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Cody Groover

¿Morirás como perro? o ¿Morirás como hombre?

Cody Groover November, 23 2014 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover November, 23 2014

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En esta noche pido que abran
sus Biblias conmigo libre de Salmo 49. Salmo 49. El título del mensaje en esta noche
es algo inusual. Tal vez agarre la atención. pero creo que van a poder entender
por qué tiene este título. Morirás como perro o morirás
como hombre. Morirás como perro o morirás
como hombre. Salmo cuarenta y nueve, en el
versículo veinte, dice, El hombre que está en honra y no entiende
semejante a las bestias que perecen. Semejante a las bestias. Puedes
poner cualquier bestia, caballo, vaca, perro. ¿Qué animal has
visto muerto en la calle? No creo que hayas visto león.
¿Qué has visto? Yo he visto perros, bestia. Hombre, dice aquí versículo 20,
que está en honra y no entiende, semejante Esa la bestia que perece. Es un Salmo muy interesante,
este Salmo. ¿Moriré como perro o como hombre? Es extraño el título, creo que
sí. Algunos pueden decir que son
palabras duras, pero el Señor Jesucristo habló la verdad. La palabra de Dios es la palabra
de verdad, y no hay que pedir disculpas por lo que dice la
Palabra de Dios. No hay que pedir disculpas en
ninguna manera. David está hablando y escribiendo
bajo la inspiración del Espíritu Santo. El Señor está diciendo
aquí a través de David, permíteme parafrasearlo, dice aquí en otras
palabras, un hombre o una mujer que en esta vida vive una vida
célebre, de celebridad, gran honor mundano. es tenido en alta
estima, alta posición, un hombre que tiene, una mujer que tiene
riquezas, sabiduría en este mundo, pero sólo eso tiene, aún así
no tiene entendimiento de la verdad, no tiene entendimiento
de la sabiduría de Dios, no tiene ese entendimiento no entiende el honor que viene
de Dios, no entiende las verdaderas riquezas que están en Cristo
Jesús, esa persona cuando muere, no muere diferente a como muere
un perro o un animal, cualquier bestia, no hay diferencia. Es
lo que está diciendo aquí. Esto es crítico. Esto es algo
sumamente importante. nos dice la Palabra de Dios y
sabemos que el Hijo de Dios ha venido, mantenga su lugar allá
en Salmo 49, en 1 Juan capítulo 5, dice, sabemos que el Hijo
de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento, nos ha dado entendimiento
para que sepamos, 1 Juan 5, 20, Sabemos que el Hijo
de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al
que es verdadero, conocer a Dios. O sea que si una persona tiene
todas las ventajas, todas las riquezas, honra, poder en este
mundo y no tiene este entendimiento, es como una bestia que muere.
Nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero,
para conocer que estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo,
éste es el verdadero Dios, y ésta es la vida eterna. David está diciendo aquí a un
hombre que tiene gran riqueza, y no entiende. Es como la bestia
que perece. ¿De dónde viene este entendimiento?
Este entendimiento es dado. Es dado por Dios. Es dado por la misericordia de
Dios. Es dado a Su pueblo. Es dado
por el Espíritu Santo en la predicación de la Palabra. En este mundo
todo es pasajero. Todo lo que hay en este mundo
es vanidad. ¿Qué significa? No es real, no
es verdadero. Lo tocas y dices, Es real, lo
estoy tocando. No dura, es mentira. Lo único
duradero y permanente, eterno, es lo celestial. Eso es lo real. Dios es verdad. Dios es verdad. Nosotros estamos en Dios, que
es el verdadero, en Su Hijo, Jesucristo. Ese es el verdadero
Dios y la vida eterna. Eso es lo que está diciendo.
Bueno, esto es la vida. Cuando un hombre tiene este entendimiento,
tiene a Dios. Y cuando tiene a Dios, tiene
la vida. Dice la Palabra de Dios, el que
tiene al Hijo, tiene la vida. El que no tiene al Hijo, no tiene
entendimiento, no tiene la vida. Perece como una bestia. No importa
qué clase de animal uno quiera pensar. Un animal es un animal. Una bestia es una bestia. Escogí
la palabra perro porque es lo que veo en las calles. Es imposible exagerar la importancia
de lo que David está diciendo aquí. Yo no quiero morir como
un perro. Yo no quiero morir como un perro. estás manejando por la carretera
y ves allá un perro, el cadáver de un perro, la mascota de un
niño o el compañero de un campesino, ya no es, ya no está, ya se fue,
pero no le das mucho pensamiento, era y ya no es. El entendimiento que está diciendo
aquí nuestro texto es entender quién es Dios, el propósito de
Dios. en su redención, entender el
propósito de Dios y su gloria. El entendimiento de la gloria
de Dios en Cristo Jesús es lo único que hace la diferencia entre un hombre y una bestia.
El entendimiento de quién es Dios, el entendimiento de quién
es Dios en Cristo Jesús, El entendimiento de la gloria
de Dios en Cristo Jesús es lo único que hace que el hombre
sea diferente a una bestia. Un animal vive para hoy. No tiene pensamiento de mañana.
Vive para hoy. No tiene pensamientos después
de la muerte. Vive por ahora, en este momento. Vive para el placer presente. Su preocupación e interés es
por sí mismo. Sólo está pensando en sí mismo.
Sólo va a pensar qué va a comer. Sólo está pensando en sí mismo.
Hay personas que son así, ¿verdad? Hay personas que son así. Sólo
piensan en sí mismo. No piensan en el mañana. No piensan
en la eternidad. ¿Conoces a alguien así? hombres y mujeres que viven de
esta manera no tienen ninguna preocupación por el bienestar
espiritual, como si no existiera. Lo sacan de su mente. Ningún
pensamiento de Dios, que si Dios es, que si tengo que estar en
la presencia de Dios, ningún interés en la gracia de Dios
que está en Cristo Jesús o en la misericordia de Dios en Cristo
ningún interés. Les hablas de ello y no pueden,
no se aguantan, no pueden, no se esperan que te salgas de su
presencia. Ya quieren que te calles. No tienen ninguna comprensión
de estas cosas espirituales. Bueno, dice aquí el salmista,
son como la bestia que perece. viven para el mundo y mueren
con el mundo. Cuando el mundo es destruido,
ellos son destruidos. Cuando se va lo que les interesa,
ellos también se van. Bueno, es una cuestión entonces
de entendimiento, y esto viene con creer la verdad de Dios. Es una cuestión de entendimiento.
Esa es la diferencia. La diferencia entre un incrédulo
muriendo como un hombre creado a la imagen de Dios, o un creyente
muriendo en Cristo Jesús, porque en Cristo Jesús el hombre no
muere. El hombre no muere. Pablo dijo, con Cristo estoy
juntamente crucificado, y ya no vivo yo. Mas vive Cristo en
mí, lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de
Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. La diferencia
en morir en la gloria y el honor de Dios y oírle decir a Él, Venid,
benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros
desde la fundación del mundo. O morir como una bestia en la
calle. la diferencia entre entender,
creer el verdadero Evangelio, creer a Dios. Un hombre que está en poder.
Hay hombres que tienen, que no tienen honor mundano en absoluto.
Usted y yo no tenemos honor en este mundo en lo absoluto. No
tenemos honor en este mundo. No tenemos, pero conocemos a
Dios. Tú has creído en el Señor Jesucristo,
conoces al Dios invisible, y porque conoces a Dios eres superior
a los ángeles, superior a los ángeles. Más alto que los ángeles
si conoces a Dios. Somos hechos hijos de Dios, aceptados
en el Amado, sentados en los lugares celestiales con Cristo
Jesús. Los hombres se jactan de sabiduría,
de riquezas y de honra en esta tierra. Sus nombres están en
los periódicos. Todo tiempo son vistos en la
televisión. Algunas son actrices, actores,
políticos, sin embargo no conocen a Dios. Tienen fama, tienen riqueza. y no importa cuánto reconocimiento,
prestigio o poder pueda tener en este mundo, Dios dice, cuando
mueren son como una bestia que perece. Dice Jeremías en Jeremías
capítulo nueve, versículos veintitrés y veinticuatro, dice, Así ha dicho Jehová, o
así dice el no se alabe el sabio en su sabiduría." Jeremías 9,
23. Ni en su valentía se alabe el
valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas, mas alabes en
esto el que se hubiere de alabar, en entenderme y conocerme." En
esto nos regocijamos en Cristo Jesús, es lo que dice el apóstol.
Nosotros somos el pueblo de Dios. Adoramos a Dios en espíritu.
Nos regocijamos en Cristo Jesús. Entendemos quién es Dios. Entendemos, lo conocemos. Entender
y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio
y justicia en la tierra, porque estas cosas quiero, dice Jehová.
Él entiende, el creyente entiende. el creyente conoce. Este es el
lugar más alto de la sabiduría, la sabiduría eterna, y desde
el lugar más alto de la sabiduría eterna, al lugar más bajo, al
hoyo más profundo de la desesperación y la corrupción, la diferencia,
la cuestión es esto, entendimiento. ¿Quién es Dios? Ahora vamos a
ver este Salmo, Salmo cuarenta y nueve. Esto fue como una introducción,
Salmo cuarenta y nueve. Voy a, vamos a leer y yo voy
a hacer unos breves comentarios. Versículo uno dice, Oíd esto,
pueblos todos, escuchad, habitantes todos del mundo, dice David. Así plebeyos como nobles, gente
del campo, gente de la ciudad, hombres ricos, mujeres ricos,
el pobre juntamente, óiganlo todos. La muerte no hace distinción. La muerte está señalada para
el hombre morir una vez. La muerte viene a todos. Oídme,
pueblos todos, escuchad habitantes todos del mundo, todo el mundo,
así los plebeyos como los nobles. Escúchame, dijo David, yo voy
a hablar, yo voy a abrir mi boca hablará sabiduría. El pensamiento
de mi corazón, inteligencia, inclinaré el proverbio en mi
oído, declararé con el arpa mi enigma." Yo voy a poner este
proverbio en canto. Oíganme, dicen. Yo voy a hablar
este proverbio en canto. Verdadero entendimiento y comprensión
hablará sabiduría, la sabiduría de Dios. Dice versículo cinco,
¿por qué he de temer en los días de adversidad? No temo, dice
el salmista, yo no estoy temiendo hablar la verdad en estos días
de adversidad, en estos días de maldad, cuando la iniquidad
de mis opresores me rodea. Yo no temo decir la verdad. Yo
no temo decirles la verdad a ellos o a ninguna otra persona. voy
a decir la verdad." Dice versículo seis, los hombres, los que confían
en sus bienes, en la muchedumbre de sus riquezas, se jactan. Ellos
se jactan de que son ricos y confían en esto. Pero con todo y que
ellos tienen su riqueza, su poder y su honor, dice en versículo
siete, ninguno de ellos puede en manera alguna redimir al hermano. con todo su honor, con todas
sus riquezas, con toda su fama, con todo lo que pueda lograr
en este mundo, no puede redimir a sus hermanos. No puede. Sus miles de millones,
toda su supuesta sabiduría, poder, no puede pagar por los pecados
de sus hermanos. No pueden dar a Dios por su rescate,
ni por ellos mismos, ni por sus hermanos. Es lo que está diciendo
aquí. Yo no estoy temiendo decir la verdad acerca de este asunto. Las personas se jactan de que
tienen poder, tienen riquezas, tienen fama. Dicen que Dios les
está bendiciendo. Con todas estas cosas, ellos
no pueden redimir su alma. No pueden redimir el alma de
ninguna otra persona. No pueden dar su rescate. Cuesta demasiado, dice versículo
ocho, porque la redención de su vida es de gran precio, de
gran precio. Puedes tener todo el mundo y
no pagar por tu alma. Todo el mundo no es suficiente
para pagar por tu alma. ¡Qué valiosa es el de qué aprovechar
el hombre si gana todo el mundo y pierde su alma. Quedará en
cambio. Es demasiado costoso. Y la deuda
que nosotros debemos es demasiado grande. Es de gran precio. La redención
de su vida es de gran precio. No puedes salvar tu alma, no
puedes levantarte del sepulcro. Puedes ser enterrado con todo
honor y dignidad y gran pompa, pero tú no puedes resucitarte.
No puedes levantarte. No puedes llevarte a la gloria. Tus riquezas, las riquezas no
pueden llevarte a la gloria. No puedes invadir el reino de
Dios. Nadie va a invadir el reino de
los cielos. Pueden hablar del cielo, pueden
hablar del cielo pero no pueden comprarlo, no está de venta,
no está de venta. Dice versículo 10, versículo
8, no se logrará jamás para que vivan adelante para siempre y
nunca vea corrupción, no se logrará jamás eso con todos sus honores
y riquezas. pues verá que aún los sabios
mueren, que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,
y dejan a otros sus riquezas." ¿Ven? La persona que es sabio
muere así como la persona que es un tonto muere. Los dos mueren. Perecen del mismo modo el insensato
o el necio. Dejan a otros sus bienes, dice
aquí el salmista. Tienen todas sus riquezas, tienen
su honor, su poder, y cuando mueren no se lo llevan. Se lo
dejan a sus descendientes. Se lo dejan a otros hombres.
Y ellos piensan. Su íntimo pensamiento
es que sus casas serán eternas. Llaman las haciendas después
de su nombre. o la tierra, ¿verdad?, le ponen
su nombre. Piensa que por eso va a permanecer
para siempre. Ponen sus casas, sus nombres,
y sus familiares les gusta tener esto. Es lo que va a decir aquí
el salmista. Nombran edificios. Según sus
nombres, las universidades les gusta donar dinero para que nombren
esta ala de la universidad el nombre de tal personaje, nombran
las calles, edificios, graban sus nombres con cincel, sus habitaciones
para generación y generación, dan sus nombres a sus tierras,
mas el hombre no permanecerá en honra, el hombre no va a permanecer
en honra, dejan atrás sus fondos financieros, sus nombres, todo
tipo de cosas los dejan atrás, creen que sus casas y los familiares
van a continuar, pero David dice, no es así, no va a permanecer,
es semejante a las bestias que perecen. Así todos, nuestros
bienes no van a permanecer. Ahora, versículo 15, versículo
13, este su camino es locura, con todos sus descendientes se
complacen en el dicho de ellos. A sus descendientes les gusta
eso. Vamos a honrar a nuestro papá, vamos a honrar a nuestro
abuelo, honrar a esto. El hombre siempre le gusta honrar
a los que ya murieron, mientras están en vida les dan tortura. Así eran también los israelitas
los profetas que vivían de antes les hacían sus grandes tumbas,
pero los que estaban allá predicando, ahí los querían matar. Como a rebaños que son conducidos
al seol, noten aquí, como a rebaños que son conducidos al sepulcro,
la muerte los pastorea. Y los rectos, es decir, los que
están vivos todavía, se enseñorean de ellos por la mañana. Los que
quedan los van a llevar a ese sepulcro. Los rectos, los que
todavía están, pueden caminar, los van a llevar a los sepulcros. Se consumirá su buen parecer,
con toda cirugía plástica, su buen parecer se va a ir. y el Seol será su morada. La muerte viene y van a ser consumidos. Al polvo van a regresar. Gusanos
van a comer su carne. Alimento de gusanos. Su belleza se consume. Pero noten
versículo quince. ¡Qué precioso es esto! Pero Dios. cómo nos gusta oír, pero Dios. Ven, nosotros estamos en esta
categoría, estamos en estos insensatos, antes de que, pero Dios venga
y nos dé entendimiento. Ven, no hay diferencia. Nosotros
también estamos en esa insensatez, estamos en esa locura. No teníamos
entendimiento Nadie tiene este entendimiento antes que Dios
venga y se lo dé. ¿Y cuál es la diferencia? Dice
aquí, Pero Dios. ¿Se acuerdan Efesios capítulo
dos? Y Él os dio vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros
delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo siguiendo
la corriente de este mundo. El Espíritu que ahora opera en
los sillos de desobediencia, no lo estoy parafraseando, dice,
Pero Dios. Pero Dios, que es rico en misericordia
por su gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos
sin pecado nos dio vida, juntamente con Cristo, por gracia sois salvos.
Pero Dios, qué precioso es esto. Dice aquí, pero Dios redimirá
mi alma del poder del Seol. Ven allá entendimiento. Esa es la diferencia. ¿Ves allá
entendimiento? Hay veces el entendimiento de
una persona a quien Dios le ha dado entendimiento. Pero Dios,
Él va a redimir mi alma. Redimirá mi vida del poder del
sepulcro. El poder del sepulcro. Yo tengo
un Redentor. Dios redimirá mi vida del poder
del sepulcro, del Seol, porque Él me tomará consigo. Él me va
a redimir, Él me va a venir a buscar, Él me va a tomar consigo. Hay
entendimiento allá. Esa es la diferencia. Esa es
la diferencia. ¿Qué es lo que está diciendo?
Yo tengo un Redentor. Yo tengo un Redentor. Es entendimiento
esto. ¿Quién es el Redentor? El Redentor
es uno que paga el precio de la redención. Redimir, ¿saben
qué es redimir, verdad? Cuando uno va al monte de piedad
y peña un artículo, es tuyo. Es tuyo. Das la factura. No sé si das
la factura o no. Pero ahí tienes allá el artículo.
Quieres saber que no robaste. Tienes que dar allá y te dan
un boleto de redención. Sí, te dan un boleto de redención. Es tuyo. Pero tienes que pagar. Y cuando tú pagues, el precio
estipulado, lo que entonces te da en tu artículo, es tuyo. Cristo
Jesús, nosotros somos de Dios por creación, somos de Dios por
la elección divina, somos, fuimos dados a Cristo por Dios el Padre,
somos Suyos, y nosotros nos perdimos en nuestro Padre Adán, nosotros
nos vendimos a la esclavitud del pecado. Nosotros nos vendimos. Todo aquel que comete pecado
es esclavo del pecado. Estamos bajo el poder del pecado,
bajo la maldición de la ley. No podemos nosotros librarnos.
Vino el Señor Jesucristo, el Eterno Hijo de Dios. Y Él vino
aquí a este mercado, este mercado de suciedad, este mundo. y Él nos compró, Él pagó el precio
de la redención. ¿Y cuál es este precio de la
redención? Dice el Primero Pedro. Sabéis
que no fuiste rescatado, ¿sabéis? Que no fuiste rescatado, estos
redimidos, de vuestra vana manera de vivir que recibiste de vuestros
padres. sino con la sangre preciosa de
Cristo, como de un cordero sin mancha y contaminación, ya destinado
desde antes, pero manifestado en este tiempo por amor a vosotros.
El precio de la redención es la sangre del Señor Jesucristo,
y porque Él me redimió, Él me libró del poder de la muerte,
con un poder mucho más grande. La muerte es poderosa, pero Él
es más poderoso que la muerte. Él me redimió del poder del Señor. Él es poderoso y tiene suficiente
con qué pagar. ¿Se acuerdan lo que dijo esa
mujer samaritana? La mujer samaritana, cuando el
Señor Jesucristo le pidió del pozo, y ella, el Señor le dijo,
el que bebiera de esta agua volverá a tener sed. Para el que beba
del agua que yo le daré, serán en una fuente que brote para
vida eterna. Ella dijo, ¿de dónde tienes esta
agua? ¿De dónde tienes esta agua? ¿Cómo
es que Él tiene poder para redimirme? ¿Él tiene poder para redimirme?
Él tiene la voluntad para redimir a Su pueblo. Nadie debe dudar
eso. Él vino de Su voluntad. Él puso Su vida voluntariosamente. Él vino para hacer la voluntad
de Su Padre. Era Su voluntad. Pero Él tiene
poder para pagar. Nos dicen hebreos 7.25, cuando
oigan esta palabra poder, está hablando de la habilidad del
poder. Él es todopoderoso. dice en Hebreo
7.25, por lo cual, puede. Porque Él vive para siempre,
Él puede también salvar perpetuamente. Él tiene el poder de salvar perpetuamente. Esta palabra perpetuamente puede
tener el significado, y no cesarse violencia a la palabra, para
siempre, perpetuamente, hasta el fin, pero también esta palabra
perfectamente puede ser entendida al más distante, al más distante. Él puede salvar al más vil pecador. El apóstol Pablo dijo esto. Él
dijo, Él ya salvó al capitán de ellos. Palabra fiel y digna
es ser recibida por todos que Cristo Jesús vino al mundo a
salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero, yo
soy el más Él ya mostró que Él puede salvar al más vil. Él tiene poder para salvar. Nadie debe pensar, bueno, mi
pecado es muy grande. Mi pecado es muy grande. No. Tu supuesta bondad es demasiado. Tu pecado no te impide venir
a Cristo. Tu falsa humildad diciendo, mi
pecado es muy grande, no puedo traerlo al Señor Jesucristo,
es falsa humildad, no puedo traer este pecado, es demasiado para
que Dios lo... No, es incredulidad, Dios dice,
Él puede salvar, Él que a mí viene, no lo he hecho fuera,
no lo he hecho fuera. Dice, Él puede también salvar
perpetuamente a los que por Él se acercan a Dios, viendo pidiendo
siempre para interceder por ellos. En San Judas, versículo 24, dice,
y aquel que es poderoso, él puede salvar al más vil pecador, y
él es poderoso para salvarte hasta el fin. Es poderoso para
guardarnos sin caída. Es verdad que todos los días
caemos. pero no caemos para ser destruidos
completamente. El que cree en el Señor Jesucristo
es salvo con salvación eterna. ¿Por qué? Porque Él los guarda.
Él los guarda. Poderoso para guardarnos sin
caída. Es decir, ninguno de los Suyos
se va a perder. Ninguno de los Suyos se va a
retroceder. Y si alguno retrocede, simplemente
es evidencia de que no era nunca. Salieron de la iglesia, salieron
de nosotros, dijo allá Juan, porque no eran de nosotros. Esa
es la razón. Si una persona se aparta de Cristo,
esa persona apostata de Cristo, apostata en su confesión porque
nunca estuvo en Cristo. Nunca estuvo en Cristo. Nadie
puede arrebatarlas de las manos del Señor Jesucristo. Satanás
no puede, las pruebas no pueden, y gracias sean dadas a Dios,
ni yo mismo puedo arrebatarme de las manos del Señor Jesucristo. ¿Entienden eso? Dios no va a
ser, el Señor Jesucristo no va a ser frustrado por el pecado
del hombre. Este es más poderoso que tu voluntad,
que tu pecado, que todo. Él va a tener a los Suyos. Él
los va a tener. Es poderoso para guardarnos sin
caída. y presentarnos, es poderoso para
poder presentarnos sin mancha, sin mancha delante de Su gloria,
con gran alegría. Es poderoso. En Colosenses capítulo
uno, versículo veintiuno, dice, Y a vosotros también, que erais
en otro tiempo extraños enemigos en vuestras mentes, haciendo
malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne por medio
de la muerte. para presentaros santos y sin
mancha e irreprensibles delante de Él." Noten Filipenses 3.21,
el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra para
que sea semejante al cuerpo de la gloria Suya, por el poder
con el cual Él puede también sujetar a Sí mismo todas las
cosas. El apóstol Pablo dijo, yo estoy
convencido de esto, que Él es poderoso para guardar mi depósito
para aquel día. Él es poderoso. Aquí está diciendo
el salmista, pero Dios, Él va a redimir mi vida de la muerte. Él me va a salvar. Esto es imposible
con los hombres, pero con lo que es imposible para los hombres,
para Dios no hay nada imposible. Si yo miro adentro, si tú miras
adentro, yo sé que el pueblo de Dios es honesto con Dios.
Y si miramos adentro y no tenemos ninguna razón de esperanza en
nosotros mismos. Pero nuestra esperanza no está
en nosotros, nuestra esperanza está en Cristo. Es imposible
para los hombres, pero lo que es imposible para Dios no es
nada imposible. Él remedirá mi alma del sepulcro
para recibirme a Sí mismo. Y es entonces, allá en versículo,
que escribe, No temas cuando se enriqueciere alguno, cuando
aumenta la gloria de su casa, porque cuando muera no llevará
nada. No temas, no va a llevar ni descenderá
tras él su gloria. No se va a llevar su gloria,
no se va a llevar su dinero, no se va a llevar su fama, aunque
mientras viva, llame dichosa su alma. Puede decir todo lo
que quiera. Y sea loado cuando prospere.
Entrará en la generación de sus padres, es decir, va a hacer
lo mismo. Hay testimonios de sus padres,
sus abuelos, sus bisabuelos, ya murieron. Lo mismo le va a
pasar. nunca más verá la luz. El hombre que está en honra y
no entiende es semejante a las bestias que perecen." Entonces,
es cuando dice ahí, una persona que no entiende es semejante
a los... Ahora, ¿qué es este entendimiento?
Brevemente. Vamos a ver un poco más cerca
lo que es este entendimiento. Primeramente, este entendimiento
no está en mí, este entendimiento no está en ningún predicador,
este entendimiento no está en ningún sacerdote, este entendimiento
no está en ninguna organización, no está en ninguna tradición
religiosa, este entendimiento no está en formas, en la ley,
no está en la sabiduría, el entendimiento no está en la moralidad y o en
la filosofía, no está ya este entendimiento este entendimiento
está en Cristo Jesús. Únicamente en Cristo Jesús. La sabiduría de Dios está en
Cristo Jesús. Esa es la diferencia. Cristo
Jesús es el entendimiento. Si nosotros vemos en Proverbios
capítulo ocho, Cristo es llamado allá la sabiduría de Dios y en
1 Corintios, quiero que vayan allá, en 1 Corintios el creyente
esa persona que Dios le ha dado entendimiento, esta persona tiene la sabiduría de Dios. en versículo 18, porque la palabra
de la cruz es locura para los que se pierden, pero a los que
se salvan esto es a nosotros, es el poder de Dios. Pues está
escrito, destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé el
entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde
está el escriba? ¿Dónde está el disputador de
este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría
del mundo? Pues ya que en la sabiduría de
Dios el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó
a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación,
porque los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo
crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para
los sentidos es locura. Mas para los llamados, así judíos
como griegos, Cristo es el poder de Dios. Cristo es la sabiduría
de Dios. ¿Dónde está esta sabiduría? ¿Dónde
está este entendimiento en Cristo Jesús? Cristo dijo, yo soy el
camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al Padre
si no es por mí. Cristo dijo, si conoces la verdad,
la verdad te hará libre. Conoces a Cristo, Cristo te va
a hacer libre. como leímos allá en 1 Juan 5,
Él ha venido y nos ha dado entendimiento. A Su pueblo Él da entendimiento. Nadie conoce, dijo el Señor Jesucristo,
al Padre. Nadie conoce al Hijo sino al
Padre, y nadie conoce al Padre sino al Hijo, y a Aquel a quien
el Hijo lo quiere revelar. Dios es invisible, Dios es espíritu,
y nadie ha visto a Dios jamás, dice Juan 1, 18. el Unigénito
que está en el Senado del Padre, Él lo ha dado a conocer, Él lo
ha revelado. El entendimiento de quién es
Dios está en Cristo Jesús. La sabiduría de Dios está en
Cristo Jesús. Los tesoros de Dios están en
Cristo Jesús. Todo está en Él. Dios el Padre
dijo de Cristo, Este es mi Hijo amado, a Él oí. Entonces, la sabiduría y el entendimiento
de Dios vienen a través de Cristo. Oye a Cristo, entonces. Oye a
Cristo. Oye a Él. Si quieres saber lo
que Dios dice, entonces escucha al Hijo. Oye lo que Cristo dice. Él es la sabiduría de Dios. Él
es el entendimiento. Ahora quiero darle cinco cosas
para terminar. Quiero ser breve con estas cinco
cosas. que nosotros entendemos en Cristo. Cinco cosas que nosotros hemos
aprendido en Cristo que hacen que seamos diferentes a la bestia
que muere. Somos traídos, nos separa. Este
entendimiento nos separa de la bestia. Conocer a Cristo nos
separa. Pero hay cinco cosas que nosotros
podemos saber o sabemos. Sabemos que todos los hombres
van a morir. Es decir, yo voy a morir, tú vas a morir, todos
vamos a morir. La muerte es una certeza. Está
señalado para el hombre morir una sola vez y después de esto
el juicio. Pero yo quiero morir en Cristo.
Yo quiero morir en Cristo. Quiero morir en comunión con
Dios. Quiero morir con algo adelante
de mí. con la esperanza adelante de
mí. No quiero morir, como dijo Abraham
a ese hombre rico, todos tus bienes ya los recibiste ahí en
la tierra, ahora vienen todos tus males. Todos sus días buenos
los vivió acá. Todos sus días buenos los vivió
acá, y ya. Es un mal trueque eso, ¿verdad?
Es un mal trueque eso. Si pensamos simplemente en días
y gloria, beneficios, mal trueque. Yo quiero, no quiero morir con
toda mi vida detrás de mí, yo quiero morir con la vida delante
de mí. No quiero simplemente estar mirando
lo que quedó atrás. Quiero tener la esperanza de
la gloria y la esperanza de la vida eterna. Como leímos allá
en Job, y hace la pregunta, si un hombre muere, ¿volverá a vivir? La Palabra de Dios nos dice que
sí. el hombre que muere va a volver a vivir. Viene la hora y ahora
es cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios y los que
oyerán vivirán. Va a venir el día cuando todos
los que están en el sepulcro van a oír la voz y todos van
a resucitar. Sabemos esto. Los que hicieron
lo bien para la vida eterna, los que hicieron lo mal para
la muerte. Pero está hablando de creer en
el Señor Jesucristo, no está hablando de obras allá. Nadie
se vaya a ir con esto. Dios dice que va a volver a vivir
a este hombre. Y aquí está entonces lo que hemos
aprendido en Cristo Jesús. Cinco cosas. Primer lugar, en
Cristo Jesús aprendemos el propósito de Dios. Ahí está el primero. En Cristo Jesús aprendemos el
propósito de Dios. No hay ninguna manera de saber
cuál es el propósito de Dios aparte de conocer a Cristo Jesús. el propósito de Dios está en
Cristo nosotros sabemos cuál es el propósito de Dios si vamos
nosotros allá a Efesios capítulo uno Efesios capítulo uno versículo
nueve dice noten lo que dice el texto en versículo nueve versículo ocho Dios hizo sobreabundar
para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer,
es don de Dios esto, tenemos entendimiento, nos dio a conocer
el misterio de Su voluntad. Tú sabes qué es lo que está haciendo
Dios, te lo está diciendo Te lo está diciendo acá. No necesitas
ir a las escuelas de filosofía y empezar a tratar de pensar
por qué está en el mundo, por qué está en el universo. Aquí
lo está diciendo Dios y tú lo sabes. Danos a conocer el misterio
de su voluntad según su beneplácito, el cual se había propuesto en
sí mismo antes de que hubieran estrellas, antes de que hubiera
sol, luna, antes de la creación, Él se propuso en Sí mismo de
reunir todas las cosas en Cristo. en la dispensación del cumplimiento
de los tiempos, así de los que están en los cielos como los
que están en la tierra, en él asimismo tuvimos herencia, habiendo
sido predestinados conforme al propósito del que hace todas
las cosas según el designio de su voluntad. Ahora sí les pregunto,
¿sabes cuál es el propósito de Dios? Aquí está. En Cristo Jesús
sabes. Crees, recibes y te gozas en
esto. Tienes esta comprensión, conocimiento
de Dios. Dios es eterno. Dios es eterno. Y antes de que el mundo fuera
creado, antes de que Él ponga las estrellas en el espacio,
cuando todavía nos dicen en Job 38, alababan todas las estrellas
del Haba y se regociaban todos los hijos de Dios, en los consejos
eternos de Dios, el propósito de Dios, ¿cuál es? ¿Qué se propuso Dios? ¿Tiene
su decreto? Nos dice que su propósito está
en Cristo Jesús. Ahí está. Ahí está. Cristo Jesús. En Cristo Jesús reunir todas
las cosas. Él tiene la honra, la gloria,
la supereminencia. Este es el propósito. que las
edades venideras de reunir en un cielo nuevo y una tierra nueva
todas las cosas en Cristo. Eso te separa de la bestia. Sabes,
Dios te ha revelado eso. Bueno, el propósito de Dios en
Cristo Jesús, el propósito de Dios en Cristo Jesús es de tener
a un pueblo semejante a Su Hijo. Dios amó a Su Hijo con amor eterno,
y Él ha determinado tener un pueblo que nosotros no podemos
nombrar, Él sabe cuáles son. Un hombre, las estrellas del
cielo, la arena que está sobre el mar, es un número que nadie
puede contar, pero es un número que está definido por Dios. Él
va a tener este pueblo igualito a Su en santidad, en justicia
perfecta. Somos creados en Cristo, es una
nueva creación. Es el propósito de Dios, ser
hechos, y Él ha predestinado entonces, ¿sabes cuál es el propósito
de Dios? Él ha predestinado todas las
cosas, todos los eventos en la vida de todos los suyos para
traer a cabo este propósito, para llegar a cabo este propósito.
Dios El Señor Jesucristo dio todo lo que el Padre me da, vendrá
a mí, y el que a mí viene, no lo he hecho fuera. Esta es la
voluntad del que me ha enviado, que todo lo que me diera no pierda
yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. El propósito
de Dios, la voluntad de Dios, el gran diseño de Dios en la
redención, va a ser cumplido en Cristo Jesús. Esto es entendimiento. Esto es entendimiento. Cristo
dijo, yo tengo otras ovejas que no son de este rey. A ellas también
debo traer entendimiento. Sabemos que lo que está haciendo.
Sabemos porque el mundo continúa. ¿Sabes por qué el mundo continúa? Porque Él está trayendo a sus
ovejas. Yo tengo entendimiento de esto.
Dios me lo dio. ¿Tienes entendimiento? Dios te
lo dio. Nos ha dado entendimiento. Somos amados. Ahora, segunda
cosa. Tenemos entendimiento del poder de Dios. En Cristo Jesús
tenemos entendimiento del poder de Dios. Cuando nuestro Dios
habla de la salvación, los discípulos dijeron, ¿Quién puede
ser salvo entonces? El Señor Jesucristo le dijo,
con los hombres es imposible. Pero con Dios no hay nada imposible.
Todo es posible con Dios. Esto es obra de Dios. Entendemos
el poder de Dios para salvar a su pueblo. Cristo es el poder
de Dios para salvación a todo aquel que cree. Al judío primeramente
y también al griego. Es la única manera que un hombre
puede ser limpio, un hombre que es nacido de mujer puede ser
limpio delante de Dios por el Señor Jesucristo. Lo que es imposible
con el hombre es posible con Dios por la persona y la obra
del Señor Jesucristo. Él tiene poder para hacerlo.
Él es Dios Todopoderoso. Él no está imposibilitado para
salvar a Su pueblo. No te cansas de oír de un Jesús
que está tratando de hacer algo y no puede. No te harta oír que
personas, predicadores, pastores, hablen de Dios de una manera
que Dios está tratando de hacer. ¡Fuera con ese lenguaje! Dios
no trata de hacer nada. Dios hace. Dios no trata. tú y yo tratamos,
pero Dios hace. Él tiene poder, Él hace lo que
Él quiere en los ejércitos del cielo, en los habitantes de la
tierra, y nadie puede detener su mano y decirle, ¿qué haces? Él va a dar vida a su pueblo.
La tercera cosa es esta, la tercera cosa, entendemos que Dios está
obrando todas las cosas, entendemos la providencia, que Dios es la
primera causa de todas las cosas. Sabemos que todas las cosas ayudan
a bien. Eso es una gran diferencia entre
una bestia. Sabemos que todas las cosas ayudan
a bien. A los que ama a Dios, a los que
conforman su propósito, son llamados, y que nada puede separarnos del
amor de Dios que está en Cristo Cuando Dios determinó bendecir
a Abraham, Él lo bendijo y dice, nadie lo va a maldecir. Él llamó
a Abraham y lo bendijo. Cuando Dios determinó poner a
José sobre el trono, alguien pudo evitar que José
vaya al trono. Trataron de matarlo, trataron
de venderlo, lo pusieron como esclavo. Mira la carrera de de
José que Dios tenía. Pero esa es la providencia de
Dios obrando todas las cosas con el propósito de poner a José
allá en el trono en Egipto para salvar a muchos pueblos. Bueno,
eso es entendimiento. Y cuarto, podemos entender la
presencia de Dios. Sabemos que tenemos la presencia
de Dios está con nosotros. Sabemos que en Cristo Jesús,
Dios no es una entidad afuera. Sabemos, entendemos que Dios
está con nosotros. Dios está en nosotros. Entendemos
esto. El que no tiene el Espíritu de
Cristo no es de Él. Entendemos esto. Nos hace diferentes. Dios vino aquí a este mundo en
la persona de Su Hijo. Él fue hecho carne y habitó entre
nosotros. Fue hecho hombre. Él vino para
reconciliar. Dios estaba en Cristo reconciliando
el mundo consigo mismo. Pero nosotros estamos en Cristo
Jesús también. El amor de Dios está en Cristo
Jesús. Y luego la quinta cosa, entendemos
las promesas de Dios. Esto nos separa de las bestias. Entendemos las promesas de Dios.
Nos dice en 2 Corintios 1.20 que todas las promesas de Dios
son en Cristo. Están en Cristo. Y en Cristo
son sí y en Cristo son amén para la gloria de Dios. Tenemos las
promesas de Dios. Esto te hace diferente a la bestia. El creyente en Cristo Jesús tiene
la promesa del perdón de pecados. ¿Conoces esto? ¿Conoces que tus
pecados han sido perdonados? Tenemos redención. Él redimirá
mi alma. Tenemos el perdón de pecados.
Tenemos la promesa, tenemos la promesa de la justificación. Somos justificados. por la fe. Somos justificados
por la fe del Señor Jesucristo. Nosotros creyendo en Jesucristo
para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras
de la ley. Tenemos la promesa de la justificación. Somos justos delante de Dios.
Tenemos la promesa de la vida eterna. Él nos ha dado vida eterna. Tenemos este No estamos sin entendimiento
acerca de esto. Tenemos ahora mismo el que cree
tiene vida eterna. Sabemos que vamos a cerrar los
ojos en este mundo, pero cerrar los ojos en este mundo es abrirlos
en la presencia del Señor. Esto es diferente a las bestias. Tenemos la promesa de la resurrección. Tenemos la promesa de que nosotros
vamos a resucitar con un cuerpo glorioso, un cuerpo glorificado. No es un cuerpo semejante a la
del Señor Jesucristo. Él no vio corrupción. Él es en
Su cuerpo. Nosotros vamos a ser resucitados
con un cuerpo espiritual, celestial, un cuerpo celestial. Tenemos
la promesa de la resurrección. Digo el Señor Jesucristo, porque
yo vivo, vosotros también viviréis. Él viene para traer, cuando venga
esa última trompeta, Él viene con los santos que van a estar
ahora con Él en la gloria. Todos van a ser levantados del
sepulcro y los que permanecemos seremos transformados en un abrir
y cerrar de ojos un cuerpo como la de Él. Tenemos la promesa
de la resurrección. Tenemos eso. a qué anhelar y
esperar, ¿verdad? Nos hace diferentes a la bestia.
Tenemos la promesa de la esperanza. Cristo en ti es la esperanza
de gloria. ¿Es real Cristo para ti? Entonces
el cielo es real para ti también. No es una fabla. Tienes la, tienes,
es la esperanza de gloria. Es la esperanza poseída. y tenemos
la promesa de paz porque Él ha hecho la paz mediante la sangre
de su cruz tenemos la promesa del reposo Él dijo, venid a mí
todo lo que está trabajado y cargado yo os haré descansar y tenemos
la promesa de su presencia yo estaré contigo hasta el fin del
mundo tenemos este entendimiento que nos hace diferentes cómo
vamos a morir dice el salmista La persona que tiene honor, que
tiene honra y no entiende, es semejante a las bestias que perecen. Pero el creyente, el creyente
entiende, porque Dios le ha dado entendimiento. Tiene esperanza. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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