Bootstrap
Cody Groover

El pecado que no cometen los hijos de Dios

Cody Groover • September, 29 2013 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • September, 29 2013
1 Juan

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Abra sus Biblias en esta mañana
conmigo al Libro de Primera de Juan. Hemos estado estudiando
aquí en Primera de Juan por los últimos meses y ahora este va
a ser, esta mañana voy a terminar este
estudio en Libro de Primera de Juan. Y quiero darle como título el pecado
que el pueblo de Dios no puede cometer. El pecado que el pueblo
de Dios no puede cometer, o los hijos de Dios no pueden cometer. Sabemos que somos pecadores.
La palabra de Dios claramente nos enseña que Cristo Jesús vino
al mundo a salvar a todos nosotros por naturaleza, nuestro padre
Adán, caímos en el pecado, y tenemos una naturaleza de pecado, y porque
somos pecadores por naturaleza cometemos pecado, hacemos pecado. Claramente enseña la palabra
de Dios que aun el creyente que tiene esta esperanza en sí, es
decir, Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, todavía
está en este mundo, todavía está en este cuerpo de carne, y mientras
está en este mundo no es librado de la presencia del pecado. Todavía tiene el pecado en estos
miembros, estos miembros naturales. Negar eso es decir que Dios está
mintiendo, es decir que Dios está mintiendo. No conocemos
lo que es el pecado. El pecado es lo que somos, lo
que somos, que hace que nosotros hagamos lo que hacemos. Entonces, porque el creyente
está en este mundo, necesitamos gracia todos los
días. Necesitamos la gracia de Dios. Cada día, cada mañana necesitamos
Su misericordia. Necesitamos una vez más venir
a Él y ser lavados, lavados por el Señor Jesucristo, lavados
con Su Palabra. Recuerden, el lavamiento una
vez lo hizo el Señor Jesucristo en Su sangre, pero mientras andamos
en este mundo necesitamos venir a Él. acudir a Él, acudir a Su
Palabra, y somos lavados por Su Palabra. Pero mientras estamos
en este mundo, vamos a pecar, y porque necesitamos gracia,
el apóstol Juan, escribiendo a los hermanos aquí, él escribió
pidiendo estas cosas. Él nos instruyó a nosotros que
debemos nosotros orar los unos por los otros. Quiero que vean
allá en Colosenses cómo el apóstol Pablo oró por los hermanos allá,
en Colosenses capítulo uno, y cómo nosotros también debemos orar
los unos por los otros. Primeramente, dando gracias a
Dios por la obra de la salvación, la obra de la esperanza. Si una
persona tiene fe en el Señor Jesucristo, esa es obra de Dios,
y damos gracias a Dios. Dondequiera que haya la fe, el
amor y la esperanza, esto es obra de la gracia de Dios. Por
tanto, damos gracias a Dios. Pero no importa donde se haya
la gracia de Dios en un hombre aquí en la tierra. no le sobra
a esa persona ni un gramo. La persona que tiene más gracia
en este mundo no le sobra ni un gramo, y la persona que tiene
menos gracia en este mundo no le falta ni un gramo. Tenemos la gracia de Dios, que
es suficiente para todas nuestras necesidades, pero necesitamos,
necesitamos crecer en el conocimiento y la gracia del y aquí el apóstol
Pablo dice en versículo 9 de Colosenses 1, por lo cual también
nosotros desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por
vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su
voluntad, en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como
es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda
buena obra y creciendo el conocimiento. de Dios. Andar como es digno
del Señor. Queremos crecer en el conocimiento
y la gracia del Señor. Aquí el apóstol Juan nos está
diciendo aquí en el versículo 16. Quiero leer desde el versículo
13. Estas cosas os he escrito a vosotros
que creéis." Esto está escrito a personas que creen la Palabra
de Dios. Creéis en el nombre del Hijo
de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna. La vida que Dios da es vida eterna. Lo que Dios hace es eterno. Lo que Dios comenzó Él lo va
a perfeccionar hasta el día de Jesucristo. no te da gozo eso. Si tú comenzaste tu salvación,
seguramente vas a ser perdido. Tardo o temprano tu pie va a
resbalar. Pero si Dios es el Autor, Dios
también es el Consumador. Él te va a llevar a la gloria. Para que sepáis que tenéis vida
eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. ¿Tú
crees? ¿Sabes que tienes vida eterna? Sigue creyendo. Sigue viniendo al Señor Jesucristo. Este creer es un continuo venir
al Señor Jesucristo. Yo vine ayer porque estaba necesitado
de un Salvador. Yo vengo hoy porque necesito
a ese mismo. Lo necesito más hoy que lo necesité
ayer. Ven, si es malo cometer pecado
en tinieblas o en ignorancia, es peor cometer pecado a sabiendas. Por tanto necesito más la misericordia
de Dios hoy, en mi estimación, más que ayer. Sepáis que tenéis
vida eterna y para que creéis en el nombre del Hijo de Dios,
y esta es la confianza. Si tú crees en el Señor Jesucristo,
es porque eres hijo de Dios, es porque Dios te dio vida, has
nacido de nuevo, y tienes esta confianza en el Señor Jesucristo. Que si pedimos alguna cosa conforme
a Su voluntad, no vayamos a pedir algo contra Su voluntad. Sabemos
que no estamos nosotros como para torcerle el brazo a Dios
a que haga algo que Él no quiere hacer. ¡Qué tontería es esa! Él hace lo que Él quiere, y nosotros,
nos enseña a nosotros, cuando Él pone un nuevo espíritu dentro
de nosotros, nos enseña, la primera cosa que nos enseña a orar es,
no mi voluntad, sino, Señor, hágase Tu voluntad. ¿Qué quieres,
Señor, que yo haga? sabemos que si oramos conforme
Su voluntad, Él nos oye. Y sabemos que Él nos oye en cualquier
cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que la
hayamos hecho. Ahora, en el contexto entonces,
aquí en el versículo 16, sabemos que Dios nos oye. Es
decir, si tú o yo oramos por la voluntad de Dios. Oramos por
el crecimiento de nuestros hermanos. Oramos por la consolación de
nuestros hermanos. Que seamos cada vez más fortalecidos
con Su poder. Él nos oye. Estamos orando conforme
a Su voluntad. Estamos orando conforme a Su
propósito revelado en la Palabra de Dios. Ahora, noten el versículo
dieciséis. ha estado hablando acerca de
la oración y dice, si alguno viene a su hermano cometer pecado. No tienes que mirar mucho, ¿verdad? Por cierto, yo creo que se dice,
si alguno viene, porque no se nos llama a nosotros a mirar. No se nos llama a nosotros a
ser examinadores. No se nos llama a nosotros hacer
algo asíles. Vamos a empezar a revisar a ver
quién está pecando. Así como yo les estoy viendo
a ustedes, así como me miro y ahora les veo, yo sé que ustedes son
pecadores porque yo soy pecador. Todos somos pecadores. Todos
son pecadores. No hay ninguno que no peca en
este mundo. Está escribiendo acerca de la
oración y el apóstol Juan está animando entonces a nosotros,
la iglesia, a creyentes, cuando veas a un hermano caer.
No que lo estés mirando, que estés buscando faltas, porque
si ustedes empiezan a buscar faltas, ¿qué es lo que supone
esa misma idea? si empiezan a buscar faltas,
se supone que ustedes no tienen faltas, ¿verdad? Si estás buscando
faltas, estás buscando la paja en el ojo de tu hermano, se supone
que estás pensando que no tienes viga en tu ojo, pero debemos orar con confianza.
Si alguno viera a su hermano cometer pecado que no sea de
muerte, pedirá." ¿Ven? Entonces esa es una petición.
Esa es una petición que debemos nosotros hacer los unos por los
otros. Que seamos nosotros consolados,
que seamos nosotros fortalecidos. Usted no tiene que mirar mucho
para ver pecado y yo no tengo que mirar mucho para ver pecado
en ustedes. Pero no hemos de hacer eso. Aquí
está hablando, perdón, si alguno cae en algún pecado
que es manifiesto, que es externo, pida a Dios, pedirá a Dios y
le dará vida. Noten aquí dice así algún hermano.
Está diciendo que es un hermano en Cristo Jesús que ha nacido
de Dios. Por tanto, no está muerto en el sentido espiritual. Dios
le dio vida, por eso es un hermano. Pero aquí está diciendo que pedirá
por él. Si ves un hermano que ha caído
en algún pecado, ¿tú crees que ese hermano no está decaído? ¿Tú crees que no está desanimado? ¿Tú crees que ese hermano no
está, no solamente desanimado, pero deprimido? ¿Habrán dudas y temores en su
mente? ¿Habrá razón de estar descompuesto
porque ahora ha causado vergüenza, ha causado reproches sobre el
nombre de su Señor? Sí. Y nos dice aquí que si alguno,
si algún hermano viera a un hermano cometer pecado, entonces el pueblo
de Dios, aquellos que tienen interés, aquellos que tienen
interés en la gracia de Dios, Es decir, nosotros por la gracia
de Dios tenemos acceso ante el trono de gracia, nos dice la
Palabra de Dios. Tenemos acceso ante el trono
de Dios, el trono de gracia, para que nosotros pidamos gracia.
¿Quiénes tienen acceso ante el trono de Dios? Los hijos de Dios,
es lo que ha estado diciendo. Entonces debemos nosotros orar.
nosotros que tenemos acceso al trono de gracia debemos pedirle
al Dios de gracia por esta gracia unos por otros y especialmente
por hermanos débiles o por aquellos que han, como dice allá en Gálatas
capítulo 6 versículo 1, si alguno fuera sorprendido en alguna falta
no está diciendo que tú lo sorprendas no está diciendo que tú lo sorprendas,
está diciendo que es sorprendido en el sentido de que no quiso
hacerlo, pero lo hizo. No es su vida, no es su comportamiento,
pero cayó. Hermanos, si alguno fuere sorprendido
en alguna falta, vosotros los hermanos, los que sois espirituales,
¿cuál es la actitud que debemos tener? ¡Ah, mira qué escándalo!
¡Mira qué escándalo! No, no es esa la actitud, restaurarle
con mansedumbre, restaurarle con espíritu de mansedumbre. parte de esta restauración con
espíritu de mansedumbre es pedirle al Señor. Señor, porque nosotros
no somos más que esa persona, y la única razón por la cual
nosotros, si es que no hemos caído en ese pecado, es porque
la gracia de Dios nos ha sostenido. Entonces, dice aquí, si alguno
viera a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá,
y Dios le dará consuelo, es decir, le dará ánimo. Ahora, debe ser entendido que
la persona por la que se está orando sea arrepentida de ese
pecado, que está contristado por ese pecado. Entonces debemos
orar por los hermanos. En la oración debemos orar por
los incrédulos, El apóstol Pablo dijo, mi continua
oración a Dios es por mis hermanos según la carne. Yo les doy testimonio,
si quieren ver allá en Romanos capítulo 10. El apóstol Pablo
dijo, esta es mi continua oración a Dios. Hermanos, ciertamente
el anhelo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel es
para salvación. Cuando dice aquí Israel, está
hablando de Israel, su pueblo. Porque yo les doy testimonio
que tienen celo de Dios conforme a ciencia, pero no conforme a ciencia. Tienen
celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Ellos son religiosos,
pero no conocen a Dios. Y yo oro por ellos. Entonces debemos orar por personas
que no conocen a Dios. Nuestros familiares, nuestras
amistades, Pero aquí este versículo está hablando de un hermano,
de un hermano en Cristo Jesús. Es el caso entonces de todos
nosotros que pecamos, y todos necesitamos orar los unos por
los otros. Pero dice aquí en este versículo
un pecado que no sea de muerte. si viene a cometer pecado que
no sea de muerte. Bueno, ¿cómo debemos entender
esto? Porque todo pecado merece la muerte. La paga del pecado
es muerte. Todo pecado es cometido contra
Dios, rebelión contra Dios, transgresión de la ley de Dios, y merece la
muerte. Pero hay un pecado hay un pecado, que no solamente
es merecedor de la muerte, sino que ahora sí todo el que comete
este pecado va a morir sin excepción. Eterno. Todo aquel que comete
este pecado va a morir sin excepción. ¿Qué pecado es este? Este pecado lo llaman el pecado
mortal. Juan Gill dice que este pecado
es contra el Espíritu Santo. Este pecado es pecado contra
el Espíritu Santo. Es hecho deliberadamente. Y no es un pecado en la práctica,
o muchos pecados en la práctica, sino pecado a manera de doctrina
de Cristo. Pecado a manera de doctrina de
Cristo. Es decir, este pecado es negar
el Evangelio de Cristo Jesús. Negar el Evangelio. No es una
caída parcial. No es transgresión de un mandamiento,
sino la apostasía. es la apostasía por el cual los
hombres se enajenan de Cristo y se entregan a Satanás. Ahora, nosotros nunca debemos
concluir que alguna persona ha apostatado. Debemos tener mucho
cuidado de concluir precipitadamente que una persona ha apostatado. No debemos hacer eso. Debemos,
por otro lado, poner la mejor imagen, tener el mejor pensamiento
de los hermanos, de orar por ellos. Pero si es obvio, si es
algo muy claro que esta persona se ha negado al Señor Jesucristo
en doctrina, entonces no debemos orar por ahí. No vaya a ser que
estemos orando en contra de la voluntad de Dios. Noten lo que
dice allá en versículo No vamos a orar que Dios los perdone,
que Dios los salve, que Dios los, que el Señor los restaure,
cuando está claramente manifestado en la Palabra de Dios que aquellas
personas que se apartan es imposible que sean otra vez restauradas. Aquella persona que abandona
a Cristo, aquella persona que se apostata, que deja, es imposible. Noten lo que requeriría en Hebreos
capítulo 6, versículo 4, dice, porque es
imposible, noten allá lo que está diciendo, es imposible que
los que una vez fueron iluminados, si una vez una persona fuera
iluminada, es lo que está diciendo, si una persona gustase del don
celestial, si una persona fuera hecho participante del Espíritu
Santo, y si esa persona gustara de la buena palabra de Dios y
de los poderes del signo venidero, si esa persona recayera, ¿oyeron
eso?, si esa persona recayera, es imposible que sean otra vez
renovados. Si fuera posible que un hijo
de Dios a quien Dios le dio vida, caiga, es lo que está diciendo. Si fuera posible que una persona
a quien Dios le dio vida caiga, ¿qué requeriría? Requeriría que
Cristo venga otra vez aquí al mundo, otra vez establezca justicia
y otra vez muere en la cruz. Es lo que requeriría, es lo que
está diciendo aquí. si pudieran recaer sería, es imposible que
sean renovados para el arrepentimiento porque sería necesitado crucificar
de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios exponiéndolo a vituperio. Es imposible. Cristo murió una
sola vez, y con un solo sacrificio hizo perfectos para siempre a
los santificados. y ninguno de aquellos por el
cual Cristo murió puede caer, puede ser separado de Dios, o
puede cometer este pecado de muerte. Ningún hijo de Dios,
ninguno a quien Cristo le dio vida puede separarse del Señor
Jesucristo. Puede apostatar. Hay muchos profesores, ¿oyeron
eso? Muchos que dicen que son cristianos. muchos que dicen que son sus
discípulos que tienen un conocimiento en su mente nada más que tienen
un conocimiento de doctrina que tienen un conocimiento que ellos
están de acuerdo con ciertas doctrinas ellos si pueden apartarse
y lo hacen todo el tiempo ¿verdad? pueden hacerlo y lo hacen pero
el pecado del que está hablando aquí del que no hemos de orar
es por una persona que esa persona dijo que creía dijo que estaba
creyendo en el Evangelio y ahora ha negado una persona que ahora
antes decía yo creo que Jesús es el Hijo de Dios el Unigénito
Hijo de Dios igual con Dios el Padre y ahora esa persona niega
la Deidad de Cristo esa persona se ha apartado de Cristo. ¿Entienden
lo que estoy diciendo? Esa persona ha dejado. Ahora,
versículo 17 en nuestro texto, dice, hay pecado de muerte, hay pecado de muerte por el cual
yo no digo que se pida. Si alguno viera a su hermano
cometer pecado que no sea de muerte, eso es decir, todos los
días. Todos los días yo necesito su
oración. Todos los días ustedes necesitan
oración. No esperen verlo, sepan que está
allá. no esperen verlo. Sepan que porque
estoy en el mundo, necesito sus oraciones. Si alguno viera a su hermano
cometer pecado no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida. Eso es para los que cometen pecado
que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el
cual yo no digo que se pida. Ahora, toda injusticia, es por
eso que digo todos nosotros necesitamos la oración, es porque toda injusticia
es pecado. Toda injusticia es pecado contra
Dios y merece la muerte. Sin embargo, no toda injusticia
es a la muerte. Primero, la primera razón es
por esto, por la gracia de Dios. por gracia de Dios. Por gracia
sois salvos. Él os dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestros delitos y pecados. Y ahora que
estás en este mundo, si crees en el Señor Jesucristo, estás
vivo hacia Dios, pero todavía tienes pecado en el cuerpo, Él
todavía te vivifica. Él todavía te alienta. Todavía
sigues viniendo a No toda injusticia es a la muerte
por la gracia de Dios. No toda injusticia, no todo pecado
es a la muerte porque Cristo Jesús pagó por todos los pecados
de Su pueblo. ¿Oyeron eso? Todos los pecados
de Su pueblo Él pagó por ellos. Es por eso que dicen que Su pueblo
no puede cometer el pecado de la apostasía. porque Él pagó
por todos los pecados de Su pueblo, y Su pueblo no puede cometer
el pecado de la apostasía. Cristo los sostiene, Cristo los
guarda. Somos guardados por el poder
de Dios, nos dice el primer Pedro, guardados por el poder de Dios
mediante la fe del Señor Jesucristo. Por la fidelidad del Señor Jesucristo,
en fe en el Señor somos guardados. El mismo poder de Dios que nos
levantó de los muertos es el poder de Dios que nos sostiene
todos los días de nuestra perdignación. Por la sangre de Jesucristo por
la cual somos justificados, libremente perdonados. Es por eso que no
todo pecado es a la muerte. Y tercero, porque Dios es misericordioso. Sus misericordias son nuevas
cada mañana. Cada mañana, misericordia. El bien y la misericordia me
seguirán todos los días de mi vida, dice el salmista, y yo
moraré en la casa de Dios. Ahora, debemos entender esto
que hay creyentes débiles, hay creyentes que pueden leer este
versículo y tal vez ser sobrecogidos con temor temor, tal vez se ha
cometido ese pecado con desesperación. Pero escuchen, si tú has creído
en el Señor Jesucristo, si tú estás creyendo en el Señor Jesucristo,
tú no puedes cometer ese pecado. Dios te guarda. Dios te guarda. Versículo 18. Ahora, y sabemos Noten aquí, sabemos que todo
el que ha nacido de Dios no practica el pecado. Sabemos que aquellas personas
que han nacido por Dios, por la gracia de Dios, es decir,
tienen a Cristo formado en ellos, no practican el pecado. Es decir, no hacen este pecado
mortal, que es la apostasía, o la negación del Evangelio,
la negación de su sustitución. No practican, no hacen este pecado.
No hacen. Todos los que son nacidos de
Dios no hacen este pecado. El verdadero creyente nunca puede
caer de la gracia de Dios. Siempre va a ser mantenido en
fe en el Señor Jesucristo, por la fe en el Ahora, recordamos una vez más que el
Señor Jesucristo nos dice que nosotros debemos orar perdón
a nuestros pecados, ¿verdad? ¿Por qué nos enseñaría el Señor
Jesucristo perdón a nuestros pecados si eso no fuera la realidad?
¿Verdad? Nos enseña a compensar nuestros
si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados, y la sangre de Jesucristo nos limpia de toda
maldad. Ahora sabemos que todo el que
ha nacido de Dios no practica este pecado. Pues aquel que fue
engendrado por Dios, Dios le guarda. Aquel que fue engendrado
por Dios, le guarda. lo guarda. Y el maligno, Satanás,
no te puede tocar. Satanás no te puede tocar. Ahora,
para que nosotros podamos estar preparados para andar en este
mundo, con todas las atracciones, todas las detracciones, atracciones,
todos los lazos que Satanás puede poner delante de los pies de
los hombres para alejarlos, las dificultades y las pruebas. Tenemos
que saber dos cosas, y nos dice aquí en versículo dieciocho, versículo diecinueve, dicen.
Primero sabemos que todo el que ha nacido de Dios no practica
el pecado. Dios le guarda. Y sabemos que
nosotros somos de Dios. Sabemos. Vimos anteriormente
que tenemos el testimonio en nosotros mismos, el Espíritu
Santo. Si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de Él. Somos nacidos de Dios. Somos
amados de Dios, redimidos por la sangre preciosa, y amados,
y amados por Dios, y estamos con Cristo Jesús sentados en
la gloria. Sabemos sabemos que somos de
Dios, y sabemos esto, que el mundo entero está bajo el maligno,
está bajo Satanás. Sabemos que Él nos ha trasladado
del reino de tinieblas al reino de Su Hijo amado. Sabemos que
el mundo entero está bajo el maligno. Y nosotros estábamos
allá en un entonces. En aquel tiempo estábamos nosotros
sin Dios, sin Cristo, sin esperanza en el mundo. Pero hemos sido
librados. Ahora, porque sabemos que todo
el mundo está bajo el maligno, y sabemos que nosotros somos
de Dios, entonces no dudamos en huir del mundo. El mundo no es amigo de Dios,
el mundo no es amigo de Cristo. Sabemos que el mundo entero está
bajo el maligno, por tanto nosotros huimos. y dice versículo 20,
pero sabemos esto, sabemos que el Hijo de Dios,
noten allá versículo 18 dice sabemos, versículo 19 dice sabemos,
versículo 20 dice sabemos, sabemos que el Hijo de Dios ha venido,
sabemos, Dios nos ha revelado esto, el Hijo de Dios ha venido
y nos ha dado entendimiento. El Hijo de Dios nos ha dado entendimiento
para conocer estas cosas espirituales, cosas que el hombre ojo no ve,
oído no oye, el hombre carnal no recibe las cosas que son del
Espíritu de Dios porque no las puede entender, se han de entender
o discernir espiritualmente. Y aquí dice, sabemos que el Hijo
de Dios ha venido. Este que nació en Belén de Judá,
nacido de María, una joven virgen, es nadie menos que el eterno
Hijo de Dios, que fue por el Espíritu Santo formado en el
vientre de María. Él es el poster Adán, el representante
de la raza, el representante de Su pueblo escogido, aquellos
que Dios amó con amor eterno. Sabemos esto. ¿Cómo lo sabemos? Él mismo, el mensajero del pacto,
el que es el pacto, el eterno Hijo de Dios, el Cordero de Dios,
Él vino a este mundo y nos dio entendimiento. No lo teníamos
antes. Nos dio este entendimiento. Para
conocer al Dios verdadero. Todo hombre por naturaleza tiene
su propia imaginación de un Dios. Eso es idolatría. Yo creo que
Dios es así. Mi Dios es así. Todos son imaginaciones
del hombre. La mente carnal es una maquiladora
de dioses, pero todos son falsos. Dios solamente se ha revelado
en Su Hijo, el Señor Jesucristo, en Su Palabra, únicamente. Él nos ha dado entendimiento
para conocer al Dios vivo y verdadero, y para conocer que estamos en
el verdadero, nos dicen. Conocer a Cristo Jesús, conocer
que Dios estaba en Cristo Jesús. no solamente es un hombre, si
fuera meramente un hombre no puede salvar a nadie. Y no es
solamente Dios, si fuera solamente Dios no podría representarnos
a nosotros. No podría, Dios no puede morir. Y el hombre no puede hacer satisfacción
a Dios. Pero el que es Dios-hombre, Él
pudo las dos cosas. hacer satisfacción a los requisitos
de Dios, a lo que Dios demanda de su pueblo, y también satisfacer
la deuda que su pueblo debía a la santa ley, satisfacer a
Dios y morir en la cruz del Calvario para pagar sus deudas. como hombre. Sabemos que el Hijo de Dios ha
venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero. Si Él es el verdadero, entonces
ningún otro hay. No hay otro nombre dado a los
hombres en que podamos ser salvos. No por los santos, no por los
ángeles, no por María, solamente por Cristo Jesús. Él es el verdadero
Este es el verdadero Dios y la vida eterna. Hijitos, guardaos
de los ídolos. Guárdate de cualquier cosa que
tome el amor de tu corazón. Guárdate de los ídolos. Cualquier cosa que ocupe el lugar
que solamente es debido a Dios. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.