en misericordia. Compadécete de tu pueblo. Bendice
tu palabra en esta mañana, Padre. Te pedimos por aquellos que están
enfermos, conforme a tu voluntad, Padre, que tú los levantes. Te
pedimos por aquellos que están en otros lugares, viajando, padre. Te pedimos que tú seas con ellos,
que tú los protejas. Nuestra confianza está en ti,
que lo que tú has comenzado, tú lo perfeccionarás hasta el
día de Jesucristo. Ayúdanos en esta mañana a alabarte,
a adorarte. En nombre de Cristo
Jesús te pedimos esto. Amén. Bueno, ahora vamos a cantar
El número 114. Número 114. ¡Oh, cuán dulce es fiar en Cristo
y entregarse todo a Él! Esperar en sus promesas y en
su senda hacerle bien. Jesucristo, Jesucristo, ya Tu
amor probaste en mí. Jesucristo, Jesucristo, siempre
quiero fiar en Ti. Es muy dulce fiar en Cristo y
cumplir Su voluntad. No dudando su palabra, que es
la luz y la verdad. Jesucristo, Jesucristo, ya tu
amor provaste en mí. Jesucristo, Jesucristo, Siempre
quiero fiar en ti. Siempre es grato fiar en Cristo
cuando busca el corazón los tesoros celestiales de la paz y del perdón. ¡Jesucristo, Jesucristo, ya tu
amor probaste en mí! ¡Jesucristo, Jesucristo, siempre
quiero viajar en ti! Siempre en ti confiar yo quiero,
mi precioso salvador. En la vida y en la muerte, protección
me de tu amor. Jesucristo, Jesucristo, ya tu
amor probaste en mí. Jesucristo, Jesucristo, siempre
quiero fiar en ti. Muy bien, en esta mañana pido
que abran sus Biblias conmigo. Libro de San Mateo, San Mateo
capítulo veintidós. San Mateo capítulo veintidós. Vamos a leer los primeros catorce
versículos. Respondiendo Jesús les volvió
a hablar en parábolas diciendo el reino de los cielos se semejante
a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo y envió a sus siervos
a llamar a los convidados de las bodas, mas ellos no quisieron
venir. Volvió a enviar a otros siervos
diciendo, decida a los convidados que aquí he preparado mi comida,
mis toros y animales engordados han sido muertos, todo está dispuesto,
venid a las bodas. Mas ellos sin hacer caso se fueron,
uno a su labranza y otro a sus negocios. y otros, tomando a
los siervos, los afrentaron y los mataron. Al oírlo, el rey se
enojó, y enviando a sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas
y quemó su ciudad. Entonces dijo a sus siervos,
Las bodas a la verdad están preparadas, mas los que fueron convidados
no eran dignos. Id, pues, a las salidas de los
caminos, y llamad a las bodas a cuantos hayéis. Y saliendo
los siervos por los caminos juntaron a todos los que hallaron, juntamente
malos y buenos, y las bodas fueron llenas de convidados. Entró el
rey para ver a los convidados, y vio allí un hombre que no estaba
vestido de boda, y le dijo, amigo, ¿cómo entraste aquí sin estar
vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el
rey dijo a los que servían, Atarle de pies y manos y echarle en
las tinieblas de afuera. Ahí será el lloro y el crujir
de dientes, porque muchos son llamados y pocos escogidos. Tenemos aquí entre nosotros la
parábola de la fiesta de las bodas. Y esta es la tercera parábola
en la trilogía de las parábolas del Señor Jesucristo hablando
juicio contra la nación de Israel. Parábolas donde nuestro señor
describe la base del juicio de Dios sobre aquellas personas.
Escuchen la base. La base de nuestro señor. La base que él describe del juicio
sobre aquellas personas. No solamente Israel de antaño. De nosotros en esta mañana. aquellas
personas que desprecian las bendiciones y los privilegios de la gracia. Escuchen esto, cuando el Señor
Jesucristo habló en capítulo 21 en versículo 15. los principales sacerdotes y
los escribas viendo las maravillas que hacía y a los muchachos aclamando
en el templo diciendo Hosanna al hijo de David se indignaron. Se indignaron. ¿Cuál es tu respuesta
a la verdad que está proclamada en el evangelio que Cristo Jesús
es el Rey de Reyes y Señor de señores? que Él es Dios Soberano. Sobre todo, ¿cuál es tu respuesta
a esto? ¿Estás indignado? ¿Estás indignado
o estás contento? Una de dos. Noten esto en versículo
25 de ese capítulo 21. El Señor Jesucristo, ellos vinieron a hacer una pregunta
al Señor Jesucristo, ¿con qué autoridad haces esto? Y el Señor
Jesucristo les dijo en versículo 24 yo también os haré una pregunta
y si me la contestáis también yo os diré con qué autoridad
hago estas cosas el bautismo de Juan de dónde era del cielo
de los hombres ellos entonces discutían entre sí diciendo si
decimos del cielo nos dirá porque no lo creíste y si decimos de
los hombres tenemos al pueblo porque todos tienen a Juan por
profeta respondiendo Jesús dijo Dijeron no sabemos y él también
les dijo tampoco yo diré con qué autoridad hago esto. Ellos
sí sabían. Pero estaban indignados. Era
claro. Era claro. El evangelio es claro. El evangelio ha salido por todo
el mundo en el idioma de las personas en los países en que
llega. Estamos hablando español. no
estamos hablando francés si estuviéramos hablando francés entonces diría
una persona pues yo no entiendo lo que está diciendo o si estuvieran
hablando latín podrían decir yo no entiendo lo que está diciendo
pero cuando se te habla en español si ese es tu lenguaje se te está
hablando a ti si me está hablando en español se me está hablando
a mí ellos estaban indignados vean lo que dice en versículo
45 del capítulo 21 Oyendo estas palabras, los principales
sacerdotes y los fariseos entendieron que hablaba de ellos. Ellos entendieron que hablaba
de ellos. Entendemos en esta mañana que estas cosas están
escritas para nosotros. No estamos hablando la gente
que está aquí en el centro de Mérida. Ellos no me están oyendo. Estamos aquí para oír la palabra
de Dios. Estamos nosotros bajo el sonido
del evangelio de la gracia de Dios en Cristo Jesús. ¿Cuál es
nuestra respondiente? Lo que podemos ver allá es que
el Señor Jesucristo en versículo 21 dice, respondiendo Jesús. Respondiendo a lo que ellos estaban
pensando. Oyendo sus parábolas, los principales
sacerdotes y fariseos entendieron que hablaba de ellos, pero al
buscar cómo echarle mano tenían al pueblo porque ese le tenía
propropieta. Ellos estaban razonando entre
sí. Ellos estaban buscando cómo y lo estaban haciendo en secreto. Pero el Señor Jesucristo les
respondió una palabra, parábola, porque él entendía los pensamientos
de estos hombres. Por eso les respondió a estos
hombres. Y él entiende nuestros pensamientos
en esta mañana. El Señor Jesucristo entiende
nuestros pensamientos. Debemos estar seguros de esto,
que todas las cosas están desnudas delante de Dios con quien tenemos
que ver. Todas las cosas están desnudas
Él conoce el corazón de cada uno de nosotros. En la parábola
de los dos hijos allá en Mateo capítulo 20, 28 al 32 y la parábola
de los labradores no lo voy a repetir en esta mañana capítulo 20 de
33 al 46 y esta parábola que tenemos aquí esta es la trilogía.
Nuestro Salvador nos muestra por qué es que Dios desechó a
la nación de Israel y envió el evangelio a los gentiles. ¿Por qué desechó a esa nación
de Israel y nos envió a nosotros el evangelio? Sin lugar a dudas,
no puede caber duda de que esto fue el propósito de Dios determinado
desde antes de la fundación del mundo para salvar a sus escogidos
de entre los gentiles. El propósito de Dios para que
tú oigas el evangelio. Sin lugar a duda, Dios predestinó
la caída de los judíos como el medio mismo por el cual él salvaría
a sus escogidos de entre los gentiles. Como dice Romanos capítulo
11. Si ustedes van allá en Romanos
capítulo 11. Versículo 11 dice digo pues han
tropezado los de Israel para que cayesen en ninguna manera,
pero su transgresión vino por su transgresión, vino la salvación
a los gentiles para provocarles a celos y brinquen allá versículo
veinticinco del capítulo once. Porque no quiero hermanos que
ignoráis este misterio que para que no no seáis ignorantes en
cuanto a vosotros mismos que ha acontecido a Israel endurecimiento
en parte Hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles,
luego todo Israel será salvo, como está escrito. Vendrá el
Señor el Libertador que apartará de Jacob la impiedad. Y este
será mi pacto con ellos cuando yo quiten sus pecados. Vino el
endurecimiento a Israel para que a nosotros venga el Evangelio. Dios ha determinado salvar a
su pueblo por la predicación del evangelio. Lo que podemos
entender con esto es que no hay ningún accidente en el universo. Todas las cosas están ordenadas
por Dios. Sin embargo, la causa del juicio
vino sobre esa nación y fue y todavía es la causa por la que vino esta
condenación. Fue y todavía es por su incredulidad. Y si alguno de nosotros que está
aquí en esta mañana es condenado, será por esa razón, por la incredulidad,
por nuestra culpa, por la incredulidad. El Evangelio fue revelado primeramente
a los judíos, la nación de Israel en tipos y en sombras. Ellos
tenían, bajo la ley de Moisés, tenían el sacerdocio, el tabernáculo
y los profetas. Cuando Cristo vino, Él predicó
el evangelio solamente a los judíos. Él dijo, yo no soy enviado
sino a la casa de Israel. Sin embargo, esa nación fue cegada
por sus líderes religiosos. Estos mismos líderes que buscaban
manera de atrapar al señor. Ellos engañaron al pueblo y porque
ellos despreciaron los privilegios de la misericordia de Dios. Dios
les había dado su evangelio, su gracia y su amado hijo. Ellos se habían aferrado, habían
aferrado a los ritos y ceremonias de la ley por mucho tiempo. pero habían rechazado el mensaje. Se aferraron los ritos y las
ceremonias. Es decir, había una forma de
religiosidad, pero no había un corazón en ello. No estaban creyendo
lo que decía la palabra de Dios. Cuando Juan el Bautista llegó
a preparar el camino del Señor, ellos lo ignoraron. Cuando llegó
el Señor Jesucristo, lo colgaron en un madero para morir. Cuando
Dios envió a sus apóstoles y a los discípulos del Señor Jesucristo
para proclamar el mensaje de Cristo Jesús como Señor resucitado,
ascendido como Rey, ellos rechazaron el mensaje, encarcelando a algunos,
golpeándolos y asesinándolos. Por esa razón, entonces, Dios
envió al emperador Tito en el año 70 después de Cristo, como
unos 36 años después de la muerte del Señor Jesucristo. Envió al
emperador Tito con su ejército romano a Jerusalén y bajo ese
mando de Tito, destruyó, Dios destruyó por la mano de Tito,
Dios destruyó a Jerusalén y a la nación de Israel. Esto describe
el final de las 70 semanas que hablaba Daniel y la casa de Israel
quedó desolada. En otras palabras, la luz se
convirtió en tinieblas. Nunca más tendría esa nación
una palabra de Dios o una visita de su gracia. Dios Dijo a sus
siervos, como dijo de Efraín, se ha ido tras los ídolos. Déjalo.
Déjalo. Los que fueron convidados, dice
aquí la palabra, no eran dignos. Los que fueron convidados, dice
el Señor Jesucristo, no eran dignos. Id por tanto a las salidas
en las calles. Llamad a las bodas cuantos hayéis. Id por todas las salidas del
camino. y predicar el Evangelio a toda criatura, dijo el Señor
Jesucristo. Predicar el que creyere y fuere
bautizado será salvo. El que no creyere será condenado. Israel rechazó a Dios, por tanto
Dios rechazó a Israel. Israel menospreció la luz que
Dios le había dado, por lo tanto Dios retiró esa luz. Israel había despreciado y rechazado
al Hijo de Dios, por tanto, Dios los desechó para siempre. Entonces,
el juicio de Dios contra la nación de Israel está como un monumento,
está como un faro de advertencia, un faro para advertirnos a nosotros
que estamos aquí en esta mañana. No rechaces el Evangelio. No rechaces la gracia de Dios
en Cristo Jesús. No se puede vacilar con Dios.
Dios no vacila con los que vacilan con su Hijo y con el Evangelio
de su gracia. Tenemos una gran responsabilidad. Cada uno de nosotros tenemos
una gran responsabilidad Los que oímos el Evangelio de Cristo
Jesús que es predicado tenemos una gran responsabilidad. Nuestra
alma eterna está en juego. Creen en el Señor Jesucristo.
En otras palabras, el Evangelio no se escucha sin consecuencia. El Evangelio es para aquellas
personas que lo oyen, como dice allá en 2 Corintios, si quieren
ver allá. Según el Corintios capítulo 2. Dice porque para Dios versículo
15. Yo no quiero que veamos 14 primero
más a Dios gracias. Gracias sean dadas a Dios que
su propósito en Cristo Jesús antes de la fundación del mundo
no es frustrado. Gracias a Dios, el cual nos lleva
siempre en triunfo en Cristo Jesús. El Evangelio siempre es
victorioso. En otras palabras, Dios siempre
se sale con su propósito. Siempre cumple su propósito.
Y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Así es que cuando estamos predicando
estamos poniendo el olor de su conocimiento. ¿Cómo te huele? ¿Qué sientes? El olfato me dicen que es el
sentido más fuerte, es decir, el sentido que siempre nos acordamos. Puedes oler algo y te recuerda
algo de inmediato el olfato así es que cuando se está predicando
a Cristo Jesús en la nariz de las personas que lo están oyendo
es un olor y dice aquí para Dios somos grato olor de Cristo para
Dios somos grato olor de Cristo es decir nosotros estamos hablando
de Cristo y Cristo es olor grato a Dios Cristo agradó a Dios el
Padre. Dios no está ofendido por su
sacrificio. Dios no está avergonzado de la
obra del Señor Jesucristo. No. Es por medio de la obra del
Señor Jesucristo que vemos la sabiduría de Dios, el poder de
Dios, el amor de Dios, la misericordia de Dios. Dios no está ofendido.
Eso no ofende. Es el olor grato de Cristo cuando
predicamos a Cristo. Y somos también grato olor, no
solamente a Dios, a las personas que son salvas, también Cristo
es de olor grato en los que se salvan. Y noten, dice, y en los
que se pierden. En otras palabras, el olor es
grato, no importa quién lo está oliendo. Las buenas nuevas son
buenas nuevas, no importa quién lo está oliendo. Son buenas nuevas. ¿Cuáles son estas buenas nuevas?
En la parábola nos dice, todo está listo. Todo está listo. El mensaje de gracia. Salvación
por la pura gracia de Dios. Plena, completa salvación. Es buenas nuevas. A los que oyen,
es buenas nuevas a Dios, o sea, olor grato a Dios, olor grato
a los que se salvan. Y olor grato, el olor es grato. a la persona que se pierde, pero
noten la diferencia. A estos, es decir, los que se
pierden, es olor de muerte. ¿Qué pasó? A las personas que
huelen el olor del mensaje de la gracia de Dios, que es tan
dulce a Dios y tan dulce al pueblo de Dios, a ellos les parece olor
de muerte. y nadie le gusta oler muerte
pero ellos están oliendo muerte se ofenden por ello a eso ciertamente
olor de muerte y es para muerte si Cristo te huele a muerte entonces
es porque estás muerto estás muerto y aquellos es decir los
primeros olor de vida para vida. ¿Qué clase de nariz tienes? La
diferencia es Dios dio vida a los que tienen nariz vivo y huelen
olor grato de Cristo. Si Cristo te llena, si Cristo
te da gozo, alegría, entonces es porque Dios te ha dado vida. Y para estas cosas, Para estas
cosas, para esta realidad de que estoy hablando aquí a almas
eternas que van a pasar un lugar en la eternidad, en la perdición
o con el Señor. ¿Acaso yo soy suficiente? No. ¿Acaso tú eres suficiente? No. Ningún hombre es suficiente para
esto. ¿Quién es suficiente para esto? El Evangelio no se escucha sin
consecuencia. Va a ser olor de vida para vida
o olor de muerte para muerte. Como leímos allá en Proverbios,
capítulo 1, del 23 al 33, Dios dice, ¿por qué no quisiste escuchar?
Yo también me voy a reír cuando venga tu calamidad. No quisiste
oír. El mismo sol, o escucha, el mismo
sol que derrite la cera endurece la arcilla, el mismo sol. Y el mismo evangelio que ensuaviza
el corazón de su pueblo endurece el corazón de los que no son
los suyos, el mismo evangelio. En esta parábola el Señor Jesucristo
enseña varias cosas A ver si tengo tiempo de ver algunas. Primeramente, la salvación proclamada
en el evangelio es comparado a una fiesta de boda. Si regresamos
allá en Mateo capítulo 22. Respondiendo, Jesús les volvió
a hablar en parábolas diciendo el reino de los cielos es semejante
a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo y envió a sus siervos
a llamar a los convidados a la boda. Más ellos no quisieron
venir. El reino de los cielos es como
es comparado a una fiesta de bodas. En la fiesta de bodas
de la que está hablando aquí el Señor Jesucristo, Todo está
provisto. Todo está listo para los que
son llamados. No se espera de ellos que ellos
traigan cosa alguna. Hay un dicho aquí, fiesta de
traje, ¿verdad? Traje esto, traje lo otro. No es así en el Evangelio. En
el Evangelio venimos con las manos vacías. sin nada no se
pide nada de ellos no se espera de ellos que ellos traigan alguna
cosa de hecho es un insulto al rey traer algo que el rey no
puede proveer todo lo que tú necesitas vas a proveer algo
mejor que el rey de toda aún así En esa misma manera, en el Evangelio
de Cristo Jesús hay plenitud. Hay provisión para todas nuestras
necesidades. Todas las necesidades de nuestra
alma ahora y por toda la eternidad están provistas en Cristo Jesús.
Su nombre es Jehová proveerá. Él provee todo lo que Él requiere. Y todo lo que Él requiere, Él
lo provee. Y si lo provee, Él lo acepta.
Mas lo que Él no provee, Él no lo acepta. Todo lo que nosotros
necesitamos para aliviar nuestra hambre espiritual, nuestra sed,
se halla en Cristo Jesús. Todo lo que nosotros necesitamos
en respecto al perdón de pecados, ya está provisto. No tienes que hacer caminatas,
penitencias o venir con tus lágrimas. Mis lágrimas, voy a llorar. Puedes
llorar un océano. Es una ofensa a Dios si piensas
que una lágrima. Dios necesita de tus lágrimas. El perdón de pecados está provisto
en la sangre del Señor Jesucristo. La paz con Dios está provisto
y la esperanza de la vida eterna todo está en Cristo Jesús y está
puesto delante de nosotros en el Evangelio está puesto delante
de nosotros está todo preparado todo preparado verdaderamente
es una fiesta de cosas gordas ¿Quién me vio comer cochinita
el otro día? Es un platillo que ustedes que no son yucatecos
no se sabe que lo están perdiendo. Pero ahí tienen allá la mala
costumbre algunas personas de hacer tacos y no le ponen grasa. Es una abominación eso. Se tiene
que comer con grasa y si te hace mal pues... No sé de qué decir. yo tengo
que tener esa grasa y no me vais a servir una cara de cochinita
sin la grasa pero Dios dice en Isaías oí, dice en Isaías capítulo
55 Isaías 55 ¿Por qué gastas el dinero en lo que no es pan? Y vuestro trabajo en lo que no
sacia. Oídme atentamente y comed del
bien. Come, come de Cristo. Su carne
es comida verdadera. Su sangre es bebida verdadera.
Come de Cristo. Y se deleitará vuestra alma con
gordura. Esta es la gordura. Se deleitará
vuestra alma con gordura. Tengo base en la palabra de Dios.
con querer gordura. Yo quiero las cosas, la gordura,
esto es verdaderamente lo delicioso que todo está completo en Cristo
Jesús. Por la predicación del Evangelio,
Cristo mismo está hablando a pecadores, venid a mí, venid a mí todo lo
que está trabajado. ¿Por qué gastas tu dinero que
no nos hace tu trabajo? Venid a mí, venid a mí, todo
el que está trabajado y cansado, yo os haré descansar. Él llama a pecadores a sí mismo,
oigan esto. No llama a pecadores a un sistema
de doctrina. No llama a pecadores a una denominación
religiosa. Él llama a pecadores a sí mismo.
No es ser miembro de ninguna iglesia, ni de esta iglesia,
de este cuerpo local, pero estar unido a Cristo Jesús. Cristo
Jesús, Él es el Salvador. El Hijo de Dios llama a pecadores
a esta fiesta de bodas, a esta unión consigo mismo. Y cada pecador
que viene a Cristo Jesús por fe, ¿Cómo venimos sin mover un
músculo? Venimos por fe. Él mismo nos
viste con ese vestido de bodas. Él mismo nos viste con ese vestido
de bodas. El vestido de bodas de su propia
justicia. Y Él nos da lugar en su reino. El que viene a Cristo Tiene todo
en Cristo. Si tienes a Cristo, tienes todo.
Si no tienes a Cristo, puedes tener muchas cosas, pero es nada. Es pura vanidad. Y al fin, Él
nos va a presentar, como dice allá en San Judas, delante de
su trono sin mancha. Sin mancha. Ese es el vestido
de bodas que da el Señor Jesucristo. Verdaderamente, este es Evangelio
de buenas nuevas. buenas nuevas Dios en su misericordia
y su gracia llama a pecadores a sí mismo por medio de su hijo
por medio del evangelio y él llama a rebeldes a pecadores
rebeldes a ser reconciliados con él y nosotros decimos este
es el ministerio que nos ha sido encomendado reconciliados con
Dios esto significa Tiene la mente, la misma mente que Dios
tiene. Cada persona que ha sido reconciliado
con Dios tiene la misma mente de Dios. Es decir, yo estoy de
acuerdo con todo lo que Dios dice de sí mismo, todo lo que
Dios dice de Cristo, todo lo que Dios dice de mí. Verdad. Verdad. Y lo hace sobre la base de la
reconciliación que el Señor Jesucristo hizo Dios estaba en Cristo reconciliando
el mundo consigo mismo no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados
Dios no te tomó si tú estás en Cristo Jesús Dios no te tomó
en cuenta a ti tus pecados porque si te toma si te llama a responder
por uno es separación eterna Dios no te tomó a ti se los tomó
en cuenta a su Hijo Al que no conoció pecado por nosotros,
Dios lo hizo pecado para que nosotros seamos hechos la justicia
de Dios en él. Luego podemos ver también aquí
que nuestro Señor Jesucristo nos recuerda que esta es un llamado
al Evangelio pleno. Es un llamado pleno, es un llamado
gratis, es un llamado ilimitado. Nada falta. No hay barreras. Los hombres ponen barreras. La
gente misma que lo oye pone barreras. ¿Sabes cuáles son esas barreras? Tengo que dejar de hacer esto.
Es una barrera. Tengo que empezar a... Escuchen,
si Dios requiere de ti que tú leas la Biblia, eso es una barrera.
Es obras. estoy diciendo esto por decir
que ninguna obra piensa una persona tengo que dejar de hacer este,
todos tienen su vicio y los vicios son malos deben dejarlos pero
yo tengo los míos tú tienes los tuyos pero si eso el hombre piensa
tengo que o algunas personas que sienten a escuchar el evangelio
por años Y están esperando tener una experiencia, un arrebato,
una emoción. Eso es una barrera. El evangelio dice esto, cree.
No dice siente esto y lo otro. La realidad es que una persona
va a sentir. Afecta también los sentimientos,
pero no esperes tener una revelación de esa magnitud como tuvo el
apóstol Pablo allá en el camino de Maos, donde el Señor Jesucristo
se le apareció y lo botó de su caballo y lo cegó. En un sentido
espiritual, eso pasa a todas las personas. Pero si una persona
piensa que tengo que sentir la profundidad de mi maldad, Todavía
no me he arrepentido suficiente. Si depende de eso, nadie es salvo. Esos son barreras. No hay nada
que falta. No hay ninguna barrera puesta
delante de nosotros. Es decir, el Señor dice, ven,
ven tal como estás. No trates de hacer ningún arreglo.
Ven tal como estás. No se pone ninguna condición
que nosotros tengamos que cumplir. Tienes que cumplir esto, tienes
que cumplir lo otro. Ninguna condición. Ven tal como
estás. Ven a Cristo Jesús. Todo está
listo. El evangelio abre la puerta de
la misericordia, el amor y la gracia delante de pecadores caídos. El evangelio viene tal donde
estás. ¿Se acuerdan del samaritano,
el buen samaritano? Él fue y se metió allá con el
que había sido golpeado, ¿verdad? Él descendió al lugar donde...
el Señor Jesucristo descendió de la gloria y Él vino aquí a
este chiquero. Él vino aquí a este... en manera
de decirlo, pero es el lugar donde se amontona el estiércol. El lugar donde se amontonan las
tierras, ahí estamos nosotros, los gusanos que están allá. El
Señor Jesucristo descendió de la gloria para estar en medio
de hombres que aborrecen a Dios, que odian a Dios. Y escuchen esto, ninguna persona
es excluida del llamado. Es decir, todos están oyendo
el Evangelio, todos están oyendo este llamado dice allá en apocalipsis
22 17 y el espíritu y la esposa dicen ven y el que oye has oído
el evangelio has oído las buenas tú también dices ven ven mira
el señor me salvó a mí no tengo ninguna duda que te pueda salvar
a ti desde que me salvó a mí Salva a cualquiera. Salva a cualquiera. Ven, y el
que tiene sed, tiene sed, hambre y sed de justicia, entonces ven,
ven, y el que quiera, tome del agua de vida gratuitamente. ¿Quieres? Ven. Este es un llamado abierto,
¿verdad? Un llamamiento abierto. El problema
es que las personas no quieren. Por naturaleza no quieren. Gracias
sean dadas a Dios que su pueblo va a querer en el día de su poder. Él cambia nuestro querer. De
tal manera que lo queremos y decimos, dame a Cristo o muero. Tengo
que tenerlo. Toma todas las otras cosas. Toma
todas las otras. Dame a Cristo. Dame a Cristo. Aunque sólo pocos entran por
esta puerta estrecha, todos, todos son llamados a entrar. Y todos los que entran por esa
puerta estrecha que es Cristo Jesús encuentran que todo está
en Cristo. Todo está provisto en Él. Nada
tiene que ser preparado por nosotros. Todo ha sido preparado desde
la eternidad. desde la eternidad perdón en
la sangre de Cristo Jesús ya está hecho Cristo es el Cordero
inmolado desde antes de la fundación del mundo ya está preparado justicia
perfecta para que estés en la presencia ya está preparado Cristo
dijo consumado es la paz y la reconciliación con Dios ya está
preparado la adopción está preparado todo está preparado bueno podemos
ver también en este pasaje en el versículo 5 al 8 el dijo en
versículo 4 todo está dispuesto venida a las bodas no hoy es
el llamado del Espíritu Santo No oyes el llamado del Espíritu.
Todo está preparado. Ven. Ven. Versículo 5 dice más, Ellos,
sin hacer caso, se fueron uno a su labranza y otro a sus negocios,
y otros tomaron a los siervos, y los afrontaron y los mataron. Y al oírlo el Rey se enojó enviando
sus ejércitos. Destruyó aquellas homicidas y
quemó su ciudad. Entonces dijo a sus siervos,
las bodas a la verdad están preparadas, mas los que fueron convidados
no eran dignos. Muchas personas que hoy en el
evangelio semana tras semana, año tras año, no benefician. Lo rechazan. No le hacen caso. No le hacen
caso. No ven la hermosura en Cristo
Jesús. No hay hermosura en él para que
le decimos. no sienten su necesidad de Cristo
Jesús. La mayoría de las personas no
sienten, por eso no vienen. ¿Cuándo vas al doctor? Cuando
te sientes sano. Nunca vas al doctor cuando te
sientes sano. ¿Verdad? Pero cuando estás enfermo
y lo sabes, vas al doctor. ¿Por qué? Porque buscas alivio.
Así también las únicas personas que vienen a Cristo Jesús son
aquellos que Dios el Espíritu Santo les da a entender su condición
de pecadores. Pero muchos oyen el Evangelio.
Son buenas nuevas. Es un llamado abierto. Un llamado a venir a Cristo Jesús. Muchas personas no hacen caso.
Rehusan confiar en el Señor Jesucristo. la predicación del evangelio
no les hace ningún bien. No ven ninguna hermosura en Cristo
Jesús, no sienten su necesidad de Cristo. Esos que rehusan creer, rehusan
venir, muchas veces no rechazan abiertamente el evangelio, no
ridiculizan. Hay algunas personas que son
tan atrevidos a ridiculizar. Pero muchas, muchas personas
no ridiculizan el Evangelio, no ridiculizan el mensaje de
la gracia, es decir, no lo hacen abiertamente, no se oponen abiertamente
al Evangelio. Simplemente muestran su desprecio
por su amor a otras cosas. Simplemente muestran su desprecio
a Cristo mostrando su amor a otras cosas. Dice aquí el texto, ellos
sin hacer caso. ¿Quién está hablando? El rey. Deja que el presidente de la
república te cite a una reunión y no respondas. Dices, uh, ¿quién te crees? si el me cita yo voy a estar
allá y ese es un hombre es un hombre muy poderoso pero
es un hombre a fin de cuentas es un hombre aquí estamos hablando
de Dios estamos hablando de Dios pero aquí muestra su aborrecimiento
su desprecio por su amor a otras cosas o su preferencia a otras
cosas prefiero otras cosas Aman al mundo más que a Cristo. Y eso es enemistad en contra
de Dios. Es enemistad en contra de Dios.
Sus corazones están llenos del mundo. A los placeres del mundo. Y no tienen lugar para Cristo. No hay lugar. Tienen su dinero,
su prosperidad. Les gusta el placer. Les gusta
la felicidad, la popularidad, les gusta todas estas cosas.
Tienen interés en eso. Y en eso entonces están. En eso
están. Pero en el Evangelio de Cristo
Jesús, como dije anteriormente, es olor de muerte para muerte.
No les gusta oír eso. Es un hecho. Es un hecho muy
triste que la multitud van a encontrarse van a encontrarse en el infierno,
no porque eran abiertamente inmorales, no porque eran inmorales así
abiertamente, no. Gente, como diríamos nosotros,
gente buena, gente que asiste a la iglesia, gente respetuosa,
respetable, pero porque tenían amor al mundo y no tuvieron consideración
para venir a Cristo. Estoy hablando de Cristo, no
estoy hablando de la denominación, no estoy hablando de un sistema
de doctrina. Eso no te salva. Cristo Jesús
es el que salva. Aunque es un hecho muy claro. Esto es una parábola de juicio. Pero también es una parábola
llena de gracia, una palabra de juicio. para los que rehusan
pero una palabra de gracia Dios ha preparado todas las cosas
todo está listo en Mateo capítulo 22 dice en versículo Él hizo la fiesta de bodas a
su hijo y envió a sus siervos a llamar a los convidados versículo
3 a las bodas más ellos no quisieron venir volvió a enviar a otros
siervos diciendo decida a los convidados que aquí he preparado
mi comida he preparado Dios dio a su hijo él es comida verdadera
su sangre es bebida verdadera el que creen en el Señor Jesucristo
tiene vida eterna mis toros y animales engordados han sido muertos todo
está dispuesto El Evangelio de la gracia de Dios declara que
todo lo que Dios requiere de los pecadores, Él lo ha dado
en su Hijo Cristo. Bueno, la realidad es que todo
su pueblo, el pueblo escogido de Dios, amado, con amor eterno,
todos nosotros nos desviamos, todos nosotros nos descarriamos
en nuestro padre Adán. Todos nosotros morimos espiritualmente
en nuestro padre Adán. Gracias sean dadas a Dios por
la boda que Dios el Padre hizo cuando Él desposó a su Hijo con
su pueblo antes de la fundación del mundo. Cuando él escogió
a ese pueblo y se lo dio a su hijo y su hijo lo recibió. El Señor es el eterno Hijo de
Dios. Recibió del Padre aquellos los
que él llama sus ovejas, los que él llama sus escogidos. Él
los recibió de las manos del Padre. Él se unió a ellos. Eso es un matrimonio. Y aunque nosotros jugamos a la
ramera, aunque nosotros nos desviamos, aunque nosotros nos prostituimos,
apartándonos del Dios vivo y verdadero y siguiendo ídolos, imaginaciones
de hombre, aún así ese vínculo de matrimonio que Dios hizo con
su Hijo en la eternidad no puede ser anulado. No puede ser anulado. Él envió a su Hijo a redimir
a ese pueblo. a salvar a ese pueblo qué precioso
es esto él está llamando a los escucha es una gran mentira que
se oye por allá que Dios está tratando de salvar a todos que
el Espíritu Santo está tratando de llamar a todos no hay un llamado
general como dije todos estamos hablando español entendemos el
español y está claramente aquí yo digo ven a Cristo Jesús Pero
Dios no habla de esa manera. Cuando Él habla, Él dice a los
muertos, levántate. Lázaro, ven fuera. Cuando Él
habla, poder. Él ha determinado hablar por
la locura de la predicación. Pero es lo que necesitamos, que
el Espíritu Santo hable a su pueblo. A través de la predicación
de la Palabra, que Él dé vida. Gracias a Dios su pueblo va a
venir en el día de su poder. Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente
en el día de tu poder. Bueno. A continuación en nuestro texto. Podemos ver esto también en versículo
10. Salieron los siervos por el camino
y juntaron a todos los que hallaron juntamente malos y buenos. Y
las bodas fueron llenas de convidados. Y entró el rey para ver a los
convidados. Y entró el rey para ver a los convidados
y vio allí un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo, amigo,
¿cómo entraste aquí sin estar vestido de boda? Más él embodeció.
Entonces el rey dijo a los que servían, atarle de pies y manos
y echarle en las tinieblas de afuera. Ahí será el lloro y el
crujir de dientes. Este hombre que no tenía el vestido,
no tenía el vestido de boda, es un tipo, es un tipo de aquellas
personas que tienen profesión de Cristo, más no tienen unión
con Cristo. Profesión de Cristo. Muchos dicen
son cristianos. ¿Cuántos cristianos hay aquí
en México? ¿Y cuántos no son cristianos? Tienen una profesión. Pero no
honran al Padre. No honran al Padre porque no
honran al Hijo. Muchos de los que son llamados
Bautistas no honran al Padre porque no honran al Hijo. El
que no honra al Hijo no honra al Padre que le envió dice el
Señor Jesucristo. ¿Cómo vas a creer que es honrar
a Cristo? Poner a Cristo como un mendigo.
tratando de salvar y no puede si tú no le dejas. Eso no es el Dios de la Biblia.
Él es el Dios todopoderoso, soberano. Él hace su voluntad y nadie puede
detener su mano y decirle que haces. No honra a Dios hablar
del amor de Dios, que Dios ama a todos en el mundo, que Dios
ama a todos y luego envía a algunos que Él ama al infierno. Si es
así, ¿de qué sirve el amor de Dios? Si Dios ama a todos y luego a
algunos de aquellos, es decir, si él amó a Judas Iscariote,
entonces, ¿qué le sirvió el amor de Dios a Judas Iscariote? Escuchen,
nosotros que decimos y somos pecadores, no haríamos eso a
las personas que nosotros amamos, ¿verdad? Si tú amas tú vas a
querer lo mejor para aquellas personas que tú amas y te crees
mejor que Dios Dios a los que Él ama van a estar
con Él en la gloria a los que Él amó con amor eterno he aquí
con amor eterno te he amado por tanto te prolongué mi misericordia
dice a Jacob a su pueblo a sus escogidos Él los ha amado con
amor eterno Este hombre que entró a la boda,
dice aquí, no tenía la vestimenta. Es decir, no tenía, no estaba
bañado en la sangre de Cristo Jesús y no estaba vestido con
la justicia, la justicia del Señor Jesucristo. Esta vestimenta
no es nuestras obras. Esta vestimenta, nuestras obras
no entran en esto. Las obras del creyente son fruto. de la redención de Cristo Jesús.
Pero no tiene nada que ver con nuestra, no es nuestra vestimenta,
es el fruto, no la causa. La causa es la obediencia, la
rectitud, la justicia del Señor Jesucristo aquí en la tierra
como hombre. Cuando Él estableció rectitud,
Él estableció justicia aquí en la tierra como hombre. Obedeciendo
la ley de Dios en toda jota y tilde a perfección Dios el Padre digo
este es mi hijo amado en quien tengo complacencia solamente
la justicia del Señor Jesucristo esta es la justicia que tú y
yo tenemos que tener sin esta justicia sin esta santidad nadie
va a ver a Dios muchas personas vienen a la iglesia
local, vienen a una iglesia, son miembros de una congregación,
por otras razones, por alguna ganancia, por algún contacto,
o porque están persiguiendo a una persona. Gracias sean dadas a
Dios que Dios muchas veces utiliza eso también. Los jóvenes que
van buscando señoritas y y parece que son señoritas tengan cuidado. Los hombres van a pretender que
son muy buenos, creyentes y todo eso. Hay que saber de fondo,
hay que saber de fondo, es esta persona verdaderamente creyente
o me está engañando, porque les estoy diciendo que los hombres
somos engañadores. pero Dios gobierna por encima
de todas las cosas y algunas veces salva algunas personas
que vienen por es decir como diría nadie viene a la iglesia
por un buen motivo son traídos son traídos y Dios tiene misericordia
Dios tiene misericordia Este hombre que vino está allá
sin este vestido de boda. Como dije, es representante de
aquellas personas que están sin la justicia del Señor Jesucristo.
Y no dice aquí que no tenía vestido. Es decir, sí tenía vestido, sí
estaba vestido, pero estaba vestido de su propia justicia. Estaba
vestido de su propia bondad. ¿Sabe qué dice la palabra de
Dios acerca de nuestras justicias? Trapo de inmundicia, trapo de
inmundicia. El crimen de este hombre es que
no está usando la vestimenta que es Cristo Jesús. No se ha sallado sin esa vestimenta. Si crees en el Señor Jesucristo,
si Dios te ha dado vida y crees en el Señor Jesucristo, Él te
ha dado esta justicia. más por Dios, por Él. Estamos
en Cristo Jesús, quien por Dios nos ha sido hecho sabiduría,
justificación, santificación y redención. Amén. Todo. Estás completo en Cristo. Así
es. Bueno, las personas que no van
a encontrar, que van a ser rechazados en el día final, puede tener
una apariencia toda esta vida, pero en el día final, cuando
Dios juzgue, Y Él no juzga según las apariencias externas. Él
está viendo, está Cristo en ti. Cristo en ti es la esperanza
de gloria. Estamos hablando de una regeneración por el Espíritu
Santo. Gracias sean dadas a Dios también
que, aunque sea que el hombre no cree,
muchas personas no creen, rechazan. Gracias sean dadas a Dios que
el propósito de Dios va a ser cumplido. Nos dice aquí en nuestro
texto en versículo 10, las bodas fueron llenas de convidados. Llenas. El lugar, el cielo es
un lugar lleno. No va a haber ninguno por el
cual Cristo murió que falte. Ninguno. Todos aquellos por los
cuales Él dio Su vida estarán allá con Él en gloria. Nadie
las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Nadie las puede
arrebatar de mi mano. Él va a salvar a todos los que
Dios el Padre le dio en la eternidad. Y allí en el último día, el día
del juicio, como dije, esos falsos van a ser detectados, van a ser
juzgados. La razón por la cual algunas
personas tienen la fe genuina, la fe verdadera, nos dice aquí,
muchos son llamados, pero pocos escogidos. Si no fuera por la
elección de Dios, nadie creería. Si no fuera por la elección divina,
nadie creería. Muchos son llamados, pero los
escogidos van a creer. ¿Cómo puedes saber si eres escogido?
¿Estuviste allá en la eternidad? No. Pero el apóstol Pablo habla
en Tesalonicenses de que él sabe que fueron escogidos. ¿Por qué? Porque recibieron el evangelio,
creyeron. Si tú crees, esa es la señal. Si tú crees de todo corazón,
esa es la señal. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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