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Cody Groover

La vida eterna está en Cristo

Cody Groover September, 22 2013 Video & Audio
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Cody Groover September, 22 2013
1 Juan

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Pido que abran sus Biblias conmigo,
libre de primera de Juan. No sé si llegamos hasta el último
versículo de capítulo cinco, pero vamos a comenzar en el versículo
once, el capítulo cinco de primera de Juan. ¿De qué se trata la Palabra de
Dios? ¿De qué se trata? ¿Qué está diciendo
Dios? Esta es la Palabra de Dios. ¿Y
qué está diciendo Dios en Su Palabra? El hombre que no tiene
al Espíritu Santo, el hombre que no es enseñado por Dios,
toma la Palabra de Dios y saca un montón de cosas de allá. Saca
recetas, recetas para qué debe comer y qué no debe comer y reglas
cómo debe vestir y cómo no debe vestir, qué días debe observar. Trata de sacar de allá enseñanzas
cómo conducir sus negocios, cómo prosperar y superar en la vida.
pero la Palabra de Dios, desde el principio hasta el fin, fue
dada por Dios para revelar a Cristo Jesús. Cristo es la llave para
el entendimiento de todas las Escrituras. Y si una persona
no ve a Cristo, si una persona no tiene a Cristo, puede saber
mucho en las Escrituras, y no le va a hacer de ningún provecho. de ningún provecho. Dice ahí
en el versículo once, este es el testimonio. Dios está testificando. Este es el testimonio. Todo lo
que está declarado, escrito en la Palabra de Dios, y todo lo
que es predicado, este es el testimonio que Dios nos ha dado
vida eterna, y esta vida está en Su es tan sencillo eso, verdad,
tan claro, tan corto, todo. Dios en Su gracia, Dios
en Su libre y soberana gracia dio a hombres muertos en Adán,
dio, Él nos ha dado, nos ha dado, dio vida algunos de la raza caída
de Adán. Soberanamente, porque Él quiso,
según Su voluntad, según Su beneplácito. Es decir, nosotros perdimos la
vida espiritual. Todo hombre, todo hombre que
está aquí, toda mujer que está aquí, nosotros perdimos vida
espiritual cuando Adán, nuestro padre, nuestro representante,
el primer el que fue creado por Dios a la imagen de Dios, él
se reveló en contra de Dios. Y cuando Dios le dijo de todo
árbol del huerto puedes comer, pero del árbol de la ciencia
y del bien y del mal no comerás, porque el día que comieras ciertamente
morirás. Él, como diciéndole a Dios, tú
no vas a decirme que lo que voy a hacer, yo voy a ser mi propio
rey, yo voy a hacer lo que yo quiero", en rebelión a Dios tomó
el fruto y comió. Y lo que Dios dijo en ese momento
se cumplió. Adán perdió la vida de Dios,
perdió el camino a Dios, perdió el camino, perdió la verdad de
Dios. Dios en Su gracia libre y soberana
en Cristo Jesús ha dado a Su pueblo la vida, el camino y la
verdad. Cristo Jesús dijo, yo soy el
camino, la verdad y la vida. Lo que el hombre perdió en el
huerto de Edén. Cuando Adán pecó, esto nos trajo
a la injusticia, la infelicidad, la esclavitud del pecado. Dijo
el Señor Jesucristo, todo aquel que comete pecado es esclavo
del pecado. nuestra naturaleza está esclavizada
al pecado, y nos trajo también el dolor y la muerte. Muerte
espiritual, y si Dios no interviene, si no fuera por Su gracia, si
no fuera que Dios escogió un pueblo, seríamos todos como Sodoma
y Gomorra, dice la palabra de Dios. Todos estaríamos ahora
mismo separados de Dios en el infierno, si no fuera por la
gracia de Dios que fue dada a Su pueblo antes de los tiempos de
los siglos, dice según el Timoteo, capítulo 9, versículo 9. Si no
fuera por esta gracia, el favor soberano, es decir, el porque
quiso, a nadie se lo debe, es La vida que Dios, ahora, la vida
que nos está diciendo, la vida que Dios ha dado. Ustedes se
acuerdan lo que dice Romano 6, 23, la paga del pecado es muerte,
mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús. La dádiva
de Dios, la paga por el pecado es muerte. Es decir, es lo que
nosotros merecemos, es lo que Dios nos debe. es lo que Dios
me debe a mí, es lo que Dios te debe a ti. Si pudieras poner
a Dios a manera de deudor, si Dios le debe algo a alguien,
es la muerte. Pero gracias sean a Dios por
Su gracia que Él ha dado. Él ha dado, la vida que Él ha
dado a Su pueblo, a Sus hijos, a los hijos de Dios, La vida
es esta vida de gloria. Es la vida de Dios. La vida que
no tiene fin. Es la vida eterna. Este es el
testimonio de Dios. Esto es lo que está diciendo
la Palabra de Dios. Deja de tratar de buscar recetas.
Este es el testimonio de Dios. Dios ha dado vida. Son buenas
nuevas. Son buenas nuevas. Dios ha dado
vida. ¿Qué vida? la vida de Dios, lo dio por gracia,
esta vida lo dio a Sus hijos, es vida de gloria, es vida con
Dios, para siempre estar en Su presencia, vida de comunión con
Dios, conocer al Dios vivo y verdadero, vida de felicidad, vida de libertad
del pecado, vida libre de dolor, y vida libre de muerte. Nunca, nunca morirá, dijo el
Señor Jesucristo. El que cree en mí nunca morirá. Nos ha dado vida. Ahora, esta
vida que Dios ha dado, nos dice aquí el texto, está en Su Hijo. Todo lo que Dios tiene para Su
pueblo está en Cristo Jesús. El perdón que Dios, el perdón
de pecados que Dios tiene para su pueblo está en Cristo Jesús.
La justicia que Dios tiene para su pueblo está en Cristo Jesús. La misericordia que Dios tiene
para su pueblo está en Cristo Jesús. Fuera de Cristo Jesús,
Dios es fuego consumidor. La vida está en su Hijo, el Señor
Jesucristo. Es decir, Cristo Jesús no es
solamente la promesa de esta vida, no solamente el propósito
y la finalidad de esta vida, no solamente la adquisición de
esta vida, es decir, lo que Él hizo, compró nuestra vida, Él
mismo es la vida. Él mismo es la vida. Quiero que
vean allá en Colosenses, porque Él vive, su pueblo vive. En Colosenses capítulo 3 dice
allá 1. Si pues habéis resucitado con
Cristo. Esa es la única esperanza que
cualquiera de nosotros tiene en esta tarde, que hemos resucitado
con Cristo. Es decir, cuando Cristo murió,
esa fue nuestra muerte. Delante de la justicia de Dios,
que Él murió, y esa fue mi muerte delante de Dios. y Él pagó por
todos mis pecados. Todos eran futuros en aquel entonces,
¿verdad? Todos eran futuros, pero Él pagó
por todos mis pecados. Si quedó uno sin pagar, pues
no hay esperanza para mí, y no hay esperanza para ti, porque
no tenemos para pagar ni por sólo uno. Él pagó por todos los
pecados de todo Su pueblo, y Él murió Y Él resucitó, Dios dando
testimonio de la satisfacción por esa paga. Dios está satisfecho. Por tanto, Dios lo resucitó a
los muertos. Esa es nuestra esperanza. Y dice
aquí, si puedes haber resucitado con Cristo, ¿es esta tu esperanza?
¿es este tu testimonio? Busca las cosas de arriba, ¿dónde
está Cristo sentado a la diestra de Dios? Si esa es la realidad
tuya, entonces busca el reino de los cielos. poned la mira
en las cosas de arriba y no en las de la tierra? Porque habéis muerto, dice, y
vuestra vida está escondida con Cristo en Dios, cuando Cristo
vuestra vida se manifieste. Cuando Cristo vuestra vida, es
más que meramente la paga, Él es mi vida, Él es mi vida. Hay una unión vital, hay una
unión vital inseparable entre Cristo, la cabeza, y la iglesia,
el cuerpo del Señor Jesucristo. Él es mi vida. Cuando Cristo
vuestra vida se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados
con Él en gloria. ¿Se acuerdan lo que dijo el Señor
Jesucristo? Ya lo cité. Él dijo, yo soy la vida. Yo soy el camino, la verdad y
la vida. Esto vino en respuesta a la pregunta
de unos apóstoles. Señor, no sabemos a dónde vas,
cómo podemos saber el camino. El Señor Jesucristo le dijo,
yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si
no es por mí. Yo soy la vida. En Juan capítulo
11, quiero que vayan allá. Aquí está delante de la cueva
donde había sido enterrado Lázaro. Y Marta estaba diciéndole al
Señor, ya murió, Lázaro, ya está en el sepulcro cuatro días, no,
no, no, no quites la piedra, no quites la piedra porque ya
lleve, ya ofende. Y el Señor Jesucristo le dijo,
versículo 25, Marta, yo soy la resurrección y la vida. La razón de que hay resurrección,
yo soy. Y la razón es que hay vida, yo
soy. Yo soy la vida, Dios. La vida
está en Él. Yo soy la resurrección, el vida,
el que cree en mí, aunque esté muerto vivirá. Nunca jamás morirá. ¿Crees esto? Dice el Señor Jesucristo.
¿Crees esto? ¿Y qué tal tú en esta tarde?
¿Qué tal cada uno aquí en esta? ¿Crees tú esto? Crece en el Señor
y su Cristo. Y todo aquel que vive y cree
en mí no morirá eternamente. Crece esto. Va a llegar el día
que estos cuerpos serán puestos en la tierra. Pero el creyente
tiene vida ahora mismo. Ahora, regresemos al texto allá
en Juan capítulo cinco. Este es el testimonio que Dios
nos ha dado vida eterna. vida eterna. Dos cosas se entienden
allá. Primero, debemos entender que
Dios nos da vida eterna y es la vida de Dios, la vida sin
principio y sin fin. Dios nos está dando la vida de
Dios. Pero en este texto, en versículo
11, hay tres cosas que debemos estar bien seguros que estén
asentados. Antes de que Dios nos dé vida,
estábamos muertos. ven esta palabra allá, este es
el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna. Es decir, nadie
tiene esta vida que no sea dada por Dios. Todos nacen en este
mundo pecadores, con el pecado de Adán, muertos hacia Dios. Todos aquellos que Dios les da
vida, es don de Dios, es gracia de Dios. Esa es la primera cosa. La segunda cosa que nos dice,
y debe estar muy claro en este versículo, es esto. Esta vida
que viene a nosotros, que nos es dada a nosotros, es a través
de una unión vital por la fe en Cristo Jesús. Esta vida está
en Su Hijo, por la fe en Cristo Ninguna persona debe creer que
tiene vida que no cree en el Señor Jesucristo. Ninguna persona
debe tener una falsa esperanza. Esto es asunto de cada uno de
nosotros. Ese es asunto mío personal. Yo no puedo creer de parte de
mi hijo, de parte de mis hijos. Yo no puedo creer de parte de
ustedes. Sus padres no pueden creer de
parte de ustedes. Es una unión vital del pecador
con Cristo Jesús, el Salvador. Esta unión. Y la tercera cosa
que podemos ver es que la única manera que nosotros
tenemos vida es en Cristo. Ahora versículo 12. El que tiene al Hijo, entonces
lo que dice aquí. El que tiene al Hijo. El que
de veras en su corazón tiene al Hijo. Recuerden lo que dice
la Palabra de Dios, no todo, no todo el que me dice Señor,
Señor, entrará en el reino de los cielos. Es tener al Hijo, Cristo en ti,
es la esperanza de gloria. Es algo que el hombre puede profesar
todo lo que quiere. El hombre puede hacer sus confesiones,
puede hacer sus bautismos, puede bautizarse cuantas veces quiera,
eso no le va a dar vida eterna, eso no le va a dar vida. puede
pasar adelante, puede levantar la mano y repetir una oración
después, eso no le va a dar vida. Solamente Dios puede hacer esto.
Solamente Dios es el que da vida a su pueblo. Pero el que lo tiene, dice, el
que tiene al Hijo, tú tienes este tesoro, Cristo en ti, que
es la esperanza de Tú tienes este tesoro en vaso de barro. Qué precioso es eso, ¿verdad?
Tienes la perla de gran precio y lo tienes en una jícara. Hay otros que son de otra parte
del país y todavía no entienden qué es jícara. Es una cosa de,
es una como, ¿qué es una fruta, verdad?, que está cortado y se
seca, una cáscara de una fruta, cáscara de una fruta. Somos barro,
pero que tiene al Hijo, tiene la vida. La persona que tiene
a Cristo, es decir, tiene un conocimiento espiritual, No es
solamente tenerlo en la cabeza, lo tiene en el corazón, Cristo
en ti, la esperanza de gloria. Tiene un conocimiento experimental
de Cristo. Tiene entonces la fe verdadera
en el Señor Jesucristo. Hay fe falsa. Tiene la fe verdadera
en cuyo corazón habita Cristo. Esta persona, esta persona tiene
vida eterna, el que tiene al Hijo. tiene la vida. Ahora, debemos entender esto,
esta persona ahora mismo tiene esa vida. No está esperando salir
de este mundo para saber si tiene vida. Debes negociarte en esto ahora.
Los que los que tienen al hijo se están regocijando, ¿verdad?
No están brincando aquí en el pasillo, pero están brincando
en su corazón. Dios me ha dado vida a mí. Yo
nunca voy a morir. Aunque soy pecador y aunque estoy
azotado por el pecado, Dios me ha dado vida. Dios me ha dado
esperanza. No voy a morir. voy a abrirlos en la presencia
del Señor. Esa persona lo sabe ahora mismo. Y si no lo sabes ahora mismo,
y crees en el Señor Jesucristo, tal vez estés dudando. Por eso
te está escribiendo esto el apóstol Juan. El que tiene al Hijo tiene
la vida. El que no tiene al El que no
tiene al hijo, es decir, no tiene ninguna fe en el Señor Jesucristo,
no se goza en el Evangelio de Cristo Jesús. Cuando oye que
personas hablen del Señor Jesucristo, rápidamente quiere salirse de
ese tema. Quiere salirse de ese tema. No
tiene gozo en el Señor, no se deleita en las cosas de Cristo. La razón por esto es que está
muerto. no tiene al hijo no tiene la vida está muerto, está enajenado
de la vida de Dios y si Dios te deja en esa condición vas
a salir y ser reparado de Dios por toda la eternidad oigan esto no salgas de este
lugar si estás en esa condición no salgas de este lugar en esta
noche sin pedir sin clamar sin llorar Dios ten misericordia
de mi ten misericordia de mi dice ya Juan capítulo 3 versículo
36 son las mismas palabras del Señor
Jesucristo dice el que cree en el Hijo tiene vida eterna pero
el que Noten allá esta palabra rehusa. ¿Ven esta palabra rehusa? Aquí está la condenación. Aquí
está la condenación. Dijo el Señor Jesucristo la luz
vino al mundo. Cristo Jesús, el eterno Hijo
de Dios, vino a este mundo. Testificó de Dios su Padre. Testificó del amor de Dios. Testificó de la justicia de Dios.
Testificó de la ira de Dios. Testificó de la misericordia.
Él ha revelado al Dios invisible. Y Dios en amor ha dado a su Hijo
para que todo aquel que en el creer no se pierda, mas tenga
vida eterna. Este mensaje está oyendo. Este
Evangelio está saliendo. Pero hay personas que rehúsan
venir al Señor Jesucristo. No quieren, no quieren. Recuerden
eso, si Dios te salva, es todo por gracia, pero si te pierdes,
es tu culpa. Estoy hablando de la responsabilidad
del hombre. Dios es soberano en la salvación,
y el hombre es responsable de creer a Dios, creer lo que Dios
ha dicho. El que rehúsa creer en el no
verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Regresemos a nuestro texto. Esto
fue escrito para que sepan, dice versículo 13, estas cosas están
escritas a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios.
Noten, estas personas ya creen. Está escrito a personas que ya
creen. Pero la palabra de Dios es predicada no solamente para
incrédulos, Hay personas que han creído el Evangelio muchos
años y siguen regresando a oír el mismo mensaje. No cambie este
mensaje. No quieras oír un nuevo mensaje. El Evangelio es el Evangelio
eterno. Eterno. Dios no cambia. Su mensaje
no cambia. Personas que han creído por muchos
años siguen regresando para oír el mismo mensaje. ¿Por qué? Porque
la fe no solamente viene por oír, la fe es fortalecida por
oír la Palabra de Dios. La fe viene por el oír, oír la
Palabra de Dios, y es fortalecida en oír la Palabra de Dios. Estas
cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo
de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna. Las cosas están escritas con
respecto a la salvación en Cristo Jesús, como dije, no solamente
están escritas para llamar a pecadores a venir al Señor Jesucristo.
Ven al Señor Jesucristo. Acaba de decir a cada uno de
nosotros, no salgas de este lugar sin clamar a Dios y pedir misericordia. Es para todo, es para mí, y es
para cada uno de nosotros. Señor tan misericordia. No solamente
para animar a pecadores para creer en Cristo Jesús y venir
a Cristo Jesús y ser salvos por Él, sino también están escritos
para confirmar, para dar confianza. Es decir, vamos creciendo. Vamos
creciendo. El Hijo de Dios nace y tiene
fe. Esa fe es la fe que Dios le da
Esa fe está puesta en Cristo Jesús, el autor de la fe, el
objeto de la fe, y esa persona nunca, nunca puede perderse.
Ahora mismo tiene vida eterna. Dios se lo dio y no se lo va
a quitar. Dios no está diciendo, ah, ahora
sí, ahora no, ahora sí, ahora no. Es vida eterna. Los dones de Dios son sin arrepentimiento. Porque Dios ha dado. pero hay
un crecimiento, hay un crecimiento, hay una fortaleza, cuando el
creyente por vez primera cree, cuando Dios le da vida, es un
bebé, y tiene muchas dudas y temores. ¿Quién de aquí, por más años
que haya tenido en la fe, no tiene dudas y temores? Estas palabras, duda, temor,
ansiedad, son otra palabra para la palabra incredulidad. Y tenemos
que confesar como ese hombre allá que vino, el Señor le prehizo
esta pregunta al Señor Jesucristo, si puedes sanar, si puedes hacer
algo, ten misericordia en nosotros. El Señor le dijo, si puedes creer,
todas las cosas son posibles al que cree. Y este hombre respondió,
Señor, creo. Ayuda mi incredulidad. los apóstoles
dijeron, Señor aumentalos la fe. Queremos crecer en el conocimiento. Hay un avance, hay un progreso
diario de la fe, hay un crecimiento en la fe, un crecimiento en el
conocimiento y la gracia de Cristo. Y bueno, ¿y cómo se confirma?
Como dije, la fe no solamente viene por oír, sino que es reforzada
por el oír. como cuando tienes cuando estás
construyendo a mi hijo le di una unas tablas
cuando teníamos una una perrita él quería hacer una casa de perro
me dio mucha gracia ver que él salga allá a construir una casa
de perro para la perra pero y era todo que yo no quería meter mano
porque yo ese es mi carácter, yo quería meter mano hacer allá
pero dejar que él lo haga pero cuando estás construyendo algo
y quieres que algo esté fijo con tablas, con madera le pones
un clavo ¿verdad? está fijo con un clavo pero si
quieres que esté más firme le metes dos clavos ¿verdad? y si
quieres que esté más fuerte todavía le metes tres clavos Así son las palabras de Dios,
que son como aguijones, que son como aguijones para firmar, para
firmar nuestra fe. Otra manera de explicar esto
es cuando quieren colar un techo de estos, le ponen puntales,
pero si quieren que esté bien firme le ponen cinco puntales,
¿verdad? No se vaya a caer eso, vamos
a meterle puntales, la puntala. Bueno, esta vida eterna es ser hallado
en Cristo Jesús y en ningún otro. Y para que aquellas personas
que están en Cristo Jesús puedan tener seguridad, puedan tener
confianza y consuelo, es necesario oír las mismas palabras, el mismo
Evangelio. No me digas otro Evangelio. Cuando
oyes la palabra de Dios, oyes la verdad del Evangelio, El corazón
del creyente es consolado. Esa es mi esperanza. Esa es mi
esperanza. Cristo Jesús. En Él estoy confiado. Si hoy
es otra palabra, sales con dudas, temores, ansiedades. Si hoy es
un mensaje falso, no será que... Pero las personas que están firmes
dicen, esa no es la palabra. Pero la persona que está débil
dice, Yo oí algo que me sacudió, me turbó. Oí que una persona
diga que tengo que obedecer la ley, que tengo que guardar los
diez mandamientos, si no, no puedo ser salvo. Eso me sacudió. Bueno, sí, debieras sacudirte
porque no está dada la ley para salvarte ni para santificarte
tampoco. Y Él no es el Evangelio. La salvación
es por gracia. Cristo Jesús cumplió todo. Cuando
oye la persona, el Evangelio de Cristo Jesús, está consolado
en su corazón. Estoy consolado. Ahora, versículo
catorce dice, Y esta es la confianza. Versículo trece, perdón. Y estas
cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo
de Dios para que sepáis. para que estéis seguros que tenéis
vida eterna y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios
para que sigas creyendo para que sigas creyendo, sigue viniendo
¿saben? vamos a seguir viniendo al Señor
Jesucristo mientras estemos aquí en la tierra el creer en el Señor
Jesucristo no significa que creíste hace 10 años yo me acuerdo cuando
creí porque tuve esta experiencia religiosa El pastor empezó a
hablar con palabras emotivas y me conmovió y yo levanté mi
mano, hice mi profesión de fe. Desde ese momento la persona
no recuerda, no viene a Cristo, no busca a Cristo, pero hizo
una profesión de fe y se está resguardando en esa esperanza
falsa. Esa no es la fe verdadera. La fe del creyente, la fe de
los hijos de Dios, es un continuo venir a Cristo. Es un continuo
arrepentimiento. Yo vine a Él ayer porque necesitaba
un Salvador. Necesitaba misericordia. Yo vengo
hoy. Yo vengo ahora mismo porque necesito
un Salvador. Y si esto es fe genuina, entonces
yo vendré mañana porque voy a necesitar un Salvador. Voy a necesitar
misericordia. Voy a necesitar Su gracia. Necesito entonces oír Su Palabra. el creyente tiene vida, el creyente
ahora mismo tiene vida, y no solamente tiene vida en Cristo
Jesús, tiene confianza. Estas cosas os he escrito a vosotros
que creéis en el Hijo del Hombre de Dios, para que sepáis que
tenéis vida eterna, y para que creáis en el Nombre del Hijo
de Dios, y esta es la confianza. Aquí está la confianza que tenemos
estando en nuestro Señor Jesucristo, que Cristo está en nosotros,
esta confianza, la persona que tiene al Hijo, la tiene al Hijo
en su corazón, está en Cristo Jesús por fe, creen en el Señor
Jesucristo, tiene esta confianza. Nos atrevemos a llamar a Dios
nuestro Padre. Nos atrevemos a llamar a Dios
nuestro Padre. Mirad cuál amor nos ha dado el
Padre que seamos llamados hijos de Dios. ¡Qué cosa, qué privilegio,
que nosotros podamos llamar a Dios nuestro Padre! Recuerden, Dios
no es el Padre de todos los hombres. Dios es el Padre de aquellos
que Él engendra. Todos somos creados en Adán por
Dios, fuimos creados por Dios, somos sus criaturas. Por naturaleza
somos hijos de ira, es decir, en nuestra caída estamos airados
en contra de Dios, pero solamente cuando Dios nos da vida, cuando
Él nos engendra. Saben, yo no lo puedo llamar
padre a cualquier persona. Hay niños que tal vez por cariño
o algo así quieren decirte papi, pero ese privilegio solo lo tienen
mis hijos. El privilegio de llamarme a mi
papá, padre, ese privilegio solo lo tienen mis tres hijos, ¿verdad? No cualquier persona te puede
venir a llamar padre si no los engendraste, ¿verdad? O si no los adoptaste. Bueno, si los adoptaste también
tienen el privilegio. Bueno, Dios nos ha adoptado también. somos hijos suyos por adopción
pero mira que privilegio, mira cual amor nos ha dado el Padre
que podamos llamar a Dios que seamos llamados hijos de Dios
y que nosotros podamos llamarle a Él nuestro Padre que nosotros
podemos llamarle a Él nuestro Padre dijo el Señor Jesucristo
voy a mi Padre y a vuestro Padre nos enseñó a orar de esta manera. Padre nuestro que estás en los
cielos. Bueno, y tenemos esta confianza
de venir delante de Dios. Creo, creo que ninguno de nosotros
tiene confianza de entrar allá a los pinos. allá en el Distrito
Federal, de entrar, Pinos es como la Casa Blanca, para los
que no son de acá, como si fuera la Casa Blanca, de entrar allá
y abrir la puerta y entrar a la presencia del Presidente y decirle,
hola Presidente, ¿cómo estás? No llegas, no vas a llegar, momento
que quieras tú atravesar, espérate, tú no estás talcorizado, Estamos
hablando de un hombre. Estamos hablando de una persona
aquí en la tierra. Pero nosotros, los hijos de Dios,
por la gracia de Dios, por estar en Cristo Jesús, tenemos nosotros
entrada al trono de gracia. Vean lo que dice Efecios capítulo
3. está hablando de Cristo Jesús.
El apóstol Pablo dice, versículo 8, a mí, que soy menos que el
más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar
entre los gentiles el Evangelio de las inescrutables riquezas
de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del
misterio escondido desde los siglos en Dios que creó todas
las cosas. para que la multiforme sabiduría
de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los
principados y potestades en lugares celestiales conforme al propósito
eterno que hizo en Cristo Jesús Señor nuestro, en quien tenemos
seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en Él. Tenemos seguridad, tenemos acceso. Tenemos confianza para venir
delante de Dios. En Cristo Jesús somos aceptos
en el amado, dice Efesios capítulo 1, versículo 7. Pero quiero que
vean allá en Hebreos, Hebreos capítulo 10, versículo 12. Pero Cristo, habiendo
ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados,
se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando
hasta que Sus enemigos sean puestos por estradas de los pies. Porque
con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. y nos atestigua lo mismo el Espíritu
Santo. Porque después de haber dicho,
éste es el pacto que haré con ellos después de aquellos días,
dice el Señor, pondré mis leyes en sus corazones y en sus mentes
las escribiré. Y añade, nunca más me acordaré
de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos,
no hay más ofrenda por el pecado. Está hablado de conciencia de
paz, paz de conciencia. Dios no se acuerda del pecado
de Su pueblo. Así es la sangre del Señor Jesucristo
que ha quitado el pecado de Su pueblo. Dios no se acuerda. Dios que sabe todas las cosas.
Dios no se puede acordar del pecado de Su pueblo. Nunca más me acordaré de sus
pecados y transgresiones, y donde hay remisión, donde Dios está
satisfecho, la conciencia del hombre también está satisfecha.
aquella persona que cree en Dios y es por eso que no está tratando
de hacer penitencia. Es por eso que no se está pegando
en la espada tratando de hacer penitencia, haciendo caminatas
o cosas así para tratar de pagar por sus pecados. Está confiando
únicamente en lo que Cristo hizo y no tiene ninguna confianza
en la carne. Se gloria en Cristo Jesús y no
tiene ninguna confianza en la carne. cuando hay remisión de
estos pecados no hay más ofrenda por el pecado punto no hay más
ofrenda por el pecado Cristo Jesús lo pagó así que hermanos
teniendo libertad oigan esto teniendo libertad para entrar
en el lugar santísimo por la sangre de Cristo Jesús en el
antiguo testamento el tabernáculo estaba dividido entre el Lugar
Santo y el Lugar Santísimo. Y en el Lugar Santísimo había
un velo que cubría ese Lugar Santísimo. ¿Se acuerdan? Ese
velo fue puesto en el templo allá en Jerusalén. Nadie podía
entrar detrás de ese velo. Solamente el sumo sacerdote,
solamente una vez al año, y no sin sangre, tenía que Obedecer
todas las estipulaciones que Dios había dado eran figuras
de lo que Cristo iba a cumplir en la cruz del Calvario. Pero
eso, Él tenía que entrar debajo del velo y rociar la sangre sobre
el propiciatorio. Cristo es el que hizo esto. Él
es el sumo sacerdote que ofreció el sacrificio de su humanidad
sobre el altar de su deidad. Es lo que da valor a su sacrificio. Es Dios. que estaba en Cristo
reconciliando el mundo consigo mismo no tomándoles en cuenta
a los hombres sus pecados se los entomó en cuenta a Él y es
por eso que Él murió en la cruz del Calvario tenemos nosotros, tenemos esta
libertad ahora se acuerdan cuando el Señor Jesucristo murió en
la cruz del Calvario que pasó allá con ese velo allá en Jerusalén
Dios lo rasgó de arriba abajo en dos enseñando que ahora, cada
uno que cree en el Señor Jesucristo, estás libre de entrar en la presencia
de Dios mismo, por medio de Jesucristo, por medio de la sangre del Señor
Jesucristo. Con conciencia limpia, eres acepto
delante de Dios. Así que, hermanos, teniendo libertad
para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesucristo,
por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo,
esto es de su carne. Y teniendo un gran sumo sacerdote
sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero en plena
certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia
y lavados los cuerpos de agua pura." Acerquémonos. Tenemos
entrada. Tenemos acceso. Esta es la confianza
que tenemos. Tenemos acceso delante de Dios
para entrar en la presencia de Dios y hacer nuestras peticiones
delante de Dios. Nos atrevemos a llamarle Padre
y tenemos esta confianza. Dijo el Señor Jesucristo, si
ustedes saben darle buenas cosas a los hombres y ustedes son malos,
sus hijos les piden pan, le van a dar una culebra. y ustedes
son malos. Si ustedes le piden al Espíritu
Santo a su Padre, no se los va a dar. Si ustedes piden lo que
Dios les va a negar lo que es bueno a ustedes. Si pedimos algo conforme a su
voluntad. Esta es la confianza que tenemos
si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad. Tenemos acceso
delante del trono, pero nadie debe pensar, bueno, tenemos acceso
para venir a mandarle a Dios. Ya no hay de que personas oren
de esa manera. Como si estuvieran torciendo
el brazo del Señor Jesucristo, como para que, estamos de acuerdo
todos aquí en la tierra, ahora lo tienes que hacer. Ya nos pusimos de acuerdo aquí
en la tierra, ahora tienes que hacerlo. No, esa no es la manera. Eso no es lo que nos enseña.
Lo primero que nos enseña el Espíritu Santo es no mi voluntad,
hágase tu voluntad. Hágase tu voluntad, así como
en el cielo, también en la tierra, así como en el cielo, también
en mi corazón. Y estas palabras están aquí para
recordarnos que hay una manera correcta de venir delante de
Dios. El Señor Jesucristo es nuestro
hermano, es nuestro amigo, es nuestro Salvador, pero Él es
Dios. Y no venimos mandando. Venimos ante Él pidiendo, Señor,
si es Tu voluntad. No sabemos nosotros qué pedir. No vayamos a estar pidiendo algo
que sea contra Su voluntad. Estamos peleando contra Dios.
Pero sabemos esto, si pedimos algo conforme a su voluntad. Bueno, sabemos esto, tenemos
este consuelo también. El Espíritu Santo en el creyente
pide por lo que nosotros no sabemos cómo pedir. Cuando una persona
está enferma, nosotros pedimos, Señor, sánalo. Sánalo, Señor,
conforme a Tu voluntad. Tal vez no sea la voluntad del
Señor sanarlo. Tal vez sea la voluntad del Señor llevarlo.
ya terminó su carrera. Nosotros no sabemos cómo orar,
pero pedimos, Señor, hágase tu voluntad. Dice allá en versículo
26, Romanos 8, de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestras
debilidades, porque no sabemos. Pues, ¿qué hemos de pedir, como
conviene, según el propósito de Dios? Sabemos que el propósito
de Dios es el que se está cumpliendo. ¿Cómo debemos nosotros pedir,
como conviene, no lo sabemos. Pero el Espíritu Santo, el Espíritu
mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. No está hablando de estas supuestamente lenguas y cosas
así que pretenden estar hablando en un lenguaje espiritual. No
está hablando de esto. Está hablando de indecibles. han oído y las personas dicen
estamos hablando del lenguaje espiritual por eso no lo entiendes
es pura mentira es un show eso no se si estén alabando a Satanás
cuidado debe haber entendimiento pero el Espíritu Santo intercede
por nosotros Él sabe lo que conviene y pide por nosotros ahora en
el versículo 15 Porque sabemos, si sabemos que Él nos oye en
cualquier cosa que pidamos conforme a Su voluntad. ¿Saben? Aquí está una, aquí hay una, aquí hay una muy, quiero que
vean allá en Juan capítulo 15. Versículo 13 dice de Juan 14,
Todo lo que pidieres al Padre en mi nombre, lo haré, para que
el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidieres en mi
nombre, yo lo haré. Si me amáis, guardad mis mandamientos. Aquí está una verdadera clave
de la persona a quien Dios va a oír. Si nosotros estamos, noten
allá en versículo, capítulo quince, capítulo quince, versículo siete, si permanecéis
en mí, si ustedes están en mí, si permanecen, si mis palabras
permanecen en vosotros, pedir todo lo que queréis yo será Hay
una gran clave aquí para entenderlo. Si estamos en Cristo Jesús y
sus palabras permanecen, ¿cuál va a ser nuestra petición? Señor,
hágase tu voluntad. Y cuando pidamos de esa manera,
sabemos que Él nos oye. Cuando nosotros está revelado
en Su Palabra de Dios que es la voluntad de Dios que vivamos a una manera que glorifique a
Dios. Señor, ayúdame a glorificarte en esta prueba. Es la voluntad
de Dios. Estás cumpliendo la voluntad
de Dios. Señor, ayúdame a testificar de Ti. Bueno, ese es el propósito
de Dios. sabemos que el nos oye pero personas
toman eso y dicen bueno estamos de acuerdo vamos a ponernos todos
de acuerdo vamos a tomarnos de la mano vamos a orar y Dios lo
va a cumplir eso no es lo que esta diciendo dice ya sabemos
que el nos oye en cuanto a cualquier cosa que pidamos sabemos que
tenemos las peticiones que hayamos amado bueno el nos ha enseñado
puesto que Él nos ha ordenado, Él nos ha prometido que va a
oír y nos ha ordenado en las palabras, nos ha mandado en la
palabra de Dios que oremos y nos ha enseñado el Señor Jesucristo
a orar y porque tenemos el ejemplo en las escrituras de los apóstoles
que fueron hombres de oración entonces podemos nosotros estar
seguros que Dios en su tiempo y a su manera, no como lo pensamos
nosotros. Pero Él siempre va a cumplir
Su voluntad, siempre va a cumplir Su propósito y va a ser para
nuestro bien eterno. Para la gloria Suya y para nuestro
bien eterno. Y tal vez no lo veas ahora, tal
vez no lo vayas a ver en esta vida, pero vas a verlo en la
eternidad. Vas a verlo en ese día. Pero
debemos orar Vemos ahora, nos dice el Señor Jesucristo que
debemos orar importunamente, o sea, a toda hora, en todo tiempo. Seguir orando, seguir orando,
seguir orando, seguir orando. No te canses de orar y pedir
al Señor. se acuerdan lo que dijo el señor
de esa mujer que quería recibir justicia de un juez que era un
juez injusto pero esa señora venía a cada hora y le estaba
molestando a ese juez y el juez dijo bueno aunque yo no temo
a los hombres y no temo a Dios esta mujer me es latosa me está
dando lata y para que ya me dejen paz voy a darle lo que quiere
voy a darle el señor dijo Oyeron, ese es un juez injusto
que dijo eso. Pero Dios, Dios va a contestar
a sus hijos que claman a Él. Dios va a contestar a ellos.
Bueno, ya se acabó mi tiempo. Vamos a terminar ya. Este es
el testimonio de Dios. Que Dios nos ha dado vida y esta
vida está en Su Hijo. Y porque Él nos ha dado vida
en Cristo Jesús, tenemos confianza. Tenemos confianza para venir
delante de Él y hacer nuestras peticiones, sabiendo que Él nos
oye. El que cree, el que ha creído,
ha creído por mucho tiempo, sigue queriendo oír el mismo mensaje,
porque es confirmado, es consolado su corazón. Y la persona que
nunca ha oído, nunca ha creído, este es el mensaje que tiene
que oír de Cristo Jesús. porque Dios utiliza su palabra
y da vida a su pueblo. Que el Señor bendiga su palabra.
Amós.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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