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Cody Groover

Yo Soy, no temais

Matthew 14:22-36
Cody Groover November, 22 2015 Video & Audio
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Cody Groover November, 22 2015

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Bueno, esta mañana vamos a abrirnos las Biblias
al libro de Mateo capítulo 14. Mateo capítulo 14. Y vamos a comenzar en el versículo
22. Enseguida Jesús hizo a sus discípulos
entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entretanto
que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió
al monte a orar aparte, y cuando llegó la noche estaba ahí solo. Y ya la barca estaba en medio
del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario.
Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando
sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar
sobre el mar, se turbaron y diciendo, un fantasma. Y eran voces de
miedo, pero enseguida Jesús les habló diciendo, tener ánimo,
yo soy, no temáis. Entonces le respondió Pedro y
dijo Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y el hijo ven. Y descendiendo
Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para venir a Jesús.
Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo y comenzando a hundirse,
dio voces diciendo Señor, sálvame. Al momento, Jesús extendiendo
la mano, hació de él. Y le dijo, hombre de poca fe,
¿por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la
barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la
barca vinieron y la adoraron, diciendo, verdaderamente eres
el Hijo de Dios. Y terminada la travesía, vinieron
a la tierra de Genesaret. Y cuando le conocieron los hombres
de aquel lugar, enviaron noticias por toda aquella tierra alrededor
y trajeron a él todos los enfermos. Y le rogaba Le rogaban que les
dejase tocar solamente el borde de su manto y todo lo que le
tocaron quedaron sanos. El Señor Jesucristo dijo a sus
discípulos, no te mares, yo soy, yo soy, Él es Dios, Él es Dios. Muchos de los que dicen ser cristianos dicen adorar a Dios, niegan la
Deidad de Cristo, ¿sabían eso? Dicen que son seguidores del
Señor Jesucristo, dicen que creen, dicen que adoran a Dios, pero
aún así niegan la Deidad de Cristo, es decir, niegan que Jesús es
Dios mismo, niegan que Jesús es Dios mismo. Muchos otros afirman
creer Creer que Jesucristo es Dios, pero le atribuyen al Señor
Jesucristo atributos de debilidad. Dicen que es Dios, pero dicen
que Él no tiene poder. Él quiere, pero no puede si tú
no lo dejas. Le atribuyen atributos de frustración
o fracaso. como si el trata de hacer algo.
Escuchen, Dios no trata de hacer, el hace, el hace. Y cuando una
persona dice creer en el Señor Jesucristo, dice creer que Jesús
es Dios, y le atribuye estas, estas cosas de debilidad, es
negar la deidad de Cristo, tanto el uno como el otro, como negar
plenamente que Jesús sea Dios. Y la religión de estas personas
que niegan al Señor Jesucristo, la religión de los liberales,
la religión de los arianos, eso estamos hablando, arianos, que
niegan la Deidad de Cristo, las personas que hablan del libre
albedrío del hombre, su doctrina no es nada diferente a lo que
es la doctrina de Platón, la doctrina de Sócrates, no les
puede hacer ningún bien al hombre. No es salvación. Tal religión
no es de beneficio para el alma del hombre. Porque un Dios, un
Jesús que no sea Dios, no puede salvar. Si Él no es Dios, no
puede salvar. Ahora, a nosotros nos llaman,
nos dicen que somos primitarios. Nosotros creemos que es un Dios. Dios es un Dios, pero Dios se
ha manifestado en tres personas, en tres personas. Adoramos un
solo Dios soberano en tres personas distintas, separadas, separadas,
pero iguales. Dios el Padre, Dios el Hijo,
Dios el Espíritu Santo. Estos tres uno son. Esto lo conocemos lo conocemos
así y adoramos a Dios así, adoramos al Señor Jesucristo así, porque
es lo que se nos ha revelado de Dios desde el principio. Escuchen,
Dios es espíritu y a Dios nadie le dio jamás y la única manera
que pobre gusano de hombre va a conocer a Dios es si Dios se
da a conocer, si Dios se revela. Y Dios se ha revelado en su palabra. Y desde el principio, cuando
Dios en la creación dijo, voy a crear al hombre, ¿qué dice? Hagamos, dice. Hagamos al hombre
a nuestra imagen, dice Génesis. Génesis, capítulo uno. Él creó. Cuando dice creó, estamos
hablando del Eterno Hijo de Dios, Él es la segunda persona de la
Deidad a quien se le atribuye toda la creación. En Él fueron
hechas todas las cosas y sin Él nada de lo que ha sido hecho
fue hecho. La segunda persona en el Verbo, Dios creó todo lo
que es por el Verbo, la Palabra. Dios habló y lo que no tenía
existencia vino a la existencia. Ese es el Dios. En primera de
Juan, capítulo 5, el apóstol Juan. Nuestra fe está basada
sobre el testimonio de los apóstoles.
Siendo Jesucristo la piedra, el fundamento. En primera de
Juan capítulo 5 dice, porque tres Son los que dan testimonio
en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo. Y estos
tres son uno. Y Dios no trata de explicarlo. Dios no trata de explicarlo. No podemos nosotros encajar a
Dios en nuestra vida. Si tienes un Dios que tú puedes
entender y explicar, tu Dios es demasiado chico. Si tú puedes poner tu Dios en
un nicho, tu Dios es demasiado chico. No podemos nosotros explicarlo,
pero sabemos esto, que el Señor Jesucristo, Él, este hombre,
el Señor Jesucristo de Nazaret, hombre que caminó aquí en la
tierra por 33 años y murió sobre la cruz allá en las fueras de
Jerusalén, hace 2,000 años, este hombre
que murió, Es Dios bendito sobre todos. Él es Dios. Dios manifestado en la carne.
Grande es el misterio de la piedad. Dios fue manifestado en la carne. Lo creemos porque Dios lo dice
en su palabra. Creemos porque el Señor Jesucristo
afirmó ser Dios. Y creemos porque los hombres,
tanto los hombres como los ángeles, Adoraron al Señor Jesucristo
cuando Él estaba aquí sobre la tierra. Él aceptó, Él recibió
adoración de los ángeles y de los hombres. Él es Dios. Mientras estuvo aquí en la tierra
y toda nuestra salvación, toda nuestra salvación de nuestra
alma eterna depende, depende de esta realidad. El Señor Jesucristo,
Él es Dios. Él es Dios. Escuchen, voy a hablar
de una manera. Voy a hablar de esta manera. Aquellas personas que no creen
que Jesús es Dios, hablen de la justicia de Cristo. Esa justicia
no le puede ser ni ningún bien. Quiere decir, Jesucristo no es
Dios. Entonces su justicia de Cristo
no te hace ningún bien. La expiación que hizo el Señor
Jesucristo allá en la cruz no te hace ningún bien. Su resurrección
y su intercesión no te hacen ningún bien. Sólo Dios puede
satisfacer a Dios. Sólo Dios puede satisfacer a
Dios. Gracias sean dadas a Dios que
Él es Dios. Él es hombre verdadero. que vino
y tomó carne de nuestra carne, hueso de nuestro hueso. Él puede
compadecerse de nuestra debilidad, pero Él es Dios bendito sobre
todo. Entonces, negar la deidad de
Cristo, por otro lado, es negar la honestidad del Señor Jesucristo.
¿Cómo pueden esas personas decir que adoran a Cristo y niegan
la deidad de Cristo cuando están diciendo que lo que Él dijo no
es verdad? Negar la Deidad de Cristo es
negar la honestidad, negar su integridad como hombre, porque
Cristo Jesús mismo dijo que Él era Dios. Él dijo que era Dios
y recibió la adoración de los hombres como Dios. Vemos aquí
en este texto que vinieron y se apostaron, adoraron al Señor
Jesucristo y dieron verdaderamente tú eres el Hijo de Dios. Él recibió
Y sabe que los judíos entendieron lo que estaba diciendo el Señor
Jesucristo. Los judíos entendieron exactamente qué estaba diciendo
el Señor Jesucristo. Porque ellos levantaron piedras
para arrojárselas, para matarlo. Y el Señor le preguntó, muchas
buenas obras he hecho en nombre de mi Padre, ¿por cuál de ellas
me apedreas? Y ellos dijeron, por buena obra no te apedreamos,
sino que tú siendo hombre te haces Dios. Toda la persecución
hubiera acabado si él hubiera dicho, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero,
pero, pero, pero, pero Habiendo dicho todo esto, estamos conscientes
que no es posible, no podemos nosotros comprobar o demostrar
el poder de Dios o la Deidad de Cristo a un incrédulo, a una
persona que no podemos demostrarlo, a una persona que no cree, quiere
que le des demostración, no podemos demostrarlo, no podemos comprobar
la Deidad de Cristo así como no podremos comprobar la existencia
de Dios. No podemos comprobar la existencia
de Dios. No puede ser dada esa prueba
porque Dios no hizo ningún intento para comprobar que Él es. La
única forma que Dios puede ser comprobado es por la fe. La fe es la evidencia. Es la
definición de la fe. La certeza, la evidencia de lo
que no se ve. La fe es, y esto es don de Dios. Es don de Dios. Si tú crees a
Dios, entonces conoces a Dios. Si tú crees a Dios, conoces a
Dios. Ahí está tu prueba. La fe es
la evidencia de lo que no se ve. Si no crees a Dios, entonces
no puedes conocer a Dios. no puedes conocer a Dios, tu
esperanza es que Dios sea simplemente un mito, es decir que nada de
lo que se está diciendo sea verdad, piensas que vas a morir y nada
de esto va a suceder, no tienes que responderle a nadie en aquel
día, esa es la esperanza de los que no creen a Dios, no creen
en Dios, pues yo espero que no haya nada. de esperanza que sea un mito,
nada más. Sin embargo, el Señor, nuestro
Dios, ha dado numerosas manifestaciones de su ser. Manifestaciones. Él nos ha dado tales manifestaciones
de su ser, de que Él es, que ningún hombre sano, ni un hombre
puerto, puede honestamente negar la existencia de Dios. Es decir,
la persona que dice no a Dios, es un necio, está negando su
propia inteligencia racional. Y nos ha dado tales manifestaciones
que para el creyente nos hace casi reír. Nos hace reír. ¿Cómo es posible que no crea?
¿Cómo es posible? Bueno, numerosas manifestaciones
de la Deidad del Señor Jesucristo Y no fueron dadas para comprobar
que Cristo es Dios. Estas manifestaciones no fueron
dadas para comprobar que Cristo es Dios, sino para asegurar y
para fortalecer la fe de todos nosotros, los que conocemos y
adoramos al Señor Jesucristo, los que le amamos, los que confiamos
en Él como nuestro Dios y Salvador. Estas pruebas fueron dadas para
fortalecer, no para dar. la fe es don de Dios es don de
Dios en el pasaje que tenemos aquí entonces delante de nosotros
todo está moviéndose en una dirección los acontecimientos nos llegan
a un a una cumbre nos llevan a una cumbre Dios ha estado diciendo
esto desde el principio Dios declaró en el bautismo del Señor
Jesucristo este es mi hijo amado en quien tengo complacencia.
Los demonios de Gadara, ellos reconocieron que teníamos que
ver contigo, hijo del Altísimo. Ellos reconocieron que Él es
Dios. Pero esta, en este texto, en
Mateo capítulo 14, en versículo 33, es la primera vez que los
doce apóstoles de nuestro Señor Jesucristo reconocieron al Señor
Jesucristo, aquí en la palabra, diciendo verdaderamente eres
el hijo de Dios. Ellos hicieron esta declaración
porque nuestro Señor Jesucristo había mostrado, había demostrado
tan poderosamente su ideidad que ellos simplemente no podían
abstenerse. Ellos tenían que adorar. Cuando
Dios se manifiesta de tal manera, lo único que podemos hacer es
adorar. Tenemos en este capítulo, entonces, en estos versículos
que acabamos de leer, seis manifestaciones, seis manifestaciones del hecho
de que el hombre, Cristo Jesús, es Dios mismo, Dios mismo. Primeramente, notamos la autoridad
de Dios, la autoridad del Señor Jesucristo. Tenemos una clara
demostración de la autoridad, saben, el Señor Jesucristo es
todo potestad. Toda autoridad está en el cielo
y en la tierra. Y aquí tenemos una demostración
de la autoridad de nuestro Señor Jesucristo. Primero, el Señor
Jesucristo mandó a sus discípulos a entrar en una barca. Hizo a sus discípulos entrar,
pero ellos no querían ir. Él hizo a sus discípulos entrar
en un barco en el mar de Galilea y ellos no querían ir, pero ellos
fueron. Y el Señor Jesucristo despidió
a las multitudes. Mantengan su lugar allá en Iván
de Acuá, capítulo 6. Esta gente que había hecho, visto
que el Señor Jesucristo alimentara a los cinco mil, ¿saben qué querían
hacer con el Señor Jesucristo? Querían tomarlo y hacerlo reír
a fuerza. Querían hacerlo reír a fuerza.
Ellos estaban viendo, aquí tenemos nuestro boleto de comida. esto es lo que el señor Jesucristo
dijo, ustedes me siguen porque fueron llenadas sus barrigas
allá versículo 13, Juan 6, 13 recogiendo
pues y llenaron doce cestas de pedazos es el mismo pasaje paralelo
de los cinco panes de cebada de sabrán que habían comido aquellos
hombres entonces viendo la señal que Jesús había hecho dijeron
este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo Y
dice, pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse
de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo. Ahí estamos. Ellos querían tomarlo y hacerlo
rey a la fuerza. Él no necesita que tú le hagas
rey. Él es rey. Él es rey. Pero ellos venían para hacerle
rey, pero él despidió a la gente. Él les pidió a la gente que se
vayan. Y así entonces demostró su autoridad como Dios sobre
todas las cosas. Él es Dios. Él tiene autoridad
sobre las vidas de cada persona. Él tiene autoridad sobre los
destinos de todos los hombres, incluyendo el juicio final. Él tiene la autoridad. En Juan
capítulo 5. Él tiene autoridad sobre todos
los hombres. Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo juicio dio al Hijo. Él tiene autoridad sobre todos
los hombres. Tiene autoridad sobre todo el
mundo sobrenatural. Todas las cosas, todos los eventos,
incluyendo Satanás y los ángeles caídos. Él tiene autoridad sobre
Satanás y los ángeles caídos. y todas las cosas que operan
en este universo y el tiene autoridad soberana sobre todo los ángeles
santos los que el podía haber convocado en cualquier momento
aquí en esta tierra el dijo yo pude haber orado y legiones dos
legiones le hubiera dado para el vino para dar su vida eso
esta en Mateo capítulo 26, 53 Él le dijo, para tu espada, para
tu espada, Pedro. Ahora mismo tengo poder para,
yo puedo orar y dos legiones ahí están preparados. 52 dice, entonces Jesús le dijo
a Pedro, vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman
espada de espada perecerán. ¿Acaso pensáis que no puedo ahora
orar a mi padre y que él me oró? Él no me daría más de doce legiones
de ángeles en un momento. Él tiene autoridad sobre los
ángeles. Un solo ángel destruyó la tierra de Egipto el 1 de noche. Un solo ángel. Hay cuatro ángeles
que se lo dicen apocalipsis que están sosteniendo todos los bienes. Manteniendo este mundo que no
se ha destruido. Doce legiones de ángeles. Él
tiene autoridad sobre todas las cosas. Ahora, en su enseñanza,
nuestro Señor Jesucristo enseñó como uno que tiene autoridad.
No enseñó como los fariseos que siempre andan citando a otras
personas. Él es la autoridad. Él es el
verbo. Y Él nos envió a nosotros a ir
y predicar el Evangelio en Su autoridad. Así dice el Señor
Jesucristo, en Su autoridad. y de predicar el Evangelio a
toda criatura. Jesucristo, porque Él es Dios,
tiene control y autoridad sobre todas las cosas en el cielo,
en la tierra y en el infierno. Él ordena y controla a todos
los hombres, ordena y controla a todos los ángeles, ordena y
controla a todos los demonios, ordena y controla a todos los
elementos de la naturaleza. Todo está bajo su control. Aún
siendo así, que todas las cosas están bajo su control. Este gran
Dios, nuestro Dios, es tan uno con nosotros. Noten allá nuestro
texto. Enseguida Jesús hizo a sus discípulos
entrar en la barca e ir delante de ellos a la otra riviera, entre
tanto que él despedía a la multitud. El despedir a la multitud subió
al monte a orar aparte. Siendo el Dios y en control de
todas las cosas, Él es tan uno con Su pueblo, es tan uno con
Su pueblo que Él subió a un monte aparte a orar. ¡Qué precioso
es esto! Es uno con nosotros, uno con
Su pueblo. Algunas veces, el Señor Jesucristo
a menudo subía al monte a orar aparte y Él practicó lo que enseñó. Cuando vayas a orar, entra a
tu aposento. No estás orando allí en las calles como los hipócritas.
Pero los escritores del Evangelio nos dan breves, breves tiempos en que el Señor Jesucristo
se nos dice que Él fue a orar, aunque Él era un hombre de oración,
todo el tiempo estaba orando. Son pocas las veces que se nos
da la más mínima indicación sobre lo que habla el Señor Jesucristo
a Dios el Padre en oración. Pero nuestro Señor Jesucristo,
como dije, Él practicaba lo que Él enseñó. Ningún esfuerzo debemos
hacer para tratar de adivinar lo que él dijo. Eso está entre
Dios, el Padre y Dios el Hijo. Pero tenemos tres ocasiones en
la monte de transfiguración. Vimos que el Señor Jesucristo
subió y llevó a sus discípulos. Y leemos acerca de la oración
que él tuvo. Él oró cuando estaba en agonía
en el puerto de Getsemaní. Y tenemos detalles en detalle
la oración del sumo sacerdote Nuestro Señor Jesucristo en Juan
17, pero aquí en este pasaje simplemente nos dice que Él subió
a orar, subió a orar. Siempre fue a un lugar aparte
Nuestro Señor Jesucristo cuando oró, cuando oró para Su pueblo. Cuando Él fue tentado, Él estuvo
orando en el desierto. Cuando por Sus discípulos oraba,
Él oraba aparte. Y cuando estaba a punto de realizar
algún trabajo de la obra de redención, Él, como siervo justo de Jehová,
Él oró. ¡Qué precioso! Él está en control
de todas las cosas, pero Él oró por nosotros. Ahora, podemos
ver también la omnisciencia. Aquí vemos, primeramente, Él
está en control de todas las cosas. Segundo, Él conoce todas
las cosas. En versículos 24 y 25, Y la barca
estaba en medio del mar azotada por las olas, porque el viento
era contrario. ¿Acaso no sabía el Señor Jesucristo
que iba a haber tormenta? Él envió la tormenta. ¿Acaso el Señor Jesucristo no
sabe la condición en la que te encuentras? Él envió la condición
en la que te encuentras. Él conoce todo lo de nosotros. Él conoce todas nuestras instituciones.
Mas a la cuarta vigilia de noche, Jesús vino a ellos andando sobre
el mar. En Salmo 139, Salmo 139, versículo
1 al 6, Dios aquí nos dice que Él ha conocido todo acerca de
nosotros. ¿Cuál? Salmo 139, versículo 1 dice, O Jehová, Tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y
mi levantarme. Has entendido desde lejos mis
pensamientos. Has escudriñado mi andar. Has
escudriñado mi reposo. Todos mis caminos te son conocidos. ¿Por qué? Porque Él los ha ordenado. Él ha ordenado tus caminos. Pues aún no está la palabra en
mi lengua. Tú quieres orar al Señor y quieres
decirle algo. Él ya sabe qué le vas a decir.
Aún no está la palabra en mi lengua. Y aquí, oh Jehová, tú
la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste. Estoy rodeado. Y sobre mí pusiste
tu mano. Detrás y delante está la protección
del que tiene todo poder y que te conoce. el que tiene completa
autoridad detrás y delante y por encima. Tal conocimiento, si
pudiéramos nosotros conocer esto, David el salmista dijo, tal conocimiento
de esto es demasiado, demasiado maravilloso para mí, alto es,
no lo puedo comprender, alto, piérdete en ese pensamiento.
en ese arrebato, arrebata, que sean arrebatados Dios tiene todo,
todo, todo, absolutamente todo de tu vida controlado trata de imaginar lo que pasaba
por la mente de estos hombres ahí estaban en esa barca estaban
en un terrible lío ¿verdad? estaban en ese lío porque el
Señor Jesucristo los hizo meterse a la barca les envió el Señor
Jesucristo directamente a esta tormenta. En realidad debemos admirar la
obediencia de los discípulos. Ellos fueron y se metieron a
la barca, ahí están allá en medio, están remando. El Señor Jesucristo
les dijo que se vayan y ellos fueron. Pero ahí están, ahí están
en la tormenta. Puedes imaginarte el terror,
la confusión que deben haber sentido. ¿Qué tal nosotros en
nuestras pruebas? Cuando nuestra barquita se está
casi por hundir, las olas son contrarias. Todos pueden ser
marineros cuando hay bonanza. ¿Es verdad? Todos pueden ser
marineros cuando hay bonanza. Cuando vengan las olas, ¿verdad?
A uno de los marineros más valientes tienen miedo. Estos eran pescadores. Ellos ya habían vivido pruebas,
ya habían vivido tormentas. Pero cuando viene la tormenta,
entra el temor, entra el temor. Y así es también nuestras pruebas
en nuestra vida. Tenemos nuestras pruebas. Pueden pensar lo que ellos estaban
pensando. El Señor Jesucristo no está con
nosotros. Si estaba con ellos. Él nunca
los dejó. Vayan allá a la banca. ¿Está
el Señor Jesucristo contigo en esta mañana? Sí. Él está sobre el monte. Él está
en el cielo. Pero Él sabe todo cerca de ti
y está en control de todo cerca de ti. Él sabe dónde estás. Él
te puso allá. Él te puso allá. Estaba con ellos, pero ellos
no lo sabían. y cuando no lo sabemos nos desesperamos
verdad si lo sabemos podemos descansar si lo sabemos podemos
reposar después de esto Pedro estaba en la cárcel y nos dice
la palabra de Dios que se le tuvo que despertar a Pedro para
sacarlo en este momento no estaba ve como la fe va fortaleciendo
el Señor está en control de todas las cosas Entonces, ¿de qué sirve
que yo esté tratado de? Has estado manejando con una
persona o andando con un pasajero, con una persona, y dices, bueno,
yo confío en su manejar, pero de repente algo pasa y tú estás
como un pasajero, y estiras el pie y como que quieres frenar
el coche, no hay pedal allá, levantes, haces así, tienes miedo. Todo depende de que si esa persona
que está conduciendo, Lo hace, lo hace bien, ¿verdad? No depende. Puedes poner la pata todo lo
que quieres. Puedes agarrarte. No va a ser nada. El Señor está
en control de todas las cosas. Él sabía. El Señor estaba con ellos desde
el principio y en el momento de su gran necesidad, el Señor
Jesucristo fue a ellos caminando sobre el mar. Caminando sobre
el mar, él sabía dónde estaba. ¿Has tratado de encontrar una
aguja en un pajar? ¿Has tratado de encontrar a alguien
en el mar? En las olas, sube la ola, baja
la ola, sube la ola, baja la ola, ¿no ves dónde están? Las
personas que tratan de rescatar a los náufragos no los encuentran
porque están baja la ola, sube la ola, no saben dónde están.
El Señor Jesucristo fue directamente a ellos. Él sabe dónde están. Él sabía dónde estaban. Él los
puso allá. Sabía en qué problemas las que estaban. Sin embargo,
el Señor Jesucristo no fue inmediatamente. Esperó hasta la tercera, pero
dice aquí, la cuarta vigilia de la noche. Como las tres de
la madrugada. Y ha tardado. El Señor sabe lo que nosotros
necesitamos. No va a permitir que seamos tentados
más allá de lo que podemos. Y su gracia es suficiente para
soportar, para llevarnos en cualquier prueba. Cuando la tormenta se
presentó y estaban, según ellos, solos en el mar, estos discípulos
y nosotros, cuando nos sentimos solos, estamos olvidando lo que
ya hemos oído. Cuando nos sentimos solos, cuando
nos sentimos asustados, estamos olvidando lo que ya sabemos,
lo que ya se nos dijo. Estos discípulos ya se estaban
olvidando lo que habían visto y lo que habían escuchado. Habían
visto que el Señor Jesucristo multiplique esos panes y así
se olvidaron. Y así también nosotros cuando
nos encontramos en pruebas y dificultades, nos olvidamos de lo que ya hemos
leído en la palabra de Dios El Señor Jesucristo está en control
de todas las cosas. Lo único que podían hacer esos
discípulos, están viendo alrededor, están viendo la tormenta. Y si
nosotros nos ponemos a mirar los problemas, las dificultades,
la tormenta, el viento, entonces nosotros también nos vamos a
olvidar de que el Señor Jesucristo está en control de todas las
cosas. No debemos mirar aquí alrededor, debemos mirar a Cristo
Jesús. Lo único que podían ver era peligro,
lo único que podían sentir era miedo. Somos como ellos, ¿verdad? En las pruebas. La nave estaba
arrojada por las aves, por las olas, perdón. Los vientos eran
contrarios. Esto nos recuerda a nuestra propia
situación, nuestra situación en este mundo. El Señor Jesucristo nos trata
como estas personas exactamente. Quiero que vean en Isaías 54. El Señor Jesucristo nos trata
como estas personas, o sea, habla de nosotros. Isaías 54. Dice de nosotros el Señor Jesucristo,
pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo. Es nuestra condición moral, pobrecita. Dice el Señor, he aquí, yo cimentaré
tus piedras sobre carbunco. Yo voy a fundarte. Yo voy a cimentarte
tus piedras sobre carbunco y sobre sapinos te fundaré. Tus ventanas
pondré de piedras preciosas, tus puertas de piedras de carbunflo
y toda tu muralla de piedras preciosas. Todos tus hijos serán
enseñados por Jehová y se multiplicará la paz de tus hijos. Con justicia
serás adornada. Estarás lejos de opresión porque
no temerás y del temor, porque no temerás y del temor porque
no se acercará a ti. Dios habla con suelo a nuestro
corazón. Yo voy a ser, yo voy a salvarte,
yo voy a ser tu justicia, con justicia, la justicia de Cristo
serás. ¿Qué tal cuando miras tus pecados?
Ah, eso te lleva a la locura, ¿verdad? Si dices, mira mis pecados alrededor. Te sientes unido. Te sientes
unido. Cristo Jesús habla, consuelo
a su pueblo. No temas. No temas. Bueno. El Señor Jesucristo, su nombre
es Jehová Provera. Es el nombre del Señor Jesucristo,
Jehová Provera. Él los ve, Él conoce nuestras
necesidades y Él va a proveer lo que nosotros necesitamos.
Jesús está seguro de venir. Él va a venir. Ninguno de su
pueblo se va a perder. Ninguno que tiene su esperanza
puesta en el Señor Jesucristo va a hundirse. Ninguno que cree
en el Señor Jesucristo va a perecer en la mazmorra. Él va a venir. La noche puede ser larga, inclusive
hasta la tercera y cuarta vigilia, pero Él va a venir. ¿Dónde está
el Señor? ¿Dónde está? La fe crea y espera. ¿Saben? Desde que he creído y
desde que tú has creído, has creído que el Señor Jesucristo
es tu única esperanza. que Él te va a salvar. Pero te
ves rodeado por pruebas, por dificultad, por pecado, y tu
única esperanza es que Él va a venir. Él dijo que Él va a
venir. Él viene por mí. Aunque, aunque esté alejado,
aunque ya casi a romperse el día, Él va a venir. Él responderá por sí mismo. ¿Cómo
puede llegar? ¿Cómo puede llegar el Señor Jesucristo?
Dice la incredulidad. ¿Cómo es posible? Mira mi situación. ¿Cómo es posible que Él pueda
llegar a mi situación? ¿Cómo pudo llegar aquí a estos
discípulos que estaban en la barca? Había una carretera. Había una carretera de concreto.
¿No? Pero Él se hizo carretera. Él no está limitado. Nuestro
Dios no está limitado. Él se hace camino sobre las olas. Cosa que es imposible para el
hombre, para Dios. Nada es imposible. Él se hace
camino. Sólo espera. Él viene. Él viene. Nunca temas. Pensando que Él
no puede alcanzar la barca de tu alma sacudida por la tormenta. su amor, el amor eterno de Dios
encuentra el camino, sea por un solo discípulo, sea por la
iglesia entera. Luego también vemos la protección
divina, la protección divina de nuestro Señor Jesucristo.
En nuestro texto, otra vez, en el capítulo 14 de Mateo, Mateo
14, vimos la La protección, ahora vamos a
ver la protección divina. Versículos 26 y 27. Y los discípulos
viéndole andar sobre el mar se perturbaron, diciendo, un fantasma.
Dieron voces de miedo, pero él enseguida les habló, diciendo,
tener ánimo, yo soy, no temáis. Qué precioso es para el creyente
cuando vemos al Señor Jesucristo. Y Él se nos revela, yo soy. Yo soy. Él es el Dios. El único Dios verdadero. El que
tiene existencia en sí mismo. Yo soy. No temas. Porque yo soy. Usted no tema. El Señor Jesucristo
nos dice a nosotros, yo soy. No temas. ¿Sabe quién es el yo
soy? Es el Dios. El Dios vivo y verdadero. Él es Dios. Él dice, no temas. Aquí tenemos una clara muestra
del cuidado de Dios y la protección. Siendo Él Dios, es hombre, Dios
hombre lleno de compasión y Él entiende nuestra debilidad. Él
vino a ellos caminando sobre el mar. Él no viene a nosotros caminando
sobre el mar para que nosotros aprendamos a caminar sobre el
mar. Aunque escuchen, venir a Él por
fe es como caminar por el mar. Cuando no hay razón para ti pensar
que tú vas a estar delante de Dios sin mancha y sin arruga,
tú vienes a Cristo Jesús. No hay ninguna razón para pensar
que yo voy a llegar La fe cree. La fe puesta en los ojos del
Señor Jesucristo es la que te lleva a la gloria, a salvo. El momento que quites tus ojos
de Cristo Jesús para ponerlos en las olas o los dientos o alguna
otra cosa, te hunde. Puesta los ojos en Jesús. Debemos
nosotros confiar en Él únicamente. Él tiene control sobre todas
las cosas. Y Él nos va a proteger. Nunca vamos a encontrarnos en
un lugar fuera de su alcance, que Él no pueda alcanzarnos. No vamos a estar en una tormenta
del que Él no pueda salvarnos. Aunque los discípulos estaban
en medio del mar, el Señor Jesucristo estaba con ellos. Él vino a ellos. Disciplos, viendo andar sobre
el mar, se turbaron, dijeron, un fantasma. Dieron voces de
miedo, pero Él enseguida, Jesús les dijo, les habló, diciendo,
tener ánimo, yo soy, no temáis. Me recuerda en Isaías capítulo
43, Isaías 43, la razón por la cual Noten lo que dice en versículo
uno. Ahora sí dice Jehová, creador tuyo. Así dice Jehová, creador
tuyo, oh Jacob. Él es Dios. Y formador tuyo, oh Israel, no
temas. No temas. ¿Por qué? Yo quiero
saber por qué no he de temerme. a Dios. Yo sé que soy pecador,
sé que la ira de Dios está contra todo el pecado. ¿Por qué no he
de temer? ¿Saben? Dios le dice a los que
temen, no temas. No, natural es, el hombre no
teme a Dios. Pero Dios dice a Jacob y Dios
dice a Israel, no temas. Y la razón es porque yo te redimí. Yo que yo te redimí, yo pagué
el precio eso es lo que es la redención, yo pagué el precio
por tu alma eterna con la sangre del Señor Jesucristo Él pagó
todos los pecados de su pueblo yo te redimí y yo te puse el
nombre yo te puse el nombre, te hice el mío el nombre que
te puso Saben, cuando te casas con una mujer le das tu nombre.
Entonces, el Señor Jesucristo se casó con nosotros, su pueblo,
y nos ha dado su nombre. Somos en Cristo Jesús Jehová
Justicia Nuestra. Su nombre. Yo te puse nombre,
mío eres tú. Ahí está la razón por la cual
lo debes tener. Eres mío. Eres mío, somos posesión
suya. Nada puede arrebatarnos de la
mano del Señor Jesucristo. Vemos la fidelidad del Señor
Jesucristo. Otra cosa, la fidelidad de Dios. Pedro, digo, Señor, si eres,
ahí antes dice, Pedro, enseguida digo, Señor, si eres, tú manda que yo vaya
a ti sobre las aguas. Si eres tú, Nosotros necesitamos el mandamiento
del Señor. Aquí vemos la duda de Pedro,
si eres, manda aquí. Necesitamos el mandato del Señor.
Él ha dado un mandato. ¿Y sabe qué? Es mandamiento de
Dios. Venir a mí, todo lo que está
trabajado, encargado, Dios sabe. Creer en el Señor Jesucristo.
Es mandato. No es una sugerencia, no es una invitación. Es mandato
de Dios. Y Pedro le dijo, si eres tú,
manda que yo vaya sobre las aguas. Y el Señor Jesucristo le respondió,
ven, ven, ven. ¿Qué más necesitas? El Señor
Jesucristo te dice, ven. Descendiendo Pedro de la barca,
aquí en figura vemos, el hombre va a tener que dejar su supuesta
seguridad. El hombre tiene su seguridad
en sus cosas, ¿verdad? Tiene seguridad en su banco,
tiene seguridad en su casa, tiene seguridad en su familia, tiene
seguridad, una supuesta seguridad. Y el barco era su seguridad de
Pedro. Y el Señor Jesucristo le dio
parte de descienda de la barca. Pedro se descendió de la barca
y vino caminando al Señor Jesucristo. Y para que tú y yo vayamos al
Señor Jesucristo que está allá en el cielo, tenemos que salir
de esta religión falsa del mundo de esto que promete ser seguro
pero que se está hundiendo se promete ser seguro pero se está
hundiendo y se va a hundir con la tormenta va a llegar el día
de la tormenta del turbión y todo lo que es refugio falso va a
ser destruido y descendió Pedro de la mar que andaba sobre las
aguas para ir a Jesús y nosotros Vamos a ir a Jesús, viendo a
Jesús. Pero al ver el fuerte viento,
aquí vemos que Él titubeó. Al ver el fuerte viento, tuvo
miedo y comenzando a hundirse dio voz y diciendo, Señor, sálvame. Aquí vemos la demostración de
la divina fidelidad. El Señor Jesucristo no va a permitir. Aunque nosotros seamos infieles,
Él es fiel. Él es fiel. Nosotros no vamos
a perdernos, no por nuestra fidelidad. Queremos ser fieles. Decimos,
sé fiel. ¿Sabe? Por la gracia de Dios,
Él nos hace fieles. Pero no está en nosotros, está
en Él. Él es el fiel. Y la omnipotencia. Dice aquí la palabra de Dios.
Voy a terminar con esto. Al momento de Jesús extendiendo
la mano, ha sido de Él, le dijo, hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Cuando ellos subieron a la barca,
calvó el viento. Él está en control de todas las
cosas. El viento calmó, se hizo gran bonanza. Entonces, los que
estaban en la barca vinieron a adorar, diciendo verdaderamente,
eres el hijo de Dios. En el versículo 34-36 vemos la
demostración de la bondad y la gracia de todos los que estaban
enfermos, todos los que tocaron, quedaron sanos. Puedes por la
gracia de Dios venir al Señor Jesucristo por fe y tocarlo. Puedes en esta mañana venir al
Señor Jesucristo por fe, quitando la mirada de todas las cosas
y poniendo la mirada solamente en Cristo, venir a Él y tocarlo
a Él. Esa es la tocada de fe. Si lo
puedes tocar, quedas sano de todos tus pecados. Bueno, que
el Señor bendiga en su Palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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