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Jose Dzul

El Amor de Cristo

John 13:1
Jose Dzul July, 31 2011 Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul July, 31 2011

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Buenos días a todos. Hermano
Cody, muchas gracias por darme esta oportunidad en esta mañana. Deseo mi oración al Señor es
que Él nos dé esta oportunidad, este momento, que Él nos permita mirar, ver, escuchar
lo que Él tiene para nosotros en esta mañana. Hoy quiero traerles un tema sobre
el amor de Cristo, el amor de Cristo. El tema de esta mañana es un
tema textual. Siempre me ha gustado hablar
de esta manera textualmente. Y en esta mañana quiero que veamos
sobre el amor de Cristo. El amor de Cristo. Allá en el
libro de Juan capítulo trece, en su versículo uno. Dice así,
antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había
llegado, para que pasase de este mundo al Padre, como había amado
a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin." En esa mañana esperamos que el
Espíritu Santo, que está con nosotros, que está en el mundo,
que ha venido para hablarnos del amor de Cristo. para revelarnos el amor de Cristo. El Espíritu Santo está para hablar
de Cristo. El Señor Jesucristo dijo, cuando
venga el Consolador, Él dará testimonio de mí. Él hablará
de mí. Él va a hablar de mí. Va a hablar
de mi amor. Va a hablar de mi gracia. Va
a hablar de mi misericordia. va a hablar de la obra que he
consumado en la Cruz del Calvario. Es la misión, es la obra del
Espíritu Santo que ha venido en este mundo a hablar, revelar
las cosas del Señor Jesucristo. Y en esta mañana espero que el
Señor esté con nosotros y que nos hable al corazón, que ilumine
nuestros que el Espíritu Santo hable al corazón de todos aquellos
que están aquí y todas las personas que nos oyen en otros lugares. Dice, antes de la fiesta de la
Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase
de este mundo al Padre, como había amado a los Suyos que estaban
en el mundo, los amó hasta el fin. El amor de Cristo es el
amor de Dios. porque Cristo es Dios. Cristo
es verdadero Dios y la vida eterna. El amor de Cristo es un amor
eterno, es un amor inmutable. Eterno quiere decir que no tiene
principio y no tiene fin. inmutable quiere decir que no
cambia nunca, que no puede cambiar nunca. El amor de Cristo, el amor del Señor Jesucristo,
nunca tiene fin para los Suyos, nunca tiene fin para los Suyos.
Y esto es mi esperanza. El amor de Cristo es mi esperanza. no es mi amor a Él, no, sino
el amor de Cristo hacia mí. Es la base de mi esperanza. Es
la base de mi seguridad. Es el amor del Señor Jesucristo. Es la base de mi consuelo. El
amor de Cristo es mi consuelo, es mi seguridad. Es mi esperanza. ¿Y tú? ¿Dónde está tu esperanza? ¿Cuál es tu esperanza? Pero nos dice así que, antes
de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado
para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a
los Suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. La fiesta
de la Pascua. La fiesta de la Pascua era una
fiesta que los judíos celebraban cada año. Esa fiesta era para
recordar la misericordia de Dios, cómo Dios había tenido misericordia
a los hijos de los israelitas cuando ellos estaban esclavizados
en Egipto. que por la sangre del cordero
que fue sacrificado aquella noche y fue pintado en la puerta, los
primogénitos de los israelitas fueron salvos. Pero también la fiesta de la pascua era también
para recordar la liberación de los israelitas de la esclavitud
de los egipcios. pero esta fiesta de la Pascua
fue algo típico, fue algo típico, y el Señor Jesucristo es el cumplimiento
de ese tipo, es el cumplimiento de ese tipo. San Pablo dice,
Cristo es nuestra Pascua que ya fue sacrificado o sacrificada
por nosotros. Ahora ya no, ya no hacemos Pascua,
¿verdad? Ya no celebramos esa fiesta de
Paz, porque Cristo es nuestra Pascua, es nuestro Cordero, nuestro
Sacrificio. Pero veamos primeramente esto.
Nos dice que el Señor Jesucristo sabía que Su tiempo, el tiempo
de Su muerte, había llegado. Había llegado. sabiendo Jesús
que Su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre. El Señor Jesucristo dijo en Su
oración, Padre, la hora ha llegado. La hora ha llegado. La hora de
Su muerte. La hora de entregar Su vida. Esa hora no fue una sorpresa
para el Hijo de Dios. No fue una sorpresa, porque Él
es Dios. Él sabe todas las cosas. Él sabía todas las cosas. Él
sabe. ¿Quién lo iba a entregar? quien
lo iba a entregar. El Señor Jesucristo sabe todas
las cosas porque Él ordenó de antemano todas las cosas. Él predestinó todas las cosas,
todo lo que sucede, todo lo que iba pasarle a Él, Él lo había
predestinado desde antes de la fundación de este mundo. De manera
que el Señor Jesucristo, Él sabía que Su hora ya estaba llegando. no fue una sorpresa para el Hijo
de Dios. El Hijo de Dios sabía que Él tenía que dar Su vida
por los Suyos. Él lo sabía. Y Su amor, el amor
de Cristo hacia los Suyos, era tan grande, era tan grande Su
amor, que valía más sus ovejas que su propia vida. Valía más
sus ovejas que su propia vida. El Señor Jesucristo dijo, yo
soy el buen pastor, el buen pastor su vida da por sus ovejas. El Señor Jesucristo tenía ese
amor eterno, ese amor inmutable, ese amor maravilloso, que nosotros
no podemos entender, comprender, cuán grande es el amor de Dios,
el amor de Cristo con que nos ama. Siendo un pecadores, siendo
un enemigo de Dios, el buen pastor su vida dio por su pueblo, por
sus ovejas, por amor a sus ovejas. El Señor Jesucristo dio Su vida
no para amarnos, sino porque Él nos ama. Porque Él ama a Su
pueblo, Él dio Su vida por Su pueblo. El Señor Jesucristo,
por amor a Su pueblo, por amor a los Suyos, Él ocupó el banquillo de los acusados
y de los condenados. Yo estaba yo sentado en la silla
de los acusados y condenados. Y el Señor Jesucristo vino. Por Su gran amor, Él se sentó en mi lugar, en la
silla de los acusados y condenados. ¿No es maravilloso el amor de
Cristo? ¿Puedes ver cuán grande es el
amor del Señor Jesucristo? al que no hizo pecado, el santo
Hijo de Dios, que no hizo pecado, que no conoció pecado, fue hecho
pecado por nosotros. Fue hecho pecado por los Suyos.
Fue hecho pecado por Su pueblo. Fue hecho pecado por Sus ovejas,
para que Su pueblo escogido fuera a recibir la justicia de Dios.
puede ser justo delante de Dios, puede ser aceptado delante de
Dios, puede ser limpio de pecado, puede ser libre de toda condenación
que pesa sobre su cabeza. ¿No es maravillosa el amor del
Señor Jesucristo? Cristo sabía que tenía que volver
al Padre. El Señor sabía esto, pero Cristo
también sabía que sólo Su muerte en la cruz del Calvario podía
satisfacer totalmente la justicia de la santa ley de Dios. Nada podía satisfacer la justicia
de Dios. Los sacrificios bajo el Antiguo
Testamento nunca pudieron satisfacer la justicia de Dios. Nunca. Los sacrificios bajo el Antiguo
Testamento nunca pudieron quitar un solo pecado. Hay personas
hoy en día piensan que haciendo sacrificios religiosos, hay personas
que piensan hoy en día que haciendo sacrificios religiosos,
haciendo obras, pueden ganar la aceptación de
Dios. Pueden ganar el cielo. Pueden
ganar el perdón de sus pecados. Eso son malos pensamientos. Eso son malas ideas. Eso es lo
que piensa el hombre. Y eso no es verdad. Eso es mentira. Eso no es cierto. Eso es un error
grande, y ese error va a llevar a muchas personas en el infierno. Porque Dios no puede salvar a
nadie por medio de las obras. San Pablo dice, por gracia soy
sano. No por obras, para que nadie
se gloríe delante de Él. Por gracia Dios te ha salvado. Por favor inmerecido, Dios te
ha salvado. Por la gracia de Cristo eres
salvo. Por la gracia de Cristo has recibido
el perdón. Por la gracia de Cristo eres
justificado delante de Dios. Por la gracia de Cristo, Dios
te ha aceptado como su hijo, como miembro de su familia. Pero miremos otro asunto. Dice
así, antes de la fiesta de la Pascua,
sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este
mundo al Padre, como había amado los Suyos que estaban en el mundo,
los amó hasta el fin." El amor de Cristo hacia los Suyos. Como
había amado los Suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el
fin. El amor de Cristo. El amor del
Señor Jesucristo. es la base del consuelo del pueblo
de Dios. Es la base de la esperanza del
pueblo de Dios. Es la base de la seguridad del
pueblo de Dios. Muchas personas piensan que porque
aman a Dios, su amor les va a dar consuelo. Que su amor a Dios
les va a dar seguridad. Eso no es verdad. No es verdad. Yo no quiero confiar en mi amor.
No. Yo quiero confiar. Quiero descansar
en la roca del amor de Dios. Quiero estar seguro en esa roca
del amor de Cristo, porque allá hay seguridad. porque
allá hay seguridad, porque allá hay buena esperanza. ¿Gozas de
esta seguridad? ¿Gozas de este consuelo, de esta
esperanza? Todo esto está en Cristo y en
Su amor. Dice, Como había amado los suyos
que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Dice, que Cristo
amó a los Suyos hasta el fin. ¿Cuándo los amó? ¿Cuándo los
amó? El Señor Jesucristo amó a los
Suyos, amó a Su pueblo, amó a Sus escogidos, amó a Sus ovejas,
amó a Su iglesia, antes de los tiempos de los siglos. Antes
de la fundación del mundo. antes de la creación del primer
hombre, antes de que aparezcan las estrellas en el cielo. El
Señor en la eternidad, Él amó, Él ha amado a los suyos desde
la eternidad. El apóstol Juan dice, Él nos
amó primero. Qué precioso, ¿verdad? Él nos
amó primero. Él nos ama con amor eterno. nos ama con amor eterno, nos
ama con amor inmutable, ¿cuándo? Antes de la fundación de este
mundo, en la eternidad, algo que no podemos entender, algo
que no podemos comprender, pero debemos de creerlo. Debemos de
creerlo, porque Dios, Él lo Dios lo dice. Dice que el Señor amó
a los Suyos hasta el fin. ¿Por qué los amó? ¿Por qué los amó? ¿Por qué los
amó hasta el fin? ¿Porque son buenas gentes? Eso
piensa mucha gente, ¿verdad? Que Dios me ama porque soy buena
persona." Falso. Eso es totalmente falso. Eso
es mentira. Eso no es verdad. ¿Porque Cristo amó a los Suyos
hasta el fin? ¿Por buenas obras? ¿Porque son
buenas personas aquí en este mundo? ¿Porque aman a sus vecinos? ¿Les dan comida? No. Hay personas que piensan que
por buenas obras Dios los amó. Dios los ama. Eso es mentira. Eso es mentira. ¿Por qué Cristo
ama a los Suyos? ¿Por algún mérito humano? No,
no. ¿Qué dice el apóstol San Pablo?
El apóstol San Pablo dice a los romanos, como está escrito, no
hay justo ni a uno. No hay quien busque a Dios, no
hay ni siquiera uno. No hay quien entienda, no hay
ni siquiera uno. No hay quien haga el bien, no
hay ni siquiera uno. Por naturaleza, como hijos de
Adán que somos, no tenemos ningún poder, ninguna capacidad en nosotros
para hacer buenas obras, para ganar, para ganar el favor de
Dios. Nunca podemos ganar el favor
de Dios con obras, con méritos, con servicios, con ninguna cosa. Todo es de gracia. Todo es de
misericordia. Todo es de para que la alabanza
sea, no del hombre, sino de Dios. El Señor merece toda la gloria
de la salvación. El Señor merece toda la gloria
de Su misericordia. El Señor merece toda la gloria
de Su amor. Nosotros no merecemos nada de
gloria, porque no tenemos nada bueno en nosotros. El Señor nos ama por Su gracia. Dios dijo así, a Jacob amé, y
a Esaú aborrecé. ¿Por qué amó a Jacob? ¿Por qué
aborreció a Esaú? ¿Por qué Dios lo hizo? ¿Acaso
no eran hermanos? ¿No son hermanos? ¿Acaso no son
hijos de Adán? Sí, son hijos de Adán. Pero Dios,
en Su amor, Él es soberano. Él ama a quien Él quiere amar. Dios es soberano en Su salvación. Él salva al que Él quiere salvar. Dios es soberano en Su misericordia. Tendré misericordia del que yo
tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. No
depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene
misericordia. Es por esto que Dios merece toda
la gloria de la salvación. El Señor nos ama con un amor
que no tiene fin. con un amor que no tiene fin.
El Señor nos ama con amor eterno, con amor soberano, con amor inmutable,
con amor infinito, con amor gratuito. Nos dice que el Señor, como había
amado los Suyos, los amó hasta el fin. los amó hasta el fin. Eso significa
que la imperfección de los Suyos, la imperfección de Su pueblo,
no hace cambiar el amor de Dios, el amor de Cristo hacia los Suyos. ¡Cuán imperfectos somos! ¡Yo
soy un pecador imperfecto! En mí no mora el en mí mora el
pecado. En mí soy el primero de los pecadores. ¿Pero cuál es mi esperanza? Mi esperanza es el amor de Cristo. Que Él, como Él había amado los
Suyos, los amó hasta el la imperfección de su pueblo,
no hace cambiar el amor de Cristo. Acuérdense que el apóstol Pedro,
él negó a Cristo tres veces, ¿verdad? Él lo hizo, lo hizo
públicamente. Él dijo, yo no conozco a ese
hombre. ¿Hizo que cambie el amor de Cristo
hacia ¿Cristo cambió Su amor hacia Pedro? ¿Dejó de amarlo? ¡Oh, nunca! Nunca. ¿Te das cuenta que el amor de
Cristo hacia los Suyos es eterno, es inmutable? ¿Lo ves? ¿Ves a David cuando él pecó en
contra de Dios? Dios dejó de amarlo. No, no dejo de amarlo, porque el
Señor así como ama a los Suyos desde el principio, Él los ama
hasta el fin. Fin que no tiene fin. Fin que
no tiene fin. El Señor no cambia Su amor hacia
los Suyos. El Señor ama a los Suyos cuando
ellos son saludables. Cristo ama a los Suyos cuando
están enfermos. Cristo ama a los Suyos cuando
están tristes. Cristo ama a los Suyos cuando
son pobres. Cristo ama a los Suyos cuando
son ricos. El Señor Jesucristo ama a los
Suyos aun hasta el momento de su muerte. El amor de Cristo no tiene fin
hacia los Suyos. Con amor eterno te he amado,
dice el Señor. Con amor eterno te he amado.
Y eso es mi consuelo. Eso es mi seguridad. Eso es mi
esperanza. ¿Cuál es tu esperanza? ¿Cuál
es tu seguridad? ¿Cuál es tu consuelo? Otro asunto vemos en nuestro
texto es, el amor de Cristo es solamente para los Suyos. El amor de Cristo es solamente
para los Suyos. Dice, como había amado los Suyos
que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. El amor del
Señor Jesucristo es solamente para los Suyos. Hay mucha gente
que piensa que Dios ama a todo el mundo, y eso es lo que dice
la religión falsa. La religión falsa dice, Dios
ama a todo el mundo. Al final, Dios va a perdonar
a todo el mundo porque Dios ama a todo el mundo. Eso es una gran
mentira. Y esa mentira va a llevar a muchos
en el infierno. porque la verdad es que el Señor
ama solamente a los Suyos. El Señor ama a los Suyos con
amor eterno, con amor inmutable. El Señor solamente ama a los
Suyos. ¿Y quiénes son los Suyos? ¿Quiénes son los Suyos? Son aquellos
que Él amó antes de la fundación del los suyos de Cristo son aquellos
que Él escogió para salvación eterna. Los suyos del Señor Jesucristo
son aquellos que Él ha comprado con Su preciosa sangre en la
cruz del Calvario. Cristo murió por los Suyos únicamente. La religión falsa dice que Cristo
murió para salvar a todo el mundo. Eso es una gran mentira, y esa
mentira va a llevar a mucha gente en el infierno. La realidad, la verdad es que
Cristo dio Su vida solamente por los Suyos, por Sus ovejas. Cristo Jesús, Su muerte, fue
para asegurar, es para asegurar la redención de los Suyos. y
Él ama únicamente a los Suyos. ¿Quiénes son los Suyos? Son aquellos
que son llamados con llamamiento eficaz. Son aquellos que son
llamados por el Espíritu Santo. Son aquellos que son llamados
por la predicación del Evangelio. Son aquellos que son traídos
por el Señor Jesucristo. con el poder del Espíritu Santo,
con el poder del Evangelio. El Señor Jesucristo dijo, nadie
puede venir a mí si el Padre que me envió no lo trajere. Eso nos muestra que el hombre
en su naturaleza está incapacitado totalmente para venir a Cristo. para confiar en Cristo por sí
mismo. El hombre está totalmente incapacitado
espiritualmente. No puede venir si el Señor no
lo trae. Si has venido a Cristo, es porque
el Señor te ha traído a Él. Si estás en Cristo, es porque
el Espíritu Santo te ha traído al Señor Jesucristo. La Palabra de Dios dice, tu pueblo
se te ofrecerá a ti voluntariamente en el día de tu porera. El pueblo
de Dios es traído, es traído, es conquistado por el amor de
Cristo. Es conquistado por la gracia
de Cristo, por la misericordia de Cristo. El pecador escogido
es traído por Dios. a los pies del Señor Jesucristo.
El pecador viene creyendo, confiando en el Señor Jesucristo, porque
Dios le ha dado la fe, la confianza. El pecador viene arrepentido
porque Dios le ha dado el arrepentimiento. Esto merece toda la gloria para
el Señor, porque el Señor Él hace toda la obra de la salvación. ¿Quiénes son Los suyos del Señor
Jesucristo son aquellos que son vivificados espiritualmente. El trabajo del Espíritu Santo
es dar vida espiritual a los que son escogidos, a los que
son redimidos por el Señor Jesucristo en la cruz del Calvario. Si tienes
vida espiritual, es porque Dios te ha dado vida espiritual. Si
estás confiando en Cristo, es porque vives espiritualmente. Si conoces a Dios, conoces a
Cristo, estás confiando en la Palabra de Dios, es porque Dios
te ha dado vida espiritual. Eres un pecador vivo espiritualmente. ¡Vivo! Él os dio vida a vosotros
cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados. Esto merece
toda la gloria a Dios. toda la gloria de Dios. Pero ¿quiénes son los suyos del
Señor Jesucristo? Los suyos del Señor Jesucristo
son aquellos que oyen Su voz. Cristo dijo, mis ovejas, ¡oyen
mi voz! ¿Has oído la voz de Cristo? ¿Estás
oyendo la voz de Cristo? ¿Estás oyendo con el corazón?
¿Estás oyendo con el entendimiento? ¿Estás oyendo con la fe? Si estás
oyendo, es porque Cristo te ha dado oídos para oír. Si puedes oír en esta mañana,
es porque Cristo te está dando oídos para oír. Mis ovejas oyen
mi voz, yo las conozco, ellas me siguen. ¿Estás siguiendo a
Cristo? Si lo estás siguiendo, es porque
eres oveja de Cristo. Esa es la marca. Esa es la marca. Las ovejas de Cristo tienen marca.
Ellos oyen. Ellos siguen. Ellos conocen al
Señor Jesucristo. Conocen la voz de Cristo. De
la voz de los extraños huyen. No quieren oír la voz de los
extraños. Pero ¿quiénes son los suyos del
Señor Jesucristo? Los suyos del Señor Jesucristo
son aquellos que Dios el Padre le dio en la eternidad. Esos son los Suyos del Señor
Jesucristo. Y de estos, de estos que son
del Señor Jesucristo, ninguno se perderá. Ninguno se va a perder. La religión falsa dice que hoy
puedes ser salvo y mañana puedes perder Eso es lo que enseña la
religión falsa. Pero eso no es lo que enseña
el Señor Jesucristo. Eso no es lo que enseña el Evangelio. El Señor Jesucristo dice, mis
ovejas oyen mi voz, y yo les doy vida eterna, y no perecerán
para siempre. Ni nadie las arrebatará de mi
mano. nadie las quitará de mi mano. Mi Padre que me las dio es mayor
que todos." La soberbia de Cristo está en Sus manos y en las manos
del Padre. De esas manos nadie los quitará. Nadie los arrebatará. Nadie El
mundo no puede arrebatar ninguna oveja de Cristo que está en las
manos de Él. El diablo, el pecado, nada ni
nadie nos podrá separar de la mano del Señor Jesucristo. Ahora, el último asunto dice
así, Como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los
amó hasta el fin. Ahora, los suyos del Señor Jesucristo
estamos aquí en este mundo todavía. ¿Y qué será? ¿Y qué será de los
amados de Cristo que están en el mundo? ¿Qué será de nosotros
que estamos aquí en el mundo? Nosotros debemos saber, debemos
saber, que el mundo no es nuestro amigo. El mundo no nos mira como
amigos. El Señor Jesucristo dijo, el
mundo los aborrecerá a ustedes. El mundo los perseguirá. El mundo
los tratará muy mal. El mundo los matará. Pero nunca debemos olvidar que
el Señor nos ama hasta el fin. ¡Que el Señor nos ama hasta el
fin! Seremos rechazados por este mundo. Pero, ¿cuál es nuestro consuelo?
¿Cuál es nuestra esperanza? ¿Cuál es nuestra seguridad? ¡Que
Cristo nos ama hasta el fin! ¡Que Cristo nos ama hasta el
fin! Nunca debemos olvidar que el Señor nos ama hasta el un
fin que no tiene fe. Su pueblo sufrirá aquí en este
mundo, sufrirá persecuciones, malos tratos, pero Cristo nos ama. Ese es nuestro
consuelo. Nuestro consuelo es Cristo y
Su amor. Pablo pregunta, ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Quién? ¿Qué cosa nos puede apartar
del amor de Cristo? ¿Hambre? ¿Desnudez? ¿Aflicciones? ¿Enfermedades? ¿Pérdidas? ¿Muerte? Él dice, ninguna cosa
creada nos podrá separar del amor de Cristo, del amor de Dios
que está en Cristo Jesús. Ninguna cosa, ninguna cosa creada. nos podrá separar del amor de
Dios que está en Cristo Jesús. No olvides esto, que Dios ama,
únicamente en el Señor Jesucristo. No olvides esto, que el amor
de Dios está únicamente en el Señor Jesucristo. Aparte de Cristo,
Dios no ama a nadie. Aparte de Cristo, no hay amor
de Dios, no hay amor de Dios. ¿Gozas de este amor? Dios sólo
ama en Cristo. Confía en el Señor Jesucristo
hoy en esta mañana. Si no estás confiando en Él,
que el Espíritu Santo obre en tu corazón, que Él te dé vida
espiritual. que Él te dé un corazón nuevo
y un espíritu nuevo, y Él te haga confiar, descansar totalmente
en Cristo y en Su amor. Que Dios les bendiga.

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