Bootstrap
Cody Groover

Conociendo el Amor

Cody Groover • August, 11 2013 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • August, 11 2013
1 Juan

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
y tocaron sus Biblias conmigo
en el Libro del Primero de Juan. Libro del Primero de Juan, donde
hemos estado estudiando. En esta tarde Quiero que comencemos en el versículo
catorce. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte a vida. ¿Cómo podemos saber nosotros
que hemos pasado de muerte a vida? El hombre natural no posee, no
tiene, este amor del que está hablando en este pasaje. El amor
natural, el amor del hombre es un amor a sí mismo, es un amor
a sí mismo. Nos dice, nosotros sabemos que
hemos pasado de muerte a vida en que amamos a los hermanos, en que amamos a los hermanos. Esto no es un amor natural. Es
un amor que es derramado en el corazón de una mujer, de un hombre, cuando
el Espíritu Santo viene a tomar residencia en aquella persona. Vean lo que dice Romanos capítulo
5. Romanos capítulo 5. Versículo 1 dice, Justificados
pues, y sabemos como un hombre es justificado por la obra del
Señor Jesucristo, por la fe del Señor Jesucristo. Justificados
pues, por la fe en Él, o por la fe que Él da a nosotros para
creer en Él, tenemos paz para con Dios. Nadie tiene paz con
Dios aparte de tener fe en el Señor Jesucristo. Tenemos paz
con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien también
tenemos entrada por la fe en esta gracia, en la cual estamos
firmes y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios,
y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones,
sabiendo que la tribulación produce paciencia, y la paciencia prueba
y la prueba esperanza y la esperanza no avergüenza por esta razón
el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el
Espíritu Santo que nos fue dado el amor de Dios no está en el
corazón de una persona antes que el Espíritu Santo se ha dado
el amor de Dios un hombre tiene amor a las cosas en este mundo
tiene un amor a sí mismo pero no tiene este amor que proviene
de Dios. Y nosotros sabemos que hemos
pasado, es decir, es un amor genuino a los hermanos, y esa es evidencia
de que fuimos redimidos, fuimos redimidos por la sangre del Señor
Jesucristo. Ahora, este amor que tenemos
para con los hermanos no es la causa por la cual somos no es
la causa de la que seamos redimidos. En otras palabras, nuestro amor
no es la causa, sino es la señal o evidencia de que hemos sido
redimidos. Nadie ama sinceramente a su hermano
si no ha sido regenerado por el Espíritu Santo. Recuerden
lo que dice Gálatas 5.22, el fruto del Espíritu es amor. el fruto, y noten esa palabra
es singular, el fruto, no dicen los frutos, el fruto del Espíritu
es amor, y este amor que Dios derrama en el corazón se manifiesta
en estas otras cosas que dice aquí Galatas 5, 22, el fruto
del Espíritu es amor, y este amor se manifiesta en gozo, en
paz, en paciencia, en benignidad, es bueno con otros, bueno con
los hermanos. Bondad, fe, mansedumbre, templanza,
contra tales cosas no hay ley. El creyente no está bajo la ley
del Antiguo Testamento. Estoy hablando de los diez mandamientos.
El creyente está bajo la ley de amor. La ley de amor. Vamos a ver esto. en un momento,
de ninguna manera esa ley del antiguo testamento lo único que
te hace es matarte si entiendes esa ley si entiendes esa ley
espiritual la ley solamente fue dada para matar no para salvar
y no para santificar no estamos bajo la ley en ninguna manera
como dije el amor del hombre natural es un amor a sí mismo
es un amor es un narcisismo es un amor propio en Lucas capítulo
6 en Lucas capítulo 6 versículo 31 hay un amor que el hombre tiene para
sí mismo Y como queréis que hagan los
hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque
si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también
los pecadores aman a los que los aman. ¿Ven? Es un amor propio. Porque estoy
recibiendo amor de ti, entonces te amo. Es interesado, ¿verdad? Es un amor interesado. y si hacéis
bien a los que hacen bien, voy a hacerles bien para que ellos
reciban bien. ¿Qué mérito tenéis porque también los pecadores
hacen lo mismo? Y si prestáis a aquellos a quienes
esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis porque también los pecadores
prestan a los pecadores para recibir otro tanto? Amad pues
a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando
de ellos nada y y será vuestro galardón grande, y seréis hijos,
o se manifestará que son hijos del Altísimo. Porque él es benigno
para con los ingratos y malos. Sed pues misericordiosos, como
también vuestro Padre es misericordioso." Bueno, lo que nos dice aquí este
texto, entonces, acerca de este amor, es que si una persona no
tiene este amor, todavía permanece en muerte, muerte espiritual. No ha pasado de muerte a vida. Entonces podemos saber, tenemos
confianza de que hemos sido nacidos de Dios cuando Dios ha derramado
Su amor y amamos a los hermanos. Nos dice en versículo 15 claramente,
todo aquel que aborrece a su hermano es homicida. Ahí está,
¿quieres saber lo que la ley dice? La ley solamente no dice
no mates. Una persona puede decir no matarás.
Ah, yo nunca he matado a ninguna persona. Pero espérate, el dador
de la ley, el Señor es Dios. El Señor Jesucristo es el dador
de la ley. Él también interpreta la ley
allá en Mateo capítulo 15. En Mateo capítulo 15, ahí tenemos
la interpretación del juez. Versículo 19, perdón, es... Mateo 15, 19, dice, Porque del
corazón salen los malos pensamientos, del corazón salen los homicidios,
los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios,
las blasfemias, Estas son las que contaminan al hombre, pero
el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. ¿Dónde
ocurre el homicidio? ¿Dónde ocurre? En el corazón.
En Mateo 5, ahí está el texto que estaba yo pensando citar.
Mateo 5, versículo 21. ¿Oíste qué fue dicho a los antiguos? No matarás, dijo el Señor Jesucristo. Bueno, esa es la ley. No matarás. Pero yo os digo, No matará si cualquiera que matare
será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera
que se enoje contra su hermano será culpable de juicio. Y cualquiera
que diga necio a su hermano será culpable ante el concilio. Y
cualquiera que le diga fato quedará expuesto al infierno de fuego.
Entonces, ¿dónde ocurren estos quebrantamientos de la ley? En
el corazón. En el corazón. Todo aquel que
aborrece a su hermano, es lo que está diciendo. Todo aquel
que menosprece a su hermano, lo está matando. Lo está matando. Qué inconsistente entonces es
que una persona diga que estoy guardando la ley y esa persona
odia a su hermano. ¿Saben? El Señor Jesucristo dijo
de estos fariseos que dicen que guardan la ley. Ustedes conocen
a estos fariseos en Lucas capítulo 18. Aquellas personas que confiaban
en la ley. Noten lo que dice aquí el Señor
Jesucristo acerca de estos que confiaban que estaban guardando
los diez mandamientos. A unos que confiaban en sí mismos
como justos. ¿Por qué se confiaban en sí mismos
como justos? Porque ellos estaban mirando
los diez mandamientos y estaban diciéndolo cumplo. Yo estoy cumpliendo
los diez mandamientos. Ellos confiaban en sí mismos
como justos y noten, menospreciaban a los otros. Todo el tiempo están
matando a sus hermanos. Menospreciaban. a sus hermanos. Eso es menosprecio,
odiar. Estaban odiando, menospreciando
a los otros. El Señor Jesucristo les refirió
a esta parábola. Así es que la ley nunca fue dada
para salvar a nadie. La ley, si es entendida correctamente,
la ley sólo puede matar. Bueno, todo aquel que aborrece
a su hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida
eterna permanente en Él. Bueno, si nosotros tenemos el
Espíritu Santo morando en nosotros, entonces no somos homicidas. Noten allá en I Juan capítulo
5, versículo I Juan 5, 1. Todo aquel
que cree que Jesús es el ¿Cómo es que una persona cree que Jesús
es el Cristo? Es porque Dios se lo reveló.
Es porque Dios le dio vida. Esa es la razón por la que cree.
Una persona recuerda, una persona no cree para recibir la vida
de Dios. Una persona cree porque Dios,
recuerden en esa lista del fruto del Espíritu, la fe, está mencionada
en número 5. amor, gozo, paz, paciencia, venimidad,
fe. Una persona cree porque ha nacido
de Dios. Todo aquel que cree que Jesús
es el Cristo es nacido de Dios, y todo aquel que ama al que engendró,
el amor de Dios ha sido derramado en su corazón, ama a Dios que
lo engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. No dice debe amar, sino que ama. Ama. Eso no es cosa natural del
hombre. Es cosa que Dios derrama en el
corazón de su pueblo. Y nosotros sabemos, como dije
al principio de esta serie, en 1 Juan, el creyente ama y también
se nos enseña a amar. Es decir, vamos creciendo en
el conocimiento y la gracia del Señor Jesucristo. El asunto está
en el corazón. El asunto está en el corazón
del hombre. En Proverbios capítulo 4, una persona ama porque Dios
ha puesto su amor en el corazón de una persona. Proverbios capítulo
4, versículo 23, dice aquí el sabio, Sobre todo, toda cosa
guardada, guarda tu corazón, porque de él, es decir, del corazón,
de ahí mana la vida. De ahí mana las cosas de la vida,
en tu corazón. Con el corazón se cree para justicia,
¿verdad? Con la boca se confiesa para
salvación. Versículo 15, ahora versículo
16. En esto hemos conocido el amor
en que Él puso Su vida por nosotros. Ah, bueno, entonces ahora estamos
entendiendo qué significa el amor. Recuerden al Señor Jesucristo
Su mandamiento es de amarnos como Él nos amó a nosotros. Es
un entendimiento diferente al amor del pensamiento humano natural. En esto hemos conocido el amor
en esto se me ha manifestado el amor y en esto es la manera
que nosotros nos manda a amarnos los unos a los otros en que Él
puso su vida por nosotros Juan aquí está mostrando lo que es
el verdadero verdadero amor para una comprensión del amor perfecto
pone ante nuestros ojos el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo.
En esto hemos conocido el amor, en que Él puso Su vida por nosotros. Él puso Su vida por aquellos
a quienes Él amó. Recuerden el Señor Jesucristo
amó a Su pueblo. Dios el Padre ama a su pueblo. Dios no ama, la Palabra de Dios
no nos dice que Dios ama a todo el mundo sin excepción. La religión falsa enseña que
Dios ama a todos los hombres sin excepción. La Palabra de
Dios sí nos enseña que Dios ama a los hombres sin distinción,
es decir, Él ama a judío, también a gentil. Su amor eterno ha sido
manifestado para con personas aquí en Yucatán. Él ama de todo
pueblo, lengua, linaje y nación, pero Su amor está en Cristo Jesús,
y fuera de Cristo Jesús, Dios es fuego consumidor. Pero nosotros,
el pueblo de Dios, no conocemos el amor, aparte de esto, en que
Dios dio a Su en que el Hijo se entregó a sí mismo por nosotros. En esto conocemos el amor. Es
un amor sacrificial. Y esta es la meta que se nos
pone. Esta es la meta a la que debemos
de aspirar, a la que debemos de tratar de imitar. El amor
que se puso por aquel objeto de su amor, o se dio por el objeto
de su amor. Nuestro amor es aprobado cuando
transferimos o quitamos el amor de nosotros mismos y lo ponemos
sobre nuestros hermanos. Entonces somos aprobados. Decimos amamos. Yo te amo. Bueno, yo sé que me amo a mí
mismo. Pero cuando yo te amo a ti, en
vez de a mí, entonces tú sabes que te amo. Yo sé que te amo. Es cierto, ahora sí hay que entender
esto, es cierto que estamos lejos de alcanzar esta meta. Y cuando
hablamos de nuestro amor hacia el uno, el uno hacia el otro,
y cuando hablamos de nuestro amor a Dios, tenemos que bajar
la cabeza en vergüenza, porque su amor está muy por encima de
nuestro amor a Él. Pero sin embargo, hemos de imitarnos. en filipenses capítulo 2 hemos
de imitarlo como dije el creyente todo el tiempo esta siguiendo
al señor jesucristo y cae a cada momento pero se levanta y sigue
al señor jesucristo sigue sus pisadas en filipenses capítulo
2 versículo 3 dice nada hagais por contienda o van a gloria
por ti mismo antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás
como superiores a él mismo. En una iglesia no va a tener
ningún problema si todos están estimando al otro mayor que él. Esa es una iglesia feliz aquí
en la tierra. Si todos están mirando arriba
a todos los demás y se consideran el más bajo, Eso es lo que está
diciendo aquí. No va a haber ningún problema
si yo soy el menor que todos ustedes. Y si ustedes tienen... apenas una persona trate de levantarse,
hay contienda. Solamente hay uno que está por
encima de todos, el Señor Jesucristo. Nada hagáis por contienda o vanagloria,
antes bien, con humildad, estimando cada uno de los demás como superiores
a él mismo, no mirando cada uno lo suyo propio, sino cada cual
también por lo que es de los otros. Haya pues vosotros en
este sentir que hubo también en Cristo Jesús. El Señor Jesucristo
se humilló a Sí mismo y vino a ser siervo. Él es siervo de
Su Padre, vino a ser siervo de nosotros. Haya también vosotros
en este mismo sentir que hubo también en Cristo Jesús. vean lo que dice Romanos capítulo
15 así que los que somos fuertes
hay alguien que se considera fuerte hay alguien que se considera
fuerte bueno ¿cuál es tu deber entonces? soportar las flaquezas
de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. ¡Ah, lo que
yo quiero! Lo que yo quiero se va a hacer.
No, esa no es la manera de demostrar el amor. Cada uno de nosotros
agrade a su prójimo en lo que es bueno para edificación, porque
ni aun Cristo se agradó a sí mismo. Antes, bien como está
escrito, los vituperios de los que le vitubraron cayeron sobre
mí. Así que, hermanos, os ruego por
las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en
sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto
racional. No os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento
para que comprendáis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable
y perfecta. Digo, pues, por la gracia que
me es dada a cada cual que está entre vosotros, que no tenga
más alto concepto de sí del que debe tener, sino que piense de
sí con cordura conforme a la medida de la fe que Dios repartió
a cada uno. Regresemos a nuestro texto. En esto hemos conocido Y aquí
hay un mensaje que podríamos tomar el tiempo, pero no por
el tiempo. En esto hemos conocido el amor
de Dios en que Él puso. ¿Quién es Él? Si fuera meramente un hombre,
tendríamos que admirarlo. Si fuera solamente Dios, no podría
salvarnos, porque Dios no puede morir. Pero estamos hablando
del eterno Hijo de Dios que fue hecho carne. Carne de nuestra
carne y hueso de nuestro hueso. Él puso su vida. Noten allá, nadie se la quitó. Él dijo, nadie me quita la vida.
Yo tengo poder para ponerla. Yo tengo poder para tomarla.
Pero Él puso su vida voluntariamente. con qué razón para que nosotros
seamos salvos. Él puso voluntariamente Su vida
por nosotros. ¿Quién nosotros? No gente que
le amaba, no gente amable, no gente buena, pecadores, enemigos
en nuestras mentes por nuestras acciones en contra de Él y contra
Dios. Él puso Su vida por nosotros.
Ahora noten, también nosotros debemos poner nuestras vidas
por los hermanos ahí está la manera que debemos amar ahí está
la manera que debemos amar ahora no solamente en palabra sigue
diciendo aquí en versículo 17 está fácil que decir yo te amo
y tú puedes decir lo mismo yo te amo te amo hermano Eres mi
hermano en Cristo. Yo te prefiero a ti sobre mí
mismo. Está fácil decir eso. Pero de
qué sirve decir eso si la hora que tú vengas con una necesidad
que tú tienes. Usted tiene una necesidad y viene
a mí y yo tengo la manera de cubrir esa necesidad. Y yo digo, bueno, te amo, pero
no te voy a dar eso que necesito. Eso es amor en palabra. Eso no
sirve para nada. Eso no es el amor que Dios él
dio, ¿verdad? Nadie tiene un amor verdadero,
el amor de Dios en sí mismo, y nadie tiene amor a los hermanos
a menos de que cuando se presente la ocasión realmente demuestre
este amor, realmente demuestre en la manera No se te pide hacer
lo que no puedes. No se te pide hacer lo que puedes. En la manera, en la capacidad
que puedes. No solamente, dice, pero el que
tiene bienes en este mundo y ve a su hermano tener necesidad,
y cierra contra él su corazón, este de veras ama, tiene este
amor de Dios en su corazón? No. No. Cuando una persona ama, éste
es lo que Él dice, lo que yo tengo es tuyo. Tú tienes necesidad,
lo que yo tengo es tuyo. En la medida que nosotros tenemos
los medios Noten allá cómo mora el amor de Dios en
su corazón. Es la responsabilidad de cada
uno de nosotros ver que se suplan las necesidades de todos en la
familia de Dios. Hacer bien, y especialmente a
los que son de la casa de Dios. Haz bien cuando esté en tu mano
hacerlo, pero especialmente a la casa de Dios. Versículo 18 dice, Hijitos míos,
no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y de verdad. No
solamente profesemos con las lenguas que nos amamos los unos
a los otros, sino demostrémoslo con hechos. Porque esa es la
única manera de demostrarlo. Esa es la única manera de demostrarlo
verdaderamente. Leemos en las Escrituras hoy
en la mañana, leímos del apóstol Pablo cuando estaba escribiendo
a los tesalonicenses. Recuerden lo que dice Santiago,
la fe sin obras es muerta. Pero noten allá, dice allá, Versículo
2 de 1 Tessalonicenses 1. Damos siempre gracias a Dios
por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras
oraciones, acordándonos sin cesar delante de Dios y Padre nuestro
de la obra de vuestra fe y del trabajo de vuestro amor. Es decir, tu amor está trabajando.
Tu amor se está demostrando. ¿Cómo? En suplir las necesidades
de los que tienen. y tú tienes la posibilidad. El
trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza
de nuestro Señor Jesucristo. Leemos de esto, del trabajo de
la fe, la obra de amor. Una persona no tiene estas obras. La fe y las obras siempre van
juntas. La fe verdadera, la fe genuina
siempre tiene obras. Por gracias soy salvos, dice
Hepesios 2, por medio de la fe. Ahora, esta fe de la que está
hablando es la fidelidad del Señor Jesucristo. Él, como hombre,
creyó a Dios. Nuestra fe es débil. Nuestra
fe está llena de agujeros, podríamos A veces estamos en dudas y temores
y ansiedad. Y esta palabra dudas, temores
y ansiedad es nada menos que otras palabras para la palabra
incredulidad. Así es que donde haya la fe del
Señor Jesucristo, también hay, porque estamos todavía en este
carne, en este hombre natural, tenemos dudas, temores, ansiedad. Nuestra fe es débil. Pero el Señor Jesucristo, Él
como hombre, Él creyó a Dios. Él confió en Dios su Padre. Él nunca tuvo dudas, temores,
ansiedad. Él creyó, Él obedeció, Él estableció
justicia aquí en la tierra como hombre. Esa es la fe del Señor
Jesucristo. Y Dios, el Padre, le dijo a Él,
pon tu vida. ¿Qué dijo el Señor Jesucristo? Nadie me quita la vida. Yo tengo
poder para ponerla y tengo poder para tomarla. Este mandamiento
recibí de mi Padre. Tú anda allá al mundo y pon tu
vida por tus ovejas. Y cuando haya establecido justicia
aquí en la tierra como hombre, y cuando haya obedecido a Dios
en toda jota y tilde, y haya establecido la ley y haya pagado
la deuda que su pueblo debía a esa santa ley quebrantada.
Dios lo resucitó de los muertos. Somos salvos por el Señor Jesucristo. Él es el autor de nuestra fe. Él es el autor de la salvación.
Él es el Salvador y no nuestra fe. Pero escuchen Nadie es salvo
aparte de creer en el Señor Jesucristo. Confiamos en el Señor Jesucristo
para ser salvos por la fe de Cristo, y no por las obras de
la ley, porque cuanto por las obras de la ley, ningún hombre
será justificado delante de Él. Gálatas 2, 16. Pero dice allá
en Efesios 2, Porque por gracia sois salvos por medio de la fe,
y esto no de vosotros. Es decir, esta fe no es de vosotros. Es don de Dios. Dios te lo dio.
No eres salvo por obras para que nadie se gloríe. Es decir,
el creyente nunca está mirando sus obras como base de su seguridad
o confianza delante de Dios, como base de su justicia o como
base de su santidad. En ninguna manera. No por obras
para que nadie se gloríe. pero no es que no haya obras,
si las hay porque somos hechuras suyas creados en Cristo Jesús
para buenas obras las cuales Él preparó de antemano que anduviésemos
en ellas haz las buenas obras una persona que no tiene buenas
obras una persona que no tiene estas obras de amor esa persona
no tiene la fe genuina Dice aquí, El que tiene bienes
en este mundo, y vea que su hermano tiene necesidad, y cierra contra
él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos,
no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. En esto conocemos que somos de
la verdad, y aseguramos nuestros corazones delante de Ahora, recuerden
como acabo de decir, nuestra base de confianza, nuestra fe
está fundada sobre Cristo mismo y no sobre el hecho de que estamos
haciendo, bueno, no estamos llevando una libreta, bueno ya hice una
buena obra hoy, vamos a apuntarla, no estamos llevando nadie una
libreta apuntando buenas, no es nuestra base de confianza.
Cristo Jesús es el objeto de nuestra fe. no nuestro amor y no nuestras
obras. No estamos mirando al hecho de
que amamos, que ha sido derramado este amor, y no estamos mirando
nuestras obras. El fundamento, la base de nuestra
fe, nuestra confianza es Cristo únicamente. Su obra, su obediencia,
su sacrificio. Bueno, si en verdad amamos a
nuestros hermanos, Por otro lado, si en verdad tenemos este amor
en nuestro corazón, reconocemos que no es de nosotros mismos.
Tenemos entonces una evidencia que somos de la verdad, y es
lo que está diciendo. En esto conocemos que somos de
la verdad y aseguramos nuestros corazones de él. Sabemos que
somos de él, si nos amamos los unos a los otros. Tenemos confianza. Saben, el Señor Jesucristo le
preguntó a Pedro, Pedro, ¿me amas? Más que éstos, hablando
de los pescados. Pedro le pudo contestar con corazón
sincero, Señor, Tú sabes que te amo, Tú sabes todas las cosas,
Tú sabes que yo te amo, Tú sabes que yo te amo. Versículo 20,
Pero si nuestro corazón nos reprende, Si este no es el caso, es decir,
no amamos a los hermanos, entonces tu corazón te reprende, tu conciencia
te acusa. Si nuestro corazón no reprende
en este asunto, el amarnos los unos a los otros, si no encontramos
en nuestro corazón amor genuino por los hermanos, entonces la
conciencia está turbada. Entonces, nos condena. Si nuestra
conciencia nos reprende, si nuestro corazón nos reprende, ¿qué será
el juicio de Dios? ¿Qué será el juicio más estricto
del juicio de Dios? Él sabe más. En la medida que
nosotros conocemos, ¿qué será el juicio y la condenación de
Dios contra nosotros? Él es infinitamente mayor que
nuestros corazones y conoce nuestros sentimientos y pensamientos perfectamente. Ahora, por otro lado, si nuestras
conciencias en la capacidad limitada que tenemos, si nuestra conciencia en la capacidad
limitada nos condena, entonces mayor es la condenación de Dios.
Si nuestro corazón nos reprende, mayor es que nuestro corazón
es Dios, Él sabe todas las cosas. Amado si nuestro corazón no nos
reprende. ¿Cuál es el caso de esto? El
amor de Dios es verdaderamente derramado en tu corazón. Si nuestro corazón no nos reprende,
porque hay ese testimonio de que nos amamos los unos a los
otros, entonces tenemos confianza. No es esta nuestra base de confianza,
pero tenemos este apoyo, por decir así. Tenemos este apoyo. estamos bien conscientes de que
somos pecadores. Pero si sabemos que amamos y
confiamos en Cristo solamente, entonces hay en nuestro corazón
esta confianza. Ahora versículos 22 y 23, Y cualquiera
cosa que pidamos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos. y hacemos las cosas que son agradables
delante de Él. Y éste es Su mandamiento, que
creamos en el nombre de Su Hijo Jesucristo y nos amemos unos
a otros como nos los ha mandado. ¿Cuál es el mandamiento del reino
del Señor Jesucristo? El mandamiento del reino del
Señor Jesucristo, el mandamiento en su iglesia es creer en el
Señor Jesucristo. Ése es el mandamiento. y ama a tus hermanos. Que nos amemos los unos a los
otros como Él nos ha amado. Como nos amó, Él se entregó por
nosotros. Este es Su mandamiento. Si nosotros
creemos en el Señor Jesucristo, el amor de Dios ha sido derramado,
nos amamos los unos a los otros, entonces somos hijos de Dios.
y porque somos hijos de Dios tenemos confianza en la oración. Tenemos confianza en la oración.
Dios oye a Sus hijos. ¡Qué buena cosa no te va a dar
tu Padre Celestial! Si nosotros sabemos dar buenas
cosas y somos malos, si tu hijo te pide un pan, le das a una
serpiente una piedra. no, le das las cosas buenas según
esté en tu alcance de darlas y tú eres malo pero Dios nuestro
Padre Celestial es bueno Él nos da cosas buenas, nos da su Espíritu
entonces lo que Juan ha estado diciendo en versículo 24 y el
que guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él en esto
sabemos que Él permanece en nosotros por el Espíritu que nos ha El
Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu, que somos
hijos de Dios. Y el que no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de Él.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.