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Cody Groover

Porque permitio DIos que David cayera en el pecado

2 Samuel 11
Cody Groover • October, 26 2014 • Video & Audio
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Cody Groover • October, 26 2014

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Hermanos, piden esta tarde que
abran sus Biblias conmigo allá a Segunda de Samuel, donde hemos
estado leyendo. Hermano Joel y hermano Eduardo
leyeron el capítulo 11 de Segunda de Samuel. Y ahora quiero que
leamos el versículo, el capítulo 12, no todo, pero Vamos a leer
parte del capítulo 12. Y Jehová envió a Natán a David,
y viniendo a él le dijo, Natán le dijo a David, Había dos hombres
en una ciudad, el uno era rico y el otro pobre. El rico tenía
numerosas ovejas y vacas, pero el pobre no tenía más que una
sola corderita. que él había comprado y criado
y que había crecido con él y con sus hijos juntamente comiendo
de su bocado y bebiendo de su vaso y durmiendo en su seno y
la tenía como una hija. Y vino uno de camino al hombre
rico, un visitante, un viajero, a este hombre rico y este no
quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas para guisar para el
caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel
hombre pobre y la preparó para aquel que había venido a él.
Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra
aquel hombre y dijo a Natán, vive Jehová, que el que tal hizo
es digno de muerte y debe pagar la cordera con cuatro tantos
porque hizo tal cosa y no tuvo misericordia. Entonces dijo Natán
a David, tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de
Israel, yo te ungí por rey sobre Israel y te libré de la mano
de Saúl y te di la casa de tu Señor y las mujeres de tu Señor
en tu seno. Además, te di la casa de Israel
y de Judá, y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.
¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciéndolo
malo delante de sus ojos? Aurías, Eteo, heriste a espada
y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada
de los hijos de Amón. Por lo cual ahora no se apartará
jamás de tu casa la espada por cuanto me menospreciaste y tomaste
la mujer de Uriah Zetheo para que fuese tu mujer. Así ha dicho
Jehová, he aquí, yo haré levantar el mal sobre ti y de tu misma
casa y tomaré tus mujeres delante de tus ojos y las daré a tu prójimo,
el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. porque tú
lo hiciste en secreto mas yo haré esto delante de todo Israel
y en pleno sol entonces dijo David a Natan pequé contra Jehová
y Natan dijo a David también Jehová ha remitido tu pecado
no morirás que precioso que precioso que
precioso es oír de la boca de Dios después de que Dios nos
convence de que somos pecadores y nosotros mismos nos juzgamos,
yo soy digno de muerte. El pecador toma el lugar de Dios
en contra de sí mismo y se acusa y se condena y dice yo soy el
pecador, yo merezco la muerte, que dulce. suena el evangelio
cuando dice no morirás dios ha quitado tu pecado que precioso
verdad como lo quita como quita dios el pecado de su pueblo bueno
pero en esta noche quiero que veamos este pensamiento porque
permitió dios que david cayera en el pecado porque permitió
dios Dos capítulos son dedicados a este pecado en el que Dios
permitió que David cayera. Tomó primeramente la mujer de
Urias, el Eteo, Betsabeh, y cometió adulterio con ella. Se acostó
con ella. Y después, cuando fue descubierto
que ella estaba encinta, quiso taparlo. trayendo a su esposo
de la guerra, tratando de que su esposo entrara con ella y
nadie se diera cuenta. Estaba tratando de encubrirlo.
Y este hombre no quería entrar con su esposa. Y cuando no pudo
con eso, pues le envió carta de la mano del mismo Urias a
que, que Joab lo ponga en la batalla y que lo deja allá para
que lo maten. Y eso así pasó. Y David dijo
a Joab, no te preocupes, la espada toma uno como el otro. Tu no
te preocupes por eso. Pero Dios, esto que hizo David
desagradó a Dios. Dios toma nota del pecado de
su pueblo. Dios está mirando. Pero por qué permitió Dios que
David cayera en el pecado, cuando él podía ver fácilmente fácilmente
había podido prevenirlo. Después de todo, Él es el que
nos guarda a nosotros en todo momento. La razón por la que
nosotros no caemos en este momento es porque Él nos está guardando.
¿Pero por qué? ¿Por qué no impidió que David cayera en el
pecado? Somos guardados por el poder
de Dios mediante la fe. Somos librados del poder del
maligno de la mano de satanás a cada rato busca satanás como
león quien devorar el señor nos guarda pero porque entonces permitió
bueno la primera cosa que debemos nosotros considerar al pensar
esto al pensar de esta manera porque permitió a dios que david
caiga porque permite dios que yo caiga porque permite dios
el apóstol Pablo se lamentó y nosotros nos lamentamos miserable de mí
yo quiero según el hombre interior yo viviría sin pecar en este
mundo ahora mismo pero veo otra ley mis miembros que me lleva
a cautivo y tengo que clamar miserable de mí que me librará
de este cuerpo de muerte lo primero que tenemos que reconocer es
que toda la vida del creyente, es decir, el ascenso de David,
las victorias de David, la caída de David, todas sus victorias,
sus derrotas, su éxito espiritual y su fracaso, estamos en las
manos de Dios soberano. Es lo primero que debemos reconocer,
que estamos en las manos de Dios soberano, que Él hace según Él
quiere. No estamos culpando a Dios. No
estamos culpando a Dios en ninguna manera. Él no tienta a nadie
en el pecado. Él no es tentado y Él no tienta
a ninguno a pecar. Pero la mano de Dios, nuestro
Padre, nunca es removida de uno de sus hijos. Nunca nos desamparo a su hijo
el Señor Jesucristo allá en la cruz del Calvario. pero porque
el desamparo a su hijo alla en la cruz del calvario el nunca
nunca nunca nunca deja uno de los suyos los tiene protegidos
Dios es la primera causa de todas las cosas ya sea que Dios lo
dirija o Dios lo permita y todo es para su gloria y sabemos que
todas las cosas hay esto es algo que yo no me puedo explicar no
lo puedo entender tú no lo puedes entender no lo puedes explicar ahora que conoces al señor Jesucristo
piensas como no me libró de esto antes pero ahora esto te molé
esto es como decir un aguijón en tu carne un mensajero de satanás
que te abofetea Pero sabemos que todas las cosas
ayudan a bien a los que aman a Dios, a los que conforme a
su propósito son llamados. Todas las cosas ayudan a bien.
A los que antes conoció también los predestinó. Noten allá en
Romanos capítulo 8. Vamos a verlo en esta noche. Romanos 8. a los que antes conoció, el ha
predestinado a su pueblo. Sabemos que los
que ama Dios todas las cosas, y de estas todas nada queda excluido. Les ayudan a bien, esto es a
lo que conforme a su propósito son llamados, porque los que
antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo. para que él sea el primogénito
entre muchos hermanos. Y a los que predestinó a éstos
también llamó, y a los que llamó a éstos también justificó, y
a los que justificó a éstos también glorificó. ¿Qué pues diremos
a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? Dios es por su pueblo desde la
eternidad hasta la eternidad. Aún cuando él tiene cuidado de
nosotros y él tiene Él está mirado cuando aún estamos en nuestra
rebelión. Él siempre es fiel. Él es fiel primeramente a su
propósito, su pacto. Es fiel a su Hijo. Y Cristo es
fiel a su propósito. Y es fiel a su pueblo que Dios
le dio a Él. No los va a dejar. Ahora, la
cosa que entonces debemos entender es que nada ocurre sin el permiso. Satanás no podía tocar a Job
sin que Dios le diera permiso. Tuvo que venir Satanás al Señor
para recibir permiso para poder tocar primeramente las cosas
de Job y luego a Job mismo, a la familia de Job. Los hermanos
de José, otro ejemplo, ellos no pudieron, mira que hicieron,
vendieron a José a la esclavitud. No lo podían hacer sin que fuera
por el permiso y la dirección de Dios. Y José dijo esto, ustedes
lo hicieron para mal. Ustedes lo que hicieron, lo hicieron
para mal. Pero Dios lo hizo para bien. Para bien, para salvar
a su pueblo. La cosa más mala que ha hecho
el hombre en este mundo es tomar al Señor Jesucristo y clavar
una cruz. Pero Dios, eso es lo que Dios
ha utilizado para salvar a su pueblo. Y el aguijón en la carne del
apóstol Pablo, Pablo llamó a este aguijón mensajero de Satanás
para bofetearme, para que yo no me hinche, para que yo no
me jacte. Fue ordenado por Dios y Dios
le dijo, no te lo voy a quitar, bástate mi gracia, bástate mi
gracia. Bueno, esa es la primera cosa,
Dios es soberano en todas las cosas. Y luego podemos entender
esto acerca de la caída de David. David es como todos nosotros,
no es diferente, es un hombre, es un hombre tal como nosotros
somos, carne, pecador, nacido de Adán. y debemos entender que
todas las experiencias del pueblo de Dios en las escrituras todo
lo que leemos acá está escrito las cosas buenas como las cosas
malas está escrito para nuestro aprendizaje para que nosotros
aprendamos de ello y no lo pinta la palabra de Dios no habla de
los santos no habla de sus hijos como hablan los hombres cuando
los biógrafos van a hacer una biografía de tal personaje. Las
cosas que son malas, las ponen debajo, no las sacan al frente. No quiero hablar de ello. Pero
Dios no habla de sus santos, de sus hijos de esa manera. Nos
pinta tal como somos. Nos describe con todas las arrogas
y con todo el pecado. Nos dice tal como somos. No encubre. No oculta el mal, revelando solamente
el bien. No. Muestra todo de su pueblo. somos descritos exactamente como
somos pecadores salvos por la gracia de Dios guardados solamente
por la gracia de Dios no podemos pretender ser lo que
no somos somos pecadores hemos recibido misericordia tenemos
esperanza viva y segura por los méritos de Cristo Jesús y queremos
agradarle a Él y servirle a Él, pero somos pecadores. No me mires
a mí, mira a Cristo. Mira al Autor y Consumador de
la Fe. Somos pecadores. Y cuando leemos
la Palabra de Dios, se nos lleva directamente las cosas más íntimas
de los personajes como David, Aarón, Lot, Simón Pedro nos muestra
todo. Algunos de los personajes que
vemos en la Palabra de Dios se revelan un carácter muy pobre
como David en este caso. ¿Verdad? Vemos sus logros y vemos
sus fracasos. Pero Dios algunos deja caer en
el pecado mucho antes de conocer a Cristo. por ejemplo, Saulo de Tarso,
antes de conocer a Cristo. Él era matón. Era un matón. Salía a matar a todos aquellos
que confesaban el nombre de Jesús antes de conocer a Cristo. Y
a otros permite al Señor caer después de que conocen al Señor
Jesucristo, así como Pedro. Simón Pedro, así como David.
Pero escuchen esto, a ninguno de sus hijos Dios les permite
que se queden en ese lodo. A ninguno, como dije esta mañana,
los que, si una persona le gusta estar en el chiquero, pues no
es persona, es cochino. La naturaleza del cochino le
gusta estar revolcándose en el lodo. Dios no deja a su pueblo
en el mal. los corrige, los saca. Nosotros confesamos nuestros
pecados y la palabra de Dios nos dice si confesamos nuestros
pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y la
sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado. ¿Confesamos a
quién? No a un hombre, no a un sacerdote. Yo les confieso a ustedes que
soy pecador, pero yo no les derramo mi corazón a ustedes. Adiós. Tengo suficiente basura,
no derramen el suyo conmigo. Tengo suficiente aquí adentro,
no necesito estar oyendo lo vuestro. Y por cierto, venimos a Él y
le revelamos todo lo que está en nuestro corazón. Dios lo ve
de todas maneras, no se vale pretender con Dios. Bueno, la
tercera cosa que podemos ver aquí se establece claramente
que el corazón del hombre natural, el corazón del hombre humano es engañoso. es engañoso, engañoso
más que todas las cosas el corazón y perverso. ¿Quién lo puede conocer?
Y es una maldad poner confianza en nosotros mismos, poner confianza
en tu carne, poner confianza en tu dedicación, poner confianza
en tu decisión o en tu entrega. ¿Se acuerdan lo que
dijo el apóstol Pedro? Señora, aunque todos te nieguen,
yo no te voy a negar. Yo soy fuerte. ¿Ves? No sé estos
otros 11 apóstoles. ¿Ves su carácter? Pero yo estoy
dispuesto a ir hasta la muerte contigo. Está poniendo confianza
en la carne. Y cuando hay confianza en la
carne, el que piensa que está firme, cuidado, ahí viene la
caída. Dios te va a mostrar que no eres firme. la caída de David
ocurrió después de que David era por decir así lo que llamaríamos
nosotros un padre en Israel David había escrito salvos David el
dulce cantor de Israel David había habido había caminado con
el Señor por muchos años había ya pasado muchas pruebas muchas
pruebas había pasado David en que estaba ascendiendo al trono
muchas pruebas y había ganado muchas victorias y después de
todo no es David lo que nos dice la palabra de Dios un hombre
según el corazón de Dios es lo que nos dice Dios acerca de David
un hombre según el corazón de Dios con todo esto David cayó
con todo esto David el mejor de los hombres es pura vanidad no pongas tu confianza en hombres,
ni en los príncipes de los hombres, son pura vanidad. Nocres enseña esto que lo que
es nacido de la carne, carne es, ya, nunca va a ser más. ¿Y qué es nacido de la carne?
Este, lo que estamos por naturaleza, la naturaleza humana, la naturaleza
corrompida. Lo que es nacido del hombre es
carne, está corrompido y no va a mejorar. Puedes ponerle cadenas,
puedes ponerle grillos, puedes ponerle reglas y reglas, puedes
poner, amurallarlo. Los que están en la cárcel no
están cometiendo este Bueno, no podría decir homicidios porque
también pasa allá. Pero los que están en la carne
no están, este, qué diría, no sé. Pero si tú encierras a una
persona, puedes encerrarlo en un cuarto y dice, bueno, ya no
va a matar a nadie más. Ya no va a matar a nadie más.
Pero lo lleva consigo adentro de la cárcel. Lo que es nacido
de la carne, carne es. y no va a seguir siendo nada
hasta que Dios, nosotros, lo que es nacido de nuestra carne,
carne y no va a mejorar, no va a ser mejorado. Siempre sacan productos de fab
o algo así, nuevo producto, nueva fórmula mejorada. Esa es la religión
del hombre, vamos a mejorar tu carácter. No vas a mejorar a
alguien que es malo, hasta más malo vas a quedar. no se si estoy
hablando bien o no pero bueno el caso es que hasta que Dios
nos saque de este mundo hasta que Dios nos saque de este mundo
vamos a estar en esta carne y lo que es nacido de la carne, carne
es es lo que el apóstol Pablo si quieren ver allá en Romanos
capítulo 7 el apóstol Pablo lamenta y todo su pueblo de Dios lamenta
llorosamente En Romanos capítulo 7 Lamentamos Versículo 18 Yo sé que en mí
En mi carne Yo sé que en mí Esto es en mi carne No mora el bien
Porque el querer el bien El querer hacer el bien Está en mí ¿Dónde? En el nuevo hombre el querer el bien esta en mi
donde? en el nuevo hombre esta en mi pero no el hacerlo cuando quiero hacerlo ahi esta
el viejo hombre porque no hago el bien que quiero el bien que
quiero seria no pecar nunca todo el tiempo Nunca, nunca, nunca,
nunca, nunca pecar. El bien que es el que quiero,
no lo hago. ¿Por qué? Al contrario, estoy pecando.
El bien que... No hago el bien que quiero, sino
el mal que no quiero. Eso hago. Y si hago lo que no
quiero, ya no lo hago yo. Sino el pecado de este hombre,
el pecado que mora en este hombre natural. en mí. Así que queriendo yo hacer el
bien, hallo esta ley, la ley de mis miembros, que el mal está
en mí. Porque según el hombre creado
en Cristo Jesús, el hombre interior, me deleito en la ley de Dios. Pero veo otra ley en mis miembros
que se rebela contra la ley. de Dios, la ley de mi mente y
me lleva cautivo. Todo aquel que comete pecado
es esclavo del pecado. Me lleva cautivo a la ley del
pecado que está en mis miembros. Miserable de mí. Miserable de
mí. ¿Quién me librará de este cuerpo
de muerte? Anhelo el día. Anhelamos el día
cuando seamos libres de la presencia del pecado si en este momento
podemos nosotros un poco de tiempo es tan pasajero,
tan ligero que podemos sentir el gozo estando en la presencia
del señor, oyendo su palabra sentimos este gozo y pum se va
y se va ¿por qué? porque vienen pensamientos, pensamientos
que ¿De dónde sale este pensamiento? Interrumpe. ¿Qué será el arrebato? ¿Qué será el gozo en el cielo
sin pecado? Miserable de mí, ¿quién me librará
de este cuerpo de mente? Gracias doy por Jesucristo Señor
nuestro, adiós. Así que yo mismo con la mente
sirvo la ley de Dios, más con la carne, pues, la ley del pecado. Somos... Cualquier persona que
pone su confianza en la cara, somos tontos. Una tontería. El pueblo de Dios, dice la palabra
de Dios en Filipenses 3, 3. Nosotros somos el pueblo, la
Israel, la circuncisión. Los que adoramos a Dios en espíritu,
nos regocijamos en Cristo Jesús y no tenemos ninguna confianza
en la cara. No estamos confiando en lo que
nosotros podemos hacer o que ningún otro hombre puede hacer.
Solamente confiamos en el hombre, el Señor Jesucristo. Él es Dios,
Dios hombre. Poner confianza en un hombre.
No pongas tu confianza ni en los príncipes de los hombres.
Son pura vanidad. Y nosotros A menudo somos muy prontos para
reconocer el defecto de carácter en otras personas y lentos para
reconocer el defecto en nosotros mismos. Dijo el Señor Jesucristo,
tú bien puedes ver la paja que está en el ojo de tu hermano,
pero no puedes ver la viga que está en tu propio ojo. Saca la
viga que está en tu ojo primero. Somos muy prontos para ver las
faltas en otros y no viendo la viga de falta que tenemos nosotros
mismos en nosotros. Cuando una persona cae, cuando
una persona cae en el pecado, y no estoy diciendo si cae, estoy
diciendo cuando cae. Nota lo que dice Galatas, nosotros,
el pueblo de Dios, los que hemos sido salvos por la gracia de
Dios, sabemos que si nosotros estamos en pie, si nosotros no
hemos caído, es porque Dios nos ha guardado. Dios nos ha guardado. Y aquí ese es el espíritu que
nosotros debemos tratar a nuestros hermanos que han caído. No lo
patees cuando está en el suelo. Ah, ya está caído, patealo. Esa
no es la actitud. Una persona que tiene esa actitud
no está considerando que él también va a estar en el suelo. Noten
allá, hermanos, versículo 1 de capítulo 6 de Gálatas, hermanos,
si alguno fuera sorprendido en alguna falta, sorprendido, no
lo quiere, pero el mal que no quiere eso hace. Vosotros los
que sois espirituales, restáuralo, restáuralo, restáuralo. Noten, con espíritu de mansedumbre,
considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
Cuando tú seas tentado, no vaya a ser que tú también seas tentado. La razón por la que no has caído
es porque no has sido tentado. Como dije en la mañana, muchos
de los que piensan los hombres que es santidad, es meramente
falsa de oportunidad. Sobrellevar, dice, los unos las
cargas de los otros y cumplir así la ley de Cristo. ¿Cuál es
la carga que tú tienes que yo debo llevar? ¿Cuál es la carga
que yo tengo que tú debes llevar? Soy pecador. Tú eres pecador. Sobrellevad las cargas los unos
de los otros. Sed misericordioso. Se compasivo,
así como Dios es compasivo contigo. Se misericordioso. Sobrellevar. Tu hermano tiene
una carga. Tú también la tienes. Sobrevivar
la carga los unos de los otros. Y así cumplir la ley de Cristo,
la ley del amor. Porque el que cree ser algo,
no siendo nada, a sí mismo se engaña. Crees que eres algo,
no eres nada, te engañas. Bueno, entonces sería, es prudente
entonces que nosotros reconozcamos el defecto en cada uno de nosotros. Todos nosotros estamos en esta
misma condición y nosotros estamos firmes y continuamos por la gracia
de Dios únicamente. El apóstol Pablo dijo, yo soy
lo que soy por la gracia de Dios. Y si estoy ahora creyendo en
el Señor Jesucristo, fue por gracia cuando primero creí, es
por gracia hoy y será por gracia mañana. No entra ya ninguna colaboración
de obras, es gracia, gracia, gracia. Somos guardados, nos
dice. por el poder de Dios mediante
la fe. Y esta fe es gracia, don de Dios. Ahora, el pecado de David, la
cuarta cosa, el pecado de David revela la gracia de Dios en Cristo
Jesús para pecadores. Y los, como dice el apóstol Pablo,
de los cuales yo soy el primero. La gracia de Dios se revela a
pecadores en este evento que leemos aquí en esta cosa que
le vemos aquí la gracia de Dios se revela David mismo cuando
oyó este mensaje imagínate y como Dios como Dios habla a su pueblo
como Dios habla a su pueblo David estaba oyendo una historia de
un hombre Natan vino él hablando de un hombre que era rico que
tenía muchas vacas, muchas ovejas. David no está pensando, el mensaje
es para mí. Muchas veces nosotros estamos
oyendo y estamos diciendo, ¿cómo no está esta persona para oírlo?
¿Cómo no está esta persona para oír este mensaje? Qué bueno está
esto, pero le viene a él, a mí no me viene. Está David, está
oyendo este mensaje que está dando Natalia y dice, este hombre
rico tomó, vino un visitante a él. un visitante y en vez de
que tome sus propias vacas, propias ovejas, ahí fue y tomó la única
corderita de este hombre pobre y David el rey por menos te mata
y él se enfureció y dijo vive Jehová que este hombre es digno
de muerte, este hombre debe morir, tiene que pagar cuatro veces
lo que hizo y tiene que morir y luego Nathan le dijo tu eres
el hombre mientras que estamos oyendo el mensaje para otra persona
no te hace ningún bien hay un dicho que dice que le viene el
guante que se lo plante pues aquí se lo tuvo que plantar hasta que yo soy el pecador yo
soy el pecador Y así Dios está hablando a su pueblo y todos
están mirando a otras personas, pero cuando Dios le dice, eh,
fulano, a ti te estoy hablando. Eh, oveja mía, a ti te estoy
hablando. Tú eres el pecador a quien estoy
hablando. Oh, entonces se cae la boca. Yo soy digno de muerte. Soy digno
de muerte. Cuando Natán le dijo, tú eres
el hombre, y Natán le dijo, tú eres el hombre, David confesó,
he pecado. Esto es gracia de Dios. Esto
es gracia de Dios. Cuando Dios convence de pecado
y la persona dice, he pecado. Yo soy el pecado. ¿Verdad, Dios?
Yo soy el pecador. Donde no está la gracia de Dios,
el hombre trata de esquivarse. Trata de resbalarse, escabullirse.
Sí, pero no viste que empieza a hacer excusas. Pero, pero,
pero empieza a hacer excusas. Pero cuando Dios está hablando
a su pueblo y los convence de pecado, dicen, sí, es verdad.
Esto es la gracia de Dios, obrando arrepentimiento. Y algunas personas
creen que David escribió el Salmo 51 a raíz de esta ocasión. Ustedes saben, conocen bien el
Salmo 51. Dice, yo he pecado. Y si yo he pecado,
¿cuál es mi condición? Si yo estoy convencido de que
soy el pecador, entonces viene este salmo ten
piedad, ten misericordia de mi yo soy el culpable, el culpable
necesita misericordia ten piedad de mi oh Dios soy una gente buena,
no no conforme a que yo soy el rey David conforme a tu misericordia
conforme a tu carácter conforme a tu persona conforme a tu eres
misericordioso porque tú has dicho que eres Dios de misericordia
conforme a tu misericordia conforme a la multitud de tus piedades
es grande tu misericordia pero Dios nos dice Efesios 2 que es
rico en misericordia por su gran amor con que nos amó estando
aun nosotros muertos en pecado nos dio vida aúntamente con Cristo
por gracia soy salvo ten piedad de mí oh Dios conforme a tu misericordia
conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones
lávame más y más de mi maldad Límpiame de mi pecado. Esta vez ella me incitó. No es que se estaba baneando,
haciendo excusas. No, es mi pecado. Si algo tengo
que es mío, es mi pecado. Yo soy el culpable de mi pecado,
porque yo reconozco mis rebeliones y mi pecado está siempre delante
de mí. Contra ti Contra ti solo he pecado
y hecho lo malo delante de tus ojos, para que seas reconocido
justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio. He aquí
en maldad, he aquí en maldad he sido formado y en pecado me
concibió mi madre. He aquí tu amas la verdad en
lo íntimo y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Purifícame. ¿Cómo eran purificado? Con hisopo.
remojaba la sangre con el hisopo y se exprimía. Es lo que está
diciendo, purifícame con la sangre. Purifícame con hisopo y aplica
la sangre de tu hijo y seré limpio. La sangre de Jesucristo nos limpia
de todo pecado. Purifícame, hazme puro y seré
limpio. Lávame, lávame tú y seré más
blanco que la nieve. sin pecado hazme oír gozo y alegría
y se reclararán los huesos que has abatido cuando él oyó esta
palabra y Natal le dijo tú eres el culpable sus huesos se estremecieron
imagínate sus huesos los abatió dice esconde tu rostro de mis
pecados y borra todas mis maldades crea en mí oh Dios un corazón
limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches
de delante de ti, no quites de mí tu santo espíritu. No quites
de mí tu santo espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación.
Por un año estaba viviendo sin el gozo de su salvación. Por
un año estaba viviendo sin el gozo de su salvación. ¿Por qué
dice que en un año? Él estaba escondiendo Escondiendo
esto, escondiendo esto. Nadie lo está viendo. Dios lo
sabe. No tiene relación, no tiene comunión con Dios. Por un año
estuvo así. Dice, vuélveme el gozo de tu
salvación y espíritu noble me sustente. Entonces enseñaré a
los transgresores tus caminos y los pecadores se convertirán
en ti. Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación,
cantará mi lengua a tu justicia. Señor, abre mis labios y publicará
mi boca tu alabanza, porque no requiere sacrificio que yo lo
daría. Mil ovejas yo las daría. No quieres
holocausto. Los sacrificios de Dios son espíritu
quebrantado. Al corazón contrito y humillado
no despreciarás tú, Dios. Haz bien con tu benevolencia
a Sion. Edifica los muros de Jerusalén.
Entonces te agradarán los sacrificios de justicia. el ocaso ofrenda
el todo quemado entonces ofrecerán becerros sobre tu altar por un
año porque dices un año hermano quiero ponerse el bebé murió
el bebé murió bueno no es un año son como nueve meses pero
murió después el bebé pero vean lo que dice salmo capítulo 32 este salmo también lo escribió
david en ese tiempo. Y qué precioso, qué buena noticia
a David cuando Dios le dijo, no morirás. No morirás. Tú eres digno del infierno, pero
no vas a morir en la mazmorra. No vas a morir en el infierno.
Cristo dio su vida por ti. en Salmo capítulo 32 dice, bienaventurado,
bendito, bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada,
bienaventurado, ha sido perdonado y cubierto su pecado, bienaventurado. ¿Cómo lo cubre Dios? Dios no
cubre tu pecado simplemente barriéndole debajo de la alfombra. ¿Cómo
cubre tu pecado? con la sangre del Señor Jesucristo,
quita el pecado. Es decir, Él cubre, Él paga por
ello, Él pagó por el pecado de su pueblo. Bienaventurado el
hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, en cuyo espíritu no hay engaño.
Dios no lo culpó a él, culpó a su Hijo. Nota en versículo
3, aquí está, mientras cayé, se envejecieron mis huesos. Mientras
callé acerca de este asunto, era como un cáncer en mis huesos. Se envejecieron mis huesos en
mi gemir todo el día. El pecado no confesado a Dios,
el pecado que he encubierto es miseria. Una persona no está
andando en comunión con Dios que está encubriendo pecado.
Dice, porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano, se
volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré. No encubrí mi liquidad. Dije,
confesaré mis transgresiones a Jehová. Y noten, inmediatamente
tú perdonaste la maldad de mi pecado. Qué precioso es eso. Para tener comunión, tenemos
que tener confesión. Note versículo 6. Esto no solamente
el caso de David. Esto no es un caso aislado. Versículo
6. Por esto orará a ti todo santo. Por esto va a orar a ti todo
creyente. Por esto mismo. en el tiempo que pueda ser hallado,
es decir, en el tiempo del día de hoy. Ciertamente en la inundación
de muchas aguas no llegarán estas a él. Bueno, aún así con todo
que David lamentó el pecado y él lloró y él confesó su pecado,
el pecado no puede ser quitado por nuestras lágrimas. El pecado
no puede ser quitado por nuestro dolor. O el pecado no puede ser
quitado simple por nosotros reconocerlo. El pecado solamente puede ser
quitado por el sacrificio perfecto de nuestro Señor Jesucristo.
Solamente la sangre del Señor Jesucristo quita el pecado. Él se ofreció a sí mismo. Sin
el derramamiento de sangre nos dice no hay remisión de pecados. y tiene que ser de un cordero
sin mancha y sin contaminación, el Señor Jesucristo. Es lo que
nos dice 1 Pedro, capítulo 1, versículo 18, sabiendo que fuiste
rescatado de vuestra vana manera de vivir, no con cosas corruptibles
como el olor y la plata, sino con la sangre preciosa del Señor
Jesucristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
ya destinado desde antes de la fundación, pero manifestado en
estos posteriores tiempos por ustedes. No lo cité bien, voy
a leerlo ahora. Hay que tratar de hacer ejercicio
con la mente, porque si no se te escapa. En 1 Pedro capítulo
1 versículo 18, a ver cuánto cité. Sabiendo que fuiste rescatado
de vuestra vana manera de vivir, la cual recibiste de vuestros
padres, no con cosas corruptibles como el oro o la plata, sino
con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha
y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del
mundo, pero manifestaron esos posteriores tiempos por amor
de vosotros. Creo que lo dije así. Pero eso es lo único que puede
quitar nuestros pecados, son la sangre del Señor Jesucristo.
David se juzgó a sí mismo, se condenó a sí mismo, justificó
a Dios en su justa sentencia. Pero Dios solamente puede pasar
por alto el pecado en la sangre del Señor Jesucristo. Y no lo
pasa por alto, no está bien esta palabra. Dios castiga el pecado
de su pueblo. en Cristo Jesús, al que no conoció
pecado. Es así como Dios es el justo,
Dios es justo y Dios es salvador. Es así como Él es Dios justo,
el que justifica, el justo y el que justifica al que es de la
fe de Jesús. Y es solamente en Cristo Jesús
que nosotros podemos entonces venir delante de Dios, venir
delante de Dios. Cuando Dios restauró a David. David estaba alejado. David estaba,
como dice, sus huesos se sacaron. Pero Dios lo trajo otra vez.
Ahí vemos allá al pastor. El buen pastor va en busca de
sus ovejas. No las deja ya. Él las va a traer
a sí mismo. Lo que él comenzó, él también
lo perfeccionará hasta el día de Jesucristo. que el Señor bendiga en su palabra.
¿Por qué permitió que cayera? Es un ejemplo para nosotros,
¿verdad? Que el Señor bendiga en su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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