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Cody Groover

Conociendo la elección de los santos

Cody Groover August, 11 2013 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover August, 11 2013

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La verdad, el Señor Jesucristo
es nuestro consuelo en todo momento. En esta mañana voy a estar hablando
en el libro de I Tesonicenses. Leímos al comenzar el servicio
en Deuteronomio, capítulo 7, lo que Dios dijo al pueblo terrenal
de Israel, y sabemos que no todos en Israel son verdaderos israelitas,
sin embargo, como figura, como figura del Israel verdadero,
esto que se dice aquí del pueblo de Israel físico, es verdad del
pueblo espiritual. El pueblo, aquí está la palabra,
escogido de Dios. La elección es algo que siempre
nos trae gran consuelo a los que creen a Dios, a los que creen
el Evangelio del Señor Jesucristo. Dios nos escogió a nosotros,
no nosotros a Él. Él nos escogió a nosotros para
ser un pueblo especial, no porque éramos un pueblo especial, para
ser un pueblo especial. más que todos los pueblos que
están en la tierra. La elección de Dios. Bueno, yo
sé que muchas personas no conocen esta doctrina o quieren torcer
la doctrina de la elección santa, quieren torcerlo de alguna manera
para poner la salvación como como que el hombre sea la causa
de la salvación, o que Dios haya mirado algo en ellos, y por eso
los escogió, o porque Dios haya sabido que iban a creer, y por
eso los escogió, pero eso no es lo que nos enseña la Palabra
de Dios. Dios escogió a Su pueblo antes
de la fundación del antes que hagan el bien o el mal, para
que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciere." Ahora aquí en Tesalocenses, el
primer Tesalocenses, el apóstol Pablo dice aquí en versículo
cuatro, Conocemos, hermanos amados, vuestra elección. y quiero que
eso sea el título en esta mañana, CONOCIENDO TU ELECCIÓN. ¿Cómo puedo saber yo que tú eres
escogido de Dios? ¿Cómo puedo saber que una persona
es escogido de Dios? Y aquí el apóstol Pablo da unas
características de aquellas personas que han sido escogidas de Dios. Primero quiero que notemos allá
en versículo uno, el apóstol Pablo está escribiendo y dice,
Pablo Silas o Silvano y Timoteo a la iglesia de los tesalonicenses
en Dios. La iglesia de los tesalonicenses
en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. Aquellas personas que han sido
escogidos, han sido escogidos en nos escogió en Él, como dice
allá en Efesios capítulo 1, fuimos escogidos en Cristo. Bendito
sea Dios y Padre nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo con
toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo,
según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo para
que fuésemos santos y sin mancha delante de Él. fuimos escogidos
en Cristo. La Iglesia de Dios está en Dios. Somos uno con el Señor Jesucristo
y uno, por tanto, con el Padre. Dice, Graz y paz sean a vosotros
de Dios nuestro Padre, del Señor Jesucristo. Versículo 2 dice,
damos siempre gracias a Dios por todos vosotros haciendo memoria
de vosotros en nuestras oraciones. Pablo y Silas habían ido a Tesalónica
en su viaje misionero después de pasar por Filipo y estaban
allá unas tres semanas, esto lo leemos en el relato en el
libro de los Hechos, Hechos capítulo 17, cuando él predicó el Evangelio. Cuando Pablo predicó, ¿qué mensaje
predicó el apóstol Pablo? Cuando esta iglesia fue fundada,
cuando el apóstol Pablo fue en su viaje misionero a predicar
el Evangelio. Pablo, el apóstol, siendo fiel,
porque Dios le hizo fiel, él predicó el mismo mensaje dondequiera
que fuera, dondequiera que se encontraba, Él predicó el mismo
mensaje. Jesucristo y este crucificado,
la persona y la obra del Señor Jesucristo. Él predicó esto a
ricos y a pobres, a entendidos y a los que no son entendidos,
a jóvenes y ancianos. Él predicó este mismo mensaje.
Y lo que quiero recalcar aquí es que Él predicó el Evangelio. Hay solamente un Evangelio, como
dicen gálatas. No hay otro Evangelio. Es decir,
Él no predicó un Evangelio a estos de Tesalónica, y otro Evangelio
a estos aquí en Roma. y otro evangelio alla en Filipos
no predico diferente mensaje el no era una caña cascada el
no era una como veleta donde quiera que sople el viento ahi
voy a predicar si esto es lo que quieren oir esto es lo que
voy a predicarles el predico el mismo mensaje otra y una y
otra vez Dios bendice Su Palabra. Dios bendice Su Palabra. Dios
bendice Su Palabra, la Palabra de Verdad. Dios no bendice, es
decir, nadie es salvo oyendo un mensaje falso de un Cristo
falso. Una persona para Dios el Espíritu
Santo da vida esperanza, fe, en el Cristo verdadero. El Espíritu Santo no da fe en
un Cristo falso, y después de que una persona cree en un Cristo
falso, luego aprende del Cristo verdadero, significa que tuvo
fe cuando primero oyó de ese Cristo falso. No. Dios utiliza
la verdad. Habiendo oído el Evangelio de
verdad, dice en Efesios capítulo 1. En él también vosotros, habiendo
oído la palabra de verdad, Efesios 1, 13, habiendo oído la palabra
de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, lo oíste como buenas
nuevas, esto porque te fueron dados oídos para oír Te fue dado
conocimiento de tu condición delante de Dios, por eso te vino
a ser como buenas nuevas. Y habiendo creído en Él solamente
porque Dios te dio vida por medio de la predicación de la Palabra,
fuiste sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Bueno, ellos
predicaron y esta iglesia fue establecida. Fue establecida
tres semanas. el Señor bendijo su palabra grandemente. En tres semanas fue levantada
esta iglesia. Luego el apóstol Pablo envió
a Timoteo para confirmarles en este mensaje, para confirmarles. Y donde quiera que un mensajero
verdadero predica la palabra y otro mensajero viene, viene
en el hombre, debe predicar el mismo Evangelio. la misma palabra. Eso es confirmar a los hermanos
en la gracia del Señor. Confirmar, que sean arraigados. Es el propósito. Un mensajero
verdadero tiene el mismo mensaje que otro mensajero verdadero.
No tiene diferentes mensajes. Y cuando Timoteo regresó a Pablo,
después de estar allá con los hermanos de Salónica. Él dio este reporte al apóstol
Pablo de qué es lo que halló ahí. ¿Saben qué? Dondequiera que el Señor comienza
una obra, el Señor la termina. Dondequiera que el Señor bendice
su palabra y hay hermanos en Cristo Jesús, estas personas
van a perseverar, van a continuar. Y es por eso que el apóstol Pablo
dice aquí, damos siempre gracias a Dios. Damos siempre gracias
a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras
oraciones. acordándonos sin cesar delante
de Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe y del trabajo
de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza de
nuestro Señor Jesucristo. Otra cosa que podemos notar aquí
es el apóstol Pablo da gracias a Dios. Da gracias a Dios. Es por esto que Ustedes no me oyen a mí darle
las gracias a ustedes por venir. Yo no les doy las gracias a ustedes
por venir. Si ustedes vienen, doy gracias
a Dios. Él es el que produce en vosotros
el querer así como el hacer por su buena voluntad. Doy gracias a Dios por ustedes. doy gracias a Dios, dice, por
todos vosotros, no solamente por los líderes en la iglesia,
por todos, por los dirigentes y por los que en cualquier capacidad
están en la iglesia. El Señor es el que pone a sus
miembros en su iglesia según Él quiere. Todos en la iglesia
del Señor Jesucristo son del Señor Jesucristo importantes. No hay ninguno que no tenga una
labor, una obra que hacer. Y es por eso que el apóstol Pablo
dice de ellos, dice, yo me acuerdo sin cesar delante de Dios y Padre,
dando gracias por la obra de vuestra fe, el trabajo de vuestro
y de la constancia en la esperanza de nuestro Señor Jesucristo.
Dondequiera que se haya la fe del Señor, dondequiera que hayas
los escogidos de Dios, dondequiera que una persona ha creído el
Evangelio, vas a encontrar estas tres gracias. Estas tres gracias
principales, podríamos Sí hay el perdón que hemos recibido
por la gracia de Dios, pero ahí están mencionadas, noten, el
amor, perdón, la fe, el amor y la esperanza. Son los mismos
tres que menciona el apóstol Pablo en 1 Corintios capítulo
13. Cuando él dijo, hablando del
amor, dice, ahora vemos por espejo, por versículo 12, oscuramente,
mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero
entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la
esperanza y el amor, estos tres, pero el mayor de todos es amor.
Pero donde quiera que encuentres uno, vas a encontrar los otros
dos. No está allá amor sin fe, o esperanza,
y no está esperanza sin, estoy hablando de aquellos que han
oído el Evangelio, y aquellos que han recibido el Evangelio.
Estas tres gracias acompañan. Noten allá, dice, yo me acuerdo
de ustedes dando gracias a Dios por la fe, la fe que obra, la
obra de vuestra fe. ¿Qué otra manera habría de saber
si tienen fe verdadera? La fe sin obras es muerta. Yo la única manera que sé que
una persona tiene fe es si esta persona está obrando. La fe que no produce obras no
es fe salvadora, es fe muerta. Y Aquella obra que se haga que
no sea motivada por amor a Dios, por amor a los hermanos, no es
agradable a Dios. El amor a Cristo y el amor al
uno hacia el otro nos motiva. Es el amor a Cristo y es el amor
al uno al otro lo que nos motiva a hacer lo que hacemos. Cualquier
cosa que no sea hecha por amor no es agradable delante de Dios. El apóstol Pablo está diciendo,
conocemos hermanos amados vuestra elección. De otra manera no tendrían
este amor, esta fe y esta esperanza. Este es amor, fe y esperanza.
De otra manera no tendrían. Si no fueran escogidos no tendrían
estas. O sería fe falsa, un amor fingido
y una esperanza falsa. Pero aquí está hablando de la
fe genuina, está hablando del amor genuino y está hablando
de una esperanza viva. Una esperanza viva. Conocemos,
hermanos amados, vuestra elección. ¿Cuándo escogió Dios a su pueblo? ¿Cuándo escogió Dios a su pueblo?
Leímos eso en Efesios capítulo 1, antes de la fundación del
mundo. Y ninguno de nosotros estaba
ya presente cuando Dios hizo esta elección. Los nombres ya
están escritos en el libro de vida del Cordero. Es decir, Dios
no está esperando a ver Ah, hizo su profesión de fe, voy a escribir
su nombre aquí en el Libro de Vida del Cordero. Ah, dejó de
creer, voy a tachar su nombre. Es una mentira. Aquellos que
Dios escogió, los escogió antes de la fundación del mundo, sus
nombres están escritos en el Libro de Vida del Cordero, se
los dio al Señor Jesucristo, Él los guarda. Él vino y los
salvó. Y el Espíritu Santo los está
llamando por la predicación del Evangelio. Todos van a estar
allá. Pero ¿cómo sabemos? dice. Sabemos
vuestra elección. Es decir, ¿se puede saber ahora
mismo si tu nombre está escrito en el Libro de Vida del Cordero?
Ahora mismo no lo podemos ver. El Libro de Vida del Cordero
está allá. Ahora mismo están escritos los nombres. ¿Cómo podemos
saber si tu nombre está escrito allá? Bueno, vamos a ver estas
características que el apóstol Pablo da aquí. Ahora, esto no es una elección
a un oficio, esto es elección para la salvación. Bendito sea
el Dios y Padre nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo con
toda bendición espiritual en lugares celestiales según nos
escogió en Cristo antes de la fundación del mundo para que
fuésemos santos y sin mancha delante de él, el amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos. ¿Cómo sabemos? Ahora, versículo 5, aquí está
el primer indicio, podríamos decir, de la elección de los
santos, pues nuestro Evangelio no llegó a vosotros en palabra
solamente." Primeramente, una persona que
ha sido elegido, Dios le va a enviar el Evangelio. Sabemos que el
Evangelio es predicado en todo el mundo. Es predicado en todo
el mundo. No hay una de las ovejas del
Señor Jesucristo, por más remoto que esté en el mundo, si esa
oveja ha sido escogido por Dios, esa oveja va a oír el Evangelio. Dios no está escaso de recursos
como para darle la vuelta a este mundo y enviar a un hombre a
donde quiera que él quiera que vaya. Y si es el propósito de
Dios enseñarte inglés para que vayas a predicar Australia, Él
te va a enseñar inglés, te va a enseñar el Evangelio, te va
a enseñar inglés y te va a poner en Australia, con el propósito
de que prediques el Evangelio a una persona allá que hable
inglés. Está claro. No está falto de
recursos. El Evangelio llegó a vosotros. El Evangelio llegó aquí a Yucatán. El Evangelio llegó ahí a Italia. El Evangelio llegó ahí a Miami. El Evangelio llega porque Dios
ha mandado, el Señor Jesucristo dijo, id y predicar el Evangelio
a toda criatura. Ya hablamos de qué Evangelio,
¿verdad? el Evangelio de la Persona y
la Obra del Señor Jesucristo, el Evangelio de la Verdad. Estamos
hablando de él, no estamos hablando de otro. Dios no utiliza la mentira. Si Dios va a salvar a su pueblo,
Él va a enviar un mensajero verdadero. Bueno, ¿cómo llegó el Evangelio
a ellos? No llegó a ellos meramente en
un ministerio externo, sino llegó en poder, nos dice acá. No llegó
en palabras solamente. No llegó, es decir, el Evangelio
no se aprende simplemente en la mente. El Evangelio no se aprende simplemente,
no se puede enseñar el Evangelio en la universidad. El Evangelio
no se aprende en la universidad. El Evangelio es la revelación
del Señor. Llega a vosotros por el Espíritu
Santo. Y llega con poder. Es una revelación
del Espíritu Santo al alma. Dios que mandó que de las tinieblas
resplandeciese la luz. No fue un milagro eso. Cuando
Dios dijo sea la luz, y fue la luz. Había luz antes. No había luz. A oscuridad. Dijo Dios sea la luz, y fue la
luz. Y nos dice allá en 2 Corintios,
capítulo 4, Dios que mandó que de las tinieblas resplandeciese
la luz, eso fue mandato, eso fue orden del Creador, sea la
luz, y fue la luz. Es el que resplandeció en nuestros
corazones. Con la predicación del Evangelio,
Dios ilumina, da luz, da ojos para ver y da luz para ver quién
es el Señor Jesucristo. Él es Dios manifestado en la
carne. ¿Qué es lo que Él hizo el Señor
Jesucristo? Él vino a este mundo para quitar
el pecado de Su pueblo. Él vino para salvar a Su pueblo
de sus pecados. ¿Dónde está Él ahora? Da la luz
del entendimiento. Y viene con poder. El Espíritu Santo viene con poder. Hay una diferencia en oír el
Evangelio simplemente en argumento, porque el Evangelio es muy ordenado. Tiene que ser porque es de Dios.
Es muy ordenado. Pero no es simplemente poner
las cosas en orden. Hay algo supernatural. Viene
con poder. Estamos hablando del poder de
la vida. El poder de la vida. Es cuando
el Señor Jesucristo habla a través del Evangelio. Y dice vive. Como
dice allá en Juan capítulo 5. Viene la hora y ahora es cuando
los muertos oirán la voz del Hijo de Dios. Y los que lo hieren
vivirán. Él dijo, fuera de ese sepulcro
allá, Él dijo, Lázaro, y estaba hablando con Lázaro, no estaba
hablando a otros, estaba hablándole a Lázaro, Lázaro, ven fuera. Y Lázaro recibió poder. Recibió poder de hacer lo que
antes no podía hacer. Recibió la vida que antes no
tenía. Estaba Hay una diferencia entonces entre
oír los argumentos y las enseñanzas de los hombres y oír la voz del
Hijo de Dios. Que sea, es algo, es claro, es
la diferencia entre tinieblas y luz. Resplandeció. Ahora veo. En 1 Corintios, quiero que vean
allá. El apóstol Pablo está explicando
aquí, diciendo que la predicación que él predicó no estaba dependiendo
de su elocuencia. Y aunque Pablo era, como él dijo,
torpe en palabra, pero él era filósofo. Había sido enseñado
a los pies de Gamaliel. ni mi palabra ni mi predicación
fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu
de poder para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría
de los hombres, sino en el poder de Dios. No podemos nosotros
citar a lo que dijo este filósofo y citar lo que dijo este gran
hombre, aunque hayan hablado la verdad Solamente podemos citar lo que
Dios ha dicho en Su Palabra. Nos gusta leer los libros de
los que han pasado, pero no está ahí el poder. El poder está aquí
en la Palabra de Dios. Así ha dicho Dios en Su Palabra. El Espíritu Santo inspiró a estos
hombres para escribir las palabras que tenemos delante ahí está
el poder. Y cuando venimos predicando,
el apóstol dijo, predica la palabra, predica la palabra. Ahora, esta palabra que oímos
entonces, viene con gran convicción, viene a darnos interés en Cristo,
interés en Cristo. es la diferencia de vida o muerte.
Cuando una persona no tiene interés en Cristo, o este Evangelio le
suena lo harta, simplemente está demostrando que no tiene amor,
no tiene apreciación a quien es Cristo y qué es lo que Él
ha hecho. Viene a nosotros entonces con seguridad nuestro interés
en Cristo, y viene con seguridad a nosotros
como ministros del Evangelio. Nuestro Evangelio no llegó a
vosotros en palabras solamente. Tiene que llegar, como he dicho
ahora. Tiene que llegar. Es decir, nadie
va a despertar, los que están oyendo mi voz aquí, nadie va
a despertar un día allá en el cielo. y el Señor Jesucristo
se les va a presentar y les va a decir hola soy Jesús el Salvador
yo soy el Señor y yo soy tu Salvador que lo vaya a conocer allá entiende
lo que estoy diciendo es revelado aquí es revelado
aquí el Evangelio nadie va a despertar y no saber
quien es Cristo allá en el cielo ah no se como llegue aquí pero
aquí estoy el Evangelio tiene que llegar y el Evangelio va
a llegar y esa es la manera que sabemos que primeramente son
escogidos de Dios es que Dios les envió el Evangelio el Evangelio
verdadero llegó en poder en el Espíritu Santo en plena certidumbre
como bien sabéis cuales fuimos entre vosotros por amor de vosotros
y aquí está la segunda evidencia Cuando vino el Evangelio a ustedes,
ustedes no quedaron indiferentes. No es cosa de indiferencia. Ustedes
no quedaron indiferentes. Viniste a ser imitadores de nosotros. La evidencia, la segunda evidencia
entonces es que recibiste el Evangelio y viniste a ser imitadores
de nosotros y del Señor. de nosotros porque si somos ministros
fieles estamos siguiendo nosotros al Señor no estamos siguiendo
un hombre por decir así como hombre pero estamos siguiendo
el ejemplo de los hombres que Dios ha puesto si ellos están
siguiendo al Señor vean lo que dice Hebreos capítulo 13 quiero
mostrarles esto Hebreos 13 Versículo 7. Acordaos de vuestros
pastores que os hablaron la palabra de Dios, es decir, ora por mí. Ora por mí, yo soy hombre, soy
un pecador, yo necesito al Señor. Acordaos de vuestros pastores
que os hablaron la palabra de Dios, para considerar cuál haya
sido el resultado de su considera su conducta. Si está
hablando la Palabra de Dios, dice, ah, está hablando la Palabra
de Dios, pero su conducta es contraria, considera eso. Considera eso. Porque Jesucristo
es el mismo ayer, hoy y para siempre. Él no ha cambiado. Si
un hombre está parado diciendo que está diciendo la verdad,
pero su conducta es completamente contraria a la gracia de Dios,
no lo sigas no lo escuches es por eso que dice considera
cual haya sido el resultado de su conducta ahora es claro que
si ustedes miran a cualquier hombre y tratan de elevarlo a
ponerlo allá sobre su pedestal los va a decepcionar y estoy
hablando de este hombre porque somos pecadores está hablando
de considera su conducta e imitad su fe. Venís a ser seguidores
de nosotros y del Señor Jesucristo. Nosotros estamos siguiendo al
Señor Jesucristo. Es decir, aquellos que han oído
el Evangelio necesitan crecer en el conocimiento y la gracia
del Señor y necesitan de creyentes que han creído y han estado en
la fe por un tiempo, y no solamente están siguiendo al pastor, están
considerando cómo te comportas tú. Ya dije mí, ya me apunté el dedo,
a mi hora estoy apuntando el dedo a cada uno. ¿Verdad? Tus hijos ven, en tu familia,
ellos, tú quieres que ellos te siguen, tu estas predicando
el evangelio a ellos, ellos van a observar tu conducta ellos
van a observar tu conducta y si es congruente lo que tu dices
con la manera que te comportas te van a seguir pero si no es
congruente van a llegar a esta conclusión, no hay nada en ello
no hay nada en ello Los bebés en Cristo necesitan
escuchar a los ancianos y seguirles, así como ellos siguen a Cristo. 3. Veniste a ser imitadores de
nosotros, recibiendo la palabra en medio de tribulación con gozo
en el Espíritu Santo. Es decir, cuando recibiste el
Evangelio, soportaste las pruebas. Cualquiera que retrocede y deja
de venir tras Cristo, está simplemente mostrando que nunca fue salvo. Una persona que viene al Señor
Jesucristo, esa persona va a continuar. ¿Se acuerdan aquellas personas,
el Señor Jesucristo habló de este que el sembrador salió a
sembrar y la semilla cayó en tierra. Alguna era tierra de
camino, estaba bien pisotada, y no. Vieron los pájaros, las
aves, y al momento fue arrebatada esa semilla. La palabra no tuvo
ningún efecto. Y luego, parte de la semilla
cayó entre tierra pedregosa. y la tierra pedregosa, pues no
es muy profunda la tierra, cuando salió el sol, que son las pruebas,
quemó, porque no estaba arraigado, no tenía profundidad su raíz,
no estaba arraigado, es decir, no había nada en ella. Tenía
una profesión, parecía que era verdadero, pero que no está en
Cristo. No había sido preparado la tierra
por el Espíritu entonces vino a ser quemado. Cuando vino la
tentación, cuando vino la prueba, ah, si así es, entonces el costo
es muy duro. No voy a seguir. No voy a seguir
a Cristo. O sea, cuando vienen las pruebas,
las dificultades, no continúan. Cuando veas la elección de Dios
es para salvación. y lo que Dios ha hecho es eterno,
eterno. Recibiste en pruebas y aflicciones
que fueron traídos a causa de la fe. El Señor Jesucristo dice,
si sufres, si sufres como un malhechor porque hiciste mal,
te lo mereces. Pero si sufres por causa del
Evangelio, por causa de tu postura, por causa de la gloria de Cristo. Si sufres, entonces, mires, estás
en buena compañía. Todos los que sufrieron antes
de ti están con el Señor Jesucristo en gloria, si sufres por Su causa. Bueno, la cuarta cosa la vemos
aquí en versículo de tal manera que habéis sido
ejemplos a todos los de Macedonia. No solamente viniste a seguir,
esto es un punto, viniste a seguir, pero ahora aquí está el cuarto,
otra evidencia de la elección, tú viniste a ser ejemplo. Otros
te están siguiendo a ti. Viniste a ser ejemplo a todos
los de Macedonia y a aquellos que han creído. Por tu fe, por
tu fe en el Señor Jesucristo, por tu obra de fe, por tu trabajo
de amor, por tu constancia en esperanza, otros te están siguiendo
a ti. Otros te están siguiendo a ti.
No somos una isla. No somos una isla. Somos el rebaño
del Señor Jesucristo. Otros te están siguiendo a ti.
Qué responsabilidad, ¿verdad? Pero cuando una persona cree
en el Señor Jesucristo, va a seguir al Señor Jesucristo. Y en seguir
al Señor Jesucristo, esa persona está siendo ejemplo a otros. Noten allá, ha sido también,
versículo siete, de manera que habéis sido ejemplos a todos
los de Macedonia y de Acaya que han creído porque partiendo de
vosotros ha sido divulgada la palabra por tu fe no solamente
tengo fe pero me lo callo tu fe ha sido divulgada y tu estas
predicando a otros y dijo el Señor Jesucristo me sereis testigos
yo no se ustedes pero yo cuando yo veo testigos alla en la corte
siempre estan hablando no conozco ni un testigo que no hable, que
no diga algo. Eres ejemplo a otros, ejemplo
en tu fidelidad, ejemplo en tu servicio, ejemplo en tu conducta. Veniste a ser testigos. Partiendo de vosotros ha sido
divulgada la Palabra del Señor. Dijo el Señor Jesucristo, la
fuente que será en ti será una fuente que brote. Será una fuente
que brote. No te puedes quedar callado.
Si Dios ha hecho algo por ti, si Dios te ha revelado la verdad
y son buenas nuevas a ti, vas a salir, ¿verdad? Sale. No lo
puedes esconder. Una vela no se enciende y se
pone debajo del almud, se enciende y se pone arriba en el candelero
para que alumbre a todos los que están en la casa, así alumbre
también vuestra luz. Está en Mateo capítulo 5, versículo 13 Vosotros, dice, sois la sal de
la tierra. Pero si la sal se desvaneciere,
si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? Saben, la sal
no se da propiedad de sal. La sal no puede decir, voy a
ser más salada. La sal no se da la... es sal.
Ahora, la característica de la sal es sala a lo demás. Y si
tú tienes carne que está cortada y quieres preservar esta carne,
este mundo está muerto, es muerte. Y el Señor Jesucristo dijo, ustedes,
hablado del pueblo de Dios, son la sal que preserva este mundo. Es decir, porque todavía hay
el pueblo de Dios en este mundo, y porque todavía el último por
el cual el Señor Jesucristo dio Su vida no ha sido traído al
rebaño, este mundo continúa, sois la sal de la tierra. Pero
cuando la sal se desvanece, cuando ya no hay esa influencia de salar
o preservar el mundo, Entonces, ¿para qué sirve que esté el creyente
en este mundo? ¿Para qué sirve este mundo? ¿Para
qué sirve que continúe? No va a continuar. Cuando el
último por el cual Cristo murió sea traído al rebaño, este mundo
va a ser terminado, acabado. ¿Con qué será selada? ¿Con qué
será salado o preservado este mundo? No sirve más para nada,
sino para ser echado afuera y hollado por los hombres, este mundo.
Ahora, vosotros sois la luz del mundo. No que nosotros tengamos
luz en nosotros mismos, pero somos reflexión de aquello que
Cristo ha hecho en nosotros. Es decir, Dios ha enviado a Su
iglesia con el Evangelio de la luz. ¿Quién tiene el Evangelio
aquí en este mundo? Su Iglesia. Una ciudad asentada
sobre un monte no se puede esconder, y Cristo te puso sobre un monte. No te puedes esconder. Ni se
enciende una luz, o no es el propósito de una persona encender
una luz y guardarlo debajo del almud, no es el propósito. El propósito por el cual Dios
nos ha dejado en este mundo es para que vayamos y prediquemos
el Evangelio. Ni se enciende una luz y se pone
debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos
los que están en la casa. Así alumbre vuestra luz delante
de los hombres, para que vean vuestras buenas obras. ¿Cómo
lo van a ver? Van a ver tus buenas obras. Van
a saber que lo que dices, de veras lo crees. por tus buenas
obras. Y algo muy interesante acerca
de las buenas obras, desde el momento que tú digas, ah, mira
esta buena obra que ya hice, ya no es buena. O desde el momento
que otro te dé la alabanza a ti por hacer esa obra, ya no es
buena. Cuando vea los hombres algo y den gloria a Dios, porque
eso no está en ti, Dios lo hizo en ti. Eso no es natural en ti. Eso que yo veo es Dios moviendo
a ti. Entonces, ¿a quién voy a darle
gracias? A Dios. Ahí está una buena obra. Y tú,
ni en cuenta. Ni sabes. Sin embargo, Dios sí
sabe. Así alumbre vuestras buenas obras.
Para que glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Ahora, veniste a ser ejemplos. Veniste a ser testigos. Ahora, la sexta marca, podríamos
decir, indicio de la lección, hay un cambio. Versículo 9 nos dice, Porque
ellos mismos cuentan de nosotros de la manera que nos recibiste,
y cómo os convertiste de los ídolos, a Dios para servir al
Dios vivo y verdadero. Nosotros no tenemos que contar
esto, dice el apóstol Pablo. Ellos mismos lo están contando.
Cómo te convertiste de tu idolatría y ahora estás sirviendo al Dios
vivo. Tú no lo tienes que contar. Ellos
lo están contando de ti. ¿Cuáles son los ídolos del hombre? No estamos hablando solamente
de aquellos de oro, de plata, de madera. No estamos hablando
de las imágenes. Estamos hablando del hombre mismo. De tu voluntad. De tu orgullo. De tu orgullo, de tu ambición. De tu lujuria. Te convertiste de eso que tú
amabas, este mundo. Amabas este mundo. El hombre
natural ama este mundo. Tiene afecto tierno a este mundo. Pero el creyente se ha vuelto
de ese amor a este mundo. Ahora ama al Señor Jesucristo.
Te convertiste de los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
para someterte a Él, a Su voluntad. Y luego la séptima marca podemos
ver allá en versículo 10. Y ahora tienes esta esperanza.
En versículo 3 habló de la obra de la fe y de
la esperanza. Estos tres gracias. Y aquí en
versículo 4 al versículo 9, elabora sobre esta obra de fe y este
trabajo de amor. Y ahora aquí habla en versículo
10 de la esperanza. Esta esperanza, sabemos tu elección
porque tú estás esperando. Esta esperanza no es un, ojalá,
ojalá yo llegue al cielo. Es una esperanza segura. Es una
esperanza viva. Nos dice allá en 1 Pedro, 1 Pedro,
capítulo 1, Versículo 3. Bendito el Dios
y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según Su grande misericordia
nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de los muertos. Es una esperanza viva por la
resurrección de Jesucristo. Cristo está en ti. Cristo, el Espíritu de Cristo,
mora en ti. Si uno no tiene el Espíritu de
Cristo en él, no es de él. El Espíritu de Cristo en ti es
las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión
adquirida. Cristo en ti Y tu esperanza no
es un ojalá cuando yo muera yo llegue allá al cielo. Es una
seguridad. Es una esperanza viva. Es una
anticipación. Ahora mismo sé que tengo vida
eterna. No estoy esperando cerrar estos
ojos. ¿Y la razón por qué? Porque Cristo Jesús, Él pagó
mi deuda. Él estableció justicia y Dios
lo aceptó. en la gloria. Él es mi Señor. Y si tú tienes estas características,
que está hablando el apóstol Pablo aquí de tesonicenses, entonces yo digo de ti, yo sé que tú fuiste
escogido. Yo sé que tu nombre está escrito.
No tengo que ver, ya lo sé. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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