Bootstrap
Jose Dzul

El Cordero de Dios

John 1:29
Jose Dzul August, 23 2009 Audio
0 Comments
Jose Dzul
Jose Dzul August, 23 2009

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Gracias en esta mañana que algunos
han sido bautizados Dios están añadiendo Dios está
añadiendo a su iglesia a los que Él ha preordenado a la salvación Gracias a Dios porque Él ha dado
oídos a algunos para que ellos oigan esta verdad que se está
predicando aquí en este lugar sabemos que la verdad es escasa
no en todos los lugares, no en todos los púlpitos se predica
la verdad hay en púlpitos que se predica pura basura pura mentira
y eso en vez de ser una bendición al hombre convierte al hombre
en hijos del infierno pero debemos
ser agradecidos debemos siempre dar gracias a Dios porque Dios
ha levantado a hombres tienen aquí a hombres que conocen la verdad que han sido
enseñados por Dios que han sido hechos por Dios ministros, predicadores
de la verdad y eso cada uno de nosotros debemos
ser agradecidos a Dios por esos hombres que Dios ha levantado
para predicar Su Evangelio predicar Su Hijo y los que tienen oídos ellos
van a oír esta palabra verdadera esta palabra verdadera bueno
en esta mañana quiero hablarles en este momento sobre un mensaje
en el libro de Juan capítulo 1 quiero hablarles en esta mañana
sobre el Cordero de Dios el Cordero de Dios y es un texto lo que
vamos a leer en esta mañana rogando al Señor que Él nos dé
sus bendiciones, nos dé oídos, corazón, para escuchar esta palabra. Que el Señor tenga misericordia
de nosotros y que revele su Hijo a nuestros corazones. Es solamente
por la revelación del Espíritu Santo que Cristo puede ser conocido. ¿Quién es Él? Sin esta revelación especial
de Dios, nadie puede conocer quién es el Señor Jesucristo. Nadie puede creer a Dios sin
la revelación del Espíritu Santo. Por naturaleza, todo el mundo
cree en Dios. ¿Creen en Dios? Pero no todo
el mundo está creyendo a Dios. Los que creen a Dios son aquellos
que Dios ha predestinado a la vida eterna. Son aquellos a quienes
Dios les da oídos para oír la verdad. Son aquellos a quienes
Dios les da la fe del Señor Jesucristo y ellos creen a Dios creer a
Dios significa creer su testimonio creer su palabra desde Génesis
hasta la Apocalipsis todo es la palabra de Dios todo es la
palabra verdadera y en esta mañana quiero que pensemos sobre el
Cordero de Dios en el libro de Juan en el Evangelio de Juan
capítulo 1 y en versículo 29 Dice así, el siguiente día vio
Juan a Jesús que venía a él y dijo, He aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. El siguiente día vio Juan a Jesús
que venía a él y dijo, He aquí el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Este fue el mensaje de Juan el
Bautista. No fue un mensaje largo, ¿verdad?
Fue un mensaje corto. Fue un mensaje corto. Pero fue un mensaje muy claro. Muy claro. Muy preciso. Muy preciso este mensaje de Juan
el Bautista. y aquí podemos notar también
como Juan el Bautista él fue un predicador fiel primeramente
a Dios, primeramente a Cristo y también fue fiel a sus oyentes
a los que le oía Juan volvió a decir esta misma verdad él
volvió a decir esta misma verdad en el versículo 36 Dice, y mirando
a Jesús que andaba por allí dijo, he aquí el Cordero de Dios. Juan volvió a predicar el mismo
mensaje a sus oyentes. Este es la señal del predicador
verdadero. El predicador verdadero siempre
predica Cristo y a este crucificado. El predicador verdadero no tiene
mensajes nuevos, sino tiene el mensaje eterno del Señor Jesucristo. Tiene el mensaje, el Evangelio
eterno. El Evangelio es eterno. es eterno y ese es siempre el
mensaje del mensajero fiel a Dios y fiel a sus oyentes no se fastidien
de oír estas mismas verdades de siempre hermano Cody, hermano
Walter, hermano Joseph ellos siempre cuando hablen van a hablarles
las mismas verdades que ustedes han oído han oído cuando oyen
que cambien eso ya no es buenas nuevas pero
sabemos que cuando Dios hace a un hombre su ministro Dios
lo va a mantener lo va a mantener dándole el mismo mensaje de siempre
Y los oyentes siempre van a escuchar esa misma verdad. Ahora, Juan está diciendo, he
aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Esto son
buenas nuevas. Son buenas nuevas, buenas noticias. Buenas noticias para pecadores. que saben y sienten que están
condenados por sus propios pecados. Saben que el pecado es lo que
nos condena. Por nuestros pecados merecemos
la muerte, el infierno, la condenación eterna. nuestras transgresiones,
nuestras maldades, es lo que nos condena. Pero cuando Juan
vino y comenzó a anunciar esta palabra diciendo, he aquí, aquí
está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, estos son
buenas nuevas, estos son buenas noticias para el hombre. que
ha sido enseñado por Dios y que siente el peso de su condenación
sobre sus hombros. Juan dice, he aquí el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Es un mensaje sencillo,
corto y claro. Ahora, recordemos esto en la
historia del Antiguo Testamento. El primer hombre que vemos en
la historia del mundo es Abel. Abel, en el tiempo, vino a Dios
trayendo un cordero y lo sacrificó. Vemos también allá Abraham ofreciendo
un cordero, sacrificando un cordero, ofreciendo a Dios. En el día de la Pascua también
se sacrificaba el Cordero. Ahora, ese Cordero del Antiguo
Testamento, ¿a quién estaba apuntando? ¿a quién estaba señalando? Juan
el Bautista está diciendo, he aquí el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Juan el Bautista está diciendo,
el Cordero que ofreció a Abel El Cordero que ofreció Abraham,
el Cordero de la Pascua, fueron simbólicos, fueron típicos, fueron
sombras. Éste, éste, está diciendo van,
éste Jesús es el Cordero de Dios. Ése es el cumplimiento de los
tipos del Antiguo Testamento. Este es el Cordero de Dios. Este
es la realidad. El cumplimiento de la sombra
de los tipos del Antiguo Testamento. Aquí está el Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo. También debemos saber esto. No
hay Evangelio ni predicación sin el Cordero de Dios y su sacrificio. No hay Evangelio ni predicación
sin el Cordero y su sacrificio. En muchos lugares se habla solamente
de educación, de comidas, de reformaciones, pero nunca se
habla del Evangelio. Eso es muy triste. Es muy triste
eso. Pero vamos a ver primeramente
el carácter de este Cordero. Juan dice, he aquí el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Primero vemos el carácter
del Cordero de Dios. Primero, el Cordero de Dios es
único. Es único. Eso quiere decir que
no hay otro. No hay otro. Solamente hay uno,
el Cordero de Dios. el Cordero de ellos. El Señor
Jesucristo es el Cordero, el gran Cordero del Libro de Apocalipsis. Es el gran Cordero del Libro
de Apocalipsis. Cristo es el Cordero de las Escrituras. Todos los profetas del Antiguo
Testamento que hablaron, que profetizaron del Señor Jesucristo
Eso está señalando que este Cordero es el Cordero de las Escrituras. Isaías, él habló de este Cordero
en su libro. Y de ese Cordero de quien estaba
hablando, está señalando a éste que Juan, en su tiempo, se cumplió. Este es el Cordero de Dios que
está diciendo Juan el Bautista. Este Cordero de Dios es único. Es el único que puede satisfacer
la justicia de Dios. No hay otro que pueda satisfacer
la justicia de Dios. No hay otro sino solamente el
Señor Jesucristo, el Cordero de Dios, que puede satisfacer
el corazón de Dios. El Padre dijo, este es mi Hijo
amado en quien tengo complacencia, en quien tengo contentamiento. No hay otro que pueda contentar
a Dios. y su justicia, sino solamente
su Hijo, el Señor Jesucristo. Porque el Señor Jesucristo es
igual con el Padre. Es el Padre mismo, revelado en
carne, revelado en forma humana. El Señor Jesucristo es único.
El Cordero de Dios es único. Es único, es el único que puede
quitar el pecado. nadie más puede quitar el pecado
sino solamente el Señor Jesucristo y su sangre preciosa nada puede
quitar el pecado sino solamente Cristo y su sangre preciosa las
buenas obras no pueden quitar el pecado no pueden quitar el
pecado las aguas del bautismo no pueden quitar el pecado pasar
aquí enfrente no puede quitar el pecado El purgatorio no puede
quitar el pecado. Hacer sacrificios humanos o religiosos
no quita el pecado. Pero Juan está diciendo, he aquí
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. ¿Son buenas
nuevas esas para ti o no? Para mí sí. Para ese pecador
esas son buenas nuevas. ¿Por qué yo no puedo quitar mis
pecados? No tengo la manera de quitar mis pecados. Solamente
el Señor Jesucristo que puede complacer a Dios y su justicia. Él pudo quitar los pecados de
su pueblo. El Señor Jesucristo es único.
Es el único que nos puede llevar a Dios el Padre. Él mismo dijo,
yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si
no es por mí. Nadie envía al Padre si no es
por mí. Es por el Señor Jesucristo que
podemos llegar a Dios el Padre. No por las obras. No por María. No por ningún sacrificio. El
Señor Jesucristo es el camino. No por la religión. La religión
no es el camino para llegar a Dios. Cristo es el único camino para
llegar a Dios. Cristo es la única puerta para
entrar a Dios. No hay más puerta, no hay más
camino. El Señor Jesucristo es único,
el único Salvador. En ningún otro hay salvación
porque no hay otro nombre bajo el cielo dado los hombres en
que podamos ser salvos. El Señor Jesucristo es único,
el único que revela a Dios. Jesucristo dijo, el que me ha
visto a mí, ha visto a mi Padre. El que me conoce a mí, conoce
a mi Padre. Yo y el Padre, uno somos. Es por la revelación del Espíritu
Santo que podemos conocer a Dios. Nadie puede conocer a Dios sin
la revelación del Espíritu Santo. Nadie puede conocer a Dios por
la religión, sino únicamente por el Espíritu Santo. Dios es
soberano en revelar a su Hijo. Él revela a su Hijo a quien Él
quiere. Revela a su Hijo a su pueblo.
el pueblo que Él escogió antes de la fundación de este mundo. Si tú conoces a Dios por fe en
el Señor Jesucristo, es porque el Espíritu Santo te lo ha revelado. Si conoces a Dios, lo conoces
de verdad, eso es una señal de que el Señor te ha escogido para
esa salvación eterna. Ahora, en segundo lugar vemos
el origen de este Cordero. Juan dice, he aquí el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. El origen de este Cordero. Este Cordero, ¿de dónde vino? Este Cordero vino de Dios. Este Cordero no vino de los hombres. no es de los hombres, es el Cordero
de Dios. Eso quiere decir que vino de
Dios, es de Dios, es el Cordero de Dios. Este Cordero fue escogido
por Dios el Padre antes de la fundación de este mundo. El Padre
lo destinó, lo destinó para quitar el pecado de su pueblo. ¿Cuándo fue hecho esto? Antes
de la creación de este mundo, en la eternidad. En la eternidad
fue hecho esto por Dios el Padre. Dios el Padre dijo, te escojo
a ti, te señalo a ti Tú vas a ser el Cordero, te vas a ofrecer
en sacrificio para quitar el pecado de mi pueblo, del pueblo
que yo he escogido para mi gloria, dijo Dios el Padre. El Señor Jesucristo, desde antes
de los tiempos de los siglos, Él había muerto. en el Consejo
Eterno en el Pacto Eterno en el Pacto de la Eternidad este
Cordero de Dios había sido sacrificado en el corazón del Padre había muerto en el corazón del
Padre como leímos ahí en Apocalipsis Él fue muerto, sacrificado desde
la eternidad. Fue muerto. Hasta que vino el
cumplimiento del tiempo, el Señor Jesucristo fue a la cruz. Fue a la cruz no por un accidente,
sino que Dios el Padre lo entregó a la muerte. Dios el Padre tuvo
que ver en la muerte de su Hijo. Él lo dio, Él lo entregó para
que Él muriera en la cruz. Como Él murió. El Señor Jesucristo
fue sacrificado en el pacto eterno. Dios el Padre fue quien dio a
su Hijo para morir por su pueblo. Dios el Padre lo dio. Como dice
Juan, porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su
Hijo. Dice, ha dado a su Hijo para
que todo aquel que en él creyere no se pierda, mas tenga vida
eterna. Ahora, en segundo lugar vemos
en esta mañana la obra exitosa del Cordero de Dios. Juan dice,
he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. en
segundo lugar vemos la obra exitosa del Cordero de Dios la obra de Cristo en la cruz
del Calvario fue un éxito es un éxito no fue
una derrota sino es un éxito y debemos glorificar a Dios por
ese éxito del Hijo de Dios cuando el Señor Jesucristo dijo consumado
es eso está diciendo he triunfado he triunfado sobre el pecado
he triunfado sobre todos mis enemigos he glorificado a mi Padre he glorificado
la justicia de mi Padre consumado es está hablando de una obra
exitosa del Señor Jesucristo Ahora, Juan está diciendo, he
aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dice, quita
el pecado. ¿Cuántos pecados quita? La sangre
de Cristo. ¿Cuántos pecados quita el sacrificio
de Cristo? Dice, quita el pecado. El sacrificio del Señor Jesucristo
quita todo el conjunto de nuestros pecados. Pecados pasados, pecados
de ahora y pecados de mañana. Todos estos pecados son quitados. Quitados por una hora, quitados
por un día, quitados para siempre. Estos son buenas nuevas, ¿verdad?
¿No te parece? Son buenas nuevas. He aquí el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. El Señor Jesucristo
y su sacrificio quita la condenación de nuestros pecados. El sacrificio de Cristo, la sangre
del Señor Jesucristo quita la condenación de nuestros pecados. esa condenación que pesa sobre
nuestras cabezas, esa muerte eterna que merecemos por nuestros
hechos, ese infierno eterno que merecemos
por nuestros pecados. El sacrificio, la obra consumada
del Señor Jesucristo quita esa condenación que pesa sobre nosotros. Que descanso, ¿verdad? Que descanso. Quita. Y lo quita
para siempre. Lo quita para siempre. Eso es
exactamente como el apóstol Pablo escribió. Ahora pues, ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús. ¿Por qué
no hay condenación para los que están en Cristo Jesús? porque
el Señor Jesucristo con su muerte expiatoria en la cruz, Él hizo
satisfacción total a la justicia de Dios. Con su muerte expiatoria el Señor
Jesucristo hizo satisfacción a la santa justicia de Dios. La justicia de Dios ya está satisfecha
con la muerte de su Hijo, el Señor Jesucristo. ¿Cómo sabemos que el Padre recibió
la ofrenda de su Hijo? ¿Cómo sabemos que el Señor Jesucristo
de verdad es un Salvador exitoso? Que su salvación es un éxito. Lo sabemos. cuando el Señor Jesucristo
se levantó de la tumba. Lo sabemos cuando Él se levantó
dentro de los muertos. Cuando Él resucitó dentro de
los muertos, eso demuestra que el Señor Jesucristo es un Salvador
victorioso, triunfante sobre la muerte, sobre todos sus enemigos. Eso demuestra que el Señor Jesucristo
quitó sobre su pueblo, sobre su pueblo, la condenación que
su pueblo merece. Al que no hizo pecado, hizo pecado
por nosotros para que fuésemos hechos justicia de Dios en él. ¿No es maravilloso esto? Esto
es maravilloso. El Señor Jesucristo, ocupando
nuestro lugar, tomando sobre Sí mismo nuestros pecados, y
Dios el Padre demuestra Su enojo, Su ira, castigando, moliendo,
hiriendo a Su Hijo sin piedad, sin misericordia. Si Dios no
escatimone a Su propio Hijo, ¿Piensan ustedes que algún pecador
que no se arrepiente, que no crea en el Señor Jesucristo,
escapará de la ira de Dios? No. Si Dios no tuvo misericordia
de su Hijo y lo condenó por el pecado de su pueblo, así todo
aquel que no se arrepienta de sus pecados y no crea en el Señor
Jesucristo, la justicia de Dios lo va a alcanzar. y lo va a condenar
eternamente en el infierno. Juan está diciendo, he aquí el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Pablo está diciendo, ahora pues,
los que están en Cristo Jesús están libres de toda condenación. ¿Por qué son libres? dice Juan
que el Cordero de Dios quita el pecado del mundo. Mi hermano, si estás en el Señor
Jesucristo, si estás creyendo en el Señor Jesucristo, Juan dice que no tienes pecado. Juan dice que el Señor Jesucristo
y su sacrificio quita el pecado eso significa que si estás en
Cristo Dios no ve en ti pecado porque has sido quitado la sangre
de Jesucristo el Hijo de Dios nos limpia de todo pecado nos
limpia de todo pecado ahora Dios te mira te mira en su Hijo Dios te está
viendo. Si estás en Cristo, Dios te está
viendo en Cristo. Y te mira justo. Te mira limpio. Te mira santo. Eres santo en Cristo. Eres justo
en Cristo. Eres limpio en Cristo. Estás
perdonado en Cristo. Has sido aceptado en Cristo. Ahora, Juan está diciendo, he
aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. La redención de Cristo. El sacrificio
de Cristo no solamente quita la condenación del pecado, pero
quita también el poder del pecado en la regeneración. Ya, el pecador limpiado, lavado
por la sangre del Señor Jesucristo, ya no es esclavo del pecado. ya no es esclavo del pecado porque la sangre del Señor Jesucristo
nos libra nos está librando del poder de nuestros pecados el Señor nos ha salvado en la
eternidad el Señor nos está salvando ahora del poder de nuestros pecados
Pero un día el Señor nos va a salvar de la presencia de nuestros pecados
en la glorificación. La sangre del Señor Jesucristo
no solamente nos libra del poder del pecado en la regeneración,
pero también nos va a salvar de la presencia del pecado en la glorificación. todavía
hay pecado en nosotros hermanos todavía hay mucho pecado en nosotros
pero somos pecadores somos pecadores salvados y somos pecadores con
la esperanza de ser salvados de ser salvados ahora, ¿dónde
está esta esperanza nuestra? en las promesas de Dios. Que
el Señor no va a mentirnos. Todas las promesas de Dios son
en Él. Sí y Amén. En esa promesa tenemos
nuestra esperanza. Que el Señor es fiel y va a cumplir
con todo su promesa. Con todo su promesa. La muerte de Cristo en la Cruz
del Calvario. Esa muerte fue una muerte victoriosa. Esa muerte asegura la salvación
de todo el pueblo escogido de Dios. La muerte de Cristo, su
sacrificio, su redención aseguró la salvación de todos aquellos
que Dios el Padre escogió en la eternidad. Juan está diciendo,
he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Solamente
Cristo y su sacrificio puede quitar el pecado. La religión
no puede quitar el pecado. Una persona puede hacer promesas
y esas promesas nunca le va a quitar sus pecados. Una persona puede
hacer sacrificios, viajar hasta México, ver allá lo que muchos
van a ver allá, la Virgen, eso no va a quitar tus pecados. Te
puedes ir a guardar en la cueva, eso no va a quitar tus pecados.
No hay ningún sacrificio que pueda quitar el pecado del hombre. pero aquí está estas buenas nuevas
que el Señor Jesucristo y su sangre es el que quita el pecado
lo quita ante los ojos de Dios de tal manera que Dios no ve
en ti pecado porque la sangre del Señor Jesucristo lo ha quitado
ahora la última cosa Juan dice, he aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Está hablando del mundo. Quizás
algunos piensen que el sacrificio, la muerte, la redención de Cristo,
quizás algunos piensen que esa muerte de Cristo fue para salvar
a cada individuo de este mundo. Pero no es así. No es así. La Escritura nunca enseña nunca
enseña una redención universal de Cristo. La Escritura enseña
siempre una redención particular del Señor Jesucristo. Y es lo
que está diciendo aquí. Aunque está diciendo que la sangre
de Cristo quita el pecado de todo el mundo, no está hablando
de cada individuo de este mundo. No está hablando de Judas. Judas
está en su lugar, ¿Por qué? Porque Cristo no murió por Judas.
Pero está diciendo Juan que el Señor Jesucristo quita el pecado
del mundo. Ahora, ¿de qué mundo está hablando?
Recuerden allá en el libro de Apocalipsis. En el libro de Apocalipsis,
Juan, él vio, porque el Señor le mostró, una multitud que nadie
puede contar. Esa multitud que nadie puede
contar es ese mundo por quien Cristo murió. Cristo murió por
el mundo que Dios el Padre amó con amor eterno. Ese mundo que
Cristo vino a salvar es el mundo de sus ovejas. Cristo dijo, el
buen pastor su vida da por sus ovejas. Cristo vino a dar su
vida por su pueblo, por aquellos que Él recibió allá en la eternidad. El mundo que Cristo vino a salvar
es el mundo que Él representa como fiador. es el mundo de los
escogidos de Dios y este este mundo que vino a salvar el Señor
Jesucristo está constituido de todas las naciones hombres
de todo color de toda lengua de toda tribu eso quiere decir
que Dios tiene su pueblo en todo este mundo Dios tiene su pueblo
aquí en Mérida Dios tiene su pueblo en Tekar, Dios tiene su
pueblo en Sistantún, Dios tiene su pueblo en Canadá, Dios tiene
su pueblo en los Estados Unidos, Dios tiene su pueblo en todo
el mundo, de este mundo. Y es por este mundo escogido
que Cristo murió. Su muerte es una muerte, una
redención particular, particular. Si crees en el Señor Jesucristo,
si has venido al Señor Jesucristo creyendo totalmente en Él, eso
es una señal que el Señor te ha escogido para creer. La señal de la elección es creer
en el Señor Jesucristo. La señal de la elección es perseverar,
continuar, seguir en el Señor Jesucristo. En el Señor Jesucristo. He aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Hermano, amigo, ¿has venido al
Señor Jesucristo? Ven con fe al Señor Jesucristo. Él dice, todo lo que el Padre
me da, vendrá a mí. Al que a mí viene, no le echo
fuera. Son buenas nuevas. Buenas nuevas
para pecadores como yo, como tú. Que Cristo Jesús murió por
pecadores, de los cuales yo soy el primero. Que Dios les bendiga.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.