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Cody Groover

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Cody Groover October, 20 2013 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover October, 20 2013
Colosenses

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En Colosenses capítulos, hemos
estado estudiando esta carta a los Colosenses, y el apóstol
Pablo dijo aquí que él fue hecho ministro, dice, él fue hecho
ministro de este evangelio, el evangelio de la gracia de Dios. El mensaje de Dios al pueblo
de Dios es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. No que tú conozcas acerca de
Cristo, que sepas mucho acerca de la doctrina, sino que Cristo
se ha formado en ti. Esto es obra de Dios. Pero una
persona, Dios ha dado a la iglesia ir y predicar el Evangelio a
todas criaturas. y cuando Dios el Espíritu Santo
bendice esa palabra, Cristo es formado en el corazón de su pueblo. Cristo en vosotros la esperanza
de gloria. Ahora, en el mundo hay mucha
religión, mucha religión y mucho que se dice ser hermanos, son
hermanos falsos, porque pretenden hablan de un evangelio, pero
es un evangelio diferente al que ha sido anunciado primeramente
por el Señor Jesucristo y los apóstoles. No es el evangelio
que tenemos en la Biblia. Pero es un engaño muy sutil,
y parece bien al hombre. Pero la única esperanza que un
hombre tiene es de estar confiando únicamente en Cristo Jesús. Esa
es la fe que salva. Una fe que tiene parte de su
confianza en lo que Cristo hizo y la otra parte la tiene en lo
que Él hace después de su salvación, esa no es la fe verdadera. Es
una fe falsa. Y el apóstol Pablo habla de esto
a los gálatas. Leímos allí en Gálatas capítulo
uno, el apóstol Pablo está diciendo, Yo estoy sorprendido de que tan
pronto hayáis sido alejados del Evangelio de la gracia. No hay
otro Evangelio, pero hay personas que quieren pervertir el Evangelio. Y esa es la batalla que existe
de la iglesia del Señor Jesucristo, en particular de los ministros
que son llamados a predicar la verdad, el Evangelio, de contender
ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos. de
establecer una y otra vez porque el error son como esas dicen
que la hierba mala nunca muere han oído ese dicho, hierba mala
nunca muere una persona tiene un jardín y tiene siembra sus
flores bonitas hermano William Mattis es una lucha constante
contra esas hierbas ahora están jalan, escarban, hacen como se
dice la tierra para quitar todas esas hierbas lo cuelan, o sea,
en un colador y le quitan todas las semillas malas y pensar a
uno que ya nunca más se va a volver a tener que tratar ese asunto
ya la hierba mala se quitó pero al pasar el tiempo qué sorpresa,
ahí aparece otra vez esa hierba yo creí que le quité toda la
hierba mala pues así también es la doctrina falsa. Así también es el error. Tenemos
que volver a asentar la verdad, una vez más asentar la verdad
de Cristo Jesús. Y ustedes que han estado oyendo
por mucho tiempo, ustedes saben que yo no me dedico a hablar
de los errores, no me dedico a hablar de los errores de otros
menciono de vez en cuando algunos, pero mi énfasis y el énfasis
de la palabra de Dios es predicar la verdad. Y cuando Dios da entendimiento,
una persona solita oye la mentira, como cuando en los bancos los
que van a tratar con el dinero les enseñan qué es una moneda
verdadera o qué es un billete verdadero. No les van a enseñar
los miles de falsos que puedan haber. le enseñan cual es el
verdadero y tiene sus indicaciones ¿verdad? lo sacan en el periódico
tiene que tener esta cinta tiene que tener esta vista y cuando
uno sepa esas características del verdadero entonces cuando
uno ve a uno falso dice esto es falso ¿por qué? porque ya
se cual es el verdadero y no tiene las características no
tiene las credenciales del verdadero, y por tanto lo rechaza. Bueno,
así también es el Evangelio de Cristo. Y el apóstol Pablo dice
allá en versículo 28, capítulo 1 de Colosenses, versículo 28,
a quien anunciamos, hablando de Cristo, Cristo en vosotros,
la esperanza de gloria, a quien anunciamos, es decir, estamos
predicando una persona, Cristo Jesús. Cristo Jesús y este Crucificado,
amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre en toda sabiduría
a fin o con este propósito de presentar perfecto, maduro. Eso es lo que significa esa palabra,
maduro. Cristo hizo perfecto a Su pueblo,
y es lo que vamos a ver en un momento. Pero aquí está hablando
de presentar maduro en Cristo, completo en Cristo Jesús a todo
hombre, para lo cual también trabajo, noten esta palabra,
luchando. Luchando según la potencia de
Él. Es decir, no estoy luchando en
mi propia fuerza. No estoy haciendo lo que hago
en la carne. El apóstol Pablo dijo, no luchamos
contra carne y sangre. Nuestra fuerza viene del Señor
Jesucristo. Según la potencia de Él, la cual
actúa poderosamente en mí. Es Su fuerza. Es Su gracia. El apóstol Pablo dijo, yo soy
lo que soy por la gracia de Dios. Y ahora, aquí en el versículo
uno del capítulo dos, donde ya vamos a entrar, el apóstol Pablo
dice, porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por
vosotros y por los que están en la odisea, y por todos los
que nunca han visto mi rostro. Para que sean consolados sus
corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas del
pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el
Padre y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros
de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie
os engañe con palabras persuasivas. porque aunque estoy ausente en
cuerpo, no obstante, en espíritu estoy con vosotros, gozándome
y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en
Cristo. Quiero que veamos algunas cosas
en estos primeros versículos, primeramente. El apóstol Pablo,
ya habíamos visto en el capítulo uno que él está dando gracias
a Dios por la evidencia de la gracia de Dios que ha sido manifestada
en ellos por testimonio del del pastor Epafras, que él le llevó
mensaje al apóstol Pablo, hablándoles del amor de los hermanos los
unos por los otros, de la fe en el Señor Jesucristo, trabajo
de amor, la fe y de la esperanza que había sido manifestada en
estos hermanos. El apóstol Pablo, leímos allá
en el capítulo uno de la oración, que Él pidió por esta iglesia
y por todos los hermanos, y aprendimos allí cómo debemos nosotros orarlos
unos por los otros, pidiendo estas mismas cosas, este mismo
crecimiento. Y aquí el apóstol Pablo está
hablando de creyentes, y dice, yo quiero que ustedes sepan cuán
gran lucha sostengo por vosotros. El apóstol Pablo está en una
lucha, una lucha. y no debemos nosotros cometer
el error de pensar que nosotros no estamos en una lucha. El apóstol
Pablo estaba en una lucha, y nosotros estamos en esta lucha. Nosotros
que hemos creído en el Señor Jesucristo y estamos confiando
en Él, nosotros también estamos en esta lucha de predicar la
verdad de Cristo Jesús, pero el apóstol Pablo como perito
arquitecto como apóstol del Señor Jesucristo a él le fue dado el
escribir esta carta y es la carta que nosotros estamos escribiendo
y la que nosotros nuestra fe está basada sobre el testimonio
de los apóstoles Jesucristo siendo el fundamento Cristo mismo siendo
la roca pero el apóstol Pablo dijo yo sostengo esta gran lucha
por vosotros, y no solamente por vosotros los que están en
la odisea, sino todos los que nunca han visto mi rostro." En
otras palabras, la verdad que estaba siendo atacada en este
momento, había que defenderla firmemente. Y siempre debemos
nosotros defender firmemente la verdad del Evangelio, porque
un poquito de levadura leuda a toda la masa. Un poquito de
error que entre, empieza a contaminar todo un poquito de levadura si
ustedes saben que cuando especialmente las hermanas cuando cocinan o
cuando van a hacer pan o algo así le ponen un poquito de levadura
a la masa y esa masa se hincha completamente o sea queda completamente
impregnada toda esa masa así también es el error y el apóstol
Pablo dijo yo quiero que sepáis que tengo yo gran lucha, un conflicto,
estoy peleando contra huestes espirituales. El error, el que
está detrás del error es Satanás mismo. Así como dijo el apóstol
Pablo que el Señor Jesucristo tiene sus ministros, Satanás
también tiene sus ministros. Que Satanás se disfraza como
ángel de luz y no debe sorprendernos que sus ministros, ellos hablan
de justicia, pero la justicia de la que ellos hablan no es
la justicia de Cristo Jesús, hablan de su propia justicia.
Pero parecen ángel de luz, parecen tener luz. Ahora, yo sostengo
esta gran lucha por ustedes con este propósito. No solamente
estoy peleando por pelear, dice el apóstol Pablo. Yo quiero,
dice versículo 2, que sus corazones sean consolados. Yo quiero que
sus corazones sean consolados. ¿Dónde necesita el creyente consuelo? ¿Verdad? ¿Dónde está el asunto
de la vida? El asunto de la vida está en
el corazón. ¿Dónde necesito yo consuelo? El asunto del hombre
está en su corazón. Dice allá en Isaías capítulo
40, voy a tener que apurarme, pero allá en Isaías capítulo
40, dice, Consolaos, consolaos pueblo mío,
dice vuestro Dios. hablar al corazón de Jerusalén,
decirle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado
es perdonado. Háblale al corazón de mi pueblo
y dile que ha recibido doble de la mano de Jehová por todos
sus pecados, que el tiempo ya es cumplido. Dile que la batalla
ya terminó. Dile al pueblo de Dios, estás
completo en Cristo Jesús. Vamos a llegar a esto. Dile al
pueblo de Dios que no te falta nada. Estás completo. Tú crees.
Estás confiando en Cristo Jesús. Estás listo ahora mismo para
entrar en la presencia de Dios. No te falta nada. Regocíjate
en Cristo Jesús, tu Salvador. Eso es consuelo al corazón. ¿Por
qué? Porque el corazón del hombre
Ahí está el asunto de la vida en el corazón del hombre. Consolaos. Consolaos. Yo quiero que ustedes,
su corazón esté consolado y unido en amor. Consolado y unido en amor. Pueda su corazón de la iglesia
de esta iglesia en Colosas y mi deseo para esta congregación
y nuestros hermanos que están con nosotros por internet, que
nuestro corazón que la iglesia, el corazón de la iglesia lata
juntamente lata juntamente que podamos nosotros comprender el
Evangelio de la Gloria del Señor Jesucristo en en el capítulo
uno lo llama misterio, pero que nosotros podamos comprender unión
en corazón, que estemos todos unidos, que no haya divisiones,
que no haya disensiones. Saben, para que estemos unidos,
el apóstol Pablo dice, yo quiero que estemos todos unidos en una
misma cosa, sintamos una misma cosa. Para que estemos unidos,
el apóstol Pablo dijo, que lata junto nuestro corazón, unidos
en amor, tenemos que estar, tenemos que huir una misma cosa, una
misma doctrina. Dime si no es verdad. Si dos
personas no están de acuerdo en doctrina, no pueden andar
junto mucho tiempo, ¿verdad? Dos personas que no están de
acuerdo en doctrina no pueden andar juntos mucho tiempo. No pueden andar en amor espiritual
si no están de acuerdo en verdad espiritual. Y debemos nosotros
buscar este crecimiento, este conocimiento de la gracia del
Señor Jesucristo. Yo quiero que sean consolados
sus corazones, unidos en amor hasta alcanzar todas las riquezas
del pleno entendimiento. que no sean faltos de entendimiento,
a fin de conocer el misterio de Dios Padre y de Cristo. En Cristo están escondidos, dice,
el misterio de Dios Padre y de Cristo, en Cristo están escondidos
todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Aquí nos
está diciendo en este texto que la clave para entender todo el
misterio es Cristo. La clave para entender todas
las Escrituras es Cristo. La llave, por decir así, la llave
para poder desatar todos los misterios que están en la Biblia
es Cristo. No significa que vamos a entender
todas las cosas, pero entendemos lo que Dios es necesario para
nuestras almas. Y vamos a comprender. Es decir,
cuando el creyente cree en el Señor Jesucristo, no se le abre
la cabeza y se le da todo entendimiento. Va a crecer, como un bebé. Va
a crecer en entendimiento, va a crecer en conocimiento. Y para
que crezca, tiene que saber, Cristo es la llave. Cristo es
la llave. En Él están almacenadas toda
la sabiduría y el conocimiento. No podemos nosotros entender
correctamente nada acerca de la misericordia de Dios, de la
gracia de Dios o de la justicia de Dios si no lo entendemos en
Cristo Jesús. Si no lo entendemos en Cristo
Jesús estamos mal. Voy a darles un ejemplo. Cuando
hablamos de la misericordia de Dios, la misericordia de Dios
es cuando Dios no te da lo que mereces. Eso es misericordia. En Cristo Jesús, Dios puede ser
misericordioso. Pero fuera de Cristo Jesús, todo
lo que parezca ser misericordia, fuera de Cristo Jesús, todo lo
que parezca ser misericordia, puede que no sea. ¿Entienden lo que digo? Puede
que sea simplemente, así como el hombre le da maíz a un cochino
que lo piensa matar. Dirán, ah, qué dichoso a ese
cerdo le están dando maíz. No. El dueño lo piensa matar
en su tiempo. Pero la única manera que nosotros
podemos entender la misericordia de Dios es solamente en Cristo
Jesús. Esa misericordia eterna. El pacto eterno de la gracia
de Dios y la misericordia de Dios en Cristo Jesús. Bueno. En Cristo Jesús está todo. Bueno,
versículo 4. Y esto lo digo, yo quiero que
ustedes sepan, yo quiero que lo estoy diciendo Porque no quiero
que ninguno les engañe con palabras persuasivas. ¿Qué clase de palabras
usan? Palabras persuasivas. Palabras
persuasivas. Es decir, tienen razón para decir
lo que van a decir. Una persona que va a persuadir
en un debate, si es bueno en debatir, tiene sus razones enumeradas. Está enumerado razón número uno,
razón número dos, y van conduciendo a la persona a seguir ese razón,
ese raciocinio, o ese razonamiento, y dicen, bueno, pues parece que
tiene razón. Palabras persuasivas, nos dice
aquí, palabras persuasivas de humana sabiduría, dice el apóstol
Pablo en en 1 Corintios capítulo 2. Yo no usé palabras persuasivas
de humana sabiduría. El engaño viene con palabras
persuasivas de humana sabiduría. Cuando Dios persuade, está persuadiendo
con el Evangelio. El apóstol Pablo dijo, yo estoy
convencido, yo estoy persuadido de esto, que el que comenzó en
vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. El
creyente también es persuadido. pero es persuadido con la verdad. Es por eso que predicamos la
verdad. Yo no pienso cambiar la mente de ninguna persona.
No lo quiero hacer. No quiero tener esa responsabilidad. No quiero tener eso de que el
hermano Goddard me cambió la mente. Bueno, eso no puede durar,
porque el hermano Goddard no es nadie. y viene otro con más
sabiduría y de repente cambia tu mente. Pero si lo que aprendiste
lo aprendiste de Dios, en la Palabra de Dios, ahora sí nadie
te quita eso. Nadie te quita lo que Dios te
enseñó. ¿Por qué? Porque lo ves en la
Palabra. Tu fe entonces está establecida
sobre la Palabra de Dios y no lo que dijo un hombre. Ahora,
no estoy descartando que Dios utiliza a hombres en la predicación
de palabra. No estoy descartando eso. Pero
lo que estoy diciendo es que el predicador lo que busca hacer
es quitarse del camino que la persona vea a Cristo. Y esto
lo digo para que nadie... Yo quiero que sean consolados.
Yo quiero que sean unidos en amor. Yo quiero que crezcan en
entendimiento hasta conocer el misterio. Porque en Cristo están
todos, escondidos todos los tesoros. y yo quiero que esto sea verdad
de la iglesia porque no quiero que nadie se engañe entonces
hay un fundamento de crecimiento y la razón por el crecimiento
es para que no seamos engañados si ustedes ven allá en Efesios
en Efesios capítulo 4 el apóstol Pablo dice aquí de
versículo once, hablando del Señor Jesucristo, que Él mismo
constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas
y otros pastores y maestros, a fin o con este propósito de
perfeccionar o de madurar a los santos para la obra del ministerio,
para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos
a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios a un varón maduro,
perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, hay
un crecimiento allá, ahora vean lo que dice el versículo 4, para
que ya no seamos niños luctuantes, llevados por doquier de todo
viento de lectrina, por estratagema de los hombres, que para engañar
emplean con astucia las artimañas del error. ¿Cuál es la defensa
contra las artimañas del error? Estar bien establecido en la
verdad de la gracia de Dios. Estar bien arraigado, bien establecido,
y es lo que dice aquí en el libro de Colosenses. Versículo 5 dice,
porque aunque estoy ausente en el cuerpo, el apóstol Pablo no
estaba allá, pero no obstante, en espíritu estoy con vosotros,
gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra
fe en Cristo." ¿Cómo lo estaba mirando? Lo estaba mirando por
el testimonio que le había dado Éprafas. Está mirando, él está
juzgando. Donde veas la gracia de Dios
manifestada, en verdad, es porque la gracia de Dios está allá.
Dios lo puso. y el apóstol Pablo está diciendo,
yo me estoy gozando, estoy con vosotros gozándome y mirando
vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. Ahora,
versículo seis dice, por tanto, por tanto, de la manera que habéis
recibido al Señor Jesucristo, andad en él. de la manera que habéis recibido
al Señor Jesucristo, andar en Él. Voy a quedarme aquí por el resto
del mensaje. Si nosotros podemos entender
qué significa esto, andar en Cristo de la manera que lo recibimos,
como habéis recibido a Cristo. ¿Cómo recibieron estos hermanos
a Cristo? ¿Cómo lo recibieron? Bueno, lo
recibieron por fe, ¿verdad? Al oír la Palabra de
Dios, al oír el Evangelio, ellos recibieron al Señor Jesucristo
por fe. Esa es la única manera que puede
una persona recibir a Cristo, por fe, creer a Dios. creyeron
el testimonio de Dios acerca de la persona y la obra del Señor
Jesucristo. Así fue que recibieron a Cristo
Jesús. Cuando dice recibieron, no debemos
nosotros pensar que, como dice la religión, los hombres hoy
día en religión, levanta tu mano, repite estas palabras después
de mí, recibe a Cristo Jesús. Está hablando de abrazar, está
hablando de creer en el Señor Jesucristo. Esto no es voluntad
del hombre. Esto es por la soberana gracia
de Dios. El hombre en su voluntad es corrupto. El hombre en su voluntad no puede
y no quiere venir a Cristo. Pero cuando Dios en la predicación
de la Palabra da vida a su pueblo, entonces su pueblo lo recibe. Dice allá en Juan capítulo 1,
Juan capítulo 1, versículo 10, En el mundo estaba, y el mundo
por él fue hecho, pero el mundo no lo conoció. Eso no era solamente entonces,
aunque era entonces. El Señor Jesucristo está ahora
en el mundo. Él no está, por decir así, desentendido
del mundo. El Señor Jesucristo, esto está
hablando de su persona física. Yo entiendo esto. Pero el mundo
no recibe a Cristo Jesús. Y el mundo religioso no lo recibe,
aunque están hablando de En el mundo estoy hablando del cristianismo,
lo que va por el nombre de cristianismo. No reciben el testimonio de Dios
acerca de Cristo. La única manera que una persona
recibe es cuando Dios da poder para recibir. Cuando Dios da poder, tu pueblo
se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder. Pero fuera
de esto el hombre no puede hacer su decisión y recibir a Cristo.
Dice, a lo suyo vino, el mundo estaba y el mundo por él fue
hecho, pero el mundo no le conoció. A lo suyo, es decir, al sacerdocio,
a la nación de Israel, a todas las promesas, todo lo que señalaba
a Cristo, el Cordero, que habían hablado de él todo el Antiguo
Testamento, ahora se presentaba en persona. A lo suyo vino. y lo Suyo no lo recibieron, más
a todos los que le recibieron, y aquí nos dice qué es recibir,
los que creen en Su nombre. Los que creen en Su nombre son
los que lo reciben. La razón por la cual creen en
Su nombre y la razón por la cual lo reciben es Dios les dio potestad,
Dios les dio poder. Dios les dio poder. Dios les
dio vida. Y es por esto que creen. La persona
que tiene vida, es decir, es esa nueva criatura, creado en
Cristo Jesús, es esa nueva criatura que cree. Es ese nuevo espíritu
que cree. Es ese nuevo espíritu que es
obediente a Dios. El hombre viejo, lo que es nacido
de la carne, carne es, el hombre viejo nunca, cree, y nunca viene
a Dios. Pero cuando Dios da vida, ves
que el hombre no tiene nada de qué gloriarse, porque es obra
de Dios. Cuando crees, es porque Dios
te dio vida. A los que le recibieron, a los
que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos,
los cuales, estas personas, no son engendrados de sangre, no
son engendrados de voluntad de carne, es decir, yo hice mi decisión,
no son engendrados de voluntad de varón, sino son engendrados
de Dios, nacidos de Dios. Ahora, si regresamos allá a nuestro
texto en Colosenses 2, de la manera que habéis recibido a
Cristo, cuando recibiste a Cristo, fue cuando Dios te dio vida. Estabas oyendo la Palabra de
Dios. Él, de Su voluntad, nos hizo
nacer por la Palabra de Verdad, nos dice Santiago 1, 18. Él,
Dios, de Su voluntad, nos hizo nacer por la Palabra de Verdad. Están oyendo la Palabra una persona,
Dios le da vida, y esa persona cuando Dios le da vida, reescuchen
esto, ese hombre espiritual, esa cosa nueva criatura, no puede
pecar y nunca ha pecado. Pero cuando Dios da vida, es
esa nueva criatura que puede ver y discernir y acepta, es
decir, reconoce como suyo el pecado del viejo hombre, aunque
el nuevo hombre nunca cometió pecado. ¿Entienden eso? Entienden, es que esa nueva criatura
que está en ese hombre reconoce como suyo es mi pecado, aunque
él no comete pecado. Y cuando reconoce como suyo,
es que antes de eso el hombre no sabe que es pecador. El hombre
no sabe que es pecador. No sabe que tiene necesidad.
Pero cuando Dios le muestra su necesidad, inmediatamente viene
el Señor Jesucristo. Inmediatamente una persona que
es mostrada su necesidad como pecador delante de Dios, esa
persona es atraída por el Espíritu Santo al Cristo. Ahora, de la
manera que recibiste al Señor Jesucristo, lo recibiste por
fe, creyendo. de la manera que recibiste al
Señor Jesucristo, así anda en él." Esta palabra andar es camina,
camina. Dios te ha librado. Ahora, anda
en la fe. ¿Cuál es la regla de vida del
creyente? La fe, la fe. Cree en el Señor Jesucristo.
de la manera que recibiste al Señor Jesucristo. ¿Cómo lo recibiste?
Lo recibiste como toda la verdad. Dijo el Señor Jesucristo, yo
soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si
no es por mí. Cuando primero veniste al Señor
Jesucristo, veniste a Él como la verdad. Eso significa que
si Él es la verdad, no hay otra verdad. Él es la verdad. No es una verdad. De la manera
que recibiste al Señor Jesucristo como la verdad, así anda en Él. Si Cristo es la verdad, entonces
todos los otros hombres... Veniste a Cristo Jesús como el
camino. No veniste a Cristo Jesús como
un camino. Veniste a Él cuando viniste a
Él como el único camino a Dios. Pues así vas a andar todo el
resto de tus días aquí en la tierra. Cristo Jesús, el único
camino. El camino, la verdad y la vida. Él es mi vida. Yo vengo a Él. Veniste a Cristo Jesús como el
cumplimiento de todas las promesas de Dios. Es decir, cuando veniste
a Cristo Jesús, tú creíste el testimonio de Dios acerca de
su Hijo que está revelado en las Escrituras. Es decir, veniste
a Él como el profeta de Dios. En las Escrituras se prometió
que venía un profeta que Dios iba a poner sus palabras en la
boca de ese profeta y dice allá, hay de aquel que no le haga caso
a Él. Yo lo voy a pedir cuenta. está
hablando de Cristo. Recibiste al Señor Jesús como
el Cristo de Dios, como el profeta que revela a Dios. Es decir, no estás buscando tu
revelación de Dios en Mohammed, o en Buda, o en Joseph Smith,
o cualquier Estás buscando tu única revelación de Dios en Cristo
Jesús. Fuera de Cristo Jesús no conocemos
a Dios. Él dijo, el que me ha visto a
mí ha visto al Padre. Él es la imagen del Dios invisible,
la sustancia misma de su persona. Y así puedes tomar todas las
promesas. La promesa de que Dios iba a enviar la simiente de la
mujer. La simiente de la mujer iba a
destruir las obras de Satanás. Lo recibiste como al cumplimiento
de esa promesa. Dios envió a Su Hijo, nacido
de mujer, nacido bajo la ley, para que nos redimiese de la
maldición. Lo recibiste como profeta. Lo
recibiste como sacerdote. Todos nosotros necesitamos un
sacerdote que vaya delante de Dios de parte nuestra y ofrezca
el sacrificio que a Dios le agrada. Que haga intercesión por nosotros. Alguien que pueda tocar a Dios,
por decir así, y tocarnos a nosotros. Uno que pueda sentir nuestra
condición y conmiserarse de nosotros. Saber que somos polvo. Recibimos
a Cristo Jesús como el sacerdote, el sumo sacerdote que Dios envió.
Y recibimos a Cristo como el rey, el rey de reyes y señores. Recibimos como... De la manera
que lo recibiste, él, así, ándale, él es el profeta, sacerdote y
rey. Lo recibiste como toda fuente
de gracia. Lo recibiste como toda fuente
de gracia. ¿Acaso estabas confiando cuando
primero viniste a Cristo Jesús en alguna gracia que tengas internamente? No, porque no había nada de eso
en nosotros. De Cristo recibimos toda la gracia,
como dice allá en Juan capítulo de Él, recibimos todos gracia,
gracia sobre gracia, porque de Su plenitud tomamos está hablando
de los creyentes. De su plenitud tomamos todos,
y gracia, favor no merecido, sobre favor no merecido. Es lo que es la definición de
gracia, favor no merecido, sobre favor no merecido. Es decir,
no comenzamos en Cristo Jesús con favor no merecido, y luego
vamos a andar en Jesús como que ganando su favor. Entienden lo que estoy diciendo?
No venimos a Cristo Jesús como mendigos y luego andamos en Cristo
Jesús como si no lo necesitamos. Lo necesitamos todos los días. Lo necesitamos todos los momentos,
todos los minutos, todo momento de nuestra vida lo necesitamos
al Señor Jesucristo. Recibimos al Señor Jesucristo
como toda nuestra justicia, toda nuestra justicia. No estamos
tratando de añadirle a la obra del Señor Jesucristo. Toda la
obra que Él hizo aquí en la tierra es suficiente para siempre para
salvar a Su pueblo. No estamos colaborando, no estamos
contribuyendo con esta obra que Él hizo. Él es toda nuestra justicia. El apóstol Pablo dijo, yo no
quiero ser hallado en mi propia justicia que es por la ley, yo
quiero ser hallado en la justicia que es de Dios por la fe de Cristo
Jesús. Lo recibimos como el objeto de
nuestra fe, lo recibimos como el objeto de nuestro amor, nuestro
corazón. Dios derramó su amor en nuestro
corazón y nosotros le amamos a Él. Esa es la manera que vas
a andar en Cristo Jesús. ¿Cuál es la regla de fe? La regla
del creyente, la regla de fe. Fe y amor, ¿verdad? Fe y amor. La fe que obra por amor. Bueno,
una persona no comienza en Cristo y después obtiene la perfección,
el consuelo o la aceptación de otra manera. una persona obtiene
la perfección, el consuelo y la aceptación de la misma manera
que vino la primera vez. Es lo que, si quieren ver allá
en Gálatas, voy a terminar allá. En Gálatas capítulo 3, el apóstol
Pablo dice aquí a los gálatas, O gálatas insensatos, ¿quién
os fascinó para no obedecer la verdad a vosotros ante cuyos
ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como
crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros.
¿Recibiste al Espíritu Santo por las obras de la ley, o por
oír con fe? ¿Tan necio sois, habiendo comenzado
por el Espíritu Santo, ahora quieres acabar por la carne? ¿Ahora quieres acabar por la
carne? No. La misma manera que nosotros
comenzamos, por la fe, así vamos a crecer. confiando únicamente
en el Señor Jesucristo.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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