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Cody Groover

¿Qué dices tú?

Cody Groover June, 23 2013 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover June, 23 2013
What does the Bible say about Jesus being the Messiah?

The Bible affirms that Jesus is the Messiah, the anointed one promised in the Old Testament.

The concept of Jesus as the Messiah is central to Christian theology, affirmed in passages like Matthew 22, where Jesus asserts His divine authority and identity. The Old Testament prophecies, such as those found in Isaiah 9:6, proclaim the coming of a Messiah who would be both human and divine. Jesus fulfills these prophecies, demonstrating that He is 'the Christ, the Son of the living God' as Peter confesses in Matthew 16:16. This understanding is essential for recognizing the salvific work of Jesus as also the eternal Son of God, who is fully man and fully God.

Matthew 22, Isaiah 9:6, Matthew 16:16

How do we know Jesus is the Son of God?

Jesus is affirmed as the Son of God through divine revelation and His fulfillment of Old Testament prophecy.

The declaration of Jesus as the Son of God is rooted in both revelation and authority as articulated in Matthew 16:16, where Peter's confession is deemed blessed by Jesus Himself. This acknowledgment comes not through human wisdom but by divine revelation from the Father, indicating that true understanding of Jesus’ identity is a work of the Holy Spirit. Furthermore, scriptural evidence supports this claim, with Jesus fulfilling the roles of the promised Messiah found in the prophecies of the Old Testament, like Psalm 110, where God declares Him to be seated at His right hand as Lord and Savior.

Matthew 16:16, Psalm 110, Matthew 22

Why is it important for Christians to recognize Jesus as both God and man?

Recognizing Jesus as both God and man is vital for understanding His role as Savior and mediator.

The dual nature of Christ as fully God and fully man is essential for Christian doctrine, particularly in understanding His unique ability to intercede for humanity. As a man, Jesus was able to sympathize with human weakness, being tempted in all things yet without sin (Hebrews 4:15). As God, He possesses the authority to forgive sins and redeem humanity. The significance of this doctrine is highlighted in His roles as prophet, priest, and king, where He fulfills the Old Testament requirements for each office. Therefore, acknowledging both natures ensures a proper understanding of the Gospel and the nature of salvation.

Hebrews 4:15, Matthew 22, Isaiah 9:6

What does the Bible teach about the revelation of Jesus?

The Bible teaches that the revelation of Jesus is a divine gift, made known by the Holy Spirit.

In Matthew 16:17, Jesus tells Peter that his recognition of Christ as 'the Son of the living God' is a revelation from the Father. This encapsulates the essence of how individuals come to faith: it is not merely an intellectual ascent but a spiritual revelation. The Holy Spirit is instrumental in illuminating the hearts and minds of believers, enabling them to recognize the truth of who Jesus is. This understanding emphasizes the sovereign grace of God in salvation as it is initiated by His will and not by human effort, aligning with the broader themes found in Ephesians 1:4-5 about divine election and grace.

Matthew 16:17, Ephesians 1:4-5

Sermon Transcript

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Pido que abran sus Biblias conmigo al Libro de Mateo. Libro de Mateo. Nuestro Señor Jesucristo hizo
esa pregunta a estos hombres religiosos donde acabamos de
leer en Mateo capítulo 22. Estando junto a los fariseos,
Jesús les preguntó a estos hombres religiosos, diciendo, ¿Qué pensáis
del Cristo? ¿Qué piensas? Lo que piensas
en tu corazón de Cristo. Así también es tu interés en
Cristo. ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De
quién es Hijo? y le dijeron de David. Ellos
eran religiosos, ellos tenían conocimiento de las Escrituras,
y ellos respondieron inmediatamente. El Cristo, el Mesías, es hijo
de David. Dios le dijo a David que su hijo
de su descendencia vendría el Cristo y su trono, su reino,
sería para siempre. Vamos a ver esto en un momento. Pero Jesús les dijo entonces
cómo es que David escribió por el Espíritu Santo. Ellos sabían
esta Escritura que el Señor Jesucristo citó en Salmo capítulo 110. El Señor les citó este Salmo
de David que escribió bajo la inspiración del Espíritu y dice
en versículo 44, dijo el Señor, dijo Dios el Padre, a mi Señor,
dice David, al Cristo. Siéntate a mi derecha hasta que
ponga tus enemigos por estrada a tus pies. ¿Cómo es que David
le llama a su hijo Señor? ¿Cómo es su hijo entonces? Si
es su hijo, ¿cómo es su Señor? y nadie le podía responder esto,
nadie quería responder esto. Pero la realidad es que nadie
podía responder esto. La única manera que una persona
puede responder esta pregunta es si es por revelación del Espíritu
Santo. Aquí fue donde el Señor Jesucristo
les habló a estos hombres religiosos. Y un hombre puede tener mucho
conocimiento de la Palabra de Dios, es decir, tener una Biblia,
leerla, pero es otra cosa que el Espíritu Santo se revele,
revele al Señor Jesucristo quien Él es. Quiero que veamos allá
en Mateo capítulo 16, ahí está donde es mi texto. En Mateo capítulo
16, ahora el Señor Jesucristo hace esta pregunta a sus discípulos. El Señor Jesucristo hace esta
pregunta a Sus discípulos. ¿Cuál es la diferencia entre
la respuesta de Sus discípulos? ¿Estás aquí en esta mañana y
tú crees en el Señor Jesucristo? Esta es tu respuesta, y vamos
a ver por qué es tu respuesta. Viniendo Jesús a la región de
Cesaré de Filipo, dice versículo trece, preguntó a Sus discípulos
diciendo, ¿quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? El
Hijo del Hombre está hablando de sí mismo, y esto es un título
de Cristo. ¿Quién dicen los hombres que
es el Hijo del Hombre? Ustedes si ven en las noticias
o ven en los programas de televisión, todos están tratando de descubrir
quién era este hombre Jesús. ¿Han visto qué? que se anuncien
estas cosas en programas de Discovery o algo así. Y todos están dando
su opinión sobre quién es este hombre Jesús de Nazaret. Bueno,
aquí el Señor Jesucristo pide a sus discípulos y ¿qué están
oyendo ustedes? Entre que ustedes saben andar
por allá, ustedes están oyendo que la gente hable. ¿Y qué dicen
ellos? ¿Quién dicen que soy? Es lo que
está diciendo el Señor Jesucristo. Y noten la respuesta, no pueden
estar de acuerdo. Ellos dijeron, unos dicen que
eres Juan el Bautista, que Juan el Bautista resucitó. Herodes
dijo esto, ¿verdad? Juan el Bautista resucitó, es
Juan el Bautista. Bueno, si a ti te confunden o
a mí me confunden con Juan el Bautista, qué bueno, ¿verdad? porque el Señor Jesucristo dijo
de los nacidos de mujer no hay otro mayor que Juan el Bautista
eso es una gran elogio, una gran recomendación que alguien piense
de ti también que digan eres Juan el Bautista pero no es de
Cristo Jesús Él tiene que ser más que Juan
el Bautista un hombre, meramente un hombre,
un profeta y a un Juan el Bautista, otros Elías. Elías, imagínate,
ser confundido con Elías, en buena compañía, ¿verdad?, pero
no sirve de nada. Otros Jeremías o alguno de los
profetas, estaban diciendo él es un profeta. Un profeta es
un hombre enviado de Dios. ha de ser oído un profeta. Si es un profeta y es enviado
de Dios, uno de estos que está mencionado aquí, más vale que
lo oigan. Porque todos estos profetas que
fueron mencionados, Dios los envió. Pero no puede salvar, no puede
hacer ningún beneficio si solamente comparas a Cristo o tienes a
Cristo como un buen hombre. aun el mejor de los hombres,
si es solamente un hombre, no te puede hacer ningún bien. Saben, Dios, la salvación es
de Jehová. Dios tiene que hacer esta obra. Dios, solamente Dios puede satisfacer
a Dios. Ni un ángel puede satisfacer
a Dios. Él mira a sus ángeles, dice,
ni en sus ángeles pone confianza. Está hablando de sus santos ángeles,
aquellos ángeles que nunca han caído. Ni en ellos pone su confianza. Dios pone su confianza únicamente
en Dios mismo. ¿De quién estamos hablando? Estamos
hablando de Jesús. el que es Dios manifestado en
la carne Dios puso su confianza en su unigénito Hijo el Señor
Jesucristo el que es igual con Dios el Padre de eterna generación
¿Quién dices que son? Bueno, es uno de los profetas
pero si es meramente un hombre es nacido de mujer está bajo
la maldición por el pecado de Adán. Si es meramente un hombre. El mejor hombre es sólo vanidad. ¿Sabe qué es vanidad? Nada. Nada. El mejor hombre. Ahora, solamente
hay un hombre, y quiero decir, recalcarlo, hombre. no mujer,
hombre, el Señor Jesucristo. Dios ha dado nombre a un hombre,
nombre que es sobre todo nombre, para que el nombre de Jesús toda
rodilla se doble, toda boca confiese que Él es el Señor para gloria
de Dios el Padre. Solo nos ha dado uno, solamente
podemos ser salvos por medio de este hombre. ¿Por qué? ¿Por qué este hombre? Porque
este hombre no es solamente hombre, es Dios hombre, Dios manifestado
en la carne. Cuando el Señor Jesucristo les
volvió la pregunta, ahora ya no les está preguntando, ¿qué
oyen ustedes allá en la calle? ¿Qué oyen ustedes allá cuando
oyen hablar de Jesús? Y muchas personas piensan que
Jesús es un buen ejemplo a seguir. Bueno, nuestro Señor Jesucristo
nos ha dado ejemplos que sigamos Sus pisadas, pero es más que
un ejemplo. Si es solamente un ejemplo a
que nosotros sigamos Sus pisadas, estamos fallando y vamos a fallar
directamente al infierno, porque no se requiere la mejor intención
y basta. El Señor Jesucristo dijo, si
vuestra justicia no fuera mayor que la justicia de los escribas
y fariseos, en ninguna manera vas a entrar en el reino de los
cielos. ¿Cuánto mayor? Para que sea acepto
por Dios, nos dice la Palabra de Dios, tiene que ser perfecto. Perfecto. Nunca. ¿Saben qué significa tener? Perfecto
es no tener ningún pecado. Eso es lo que significa ser justificado
delante de Dios. Que no hay pecado. No es como
si Dios está agarrando, tomando el alfombre y barriendo los pecados
de su pueblo debajo del alfombre y vamos a pretender que no están
allá. Cuando Dios dice que un hombre es justo es porque ese
hombre no tiene pecado. Así es la sangre del Señor Jesucristo.
Bueno, ahora el Señor Jesucristo les pregunta a ellos, ¿Quién
decen ustedes? ¿Quién decen ustedes? ¿Quién decís vosotros? ¿Quién decís que soy? Yo. ¿Vosotros quién decís que soy
yo? Debemos tener cuidado de cómo
venimos al Señor Jesucristo, Un hombre vino al Señor Jesucristo
diciendo maestro. Estoy volviendo a este punto
porque quiero recalcar que Él es más que un mero hombre. Vinieron
a Él como un maestro y Él es maestro como ningún otro es maestro. Pero más vale que sea más que
un profesor, un maestro. Si solamente venimos a Él como
maestro, vamos a recibir una cátedra. Hay que venir a Él como quien
Él es, Salvador de pecadores. Bueno, les pregunto, ¿vosotros
quién decís que soy yo? Ahora sí. Ya no es qué dice la
gente, ahora es quién dicen ustedes. ¿Quién digo yo? ¿Quién digo yo en mi corazón?
¿Quién es el Señor Jesucristo? Y respondió Simón Pedro y dijo,
oigan esta confesión del apóstol Pedro. Pedro es el vocero de
todos los escogidos de Dios, de todos aquellos a quienes Dios
ha amado con amor eterno, a todos aquellos a quienes Dios se ha
revelado Respondiendo Simón, Pedro dijo, tú eres el Cristo,
el Hijo de Dios viviente. ¿A quién está mirando Pedro cuando
responde de esta manera? Pedro está mirando a un hombre,
a Jesús de Nazaret. Mas Pedro no está diciendo, tú
eres Jesús de Nazaret. Todos podían decir eso. Todos
podían decir, tú eres Jesús de Nazaret. muchas personas están
predicando Jesús pero no es el Jesús que se revela en las escrituras
no es el Cristo de Dios muchos Jesúses falsos hay, muchos Cristos
falsos hay respondiendo Simón Pedro tú eres el Cristo ahora
cuando Pedro dijo tú eres el Cristo está diciendo aquí Pedro,
mirando a un hombre y está diciendo tú eres el Mesías, tú eres el
ungido de Dios, tú eres el que ha sido prometido en el Antiguo
Testamento, el que ha sido profetizado en el Antiguo Testamento, tú
eres el Cristo. Ahora, Cristo, Jesús, el Cristo,
me gustaría que en el lenguaje de español se dijera más a menudo
de esa manera en vez de Jesucristo, parece que todo es un nombre.
Jesús es su nombre. Llamará su nombre Jesús porque
Él salvará a su pueblo de sus pecados. Su oficio es, Él es
el Cristo. Él es el Cristo. El Mesías, en
el Antiguo Testamento, Cristo, fue profetizado fue representado. El Cristo tiene tres oficios.
En el Antiguo Testamento había profetas, había sacerdotes y
había reyes. Pero el Cristo de Dios Él llena
estos tres oficios, profeta, sacerdote y rey. Quiero que veamos
estos textos aquí, primero en Deuteronomio capítulo 18. ¿Qué
es un profeta? Un profeta es uno enviado de
Dios para enseñar la palabra de Dios. Ese es el oficio de
un profeta, enviado de Dios para enseñar o entregar la Palabra
de Dios. Hay muchos profetas que hablan
sus propias imaginaciones, no son enviados de Dios. Nos dice
en la Palabra de Dios, estos profetas sueñan un sueño y cuentan
su sueño y dicen que es Palabra de Dios. No proviene de Dios,
viene de su propio corazón corrupto su propias imaginaciones no son
enviados de Dios. Aquella persona que es enviado
de Dios va a predicar la Palabra de Dios. Ahora, todos los que
han sido enviados por Dios fueron enviados para predicar la Palabra
de Dios, pero todos los profetas del Antiguo Testamento profetizaron
o enseñaron la Palabra de Dios que hablaban de este profeta. todos los profetas y todos los,
en el sentido de hoy día, cada predicador enviado por Dios es
un profeta. Está tomando la Palabra de Dios
y la está entregando al pueblo. No es ese nuestro título, pero
estamos profetizando, significa predicando, enseñando la Palabra
de Dios, tomando la Palabra de Dios y haciéndola saber al pueblo. Pero nosotros hemos recibido
nuestra revelación de la Palabra. El Señor Jesucristo Él es la
Palabra. Él es el Verbo. Note lo que dice
allá en Deuteronomio 18. Aquí está hablando Jehová Dios
a Moisés. Versículo 15 dice, 18-15 profeta
del medio de ti de tus hermanos como yo te levantará Jehová tu
Dios a él oiréis Moisés está diciendo Dios que va a levantar
a un profeta así como yo en medio de ustedes va a ser un hombre
a él vas a oír a él oiréis conforme a todo lo que pediste a Jehová
tu Dios en Horeb en el día de la asamblea diciendo no vuelva
yo a oír la voz de Jehová mi Dios ni vea yo más este gran
fuego para que no muera y Jehová me dijo han hablado bien en lo
que han dicho profétales levantaré de medio de tus hermanos como
tú Moisés grande en palabra y grande en obras pondré mis palabras
en su boca y él les hablará todo lo que yo le mandare mas cualquiera
que no oyere mis palabras que Él hablare en mi nombre, yo le
pediré cuenta. Si oyes a un hombre que está
hablando por su propia cuenta, no tienes que responder por eso
delante de Dios. Pero si oyes a un hombre que
está hablando de parte de Dios y no lo escuchas, Dios te va
a pedir cuenta. Bueno, eso es verdad de cualquier
profeta. Pero ¿cuánto más de aquel El
Señor Jesucristo, nosotros no sabemos nada de Dios que no ha
sido revelado en el Señor Jesucristo. Él es el profeta. Dios es Espíritu,
nos dice la Palabra de Dios en Juan capítulo 3. Dios es, capítulo
4, Dios es Espíritu. A Dios nadie le ha visto jamás. Dios es Espíritu. ¿Cómo podemos
nosotros ver al que es invisible? Dios es Espíritu. Bueno, Él profeta
de Dios. El que ha estado en el seno del
Padre, en la eternidad, igual con Dios el Padre, Él nos ha soplado. Nos ha revelado a Dios. Dice
Juan capítulo 1, versículo 18, a Dios nadie le vio jamás. el unigénito que está en el seno
del Padre, Él lo ha dado a conocer. Él nos ha revelado. De tal manera
que lo único que nosotros sabemos de Dios es el Señor Jesucristo. Entonces cuando Pedro está diciendo
tú eres el Cristo, está diciendo tú eres el que revelas a Dios. Tú eres el Cristo, el profeta,
que fue profetizado en el Antiguo Testamento, que nos hablaría
la Palabra de Dios. No podemos saber nada acerca
de Dios que no haya dicho primero Dios de Sí mismo. No tenemos
derecho, es más, estamos seguros de que si nosotros decimos algo
de Dios, que Dios no haya dicho primero de Sí mismo, Hemos de
rechazarlo como idolatría. No podemos imaginarnos a un Dios. Solamente Dios puede ser revelado. Y nos ha revelado al Padre en
el Hijo. El Señor Jesucristo dijo, el
que me ha visto a mí, ha visto al Padre. Tú eres el Cristo. Tú eres el Cristo. Bueno, no
solamente el Cristo tenía el oficio de profeta, sino de sacerdote. En el texto que leímos en Mateo
capítulo 22, el Señor Jesucristo está haciendo referencia a este
texto en Salmo capítulo 110. Aquí David, el salmista, por
revelación del Espíritu Santo, dice, Jehová Dios el Padre dijo
a mi Señor." ¿Puedes llamar a Jesús tu Dios y tu Señor? Jehová dijo
a mi Señor, siéntate a mi diestra. Dios el Padre dijo al Hijo, siéntate
sobre el trono. Él es el Rey. Hasta que ponga
tus enemigos por estrado de tus pies. Jehová enviará desde Sion
o desde la iglesia la vara de tu poder, es decir, el Evangelio. Domina en medio de tus enemigos.
Todos los hombres por naturaleza son enemigos, pero Él domina
sobre su pueblo. Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente
en el día de tu poder. En la hermosura de la santidad
desde el ceno de la aurora tienes tú el rocío de tu juventud. Juró
Jehová y no se arrepentirá Tú eres sacerdote para siempre,
según el orden de Milquisedec." Necesitamos un sacerdote. Nosotros
somos pecadores. Los sacerdotes son ordenados
por Dios, tomados entre los hombres, uno que pueda ir delante de Dios
y por decir así poner la mano sobre Dios y uno que pueda compadecerse
uno que sea hombre también y pueda compadecerse con nuestra debilidad
uno que pueda ir delante de Dios y ofrecer sacrificios sacrificios
aceptables sacrificio agradable a Dios uno que de veras quite
el pecado en el antiguo testamento Aarón era figura de el Señor
Jesucristo. Aarón tenía su vestimenta, ¿se
acuerdan? Esa vestimenta hermosa. Tenía
esa placa sobre la cabeza que decía Santidad a Jehová. Tenía
esas piedras sobre su pectoral que tenían los nombres de las
doce tribus. Tenía ese manto, todo era muy
hermoso. El sacerdote una vez al año Se
quitaba esa vestimenta hermosa y se vestía de lino blanco sencillo. Y iba y ofrecía un sacrificio,
un holocausto, para la expiación del pecado del pueblo. Una vez
al año entraba al lugar santísimo y rociaba la sangre sobre el
propiciatorio. Cristo es el propiciatorio. Cristo
es el lugar santísimo. Cristo es el sacerdote. Y Cristo
es el Cordero que fue ofrecido. Todas estas cosas hablan de Cristo. Necesitamos nosotros como pecadores
un sacrificio que de veras quite nuestro pecado. Que Dios pueda
ser Dios y recibirnos a nosotros pecadores en su presencia sin
dejar de ser Dios, es decir, sin violar su propia integridad,
sin violar su propia justicia, porque Dios tiene que ser justo.
El trono de Dios está establecido sobre juicio y justicia. Lo dice Salmo, Salmo 89, 14,
creo que es el texto. Pero bueno, El sacerdote de Dios en el Antiguo
Testamento era figura del Señor Jesucristo. Y el Señor Jesucristo,
Él es el sumo sacerdote. Es hombre verdadero. Y puede
compadecerse de nosotros porque Él también fue tentado en todo
punto, mas sin pecado. Él puede entendernos. Él sabe
que somos polvo. Él fue hecho, como dice la palabra
de Dios, gusano. Él puede compadecerse de nosotros,
pero Él también puede entrar en la presencia de Dios. Somos
sacerdote. ¡Ah! ¿Cuál sacerdote nos convenía
a nosotros, verdad? ¡Pecadores! Uno que pueda compadecerse
de nosotros, y uno que pueda entrar en la presencia de Dios,
y ora, no con sangre, de toros y machos cabríos. ¿Por qué creen
que se hacía cada año? porque no eran suficientes, porque
cada vez que se hace un sacrificio se hace memoria de que no fue
suficiente el que se hizo anteriormente. es por eso que la misa es una
abominación cada vez que se celebra la misa el sacerdote está haciendo
un sacrificio donde enseña que la transubstanciación que el
pan se convierte literalmente en el cuerpo de Cristo y el vino
se convierte literalmente en la sangre de Cristo y hacen un
sacrificio y enseñan que en eso material está envuelto lo espiritual
y la iglesia por cierto despacha entonces esto es una maldad eso
primeramente es una negación de la suficiencia del sacrificio
de Jesucristo hecha una vez para siempre es una negación de Hebreos
capítulo 10 donde dice con un solo sacrificio hizo perfectos
para siempre a los santificados y ya no hay más ofrenda por el
pecado Nosotros no estamos tratando, y el Evangelio en las Buenas
Nuevas es que Cristo lo consumó, quitó el pecado de su pueblo,
ya no está. Regocíjate, hay perdón de pecados
en Cristo Jesús. Cualquier persona que hable de
la insuficiencia del Señor Jesucristo en su sacrificio no conoce a
Cristo, no conoce al Señor. Él es sacerdote. Entonces, cuando
Pedro dijo tú eres el Cristo, está diciendo tú eres el profeta
que revela a Dios. Tú eres el sacerdote. El sacerdote
que ha sido ordenado por Dios para hacer el sacrificio por
Su pueblo. Y Él intercede por nosotros ahora. Él vive para siempre para interceder
por Su pueblo. No significa que el Señor Jesucristo
está de rodillas allá delante del Padre. como si el padre está
queriendo negar y el hijo está queriendo rogar. No. La mera
presencia del Señor Jesucristo es la intercesión por su pueblo.
Hay un hombre en el cielo. Sin ese hombre en el cielo no
hay entrada para el hombre. Él dijo, voy pues a preparar
lugar para vosotros. La preparación que hizo el Señor
Jesucristo la hizo en la cruz del Calvario. no está allá en
el cielo haciendo mansiones. La preparación la hizo en el
Calvario, cuando Él dio Su sangre preciosa y Él justificó a Su
pueblo, y Él santificó a Su pueblo. Estamos completos en Cristo Jesús,
no falta nada. Y Él también es Rey. Cuando dice
Cristo, Él es profeta, sacerdote y Rey. Y es lo que no podían
contestar estos hombres religiosos, ¿Cómo es que David le llama Señor? Dios le dijo, siéntate a mi diestra. Ellos sabían que se trataba de
rey. Ellos estaban esperando un reino
aquí en la tierra. Y ellos estaban ofendidos que
el Señor Jesucristo es rey de reyes. ¿Se acuerdan cuando Pilato
escribió ese texto y lo puso sobre la cruz? Rey de los judíos. Ellos dijeron, no, no, no digas
eso. Él dijo que es Rey de los judíos.
Pilato dijo, lo que he escrito, lo he escrito. Él es Rey. Él vino. Él nació para esto,
para dar testimonio de que Él es Rey. Dios lo puso como Rey
en la eternidad. Antes de la fundación del mundo,
Dios puso todas las cosas en Cristo. Él es Rey. y Pedro está
mirando a este hombre, el Señor Jesucristo, y está diciendo tú
eres el Cristo, tú eres el Rey. Bueno, es cumplimiento de Isaías
capítulo 9, donde dice, Isaías capítulo 9, versículo
6, dice, porque un niño nos es nacido. Ahí está la humanidad
del Señor Jesucristo. Pero el Hijo no nació. Hijo nos es dado. El Hijo es
eterno. Es así como Él. David le dijo al que iba a ser descendiente
de su carne. Dijo, es mi Señor. Él es Dios. Hijo nos es dado. Y noten el
Principado sobre su hombro. El Principado está hablando del
el gobierno sobre su hombre, se llamará a su nombre admirable
consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de Paz. Dios le había prometido o jurado
a David que de su descendencia levantaría al Cristo. Bueno,
regresemos a nuestro texto. Yo me alargué en ese punto porque quisiera yo alargarme todo el
tiempo en ese punto. hay veces paso por ello y sigo
adelante pero siempre que nosotros veamos esto debemos pensar, considerar,
no leerlo tan rápido como de pasada considerar quien el es
porque quien el es, es mi esperanza quien el es, que es lo que el
hizo, es mi esperanza ¿Dónde está Él ahora? Él es mi esperanza. No tengo esperanza fuera de Él. Entonces, yo quiero saber quién
Él es y qué es lo que Él hizo. Y la palabra Cristo, Jesús, el
Cristo, me enseña todo acerca de quién Él es y qué es lo que
Él hizo. El Cristo. Y noten allá, dijo el Hijo del
Dios viviente. para que no sea confundido de
que Cristo sería hombre nada más Él dijo tú eres Dios tú eres
Dios bueno esto es lo que Dios revela a cada uno de sus hijos
y no digo que nosotros tenemos cualquier persona que conoce
al Señor Jesucristo lo conoce en parte lo vemos como vimos
allá miércoles por celosillas lo vemos a través de un cristal
oscuro no lo vemos tal como él es un día vamos a verlo cuando
él se manifieste seremos transformados a su imagen pero lo vemos y nos
regocijamos en él, nos regocijamos en su persona, nos regocijamos
en su obra pero cuál es la razón por la cual Si tú estás en esta
mañana y puedes decir, Él es el Cristo, Jesús es Dios manifestado
en la... Él es el Cristo, Él es mi esperanza,
es Dios manifestado. La única razón por la cual tú
puedes creer esto en tu corazón es la razón que el Señor Jesucristo
dijo aquí en versículo 17 a Pedro. Entonces le respondió Jesús,
bienaventurado eres. Dios te bendijo. Ahí está la
diferencia entre estos hombres que no conocen al Señor Jesucristo
y los que conocen. Dios te ha bendecido. Dios te
ha bendecido. Bienaventurado, bendito eres
de Dios. Dios ha hablado bien de ti. Es
lo que significa bienaventurado. Dios ha hablado buenas cosas
de ti. ¿Cómo está eso? ¿Cómo es que
Dios ha hablado buenas cosas de ti? Cuando te dio a Cristo. Cuando
tú le fuiste dado a Cristo. Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo. Él habló bien de
nosotros. ¿Dónde? En Cristo Jesús. Él es
la cabeza nosotros el cuerpo. ¡Bienaventurado eres, Simón,
hijo de Jonás! Eres un hombre, porque no te
lo reveló carne ni sangre. En otras palabras, esta verdad
no se puede aprender en la escuela. No puedes ir al catecismo y aprender
esta verdad. Una persona no puede vamos a
enseñarle, vamos a... porque te puedes sacar puro 100
respondiendo las preguntas, puedes aprender un catecismo y ahora
vamos a darte un examen y una persona se puede sacar 100 100% correcto en la respuesta puede
una persona estar en otras palabras puede una persona estar correcto
en su doctrina pueden conocer la doctrina pero conocer a Cristo
es obra de Dios. Estos hombres fariseos, ellos
creían en la elección divina, ellos sabían que eran los escogidos
de Dios. Ellos creían en Cristo. Estaban
esperando en un Mesías terrenal, pero creían en Cristo. Ellos
estaban, pero no conocían a Cristo. Es una diferencia, y una diferencia
de noche y día, trasladados de tinieblas al reino de su Hijo
Amado. Eres porque no te lo reveló carne ni sangre, es decir, ser
hijo de un creyente no significa que eso te hace creyente. ¡Qué
gran bendición estar en una familia donde los padres enseñan a los
hijos! Pero los hijos, ustedes son responsables
de creer. ellos no pueden creer de tu parte,
y no pueden meterte esto a la cabeza. Quisiéramos, y si pudiéramos
lo haríamos, pero nosotros no podemos meter en la cabeza de
una persona y así meternos al reino de Dios. Es revelación
de Dios. Está hablando de la soberana
voluntad de Dios. Dios es soberano. no te lo reveló
carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos." Está
escrito en las Escrituras que serán todos enseñados por Dios. ¿Cómo es que Dios enseña? Dios
enseña por medio de la predicación de Su Palabra. La fe viene por
el oír y el oír la Palabra de Dios, pero esta es obra de Dios. es obra soberana de Dios. Dios
da vida a quien quiere dar vida. Pero cuando Él lo da, es revelación. Está como si estuviéramos sentados
en un cuarto oscuro y el apagador de esa luz se toca y ahora podemos
ver. Antes no podíamos ver. Es iluminación. El apóstol Pablo estaba en camino
a Emmaus, perdón, en camino a Damasco, y él estaba enfurecido
en contra de Cristo, enfurecido contra cualquiera que confesara
el nombre de Cristo. Y Dios se le apareció en el camino
y le alumbró. y Pablo dijo, cuando agradó a
Dios revelar Su Hijo en mí. Gran sorpresa de sorpresas, ahora
yo amo a Cristo. Pedro estaba enojado. Gran sorpresa
de sorpresas, yo amo a Cristo. Cristo está en mí. No te lo reveló
carne ni sangre, sino mi Padre que está en cielo. es por revelación
de Dios y noten aquí lo que dice versículo 18 yo te digo que tú
eres Pedro esto significa una piedrita y sobre esta roca no
está hablando de Pedro esta roca de la que está hablando es Cristo
Jesús sobre esta roca edificaré mi iglesia ahora quién es el
que edifica el Señor Jesucristo Él es el que añade a su iglesia. Más bien, añadir tal vez no sea
la palabra correcta porque nadie nunca jamás ha sido añadido a
ese número que fue escogido antes de la fundación del mundo. En
otras palabras, la iglesia no está creciendo. Es la misma que
Dios escogió en la eternidad. Pero Él es el que añade a la
iglesia local. Él es el que trae a pecadores
a escuchar el Evangelio y son añadidos a esa congregación. Nosotros vemos que crece, pero
no crece la iglesia mística, el cuerpo del Señor Jesucristo.
Está perfecta. En Isaías capítulo 28 vemos que
esta roca es Cristo Jesús. Él es la piedra. Por tanto Jehová
el Señor dice, he aquí puesto en Sion por fundamento una piedra. piedra probada, piedra angular,
preciosa, de cimiento estable, el que creyere, no se apure. Cristo Jesús es esa roca. Y dice
aquí el Señor Jesucristo sobre esta roca, sobre Cristo Jesús
yo voy a edificar mi iglesia, esta confesión de quien soy yo,
lo que acabas de confesar, Y notan aquí la promesa del Señor Jesucristo,
las puertas del Hade no prevalecerán contra ello. Aquí el Señor Jesucristo
está prometiendo su protección a su iglesia. En una iglesia
local siempre hay trigo y cizaña. En una iglesia local, donde quiera
que encuentres una iglesia, y estoy hablando de una iglesia donde
se cree el Evangelio, donde el Evangelio es predicado. No hay
iglesia, podríamos decir, sin cizaña en este mundo, o perfecta
podríamos decir. Estaba hablando de la iglesia
mística, el cuerpo de Cristo en la del cielo, es perfecta. Yo voy a levantar, yo voy a edificar
mi iglesia. Es la iglesia del Señor, es su
cuerpo. las puertas del Hades no prevalecerán contra ella,
y a ti te daré las llaves del reino de los cielos." Hay otra
enseñanza aquí. Las llaves del reino de los cielos
no significa que Pedro dice quién va a entrar y quién no va a entrar. Las llaves del reino de los cielos
las tiene solamente el Señor Jesucristo. Si quieren ver allá
en Apocalipsis 1, 18, las llaves del Reino de los Cielos solamente
la tiene el Señor Jesucristo. Versículo 17. Y cuando le vi
caí como muerto, dice Juan, caí como muerto a sus pies, y él
puso sus diestras sobre mí, diciendo, No temas, yo soy el primero y
el último, el que vivo y estuve muerto, mas he aquí vivo por
los siglos de los siglos. Amén. Y tengo las llaves de la
muerte y del Hades. el Señor Jesucristo es el que
tiene las llaves. Pero lo que está diciendo aquí
el Señor Jesucristo al apóstol Pedro y a sus discípulos, a sus
apóstoles, a ti te daré las llaves del reino de los cielos y todo
lo que atares en la tierra será atado en los cielos y todo lo
que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Cuando
nosotros Eran los apóstoles los que iban a ser enviados para
predicar el Evangelio. Y cuando el Evangelio es predicado,
están saliendo las llaves. Está saliendo el Evangelio, está
saliendo la Palabra, y decimos, creen en el Señor Jesucristo
y serás salvo. ¿Qué estamos haciendo? Estamos
abriendo el cielo a una persona. cree en el Señor Jesucristo y
serás salvo el cielo está abierto a ti si tu crees en el Señor
Jesucristo está abierto el cielo para ti todo que cree en el Señor
Jesucristo tiene vida eterna esos son llaves para abrir pero
también decimos si no crees en el Señor Jesucristo vas a ser
condenado cuando Él venga estamos cerrando el cielo para ti la
misma palabra la misma palabra, a ti te daré las llaves del reino
de los cielos y todo lo que atares en la tierra será atado en los
cielos y todo lo que desatares en la tierra será desatado en
los cielos. ¿Cuándo es el momento de creer aquí en la tierra? No hay reencarnación, no hay
segunda oportunidad, todo lo que atares Hoy es el día de salvación. Hoy es el día. Si oyeres hoy
su voz, no endurezcas tu corazón como en la provocación. Creen
en el Señor Jesucristo. Ven ahora. Cuando decimos ven
al Señor Jesucristo, no estamos diciendo ven aquí al frente o
levante la mano. Repite. Una persona viene sin
mover un músculo. Una persona viene en su corazón
ahí donde estás. Señor, sálvame. Señor, ten misericordia
de mí. seguimos viniendo todo nuestro
día. Noten allá versículo 20, voy
a terminar, Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijese
que era Jesús el Cristo. No había llegado su hora. No
había llegado su hora. Fue después la hora de su partida,
la hora de que Él fuera la cruz y cumpliera todo lo que fue escrito
de Él. Cuando Él cumplió todo aquello
que fue escrito de Él, Él dijo, consumado es. Y cuando Él resucitó
de los muertos, Él dijo entonces a Su iglesia, ida y predicar
el Evangelio. Ahora sí, decláralo. Ahora sí,
decláralo. Jesús es el Cristo. ¿Cuál es la respuesta de tu corazón? ¿Quién es el Señor Jesús? ¿Quién es Jesús de Nazaret? que el Señor nos bendiga con esa bendición,
bienaventurado eres. Puedes decir en el corazón, tú
eres el Cristo, tú eres el Hijo de Dios, eres
mi Señor y mi Dios. Si de corazón lo puedes hacer,
si creyeras en tu corazón que Dios levantó a los muertos, serás
salvo. Es porque eres bienaventurado.
Has sido bienaventurado y serás bienaventurado. Que el Señor
bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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