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Cody Groover

Pregunta por pregunta y una parabola

Matthew 21:23-32
Cody Groover July, 10 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover July, 10 2016

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Hermanos, buenos días. Pido que
abran sus Biblias conmigo en esta mañana libre de Mateo San
Mateo, capítulo veintiuno. Mateo veintiuno. Voy a comenzar a leer en el versículo
veintitrés Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y
los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras se enseñaba y le
dijeron, ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te dio
esta autoridad? Respondiendo, Jesús les dijo,
Yo también os haré una pregunta y si me la contestáis, también
yo os diré con qué autoridad hago estas cosas. El bautismo
de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo o de los hombres? Ellos entonces discutían entre
sí, diciendo, Si decimos del cielo, nos dirá, ¿Por qué, pues,
no le creísteis? Si decimos de los hombres, tememos
al pueblo, porque todos tienen a Juan por profeta. Respondieron
a Jesús, dijeron, No sabemos. Él también les dijo, tampoco
yo os digo con qué autoridad hago estas cosas. ¿Pero qué os
parece? Un hombre tenía dos hijos y acercándose
al primero le dijo, hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo,
él dijo, no quiero. Pero después arrepentido fue. Y acercándose al otro le dijo
de la misma manera y respondiendo, él dijo, sí, señor, voy. Y no
fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad
de su padre? Dijeron ellos, el primero. Jesús
les dijo, De cierto os digo, que los publicanos y las rameras
van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros
Juan en camino de justicia, y no le creísteis. Pero los publicanos
y las rameras le creyeron, y vosotros viendo eso no os arrepentisteis. después para creerle. En el pasaje que tenemos en esta
mañana, tenemos el comienzo, el inicio de los tres días anteriores
a cuando el Señor Jesucristo fue arrestado. Tres días. Esto
está también en el libro de San Marcos capítulo 20, 21 y 22. y todo lo que leemos en el capítulo
12 al 18 de San Juan. Comienza aquí en Mateo 21, 23
hasta el capítulo 25 y todos los acontecimientos allá fueron
realizados en los últimos tres días antes de la resurrección,
antes perdón, del arresto de nuestro Señor Jesucristo. En
estos tres días el Señor Jesucristo comprimió todo este trabajo,
toda esta tarea ¿Qué ejemplo nos da el Señor de la tarea?
Él vino para hacer la voluntad de su Padre. Y sin cansarse,
Él hizo, Él cumplió. Pero también debemos nosotros
entender que el tiempo para nosotros es corto. El tiempo es corto
y debemos aprovechar el tiempo y no dejar para mañana lo que
debemos hacer hoy. En estos versículos vemos a los
sacerdotes, los ancianos, los principales sacerdotes, los ancianos
del pueblo, los líderes religiosos del día, tratando de desacreditar
el ministerio del Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, tratando de
desacreditar su ministerio. Y siempre es así. Esta es la
primera cosa que quiero que nosotros entendamos. en esta mañana. Siempre es así. Los enemigos
de la justicia verdadera. ¿Cuál es la única justicia que
hay? La justicia de Dios. La justicia revelada en el Evangelio
del Señor Jesucristo. En el Evangelio se revela la
justicia de Dios por fe y para fe, nos dice la Palabra de Dios.
Se revela la justicia de Dios por la fe del Señor Jesucristo. ¿Qué significa eso? Por la fidelidad
del Señor Jesucristo. Él vino aquí a esta tierra para
establecer rectitud como hombre aquí en la tierra. ¿Cómo lo hizo?
Obedeciendo la santa ley de Dios a perfección. En toda jota y
tilde de la ley. Sabemos qué es esto, ¿verdad?
Jota y tilde. ¿Saben qué es una jota y una
tilde? Una jota, una tila, es un acento. Es un acento sobre
las letras. En nuestro idioma, el español,
tenemos la guiéresis. Tenemos, y esos acentos, si están
puestos mal en la palabra, significa otra cosa la palabra. No es así.
Esta y está son unas palabras que son las mismas letras, pero
una significa una cosa y el otro otra. ¿verdad? Okay. En la ley de Dios,
los diez mandamientos, y no solamente los diez mandamientos, todo lo
que se ha escrito de él en la ley moral, la ley moral, la ley
ceremonial, la ley cívica, él cumplió toda la voluntad de Dios,
y esa es la rectitud que Dios requiere para que una persona
entre al cielo. ¿Qué tan perfecto tienes que
ser para entrar al cielo, para estar en la presencia de Dios?
Tienes que ser perfecto. Las manos limpias. Las manos
puras. Y ninguno de nosotros tiene esas
manos puras. Ninguno de nosotros. La ley nos
condena a todos nosotros. Muerte. Él vino a establecer
esa justicia como hombre y de tal manera que Dios el Padre
dio testimonio del Hijo y dijo, este es mi Hijo amado en quien
tengo complacencia. Es el único del cual Dios el
Padre ha dado ese testimonio. Y escuchen, todos los que están
en Cristo Jesús, a los que Él representó, Dios el Padre tiene
también ese mismo testimonio. Agradó a Dios. Pero estos enemigos de la justicia,
¿a qué quiero referirme? Son aquellas personas que tratan
de hablar de tu propia justicia. Son enemigos de la justicia de
Dios. Estos enemigos de la justicia,
estos religiosos, pensarías que serían los paganos, pero no.
Los principales enemigos de la doctrina, de la verdad de Dios,
son los religiosos. Los religiosos envidiosos Estaban
alrededor del Señor Jesucristo en estos días como abejas, colmena
de abejas, buscando, tratando de encontrar alguna debilidad
en el Señor Jesucristo para atacar. Ahí estaban allá, rodeando. Y la pregunta que les hizo el
Señor Jesucristo cuando ellos vinieron e interrumpieron al
Señor Jesucristo enseñando cuando ellos interrumpieron el Señor
Jesucristo les hizo esta pregunta y con esta pregunta el cayó con
esta pregunta y parábola del Señor Jesucristo cayó a estos
hombres y escuchen los forzó a ellos a condenarse a sí mismos
¿Oyeron eso? El Señor Jesucristo los forzó
a ellos a condenarse a sí mismos. ¿Qué dijo el Señor Jesucristo?
Esta es la condenación. Vean lo que dice Juan capítulo
Juan capítulo 3. Como dije al principio o hace
unos minutos. Todos nosotros somos condenados
por la santa ley de Dios. Nadie ha obedecido la ley. Todos
estamos bajo la maldición de la ley. Pero escuchen. ¿Sabes qué es lo que va a condenar
al hombre? ¿Sabes qué es lo que va a condenar
al hombre? Aquí dice el Señor Jesucristo,
versículo 19, esta es la condenación. Que la luz vino al mundo. Los hombres están en tinieblas.
Hombres nacidos de mujeres, todos desde la raza caída de Adán,
en la raza caída estamos nacidos en tinieblas. ¿Qué tinieblas? Tinieblas de tus propios pensamientos
acerca de quien es Dios. Tinieblas, tus pensamientos de
quien es Dios por naturaleza son tinieblas. Tus tradiciones
son tinieblas. Lo que te enseñó tu mamá y tu
papá son tinieblas. Aquí está la condenación que
la luz, el Señor Jesucristo, que es la revelación del Dios
vivo y verdadero. Él dijo, yo soy la luz del mundo.
El que viene a mí no andará en tinieblas, dijo el Señor Jesucristo
en Juan 12. Más tendrá la luz de la vida.
Aquí está la condenación que la luz vino al mundo. Y el Evangelio
está resonando en tus oídos en esta mañana. La luz de quien es el Señor Jesucristo. Él es Dios. Está resonando en
tus oídos y en mis oídos en esta mañana. Y en los oídos de todos
los que están viendo por internet. Esta es la luz del Cristo Jesús. Es Dios manifestado en la carne.
Él no es un pobrecito Jesús, Él es el Señor de señores Rey
de reyes Ahí está la luz, está resonando en tus oídos Y los
reclamos del Evangelio es ¡Cree! ¡Cree en el Señor Jesucristo!
Humillate a Él, obedecele a Él Arrepiéntete de tus pensamientos
de quien es Dios Porque no lo conoces fuera de Cristo Jesús
Arrepiente de tus pensamientos acerca de cómo vas a venir y
presentarte delante de Dios en el día final. Arrepiente, porque
el hombre tiene su autojusticia, su propia rectitud. Arrepiéntete
de esto y crea en el Señor Jesucristo. Estas son las demandas del Evangelio
del Señor Jesucristo. Crea en el Señor Jesucristo y
serás salvo. Esas son buenas nuevas. Es una demanda, pero
con buenas noticias. todo aquel que creyere será salvo
pero dice el Señor Jesucristo esta es la condenación la luz
vino al mundo y que dice versículo 19 y los hombres amaron más las
tinieblas que la luz porque porque sus obras eran malas porque sus
obras todas sus obras de autojusticia, todo aquello con lo que se justificarían
delante de Dios, son malos, trapo de inmundicia. Y si vienen a
Cristo Jesús van a tener que confesar que todo lo que ellos
son y todo lo que ellos hacen y todo lo que hacen bien es pura
pecado. Pero los hombres aman más eso,
porque es lo que pueden ver. lo único que puedes ver de mí
es esta fachada aquí afuera y yo puedo pararme enfrente del espejo
y trato de hacerlo y trato de penarme el cabello no quiero
salir aquí como despertando con el cabello disparado por todas
y ustedes tampoco por eso se para enfrente del espejo ¿por
qué? para dar una fachada ¿verdad?
para dar una apariencia y es y es lo que hace todo hombre
por naturaleza se quiere Hermosear se quiere hacer ver bien. Pero
delante de Dios todos somos sucios. Y cuando una persona viene a
Cristo Jesús va a tener que confesar, va a tener que creer en a Dios
y va a tener que arrepentirse hacia Dios. Estos hombres que eran enemigos
de la justicia estaban tratando de desacreditar al Señor Jesucristo. Y con esta pregunta que Él les
hizo, Él los cayó y los obligó a ellos a condenarse. ¿Por qué?
Porque ellos callaron. Callaron. Sabiendo la verdad,
callaron. En esta mañana pido que el Espíritu
Santo nos enseñe lo que aquí tenemos en esta mañana. Primeramente,
quiero que veamos esta estrategia esta estrategia de estos hombres
religiosos que es nada menos que la estrategia de Satanás.
La pregunta que era planteada por estos adversarios de nuestro
Señor Jesucristo demuestra que la estrategia de Satanás por
todos los siglos nunca ha cambiado. La estrategia de Satanás nunca
ha cambiado. En el libro de Lucas y en el
libro de Marcos, no lo vamos a leer por el tiempo, pero Lucas
21 y Marcos, comenzando en Marcos 11, 27, y aquí en nuestro versículo,
ellos entraron y rompieron groseramente, faltando el respeto y dijeron,
¿con qué autoridad? ¿Con qué autoridad haces tú estas
cosas? ¿Qué es la insinuación? Nosotros
somos la autoridad. Nosotros somos los que conocemos
a Dios. ¿Y con qué autoridad? No la autoridad
de Dios. Lo que estás haciendo, lo estás
haciendo en la autoridad de Satanás. No es lo que acusaron una vez
directamente. Dijeron, este no hace estas obras,
sino por... Este no echa demonios, sino por
príncipe. de los demonios por Béel-Zedul. Y el Señor Jesucristo le dijo
en esa ocasión que todo pecado sería perdonado sino el pecado
de la blasfemia contra el Espíritu Santo. La blasfemia contra el
Espíritu Santo, escucha, si tienes temor de haberlo cometido es
muy probable que no lo hayas cometido. Si tienes temor de
cometerlo es muy probable que nunca lo hayas cometido. Pero
la blasfemia contra el Espíritu Santo es aquello que cuando a
la luz de la verdad, cuando es tan claro, tan evidente, la persona
dice, no lo creo, no lo creo, Dios tú eres mentiroso. Y estoy
hablando de aquel tiempo cuando el Espíritu Santo lo hace claro,
está claro. Su insinuación entonces era que
nuestro Señor Jesucristo tenía su poder para realizar los milagros
que había hecho y lo tenía ese poder de Satanás mismo. Y desde
el principio del tiempo, como he dijo, esta es la arma constante
de Satanás contra Cristo y contra su pueblo y su arma es calumnia. Calumnia, calumniando. Eva fue
seducida de la serpiente Eva fue seducida por las calumnias
al carácter de Dios con que Dios ha dicho con que Dios ha hablado
y luego dijo no es así está diciendo Dios es mentiroso Dios sabe Dios
quiere guardar algo bueno de ti no te quiere dar eso bueno
Dios sabe que cuando tú comas el fruto vas a saber el bien
y el mal vas a ser como Dios calumnió a Dios mentió acerca
de Dios Dios no miente Satanás es el autor de la mentira es
el padre de la mentira dice la palabra el Señor Jesucristo dijo
cuando Satanás habla desde que se estén moviendo sus labios
es mentira Cuando Satanás habla, mentira. Así es que cuando Satanás,
aún cuando Satanás utiliza la palabra de Dios, está mintiendo. Está mintiendo. ¿Se acuerdan
cuando tentó al Señor Jesucristo en el desierto? Dijo, si tú eres
el Hijo de Dios, ¿qué está diciendo? Está calumniando. Si tú eres
el Hijo de Dios, porque escrito está. Porque escrito está. satanás está utilizando la verdad
la palabra de dios y todo el tiempo está mintiendo mintiendo
eva fue seducida como dije y una vez que ante los ojos de eva
dios fue desacreditado entonces eva estaba atrapada eva estaba
atrapada Escuchen, siempre que Satanás
y sus mensajeros o sus ministros no puedan refutar la obra de
Dios o no puedan negar la verdad, si no pueden refutar o negar
la obra de Dios y no pueden negar la verdad de Dios, entonces el
arma de Satanás es desacreditar el mensajero mismo. Si no pueden
desacreditar la obra, si no pueden desacreditar la verdad, entonces
van detrás del mensajero. Del mensajero por medio de calumnias. No podían refutar la doctrina
del Señor Jesucristo, no podían negar esto. No podían negar el
poder de nuestro Señor Jesucristo. Esa higuera que vemos aquí en
el versículo 18 al versículo 22, esa higuera se secó delante
de sus ojos. no podían negar eso no podían
negar el poder de Dios no podían encontrar ninguna falta en el
Señor Jesucristo estaban tratando y tratando no podían encontrarlo
y no podían encontrar ninguna falta en la vida de los apóstolos
los discípulos así que la única manera de defender su rebelión
de ellos la única manera de defender o por decir así validar su incredulidad de ellos,
su rebelión de ellos, su desprecio al Señor Jesucristo, era oponerse
al Señor Jesucristo mismo, al Hijo de Dios, tratando de desacreditarlo
por medio de calumnias, diciendo ¿Quién te dio esta autoridad?
¿Quién te dio esta autoridad? A menudo trataban de desacreditar
al Señor Jesucristo por su asociación con las personas. ¿Se acuerdan
quién se juntaba con él? Los publicanos y los pecadores.
Y ellos estaban escandalizados. ¿Qué? Mira, se fue a la casa
de un publicano. Escuchen, él es el médico de
las almas de su pueblo. Él vino a buscar y a salvar lo
que se había perdido. Te causaría mucha alarma si tú
vas aquí al Hospital Orán o al Hospital Juárez. Te causaría
mucha alarma cuando tú veas entrar un médico a ese lugar que está
lleno de enfermos. Dirías, no, a eso vino, vino
a sanar, vino a trabajar sobre los enfermos. Pero estos hombres
estaban alarmados que el Señor Jesucristo que se juntaran a
el los publicanos y los pecadores y esta era la condicion este
a los publicanos y el pecadores come con ellos convive con ellos
y el señor jesucristo a pecadores recibe y come con ellos y el
señor jesucristo les dio esa palabra si el hijo de dios recibe
a pecadores porque Dios el Padre escogió a pecadores y el Espíritu
Santo llama a pecadores. Él vino a buscar y a salvar lo
que se había perdido. No he venido a llamar a los justos
sino a pecadores al arrepentimiento. ¿Eres pecador? ¿Qué? De hecho. De hecho. ¿Qué significa? ¿Qué es un pecador?
Es una persona que lo único que puede hacer es pecar. que todo
el tiempo está pecando. Ah, bueno, no sé si soy de esa
clase. Pues, qué pena, porque el Señor Jesucristo vino a salvar
a esa clase. Lo único que hacen es pecar.
Es lo que el pecador es esa persona que todo lo que hace continuamente
es pecar. Y dice una persona, yo no soy.
Bueno, pues, hasta que el Señor Jesucristo
te revele que eres entonces te va a revelar quien es el Señor
Jesucristo si es su voluntad revelarte y no dejarte en esas
tinieblas porque las tinieblas que está el hombre es que cree
que es bueno tiene algo de bueno pero cuando Dios el Espíritu
Santo en la predicación de la palabra te muestra que eres pecador
desde la cabeza hasta los pies no hay nada en ti sino podrida,
llaga e hinchazón Entonces vas a saber que eres pecador. Y es
entonces cuando vas a oír las buenas nuevas del Salvador de
pecadores. Estos líderes religiosos habían
ignorado que él estaba sanando a los enfermos. Pusieron a un
lado que él entró al templo y limpió el templo. Había resucitado los
muertos. Ninguna de estas cosas era suficiente
evidencia para ellos. sino que estaban quejándose y
protestando sobre la autoridad para hacer lo que hizo. Tenían
todos ellos, los religiosos, tenían todos los títulos, tenían
sus doctorados, diplomas, ahí estaban allá en sus paredes.
Saben, cuando yo voy a un dentista, yo quiero ver sus diplomas en
la pared, ¿verdad? Yo quiero ver que asistió a la
Universidad Autónoma de México. Yo quiero ver si asistió aquí
a Yucatán. Yo quiero ver sus diplomas. Y
no me vaya a decir que recibió su diploma de dentista de Canacín,
porque no hay escuela en Canacín. Ya me entendieron. ¿Verdad? Estoy hablando la verdad. Yo
quiero saber que tiene sus títulos. Pero escuchen. Estos hombres
tenían títulos que acreditaban que habían asistido a las escuelas
religiosas, pero no conocían a Dios. Salvo de Tarso era uno
de ellos, un hombre religioso y tenía su título de nadie menos
que Gamaliel, pero él no conocía a Dios. Tenían todas las credenciales,
pero no sabían nada de Dios, del poder de Dios. Por otro lado,
el Señor Jesucristo no tenía ninguno de sus títulos que ellos
daban. Ninguno de los títulos que ellos
conferían, que ellos daban. Ninguna credencial terrenal.
Pero sus palabras y sus obras manifestaban quién era Él. Manifestaban la sabiduría misma
de Dios. Manifestaban el poder de Dios. Cuando has visto que un hombre
salga y está viniendo la tormenta y diga, viene el huracán, viento
cállate, olas dejen de soplar, dejen de levantarse y que el
viento lo obedezca. Es Dios, el creador de todas
las cosas. Él pone estas cosas en movimiento,
pero Él no está sujeto a ellas. Él puso las leyes, las leyes
que nosotros conocemos como las leyes de física, las leyes de
gravedad, estas cosas que nosotros conocemos como, como sí, verdaderas,
ciertísimas. Él puso estas leyes, pero Él
no está sujeto a esas leyes. Él puede decirle al viento, quiétate,
y se quieta. Él tiene poder para dar vida
a los que están muertos. Muertos en delitos y pecados. Ahora escuchen en esta cosa de
estos hombres religiosos que siempre se oponen a la verdad.
Cualquier persona que sea utilizado por Dios y si tú vas a ser utilizado
por Dios. Puedes esperar ser objeto de
calumnia. Así como persiguieron al Señor
Jesucristo que Nosotros nos creemos más que nuestro Maestro. Vamos
a sufrir la misma persecución que sufrió nuestro Señor Jesucristo. El siervo no es más que su Señor. Y debemos entender esto, que
los lobos no atacan a la oveja que está jadeando. Los lobos atacan a los vivos,
¿verdad? De igual manera los predicadores
que son artificiales rara vez son objeto de rencor, de ridículo
o persecución, pero los predicadores fieles sí. ¿Saben? Esto ocurrió cuando Martín
Lutero comenzó a predicar la verdad. Martín Lutero comenzó
a predicar la verdad y para que Martín Lutero se callara, el
Papa le ofreció ser cardenal. Y él dijo no, no quiero ese título
de cardenal. ¿Saben qué dijeron de él? Eres
un engreído, un necio engreído, un tonto orgulloso. Le ofreció
ese título y dijo no. Y dijo él, dijo Martín, sea yo
considerado un tonto o un nadie, pero no voy a ser culpable de
callarme, de ser cobarde y callarme la verdad. Simplemente con que
no digas esto. Lo mismo dijeron los líderes
religiosos a los apóstoles, cuando les golpearon, dijeron no vuelvas
a predicar en este nombre. En nombre de Cristo. Y ellos
dijeron, bueno, ustedes juzguen. Está bien obedecer a los hombres.
o a Dios, a quien debemos obedecer y salidos comenzaron a predicar
otra vez ese mismo día Cristo Jesús. Rutero dijo bueno cuando no pudieron
callarlo dijeron bueno es un apóstata y Rutero dijo bueno
si soy un apóstata es decir me ha apostatado de las tinieblas
he apostatado de las tinieblas de Satanás Y por fin, dijeron
de Martín Lutero, eres un diablo, es un diablo. Has oído que personas
digan, esa doctrina es doctrina del diablo. Hablando de la elección
divina, dice esa es doctrina del demonio. ¿Qué están diciendo? Tú estás en el poder del demonio
cuando lo predicas. Bueno, estás en buena compañía
si te calumnian de esa manera. Estás en buena compañía, así
también hablaron mal de los profetas. No podemos nosotros callar simplemente
para ahorrarnos molestias o persecución. Dijo un lutero, bueno, así sea.
Sea así, si dice que soy diablo, bueno, pues sí, soy diablo. Pero
una cosa sé, Cristo Jesús vive y Él reina y esto es suficiente
para mí. Y las áreas más comunes de las
injurias por donde los siervos de Dios son atacados en la actualidad,
son las mismas áreas de calumnia que fueron lanzadas contra el
Señor Jesucristo. Muchos son ridiculizados porque
no tienen respaldo de los líderes reconocidos, los líderes religiosos
reconocidos. Ah, ¿no conoces a esta persona?
Siempre me da un poco de gracia cuando estas personas, personajes
de televisión y todo, ¿conoces a esta persona? No lo conozco
y no me conoce él a mí tampoco. No me conoce él a mí tampoco.
Pero son ridiculizados cuando no son reconocidos por estas
personas grandes, estos grandes personajes. O son ridiculizados
cuando no tienen títulos, no tienen títulos de doctorado. ¿Saben qué? Un hombre que se
llamaba William Huntington, un hombre que se llamaba William
Huntington Él puso sus, ya ven, este, tiene diferentes letras
después del nombre que significa doctor, la, la, ¿cómo se dice? Lae, licenciado, administración
de empresas, lae. Sus, ¿cómo le llaman? Ciclas,
¿no? Y William Huntington, pues, no
tenía nada de esta educación y él puso sus ciclas después
de su nombre SS. en inglés, pero en español sería
P.S. Serían buenas ciclas, si por
la gracia de Dios puedes poner esas ciclas detrás de tu nombre,
pecador salvado. Cody Gruber, P.S., pecador salvado. Y Spurgeon dijo, cuando una persona
va a testificar de Cristo, va a ser evangelista, la obra de
evangelista, más vale que tenga esas ciclas de PS, que tenga
doctorado en divinidad o que tenga cualquier otro ciclas.
Más vale que tenga, porque vas a oír en la voz de la persona
que tiene esas ciclas PS, vas a oír la compasión. vas a oír
esa persona que te está hablando de lo que ha experimentado, de
lo que ha experimentado. Alguien dijo esto, testificar
de Cristo es un mendigo diciéndole a otro mendigo, ¿dónde halló
pan? ¿dónde halló pan? Otros son difamados
de otra manera, pero la acusación más común que es lanzado por
medio de los religiosos. Y cuando es lanzado esta calumnia,
entonces lo consideran lo más bajo. Cuando te hablan y te acusan
de una persona antinomista. ¿Quién es esa persona antinomista?
Dicen ellos que nosotros estamos contra la ley. Una persona que
no está, está sin ley. Una persona que está sin ley
es un antinomista. Pero nosotros no estamos sin
ley. Solamente estamos diciendo claramente que no estamos bajo
la ley de los diez mandamientos. Estamos bajo la ley de la gracia.
El Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la maldición
de la ley del pecado. Pero te llaman antinomista. Es
decir, una persona que es un libertino, que toma ocasión. Acusaron al apóstol Pablo de
decir, como somos salvos por gracia, pues vamos a pecar más
para que la gracia abunde. Están calumniando. Nunca hemos
dicho eso. Nunca hemos dicho que la gracia
de Dios te da permiso para vivir de una manera desenfrenada en
el pecado. Estamos reconociendo que somos
pecadores, pero no estamos orgulleciéndonos en ello. Al contrario, decimos
como el apóstol Pablo, miserable de mí. ¿Quién me librará de este?
Tengo la esperanza un día de que voy a ser librado de este
cuerpo de pecado. El Señor Jesucristo me ha librado
de la pena del pecado, de la maldición del pecado. y un día
me librará de la presencia misma del poder del pecado me ha librado
pero un día me librará de la presencia misma del pecado bueno es la característica de satanás
de ser una persona que levanta falsas acusaciones los hipócritas
lanzan falsas El hipócrita, dice Proverbios 11.9, con la boca
daña a su prójimo. El hipócrita. Mas los justos
son librados con sabiduría. Proverbios 18.8 dice, las palabras
del chismoso son como bocados suaves y penetran hasta las entrañas. Penetran palabras del chismoso,
palabras hipócritas. El hombre perverso levanta, contiende,
y el chismoso aparta los mejores amigos. Ahora, quiero que veamos
la segunda cosa. Voy un poco largo hoy, así es
que no mucho, pero poco. El bautismo del creyente. Nuestro
Señor Jesucristo aquí les hace una pregunta a ellos. El bautismo
de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo? o de los hombres? Es una buena pregunta esto. El
mensaje que estás oyendo, hay que entender esto, estás oyendo
el mensaje de Dios o estás oyendo el mensaje, estás oyendo doctrina
bautista o estás oyendo el mensaje de Cristo Jesús? Es una buena
pregunta. Una buena pregunta. Juan el Bautista fue enviado
de Dios para predicar, para ser el precursor del Señor Jesucristo. Y era obvio, Juan el Bautista
les dijo a ellos que enviaron emisarios allá a Juan. Y le preguntaron, ¿Eres tú el
Cristo? Y él dijo, yo no soy el Cristo. Él dijo, viene uno
después de mí, de quien yo no soy digno de desatar la correa.
Él es antes que yo. Habló de la eternidad del Señor
Jesucristo. Habló de su deidad. Juan el Bautista
vino predicando que iba a venir el Cristo. El reino de los cielos
se ha acercado. Arrepentidos. Y cuando él predicó
en el desierto, él estaba diciendo, arrepentidos y bautícese. El
bautismo de Juan Bautista era para personas que habían creído
el testimonio de Dios y estaban confesando que ellos eran dignos
de muerte. Es lo que simboliza el bautismo.
El bautismo significa la muerte, la sepultura y la resurrección
del Señor Jesucristo. Y cuando una persona confiesa
al Señor Jesucristo y se identifica con el Señor Jesucristo, se bautiza
y escuchen, no está diciendo que se pone agua en la frente. No hay bautismo de infantes o
de bebés. Es para creyentes, para personas
que han creído el Evangelio. Es para creyentes. Y el bautismo
no se hace con rociar en la frente. El bautismo es inmersión, es
lo que significa la palabra bautismo, sumergir debajo del agua. Ahora, nunca ha sido a un entierro
donde simplemente le ponen un poquito de tierra sobre el féretro. Nunca ha sido allá donde solamente
ponen un manojo. Lo cubren completamente de tierra.
Y es la figura del bautismo con Cristo el creyente murió con
Cristo y en Cristo el creyente fue sepultado y con Cristo y
en Cristo el creyente ha resucitado de los muertos eso es la figura del bautismo
y esa es la manera que nos identificamos con el Señor Jesucristo y cuando
Él les hizo esta pregunta ellos razonaron Escuchen, en su razonamiento
de ellos, ellos sabían que lo que dijo Juan el Bautista era
de Dios. Ellos lo sabían. Si hubieran
sido honestos con la pregunta que les puso el Señor Jesucristo,
habría sido muy fácil contestar esa pregunta. Lo que hizo Juan,
el bautismo de Juan, ¿Era de Dios o era de los hombres? Pero ellos no eran hombres honestos. Alguien dijo esto alguna vez.
No hay hombre honesto que se va al infierno. ¿Oyeron esto?
¿Han oído esto? No hay hombre honesto que se
va al infierno. Una persona honesta es honesta
con Dios. Honesta con Dios. Pero lo que
pasa es que el hombre no es honesto. no dice la verdad no es honesto
ellos aunque pretendían servir a Dios lo que estaban haciendo
siempre era agradar al hombre lo que decían y hacían era para
agradar al hombre los hombres religiosos que hacen esto son
como los políticos el político nunca te dice algo cuál es su
plantilla hasta que él haga una encuesta y sepa qué es lo que
¿Por dónde estás soplando el viento? ¿Así es como quieren? Pues eso es lo que yo digo. Es
así. Así son los políticos. Nunca
te declaran exactamente lo que es, así como es. Quieren saber
qué es lo que dices tú y ahora te lo repito. ¿Están agradando
a la gente nada más? Bueno, nunca se entregan por
ninguna causa hasta que sepan ¿Por dónde está soplando el viento? Obviamente nuestro Señor Jesucristo
pudo haberles contestado plenamente. En otra ocasión vinieron y dijeron,
¿Hasta cuándo nos turbas el alma? Si eres tú el Cristo, dínoslo
abiertamente. ¿Qué dijo el Señor Jesucristo?
Ya se los dije. Ya se los dije. Bueno, y si ya
se los dijo que Él es el Cristo, ¿para qué tiene que preguntar
con qué autoridad? ¿Verdad? ¿Por qué tenían que
preguntar esto? Él ya les había dicho en muchas
ocasiones cuál era la autoridad. Él dijo, yo y el Padre uno somos.
¿Qué más autoridad? El creador de todas las cosas.
Pero el Señor Jesucristo mostró su deprecio de ellos públicamente
porque ellos eran personas públicas. Personas públicas. Ahora, escuchen,
siempre debemos estar listos para dar respuesta a los que
nos hacen una pregunta. Si es una pregunta sincera, debemos
estar siempre listos para dar respuesta de la esperanza que
tenemos en nosotros. Como dice allá en primero de
Pedro, capítulo 3, versículo 15. sino santificada a Dios el
Señor en vuestros corazones y estar siempre parados para presentar
defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón
de la esperanza que hay en vosotros. Alguien te pregunta, oye, ¿cuál
es tu esperanza? Contéstale. Esta es la puerta
abierta para que tú le hables de Cristo Jesús y lo que él ha
hecho por ti. Háblale. Habla de... declara. Pero cuando una persona es contenciosa,
cuando una persona quiere contradecir el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo,
aquí no estamos bajo obligación de entrar en debate con personas
que se oponen. ¿Oyeron esto? No estamos para
debatir sobre las verdades de Dios. El Señor Jesucristo simplemente
les hizo esa pregunta. Y por cierto, cuando hay una
persona contesiosa, muchas veces es la manera de callarlos, hacerles
una pregunta, hacerles una pregunta y dejarlos. Bueno, esta instrucción de nuestros
señores para los apóstoles y para nosotros Dije que solo me ocupo un poco
de tiempo, pero voy a tener que, este, detenerme aquí. El bautismo
de Juan, ¿de dónde era? Del cielo de los hombres. Ellos
entonces discutían entre sí, diciendo, si decimos del cielo,
nos dirá, ¿por qué, pues, no lo creíste? Si este testimonio,
si este evangelio que has oído es la palabra de Dios, y todavía no has creído. ¿Por qué no? Porque si es de Dios, ¿por qué
no? Si es de los hombres, da igual. No te puede hacer ningún mal,
no te puede hacer ningún bien, no te puede hacer... Si te puede
hacer un mal si es de hombre. Si es de hombre, no lo oigas. Pero si es de Dios, si Dios te
ha hablado, entonces obedece. Es lo que sigue a continuación
la parábola. Estos dos hijos, uno dijo ve
y el dijo no voy. Primero no voy, no quiero, va
contra, va contra mi propio confort lo que yo quiero pero después
fue y así muchas veces el hombre oye el evangelio y dice ah eso
no puede ser pero después va y otro dice ah si voy, si voy
y no va no es solamente los oidores del evangelio sino los que hacen
la voluntad de mi padre no todo el que me dice señor, señor entrará
al reino de los cielos sino el que hace la voluntad de mi padre
que está en los cielos y cuál es la voluntad que creas en el
Hijo de Dios. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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