Bootstrap
Cody Groover

Vi yo al Señor

Cody Groover July, 14 2013 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover July, 14 2013
What does the Bible say about salvation by grace?

The Bible teaches that salvation is solely by grace through faith in Jesus Christ.

Salvation is entirely rooted in God's grace, which is a core tenet of Reformed theology. Ephesians 2:8-9 states that it is by grace you have been saved, through faith, and this is not from yourselves; it is the gift of God—not by works, so that no one can boast. This reinforces that there is no alternative path to salvation, as God does not offer two methods of saving His people. Everyone who genuinely believes in Christ experiences this grace and life transformative relationship, becoming a witness to God's mercy and love.

Ephesians 2:8-9, Romans 3:23-24

How do we know God is sovereign?

The sovereignty of God is affirmed throughout Scripture, establishing His ultimate authority over creation.

God's sovereignty is clearly illustrated in Scripture, showing that He rules over all things according to His will. Isaiah 46:10 states, 'I make known the end from the beginning, from ancient times, what is still to come.' This indicates that God's plan is not reactive but rather proactive and perfectly orchestrated. The Lord Jesus Himself affirmed His sovereignty when He declared in Matthew 28:18 that 'All authority in heaven and on earth has been given to me.' Therefore, sovereignty is not just a characteristic of God; it is the very essence of His relationship with creation, reaffirming that none can stand against His will.

Isaiah 46:10, Matthew 28:18

Why is understanding God's holiness important for Christians?

Understanding God's holiness deepens our appreciation for His grace and our need for Christ.

God's holiness is central to our understanding of who He is and how we relate to Him. In Isaiah 6:3, the seraphim proclaim, 'Holy, holy, holy is the Lord Almighty; the whole earth is full of his glory.' This declaration emphasizes that God's holiness affects every aspect of His character and governance. Recognizing God's holiness confronts us with our own sinfulness, leading to a sincere acknowledgment of our need for redemption. Only through understanding our unworthiness can we fully appreciate the grace given to us in Christ, who cleanses us and enables us to stand before a holy God. This understanding shapes our worship, ethics, and our calling to share the Gospel.

Isaiah 6:3, Romans 3:23, 1 John 1:9

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Me pido que abran sus Biblias
conmigo al libro de Isaías. Isaías, capítulo 6. Nosotros que hemos creído en
el Señor Jesucristo, cada persona que ha creído en el Señor Jesucristo
es testigo de la gracia de Dios a un pobre pecador. La salvación
es por gracia únicamente. Dios no tiene dos maneras de
salvar a Su pueblo. Es todo por gracia. Y tú que
has creído en el Señor Jesucristo, Dios te ha dado vida, tú eres
testigo de cómo Dios es misericordioso. pero no podías ser testigo antes
de ver a Cristo Jesús. No podías ser testigo antes de
conocer al Señor Jesucristo. No podías ser testificar de Su
bondad y Su amabilidad y Su misericordia y Su gracia hacia ti hasta que
tú lo experimentaste. Y aquí en el libro de Isaías,
en el capítulo seis, tenemos este relato cuando Isaías dice
que él vio al Señor. Dice, vi yo al Señor. Saben, esta es la vida eterna. Ver. Ver a Dios. Ver al Dios en Cristo Jesús. y vivir delante de Él. Eso es
salvación. Esta es la vida eterna, que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien
has enviado. No conocemos a Dios fuera de
Cristo Jesús, solamente en Él. Y dice aquí en versículo uno,
en el año que murió el rey Usías, vi yo al Señor. Isaias era profeta
de Dios, vivió unos setecientos años antes de la venida del Señor
Jesucristo. Y él profetizó, él predicó, profetizó
como unos ochenta y cinco años de sus ciento veinte años, predicó
unos ochenta y cinco años de ellos. Y ese rey Usías vivió
en los tiempos de Isaías. Y Usías era un buen rey. Usías era un rey a quien Isaías
admiraba. cuando un rey es bueno, cuando
un gobernante, lo admiramos, admiramos a hombres que son buenos,
podemos decir, entre comillas, porque no hay bueno alguno, pero
hablando como los hombres, porque sabemos que hay reyes malos,
o hay gobernantes malos, y cuando viene uno, pues admiramos y este
rey usía ser un rey a quien Dios había bendecido grandemente si
quieren ver allá en Segunda de Crónicas capítulo 26 Segunda
de Crónicas capítulo 26 tenemos el relato allá de es de Rey Jusías y comenzamos a leer allá en el
versículo 16 quiero que leamos estas cosas que nos dice acerca
de bueno, se puede leer desde el comienzo del versículo capítulo
26 versículo 1 Entonces todo el pueblo de Judá
tomó a Husías, el cual tenía 16 años de edad y lo pusieron
por rey en lugar de Amasí a su padre. No lo voy a leer todo por el
momento, ustedes pueden leerlo en sus casas. Pueden ver en resumen
todas las cosas que hizo Husías. Hizo grandes cosas. Pero hizo algo que no debió hacer. en versículo 16 ahí es donde
cuando ya era fuerte cuando ya era fuerte este rey
Husías su corazón se enalteció para su ruina todo aquel que
se enaltece será humillado el que se humilla será enaltecido
porque se rebeló contra Jehová el orgullo la jactancia, la altanería,
no tiene cabida, no tiene lugar en el mensaje de gracia, no tiene
lugar en este Evangelio. Nosotros recibimos por gracia,
no merecemos nada. Bueno, si hay algo que merecemos
sería juicio, ira de Dios, pero Él no nos ha pagado conforme
a nuestros pecados. se enalteció para su ruina porque
se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová
para quemar incienso en el altar del incienso. Él se levantó en
su corazón para llevar, y yo quiero hacer esto. A mí se me
ocurre que yo quiero servir a Dios de esta manera, o yo quiero venir
delante de Dios en esta manera. no podemos nosotros venir a Dios
si no es por medio de Cristo Jesús y su sacrificio, y solamente
en Cristo Jesús y su sacrificio. Este hombre estaba tomando un
lugar, un oficio, y estaba tomando el lugar de Cristo en representación. Solamente
los sacerdotes estaban señalados para entrar a ofrecer el incienso
y nota allá se rebeló contra Jehová para quemar incienso en
el altar de incienso y entró tras él el sacerdote Hazarías
y con él ochenta sacerdotes de Jehová varones valientes y se
pusieron contra el rey Hucías y le dijeron no te corresponde
a ti oh Hucías el quemar incienso a Jehová no importa que tan grande
seas y cómo Dios te haya utilizado. No te corresponde a ti. Hay un solo camino. El Señor
Jesucristo no te corresponde a ti tratar de hacer algo que
Dios no haya dicho que tú hagas. No te corresponde quemar incenso
o jagar, sino a los sacerdotes hijos de Aarón que son consagrados
para quemarlos. son consagrados Dios los ordenó
Dios los puso y al Señor Jesucristo Dios lo puso como propiciación
de nuestros pecados Dios lo puso como sacerdote y nosotros no
tenemos acceso no tenemos entrada a Dios si no es por medio de
Cristo Jesús y le dijeron a esos sacerdotes
sal del santuario porque has prevaricado y no te será para
gloria delante de Jehová entonces Lucías teniendo en la mano un
incensario para ofrecer incenso, se llenó de ira. Ahora estaba
molesto contra el camino de Dios. Todo lo que había hecho antes
no cuenta para nada. Ahora te estás rebelando en contra
de Dios. y su ira contra los sacerdotes
y en su ira contra los sacerdotes la lepra le brotó en la frente
delante de los sacerdotes en la casa de Jehová junto al altar
de incenso y miró el sumo sacerdote a Sarías y todos los sacerdotes
que aquí la lepra estaba en su frente y le hicieron salir apresuradamente
de aquel lugar y él también se dio prisa para salir porque Jehová
lo había herido. Josías murió como leproso. Esto era una negación, esto que
hizo Usías era una negación de el camino que Dios ha ordenado. Nadie puede venir a Dios sino
por el Señor Jesucristo. Yo soy el camino, la verdad y
la vida, dijo el Señor Jesucristo. Y nadie, no importa quien sea,
no importa qué hombre en este mundo, nadie, no importa qué
mujer en este mundo, puede hacer muchas cosas por Dios, Dios hizo
estas cosas por Josías, la mano de Dios estaba sobre Josías para
que él pueda hacer estas cosas, Dios lo bendijo, pero en esto
no te puedes revelar en contra de Dios acerca de esto en Cristo
Jesús Él es el único camino Él recibe toda la honra y la gloria
Dios juzgó a Osías y él murió como leproso bueno y nos dice
ya entonces en nuestro texto el año en que murió Osías o es
decir el momento que murió Osías cuando Osías murió Como dije
antes, este hombre, Usías, era altamente estimado por Isaías,
Isaías lo amaba, pero cuando Isaías vio esto, que Usías fue
juzgado, Usías murió, yo vi la gloria de Cristo. Yo vi al Cristo, al Cristo de
gloria. la gloria de Cristo. Él vio al
Supremo. Yo vi al Señor. Él es el Señor, el Señor Jesucristo. Yo vi al Señor sentado sobre
un trono, alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Él vio a Cristo sobre el trono. Juan escribió de esto, dice allá
en Juan capítulo doce Juan escribió de esto en versículo cuarenta
y uno de Juan doce cuando él está citando allá Isaías
dice segó los ojos de ellos y en versículo cuarenta y endureció
su corazón para que no vean con los ojos y entiendan con los
ojos y se conviertan en ellos los sanes Isaías dijo esto cuando
vio su gloria vio la gloria del Señor Jesucristo y habló acerca
de Cristo vio la gloria del Señor Jesucristo y habló de la gloria
del Señor Jesucristo y lo que Isaías vio la gloria de Cristo
vio al Cristo victorioso Él lo vio sobre el trono. Él estaba
sentado sobre el trono. Su obra acababa. Él estaba descansando, sentado
sobre su trono. No había ninguna inquietud en
el Señor Jesucristo. Yo vi al Señor sentado. Sentado
sobre un trono. ¿Qué trono? El trono de Dios. No hay otro trono más alto, alto
y sublime. Él está en completo control.
En Isaías capítulo 46 nos dice que Él, el Señor Jesucristo dijo
eso, toda autoridad, toda potestad me es dada. en el cielo y la
tierra en Isaías capítulo 46 versículo 10 dice que anuncio
lo porvenir desde el principio y desde la antigüedad lo que
aún no era hecho que digo mi consejo permanecerá y haré todo
lo que quiera este es un rey este es el soberano él no pide
permiso al hombre o está esperando que el hombre le permita hacer
algo. Deja que Jesús haga esto, porque
de ninguna manera. Él es Dios. Él es el Soberano. Él está sentado sobre el trono.
El Señor dijo a mi Señor. Dios lo ha puesto a Él como Rey,
como Soberano, dice allá en Salmo 110. Él habló de la gloria de
Cristo. Él, alto y sublime, alto y sublime. Le ha sido dado un nombre al
Señor Jesucristo que es sobre todo nombre. Para que al nombre
del Señor Jesucristo toda rodilla se doble, toda boca confiese
que Él es el Señor, para la gloria de Dios el Padre. Él vio la gloria
de Dios y sus faldas llenaban el templo. Sus faldas, es decir,
su gloria llenaba el templo. Cristo es todo. Saben, este universo
fue creado por Cristo, por el Eterno Hijo de Dios, fue creado
para el Hijo, todas las cosas fueron creadas por Él y para
Él, y todas las cosas en Él subsisten. Él es el Rey. Cristo es todo en todo. el único Dios verdadero, el Unigénito
que está en el Seno del Padre, Él lo ha dado a conocer. Por
encima de Él, nos dice ya versículo 2, por encima de Él, Él vio la
gloria de Cristo. Cuando una persona ve la gloria
de Cristo, ve todos los atributos de Dios. Cuando una persona ve
la gloria de Cristo, una persona ve a Dios. Ve a Dios. Ve no solamente un
Dios soberano, ve la santidad de Dios, ve la misericordia de
Dios, ve la justicia de Dios, ve la ira de Dios, ve la gracia
de Dios, todo lo ve en Cristo Jesús. Cuando él murió, este hombre
que él tenía tanta estima de él, él murió, él pensó, seguramente
Isaias pensó, éste sí es un hombre bueno. Pero delante de Dios no
hay ningún hombre bueno. Solamente Dios es bueno. El Señor Jesucristo es Dios. dice ya por encima de él había
serafines ¿quienes son estos serafines? bueno por su tarea
o por lo que están haciendo podemos decir que estos serafines son
mensajeros son mensajeros porque están hablando y porque están
andando, y por lo que ellos dicen, vean lo que dicen, estos serafines,
hay muchas opiniones de quienes son estos serafines, criaturas
celestes o ángeles, pero en cualquier caso son ministros de Cristo,
son ministros del Señor Jesucristo, los serafines, y noten allá con
dos, cada uno tenía seis alas y con dos cubrían sus rostros. Con dos cubrían sus rostros en
modestia y en humildad delante del Señor. Ellos están delante
del trono y cubren sus rostros con dos alas porque están delante del que
es santo, santo, santo. Sam nos dice en la Palabra de
Dios que Dios no confía en sus santos. Está hablando de sus
santos angeles. Dios no pone confianza ni en
sus santos angeles. Dios es santo, es único. Es único, no hay otro. Y delante
del Señor todos los ministros de Dios reconocen que son indignos. reconocemos nosotros, si tu vas
a llevar el evangelio de Cristo Jesús, si vas a ser uno de estos
que está volando y no estoy hablando de que vayas a predicar detrás
de un púlpito pero cada persona que habla de la gracia de Dios
que ha recibido en su corazón, que ha visto a Cristo reconoce
que Él no es nada reconoce que yo, el apóstol Pablo dijo yo
soy el más insignificante de todos de los pecadores yo soy
el primero." Esto no era modestia falsa. Él
es lo que Dios le había enseñado a él. Mientras más vemos a Cristo,
más vamos a vernos a nosotros en el polvo. Mientras menos vemos a Cristo,
más vamos a parecer bonitos nosotros. Puedes ir a un espejo a la medianoche
con las luces apagadas o tal vez con una luz de vela una pequeña
candela y puedes parecerte algo bien pero enciende una luz de
100 watts y párate enfrente y ahí vas a mostrar todas las arrugas
ahí vas a ver de veras quien eres mientras más tengamos de
la luz de Cristo más vamos a ver lo malo que somos nosotros, por
naturaleza. Bueno, con dos cubre en sus caras
y con dos cubre en sus pies, estamos conscientes en nuestra
manera de andar, ninguno de nosotros está sin pecado. Al andar en este mundo, no estamos
predicando un Evangelio como si ya llegamos. El apóstol Pablo
dijo, yo no pretendo haberlo alcanzado, una cosa hago, yo
olvido, yo prosigo la meta, yo sigo viniendo al Señor Jesucristo.
Nadie que es ministro verdadero está parado delante de la gente
tratando de impresionar a la gente como que él no peca. estamos
conscientes que todos nosotros hombres aquí y mujeres en este
mundo somos pecadores y nos cubrimos los pies nos cubrimos los pies
no queremos yo no quiero hablarles de la basura que hay en mí y
yo no quiero oír de la basura que hay en ustedes quédate con
lo tuyo yo me quedo con lo mío cubrimos nuestros pies cubrimos
nuestros pies estamos andando en este mundo confesamos al Señor
que somos pecadores y sabemos que la sangre del Señor Jesucristo
nos limpia del todo pecado y con dos alas quedan dos alas, con
dos alas vuelan es decir están listos para llevar el Evangelio
listos para predicar la Palabra de Dios bueno estos serapines
cuál era su mensaje, versículo 3 nos dice el uno al otro daba voces diciendo
santo, santo, santo el uno al otro daba voces es decir, el
mensaje de uno era el mensaje del otro, era el mensaje del
otro y todos estaban hablando del mismo mensaje todos están viendo cara a cara
acerca de este asunto la gloria toda es del Señor Jesucristo,
Él es santo, santo, santo. ¿Sabe qué dijo Juan? El apóstol
Juan, el primero de Juan, dijo, este es el mensaje que hemos
oído de Él, y os anunciamos. El primero de Juan, capítulo
uno. Este es el mensaje que hemos
oído de Él, del mensajero del pacto. y os anunciamos, Dios es luz,
Dios es luz, Dios es santo. No hay ningunas tinieblas en
Él. Este es el mensaje del Señor
Jesucristo a nosotros y este es el mensaje de cada uno de
los ministros de Dios hablando de Cristo Jesús. Él es santo,
santo, santo. Esta santidad es el atributo
principal de Dios. Y todos los demás atributos de
Dios están bañados, por decir así, de este un atributo, su
santidad. ¿Qué significa esa palabra santo?
Es algo abstracto para nosotros. No hay otro. Dios es único, separado
de pecadores. Dios es único, separado, no hay
otro. Y aún así no podemos nosotros
entenderlo porque nosotros en nuestra depravedad, en nuestra
carne, no podemos entenderlo hasta que Dios nos abre el entendimiento
y nos da una acecharita nada más. Si consideramos lo que dijo
el Señor Jesucristo, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Dios le volvió las espaldas a
Dios. Dios el Padre le volvió, lo desamparó
a su Hijo cuando su Hijo fue hecho pecado. Ese fue, Él dijo
por tú eres santo. Entonces empezamos a comprender
las santidades. Dios es luz. Dios es luz. El hombre no puede acercarse
a Dios. No podemos venir delante de Dios
sin ser consumados, quemados. Dios es luz. Esa es la primera cosa que el
hombre tiene que entender. Dios es luz. Dios no puede recibir
lo que tú vas a traerle en tus manos. No importa quién sea. Hucías, hombre grande, hombre
amado, qué buena gente es Hucías. Dios es santo, no puede recibir
lo que Hucías trae. Dios es santo, no puede recibir
lo que tú traes. Tus manos están llenas de sangre,
no puede recibir lo que tú traes, solamente lo que el Señor Jesucristo
trae. solamente Él es el Santo, el
Santo Ser que nació de la Virgen María, el que fue concebido por
el Espíritu Santo en el vientre de María, sin intervención del
hombre. Él no tuvo pecado, Él no hizo
pecado, Él es el Santo de Israel. de Él, Dios sí puede recibir. Ese es nuestro sumo sacerdote. Pero la primera cosa que tiene
que entender el hombre, la primera, el mensaje que nosotros predicamos
es que Dios es santo y por eso es que Dios envió a su Hijo al
mundo. De tal manera amó Dios al mundo
que ha dado a su Hijo al mundo, ha dado a su Hijo un para que
todo aquel quien el crea no se pierda. Dios amó a Su pueblo
con amor eterno, pero para que Él pueda salvar a un pecador
era necesario que Dios mismo venga a este mundo. Que Dios
mismo tome carne de nuestra carne. Que Dios mismo establezca rectitud,
justicia, obediencia a Dios. Esa es la única justicia con
la cual Dios está agradado. Dios no puede aceptar tus obras
de justicia. Son trapos de inmundicia delante
de Él. Aun tu mejor oración está llena
del yo. Lo puede recibir solamente por
medio de Cristo Jesús. Ese es el primer mensaje que
el hombre tiene que entender. Santo, santo, Como dije, no hay ningún lugar
donde se revela más la gloria de la santidad de Dios que en
el Calvario. Él es santo. Todos Sus atributos
están bañados de éste un atributo, la santidad. Su ira es ira santa. Su justicia es justicia santa. Su misericordia es misericordia
santa. Su gracia es gracia santa. santo, santo Jehová de los ejércitos,
toda la tierra está llena de su gloria. Ahora noten lo que
dice Isaías en versículo 5, cuando Isaías oyó este mensaje, cuando
él vio, esto es revelación, ¿verdad?
Esto es la revelación del Señor Jesucristo a Isaías. es Dios le abrió los ojos para
ver esto así como Dios le abrió los ojos a ti para verlo porque
no es simplemente oírlo ¿cuántas personas han oído esto? y lo
leen y les entra una oreja y les sale la otra cuando Él vio ahora estamos hablando
de esta obra de gracia cuando Él vio al Señor Jesucristo, por
quien Él es. Él lo vio sentado sobre el trono.
Entonces dice, en el versículo 4 dice, y los quiciales de las
puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la
casa se llenó de humo. Entonces dije, ¡Ay de mí! Entonces dije, ¡Ay de mí! Es entonces que nos vemos a nosotros
mismos por primera vez quién somos. Es por eso que nosotros predicamos
a Cristo y a este Crucificado. El apóstol Pau dice, yo me propuse
no saber cosa alguna entre ustedes sino Jesucristo y este Crucificado. Allá en Corintios, él escribió
esto en los Corintios, Allá en Corinto Él no procuró enseñarle
a ellos todos sus vicios malos. No trató de entrar con un mensaje
de reforma, de cambiar los males sociales. Él predicó Jesucristo
y éste crucificado. ¿Por qué? Este es el mensaje
de Isaías, la santidad de Dios. la justicia de Dios, la misericordia
de Dios, todo se ve en Cristo Jesús, solamente en Él. Y es únicamente a la vista de
la gloria de Dios en la faz de Cristo Jesús que entonces nosotros
nos vemos verdaderamente por quien somos. Ben, Isaías no era
un hombre inmoral, Isaías no era un hombre inmoral, pero él
era un hombre que si ustedes ven allá en capítulo 3 versículo
11 él dice hay del impío mal le irá, él ya estaba predicando
hay del impío mal le irá vean lo que dice capítulo 5 versículo
8 hay de los que juntan casa a casa y añaden heredad a heredad
hasta ocuparlo todo ahí está pronunciando hay sobre esas personas
versículo 11, hay de los que se levantan en la mañana para
seguir la embriaguez está hablando de males de las personas verdad
ver a que dice versículo 20 hay de los que a lo malo dicen bueno
y a lo bueno malo que hacen a la luz tinieblas y las tinieblas
dulces y ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo hay
versículo 21, hay de los sabios en sus propios ojos de los que
son prudentes delante de sí mismos. Hay de los que son valientes
para beber vino y hombres fuertes para mezclar bebida. En otras
palabras, Isaías estaba diciendo, hay de ti, porque estás haciendo
esto, esto, esto. Hay de ti, porque no estás haciendo
esto, esto, lo otro. Hay de ti, hay de ti, hay de
ti. Pero cuando vio al Señor Jesucristo, dejó de decir, hay
de ti, y dijo, hay de mí. Dejó de decir ay de ti y dijo
ay de mí. Ese hombre religioso, el fariseo,
entró al templo a orar y empezó a decir ay de este hombre, este
hombre es un borracho. ¿Verdad? Te doy gracias Dios
porque no soy como los otros hombres. Yo doy diezmo de todo
lo que gano, ay de aquellos que no lo dan. Yo ayuno dos veces
a la semana, ay de aquellos que no lo hacen. ve como se está justificando
yo hago esto y lo otro hay de aquellos que no lo hacen pero
este hombre no entró justificado delante de Dios este hombre no
fue a su casa justificado no en cambio la persona ahí estaba
ya ese publicano ni siquiera quería alzar los ojos al cielo
y el no empezó a decir Señor yo quiero ser como ese fariseo
delante de ti yo quiero tener la justicia de ese fariseo el
solamente estaba mirando Señor ten misericordia de mi el pecador
no esta mirando a otros lados yo soy el pecador se propicio
Mira el propiciatorio, es lo que está diciendo allá. Mira
el lugar donde la sangre es ofrecida. El propiciatorio era ese tapón
de oro que estaba sobre el arca del pacto, donde estaban las
tablas de la ley, donde entraba el sumo sacerdote una vez al
año y rociaba la sangre del sacrificio del Cordero. para hacer la expiación
por el pecado y nos dice la palabra de Dios que Dios pasó cada año
esos pecados con la mira de manifestar en este tiempo su justicia para
que Él sea el justo y el que justifica al que es de la fe
de Jesús. Hay de mí que soy hombre muerto
ahí está la condición del hombre yo estoy muerto es decir yo no
puedo hacer nada un hombre muerto no puede hacer
nada para caminar está muerto si estoy muerto no puedo caminar
si estoy muerto no puedo ver si estoy muerto un hombre muerto
no puede hacer nada hay de mi que soy muerto no dice estuve
muerto es soy muerto ¿Saben? Cada persona que ve la gloria
del Señor Jesucristo, aun Juan el apóstol amado, ¿se acuerdan
de Juan el apóstol amado? Cuando estaba allá en la isla
de Patmos, en Apocalipsis, cuando él se volvió y vio al Señor cayó,
¿qué dice? Muerto, como muerto. Saulo de
Tarso cayó a los pies del Señor Jesucristo. soy muerto", no traía la razón,
porque siendo hombre de inmundo de labios, dije que la característica
principal de Dios es su santidad, o el atributo principal de Dios
es su santidad. Pero qué es lo que caracteriza
al hombre, o qué es lo que principalmente caracteriza al hombre. Es esta
palabra inmundo. Esta palabra sucio. Soy inmundo
de labios. Bueno, los labios inmundos, todo
lo que sale de los labios viene del corazón, ¿verdad? La abundancia
del corazón habla la boca, dijo el Señor Jesucristo. Soy inmundo
de labios, la fuente está en el corazón. hay de mí porque
estoy muerto. Hombre inmundo de labio, habitando
en medio del pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis
ojos al Rey Jehová de los ejércitos. Yo estoy muerto y he visto a
Jehová el Rey de los ejércitos, Señor de señores." ¿Saben, esos
hombres que oyeron allá en el día de Pentecostés, que Dios
le ha hecho al Señor Jesucristo a quien ustedes crucificaron,
Dios le ha hecho Señor. ¿Verdad? Cuando ellos oyeron
esto, Señor y Cristo, ellos dijeron, ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Estoy muerto. Isaías se vio a sí mismo como
en las ruinas, un hombre pecador, y una persona que es traído a
verse a sí mismo como un hombre en ruinas, no está juzgando a
otros. Mientras una persona, como dije,
puede mirar a otros y decir, una persona puede mirar a otros
y decir te doy gracias Dios porque cuando menos no soy así eso equivale
a un gusano eso equivale a un gusano comparándose con otro
gusano los dos son gusanos pero el un gusano se está comparando
contra otro gusano y uno puede mirar a otra persona y hallar
faltas y decir bueno cuando menos no soy así Y una persona puede
mirar también a la ley de Dios y decir, no soy culpable. Si lo es, pero él puede mirar
la ley de Dios y decir, no soy culpable. Saulo de Tarso era
uno de estos, ¿verdad? El apóstol Pablo dijo, antes
de que venga la ley, antes de que... yo vivía sin la ley, pero
cuando vivió la ley yo morí. Yo entendí esa ley que dice,
no codiciarás, es espiritual. Pero antes de esto, en cuanto
a la ley decía, era irreprensible. Y una persona puede mirar la
ley y está engañado, pero puede decir, bueno, ya lo cumplí todo.
Otro hombre vino al Señor Jesucristo y dijo, todas estas cosas he
hecho desde mi juventud, ¿qué más me falta? una persona puede
justificarse a sí mismo pero cuando una persona es expuesto
a la luz de la gloria de Cristo y eso, como dije, eso solamente
es por obra del Espíritu Santo nosotros predicamos y estoy predicando
queriendo queriendo mostrar la hermosura, la belleza, la gloria
del Señor Jesucristo la santidad de Dios en Cristo Jesús pero
no puedo hacer que esto baje. Hasta aquí llega. Solamente el
Espíritu Santo puede hacer que baje. Y cuando una persona ve
la gloria de Cristo, entonces se ve a sí mismo y dice, ¡ay
de mí! Él vio la maldad de su corazón
y de su boca, y Él vio la ruina del hombre, la raza no hay justo
ni a uno. Yo habito en medio de hombres
de labios inmundos. Todos a una se descarriaron. No hay justo ni a uno. No hay
quien entienda." Bueno, ese es el mensaje, ¿verdad?
Dios es santo y el hombre es como la hierba. No es lo que
le dijo Dios que diga a Isaías en versículo, en capítulo 40.
Di que todo el hombre, todo hombre, toda la gloria del hombre es
como la flor del campo. Es como la hierba y la flor del
campo. Sé que se la hierba, marchítese la flor. Porque la boca de Jehová
sopló en ella. Cuando nosotros vemos la gloria
de Cristo en el Evangelio, vemos la pecaminosidad del pecado y
vemos nuestra inhabilidad en la carne, y la necesidad de la
misericordia, entonces vamos a aclamar, ¡Ay
de mí! Mientras no veamos al Señor Jesucristo
exaltado mientras no lo vemos el exaltado,
vemos como quien el es verdaderamente entonces no vamos a aborrecernos
a nosotros mismos saben, esto es parte de cuando Dios convence
de que Cristo es todo te convence que tu no eres nada no puedes ser algo tu y Cristo
ser todo Si Cristo es todo, entonces yo soy nada. Pero es parte del
arrepentimiento y la fe en el Señor Jesucristo. Dios convence
de la plenitud de nuestra necesidad en Cristo Jesús y nuestra completa
inhabilidad. Es por eso que dice allá en Filipenses,
nosotros somos la circuncisión, los que adoramos a Dios en el
Espíritu nos regocijamos en Cristo Jesús quien es todo. y no tenemos
ninguna confianza en nuestra carne en lo que nosotros hacemos
ahora versículo 6 dice después de que Dios le mostró esto le
mostró su gloria y en la luz de la gloria de Cristo el se
vio a sí mismo Dios no deja a su pueblo a medias Saben, tengo buenas nuevas para
pecadores. Hay buenas nuevas. Si estás convencido
de que eres pecador, ahí vienen las buenas nuevas. Cristo vino
al mundo a salvar a pecadores. Pero primero vas a ser convencido
de que eres pecador. Porque los sanos no necesitan
médico. Y Cristo dijo, no vine a llamar
a los justos, sino a pecadores al arrepentimiento. ninguna persona
se va a arrepentir si primero no está convencido de que es
pecador y como es convencido de que es pecador a la luz de
la gloria de cristo pero como dije Dios no deja a su pueblo
a medias estas no son medias buenas nuevas esta primera parte
podríamos decir hay de mi esto está son es la realidad de lo
que somos. Y tal vez al hombre le viene como
malas nuevas. Pero alguien dijo esto, tienes
que oír las malas nuevas antes de que oigas las buenas nuevas. Pero cuando oyes las malas nuevas,
cuando oyes la verdad, es decir, Dios demuestra esta verdad, cuando
oyes esta verdad y reconoces que eres pecador, al instante
Dios aplica ese balma, verdad, al instante la persona que reconoce,
la persona que viene al Señor Jesucristo y dice Señor si tu
quieres puedes limpiarme, el Señor Jesucristo al instante
extiende la mano y salva a su pueblo. Noten allá, Él dijo hay
de y voló. Y voló hacia mí uno de los serafines,
teniendo en su mano un carbón encendido tomado del altar con
tenazas, y tocando con él mi boca, dijo, He aquí esto, tocó
tus labios, y es quitar tu culpa y limpio tu pecado." Cuando él vio la santidad de
Dios y vio su corrupción y confesó su pecado y su inhabilidad, entonces
vino la aplicación de la misericordia de Dios. Las personas van a oír el Evangelio,
su pueblo va a oír el Evangelio como el Evangelio de su salvación. Lo van a tener que oír como buenas
nuevas. Es decir, no se puede aprender
a Cristo en la universidad como si fuera una materia de matemáticas. una persona puede recibir el
grado de ingeniero y pasar por todos los exámenes y todo y nunca
le gustó las matemáticas nunca pero ahí los hizo paso uno, paso
dos, paso tres y ya eres ingeniero Pero uno no puede aprender a
Cristo así. Una persona no puede recibir
a Cristo así. Esto es por misericordia de Dios,
pero cuando Dios muestra eso, entonces viene el juicio, la
condenación contra uno mismo. ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Si nosotros confesamos nuestros
pecados, o sea, la autocondenación viene siempre antes de la justificación. Si nosotros confesamos nuestros
pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y
la sangre de Jesucristo nos limpia todo pecado. Pero si no confesamos
nuestros pecados, o si negamos que somos pecadores, no hay. Entonces Dios muestra esto. La
gracia es únicamente para culpables. Cristo murió por pecadores. Ahora, este serafín que vino
volando a él, ministro del Evangelio, como los hombres son enviados
de Dios. Hubo un hombre que se llamaba
Juan, enviado de Dios, enviados con el mensaje. Cuando una persona
tiene hambre y sed de justicia, ¿qué le vas a dar? mensajero
de Cristo? Si tú eres mensajero de Cristo
y una persona tiene hambre y sed de justicia, ¿qué le vas a dar?
Cristo, ¿verdad? Si está preso, ¿qué le vas a
anunciar? Cristo. Libertad a los presos. Así como Dios envió a Felipe,
¿verdad?, al eunuco, Dios envía a un mensajero a los suyos. Envió a este serafín y vino con
este carbón encendido. Este carbón encendido es emblemático
o representa el evangelio de la gloria de Cristo. el Evangelio es su palabra de
gracia las buenas nuevas de misericordia nadie va a aclamar a Dios si
no ha oído de Dios todo aquel que invocar el nombre del Señor
se la salvo cómo van a invocar en aquel de quien no han oído
y cómo van a en quien no han creído y cómo van a creer si
no han oído y cómo van a oír si no son enviados tiene que
ser enviados tiene que oír el Evangelio como buenas nuevas. Es el Evangelio que es el poder
de Dios para salvación. Y este altar, este altar del
que fue tomada esta brasa, es el altar, es el sacrificio del
Señor Ninguna cosa, ningún rito, ninguna
ceremonia puede quitar el pecado de una persona. Nada puede quitar
tu culpa sino solamente la sangre del Señor Jesucristo. Esta brasa representa, que viene
sobre el altar, es el sacrificio del Señor Jesucristo. Y lo puso sobre su boca. Nos
dice, lo puso sobre su boca, tocó sus labios, y es quitada
tu culpa. La sangre del Señor Jesucristo
quita el pecado de su cuerpo. Limpio tu pecado. No es una colaboración
entre el hombre y Dios, Dios lo ha hecho todo. Él llevó nuestros
pecados en Su propio cuerpo en la cruz. Al que no conoció pecado
por nosotros, Dios lo hizo pecado, y Él sufrió el castigo. Tu culpa es quitada, y limpio
tu pecado. Solamente una persona a quien
Dios ha dado estas buenas nuevas, en Cristo Jesús, tu culpa es
quitada, tu pecado es limpiado." Ahora tienes buenas nuevas, ¿verdad?
Ahora tienes buenas nuevas de lo que Dios hizo por ti. Después
oí la voz del Señor que decía, ¿a quién enviaré, y quién irá
por nosotros? Entonces respondí yo, heme aquí,
envíame a mí. Nosotros que hemos experimentado
esta gracia, somos mensajeros, mensajeros de esta gracia de
Dios, este Evangelio del Señor Jesucristo, donde nuestros pecados
han sido quitados, donde nuestra culpa es quitada y nuestro pecado
ha sido limpiado. No venimos predicando un mensaje
de obras. Venimos predicando el mensaje
de gracia. Todo ha sido cumplido. Solamente aquellas personas a
quienes Dios ha puesto esta obra de gracia están preparados, listos
para ser testigos de lo que Dios hace a pecadores. ¿Has visto la gloria de Dios
en la paz de Cristo Jesús? Entonces tú eres testigo de lo
que Dios ha hecho por ti. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.

0:00 0:00