Bootstrap
Cody Groover

Cristo nuestro abogado

Cody Groover • June, 23 2013 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • June, 23 2013
1 Juan
What does the Bible say about sin and the believer?

The Bible teaches that believers, though justified, continue to struggle with sin in this life.

The apostle John acknowledges that believers are still under the influence of sin, despite being sanctified by the blood of Christ. In 1 John 1:8-10, he states that if we claim to be without sin, we deceive ourselves. This implies that believers must confront sin—not excuse it—recognizing that it remains a part of our fallen nature while striving for holiness. The call for believers is to engage in a continuous battle against sin while resting in the assurance of Christ's intercession and forgiveness.

1 John 1:8-10, Romans 7:18

How do we know Christ is our advocate?

Christ is our advocate because He intercedes for us and takes our sins upon Himself.

In 1 John 2:1, it is noted that Christ Jesus is our advocate with the Father. This means that when we sin, He stands in our defense, having taken upon Himself the judgement for our sins. His role as our advocate is indicative of His ongoing intercession for believers, guaranteeing that our sins are not counted against us. By faith, we recognize that His sacrifice has secured our justification, making Him the only mediator between God and man. This assurance provides believers with confidence in our standing before a holy God.

1 John 2:1, Romans 8:31-34

Why is the concept of propitiation important for Christians?

Propitiation is essential as it signifies Christ’s sacrifice satisfying God’s wrath against sin.

The term 'propitiation' refers to the appeasement or satisfaction of God's wrath through Christ's sacrificial death. In 1 John 4:10, it is stated that God sent His Son as a propitiation for our sins, emphasizing that the consequences of our transgressions have been fully addressed by Christ's atoning work. This concept reassures believers that through Christ's sacrifice, we are reconciled to God, and His wrath is no longer directed at us. Understanding propitiation reinforces the foundational belief in God's justice balanced with His mercy and grace, confirming that salvation is entirely through Christ's redemptive work.

1 John 4:10, Romans 3:25

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
sobre el libro de 1ª de Juan. Hemos empezado este estudio.
La semana pasada comenzamos en el capítulo 1 de Juan, de 1ª
de Juan, y ahora quiero que continuemos en el capítulo 2. Recuerden que el apóstol Pablo,
la primera cosa que dice es que lo que nosotros estamos testificando
es lo que hemos visto, lo que hemos oído. Y ese es el mensaje
que hemos oído del Señor Jesucristo, la revelación del Dios invisible. Dios es luz. Dios es santo. Dios es santo. Dios nos ha llamado
a nosotros, su pueblo, a ser santos. Ahora la realidad es que nosotros,
aunque hemos sido santificados por la sangre del Señor Jesucristo,
aunque en Cristo Jesús el pueblo de Dios no tiene pecado, todavía
estamos en este mundo, todavía estamos en la carne, y tenemos
esta lucha contra el pecado en nosotros mismos. El pecado de
afuera nos rodea, pero tristeza de tristezas tenemos pecado en
nosotros mismos. Ahora, cuando esta declaración
es hecha de que el creyente sigue siendo pecador, no es en ninguna
manera una licencia en el creyente para salir a continuar en vida
de pecado. es contrario a la gracia de Dios,
contrario a esta nueva criatura. Si hay una nueva criatura, esa
nueva criatura está en batalla. Esa nueva criatura está en batalla
contra ese viejo hombre. Si no hay nueva criatura, si
Dios no ha hecho esta obra, entonces lo único que existe es el hombre
viejo, el hombre muerto en delitos y pecados, y ese hombre no puede
agradar a Dios. sin la fe es imposible agradar
a Dios. Ahora dice allá en capítulo 2,
versículo 1, "'Hijitos míos," está hablando cada uno que es
creyente, y qué palabras de ternura, ¿verdad? "'Hijitos míos, estas cosas os escribo para que
no peguéis." no estoy escribiendo que el creyente tiene pecado
para que le dé rienda suelta al pecado. Estas cosas os escribo
para que no pequéis. Juan tampoco está contemplando
la posibilidad de que un hombre pueda vivir en este mundo sin
pecado. Juan no está diciendo en ninguna manera que un hombre
puede vivir, uno a mujer pueda vivir totalmente libre del pecado. Esto es contrario a todas las
Escrituras, y es contrario específicamente a lo que dijo en el versículo
8, el versículo 9 y el versículo 10 del capítulo 1. Si decimos
que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos. Está mal que
engañes a otra persona, pero peor que te engañes a ti mismo.
Y la verdad no está en nosotros si confesamos nuestros pecados. Ahí está donde está nuestra relación
el uno con el otro. Nuestra relación con Cristo es
como pecadores necesitados de un Salvador, y Cristo Jesús como
Salvador de pecadores. Si confesamos nuestros pecados,
Cristo, el Señor Jesucristo, Él es y Él es justo para perdonar
nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que
no hemos pecado, estamos diciendo que Dios es mentiroso, porque
todas las Escrituras nos enseñan que desde el principio que estamos
muertos, hacemos a Él mentiroso y Su Palabra no está en nosotros. Lo que está diciendo aquí el
apóstol Pablo es, escribo para que no vivan en el pecado, para
que no pequéis, para que no anden, que no sean indulgentes, o sea
que no hagan excusas por el pecado, que no anden en desobediencia,
que no anden, que no se comporten como aquellas personas que se
comportan las personas que son en el mundo, que no sean, que
no se comporten de la misma manera que se comportan los hombres
que no son regenerados. Primeramente porque es la voluntad
de Dios nuestra santificación, que nosotros, como dice allá
en 1 Pedro, capítulo 1, versículo 13, Por tanto, ceñid
los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo
en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.
va a ser gracia todavía cuando recibas un cuerpo sin pecado.
Como hijos obedientes no os conforméis a los deseos que antes tenías
estando en vuestra ignorancia. Antes de conocer a Cristo tenías
una manera de vivir, no antes de esa manera, sino como Aquel
que os llamó es santo, sé también vosotros santos en toda vuestra
manera de vivir. en toda relación que tengas en
este mundo, en tu trabajo, con tu familia, con tus amistades,
en toda vuestra manera de vivir. Sed santos. La verdadera gracia de Dios en
el corazón nos enseña, vean lo que dice Tito, Tito, la verdadera
gracia de Dios en el corazón nos enseña a rehusar. Versículo 11. Porque la gracia
del Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres
en todo el mundo. Dondequiera que se haya manifestado
esta gracia, esto es lo que enseña. Enseñándonos que renunciando
a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo
sobrio, justo y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada
y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo. quien se dio a sí mismo por nosotros
para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo
propio celoso de buenas obras. Los verdaderos creyentes, aunque
están en este mundo y tienen esta carne, todos nosotros gemimos. Dice Romanos capítulo 8, nosotros
estamos gimiendo. La creación misma está gimiendo
La creación misma, Dios va a crear un cielo nuevo y una tierra nueva
y este mundo está sacudiendo de vez en cuando oímos los sacudones,
¿verdad? En Romanos capítulo 8, versículo 19 dice, Porque el
anhelo ardiente de la creación es al aguardar de la manifestación
de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada
a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud, de corrupción, a la libertad
gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación
gime a una. y aún está en dolores de parto hasta ahora y no sólo
ella, no sólo la creación sino que también nosotros mismos que
tenemos las primicias del Espíritu Santo nosotros también gemimos
dentro de nosotros mismos esperando la adopción la redención de nuestro
cuerpo entonces el apóstol está diciendo aquí, hijitos míos estas
cosas os escribo para que no creáis pero no está considerado
en ninguna manera que una persona pueda vivir, pueda orar y vamos
a repetir esta oración y vamos a seguir en oración hasta que
ya el pecado sea cosa del pasado. Es una mentira. Se están engañando
a sí mismos. Pero dice aquí, si alguno hubiere
pecado, así como todos los hombres pecan, incluyendo todos los que
andan en luz, todos los hombres pecan. Todos los que andan en
luz pecan y todos los que tienen comunión con Dios están en este
mundo y pecan. Todas aquellas personas que creen
en Jesucristo y son justificados por la sangre de Cristo, somos
pecadores. Más bien, cuando alguno pecare,
no si alguno pecare, sino cuando alguno pecare. Cuando alguno
pecare, abogado tenemos para con el Padre. Cuando alguno pecare,
el creyente no hace excusa por su pecado. El apóstol Pablo dijo
de esta manera, miserable de mí, ¿quién me librará de este
cuerpo de muerte? Él dijo, yo hayo en mí esta ley,
que queriendo yo hacer el bien, ahí está el mal presente. Romanos
capítulo 7. El apóstol Pablo, él no hizo
excusa por su pecado y el creyente No está buscando hacer una excusa
o justificarse en su pecado. El pecado es pecado y ha de ser
condenado. El creyente condena el pecado
en sí mismo, confiesa el pecado en sí mismo. Dice allá en Romanos capítulo
7 versículo 18 Yo sé que en mí, esto es en mi carne, no mora
el bien. No dice no moraba el bien, dice
no mora presentemente el bien. Muchas veces las personas piensan
que porque no hacen algo exteriormente, que entonces están, no están
pecando. Pero el pecado es quien somos.
El pecado está en el interior. Una persona puede sentarse estar
envuelto en su cama, en sábanas, y ahí está el pecado. Está en
nosotros. Está en nuestros pensamientos,
nuestras intenciones, nuestras imaginaciones. Pero el creyente
no hace excusa y dice ahí al poste, yo sé que en mí esto es
en mi carne, no mora el bien, porque el querer el bien está
en mí, pero no al hacerlo. Porque no hago el bien que quiero,
sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero,
ya no lo hago yo sin el pecado que mora en mí. Así que queriendo
yo hacer el bien, hallo esta ley o este principio que el mal
está en mí. Porque según el hombre interior,
esa es la nueva criatura, me deleito en la ley de Dios, pero
veo otra ley en mis miembros que se revela tras la ley de
mi mente y me lleva a cautivar la ley del pecado que está en
mis miembros, miserable de mí. ¿Quién me librará de este cuerpo
de muerte? Gracias doy a Dios por Jesucristo
Señor nuestro. Él me va a librar. Un día Él
me va a librar completamente. Fui salvo, estoy siendo salvo
y seré salvo del pecado. Bueno, nos dice aquí que ¿cuándo?
¿Cuándo pecamos? Nos dice aquí que abogado tenemos
para con el Padre. nuestro Sumo Sacerdote, el Señor
Jesucristo. Es el Señor Jesucristo quien
intercede por nosotros. Nuestros pecados han sido puestos
en Él. Él es el que aboga por nosotros. ¿Quieres aumentar esa carga? El creyente no quiere aumentar
esa carga. Yo sé que todos mis pecados fueron
futuros cuando Cristo los cargó en Su propio cuerpo en la cruz
del Calvario, pero el creyente no quiere estar aumentando pecados. Él ha hecho la satisfacción.
Este es nuestra única esperanza, que cuando Él murió, murió por
todos mis pecados, pasados, presentes y futuros. Ah, entonces, si es
por gracia, entonces vamos a pecar para que la gracia munde más.
en ninguna manera, dijo el apóstol Pablo. ¿Cómo voy yo que estoy
muerto al pecado vivir todavía en el pecado? Cristo hizo la satisfacción por
esa deuda que yo debía. Entonces, porque Cristo hizo
esa satisfacción, Él es mi abogado, y Él hizo esa satisfacción a
la santa justicia divina, a la ley de Dios, mis pecados no son
puestos a mi cuenta. Mis pecados fueron puestos a
la cuenta del Señor Jesucristo. Al que no conoció pecado por
nosotros, lo hizo pecado. Dios cargó en él. Y Cristo mismo
es el pecado. Jesucristo es nuestro abogado. Él es el que fue hecho pecado,
Él es el que está, fue hecho pecado, murió en la cruz del
Calvario, Él es el que resucitó y está a la diestra del Padre
en la majestad, en las alturas, y Él está haciendo intercesión
por su pueblo. Tenemos un abogado para con el
Padre a Jesucristo. Oigan qué precioso, Él es justo.
Él es justo. Cuando Él recibe, porque Dios
solamente puede recibir a un pecador en su presencia y decir,
es justo, si en verdad es justo. Y Cristo lo hizo en justicia
estricta. Él satisfizo las demandas. Cristo Jesús es el único, es
el único abogado, es el único mediador. Solamente hay un mediador
entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. Él es el camino, la verdad
y la vida y nadie viene al Padre si no es por el Señor Jesucristo. Él es el único abogado. Él es
el abogado que nunca ha perdido un caso. Nunca ha perdido un
caso. Él es el juez también. Él es
el juez. Él es el abogado. Él es Dios
a quien ofendimos y Él es la paga por nuestros pecados Cristo
Jesús hizo... Él es el justo La justicia del Señor Jesucristo
aunque nosotros somos pecadores en este mundo la intercesión
de Cristo... Dios mira a su pueblo como mira
a su Hijo porque somos uno con su Hijo
y Él es el justo y su pueblo es el justo en Cristo Jesús teniendo
la justicia del Señor Jesucristo la justicia de Dios es puesta
a nuestra la justicia de Cristo es puesta a nuestra cuenta en
Romanos capítulo 5 versículo 19 nos dice que Porque así como
por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos
pecadores, así también por la obediencia de uno. Ahí está la
justicia. Esa es la rectitud. Él obedeció
a Dios como hombre en toda jota y tilde de la ley. Cumplió, estableció
rectitud y justicia aquí en la tierra como hombre. Honró la
ley de Dios como hombre. obedeció la ley de Dios como
hombre, no solamente en hecha, sino en pensamiento, en el corazón. De tal manera que Dios dice,
de Él sí estoy agradado. Esa es la justicia que tenemos. No das gracias a Dios que, aunque
eres pecador, tenemos abogado con el Padre, Jesucristo el no
solamente tenemos, Él es nuestra justicia en Cristo Jesús no hay
condenación en Romanos capítulo 8 en Cristo no hay condenación
Dios estaba, Dios es por nosotros en Cristo Jesús Dios envió a
su Hijo a este mundo para que Él sea la proficiación por el
pecado de su pueblo dice en versículo 31, que pues diremos si Dios
es por nosotros ¿Quién contra nosotros? El que no escatimone
a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo
no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los
escogidos de Dios? Satanás viene y te insinúa, ¿verdad? No, no te insinúa, te acusa.
Si eres hijo de Dios, ¿cómo es que estás haciendo esto? ¿Cómo
puedes ser hijo de Dios y estar pensando eso que estás pensando? ¿verdad? Y nosotros decimos esto también.
Tenemos dudas y temores, ansiedades. Pero ¿saben qué? Delante de Dios,
Él es nuestro abogado. ¿Quién acusará a los escogidos
de Dios? Dios es el que justifica. Dios
es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo
es el que murió, más aún el que también resucitó, el que además
está a la diestra de Dios, el que también intercede. Esa es la obra de un abogado,
interceder, el que intercede por nosotros. Su presencia allá
en el cielo es la garantía por tu alma eterna. si Él murió por
ti, si Él vivió por ti, si Él hizo lo que Él hizo, lo hizo
por ti, tú vas a estar allá en la gloria. ¿Crees a Dios? Es imposible que falle. Tenemos a un abogado, a Jesucristo,
el justo. Luego nos dice en versículo 2, ¿Cómo es que Él hace esta intercesión? ¿Cómo es que Él está abogando
por nosotros? Por su propiciación. Eso es lo que nos dice. Es su propiciación la que hace
esta intercesión por nosotros. Pero nos dice aquí que Él no
es la propiciación, y Él es la propiciación de nuestros pecados. La propiciación significa cubrir. La palabra en hebreo es capar,
que significa tapar. ¿Se acuerdan del propiciatorio?
Esa viene de la palabra que dice chapopote, brea. El arca de Noé fue tapado con
brea por dentro y por fuera. Es la misma palabra, propiciación. La tapa del antiguo testamento,
el arca del pacto fue cubierto con el propiciatorio. y es sobre
el propiciatorio que el sacerdote rociaba la sangre del sacrificio. Y es sobre lo que da valor al
sacrificio del Señor Jesucristo, aunque es hombre perfecto, pero
si solamente es hombre, no puede salvar. Lo que da valor a la
sangre de Cristo Jesús es el que es Dios. Él es Dios. Él expió, Él quitó, llamará a
Su nombre Jesús porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados. ¿Cómo?
Él los quitó, los apartó tan lejos como el este es del oeste. ¿Sabes qué distancia es eso?
Infinito. Dice la Palabra de Dios que Dios
mismo no se acuerda del pecado de Su pueblo. Dios que sabe todas las cosas
no puede acordarse ¿Por qué? Porque no están ahí. No están
ahí. Él expió. Y esa es la sangre
del Señor Jesucristo por la cual Él puede perdonar. En la sangre
de la expiación tenemos el perdón de pecados. Perdón y reconciliar. Somos reconciliados por medio
de Cristo Jesús. Él es la propiciación por nuestros
pecados. para que la ira de Dios sea apaciguada. Para que la ira de Dios sea apaciguada,
Cristo Jesús tuvo que venir al mundo y dar su vida en rescate
por su pueblo. Él tuvo que pagar por el pecado
de su pueblo para que Dios sea el justo y el que justifica al
que es de la fe de Jesús. no consiste el amor en que nosotros
hayamos amado a Dios sino que Él nos amó a nosotros y envió
a su Hijo en propiciación por nuestros pecados dice 1 Juan
4 Él es la propiciación por nuestros
pecados y aquí hay un texto que los que tratan de enseñar o no
tratan, enseñan que Cristo murió por todos la expiación es una
expiación universal usan este texto y lo usan para su propia
destrucción y lo usan para es una negación de la eficiencia
y la insuficiencia del sacrificio del Señor Jesucristo oigan lo
que dice Él es la propiciación por nuestros pecados y no solamente
por los nuestros Estoy hablando aquí a este... Él es la propiciación
por nuestros pecados. Estás aquí y crees en el Señor
Jesucristo. Él es la propiciación por nuestros pecados. Pero qué
tal si diría, bueno, la propiciación por nuestros pecados los que
estamos aquí adentro y nadie más. Eso no sería verdad, ¿verdad? Tendríamos que decir que Él es
la propiciación del pecado de todos aquellos en todo el mundo
que creen en Él. Todos aquellos en el mundo a
quien Dios el Padre le dio al Hijo. No sé si lo dije correctamente. Pero saben, todos aquellos que
le fueron dados al Hijo. Y es lo que significa aquí, no
solamente por nuestros pecados, sino también por los de todo
el mundo, es decir, judío y gentil. no solamente para los judíos,
para creyentes judíos, gentiles, yucatecos, franceses, chapanecos,
allá en Querétaro, Miami, en todas partes del mundo, donde
quiera que Dios tiene su pueblo, son salvos por la misma sangre. No hay otra manera de salvación.
Si una persona no tiene pecados delante de Dios, Cristo los quitó. Él es la propiciación no solamente
para nuestros pecados, sino todos los del mundo. No solamente en
esta generación, cuando Juan escribió esto, sino todos los
del principio, desde Abel hasta el último, que se ha traído al
Señor Jesucristo. Él es la propiciación por los
pecados de todos aquellos que Dios el Padre dio, desde el primero
hasta el último. No hay otra manera de ser reconciliado
con Dios. Bueno, lo que nos está enseñando
aquí es que el Señor Jesucristo tiene un pueblo de toda lengua,
linaje y nación. Él tiene un pueblo de todo el
mundo. Bueno, y debemos saber esto, Cristo no está abogando
por aquellas personas por quienes no murió. Cristo no ora. Algunas personas quieren decir
que Cristo murió por todos, pero rehusan leer o entender o creer
lo que dice aquí en Juan capítulo 17. sería aquí podríamos decir sería
una inconsistencia de parte del Señor Jesucristo que muera por
todos y luego que no ore por todos pero aquí claramente dice
el Señor Jesucristo en Juan capítulo 17 dice yo ruego por ellos ¿por
quienes? dice allá versículo 6 He manifestado
tu nombre a los hombres que del mundo me diste." Está hablando
de los de la elección. Tuyos eran, y me los distes,
y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas
las cosas que me has dado proceden de ti. Por las que las palabras
que me diste les he dado, y ellas, ellos los recibieron. y han conocido
verdaderamente que salí de ti y han creído que tú me enviaste
yo ruego por ellos yo hago intercesión por ellos mi sangre es por ellos,
mis oraciones son por ellos yo ruego por ellos, noten aquí no
ruego por el mundo de tal manera amó Dios al mundo que ha dado
a su Hijo Ingenio para que todo aquel que en él crea no se pierda
mas tenga vida eterna El mundo del que está hablando son del
mundo que Dios el Padre le dio. No ruego por el mundo sino por
los que me diste porque tuyos son. La intercesión del Señor
Jesucristo es para aquellos que Dios el Padre le dio. Noten allá
en versículo 3 entonces de nuestro texto. Tenemos abogado con el
Padre. Entonces ya queda claro en nuestra
mente que no está contemplando la posibilidad de que vivamos
sin el pecado, pero no está dando rienda suelta a la carne. Ahora, en esto sabemos, en una
manera práctica, en esto sabemos que nosotros le conocemos. Si una persona dice, yo conozco
al Señor Jesucristo, yo creo en el Señor Jesucristo, bueno,
¿cómo vas a saberlo? En una manera práctica. En esto sabemos que nosotros
le conocemos si guardamos sus mandamientos. Yo espero que aquellas
personas que escuchen este mensaje, escuchen todos los mensajes del
Libro Primero de Juan. Aquí fácilmente una persona que
tuerce la Palabra de Dios quiere meter aquí los 10 mandamientos.
no está hablando de los 10 mandamientos. El creyente no está bajo, en
ninguna manera bajo esa ley del monte Sinai. El creyente está bajo la ley
de Cristo, la ley de amor. Vamos a ver qué son esos mandamientos.
Así es que pido que tengan paciencia, pero de ninguna manera está hablando
de guardar los 10 mandamientos como base de saber si soy creyente
o no. No está hablando de eso. Pero
por otro lado el creyente en toda su vida, en todo su pasaje
en esta tierra está luchando contra el pecado en lo interior
con dudas y temores, con inquietudes y pruebas y ataques de Satanás
que insinúa pues ¿Eres Hijo de Dios o no? Hay una canción que escribió
Juan Newton y en una de esas estrofas él dijo, es un pensamiento
que a menudo me causa inquietud ¿Soy de Cristo o no soy? ¿Soy
suyo o no soy suyo? Es una inquietud que yo creo
está en el corazón de muchos del pueblo de Dios pero porque
todavía estamos en la carne. Pero el apóstol Juan está diciendo
aquí, así es como nosotros podemos saber o podemos discernir diariamente
nuestra experiencia, si estamos viniendo a conocerlo. Recuerden, conocer al Señor Jesucristo
lo conocemos, pero no conocemos como quisiéramos conocerlo, no
conocemos como debiéramos conocerlo. El apóstol Pablo dice, no pretendo
haberlo alcanzado. Yo prosigo, yo quiero conocer
más a Cristo. Me parece raro que Pablo estuviera
diciendo eso, el apóstol, yo quiero conocer más a Cristo.
Bueno, en esta manera vamos a poder saber por nuestra experiencia
que estamos viniendo a conocerlo, que estamos viniendo a conocerlo.
Tienes en cuenta tienes en cuenta, es decir, observas y practicas
los preceptos de las enseñanzas y las palabras de Cristo Jesús. ¿Tenemos esto en mente o nunca
se nos viene a la mente? Las palabras del Señor Jesucristo
con respecto a la fe. ¿Tienes en mente las palabras
de Cristo con respecto a la fe o ni siquiera piensas en Por
ejemplo, el amor. Cristo habló del amor. Cómo debemos nosotros amarnos
en nuestras relaciones. Tenemos pensamiento de esto. Tenemos en cuenta estas cosas
que Cristo habló acerca del amor. Tenemos en cuenta las cosas que
Cristo habló acerca de la humildad. Tenemos en cuenta las palabras
que Cristo habló acerca del perdón, la misericordia. hay personas que yo creo en el
Señor Jesucristo, pero son las personas más implacables, ¿verdad? Personas que no son amorosas.
Esas personas, su experiencia debiera acusarles, no conocen
a Cristo, porque la gracia de Dios gobierna en el corazón.
En esto sabemos nosotros que le conocemos si guardamos sus
preceptos, sus palabras acerca de la fe, acerca del amor, acerca
de la bondad, acerca de la misericordia, acerca del perdón, perdonas a
los que te ofenden o guardas rancor y dices me la vas a pagar. Nadie está pidiendo testificar,
en esto sabemos nosotros En esto sabemos nosotros. Así es como nosotros podemos
discernir diariamente por nuestra experiencia si estamos viniendo
a conocer al Señor Jesucristo. Estamos practicando Sus preceptos. Pero el Señor Jesucristo dijo,
el que no perdona tampoco tiene perdón. Las palabras y mandamientos de
Cristo estamos obedeciéndole a él en
referencia a su mandato de ir y predicar el evangelio todo lo que está relacionado
con nuestra vida diaria ven lo que dice el 1 de Juan capítulo
5 versículo 3 y este y ese es el amor de Dios que
guardemos sus mandamientos y sus mandamientos no son gravosos
al creyente sus mandamientos no son gravosos pero los diez
mandamientos es gravoso los diez mandamientos es gravoso porque
nunca lo has cumplido y nunca lo puedes cumplir pero el creyente que tiene el
amor de Dios derramado en su corazón porque ama a Dios le
enseña a amar, nos enseña a amar los unos a los otros en esto sabemos que nosotros
que le conocemos no está diciendo si no dejamos
de pecar en esto sabemos que le conocemos si dejamos de pecar
ya está establecido en esto sabemos que le conocemos si practicamos
si guardamos sus palabras ahora por otra parte la persona
que dice yo le conozco yo conozco al señor Jesucristo como mi salvador saben como nosotros quiero regresar
a este la persona que dice yo conozco
a Cristo Jesús como mi salvador versículo 4 yo le conozco en
otras palabras está diciendo yo tengo interés salvador en
su persona y en su obra tengo interés en él pero esa persona
no tiene ningún amor dice ella yo le conozco y no guarda sus
mandamientos por la misma no tiene amor a los hermanos no
es misericordioso no tienen en mente las enseñanzas del Señor
Jesucristo, esa persona no está diciendo la verdad el tal es
mentiroso y el Evangelio no está en él, la palabra de Dios no
está en él la persona que está en Cristo Jesús es una nueva
criatura el que está en Cristo Jesús es una nueva criatura es
un siervo de Cristo siervo amoroso de Cristo y toda su vida, todo
su deseo es de conocer a Cristo más, seguirlo a Él. Esa es la
definición de un cristiano, seguidor de Cristo. Seguidor de Cristo. ¿Cómo nosotros seguimos a Cristo?
¿Cómo vamos a seguir a Cristo? En 1 Pedro capítulo 2 nos dice
si nosotros vamos a crecer en el conocimiento y la gracia del
Señor vimos eso algunas semanas atrás,
desechando pues toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias
y todas las distracciones. Estaba después del servicio miércoles
en la noche, este proverbio, en Cantar de Cantares, capítulo
2, donde dice, casadme las zorras que echan a perder, las pequeñas
zorras. Son esos pecados, esos pecados
chiquitos. Eso es pecado chiquito. Echan
a perder la viña. Echan a perder las uvas. No podemos
nosotros hacer tregua. Darle paz a cualquiera. Eso es
un pecadito. No. Desechando toda malicia. Ninguna de estas cosas son cosas
externas. Estas cosas están aquí. desechando
toda malicia, todo engaño, toda hipocresía, envidias y todas
distracciones. Hay cosas que perjudican en nuestro
crecimiento espiritual. Por otro lado, si vamos a crecer
espiritual, debemos desear como niños recién nacidos la leche
espiritual no adulterada. Por la palabra de Dios. La fe
viene por el oír y la fe crece por el oír. se fortalece nosotros
vamos a aprender más de Cristo entre que estemos más en Su Palabra
que tengamos Su Palabra en nosotros y permanece Su Palabra en nosotros dice el versículo 4, el que dice
yo le conozco, yo conozco al Señor Jesucristo como mi Salvador
y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad
no está en él pero el que guarda su Palabra, el que atesora la
Palabra de Cristo, tiene en mente sus preceptos. Recuerda, cuando
tienes en mente, y esto es duro en la carne, ¿verdad? Esto es
duro en la carne, porque la carne es la carne, no deja de ser la
carne. Y alguien hace algo en contra
de ti, el hombre, carnal está, me las va a pagar. Me voy a desquitar. el hombre interior tenemos en
cuenta las palabras de Cristo. Si no tenemos en cuenta las palabras
de Cristo, si una persona no tiene en cuenta las palabras
de Cristo, ni siquiera viene a la mente. No debe pensar que
es cristiano. El que guarda su palabra en este
verdaderamente el amor de Dios se está perfeccionando, se está
madurando. no va a ser perfecto mientras
esté en este mundo, no va a ser totalmente maduro mientras esté
en este mundo. Se está perfeccionando. Por eso
sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en
él, debe andar como él anduvo. El que dice que cree en el Señor
Jesucristo, que es seguidor de Cristo, debería andar, debería
vivir una semejanza. en la manera que Cristo anduvo. Debería amar como Cristo amó,
debería perdonar como Cristo amó, debería ser misericordioso
como Cristo fue misericordioso, debería ser humilde como el Señor
Jesucristo fue humilde. Vean lo que dice Juan capítulo
15. Juan capítulo 15. El Señor Jesucristo
dijo, permaneced en mí, versículo 4, permaneced en su palabra,
permaneced en mí y yo en vosotros, como el pámpano, nosotros somos
pámpanos, como el pámpano no puede llevar frutos por sí mismo,
Es decir, no puedes hacer estas obras sin Cristo. No puedes perdonar como Cristo,
pero no, si Cristo no está, si Él no te fortalece, si Él no
te da la ayuda. Como el pájaro no puede llevar
fruto por sí mismo, si no permanece en la vida, así tampoco vosotros
si no permanecéis en mí. Yo soy la vida, vosotros los
pámpanos, el que permanece en mí, el que está siguiendo mis
instrucciones, mis palabras, mis enseñanzas, y yo en él, éste
lleva mucho fruto. Él se va a manifestar que es
verdadero creyente. Porque separados de mí, dice, poco puedes hacer. Nada
podéis hacer. Nada. Nuestra fuerza para aún hacer
las buenas obras que hace el creyente, Dios la está haciendo
en el creyente. Dios las está haciendo. Bueno,
espero que haya sido de bendición. Cristo es nuestro abogado. Y
queremos seguirle a Él, queremos obedecerle a Él, queremos ser
fieles testigos del Señor Jesucristo. Que el Señor bendiga Su Palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.

0:00 0:00