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Cody Groover

No améis al mundo

Cody Groover July, 14 2013 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover July, 14 2013
1 Juan
What does the Bible say about loving the world?

The Bible says not to love the world because it opposes the love of the Father.

In 1 John 2:15-17, we are explicitly instructed not to love the world or the things in the world. Loving the world, characterized by the desires of the flesh, the desires of the eyes, and the pride of life, indicates that the love of the Father is not in us. As believers, our focus is to be on things above and to cherish the eternal over the temporal. By prioritizing love for Christ above worldly attachments, we affirm our identity as His followers and demonstrate the transformative work of grace in our hearts.

1 John 2:15-17, Colossians 3:2

How do we know we are truly known by God?

We know we are truly known by God if we keep His commandments.

1 John 2:3 states that we can be sure we know Him if we keep His commandments. This obedience is not just a bare minimum but a genuine response of love and devotion to Christ, showing that we have been transformed by His grace. True knowledge of God is evidenced in our love for Him and for fellow believers, as John emphasizes that those who claim to know God yet do not keep His commands are deceiving themselves. Therefore, a vibrant faith that expresses itself in obedience is a witness to true regeneration.

1 John 2:3, John 14:15

Why is loving Christ more than family important?

Loving Christ above family is essential for true discipleship.

In Luke 14:26, Jesus says that to be His disciple, one must love Him more than their own family relationships. This strong language underlines the priority of our relationship with Christ over all worldly attachments. Such love reflects a commitment to His cause and an understanding that our ultimate loyalty lies with Him. True discipleship requires a willingness to renounce anything that competes with our devotion to Christ, indicating both the depth of our love for Him and our readiness to bear the cost of following Him.

Luke 14:26, Matthew 10:37

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Pido que abran sus Biblias conmigo
al Libro de Primera de Juan. El pueblo de Dios, aquellos que
han sido amados por Dios con amor eterno, han sido escogidos, han sido
llamados por el Espíritu Santo. Se les ha dado conocimiento de
la verdad. Han sido trasladados del reino
de tinieblas al reino de su Hijo amado. Este pueblo de Dios. Dios pone su amor en el corazón
de su pueblo. Pone su amor. El Señor Jesucristo
dijo, no son del mundo. Así como yo no soy del mundo.
El Señor Jesucristo, el pueblo de Dios no es de este mundo.
Y este mundo aborrece a Cristo Jesús. Aborrece al Cristo de
la Biblia. No odian no aborrecen a un Cristo,
a un Dios de su imaginación, a un Dios que ellos pueden manejar
o manipular, de alguna manera influenciar a que Él haga según
ellos quieren, la voluntad de ellos, pero sí aborrecen al Dios
soberano que se revela en esta Biblia. Pero el pueblo de Dios
tiene la unción del Espíritu Santo, han sido ungidos y ellos
no aman al mundo, aman a Cristo por encima de todas las cosas.
Habiendo dicho esto, sabemos que estamos en el mundo. Todavía estamos en esta carne,
todavía andamos en este mundo, y necesitamos siempre ser lavados
por el Señor Jesucristo, y es lo que estamos haciendo ahora.
aquellas personas que conocen al Señor Jesucristo, nuestros
pies están siendo lavados con la palabra del Señor Jesucristo. Pero quiero que veamos aquí en
el libro de Juan, como dice allá, quiero que recordemos lo que
hemos estado viendo. Dice allá en versículo uno de
capítulo dos, Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no
peguéis. no damos excusa, no buscamos
pretexto o excusa para vivir en el pecado, o de darle rienda
suelta a la carne. Confesamos para nuestra vergüenza
que somos pecadores, que caemos, pero dice, hijitos míos, estas
cosas escribo para que no Y si alguno hubiera pecado, o cuando
alguno hubiera pecado, gracias sean dadas a Dios abogado tenemos,
para con el Padre Jesucristo el justo. Gracias sean dadas
a Dios que cuando Él pagó nuestros pecados, Él pagó por todos nuestros
pecados. Y Él es la propiciación, Él es
la propiciación por nuestros Él es. Su sangre sigue siendo
activa ahora. Él es la propiciación por nuestros
pecados, y no solamente por los nuestros sino también por los
de todo el mundo, hablando de judíos y gentiles. Si tú crees
en el Señor Jesucristo en esta noche, la sangre del Señor Jesucristo
te ha limpiado a ti. Es la razón por la cual crees.
no solamente los judíos, sino también gentiles. Y en esto sabemos
que nosotros le conocemos si guardamos sus mandamientos. Sus mandamientos, sus preceptos. Amamos al Señor Jesucristo. Amamos
también a aquellos que son del Señor Jesucristo. Amamos el reino
de Cristo. Amamos las cosas eternas y celestiales. amamos estas cosas. El que dice
yo le conozco y no guarda, o que él dice que yo le amo y no guarda
sus mandamientos, no piensa en el reino de Cristo, en su palabra. El tal es mentiroso y la verdad
no está en él. Hay muchas personas que están
mintiendo. Muchas personas que están, no
aman a Cristo, no aman el reino de Cristo. Dicen que son cristianos. Pero el que guarda su palabra
en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado,
por eso sabemos que estamos en él. El que dice que permanece
en él debe andar como él anduvo. Debe andar como anduvo él. Él
anduvo en amor, ¿verdad? Hermanos, no os escribo un mandamiento
nuevo. Este mandamiento de andar como
él anduvo, este mandamiento de amar a los hermanos, no es un mandamiento
nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio.
Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde
el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento
nuevo, es decir, nuevamente explicado. nuevamente ejemplificado, ahora
tenemos el ejemplo de Cristo, que es verdadero en Él y noten,
y en vosotros. Este es verdadero en Él, y si
tú estás en Él, es verdadero en ti también. Pero como dije,
el creyente no solamente ama por naturaleza, pero se nos enseña
a amar. Es decir, hay un crecimiento
en el conocimiento y la gracia del Señor Jesucristo. El creyente
ama, tiene esa nueva naturaleza, participe
de la naturaleza divina, es una nueva criatura, pero es un bebé. Y a un bebé se le tiene que enseñar,
¿verdad? Y nosotros tenemos que aprender que es verdadero en él y verdadero
en vosotros porque las tinieblas van pasando. las tinieblas van
pasando, y vamos pasando cada vez más y más de tinieblas, y
la luz verdadera ya alumbra. El que dice que anda en luz y
aborrece a su hermano todavía está en tinieblas." Eso debe ser claro. Eso no es la opinión del hermano
Codios la opinión de una iglesia es la palabra de Dios. El que
aborrece a esa persona que ama al Señor Jesucristo, que ha nacido
de Cristo, de Dios, este todavía está en tinieblas, no ha sido
regenerado. Tiene una profesión, pero no
es creyente. El que ama a su hermano permanece
en la luz y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano
está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe dónde va,
porque las tinieblas lo han cegado los ojos. Os escribo a vosotros,
hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su
nombre. os escribo a vosotros, padres,
porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros,
jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros,
hijitos, porque habéis conocido al Padre. Os escribo a vosotros,
padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.
Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la Palabra
de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno." En cada congregación hay estos
creyentes. Hay niños recién nacidos, hay
bebés, hay personas que han creído por algún tiempo y hay personas
que han creído más tiempo, ya están en su vejez, por decir
así, espiritual, aunque nunca muere, pero están creciendo en
el conocimiento y la gracia del Y esta palabra entonces es a
todos, no solamente a niños, sino también a jóvenes y adultos. Y esto es lo que escribe versículo
15, No améis al mundo. Contrario a amar el reino de
Cristo, Dijo el Señor Jesucristo que nosotros debemos poner la
mirada en las cosas de arriba, no en las cosas del mundo. Las cosas del mundo, la polilla
y el orín corrompen. Las cosas de este mundo, todo
lo que puedes ver y tocar, todo lo que nosotros podemos disfrutar
en este mundo, va a acabar. pero las cosas espirituales,
las cosas celestiales, las cosas del reino de Cristo son eternas. No améis al mundo. Es contrario
amar al mundo que amar las cosas celestiales, pero se nos dice
aún, no améis al mundo. Ahora, el creyente, es seguro
que el creyente ama a sus familiares, ama a sus amigos en el mundo,
el creyente ama y tiene misericordia y se apiada de todas las personas,
el creyente ama, ama las bendiciones que Dios ha dado, la comunión,
nos amamos en este mundo. las cosas buenas que Dios nos
da. Amamos estas cosas, pero el creyente no ama estas cosas
por encima, no ama las cosas de este mundo por encima de Dios
o por encima de Cristo. Prefiere las cosas de Dios, las
cosas celestiales, las cosas de Cristo. Es decir, no hay satisfacción
o no hay contentamiento en estas cosas temporales. No se hace
ídolos. El creyente no se hace ídolos.
No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. No se
hace ídolos de estas cosas, sino prefiere encima de estas cosas
las cosas espirituales. Es decir, el creyente sabe que
su ciudadanía no está en este mundo. Tu anhelo a lo que esperas es
un día abrir los ojos en la presencia del Señor, ¿verdad? digo David
el salmista, David el salmista era rey David el salmista tenia
muchas cosas, muchas podríamos decir cosas de este mundo pero
el dijo esto yo voy a estar satisfecho cuando yo abra mis ojos en su
presencia yo voy a estar satisfecho no tomamos satisfacción en estas
cosas nuestra ciudadanía, nuestro interés es en el reino de Dios
y la verdadera familia del creyente es la familia de Dios. Yo tengo
familiares, y cada uno de ustedes tiene familiares, con los que,
pues, son nuestros familiares en la carne, pero ustedes son
mi familia. Ustedes son mi familia. Todas las cosas en este mundo,
ustedes son los que voy a ver en la eternidad. Aquellas personas
de mi familia, mis más íntimos de mi familia que no creen en
el Señor Jesucristo, yo no voy a verlos en la eternidad. Van a pasar. Pero ustedes, a
ustedes sí los voy a ver, los que creen en el Señor Jesucristo.
A ustedes sí los voy a ver. Ustedes son mi familia. No améis
al mundo ni las cosas que están en el mundo. Lo que dijo el Señor Jesucristo
es esto, nadie puede servir a dos señores o dos amos. Según el
Timoteo, vamos a ver Lucas primero, Lucas 14. Lucas 14, 25. Grandes multitudes, versículo
25, Lucas 14, 25. Grandes multitudes iban con él,
y volviéndose, les dijo, Si alguno viene a mí, y no aborrece a su
padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun
también su propia vida, no puede ser mi disciplo. Aborrece es
una palabra fuerte, ¿verdad? Es una palabra fuerte. Aborrece
a su padre, a su madre. pero lo que significa es esto
si mis hermanos, si mis hermanas, si mi hijo o si yo mismo no amo
al Señor Jesucristo cuando Él venga sea yo maldito eso es lo
que significa si yo mismo no amo al Señor Jesucristo yo sé
que no proviene del hombre no proviene del hombre Pero amar
a Cristo por encima de todos es amar a Cristo por encima de
Padre o cualquier relación en este mundo. No puede ser mi discípulo. No puede ser. No dice no quiere
ser, no puede ser. El que no lleva su cruz y viene
en pos de mí no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros
que queriendo edificar una torre no se sienta primero y calcula
los gastos a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No
sea que después que haya puesto el cimiento no pueda acabarla.
Todos los que la vean comienzan a hacer burla de él, diciendo
a este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar. o que rey al
marchar a guerra contra otro no se sienta primero y considera
si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con
veinte mil, y si no puede cuando el otro está todavía lejos le
envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así pues
cualquiera que de vosotros que no renuncia a todo lo que posee
no puede ser mi discípulo. No améis al mundo. es lo que
está diciendo. Amar a Cristo es aborrecer las
cosas de este mundo. No améis a este mundo. Bueno,
no améis a este mundo porque las cosas que son de este mundo,
si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, no puede
servir. No tiene el amor de Dios en él.
Si prefiere Si prefiere una persona la compañía, la comunión de un
incrédulo a un hermano, es que Dios no está en él. Ahora, versículo
16. No améis al mundo. No proviene del Padre esto. Se
nos enseña a no amar al mundo. Porque todo lo que hay en el
mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria
de la vida no proviene del Padre sino del mundo. Aquí está bajo
estos tres encabezados lo que está en el mundo. Todo lo que
está en el mundo, todo lo que está conectado en el mundo está
bajo estos tres encabezados, los deseos de la carne. No proviene del Padre sino del
mundo. los deseos de la carne, es decir, los deseos del cuerpo,
todos los deseos carnales, sensuales, todos los pensamientos impúdicos,
toda la intemperancia en comida, toda intemperancia en bebida
o deseos, deseos de tener lujo, deseos de tener ropa fina, deseos
de nuestros apetitos carnales hacia el materialismo. Estas
cosas no provienen del mundo y los deseos del ojo deseos del
ojo son nuestros deseos de las cosas que no son lícitas no son
espirituales avaricia por tener oro, plata o por tener fama,
terreno, posesiones Acán esto es lo que dijo Acán, se acuerdan
de Acán, el dijo yo vi lo codicie y lo tomé y la vanagloria de
la vida Esta vanagloria de la vida es ambición por honor. Los hombres buscan honor, buscan
la fama, tienen los principales lugares, tienen los asientos
principales, privilegiados. No busquemos el honor, la alabanza
de los hombres, porque estas cosas no provienen del Padre. Nosotros buscamos la honra del
Señor Jesucristo. Noten allá lo que dice Juan capítulo
5. Versículo 44 dice, ¿Cómo podéis
vosotros creer? Pues recibís la gloria los unos
de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único. ¿Cómo puedes creer? No estás
buscando la gloria que viene de Dios. No buscas la honra del
Hijo. No buscas la honra de Cristo.
Nota ya Juan capítulo 12. Había unas personas que decían
que creían. Juan capítulo 12, versículo 41. Isaías dijo esto cuando vio Su
gloria y habló acerca de Él. Con todo esto, aun de los gobernantes
muchos creyeron en Él. Es decir, dijeron que creyeron
en Él. Pero a causa de los fariseos
no lo confesaban para no ser expulsados de la sinagoga. Aquí
ve la explicación. Porque amaban más la gloria de
los hombres que la gloria de Dios. Amaban más la vanagloria de la
vida, que la gloria de Dios. El que creyera en Él no va a
ser avergonzado, va a identificarse con su pueblo. No améis al mundo,
ama a los hermanos, ama a la iglesia, ama a su pueblo. Nos dice ya en el versículo 17, y el mundo pasa y sus deseos,
pero el que hace la voluntad de Dios permanece. Hay una razón
aquí, no solamente porque el que ama al mundo el amor de Dios
no está en él, pero a nosotros los creyentes se nos ha dado
este entendimiento, que este mundo va a pasar, está pasando. No hay nada en este mundo que
es permanente y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios
permanece para siempre. ¿Qué es la voluntad de Dios?
¿Qué es creer en el Señor Jesucristo? Esto es hacer la voluntad de
Dios, creer, confiar en Él, venir al Señor Jesucristo. No hay nada
en este mundo o relacionado con este mundo que no sea temporal
o finalmente sea destruido. La palabra deseos, los deseos
significa esto que es codiciado. codiciado. Cautiva los deseos
de los hombres en este mundo. Es decir, lo más importante,
lo más preciado, lo más valioso en este mundo está marcado para
destrucción. Pero aquellas personas que buscan
a Dios, aquellas personas que buscan su reino y su justicia,
ellos van a permanecer para siempre. Como dije, ustedes son la familia
de Dios, el pueblo de Dios, los que creen en el Señor Jesucristo,
ustedes van a permanecer para siempre. ¿Cómo no he de buscar
su bien de ustedes, verdad? ¿Cómo no he de amarles a ustedes?
Ustedes van a permanecer para siempre. Nuestro hogar celestial
nunca va a acabar. Tenemos una morada, si esta morada
terrestre se deshiciera, tenemos un edificio, vamos a ser vestidos con la justicia
del Señor Jesucristo en un cuerpo de carne, glorioso como la del
Señor Jesucristo, y así estaremos con Él para siempre. Esto nos
va a acabar. ¿Cómo no vamos a amar nuestro
cuerpo nunca se envejecerá, la gloria de Cristo nunca se va
a desvanecer, estaremos siempre satisfechos con el Señor Jesucristo. Quiero que vean ese texto que
cité hace un poco en Salmo capítulo 17. Salmo capítulo 17. Versículo 15, el Salmista dice
esto, En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia. Esto es lo
que estamos esperando, ¿verdad? Ver el rostro del Señor Jesucristo,
la justicia, estando en la justicia del Señor Jesucristo. No podemos
permanecer delante de Él si no estamos en Su justicia. Veré
tu rostro en justicia, estaré satisfecho. estaré contento cuando
despierte a tu semejanza." Esa es nuestra esperanza. Es una
esperanza segura, ¿verdad?, por la Palabra de Dios. Es una esperanza
segura porque es Cristo Jesús, nuestra esperanza. Es una esperanza
firme porque el Señor Jesucristo está ahí, ¿verdad? Él ya entró
tras el velo. Ahora, amemos a los hermanos,
amemos al pueblo de Dios, no amemos al mundo. Ahora, dice
versículo 18, Hijitos, este es el último tiempo. ya es este
el último tiempo. Ya estamos en los últimos tiempos. Tras tantas edades, tantos años
que han pasado desde la muerte de Juan, uno podría decir, bueno
ya pasaron más de dos mil años, o dos mil años desde que Juan
escribió esto. Pero si consideramos el reino
del Señor ese es eterno. Antes de su crucifixión y después
de su crucifixión hasta ahora, lo que es el tiempo es un momento
nada más. Estamos en los últimos tiempos.
Es decir, todas las promesas y todos los hipos del Antiguo
Testamento acerca de la redención que iba a obrar el Señor Jesucristo
ya se cumplieron. Lo único que queda es que el
Señor Jesucristo venga por ti. Y si lo piensas de esa manera,
puede ser hoy. ¿Verdad? Si lo piensas de esa
manera, aunque una persona viva 80 años, 80 años es su último. Estás en los últimos días de
tu vida. Estás en los últimos días de tu vida. El tiempo es su último tiempo.
Y nosotros ya estamos avisados, y según vosotros oístes, que
el Anticristo viene y así ahora han surgido muchos anticristos,
por eso conocemos que es el último tiempo. Aquí sabemos que es el
último tiempo porque el anticristo ya está en el mundo. Han salido
muchos. Si alguna persona piensa que
el anticristo es una persona, está equivocado. El anticristo
no será solamente un hombre, es un y se ha manifestado en
todo el tiempo, pero sabemos que estos últimos tiempos porque
se ha manifestado esta gran salida, aquí va a hablar de salida de
aquellas personas que todo el tiempo han pretendido ser creyentes,
han tenido una confesión, una profesión de fe en el Señor Jesucristo,
pero se apartan, salen, no se quedan. porque no aman a Cristo,
aman al mundo. Al fin de cuentas viene la prueba
y son ofendidos por el nombre del Señor Jesucristo, es lo que
dijo Él. Viene la prueba y son ofendidos
y se apartan y no vuelven. Bueno, simplemente están manifestando
que nunca amaron a Cristo, que nunca el amor de Dios estuvo
en ellos. Incluso ahora hay muchos anticristos Algún día, no debemos
nosotros asombrarnos que en la iglesia visible, la iglesia visible
en este mundo, se comprende de iglesias locales, pequeñas, en
todo el mundo, algunos aquí, algunos allá, pero en las iglesias, muchos, muchos ya se han apartado significa que ha fallado la gracia
de Dios en ninguna manera en ninguna manera nos dice la Palabra
de Dios en 2 Tessalonicenses si ustedes quieren ver allá en
2 Tessalonicenses esto ya ha sido dicho en la Palabra de Dios
que va a haber este tiempo tiene que venir este tiempo 2 Tessalonicenses versículo, capítulo 2, versículo
7, dice, porque ya está en acción el misterio de la iniquidad. Misterio de la iniquidad. Es
un misterio de la iniquidad. Estas personas están predicando
a un Cristo falso todo el tiempo creyendo que están predicando
la verdad. Todo el tiempo creyendo que ellos
están en la verdad. les ha sido cegado los ojos.
Ya está en acción el misterio de la iniquidad, sólo que hay
quien al presente lo detiene hasta que él a su vez sea quitado
del medio. Entonces se manifestará aquel
iniquo a quien el Señor matará con el espíritu de su boca y
destruirá con el esplendor de su venida. Va a haber un día
que él viene. el Señor Jesucristo viene. Pero
este espíritu, este espíritu de maligno, este espíritu de
iniquidad ya está en acción, este misterio de la iniquidad.
Y desde el día de la muerte del Señor Jesucristo, la ascensión
del Señor Jesucristo, hemos ido avanzando continuamente hasta
este día que el Señor Jesucristo viene. Un día, estoy hablando
un en algún día de 24 horas el sol se va a apagar, ya no va
a haber más tiempo, el Señor Jesucristo vuelve y todo lo que
hay en este mundo va a ser, este universo va a ser quemado. Entonces
por esto conocemos, porque hay este misterio de la iniquidad
y hay esta, los anticristos han salido, sabemos, dice, por eso
sabemos que estamos en el último tiempo, por esto conocemos que
es el último tiempo. Ahora, las personas que creen,
dicen que creen, profesantes, que parece que son creyentes,
Parece que son creyentes. Se han infiltrado en la iglesia. Han encontrado su camino en la
iglesia y se han infiltrado en la iglesia. Mantienen su mascarada,
mantienen su fachada. Como dijo el Señor Jesucristo,
son lobos vestidos de ovejas. Son lobos vestidos de ovejas. Estas personas no tienen al Espíritu
Santo. No tienen el amor de Dios, como
dice ya en San Judas, pero vosotros, amados, tened memoria de las
palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro
Señor Jesucristo, los que os decían que en el postrer tiempo
habrá burladores y andarán según sus malvados deseos. Estos son
los que causan divisiones, los sensuales, que no tienen al Espíritu. Pero el creyente el que ha sido
amado por el Señor Jesucristo con amor eterno esta persona
nunca puede nunca puede ser perdido dice allá pero tarde
o temprano salieron de nosotros y la razón porque salieron no
eran de nosotros es decir se tiene que manifestar su salida
de las personas que salen y no estoy hablado de que yo cuando
Si alguna persona en esta congregación tiene que mudarse por alguna
razón, yo lo que quiero saber es esto, ¿dónde estás adorando
predican el Evangelio? Yo quiero saber si predican.
Esa es mi preocupación. Porque si una persona sale de
oír la Palabra de Dios y sale a un lugar donde no están predicando
el Evangelio, tengo grandes ansiedad por esa persona. No estoy hablando
de que una persona sale de esta congregación local y, por decir,
se mueve, se traslada, vamos a decir, a Tecal de Venegas.
Yo sé en Tecal de Venegas hay una congregación que se reúne
y el Pastor José Tzul ahí predica el Evangelio. Bueno, yo me gozo
en saber que están allá bajo la predicación del Evangelio.
Pero si van a un lugar donde no predican el Evangelio, ahora
sí están saliendo de nosotros, se están apartando de Cristo,
se están apartando del Evangelio. Pero tarde o temprano estos falsos
profesantes por alguna razón les va a ser conveniente salir
y van a salir, van a dejar. Y su salida revela claramente
que nunca fueron miembros. Tú y yo no podemos discernir
esto. La única manera que yo puedo discernir que tú eres un
verdadero hijo de Dios es que continúas. Entonces yo veo la gracia de
Dios, Él que te está guardando. Cuando vengan las pruebas y vengan
las dificultades, sigues. Pero si viene la prueba y la
dificultad y te apartas, pues simplemente con todo el dolor,
sé que nunca fuiste creyente. Si su corazón de estas personas
estuviera bien con Dios, habían permanecido firmes en el Evangelio,
habían permanecido en la iglesia del Señor Jesucristo. Pero Dios
permite estas pruebas. Dios permite estas pruebas porque
son útiles y necesarias a la iglesia. Saben que la iglesia
es como un aventadero. Cuando cosechan el trigo, lo
traen al granero, hay un aventadero. Y avientan el trigo al aire con
estos aventaderos. Y viene el viento y sopla lo
que es la paja. La paja no se queda. pero el
grano se queda, ¿verdad? Todo lo que no es verdadero va
a volar, va a volar. Y otra cosa que sabemos es que
la cizaña va a crecer juntamente con el trigo. El Señor Jesucristo
dijo esto. La cizaña parece trigo cuando está creciendo. no puedes
distinguir entre el uno y el otro. Dijeron sus discípulos,
¿quieres que vayamos a arrancar la cizaña? No lo hagas. No sea que al arrancar cizaña
también hagas daño al rey. Porque nosotros no tenemos ojos
para discernir lo que está en el corazón. Como dije, si nosotros
miramos a una persona, nosotros juzgamos mal. Es por eso que
no debemos juzgar, porque juzgamos mal. juzgamos según las apariencias,
pero Dios conoce el corazón de su pueblo. Y saben que también nada nos
muestra más claro que la salvación, la santificación, la justicia,
son obra de Dios. Nada nos muestra más claro que
la salvación es obra de Dios en nosotros y para nosotros.
que observar a aquellas personas que lo están tratando de hacer
por sí mismos. ¿Verdad? Nada nos enseña más
claramente que las salvaciones. Si no fuera por la gracia de
Dios, yo tampoco permanecería. Somos salvos por gracia. Nos
dicen en Nefesios capítulo 2, por gracia soy salvos por medio
de la fe. gracia no por obras no porque
tu te vas a permanecer firme porque tu eres muy sincero y
honesto es gracia desde el principio es la gracia de Dios en la eternidad
la gracia de Dios que dio a su hijo y es la gracia de Dios que
te llamo y la gracia de Dios que te sostiene por gracia soy
salvo por medio de la fe, por medio de la fidelidad o la fe
del Señor Jesucristo. Esta es la fe que nos salva,
no la fe nuestra. Nuestra fe es muy débil. Nuestra
fe está llena de dudas y temores y ansiedades, pero la fe de Cristo. Es por eso que nosotros tenemos
puestos los ojos en Cristo Jesús, el Autor y Consumador de nuestra
fe. por medio de la fe, pero no aparte
de creer en Cristo. Nosotros creemos en Cristo para
ser salvos por la fe de Cristo. Y esto, esta fe y esta gracia
no es de vosotros, es don de Dios. para que nadie, no por
obras, para que nadie se gloríe. No es una colaboración entre
lo que Dios hizo y ahora tú estás perfeccionando. Nada nos muestra
más claro que las salvaciones de Jehová para nosotros que hemos
creído a Dios, que las salvaciones por gracia, que al mirar a personas
que están tratando, tratando, tratando, al fin y al cuento
caen. Y estoy seguro en mi propio en
mi propio juicio que personas que son mucho mejores que yo.
Personas que son mucho mejores que yo. Y la única razón por
la cual estoy aquí es porque el Señor me ha guardado. Yo soy
lo que soy por la gracia de Dios, dijo el apóstol Pablo. ¿Qué tenemos
nosotros que no hemos recibido? No nos jactamos. Hemos sido enseñados
por la Palabra de Dios, por el Espíritu de Dios, que nos escogió
y nos llamó y nos reveló a Cristo, que Él nos sostiene y nos mantiene
a través de la fe. Él nos mantiene en la fe. Él nos mantiene viniendo a Cristo
Jesús. Todos aquellas personas que pretenden
al fin un día van a caer. Cuando nosotros vemos que personas
caen alrededor de nosotros, como dijo en Isaías, verás a tu mano
que cae mil y a tu diestra diez mil, pero a ti no llegará, sabemos,
decimos, las salvaciones de Jehová. Las salvaciones de Jehová. Gracias sean dadas a Dios por
la seguridad eterna del creyente. Cristo dijo, mis ovejas están
en mis manos. Están mis manos en las manos
del pecado y nadie las arrebatará de mi mano. Ni nosotros mismos
nos podemos arrebatar de las manos del Señor Jesucristo. Qué
consuelo. Sigue confiando en el Señor Jesucristo.
Sigue creyendo en Él. Sigue viniendo a Él. Dice, salieron
de nosotros, pero en contraposición a estos que salieron, noten allá
pero vosotros, pero vosotros tenéis la unción. Tú eres uno de los escogidos
de Dios, uno de los ungidos de Dios, tenéis la unción del Santo. La unción no es solamente que
Dios te dio vida, sino también es una unción de enseñanza, es
decir, tenéis la unción del Santo y conocéis todas las cosas. Es decir, conoces al Dios vivo
y verdadero. Dios te ha dado entendimiento
para conocer al que es verdadero y estamos en el verdadero en
Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna. Por tanto
no vas a ser desviado de Cristo Jesús. No hay otro. Tienes el conocimiento también
de la naturaleza del hombre. Dios te ha enseñado verdaderamente
quién eres tú. tienes la unción del Santo y
Dios te ha enseñado quién eres tú, entonces no estás dependiendo
de ti mismo. Estás aferrado a Cristo. estás abrazando a Cristo diciendo
no te voy a soltar no te voy a soltar hasta que tú me bendigas
bueno hemos sido bendecidos pero vamos a recibir esa última bendición
verdad de estar en la presa no voy a soltar a Cristo mientras
yo tenga vida no voy a soltar a Cristo voy a seguir viniendo
a Él muera o viva voy a seguir Yo por la gracia de Dios voy
a venir a Él y si muero, voy a morir a los pies de Cristo.
Esa es una imposibilidad, ¿verdad? Todo el que a mí viene no lo
he hecho fuera, dijo el Señor Jesucristo. Pero eso es nuestro
deseo. Vamos a seguir viniendo al Señor
Jesucristo. Conoces al Dios vivo, conoces
tu naturaleza y conoces la gracia del Señor Jesucristo. Conoces el verdadero Evangelio. Ustedes tienen la unción del
Santo y conocéis todas las cosas y no van a ser desviados por
estos falsos maestros, por estos anticristos que surgen. Estas personas que vienen predicando
un mensaje falso. no van a ser desviados. Dijo
el Señor Jesucristo allá en Juan capítulo diez Juan Capítulo 10, versículo 1.
De cierto, de cierto os digo, el que no entra por la puerta
en el redido de las ovejas, sino que sube por otra parte, este
es ladrón y salteador. Todavía hoy día, ¿verdad?, en
la predicación de la Palabra, el que no entra por la puerta
al redido de las ovejas, el que no viene, el que no es predicado
según, esta es la puerta, el que no viene según la palabra
de Dios predicado Cristo Jesús la palabra de Dios y el que no
viene por la puerta es ladrón y salteador es un falso mensajero
si no hablan conforme a esta palabra es porque no les ha amanecido
Isaías 8 mas el que entra por la puerta está hablando del Señor
Jesucristo el pastor de las ovejas es a este abre el portero y las
ovejas oyen su voz. Y sus ovejas llama por nombre
y las saca. Y cuando las ha sacado fuera
todas las propias, va delante de ellas, y las ovejas le siguen
porque conocen su voz. Mas al extraño no se irán. Al extraño no se irán. Tienes la unción. Al extraño
no. Tú cuando oyes un mensaje que
predica una persona, oyes el sonido. ¿Ese no es el mensaje
que da la gloria a Dios? ¿Ese no es el mensaje de Cristo? ¿Ese no es el mensaje de la obra
consumada de Cristo? No lo oyes, no te entregas a
ello, no sigues a esa persona. Tú tienes la unción, no vas a
decir, no amas al mundo, amas a Cristo. Bueno, espero que haya
sido de bendición en esta noche. Estamos estudiando aquí el libro
de primera de Juan, y es de gran bendición para mí. Que el Señor
bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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